A. C. Irmáns Suárez Picallo - Sada


Este blogue nace co obxecto de difundir a actividade da A. C. Irmáns Suárez Picallo, así como de recuperar e por a disposición do público diversos materiais de interese sobre o noso pasado,ao tempo que damos a coñecer os artigos escritos por Ramón Suárez Picallo e outros autores sadenses.
Estruturamos o blogue en varias seccións, nas que terán cabida noticias de actualidade sobre as nosas actuacións, artigos, textos históricos, fotografías...


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CLAUDE BOWERS, escritor

Claude Bowers (a esquerda da foto) diplomático norteamericano recibe en Chile cálidos eloxios na prensa asi como o recoñecemento de intelectuais españois e chilenos pola sua laboura politico-literaria. RSP destaca principalmente a faceta de escritor e comenta o libro ?Aventuras españolas de Washington Irving? (pois tamén foi embaixador de EEUU en Madrid). Claude Bowers foi un estudioso de W. Irving e tamén de Jefferson...


9 de junio de 1950
La Feria del Mundo

Por Pick?Up (Ramón Suárez Picallo)

MR. CLAUDE BOWERS ESCRITOR


En la prensa chilena de todos los matices, y en los principales medios diplomáticos políticos de Santiago de Chile, ha sido estos días objeto de grandes y merecidos elogios el Excelentísimo señor Embajador de los Estados Unidos de Norteamérica, Mr. Claude Bowers, por su regreso a la capital chilena, después de haber ido a su país en cumplimiento de deberes inherentes a su cargo, en conexión con el histórico viaje del Primer magistrado de la República de Chile a la gran Nación.

Nosotros, que conocemos a Mr. Bowers, compartimos gratamente los elogios que le son tributados; pero queremos ampliarlos, refiriéndonos a otro aspecto de su ilustre personalidad, su condición de brillante y magnífico escritor norteamericano, y uno de los más documentados glosadores de la Historia de su país. Quizás no sean muchos los que sepan que Jefferson, el inspirador y el orientador de las ideas fundamentales de la Independencia de los Estados Unidos, tiene en Mr. Bowers a su más esclarecido interprete. Y que cuanto se refiere a las relaciones de toda índole de Norte, Centro y Sudamérica, en los tiempos de las rudas batallas por la Libertad, entre las naciones de ambas lenguas, y como ellas eran contempladas, apoyadas y ordenadas por los descendientes de Franklin y de Washington, fueron y son también tema predilecto del ilustre Embajador, en escritos luminosos, poco conocidos aquí.

Y, además, el Excelentísimo señor Claude Bowers publicó en una gran Editorial chilena uno de los más bellos libros suyos que se hayan escrito sobre España por un autor no español; se titula: ?Aventuras españolas de Washington Irving?. Mr. Bowers, el escritor, desempeñó en Madrid un alto cargo diplomático. Fue amigo personal de escritores y poetas, hombres de la Academia de la política, del Ateneo y de las tertulias literarias.

Washington Irving, el autor glorioso de ?Cuentos de la Alhambra?, era por entonces la preocupación del diplomático yanqui. Como pudo escribir, describir y entender, con tal maravilla, un representante de Estados Unidos ante la Corte de Isabel Segunda, el Madrid de Narváez y Mendizábal; los escenarios de las guerras carlistas, y, sobre todo, la Andalucía de los complots, de los gitanos, de los contrabandistas y de José María ?El Rey de Sierra Morena?.

Mr. Bowers, premunido de mapas, documentos y datos, siguió la ruta de su paisano remoto y antecesor por aquellas tierras, y en una prosa límpida, sencilla y cordial, lo explica todo: hasta la cortesía de los bandidos de las famosas sierras, que fuera de sus pleitos con los carabineros y la Guardia Civil, son unos perfectos ?gentlemen?.

Y una tarde, en el Salón de Honor de la Universidad de Chile, un grupo de intelectuales españoles y chilenos rindieron al escritor que tiene tratamiento de Excelencia un cariñoso y sentido homenaje.

En él hizo una de sus charlas más bellas y más emocionadas Augusto d?Halmar, evocando los paisajes, tierras y lugares narrados en el libro ?Aventuras Españolas de Washington Irving? y proclamó, en medio de una cerrada ovación, que Mr. Bowers es antes que nada, un excelente y magnífico escritor cuando se enamora de los países donde actúa, como se enamoró de España y de Chile.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o 9 de xuño de ... 1950)
Las aventuras españolas de WASHINGTON IRVING por Claude Bowers
Claude Bowers (comentario de
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Persoeiros (intelectuais) - Publicado o 09-06-2010 00:29
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CHERBURGO E SUAREZ PICALLO

O desembarco en Normadía en 1944 fai que RSP evoque os sucesos acontenidos cinco anos antes cando xa en Francia, camiño do exilio, dirixiuse a Cherburgo para dende alí, coller rumbo a New York no ?Queen Mary?,non sen antes pasar unha serie de dificultades e recoñecidas atencións que recibiu ata conseguir tal propósito...

8 de junio de 1944

EVOCACIÓN DE CHERBURGO


Por Ramón Suárez Picallo

Eran los últimos días de febrero de 1939. El día 7 del mismo mes entramos en Francia por el pueblecito de Le Perthús, el 11 estábamos en Perpignán y los cuatro o cinco días siguientes los pasamos en Cané Piage. Formábamos parte de una multitud compuesta de 600 mil personas. Un ejército militar y civil de cuerpos enfermos, mutilados y desnutridos y de almas rotas. Detrás quedaba la patria perdida, la inmerecida derrota y un buen pedazo de alma empapado de lágrimas de sangre, los inciertos y duros caminos del exilio, y, debajo de nuestros pies, la tierra de Francia como punto de tránsito.

¿Perspectivas? El campo de concentración o la posibilidad de entrar en el Océano con rumbo a la América que ya habíamos conocido, amado y servido, muchos años antes. Del continente de la Esperanza llegó enseguida la llamada amical, fraterna incomparable, en un telegrama que era un poema: ?En la agencia de la Canard Line, de Cherburgo, tiene a su disposición un pasaje y unos dólares para que venga a Nueva York en uno de sus primeros barcos. Están hechas gestiones para el visado de su pasaporte?. A Cherburgo, pues; cruzamos diagonalmente Francia de Sureste a Noreste, en busca del recanto normando, que aparecía en la punta de la ?Michelin? y en el mismísimo fin del mundo.

El viaje, en otra ocasión y en otro estado de ánimo, nos hubiera resultado un imponderable regalo de los dioses. Pero en aquel entonces apenas si vimos nada. Los ojos, el alma y el corazón se empeñaban en mirar en lo que quedaba atrás ? ¡quizás para siempre! - ¡Era tanto lo que dejábamos, señor! La chapa del automóvil que nos conducía, no dejaba lugar a dudas acerca del lugar de dónde veníamos. Nuestro aspecto desarrapado y escuálido y nuestra ingente tristeza confirmaban la suposición. Viajamos día y noches y en un pueblecillo del trayecto, agotadas nuestras pocas provisiones ?bajamos a comer algo en un fogón. El dueño, un viejo radical socialista francés, nos filió al punto. Nos sirvió a cuerpo de rey sin dirigirnos la palabra. Los gendarmes nos habían detenido varias veces, examinando los documentos. El telegrama de llamada de los Estados Unidos, descaradamente autentificado y sellado en Perpignán, nos servía de ?Laiser paser?; el viejo figonero había visto detener a varios transeúntes que pasaban en igual condición que nosotros. De ahí su silencio. Cuando pedimos la cuenta ?los viajeros éramos cuatro? nos apretó cordialmente la mano y pronunció una sola palabra: ?Rien?. Cuando seguimos el viaje, nuestros ojos, apenas pudieron ver el ademán amistoso de despedida del amable tabernero. ¡Estaban humedecidos!

Eran las doce del día cuando llegamos a Carentán, comienzo de la punta peninsular de Cherburgo. Allí sentimos el aire y el olor del Atlántico, de nuestro viejo Atlántico ofrecido una vez más como ruta de esperanza. Vimos Cherburgo desde una altura poco después de pasar Flamarville, sus muelles y su núcleo urbano. Una clásica ciudad mareante del noreste de Francia amable y abierta a los vientos del mundo.

Los trámites para nuestro viaje no eran fáciles, y tuvimos que ir a París a arreglarlos. Hecho todo supimos que iríamos a Nueva York en el gran trasatlántico inglés ?Queen Mary?, verdadera maravilla flotante, que disputaba con el francés ?Normandie? la ?cinta verde? de rapidez en el cruce del Atlántico, ¡Cuatro días y medio justo de Cherburgo a Nueva York! Esperándolo, hemos pasado en Cherburgo, los últimos tres días que nuestros pies pisaron tierra europea.

Hay un refrán que dice: ?cada uno habla de la feria según le haya ido en ella? Para nosotros, aquellos tres días en Cherburgo fueron los primeros relativamente felices y seguros después de 33 meses: un relojero vasco, un mecánico catalán y un galileo pescador, nos pusieron en contacto con el grupo de gente que hablaba castellano en Cherburgo; unos cuantos marineros de la flota Francesa, hijos de valencianos de Argel, nos llevaron a ver la ciudad; fuimos al cine y, algunos de ellos, nos presentaron a sus novias y a la familia de sus novias. Comimos comida de cocina hogareña, que nos supo a gloria, y un domingo hicimos aperitivos con una buena ración de las famosas ostras de Arcaenón y un vino blanco que nos pareció néctar.
Y cuando el ?Queen Mary? apareció en la bahía y llamó con su sirena a los pasajeros ya se nos había adentrado un poco en el corazón aquel Cherburgo que teníamos que dejar. Al costado del remolcador que nos conducía del muelle al trasatlántico, estaba nuestro grupo de amigos ¡Estábamos, entonces, tan necesitados de amigos y eran tan pocos los que teníamos que aquellos nos parecieron un gran bien de Dios!

Hoy, a los cinco años, nuestros ojos y nuestra emoción vuelven a Cherburgo, nuestro último recuerdo de Europa. Está librándose allí una fiera batalla. El relojero, el mecánico, el pescador, los marineros, la deliciosa muchacha que nos sirvió ostras y vino y la dulce señora que nos sentó a su mesa y nos dio su sopa y su pan y su pierna de cordero, así como el tendero que nos vendió ropa decente, quizá están a estas horas, muertos, heridos y sobrecogido de espanto en el refugio. Vivos o muertos a ellos van nuestros recuerdos, con una oración sin palabras, honda y sentida, por su buena ventura. A ellos y a su ciudad marinera que nos brindó pan y casa cubierta en un lugar decisivo de nuestro peregrinaje. De ella, hasta nuestra América de bendición sólo nos quedaba un paso corto sobre el mar. Un paso que damos hoy en la ruta inversa, de aquí a Cherburgo para sentir su dolor, su lucha y su esperanza mismamente en la carne de nuestro corazón, y desearle que las banderas de la paz y de la libertad flameen pronto en sus frontispicios.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile 0 o día 8 de xuño de ... 1944)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Segunda Guerra Mundial (Francia) - Publicado o 08-06-2010 00:58
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CARTAS BOMBA EN 1947
Despois de comentar a importancia das cartas e da correspondencia na historia. RSP plantexa o que están a facer os grupos terroristas remitindo "cartas explosivas" aos líderes británicos Anthony Eden(do Partido Conservador e que chegaría a Primeiro Ministro en 1955) e Anthony Eden (laborista e Ministro de Exteriores en 1945 no goberno de Clement Attlee) procedentes de Italia...


7 de junio de 1947
LAS CARTAS


Por Ramón Suárez Picallo

Antiguamente, cuando el correo era raro y tardo, recibir una carta, era casi siempre un acontecimiento grato; especialmente si ella provenía de países lejanos con noticias de algún ser querido. El folklore popular tiene diversos modos para anunciarla: una mariposa blanca que se posa en el hombro izquierdo o escuchar por la mañana el canto de cierto pájaro por el lado de la salida del sol, así como si al abrir una baraja sale el tres de copas y el as de espadas, son infalible anuncio de que una carta viene por el mar trayendo buenas nuevas.

Pero con el andar del tiempo, también el correo ?signo de progreso y vehículo de cultura de todas las civilizaciones históricas? perdió su primitivo encanto: hoy día, cuando uno recibe una carta, con o sin remitente conocido, se hecha a temblar. ¿Qué traerá? Un anónimo injurioso, la mala noticia de una catástrofe, o cuando menos, el ingrato recuerdo de una cuenta olvidada y sin pagar, o en otros casos, si la cartita con sobre azul, aparece colocada encima de la mesa de trabajo, aunque haya venido por correo, no hay siquiera que abrirla, pues ya se sabe de lo que se trata. Es la inexorable destitución, el desahucio, o como dicen los andaluces, ?dar el olivo?.

En fin, que las cartas -menos las de los naipes, que siguen teniendo aún muchos adeptos? están desprestigiadas, y especialmente las que van y vienen por correo, que en su día hicieron escuela y crearon el delicioso género llamado epistolar: las de Santa Teresa de Jesús a sus hermanas de la Orden, las de Montesquieu a los persas, las de Madama Sevignó a su hija, las muy picantillas de Guido de Verona a las modestillas de Italia, y otras muchas, incluyendo las famosas de Pablo de Tarso a varios pueblos de gentiles.


EL CORREO DE LA MUERTE

Pues bien, en este estado de ánimo que podríamos llamar ?panteón? a la epístola, que acaba de volcar desde Milán el peso que rebasa toda medida, unos cuantos llamados terroristas no desprovistos ciertamente del sentido del humor. En efecto, once personalidades ilustres de Gran Bretaña, entre las que se incluyen Mister Eden y Mister Bevin, han recibido ?cartas explosivas? procedentes de la gran ciudad italiana. ¿Con postales del Duomo o con reproducciones de Leonardo? ¡Quiá! Con gelinita, trilita y otras cosas que terminan todas en ?ita? y que explotan y estallan ruidosamente mediante un infernal artilugio colocado en el cierre del sobre, mismamente como si se tratase de una bomba ?Orsini? o de una ?lata de Vals español?.

Los ingleses, y muy especialmente los destinatarios políticos de tan amables misivas, deben estar con los pelos de punta y aún deben estarlo más los secretarios de abrir su correspondencia. Ellos están acostumbrados, de un tiempo a esta parte, a recibir ?cartas explosivas?, mas, se trata de una explosividad verbal y metafórica, expresada en palabras más o menos duras y altisonantes; pero en éstas que ahora les llegan de Milán -¡tate que es podenco!-, la explosión es real, efectiva y parece que bastante peligrosa.

Scotland Yard y la policía italiana, están en estos momentos buscando por cielo y tierra a los remitentes de la desusada correspondencia, velando por el prestigio del correo y por la integridad facial de los políticos de Su Majestad Británica.


A L E V O S Í A

No les arrendamos la ganancia del éxito a los detectives ingleses ni a sus colegas de Milán, porque los italianos, en especial los milaneses, son desde siempre, excelentes conspiradores. Tienen varios siglos de experiencia en el oficio y lo ejercen en el más estricto y alevoso secreto.

Si los supuestos terroristas, fuesen de otro país cualquiera pondrían en el sobre de las cartas mortíferas un signo inequívoco indicador de su carácter y contenido; por ejemplo una pavorosa calavera y dos tibias, mondas y cruzadas, una mano roja y negra pintada con sangre u otra así de color subido. Pero los italianos lo hacen todo a lo ?gentiluomo?, y a lo mejor mandan sus mensajes dentro de sobres rosados con una palomita en el ángulo superior izquierdo, o con un corazón traspasado por dos flechas de oro, colocadas punta contra punta. Todo para despistar a Mister Eden y Mister Bevin, aún más de lo que ya están.

Y eso que no saben del ?Tren expreso? del viejo don Ramón de Campoamor. Si lo supiesen los terroristas milaneses, pondrían inmediatamente, los primeros versos de la famosa carta que hizo llorar a lágrimas viva a nuestras abuelas, hace más o menos medio siglo.

?Mi carta que es feliz, pues va a buscaros, cuenta os dará de la memoria mía?.

Y detrás ?bum? una bomba de gelinita, capaz de hacer volar hecha añicos la preciosa cabeza del Lord Canciller de Inglaterra, por muy bien puesta que la tenga sobre sus hombros.

Esto como lo verá el lector menos avisado, se llama conspirar bien, terroríficamente y por correspondencia; y además, apartándole el cuerpo a las consecuencias o como diría un jurista escrupuloso, con la circunstancia modificada agravante de alevosía; lo cual dicho sea de paso, no deshonra, ni mucho menos, al que la práctica desde que, en nuestros días y en muchos órdenes de la vida pública y privada, la alevosía suele adoptar el nombre de habilidad.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 7 de xuño de ... 1947)
Documentos britanicos de 1947 sobre cartas bomba
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FEDERICO GARCIA LORCA
Con motivo de lembrar o nacemento de Federico (05-06-1898)RSP adica o artigo da súa columna La Feria del Mundo ao xenial poeta e comenta dun xeito breve unha sinxela biografía do autor".


6 de junio de 1951
LA FERIA DEL MUNDO

FEDERICO GARCÍA LORCA


Por Ramón Suárez Picallo

Hoy, 6 de junio, habría cumplido 52 años el gran talento granadino que, como alguien cantara, fue víctima de las pasiones humanas, ?por el solo delito de poesía ?.

García Lorca nació en Fuentevaqueros, en las márgenes del Genil y a pocos kilómetros de Granada. Su familia no fue modesta ni humilde, sino que, muy por el contrario, era propietaria de una valiosa finca en la fértil vega que rodea la ciudad de la Alhambra.

El misterio musical que encierran los poemas y la prosa de García Lorca es comprensible, si se considera que su madre fue una eximia pianista, y que el poeta tuvo más tarde como maestro a Manuel de Falla, de quien aprendió la técnica y con quien compartió sus inquietudes artísticas.

Enviado de Madrid a continuar sus estudios, publicó antes de veinte años su primer libro, titulado: ?Impresiones y paisajes?, el cual sintetiza un conjunto de aspectos españoles, llevados a la prosa lírica. El ambiente madrileño no logró cautivarle y pronto regresó a su Granada, ingresando a la Universidad local.

En 1921 publica ?Canciones? y ?Libro de poemas?, libros que encierran un gran valor folklórico. Fue por aquel entonces cuando organizara, junto con Manuel de Falla, el primer concurso de ?Cante Jondo?, en la Alhambra, al cual concurrieron los mejores cantores y guitarristas de España. Desfilaron, entre otros, La Niña de los Peines, Juan Breva, Vallejo y el Cojo Málaga.

Los poemas de García Lorca han merecido la aprobación unánime del mundo entero, sin que pueda hablarse de poesía al margen de sus bellas inspiraciones. Igual ocurre con sus obras de teatro: ?Yerma?, ?Doñaa Rosita la soltera? o el ?Lenguaje de las flores?, ?Bodas de Sangre?, ?La Zapatera prodigiosa? y tantos dramas y farsas, muchos de los cuales aún inéditos, seguirán deleitando al público por espacio de varios siglos.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 6 de xuño de... 1951)
Outro artigo sobre F.García Lorca
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Persoeiros (intelectuais) - Publicado o 06-06-2010 01:51
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«Morrer en Veloi e que me enterren no Fiunchedo», por Isaac Díaz Pardo

Isto é o que me dixo Picallo nun dos actos nos que falou no Centro de Betanzos ou no ABC de Corcubión, recordando a súa Sada da que eu acababa de chegar, e que lle traía noticias da familia e de que seu sobriño Monchiño lle agradeceu os doces que levara eu da parte do seu tío.
Este desexo de se enterrar no Fiunchedo tiña un compoñente poético. O Fiunchedo fica na ladeira dun monte entre Sada e Fontán, e dende el vese dende O Pedrido e Miño deica a punta Coitelada na entrada da ría de Ferrol, no medio delas o Breamo e a entrada da ría de Pontedeume e xa nun extremo o mar aberto. Era pois unha das vistas máis fermosas da costa galega. Aínda que os mortos non ven, poden sentirse agradecidos cando se acerque a morte compensados de se ver descansando en tan fermosos eidos. Sen dúbida Picallo soñaba desperto co Fiunchedo. Eu facía moitos anos que non voltara por ese lugar. Cando hai poucos días deixamos as cinzas de Ramón no lugar que lle correspondían no cemiterio fiquei asombrado da barbaridade que fixeron os urbanistas e arquitectos nesta zona dende a que apenas se ve o mar tapado cunha arquitectura desproporcionada e horrenda. Un pensa como se está destruíndo Galiza, con tanto progreso de escolas técnicas que temos. Penso que se Suárez Picallo tivese coñecemento desta destrución pensaría millor as cousas e preferiría que o deixasen tranquilo na Chacarita como unha protesta máis pola mala sorte que nos botou enriba a historia.
Porque os anos da guerra foron dramáticos na casa dos Picallo en Veloi. En agosto do ano 36 nunha finca que tiñan eles en Veigue apareceron os cadáveres de Antón Suárez Picallo, Manuel Prego, Antón Carballeira e outros máis dos que non hai memoria nos datos que utilizo. Ao pouco tempo outro irmán de Ramón Suárez Picallo, Eduardo, foi perseguido e desapareceu, sen deixar rastro; pensa a familia que puido pasar as liñas de guerra e incorporarse ás forzas da República e finalmente pasar a Francia, mais aínda hoxe non teñen o menor rastro. Os pais dos Suárez Picallo morren nesas datas e fica na casa soia María, a irmá de Antón e de Ramón.
Ramón Suárez Picallo, membro do Consello de Galiza, que presidía Castelao como representante en fideicomiso do pobo galego, elixido deputado en febreiro do 1935, morría o 14 de outubro do 1964. No mes de marzo do ano 1965 A Nosa Terra, nunha das súas grandes páxinas, adícalla a María Miramontes, a viúva do inmolado Ánxel Casal, e a Picallo. Salvo un pequeno traballo de Picallo ( No cuarto da miña nai ) a páxina fixémola Luis Seoane e eu. Seoane firmou o seu traballo como Maximino Brocos, pseudónimo que utilizaba con frecuencia relembrando o Brocos, apelido da súa avoa.
Aínda que Luis lle adica o traballo principalmente a María, viúva de Casal, tamén fala de Picallo porque o coñeceu moi ben, xa que ámbolos dous tiveron na Coruña un bufete de avogados laboralistas, o primeiro deste tipo que tivo Galiza. Seoane fai fincapé que só coa axuda que Suárez Picallo recibiu de Ánxel Casal e de María Miramontes puido estudar a carreira de avogado nos anos da República en Santiago.
No final do meu traballo fixera a proposta de adicarlle nós os emigrantes unha placa para poñer na casa onde nacera Suárez Picallo en Veloi, e que non puido voltar a ela e morreu de saudade en Buenos Aires. A continuación do meu traballo figura unha nota da comisión directiva da Irmandade Galega acordando dar cumprimento á miña proposta. A placa fundida en bronce tróuxose a Veloi nos primeiros meses do ano 1965, non sei se fun eu mesmo o que a trouxo, pero as autoridades de aquel tempo non deixaron colocala na fachada e quedou detrás da porta? As autoridades de aquela, das que aínda fican rastros, non querían que un exiliado máis morrese lonxe da súa terra por mor da dignidade humana.



La Voz de Galicia, 27/10/2008
Comentarios (0) - Categoría: ISAAC DÍAZ PARDO - Publicado o 05-06-2010 10:27
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OS ACCIDENTES AÉREOS
RSP rexeitou sempre o avión. Neste artigo volve ás andadas e ante a reiterada relación deste tipo de sucesos, sentencia que "chegar pronto é moi importante, pero é mais chegar con seguridade e sen tropezos"... para rematar como é habitual con dúas anécdotas de animais ao respecto.

4 de junio de 1947
LA AVIACION EN ?RELACHE"


Parece que el avión está estos días de capa caída en todo el mundo. Pocas son las jornadas en que la crónica internacional de sucesos, no registre una catástrofe de aviación, con gran cantidad de muertos y de heridos, ocurridas en las más diversas y distantes latitudes del globo. Véanse, si no, las de las últimas 48 horas:

En el aeródromo de La Guardia, de los Estados Unidos, se desplomó verticalmente un Douglas pereciendo las 40 personas que iban en él y un muchachito de 10 años que viajaba en bicicleta y que fue aplastado por el aparato al estrellarse contra el suelo. En Port Deposit, también de los Estados Unidos, in DC-4 corrió suerte parecida, y se dan por muertas a 53 personas, achicharradas entre los restos que quedaron del aparato. De Baltimore se anuncia que en el Estado de Maryland se estrelló otro avión comercial con 21 pasajeros y tres tripulantes. Se dice, asimismo, de la capital de Islandia que un Dakota con otras ventitantas personas cayó en la costa norte de la famosa isla, sin que hasta ahora se sepa la suerte corrida por los pasajeros. En Tokio, capital del Japón, un C-54 norteamericano, con 40 personas a bordo cayó encima de unas montañas haciéndose trizas; y cerca de Lichfield, en Inglaterra, se vino abajo un Liberator, estropeándose todos sus tripulantes y pasajeros.

En Alaska, una super fortaleza hizo asimismo de las suyas estropeándose 12 personas entre heridos y desaparecidos. Y, por último, ahí en Mendoza; como quien dice a la vuelta de la esquina, un aparato militar argentino en vuelo de instrucción se estrelló en el suelo por no chocar contra un árbol, muriendo sus dos ocupantes.

¡Casi nada pues, lo del ojo! Como para que un amigo de su buena o mala vida, se atreva a tomarse un avión y viajar en él, de un lado para el otro a través de los aires. Frente a estas comprobaciones, aún los que mucho admiramos ?los progresos de este siglo? como diría un personaje de Eca de Queiroz, preferimos viajar en un paciente y pacífico asno, o en un jamelgo perteneciente a la nobilísima estirpe de Babieca y de Rocinante; porque en el caso de caerse, se cae de poca altura, y nuestra humanidad no corre mayor riesgo con la caída; sobre todo no hay peligro de morir achicharrado entre un montón de hierros crujientes y quemantes al rojo vivo, en un rincón inhóspito cualquiera de la selva o en la estribación de una montaña inexplorada.

La rapidez tiene, como se ve, sus dificultades. Llegar pronto es muy importante, pero lo es mucho más llegar con seguridad y sin tropiezos.


EL AVIÓN Y EL ÁGUILA

Pero en esto de accidentes de aviación aquí está el más original y peregrino de todos, ocurrido hace pocas horas sobre la tierra de Colombia, cerca de la base aérea de el Guabito, en las cercanías de Cali. En efecto, sobrevolaba por allí un Douglas del Ejército, cuando se le enfrentó un gran pajarraco, celoso sin duda, de ver violados sus aéreos dominios. Era una noble y mayestática águila andina, con sus alas desplegadas, extrañada y furiosa, frente a la inolvidable competencia de otro pájaro mecánico, maloliente a gasolina y ruidoso de ruidos isócronos.

El águila, emperatriz de los espacios americanos, embistió valerosamente al avión, haciéndolo hocicar herido de muerte en sus motores; quebró los vidrios delanteros, atacó al piloto y al copiloto, y determinó un aterrizaje forzoso del aparato, anulando los esfuerzos de quienes llevaban su control; y eso que eran un Mayor y un Capitán del Ejército que fundara Bolívar.

¿Es ello un símbolo? Puede que lo sea de estas tierras hirsutas y vírgenes enemigas por tradición y por espíritu, de la mecánica fría y traga kilómetros, que quiere arrumbar la bárbara y gloriosa belleza del caballo en la tierra y del águila y del cóndor en los aires. Por lo demás, de casta le viene a la América esto de que un dicho de Dios se oponga, con todo lo que tiene que oponerse, al progreso mecánico en todos sus órdenes. Recordamos, a propósito un sucedido español que en su día hizo noticia. Acabada de llegar allí el ferrocarril como suprema síntesis del maquinismo andante. Iba de Madrid para Andalucía un rápido tren expreso, como el que describió Campoamor en su famoso poema, compuesto de más de 20 vagones. Al llegar a Despeñaperros, en las estribaciones de Sierra Morena, donde campeaba, como rey y señor José María ?El Tempranillo?, un toro bravo escuchó desde la dehesa donde pacía a sus anchas el infernal y extraño ruido. Vio que unos largos carricoches sin caballos unidos unos con otros, corrían como almas llevadas por el diablo por aquellos caminos suyos.

El bravo toro saltó a la vía, y alucinado por las luces rojas de la locomotora, embistió al tren con fiera iracundia. Se rompió los cuernos, quedó hecho una zorza , pero descarriló los 20 vagones del ferrocarril que se volcaron unos sobre otros en un informe montón de hierros.

El toro podía tolerar al caballo, como el águila al cóndor; pero eso de lanzar a lo largo de sus dominios el ferrocarril o el avión, son cosa que no toleran ni el águila ni el toro, porque viven en plena y propia naturaleza donde el intruso es siempre mal recibido.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o 4 de xuño de ...1947)
Relación de accidentes aéreos de 1947
Accidentes aéreos
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Tal día como hoxe... - Publicado o 04-06-2010 00:14
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MADRID E OS GATOS

Comentando unha noticia pintoresca que se publica no xornal La Hora onde RSP escribe asiduamente, faise eco da curiosa e graciosa nova dunha gata madrileña que voa sobre os tellados da capital.
RSP aproveita para incluir a explicación de por que aos madrileños se lles chama tamén "gatos" e remata dicindo que no é extrana tal nova pois se non para que está o dito que "en Madrid o que non corre, voa"


3 de junio de 1950
La Feria del Mundo
Por Pick ? Up (Por Ramón Suárez Picallo)

MADRID Y LOS GATOS MADRILEÑOS


Nuestro Jefe de Cables suele apartar de la baraúnda noticiosa universal que diariamente le pasa por las manos, la nota que considera más original y pintoresca, para darle después, destacada en recuadro, e ilustrada por los dibujantes de la casa, un espacio en el diario.

Oteíza, que así se llama el compañero de marras, tiene cierto sentido de lo pintoresco y de lo humorístico, y de ahí que el ?cable del día? de ?La Hora? resulte siempre la más leída de las noticias internacionales. Oteíza es chileno de estirpe vasca, y se juntan en el norte y sur peninsulares, doblando el viejo mapa, para darle a su página una nota graciosa, en medio de las informaciones de críticas políticas, huelgas, guerras frías y calientes, y otros excesos de la agitada y dura actualidad internacional.

Y ahora a lo que íbamos. Su último ?Cable del día? se refiere a una gata que apareció, días pasados en Madrid, dotada de un par de alas legitimas y naturales, con las que vuela, tan cómoda y plácidamente sobre las azoteas, terrazas y tejados de la gran urbe española, como si se tratase de un avión supersónico e interoceánico.

?Angelina? ?que tal es el nombre de la gata voladora y volandera- causó gran admiración entre sus convecinos del barrio de Lavapiés, de todas las sociedades, sexos, estamentos, y clases, quienes fueron a verla, a contemplarla y a darle parabienes por sus hazañas aéreas. Incluso la diligente policía del Ministerio de la Puerta del Sol, un poco amoscada por aquello que en Madrid ?lo mismo que en casi todas las partes del mundo? eso de volar sin permiso de autoridad competente puede resultar una actividad indeseable.

Pero nada, ?Angelina? y su dueña pudieron probar, incluso en certificados de sapientísimos doctores ?parientes científicos de los de ?El Rey que rabió?? que las gatunas actividades aéreas de la señora no tenían nada de subvertido ni de intención dolosa. ?Angelina? vuela porque sí, con la misma naturalidad con que atrapa una laucha o se come una sardina frita. Y un madrileño castizo, muy amigo nuestro, con quien consultamos el extraño caso, nos dijo al ?respetive?:

Ahí es nada la fortuna de ?Angelina? y de su dueña. Porque atrapar en el aire un palomo pichón, una tórtola, o quizá una codorniz, en estos tiempos en que todas las cosas de comer, aún las más ordinarias, vuelan a grandes e inaccesibles alturas.por lo demás agrega nuestro amigo, a modo de ilustración de sus dichos: Madrid tiene una vieja tradición gatuna. A los madrileños más listos, finos y ágiles en toda clase de menesteres, se les llama ?gatos?, en recuerdo de una memorable hazaña histórica, llevada a cabo por los nativos del país, cuando Madrid era sólo una fortaleza en poder de la morisma infiel.

Los madrileños atacaron y tomaron el fortín en menos de un santiamén, subiendo y agaviando por paredones y almenas, y saltando luego a los patios, como si volaran. Una crónica árabe que narra el episodio, dice que los atacantes eran ?ágiles y ligeros como gatos? que se les da a los madrileños?.

Y aún hay más. Recuerda que en los remotos tiempos en que tú y yo éramos jóvenes, hizo furor en Madrid una zarzuela que se titulaba ?La gatita blanca?. Era su personaje cupletero una gata con alas, que contaba las andanzas y aventuras amorosas de una pareja de congéneres suyos, aventureros de los tejados, en las largas y frías noches del mes de enero, haciéndoles arrumacos a una luna ?lánguida y metálica?, de puro helada que estaba.

No es, pues, nada del otro mundo eso de que en Madrid haya aparecido una gata voladora, habida cuenta de la tradición madrileña, favorable a los gatos maravillosos. Y es de allí, del Madrid castizo, aquel dicho tan popular: ?Aquí el que no corre, vuela?.


(Artigo publicado no xornal La Hora, de Santiago de Chile, o día 3 de xuño de...1950)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Animais - Publicado o 03-06-2010 00:45
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¡NENIÑO GALEGO!, por Ramón Suárez Picallo
RSP leva xa doce anos como emigrante na Arxentina e neste momento entra de cheo en contacto coa colectividade galega e imprégnase dun galeguismo comprometido, colabora e dirixe Céltiga; as súas vivencias como rapaz que emigra buscando un mundo e situación mellor agroman neste precioso artigo publicado en Céltiga en novembro de 1925.


¡Ou retoño da vella raza baruda!
¡Irmán dos toxos, dos pinos outos, e das silvardas punzantes!
¡Irmán do maínzo en frol, e do trigo louro i espigado!
¡Suprema espranza da Patria galega!
Cariña churrusqueira e doce, que han de queimar os soles candentes dos trópicos, ou que han de escartillar as neves xélidas dos polos, ou que han de chapuzar os salseiros de tódolos mares do mundo. ¡Que pra todo has de servir, retoño da Raza!
Eses teus peíños, acariñados polas froles do noso chan galego, e hastra polas espiñas feras e irtas, que non se estreven a rabuñalos, santificados como están polos terróns da terra fecundada, han de hollar tódolos camiños, no teu futuro pelegrinaxe de emigrante.
¡E coido que xa pensas neso!
Debaixo da tua pucha aldeán xa bolen e rebolen os pensamentos da fuxida pra terras estensas, fiel á tradición aventureira da túa estirpe nómade.
Tua probe nai −¡ou traxedia imensa das mulleres galegas!− aínda reza tódalas noites por teu pai emigrado, e xa logo rezará tamén por ti a oración angustiosa dos alinxados. Presínteo cando polas noites vixía o teu sono; un sono donde non hay fadas, nin princesas encantadas, nin enanos, como nos sonos dos nenos da vila.
No teu sono hai mares fabulosos, piñeirales imensos desvaídos en brétema, no lonxán hourizonte.
Presínteo na mirada fixa que pos no mar e nas estrelas arelando descobrir os misterios do Infinito.
E nos paliques que tes cos bois teus amigos, e cos paxaros, teus compañeiros. Sabe que ese é o teu destino. E críate pra eso. E dáche consellos e leicións de bencrianza.
¡E prégache coa alma que cando eso suceda, te lembres dela, que xa será velliña, e morrerá amargurada levando pró outro mundo o teu nome nos beizos, i o teu lembro na alma!
¡E ti, tamén, xa estás neso! ¡Non esquencerás, non, as duas cousas santas de toda santidade, as dúas deidades que teñen un altar en cada corazón galego: A Nai e a Terra!
¡Ó conxuro desdes dous grandes amores, trunfarás no mundo! Serás poeta, ou Músico; serás Apóstol, ou Nauta. ¡Serás o que queiras ser, a troques de que seas sempre galego, sólo galego!
Garda pra daquela na tua retina a visión saúdo deses eidos queridos, que che bican os pés. Garda a música armoniosa dos nosos paxariños ledos, dos nosos regachos cantareiros i o rouco queixume do mar e dos pinos. Garda os máxicos ecos do alalá e do aturuxo baril. Fecha na ucha do corazón o rico tesouro dos bicos de tua nai i os agoiros de boa fada que che din teus abós cando lles bicas a man.
Todo pra daquela, pra cando te alonxes, e te queimen os raios do trópico, ou te escartillen as neves do Polo, ou te chapucen os salseiros de tódolos mares do mundo. ¡Que daquela eses recordos hanche de parescer o máis preciado tesouro! I han de che servir pra trunfares no mundo: ¡Pra ser o que queiras ser, neniño galego! ¡Retoño da Raza!
¡Suprema espranza da Patria Galega! ¡Deus te benzoe, e te críe pra boa fada, irmán dos toxos e dos paxaros!
¡Neniño galego!



Céltiga, 25-XI-1925.
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Infancia - Publicado o 02-06-2010 00:38
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ALEJANDRO CASONA: LA BARCA SIN PESCADOR

La barca sin pescador? estreouse en Buenos Aires, onde o seu autor estaba exiliado, en 1945 cun éxito clamoroso, que se repetiría ao representarse por vez primera en España. Agora en Chile, no ano 1951, RSP comenta que se está a representar tamén cun importante éxito e coa colaboración do actor e director de teatro de Alejandro Flores.




1 de junio de 1951
BUENAS TARDES

Por Pick?Up (Ramón Suárez Picallo)

UN ACONTECIMIENTO ARTÍSTICO:LA BARCA SIN PESCADOR.


Esta magnífica obra teatral del gran escritor asturiano y español, Alejandro Casona, entra estos días en su quinta semana de representaciones consecutivas en el Teatro Imperio.

Alejandro Flores, el fino, culto e inteligente actor y director chileno, tuvo una de sus habituales intuiciones, representando la última obra de Casona en una versión cuidada e impecable. Incluso, reservándose para él un papel difícil y poco brillante, cediéndoles generosamente a sus compañeros de tareas la oportunidad de dar de sí todo cuanto llevan dentro, en una obra de jerarquía antológica, propia para consagrar a sus intérpretes.

No es del caso hacer aquí una critica de ?La barca sin pescador?, pues ella fue minuciosamente analizada por los técnicos en la materia, que llegaron al juicio unánime de que se trata de verdadera joya del idioma castellano, cuajada de nobles, bellos y altos pensamientos, a modo de piedras preciosas.

Una especie de sinfonía de palabras, que en Alejandro Flores y en los artistas que lo rodean ?mujeres y hombres? halló adecuado tono, profunda comprensión y cariñoso acento. El suceso artístico que significan las cinco semanas de representaciones de ?La barca sin pescador?, merecer ser subrayado en elogio del Arte Teatral chileno, en la rama que se refiere a los actores ?a sus magníficos actores y actrices- muchos de ellos lamentablemente perdidos en la baraúnda de la vulgaridad, de la chabacanería y del mal gusto, no por afición ni por voluntad suya, sino que, más bien por la dura necesidad que tienen de trabajar con directores inconscientes de su responsabilidad, en un arte que fue, es y ojalá siga siéndolo, vehículo insuperable de cultura popular, de nobles pensamientos, del bien hablar y del bien decir.

Por otra parte, queda una vez más desmentido el prejuicio, creado por los malos artistas, consistente en suponer que el público prefiere el mal Teatro al Teatro de alta calidad y jerarquía. Ahí están, para desmentir la deprimente afirmación, las decenas de miles de personas que tarde a tarde, y noche a noche, aplauden con fervor la bella obra de Casona, y el magnífico esfuerzo artístico de sus interpretes, dirigidos por Alejandro Flores, que es sin duda alguna, uno de los más conscientes y cultos actores de todos cuantos hacen buen Teatro en la noble y prócer lengua Castellana.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 1 de xuño de... 1951)
Sobre Alejandro Flores
Alejandro Casona
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Persoeiros (intelectuais) - Publicado o 01-06-2010 01:28
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