A. C. Irmáns Suárez Picallo - Sada


Este blogue nace co obxecto de difundir a actividade da A. C. Irmáns Suárez Picallo, así como de recuperar e por a disposición do público diversos materiais de interese sobre o noso pasado,ao tempo que damos a coñecer os artigos escritos por Ramón Suárez Picallo e outros autores sadenses.
Estruturamos o blogue en varias seccións, nas que terán cabida noticias de actualidade sobre as nosas actuacións, artigos, textos históricos, fotografías...


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REENCONTRO CON BOS AIRES

RSP voltou á Arxentina en xuño de 1954 por mor do aniversario do Plebiscito do Estatuto de Galicia ( a causa do seu pasado político foi considerado "persona non grata", de ahí a súa longa estancia en Chile.)O recebimento foi clamoroso e iso animou a RSP a voltar a Bos Aires (cousa que fixo, unha vez desaparecido Perón no ano 1956 co gallo do I Congreso da Emigración, regfresando definitivamente á Arxentina.)
Neste entrañable artigo (que nos permite reconstruir moitos momentos da súa vida) lembra a súa saída de España como emigrante e tódolos acontecementos que lle ocurriron e que -coma tódolos galegos- acabou traballando de calquera cousa. Comenta a súa incursión como sindicalista e a volta a España para participar na vida pública española durante a breve República...e remata, comparando o cambio que experimenta a capital -que tiña 700.000 habitantes cando el chegou por primeira vez- e que agora está xa nos 5 millóns de persoas...


11 de julio de 1954
LA FERIA DEL MUNDO

REENCUENTRO CON BUENOS AIRES


Desde algunos días se encuentra en Buenos Aires, nuestro redactor, señor, Ramón Suárez Picallo, quien ha sido invitado a dar allí un ciclo de conferencias. Aprovechando su estada en esa ciudad, Suárez Picallo hará una serie de semblanzas sobre la capital argentina así como sobre su desenvolvimiento material y espiritual que aparecerán en su habitual sección ?La Feria del Mundo?, y de las cuales insertamos hoy la siguiente a manera de prólogo:

?Dimos vista, por primera vez, a la ciudad de Buenos Aires el 19 de marzo, día de San José del año 1912. Veníamos dirigidos y confiados a un compañero de escuela de nuestro pueblo natal, que trabajaba en la calle Bolívar 262, en una casa de Cajas de Fierro ?Vetere y Compañía-; pero unos días antes de nuestra llegada, el vecino de nuestra única referencia se había ido a Bahía Blanca. Y ahí quedamos, sin saber a quien dirigirnos, en medio y medio de la gran urbe porteña, que tenía por aquel entonces 700 mil habitantes.

?El cochero que nos había traído desde la dársena norte se dió cuenta de nuestra angustia de recién llegados y nos hizo un concienzudo interrogatorio. Y, sin más ni más, nos resolvió el problema, llevándonos a la casa de unos vecinos de nuestro propio Ayuntamiento, situado en la calle Catamarca, entre Belgrado y Moreno. Allí no tenían cómo acomodarme y me llevaron a la calle Solís 351, donde vivimos con nueve paisanos en una ancha habitación de un conventillo famoso. Días después me empleé como peón de botica, en casa de Baralis, en Entre Ríos esquina de Venezuela.

?De allí para adelante todo fue para nosotros como coser y cantar. Vendedor de artículos de goma; vendedor de alfajores cordobeses, mandioca y dulce de leche, con una cesta en la cabeza; cobrador de una gran casa mayorista; honesto lavaplatos, repostero y despensero de buques mercantes; después agitador obrero y luego periodista, panfletista demagógico y hasta orador en los mítines del 1° de mayo, fué nuestra vida en Buenos Aires, vivida a plenitud de esperanzas, ensueños e ilusiones.

?Hemos compartido, más tarde, desde el modesto plano de oyentes y espectadores, reuniones y tertulias en ?peñas? famosas de la intelectualidad joven de Buenos Aires, de la segunda y tercera décadas del presente siglo. Y en la batalla literaria entre los intelectuales proletarios de Boedo ?barriada popular- y los de Florida, de perfil aristocrático, estuvimos con los de Boedo, que se sabían de pe a pa toda la literatura rusa. E incluso, hemos echado nuestro buen cuarto a espadas en política, metiéndonos donde nadie nos llamaba, para ir a dar, alguna vez, a la vieja sección Orden Social de la Policía Argentina, en la calle Moreno y Saénz Peña. Andanzas impregnadas de idealismo generoso a las que no queremos renunciar, porque fueron, acaso, lo más bello de nuestra vida y de nuestro peregrinaje por los caminos del mundo. Desde Buenos Aires hemos recorrido toda la República, desde los Chacos a las Patagonias, todo el Continente Americano y de buena parte del europeo con su tanto y cuanto del africano, teniendo siempre a Buenos Aires como punto de partida y de retorno.

?En marzo de 1931 salimos de él para nuestra patria nativa, dejando atrás la patria, donde habíamos vivido y convivido 20 años. Y lloramos por lo que dejábamos, en espera de la alegría, que a veces fue tristeza, de volver al punto original de nuestros viajes. Designio espiritual de las gentes de nuestra estirpe que tienen saudades de lo que dejan y de lo que esperan o, como decía Unamuno; ?Añoranzas de un remoto bien perdido y esperanzas de un bien muy deseado?.

?Pasamos, fugaz y modestamente, por la historia de nuestra patria. Cruzamos, también muy a la ligera, por las aulas de su universidad gloriosa; y allí hemos aprendido a sintetizar lo que sabíamos de nuestras andanzas y de nuestros viajes mundo adelante, teniendo como referencia a esta ciudad, a la que podemos tratar de tú, ?porque nos hemos criado juntos?; desde las 700 mil almas que tenía cuando la hemos visto por primera vez, hasta los 5 millones que está bordeando ahora, cuando nos reencontramos con ella y con nosotros mismos al conjuro de viejos y bien amados recuerdos y de cordiales amistades.

?¿Cómo es el Buenos Aires de hoy? ¿Qué ganó y qué perdió, espiritualmente, con su gigantesco progreso material? El tema será tratado por nosotros en crónicas próximas. Mientras tanto, que nos perdonen nuestros habituales lectores este ?desfogue? emocional, al volver a posar nuestros ojos sobre la urbe donde ellos hicieron su aprendizaje de universalidad y de infinito.?

(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile, no día 11 de xullo de ... 1954)
Comentarios (0) - Categoría: Biografías-Ramón Suárez Picallo - Publicado o 11-07-2010 00:39
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NORIEGA VARELA
RSP escribe este obituario sobre Noriega Varela,que morreu a finais de marzo e polo que tiña un grande afecto e ao que consideraba "o máis alto poeta lírico de Galicia de tódolos tempos despois de Rosalía".
Xa en 1925, nunha conferencia que RSP deu no Centro Galego de Montevideo sobre a paisaxe galega cita ao poeta en reiteradas ocasións.


10 de julio de 1947

ANTONIO NORIEGA VARELA MAESTRO Y POETA


Por Ramón Suárez Picallo

A los 78 años de edad ha fallecido en una aldea montañesa del distrito de Mondoñedo, en la provincia de Lugo, donde ejercía su apostolado de Maestro de escuela rural, Antonio Noriega Varela, el más alto poeta lírico de Galicia de todos los tiempos, después de Rosalia Castro.

La noticia ha de producir hondo pesar en los gallegos amantes de su tierra, de su lengua y de su espiritualidad, de las que era el poeta muerto, genuina y legítima representación; y ha de apesadumbrar también a todos los otros españoles cultos que estiman las peculiaridades líricas y artísticas peninsulares, como un rico tesoro perteneciente al patrimonio común de las Españas.

Noriega había nacido poeta, como otros nacen rubios, morenos o trigueños. De niño curso estudios en el Seminario levítico mindoniense y allí, en vez de la Filosofía, la Teología y los sagrados Cánones, se volcó entero en la Literatura latina; Horacio, Ovidio y Virgilio le fueron enteramente familiares, y logró de algunos de sus poemas versiones maravillosas en lengua gallega. Abandonó de mozo los estudios religiosos y se hizo maestro de escuela, profesión de la que vivió hasta su muerte. Renegó de las ciudades recluyéndose en humildes aldeas rurales, en cuya placidez escribió toda su obra. He aquí algunos pueblecillos de noble toponimia galaica, donde discurrió casi toda su vida: Fouz, Trasalba, Calvos de Randín, Vilarente, Chavín y La Groña. De cuando en cuando bajaba a la ciudad vestido de zamarra tosca, empuñando un recio cayado, calzado de suecos de madera, trayendo los bolsillos llenos de versos. Así llegó un día a La Coruña para ingresar en la Academia de la Lengua Gallega; así llegó otro a Lisboa del brazo de Teixeira de Pascoaes, a formar parte de la Academia de Letras Portuguesas y así lo encontró en su escuela de Santa María de Abadín, Phileas Lebesgue, director del ?Mercure de France? quien tradujo al francés y publicó en su revista, algunos de los más bellos poemas de Noriega.

Pobre y humilde como Francisco de Asís o como un maestro rural, llamaba a sus versos ?naderías?. Cosillas del yermo y de la montaña; la flor de los tojos, la pobre urce, la carrasca humilde y la mendiga que va de puerta en puerta pidiendo limosna, ?porque trabajó tierra ajena, tiene los hijos en mundos lejanos y el marido está en el cielo?.

Frente a la flor dorada de la espinuda aliaga queda prendido de su belleza:

?Nin rosiñas brancas
nin craveles roxos;
eu venero as froliñas dos toxos
dos toxales as tenues froliñas
que sonríen con medo entre espiñas?

Y la vieja cieguecilla de pan pedir decía así:

E n?haberá unha rafiña de mistura
Pr?a ceguiña que esgramou lugar alico
¡a mais probe son da serra!
Teño os fillos n?outra terra
i-o maridiño no ceo.
¡Dame unha limosniña!

Y el huerfanillo que otra vieja recogió envuelto en harapos y lo crió en compañía de un perro; de mozo se fue a la guerra y allá quedo:

?Sin cruces nin galós no chan botado
entre corvos morreu; pobre soldado!
A vella que o criou está tullida.
¡Ninguén malia o recorda n?esta vida!?

Éstas y otras parecidas son las ?naderías? ?deliciosas de gracia, de emoción y de ternura? que integran los tres tomos de versos de Noriega Varela; ?De Ruada?, ?Do Ermo? y ?Montañesas?. Uno fue editado por un grupo de amigos de Galicia, otro por la Academia Gallega y el otro por sus paisanos residentes en Buenos Aires; el autor después de escribirlos, se los leía a los niños de su escuela y luego se los mandaba a quien se le ocurría sin preocuparse más de ellos.

En Irlanda, en Suecia, en Francia y en Portugal, fueron publicadas muchas de sus composiciones; los músicos gallegos las tomaron como tema; pero al poeta esto le interesaba poco; en cambio temblaba de emoción hasta las lágrimas cuando sus discípulos y ex discípulos los cantaban con música que ellos mismos le aplicaban, tomada de viejos ?alalás?, ?muiñeiras? y ?ribeiranas?.

Noriega Varela estaba situado, dentro de la rica historia de la poesía gallega, en el grupo llamado de los ?continuadores?, porque continuó la obra de los ?precursores? del Renacimiento, que abrieron, a mediados del siglo pasado, Eduardo Pondal, Rosalía de Castro y Manuel Curros Enríquez. Los continuadores tuvieron tres grandes figuras: Ramón Cabanillas, Victoriano Taibo y este Noriega Varela que era de los tres el único sobreviviente y el más grande de ellos, como lírico y como hombre de la tierra, del paisaje y de las cosas sencillas, humildes y menudas que les dan a la tierra, gracia, belleza y ternura. En ese ambiente que él cantó como nadie, vivió y murió el gran poeta tal como él quería morir; rodeado de cuanto le fue más querido; el espíritu de la aldea, los niños de su escuela y las flores montañesas en su belleza plena, cuando la primavera habla en Galicia en el mismo lenguaje que él hablara en versos de oro y de luz.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o 9 de xullo de ... 1947)
Biografía de Antón Noriega
Ver este artigo no libro LA FERIA DEL MUNDO
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Galegos de sona - Publicado o 10-07-2010 00:14
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OVNIS EN 1947
Hai xa sesenta e tres anos a xente se preguntaba pola existencia dos platillos voadores, pois a prensa da época estaba a falar e a dar testemuña deles. Aparte das diferentes versións ao respecto RSP se pregunta "por qué non poden ser aviadores e aparellos procedentes de Marte, Xúpiter ou outro planeta habitado, en viaxe de boa vecindade, dispostos a ser árbitros nos enredadísimos pleitos desta pobre terra?"...



9 de julio de 1947

DISCOS VOLADORES


Por Ramón Suárez Picallo

En una vasta zona de los Estados Unidos las gentes están preocupadísimas a causa de la aparición de unos discos voladores en el espacio. Fueron vistos por varias decenas de personas pertenecientes a las más variadas profesiones y clases sociales, coincidentes todas en describirlos redondos, de color plateado y refulgente, rodeados de luminosa aureola. Una verdadera preciosidad como para ser contemplada a prudencial distancia, por si acaso.

Mientras se hacen en torno al fenómeno muchos comentarios y muy disparatadas conjeturas los hombres de ciencia estudian, los fotógrafos desocupados le dan gusto al dedo, y las Fuerzas Aéreas se preparan, a entrenarse con los platos voladores dispuestos a embestirlos como si se tratara de los ?Heinkel? o de los ?Messerschmildts? que en sus malas horas comandó el gordo Goering. El caso es desvelar, el misterio de saber de donde vienen, a donde van y qué es lo que hacen en el camino los tales discos voladores, mientras andan de un lado para el otro.

Se habla de experimentaciones atómicas, de un nuevo artilugio bélico, de alguna siniestra competencia oculta de la misma índole pavorosa que las que combate con poderoso brío y peregrino ingenio científico el famoso ?Doc Savag?. Y no ha de faltar algún astrólogo brujo o cosa así, que anuncie el fin del mundo al conjuro de estas señales apocalípticas previstas ya por San Juan; ni tampoco quien asegure que se trata de estrellas ?desatornilladas? del firmamento a punto de venírsenos encima y dejar a nuestro redondo planeta y a sus gentes más achatado que la hoja de un higo chumbo. Con lo cual no se perdería mucho, dicho sea con perdón de los miedosos y de los que creen que vivimos en el mejor de los mundos habitados.

Y a propósito de mundos habitados estamos tentadísimos de buscarle al fenómeno que tanto preocupa a los ingenuos yanquis, una hipótesis de nuestra cosecha. ¿Por qué no ha de tratarse de aviadores y aparatos provenientes de Marte, Júpiter u otro planeta habitado, en viaje de buena vecindad, dispuestos a ser árbitros en los enredadísimos pleitos de esta pobre tierra?

Si es de esto de lo que se trata no les arrendamos la ganancia a los buenos vecinos y desde aquí les aconsejamos que no toquen suelo firme, que sigan viéndonos desde los aires y se vuelvan después allá, convencidos de que por estos lados no hay arreglo posible, ni buena vecindad que valga para ponernos inmediatamente de acuerdo. Y si acaso, contra nuestra modesta opinión, se deciden a ?posarse? y a vernos de cerca, y ya que según testigos oculares se trata de platos, que no los traigan vacíos, porque aquí ?nos referimos naturalmente a todo el globo terráqueo? no habría modo de llenárselos de comestibles aunque los mandasen los marcianos, los jupiterianos o los del mismísimo reino celestial, en el supuesto de que vengan de allí.

En el ínterin esperamos hasta saber lo que hay de cierto en la aparición aérea. A lo mejor se trata de platos lanzados desde una vieja cacharrería, que quedaron bailando en el aire como los peonzas, con la esperanza de que desde cualquier mundo vecino al ver lo bien que danzan, les echen lentejas, garbanzos, bacalao con papas o chuletas de cordero con salsa de tomate. En cuyo caso si tienen éxito pueden bajar aquí. Si no que Dios los guíe por los inmensos espacios siderales.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 9 de xullo de ... 1947)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Tal día como hoxe... - Publicado o 09-07-2010 00:28
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LA COCINA ESPAÑOLA EN CHILE
Na súa teima por difundir e animar ao consumo de peixe, RSP escribe este artigo no que partindo da base que, á cociña é un arte e que cada pobo ten as propias peculiaridades culinarias -como o demostra por medio da descripción de manxares dos que está chea a literatura- remata demostrando que, a propia cociña chilena ten xa dende sempre,o peixe entre os seus condimentos.


8 de julio de 1943

ELOGIO DE LA BUENA MESA


Por Ramón Suárez Picallo

Ínterin no se lamente el modo de que el hombre viva sin saber que la cocina, habrá de ser un arte, destinado a hacer amable la vida. Un arte con ingenio, con imaginación y hasta con un poco de estética. Por eso, uno de los signos característicos de los pueblos civilizados es su cocina nacional, con personalidad propia. Francia ha hecho caballeros de la Legión de Honor a varios de sus más ilustres cocineros de París; en la China, un hombre público, que se estime, debe ?además de poseer títulos académicos y virtudes esclarecidas? saber guisar, por lo menos, diez platos; la Literatura española, desde la descripción de los manjares de ?Las Bodas de Camacho?, hecha por Cervantes en ?Don Quijote?, hasta ?El Pastelero Madrigal?, ?El Cocinero de su Majestad?, y la ?Geografía Gastronómica de España?, de Wenceslao Fernández Flores, ofrece páginas dignas de Antología, en orden a glorificar el pecado capital de la gula. Y, no hablemos del famoso banquete de Trima en ?El Satiricón?, ni de las orgías gastronómicas creadas por el ingenio portentoso de Bocaccio. Y, hasta la acuñación en sus anales de un refrán famoso: ?De este mundo llevarás, panza llena y nada más?.

Aún mismamente, o nuestros tiempos de vitaminas sintéticas, leche pulverizada, y alimentos concentrados en tabletas, no perdió sus prestigio el arte de guisar, asar y aderezar manjares. M. Artaud tenía a grande orgullo, preparar, con sus propias manos, el mejor corderito a la jardinera de toda la Francia: y Winston Churchill, cuando recibe en su casa huéspedes muy principales, se mete él en la cocina y compone en persona opíparos almuerzos. Alguien que conoce mucho al ilustre Premier británico, asegura que él es más sensible al elogio que se hace de sus platos, que a la opinión que parece tenerse sobre su más reciente discurso en los Comunes. Sócrates, antes de beber la cicuta, reunió en torno a su mesa a los discípulos más dilectos; y, Jesús bendijo el vino de la Eucaristía en la Cena del Jueves Santo. Los árabes dignifican su hospitalidad matando, para que se lo coma el huésped, el mejor y más tierno de los animales de su corral. Es la mesa de comer y de beber. Las naciones de más vieja tradición familiar, suelen resolver los principales problemas de la comunidad hogareña. Por eso, alguien dijo, que la mesa, con pan, vino y manjares es el supremo homenaje que sólo se tributa a Dios, al Príncipe, al Peregrino y al Amigo.


LA COCINA ESPAÑOLA EN CHILE

Hay en Chile, en estos momentos un notorio renacimiento de lo español; en las artes, en las letras, en el pensamiento, en las costumbres y? en la cocina. No queremos señalar las causas porque las sabe todo el mundo. Queremos, no obstante aludir a las observaciones que un amable lector de esta sección, nos hacía días pasados, refiriéndose a un comentario nuestro sobre la estrategia del pescado:

-La culpa ?decía? la tienen los españoles venidos en las últimas oleadas, las pescadas que nosotros teníamos por plebeyas se las comen ellos rechupándose de gusto de veinte maneras distintas con el nombre pomposo y aristocrático de Merluza; los pulpos y los pulpitos, que antes solo comían alguno que otro despistado, son para ellos manjar de príncipes; y, las sardinas, que varaban en gigantescos cardúmenes en nuestras playas sin que nadie las recoja, les parecen plato de dioses, asadas, fritas, adobadas y de otras maneras igualmente inverosímiles: aseguran que todo bicho viviente, nacido y criado en el mar, es, absolutamente comestible, con tal de saber aliñarlo. ¡Con decirle a Ud. que se comen hasta las rayas que son ?a nuestro juicio? una comida de brujas del mar con leyendas supersticiosas y todo!

Las conversaciones que dejamos transcriptas son absolutamente ciertas. España, tiene una secular cultura gastronómica, que le permite hacer comestibles todos los frutos de su tierra y de su mar. Hay allí un viejo refrán que dice: ?lo que no mata engorda?. Ya en los tiempos de Tiberio, iban como cosa refinada para la mesa imperial de Roma, los lenguados, y Francisco I de Francia, cuando fue prisionero de Carlos V, aseguró que en ninguna parte del mundo puede comerse el corderito mejor que en Burgos, ni hacerse con el arroz ninguna maravilla igual a la que hallan los figoneros de las orillas del Tuna, en Valencia, ni era posible concebir un plato más suculento y completo que el cocido de Madrid. ¡Y eso que Franco primero tenía por súbdito a Rabelais!

España trajo a estas tierras de América, entre otras muchas cosas su vieja cocina, así la cazuela chilena que elogió Lord Byron, el tío abuelo del gran poeta inglés, no es más que una variante del cocido madrileño, el caldillo de congrio ?el más exquisito y mejor combinado plato de pescado de la cocina nacional? es hijo legítimo de la ?caldeirada? de los pescadores gallegos, la ?caldereta? de los asturianos, y de la ?marinera? de vascos y santanderinos. ¡Y la empanada! Hay de la proceridad española de ese plato un testimonio artístico de primer orden. En el comedor del Primer Arzobispo de Compostela, don Diego de Gelmírez, ayo de Alfonso VI y amigo de su madre doña Urraca, allá por el siglo XIII hay unos capítulos románicos maravillosos, adornados con cocineros que ofrecen grandes bandejas con empanadas a sus encopetados comensales.

El siglo pasado y las primeras décadas del presente, transfirieron, por razones históricas y políticas muy explicables en nuestra América, bajo el signo de lo antiespañol en todos los órdenes, en el de beber y en el de comer. El signo está modificándose en nuestros días. Y la vieja cocina española con sus condimentos gloriosos y sus salsas rojas que alimentó a reyes y vasallos por igual?/div>

(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 8 de xullo de ...1943)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Consumo de peixe - Publicado o 08-07-2010 00:24
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PRÓLOGO A UN LIBRO DE MARCIAL FERNÁNDEZ

No 1951, un ano logo do pasamento de Castelao, RSP escribía a seguinte carta ao socialista galego Marcial Fernández, co que compartira as experiencias da Guerra Civil e do primeiro ano de exilio nos EEUU. A carta sería empregada como prólogo do seu libro Trascendencia y hondura de Castelao, editado en México.(Material facilitado por Lois Pérez Rodríguez)


CARTA A MANERA DE PRÓLOGO


Querido Marcial:

Hace cuatro meses he sufrido un ataque al corazón. Por cuenta de la Caja de Previsión de Empleados Públicos y Periodistas, me mandaron a un sanatorio de la costa para someterme a un régimen de reposo absoluto, físico y mental. Durante este tiempo, estuve privado de leer y escribir ni una sola línea. Si no del todo sano, estoy ahora bastante repuesto, y al incorporarme a mis tareas habituales ?escribir dos artículos diarios eligiendo yo el tema? me encuentro con dos cartas tuyas y con los capítulos originales de tu obra sobre Castelao, para la cual me pides un prólogo.

Quiero que me creas si te digo que tu recuerdo y tu cariñosa solicitud me han causado una honda emoción. ¡Dios bendito, cuantos recuerdos amistosos, cordiales y fraternales me trae tu carta!... Las jornadas de Ortigueira, con cien mítines de caudal esperanzado, soltado al viento en aldeas y villorrios; entre pinares druídicos. Te acuerdas de Insua,... Las charlas amicales en La Coruña y en El ferrol, en los albores de nuestra gran ilusión autonomista, y los primeros días de la guerra civil en Madrid y en Barcelona; nuestra aventura a Huesca, Barbastro, Tardienta, Vicien, Fornillos, La Granja, y, después, aquella batalla malograda de Chimillas. Castellón de la Plana, cuando tú reorganizabas el Cuerpo de Carabineros entre jocundos naranjales. Después, los días, las noches, la horas y los minutos de angustia en Barcelona, cuando ya era irremediable la gran catástrofe. Nuestra salida hasta Darnius, el cruce de la frontera francesa, y el viaje de Perpignan hasta Cherburgo. El Queen Mary y Nueva york. Los mítines y conferencias en la gran República del Norte. En fin, el más ardido período de nuestras vidas, diciendo y escribiendo palabras que quizá ya nadie recuerda más que nosotros, y, en medio y medio, el nombre y, muchas veces, la presencia física, de Castelao, el artista, el símbolo, el amigo y el apóstol indiscutido. Castelao en Galicia, Castelao en Madrid, Castelao en Barcelona, Castelao en Nueva York y Castelao en México, bajo el alero cordial de una jerarquía moral y artística que nuestra amistad respetó siempre, y, como diría el propio Castelao, no "profundo" más porque no sé latín...

He leído dos veces seguidas las cuartillas originales de tu libro sobre nuestro querido muerto. Me parecen una delicia de estilo y de decoro literario, y, desde el punto de vista de situar a Castelao en medio de la historia contemporánea de Galicia, el más logrado esfuerzo que conozco. Castelao hijo de la Tierra, del Aire, del Agua, de la tradición, del pinar rumoroso, de la canción y del romance, del mar y de sus acantilados, de los marineros, de los campesinos y de los moinantes gallegos, a parte del líder que quiso hacer caudal patriótico, social y político de tales valores, todo está en tu libro, cabal y de cuerpo entero. Visto, además, desde un ángulo nuevo: el del escritor que, poniendo a salvo su formación marxista, recuerda a Carlyle, para ver en un hombre representativo, a un pueblo en su más decisiva etapa histórica, al revés de lo que afirmaba el famoso barbudo de Tréveris. Y, aquí, permíteme el amado recuerdo de un dilecto amigo tuyo, mío y de Castelao, que también supo conjugar la más limpia actuación socialista con la emoción de una galleguidad entrañable, trocada en soberana obra de arte. Me refiero ?ya lo habrás supuesto tú? a Jaime Quintanilla, a quien debemos rendir diezmos y primicias en este orden de darle a Galicia una jerarquía nacional, social, política y estética, compatible con las ideas más avanzadas de nuestro tiempo, y quizá seamos muy pocos los que sabemos ?fuera de Castelao, tú y yo? que Jaime Quintanilla fue punto de referencia de nuestro Castelao cada vez que quiso recrear una patria en sus unidades esenciales y permanentes en el tiempo y en el espacio: la lengua, la cultura, el paisaje, la tradición, la economía y la voluntad de ser diferente para poder existir.

Todo esto, y aun mucho más, está admirablemente captado en tu libro Trascendencia y Hondura de Castelao. Y, por ello, yo te auguro que más allá, y por encima de su éxito momentáneo de crítica y de librería, será un documento antológico, de indispensable consulta para estudiar a una generación gallega que hizo historia; que pasó de la esperanza al desconsuelo, y de la ilusión al dolor de todas las desesperanzas, y de la que Castelao, tú y yo hemos formado parte.

Y, ahora, querido Marcial, perdóname si te digo que no me atrevo a escribir un prólogo para tu libro. No tengo para ello ni humor, ni salud, ni ?vagar?... y, por otra parte, no estoy seguro de saber a ciencia cierta en que pueda consistir un prólogo para una obra que, en sí, lo dice todo... ¡Y que bien lo dice!

El día que murió Castelao yo ya estaba enfermo. La noticia me fue comunicada, desde Buenos Aires, por Rodolfo Prada, a las cinco de la tarde. Me levante y escribí, para mi periódico, una semblanza biográfica que terminé a la una de la mañana, con lágrimas en los ojos y en el corazón. Unos domingos después, compuse una página entera con sus últimos dibujos y un precioso articulo de Valentín Paz Andrade. Y ya no volví a escribir sobre el tema, pues todo el tiempo me parece poco para ver a Castelao en toda su magnitud, clavado como un hito en medio y medio de nuestra historia, más allá de todo trabajo fraguado al conjuro de la tremenda impresión que me ha causado su muerte, por lo que ella significa de decapitación de un movimiento al que consagré los más nobles y fervorosos días de mi vida y, por lo que, en nuestra vida, representa la muerte de un querido amigo. Por último: si algunas líneas de esta carta te sirven para algo, tómalas y úsalas a tu gusto, porque, querido amigo, yo no sé como se hace un prólogo.


Un abrazo y el cariño invariable de
Ramón Suárez Picallo
Comentarios (0) - Categoría: Textos históricos - Publicado o 07-07-2010 00:02
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OS XARDÍNS

Neste artigo RSP destaca a importancia do xardín como lugar de remanso de paz . E si non pode ser nun lugar propio hai, nas cidades, nos pobos lugares públicos que fan esa función.Tamén as Escolas de Xardiñeiros son unha boa forma de fomentar "a paz dos espíritus, a beleza e o amor por todo o creado, que vive, crece e morre sobre a terra, para volver a renacer e a revivir despois ao longo dos anos e dos séculos."


6 de julio de 1947

ELOGIO DEL JARDÍN


Por Ramón Suárez Picallo

En nuestros días duros y ajetreados empapados de angustia física y de decepciones morales y espirituales, cargados de problemas individuales y colectivos, quédanle al hombre deseoso muy pocos refugios que le sirvan de remanso amable: algún bello libro, la música y el calor del hogar, en el supuesto de que el hogar sea para él, nido de amorosas tibiezas. ¿Y qué otro? El jardín de su casa, cuidado cultivado por sus propias manos o por manos ajenas, donde puede sentarse y meditar en paz, viviendo consigo mismo o como decía el poeta: Vivir quiero conmigo.

Y si la casa es pobre, de alquiler, inhóspita y sórdida, sin más jardín que el íntimo de las almas que la habitan, le queda otro que le brinda la villa, ciudad o pueblo donde reside a manera de bien colectivo la plaza o la plazuela hecha jardín, para deleite de los ojos y descanso del espíritu fatigado. Por eso, las ciudades más finas y cultas del mundo ostentan con orgullo sus plazas, parques, paseos y jardines, como índice de cultura, de buen gusto y de emoción estética, y son todos los cuidados de ellas los mejores cuidadores, y jardineros del verde y florido tesoro público.

Italia, Francia y España en Europa tienen ciudades famosas por sus jardines públicos y privados, Washington y Buenos Aires, Cuba y Colombia en América, ostentan igual renombre, junto con algunas ciudades de Chile. Un jardinero de Viena, de Aranjuez o de París, es un verdadero artista, un botánico y un agricultor, todo en una pieza; como tal es considerado y su obra inspiró a músicos y a poetas, a pintores y a escritores, maravillosas creaciones. Mientras que en las urbes modernas, geométricas, con las calles puestas de pie, ruidosas y frías sería la vida invivible sin un jardín que hiciese amables algunos de sus rincones.

De ahí que la frase del poeta, ?cultiva tu jardín? no sea sólo el mandato que ordena una simple profesión material; es además, y sobre todo, la iniciación de crear una obra de arte y de belleza, de paz y de descanso para el cuerpo y para el espíritu, que mucho lo han menester en estos tiempos duros y esquinados sin más olor ni más calor que los propios de la batalla y de la tragedia. Cultiva, pues tu jardín, amigo, para darle a tu corazón un remanso de Paz, ya que en Paz en el corazón, tu choza será un paraíso.

ESCUELA DE JARDINEROS

El señor Ministro de Educación de Chile acaba de dictar un decreto creando en Santiago la Escuela de Jardineros. La bella iniciativa ha partido de la Dirección General de Enseñanza Primaria, con el apoyo decidido, en palabras y en dinero, de la Ilustre Municipalidad de la capital cuyo alcalde, el doctor José Santos Salas, es considerado, con justicia, apóstol de la belleza estética y urbanista de la primera comunidad edilicia de la República, cuyos destinos rige con general beneplácito.

La originalísima Escuela iniciará sus enseñanzas a fines del presente mes. Los estudios completos durarán tres años y el ingreso en ella requiere para los estudiantes las siguientes condiciones: Haber cursado o estar cursando el VI año primario o no tener menos de 14 años de edad ni más de 16.

El primer curso con que iniciará sus labores será de 30 alumnos y de acuerdo con el Alcalde de Santiago el 50 por ciento de ellos serán hijos de obreros municipales, a quienes ya se ha notificado para los fines consiguientes.

Los alumnos realizarán su práctica de jardinería y arboricultura forestal en los viveros municipales del Parque Cousiño y en los parques y jardines de la ciudad bajo la dirección de profesores especializados.

Arboricultura, jardinería, floricultura y estética, he aquí asignaturas excelentes y apropiadas para que las aprendan muchachos de 14 a 16 años, cuando la vida es para ellos un jardín a punto de florecer.

Y así, además de todo eso se les enseña el amor a la tierra, como elemento, como madre eterna y como fuente de todas las riquezas, es seguro que esos muchachos serán, en su día, ciudadanos ejemplares, capaces de convertir a su Patria en un bello jardín de flores físicas y espirituales; donde al lado de la rosa, del copihue, de la camelia y del clavel se den a manos llenas, la paz de los espíritus, la belleza y el amor de todo lo creado, que vive, crece y muere sobre la tierra, para volver a renacer y a revivir después a lo largo de los años y de los siglos


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 6 de xullo de ... 1947)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Natureza e Medio Ambiente - Publicado o 06-07-2010 00:34
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NACIONALISMO GALEGO EN 1925 (I)

En 1925, tal dia coma hoxe, Ramón Suárez escribe no xornal EL DESPERTAR GALLEGO este artigo sobre a razón de ser de Galicia; escribe para os galegos residentes en América,lembrando como o centralismo afogou a lingua, a cultura e a esencia do pobo galego e comprométese dende as páxinas de dito xornal a estudiar máis ampliamente dito problema. Presentamos pois este primeiro artigo adicado ao nacionalismo galego e que, dende Buenos Aires facilitounos Hernán Díaz.

DISQUISICIONES ACERCA DEL
NACIONALISMO GALLEGO (I)


Por Ramón Suárez


He aquí una inquietud espiritual poco estudiada, y por ende poco conocida, por lo menos entre los gallegos de América. No obstante, es un problema latente entre los espíritus más selectos de la intelectualidad gallega, allá residente.
Atravesamos por un período renacencista de los valores de la raza. En la pintura, en la escultura, en la literatura y en la música se están imponiendo las cosas gallegas. El centralismo absorbente, que desde siglos ha nos tiene sometidos a Castilla, había adormecido estos valores, como había anulado ?hasta donde esto le fue posible? los valores industriales y colectivos de la raza, desde que fue hecha esa ficción que se llamó unidad española, y que más propiamente dicho debiera llamarse el sometimiento a la corona de Castilla de las nacionalidades ibéricas.
Desde que Galicia perdió su personalidad histórica y política, se realizó de parte del poder central una labor sistemática de anulación de todas las manifestaciones raciales. Su idioma perseguido, su arte anulado, su administración y su gobierno en manos de extraños, ajenos en absoluto a la idiosincrasia y psicología del pueblo; sólo en el alma de éste, oculto, como algo delincuente, se refugió el sentimiento puro de lo autóctono, de lo que realmente le era propio.
Particularmente Galicia fue víctima propiciatoria de todo jaez de humillaciones. Madrid ?estercolero de la España caduca? fue el lugar donde sufrieron mofa todas nuestras cosas, aun las que nos son más queridas. En la Puerta del Sol no había empacho ninguno en pregonar panfletos insolentes, explicando ?los apuros de un gallego para entrar en Madrid?. En toda Castilla, en Andalucía, en Valencia, etc., el nombre de gallego equivalía a un insulto. Los ?teatros? y los plumíferos españoles no hallaban mejor modo de pintar a un lacayo y a un rufián que hacerlo gallego. Y hasta los clásicos, como Lope y Cervantes, afirmaron que Galicia no era tierra propicia para las letras y las artes.
Esta leyenda infamante que cayó sobre Galicia ?consecuencia de haber vendido cara su libertad? determinó una reacción lógica de parte de los gallegos. Nuestros poetas, nuestros músicos, nuestros intelectuales, en un magnífico esfuerzo, probaron ampliamente que nada teníamos que pedir a nadie.
Y hoy que la España oficial se anarquiza, que sus fuentes de arte se agotan definitivamente, hoy, que sólo los chulos y los militares gustan de la España torera, de pandereta y paso doble, no hay más remedio que volver a las fuentes que inspiraran al Rey Sabio y a Verdaguer(2). No queda otro remedio que romper la mole odiosa que aplastaba los verdaderos valores españoles para hacer vivir cosas ficciosas artificiales, como la ridícula unidad española.
Es la hora de resurgimiento de las nacionalidades ibéricas; en todos los órdenes, muy particularmente en el orden cultural y espiritual. Es que despierta en ellas el sentimiento nacional, cansadas de soportar yugos extraños.
En idioma gallego hablan y escriben Ramón Cabanillas, Noriega Varela, Victorino Taibo, Vicente Risco, Cotarelo Vallada, Eugenio Montes, poetas, filósofos, sabios, escritores. El alma gallega late en los lienzos de Álvarez Sotomayor, Xesús Corredoira, Suárez Couto y en los rasgos maestros del gran Castelao, en las esculturas de Asorey y de Bonome y en la prosa galana y exquisita del gran Valle Inclán (3).
Y, simultáneamente, con este resurgir artístico y cultural, bulle en Galicia la protesta sorda y cazurra, contra la opresión política de los Borbones y sus sostenedores. Y mientras esa mamarrachada musical que se llama la marcha real sólo se toca en las iglesias ante las beatas, en los actos cívicos donde se honra a Curros y a Lamas Carvajal (4) el pueblo escucha severamente las notas hondas y graves del Himno Gallego, cuando clama:

?Desperta do ten seno (5)
Fogar de Breogán?

Tales los vientos que soplan en Galicia. Tales las inquietudes que allí aumentan día a día y que nosotros estamos obligados a observar, desde que hoy, todo cuanto signifique una protesta contra el actual orden de cosas ?y el nacionalismo gallego, como el catalán, es una protesta única en este sentido? ha de merecer nuestra atención y nuestro respeto.
El Despertar Gallego, que es ya indiscutiblemente una alta tribuna de ideas, debe reflejar en sus columnas estas inquietudes de la manera más amplia. Por nuestra parte, entendiéndolo así, nos proponemos en próximos artículos ?de los cuales constituyen estas líneas el prefacio? estudiar detenidamente este problema, en sus diversos aspectos.
Glosaremos, al efecto, los dos libros fundamentales que tratan del asunto: Teoría do nazonalismo Gallego, de Vicente Risco, y Doutrina nazonalista, de Ramón Villar Ponte (6).
Estableceremos la diferencia fundamental que existe entre el ?chauvinismo? o nacionalismo imperialista y el espíritu de libertad nacional ?esencialmente avanzado, liberal y pacifista? que tiende a reivindicar el derecho de los pueblos a disponer de sí mismos, postulado que han hecho suyo los espíritus más avanzados del presente siglo.

RAMÓN SUÁREZ


NOTAS DE Hernán Díaz

1. El Despertar Gallego, año IV, n° 55, 5 de julio de 1925, pg. 1.
2. El Rey Sabio es Alfonso X, llamado el Sabio, rey y poeta del siglo XIII. Verdaguer ha de ser el sacerdote y poeta catalán Jacinto Verdaguer (1845-1902), de gran renombre aún a principios del siglo XX.
3. Ramón Cabanillas, Antonio Noriega Varela (1869-1947), Victorino Taibo García, Vicente Risco (1884-1963), Armando Cotarelo Valledor (1879-1950), y no Vallada como figura por error en el original, Eugenio Montes (1900-1982) eran los más renombrados escritores y políticos galleguistas vivos de los años 20. Fernández Álvarez de Sotomayor (1875-1960), nacido en El Ferrol, residió en Madrid muchos años. Fue allí pintor de la corte y director del Museo del Prado, cargo al que renunció cuando se proclamó la República en 1931, para volver con la victoria de Franco. Son obra de él los murales del subterráneo de Buenos Aires que une Retiro y Constitución. Xesús Rodríguez Corredoyra (1889-1939), pintor lucense, llegó a exponer en Buenos Aires y frecuentó una temática mística. Amando Suárez Couto (1894-1981), pintor naturalista nacido en Ribadeo. Sobre Alfonso Daniel Rodríguez Castelao (1886-1950) sólo diremos que es el más importante político del nacionalismo gallego, además de escritor y caricaturista. Dirigió el Partido Galeguista y el Consello de Galiza (1944), gobierno gallego en el exilio. Ramón María del Valle-Inclán (1866-1936), nacido en Vilanueva de Arosa, es seguramente el escritor gallego más conocido fuera de Galicia hoy en día.
4. Valentín Lamas Carvajal (1849-1906), escritor y periodista nacido en Orense, gran poeta en lengua gallega.
5. La letra del himno gallego dice ?desperta do teu sono fogar de Breogán?. Es errata tipográfica.
6. El libro de Risco es de 1920 y el de Ramón Villar Ponte (1890-1953) de 1921. Ambos son una sucinta formulación de las ideas del nacionalismo orgánico-historicista de las Irmandades da Fala, creadas en 1916, aunque Villar Ponte acepta el liberalismo democrático del siglo XIX y vincula su nacionalismo con las ideas republicanas y federales.
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Galicia - Publicado o 05-07-2010 03:13
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DÍA DA INDEPENDENCIA DOS EE.UU.

O día 4 de xullo de 1776 as trece colonias de América do Norte declaránronse independentes do Reino Unido e naceron os EE.UU.
RSP adica nesta data de 1943 o artigo a dito tema.
Tamén escribirá sobre o mesmo o 4 de xullo de 1951 pero centrándose en Thomas Jefferson autor principal da Declaración e da que publicará un extracto.
Incluimos hoxe ámbolos dous artigos.

4 de julio de 1943

UN PUEBLO


Por Ramón Suárez Picallo

Hoy, día 4 de julio de 1943, celebra el pueblo norteamericano el 167 aniversario de su independencia. La gloriosa efemérides ha devenido, poco a poco, en el discurso de la historia continental, adquiriendo contornos universales, extraterritoriales de una nación, o de un Estado, para trocarse en una celebración de toda América y aún de toda la Humanidad.

Porque de las 18 colonias que suscribieran el acta de Philadelphia, nació un pueblo noble, conductor y capitán, que fue y es, por su fuerza creadora, por su pureza espiritual, y por la sencillez con que hace todas las grandes cosas, ejemplo y punto de referencia de una gran comunidad de pueblos.

No puede hablarse de una raza, porque fue crisol donde se fundieron las almas de cien razas; ni siquiera, jurídicamente, de un Estado, porque los Estados son 48; ni de una Nación, porque, por la ley de la sangre y el hecho de nacer los norteamericanos de hoy, provienen de varias nacionalidades y de múltiples tipos sanguíneos, nacidos bajo los soles y sobre las tierras más dispares del mundo. Pero se puede, en cambio, hablar de un pueblo genial y fecundo, vigoroso y señero, agrupado y solidario, al amparo y bajo la égida de los grandes ideales de justicia y de dignidad humana, que son honra, paz y orgullo de la civilización y del desecho.

He aquí que la efemérides de hoy, precursora de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Cuidadano, precursora de la Independencia de los pueblos americanos, Biblia y Evangelio de la Libertad y de la igualdad del hombre ante la Ley, constituya un capítulo de Historia Contemporánea y Universal, para cuantos recuerden el dicho clásico: ?Ubi est Libertat, ubi est Patria?. (?Donde está la libertad allí está mi Patria?).

Y en el día de hoy, cuando los hombres de ese pueblo, luchando en los cinco continentes del globo, por el bien universal y, eterno de esa Libertad, es natural que los ojos y la almas de todos los hombres que quieren ser libres, se claven en aquel hito de la Historia, de donde arranca su personalidad propia y diferenciada; e inclinen su cabeza, en ademan de profunda y decente reverencia. Le hacemos así, efectivamente, para sentirnos hermanos en el júbilo, en el esfuerzo, en la fe y en la esperanza de un mundo en concordancia con los principios y los fines, nació, tal día como hoy de 1776, en una reunión en que sus hombres pudieron decir: ?Para nos, para nuestros descendientes, y para todo el género humano, promulgamos y proclamamos?.


SU VERBO

?Afirmamos, como verdades de por sí evidentes: Que todos los hombres han nacido iguales; que han sido dotados por su creador de ciertos derechos naturales ineludibles; que entre ellos están la vida, la libertad, y el derecho de procurarse la felicidad, y que para mantener esos derechos se instituyen gobiernos entre los hombres, que derivan su justo poder, del consenso de los gobernados?.

El fragmento transcrito de la Declaración de la Independencia de los Estados Unidos, escrita por Jefferson, habla de tener, poco después una interpretación de su propio autor, aplicable a todas las naciones del Continente Americano, que al igual que las colonias inglesas del Norte, se apartaban de la Metrópoli, para vivir su propia vida, en estas palabras.

?La América del Norte y del Sur, tienen un grupo de intereses distintos de los de Europa, específicamente suyos. Por lo tanto, deben tener un sistema propio y distinto del de Europa; porque mientras ésta procura convertirse en el refugio del despotismo, nuestro esfuerzo debe tender a hacer de nuestro hemisferio, el refugio de la Libertad?.

Muchos años después, la Libertad estuvo en grave peligro de sucumbir, en todo el mundo, bajo el peso y el yugo de las fuerzas del mal y del despotismo. La libertad y la dignidad humanas, fueron combatidas, ultrajadas y menospreciadas. Y otra vez fueron de Filadelphia quienes acudieron en su auxilio. Las 18 colonias, eran ahora un gran pueblo, de un centenar y medio de millones de habitantes, con 10 millones de ellos, aptos para empuñar las armas. Y las empuñaron, y las lleven en la mano defendiendo el viejo Verbo, bajo todos los cielos sobre todas los mares y en todas las tierras.

Y al igual que los retoños nuevos, brotan de los viejos troncos, así brotaron del texto, casi bicentenario de Filadelphia, el derecho a las cuatro libertades esenciales del hombre, proclamados por el gran heredero de Jefferson y de Lincoln, el Presidente Franklin Delano Roosevelt, reafirmando la universalidad eterna de la Declaración Inmortal.

1º. Derecho a la Libertad de Palabra. ? 2º. Derecho a la Libertad de Cultos. ? 3º. Derecho a vivir libres de miseria. ? 4º. Derecho a vivir libres de temor. Tal es el noble Verso renovado del que el pueblo norteamericano hizo su Evangelio, su Estandarte, su Estrella señera, la meta de su razón histórica de ser y de vivir. Por él lucha y triunfará por él, por la mayor gloria de quienes lo formularon y por el mayor bien de la Humanidad.


SU ESFUERZO Y SU FE

Una ojeada a la Historia de los Estados Unidos de Norteamérica, donde el Acta de Independencia, hasta la proclamación de las cuatro libertades hecha por Roosevelt en 1941, asombra y maravilla, como ejemplo de milagro, logrado de consuno por el esfuerzo y por la fe. y aún más, es un viaje a lo largo y a lo ancho de su vasto territorio, con dos mapas a la vista: uno, de los territorios de las 13 colonias que se reunieron en Filadelphia y otro, de los tiempos de hoy. Los Estados Unidos ofrecen el caso más extraordinarios de unión colectiva, conocido en la historia de la humanidad.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile, o día 4 de xullo de ... 1943)


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4 de julio de 1951

LA FERIA DEL MUNDO
EXTRACTO DE LA DECLARACIÓN DE LA INDEPENDENCIA DE USA
Escrito por Thomas Jefferson

Por Ramón Suárez Picallo

Cuando en el curso de los acontecimientos humanos se hace necesario que un pueblo rompa los lazos políticos que lo han unido a otro, para ocupar entre las naciones de la tierra el puesto de independencia e igualdad a que le dan derecho las leyes de la naturaleza y el Dios de esa naturaleza, el respeto decoroso al juicio de la Humanidad exige que declare las causas que lo han llevado a la separación.

?Sostenemos, como verdades evidentes, que todos los hombres nacen iguales; que a todos les confiere el Creador ciertos derechos inalienables, entre los cuales están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad; que para garantizar esos derechos los hombres instituyen Gobiernos, que derivan sus justos poderes del consentimiento de los gobernados; que siempre que una forma de Gobierno tiende a destruir esos fines, el pueblo tiene derecho a reformarla o abolirla, a instituir un nuevo Gobierno que se funde en dichos principios, y a organizar sus poderes en aquella forma que a su juicio garantice mejor su seguridad y su felicidad. La prudencia aconseja, en verdad, que no se cambien por motivos leves y transitorios, Gobiernos largamente establecidos; y, en efecto, es de común conocimiento que la Humanidad está más dispuesta a sufrir, mientras sean tolerables sus males, que a hacerse justicia aboliendo las prácticas a que está acostumbrada. Sin embargo, cuando una larga serie de abusos y usurpaciones, dirigida invariablemente hacia el mismo objetivo demuestra el designio de someter al pueblo a un despotismo absoluto, es su derecho, es su deber derrocar ese Gobierno y establecer nuevas garantías para la futura seguridad. Tal ha sido el paciente sufrimiento de estas colonias; y tal es ahora la necesidad que las obliga a reformar su anterior sistema de Gobierno?.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 4 de xullo de 1951)
Texto de la Declaración de Independencia dos EE.UU.
Declaración de Independencia de EE.UU.
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ÁRBORES

"Plantar árbores é un bo oficio, polo que ten de impulso creador... porque, frente a tantísima xente adicada a destruir o que outros crearon, non faltan os que aínda se empeñan, arriscada e xenerosamente, en crear. E, ademáis, en crear beleza, estética, e ata clima. Porque xa se sabe a influencia que exerce a boa arboleda na determinación dos climas... Plantar, en momentos en que tantos tratan de cortar o que outros plantaron, é unha admirable viceversa, unha proveitosa teimosía espiritual..."
Así se expresaba RSP no ano 1943 cando escribía sobre a importancia de plantar árbores.
Non é este o único artigo que adica a importancia das árbores. Reseñamos outros dous -xa publicados neste blog- onde se confirma a sensibilidade que hai xa máis de sesenta anos amosaba RSP polo respeto as árbores e á natureza.


3 de julio de 1943

Á R B O L E S


Por Ramón Suárez Picallo

La Corporación Municipal de Quinta Normal, ha resuelto embellecer con árboles las calles, plazas y plazuelas de su jurisdicción comunal. Se harán plantaciones nuevas de espacios seleccionados y se cuidarán adecuadamente las ya existentes para su mejor conservación y crecimiento.

He aquí una labor municipal digna de encomio y de aplausos. Vaya un aplauso al Alcalde y a los regidores de Quinta Normal. Su acuerdo compensa, en parte, la esterilidad de otros organismos similares, enzarzados en la discusión bizantina de galgos y podencos, mientras la obra idílica, que les esta encomendada, espera mejores tiempos.

Plantar árboles es un buen menester, por lo que tiene de impulso creador, y de afirmación de fe en el futuro y de emoción estética. Y lo es, más remarcable, porque, frente a tantísima gente dedicada a destruir lo que otros crearon, no faltan quienes aún se empeñan, arriscada y generosamente, en crear. Y, además, en crear belleza, estética, y hasta clima. Porque ya se sabe la influencia que ejerce la buena arboleda en la determinación de los climas.

Ahí es nada, la falta que está haciendo el clima y la estética, en el hablar, en el hacer, en el pensar y en el ver las cosas con ojos amables, predispuestos a mirarlas por la parte bella, en vez de empeñarse en buscarles los lados más feos y desagradables.

Plantar, en momentos en que tantos tratan de cortar lo que otros plantaron, es una admirable viceversa, una provechosa tozudez espiritual; aunque sólo se trate de árboles en las calles y plazas de una comuna, que darán su sombra, fresca y amable, recién para dentro de varios años. De ahí la especial significación que tiene el acuerdo de los meritorios ediles de Quinta Normal, en contraste con las actitudes de otros, que son algo más que ediles en la vida colectiva de la nación.

Sus esfuerzos, el esfuerzo de los plantadores, serán glorificado por el cansado transeúnte, en el reposo de la sombra en los días calurosos. En cambio, nadie recordará, porque de ellos no quedará recuerdo, a los que cortan lo que encontraban plantados, crecido y casi florecido.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 3 de xullo de... 1943)
Outro artigo sobre árbores (nov.1943)
Novo artigo sobre árbores (feb. 1947)
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GUILLERMO VALENCIA
Adica RSP este artigo ao poeta colombiano Guillermo Valencia, agonizante,uns días antes de morrer.(Finou o 8 de xullo)



2 de julio de 1943

GUILLERMO VALENCIA


Por Ramón Suárez Picallo

Es posible, casi seguro, mejor dicho, que cuando estas líneas lleguen a los ojos del lector, haya dejado de existir, físicamente, Guillermo Valencia, Maestro y Patriarca de la Lírica contemporánea de toda la América que habla castellano.

Efectivamente, el altísimo poeta de Colombia, está agonizando en su prócer ciudad nativa de Popayán, aromada de leyendas, de años y de gracias, entre las paredes antañonas de su casa solariega. Los médicos ? ala hora en que escribimos esta nota? han renunciado ya a todo esfuerzo, y se limitan a tratar de prolongar la vida preciosa, sólo por unos instantes, mediante el cruel e inútil artificio del oxígeno, que suele disputarle, a veces, unos minutos a la eternidad de la muerte.

Rodean el lecho del ilustre moribundo sacerdotes, amigos personales y hombres de ciencias y de letras; y su pueblo entero sigue, conmovido y angustiado, los latidos postreros del corazón de su gran trovador. El poeta ha perdido ya el don prodigioso de la palabra. Aquella palabra, alada y sutil, que él sabía vestir con galas y primores inigualables. Pero antes, presintiendo la proximidad del trance, hizo el último esfuerzo de aquella suprema serenidad, sólo concebida, por mediación de la gracia, a los espíritus de selección. Dispuso que su gran corazón sea conservado por su ciudad, díjole cosas muy bellas a su hija Luz ?que dio a su padre la sangre de sus venas para que le fuese transfusionada? y declaró que esperaba tranquilo la llegada de la fría huéspede, con la misma sencillez con que el hombre, fatigado por la jornada, fecunda y bien vivida, espera el descanso de la noche, en amable lecho y propicio albergue. No hizo daño a nadie. Por el contrario, dio a su patria, a la América y a sus semejantes, el opulento caudal de su espiritualidad y de su genio. De ahí en serenidad en las puertas de lo eternamente ignoto y vigoroso, en los linderos de la Inmortalidad y de la justicia inminente. ¡El premio supremo, concedido a los justos, a los buenos, a los generosos y a los limpios de espíritu y de corazón!

Guillermo Valencia es el más representativo poeta de Colombia. De la fina, exquisita y señorial Colombia; de la tierra que siendo, entrañable y verticalmente democrática -¡o por serlo, quizá!? levanta en nuestra América, como blasón y como bandera, el inconfundible señorío colectivo, de los pueblos que se saben con tradición, con alma, con historia y con perspectivas sobre el porvenir. La lengua castellana, recibe de los colombianos, el homenaje y el culto más devotos del Continente, Bogotá es el Valladolid, el Burgos y la Salamanca, del Nuevo Mundo, como capital del arte del bien decir, del bien escribir y del bien expresar el pensamiento.

Guillermo Valencia es, en ese arte, maestro y pontífice máximo. Ni Cervantes, ni Lope, ni Quevedo, ni Calderón, ni Góngora y Argote, ni don Manuel Azaña ?el mejor hablista español de nuestros días? tenían por qué avergonzarse de tener a este insigne colombiano, por hermano y parigual, y no es aventurado afirmar que ocupa, en la Historia de las Letras de este Continente, un lugar tan elevado como el Inca Garcilaso y Rubén Darío, con las naturales diferencias de tiempo, de lugar, y de emoción estética.

El Maestrazgo literario de Valencia, sobre tres generaciones de poetas americanos, es absolutamente indiscutible, como lo es el de Juan Ramón Jiménez en los últimos 20 años de la poesía española peninsular. Desde el Mar Caribe al Estrecho de Magallanes, tanto en la forma, como en el temblor lírico, en el tremelucir de la bella palabra y en la raíz de Popayán. Y son muchos los vasallos que le pagan diezmos y primicias por ese alto Maestrazgo.

Por eso, no es sólo Colombia, la que sigue con angustia la agonía, y que seguirá, rendida de reverencia, el cuerpo del trovador. Es toda América. Es más aún, es todo el mundo que habla nuestra lengua, que acompaña a Colombia en la presentida e irreparable pérdida.

Y no serán bastante causa, las circunstancias que atraviesa el Continente y el Mundo, cuando están muriendo los hombres a decenas de millones, en los mares, en los cielos y en las tierras todas del globo, para apartar los ojos de la vieja ciudad de Popayán, donde está agonizando un hombre solo. Porque un hombre, solo y todo y anciano como es, extravasó el límite de lo individual, para ser una voz, una sinfonía universal de Arte, de Bien y de Belleza.

Y ni en las oscuridades vigorosas, precursoras de la muerte, ni ya después de haber traspuesto los umbrales del no ser físico, habrán de apagarse los fulgores de la estrella señera que el poeta llevaba en su frente: ni se harán silencio los ecos de la canción que llevaba en los labios.

Guillermo Valencia es y será siempre, música y luz.


(Artigo publicado no xornal La Hora en Santiago de Chile, o día 2 de xullo de ... 1943)
Máis sobre Guillermo Valencia
Biografía e algúns poemas de Guillermo Valencia
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