A. C. Irmáns Suárez Picallo - Sada


Este blogue nace co obxecto de difundir a actividade da A. C. Irmáns Suárez Picallo, así como de recuperar e por a disposición do público diversos materiais de interese sobre o noso pasado,ao tempo que damos a coñecer os artigos escritos por Ramón Suárez Picallo e outros autores sadenses.
Estruturamos o blogue en varias seccións, nas que terán cabida noticias de actualidade sobre as nosas actuacións, artigos, textos históricos, fotografías...


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ECLIPSE DE SOL EN 1947
Nesta data, en 1947, tivo lugar un espectacular eclipse de sol do que RSP faise eco e que orixinou
unha gran espectacularidade no hemisferio austral. Ao ser en inverno e tan cedo fai supoñer ao noso autor que o evento non arrastrará moitos curiosos. E como soe ser habitual -en moitas artigos- inclúe como anécdota unha curiosa lenda popular entre o sol e a lúa.



20 de mayo de 1947

EL ECLIPSE Y LA LEYENDA POPULAR


Ramón Suárez Picallo

Es, en verdad lamentable, que un eclipse total de sol, visible plenamente en Santiago de Chile se produzca en invierno y a horas tan intempestivas como lo son las siete de la mañana. Ello priva a muchísimas gentes sencillas de la contemplación del inusitado espectáculo astronómico en el que hoy doña Petronila ?que así se llama la Luna en el lenguaje popular? domina a don Lorenzo ?El Sol- poniéndosele delante y haciéndole sombra, en un gesto de Crisanta ofendida y algo rencorosa.

Si el eclipse anunciado, fuese visible en cambio, a las 12 del día, millares y millares de personas, situados en tejados y azoteas, en cerros y altozanos, lo verían a través de cristales ahumados ?que es el Telescopio popular para mirar los eclipses? con ingenuo asombro, y con un poco del viejo temor supersticioso, con que estos fenómenos naturales del Universo actual eran mirados en los viejos tiempos, anteriores a la ciencia astronómica contemporánea, que los anuncia hoy y los describe de antemano, con precisión de minutos y de segundos, en su comienzo, en su proceso y en su fin.
Pero como no es del caso corregir la marcha de los astros, el eclipse comenzará a las 6 horas, 22 minutos y seis segundos y llegará a su fase completa a las 7 horas y 38 minutos y seis segundos.

Después recomenzará paulatinamente la luz para volver a su esplendor normal a las 9 horas y unos segundos. Todo ello, siempre que la mañana no aparezca nublada, en cuyo caso nadie verá nada; y verá mucho menos aún, en los barrios incluidos en el racionamiento de la corriente eléctrica.

A esas horas, sólo las gallinas recién despertadas se sorprenderán de tener que volver tan pronto al palo del gallinero, los perros a sus casetas y los gatos al calor de la cocina. Porque las personas, ni hablar. Es esa la hora de saborear el calorcito de las sábanas en el lecho tibio, en la que a nadie que esté en su cabal juicio se le ocurre subirse a la azotea por ver un eclipse. Auguramos, por ello, escaso éxito al espectáculo, desde el punto de vista popular.

Los sabios, en cambio, harán un verdadero agosto de teorías y contrateorías. Situados en los puntos más estratégicos del continente, donde el eclipse será plenamente visible, tienen ya preparadas unas armas para el combate; tablas astronómicas, cuadros de cálculos matemáticos y artefactos de fabulosas mediciones, dispuesto todo para rectificar doctrinas y teorías, entre ellas las del mismísimo Einstein.

Véase por ejemplo, lo que harán en Bocaluva (Brasil) sabios de todos los países del mundo, mientras nosotros y nuestros lectores, dormimos a pierna suelta:

1.- Medición de la desviación Einstein (desviación de los rayos de luz) para comprobar la validez de la teoría Einstein de la relatividad.

2.- Medición de las alteraciones de la temperatura del aire.

3.- Obtención de fotografías de la corona solar (área luminosa en torno al sol) así como también fotografías sobre la polarización de la luminosidad de la corona solar.

4.- Captación de espectrogramas del sol, del color y de la corona solar.

5.- Determinación del tiempo exacto del eclipse en sus fases parcial y total; obtención de fotografías de la corona solar en azul y rojo.

6.- Medición de la variación de la luminosidad del sol a medida que se desarrolla el eclipse y realización de estudios sobre la distribución de la intensidad de la luz diurna a varias altitudes.

7.- Observación de los efectos del eclipse en las comunicaciones radiales.

8.- Realización de estudios meteorológicos de gran radio durante todas las fases del eclipse.

9.- Medición de la intensidad de los rayos cósmicos.

¡Casi nada! Y, total para que cuando, despertemos y tomemos el desayuno, el mundo, como antes, siga igualmente desquiciado sin orden ni concierto.


PLEITO ENTRE EL SOL Y LA LUNA

Por eso, aquellos cuyas nociones astronómicas no pasan del buenazo, cordial y fabuloso Flamarión, con alguna que otra incursión a los dominios del Abate Moreaux, preferimos saber del eclipse después de que éste se haya producido. Ya nos lo contarán todo, de pe a pa, los del Observatorio del Salto y los otros institutos similares del mundo, que ?ellos sí? se darán el gran madrugón para no perder detalle del maravilloso espectáculo.

Mientras tanto, preferimos dar a nuestros lectores una versión popular y gitana y española, de éste y de todos los eclipses habidos y por haber. Antes pedimos perdón a la memoria sagrada del Padre Rodés, uno de los más grandes sabios del mundo, director inolvidable del Observatorio Astronómico del Ebro, que a los 80 años de edad, en plena guerra civil ?aún siendo como era sacerdote jesuita? siguió el pie de sus aparatos estudiando eclipses, y auroras boreales en la zona republicana.

Porque el buen sacerdote, en trabajos memorables, arremetió contra ésta y contra otras muchas leyendas populares hispánicas que tratan de tú y para tú al sol, a la luna y a todos los otros planetas de nuestro sistema, complicándoles con los problemas y los pleitos de este bajo y miserable mundillo, que se llama la tierra.

Así, esto de los eclipses. Un eclipse no pasa de ser ?para la mentalidad popular? un pleito amoroso y de celos entre la luna y el sol, que se llaman, respectivamente, doña Petronila y don Lorenzo; y que son personas como todas las demás. Las formas, las distancias y las dimensiones, son simples ?Tiologías? de los sabios que lo enredan todo, en su afán de obscurecer lo que está claro.

Don Lorenzo está enamorado de doña Petronila. Don Lorenzo es hombre honesto, de buenas costumbres, que jamás sale de noche, enemigo de moverse por ningún motivo de aquí para allí, pero ella es una andariega que hace viajes cada 24 horas de un lado para el otro. Y, además, siempre viaja de noche. Protege amores clandestinos; vela de luz del mar de las fugas y la aman todos los bohemios, ya sean gatos, perros o literatos que hacen de la noche día y no tienen ni donde caerse muertos.

Don Lorenzo, que como astro es un Rey, sufre horrores y se pregunta: ¿a dónde irá ésta? Y es, entonces, que surge la canción gitana esclareciendo el misterio.

?Dicen que la luna tiene amores con un calé;
y toditas las noches
con el gitano se ve?.
El sol, que para los efectos de la canción, es español y calderoniano, riñe con la luna; la ultraja, la reprocha y la amenaza con dejarla sin luz, si sigue en sus andanzas. La luna se enfada a su vez, se pone en jarras se planta delante del sol y lo tapa diciéndole. ¡Que te crees tú! Pero el sol es hombre, es el ofendido y la aparta en un santiamén, con aire displicente. Lo dice la canción:

?Y el sol le dice a la luna.
Apártate bandolera;
¡mujer que sale de noche
no puede ser cosa buena?.

Y el eclipse se acaba. La luna de aparta para volver a lo suyo y el sol impertérrito y gran señor, sigue dando a los mundos, su luz y su calor vitales, por los siglos de los siglos.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 20 de maio de... 1947)
Secuencias fotográficas do eclipse
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Tal día como hoxe... - Publicado o 20-05-2010 00:49
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SOBRE A FESTA DOS TOUROS

RSP manifestou en reiteradas ocasións a súa oposición as corridas de touros escribindo varios artigos ao respecto. Aquí podemos ver e ler un e colgaremos outros cando coincida coa data do calendario.

19 de mayo de 1947

UN PERRO TORERO


Por Ramón Suárez Picallo

El compañero jefe de Cables de ?La Hora? nos envía, como nota pintoresca y original para esta columna, una fotografía de la Agencia ?Aeme?, en la que aparece un perro mastín, en plena plaza de toros de Madrid, habiéndoselas con un bravo cornúpeto de Veragüe. El toro entró en el ruedo con una pata rota, sin dar ni filar a las llamadas de la cuadrilla; enfurecido e indignado por el abuso que quería hacerse de su inferioridad física, estuvo a punto de no dejar títere con cabeza y aún de saltar las barreras y dar ejemplar castigo a quienes lo injuriaban aprovechándose de su pata rota, en su brava masculinidad. Fue entonces, que de un grupo de señoritos estraperlistas y ociosos, seguramente católicos y fervientes cristianos que presenciaban el triste espectáculo, salió un perro mastín encargado de torear, de vencer y de rendir al maltrecho toro ibérico, en la arena del circo bárbaro. Lo capeó, lo llevó de un lado para el otro de la plaza, hasta cansarlo y dejarlo sin resuello, faena que aprovecho después un vil matachín para rematarlo sin pena ni gloria.

El público, esa turba infame e impía de las plazas de toros de la España actual, hermana legítima de las otras turbas que aplaudían en la antigüedad en el Circo Romano, la lucha de los primeros mártires cristianos contra las fieras enjauladas de Nerón, festejó con frenesí la hazaña del gran servil que para recreo del amo que lo castiga a latigazos, venció y rindió al hermano toro, gracias a que tenía rota una pata. Pidió para el perro, desleal con su congénere cuadrúpedo y astado, el rabo y la oreja, trofeos que le fueron inmediatamente concedidos por la ?autoridad competente?.

La ?autoridad competente?, que no dimana de la voluntad popular, premia siempre al servilismo en el mismo grado con que castiga la altivez y la gallardía. En una palabra: premia al can y castiga al toro

Por lo demás, hemos hablado ya en otras ocasiones, sobre el infortunio de los toros españoles en épocas de tiranía política. Fernando Séptimo cerró las Universidades y abrió escuelas de tauromaquia; es decir, sustituyó al profesor con el torero, con grave perjuicio del toro, que es el único bicho viviente simpático de toda la corrida, de la que siempre sale muerto y arrastrado de mala manera. Y, ahora mismo, el más cotizado artículo español de exportación ?por encima del arroz y de las naranjas de Valencia, del aceite andaluz y bajoaragonés, del vino jerezano, y de los pescados en conserva de Galicia, de Asturias y de Santander- es un torero, analfabeto lato, que se llama ?Manolete?. Frente a él, los poetas, los escritores, los artistas, los catedráticos, los técnicos industriales y mercantiles, los obreros honestos y competentes, son menos que mísero ?refugallo? de emigración, indigno de ser tomado en cuenta.

Pero ahora la cosa se agrava. No son ya hombres contra toros y perros contra toros, los que hacen el divertimiento de un público ignaro, y de una autoridad estúpida, que perdieron el sentido de lo heroico y de lo arriesgado, que caracterizaban desde hace muchos siglos el vigor de una estirpe. Esclavo contra esclavo, hermano contra hermano; he aquí el símbolo de la noticia gráfica que comentamos y que representa cabalmente a la España de nuestros tristes días. El perro que vence al toro, para divertir al dueño de los dos.

Mientras tanto, toda nuestra simpatía está con el toro, como está toda nuestra repulsión con el perro vil, que traiciona a su hermano de esclavitud, aprovechándose de que tiene una pata rota y comparece en el ruedo en notoria inferioridad de condiciones.

¡Perros y toros, pueden resumir hoy en España una batalla histórica!


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o 19 de maio de... 1947)
Outro artigo sobre os touros
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Animais - Publicado o 19-05-2010 01:15
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RAMÓN SUÁREZ PICALLO: DEMOCRACIA E REPÚBLICA
EMILIO GRANDÍO SEOANE, doutor en Historia é profesor Titular do Departamento de Historia Contemporánea e de América da Universidade de Santiago de Compostela. Ten realizado numerosas investigacións sobre a etapa da 2ª República e o franquismo.É autor de varios libros ao respecto e coordina o proxecto interuniversitario "As victimas, os nomes e as voces". Participou nas II Xornadas dobre os Irmáns Suárez Picallo celebradas en Sada en outubrio de 2008.
Este artigo que incluimos a continuación é a súa aportación ao libro "Ramón Suárez Picallo. A Voz esquecida do galeguismo".
"

Emilio Grandío


Ramón Suárez Picallo era un home complexo. Un cidadán que na súa etapa de formación como persoa foi construíndose a si mesmo. Non pode ser explicado dende unha única visión: xornalista, parlamentario, orador, sindicalista, organizador, político, avogado... A mesma estrutura desta obra que tedes diante reflicte unha personaxe que só pode ser entendida como se dun poliedro se tratara.

Un home complexo, sen dúbida. Mais todas estas caras, todas estas visións profesionais teñen unha pauta común, un elemento de unidade entre todas elas: a cultura democrática. Unha visión da política só entendida dende a perspectiva da democracia, que nos anos trinta nos que lle tocou vivir tiña unha única referente no Estado español: a República. O sistema republicano, a finais dos anos vinte do seu homónimo século, era a única perspectiva de levar adiante os valores culturais e sociais democráticos, xa que a monarquía decidira anos antes decantarse por opcións distintas.

Ramón Suárez Picallo é un mais dos representantes dunha xeración aínda non explicada suficientemente. Unha camada xeracional que reivindicaba a creación a finais dos anos vinte dun novo sistema político dialogante e de consenso, de representación política con garantías, e de elevación das personalidades políticas como elementos reitores da vida da res pública.

Tentaremos nestas páxinas achegarnos a el a través da súa mesma expresión, dese ideal de xeneración de novos valores, os da democracia liberal, tendo como suxeito último de referencia o conxunto da sociedade, como único depositario das accións dos representantes políticos na aplicación dun ?contrato social?. Deixemos que fale Picallo.


Un futuro por construir

A altura de finais deses anos vinte todo estaba por construír en Galicia e España. Sen embargo a visión do Suárez Picallo emigrante xa ten moi definido cal debe ser o camiño a seguir para este obxetivo de acadar un sistema democrático: a xeneración primeira dos partidos como vehículos de trasmisión entre a vontade do pobo e decisión executiva institucional:

A causa galeguista debe chegar a o seo mesmo do pobo galego. E alí non chegan os homes de gabinete falando de prehistoria, de arqueoloxía, de atlantismo, do senso modernista dos nosos poetas líricos. Estos homes cuia laboura escrarecida, silenciosa, árida polo mesmo que non ten máis que contadas voces de estímulo, meresce o noso máis devoto respeto; chegarán a o pobo previa a faena de esbrozamento dos homes de aición que son por excelencia os homes políticos. A verba galeguista ten de chegar a aldeia falando da importación do millo, da baixa do gando, da supresión dos laudemios, da eistensión da cultura popular, dos dereitos do que traballa pra adeministrar o froito do seu esforzó, da moura concencia caciquil, da premisa de que pra Madrid vai todo, e que de Madrid non vén a Galicia máis que disgustos, de que o Aiuntamento non debe ser unha cousa estrana, nemiga, senón, a xuntanza de toda a vecindade pra mellor ordear a vida de relación. Todo esto remollado con gavanzas a o noso idioma, ás nosas grorias pasadas e presentes, a o traballo ceibe que engrandece e a libertade que dinifica. Todo eso é política que nada ten que ver coa ?outra? política ?a política do adro onde se merca e se vende a concencia e o dereito, por un codelo de molete e unha cunca de viño− política galega que soio os galegos, con vistas a Galicia e non a Madrid, podemos facer, debemos imperiosamente facer. E pra facela fai falla un vehículo específico e úneco. Un partido político. Non se espanten os antipolíticos, que paradoxicamente serviron sempre a os peores politiqueiros, sempre que fosen do Aiuntamento. Entendemos por política toda obra coordinada tendente a conquerir un fin común de ben prá coleitividade onde se aitúa. ¿Estamos? (1)

No intre que escribe estas páxinas aínda non se creara a ORGA. O partido que funcionou como bisagra entre as correntes republicanas e galeguistas nos anos previos á proclamación da República non se creara, mais Picallo tiña unha sólida vontade de participar nese proxecto incipiente e non concreto aínda de cambio político, demandado a voces, mais non explícito. E no seu arredor sindical, no contexto de onde parte, ve a estrutura do partido socialista. No proceso de consolidación da maquinaria de partido do socialismo español na Restauración pensa que este cambio pode mesmo vir do PSOE, máis recoñece a escasa estrutura da organización socialista en Galicia:

Hoxe en Galicia... o partido socialista español non pode resolver os problemas que afeitan á vida de Galicia. Proba delo é a súa escasa, cuase nula, infruencia no noso país, a pesar de canto se ten feito pra axudalo. Si quitamos Vigo e Ferrol, as duas ciudades, racial, morfolóxica i espritualmente, menos galegas de Galicia, non conta pra nada. ¿Incultura da nosa xente? Máis culta que a xente onde ten moita infruencia o socialismo. ¿Sometimentos a o crero? Lenda pura, como outras moitas lendas. ¿O caciquismo? Outro sambenito que nos colgaron desde Madrid, onde se fomentou e se sostuvo o noso caciquismo. Tópico manido de enciclopedistas parvos. ¿Que foi logo? Incomprensión do noso ambente, dos nosos problemas, da nosa sicoloxía (2)

A súa visión non deixa fora ós sectores galeguistas. Según o seu parecer, a situación dos grupos nacionalistas nestes anos finais da Ditadura non era precisamente esperanzadora, e demanda unidade e acción:

¿?que faremos os galeguistas que creemos que é deber de todo home culto aituar en política, e que ademáis creemos que chegou a hora de que o probrema galego sexa un probrema de política liberta e aitiva? ¿Seguiremos tirando unos pra unha banda e outros pra outra? ¿Seguiremos confiando nas promesas persoales ?non ouxetamos as persoas, nin xusgamos intencións, senón que falamos de sistemas− que en vísperas de eleicións soliciten o apoio galeguista? ¿Os galeguistas que han de ter todos un conceuto político uniforme, seguirán votando por don Pepe de Sant-Yago, por don Xacinto en Ourense, e por don Pedro na Cruña, pertencendo don Pepe, don Xacinto e don Pedro a tres partidos distintos? (3)

É necesario que chegue un cambio popular, unha vaga de aclamación, unha vontade social notable e unha intención de cambio na cultura política da sociedade galega, para que o galeguismo se revolva acometendo procesos de unidade. Mais o que existe a altura dos primeiros meses de 1931 é unha proposta conciliadora das dúas tendencias ?republicanismo e galeguismo-, que polo de agora non vai máis alá diso, dun proxecto, e que ten a firme intención de plasmarse nunha acción política conxunta. O clima deses días da primavera de 1931 será lembrado por Ramón Suárez Picallo como un exemplo de transición, desenvolvendo el tamén anos adiante o concepto da ?revolución incruenta?:

El advenimiento de la República Española era algo más que un cambio de hombres y de instituciones políticas y jurídicas; era una revolución social, nacional y popular, gestada a lo largo de siglos (4)

Anos máis tarde volverá a lembrar ese contexto de ilusión e de infinitas posibilidades que se atopaba detrás de abril de 1931

Cierto es que detrás de los papeles, echados en las urnas, había muchas cosas. Había el deseo latente de poner fin a un ciclo de monarquías extranjeras ?austrias y borbones- superpuestas al auténtico espíritu ibérico; hacia un resurgir de la conciencia política y social de las masas obreras y campesinas, intelectuales y de la clase media, exacerbadas desde arriba por camarillas políticas, ciegas, sordas e ineptas, a la evolución de las ideas y de los tiempos; había la repugnancia invencible por una casta militar, que tenía mediatizado el poder civil y órganos constitucionales del Estado (5)

Todo era posible, mesmo reconverter as redes clientelares. Nada se atopaba fora deste optimismo conxénito que facía presumir que nada era imposible e todos os camiños se atopaban abertos para unha reformulación en clave democrática do sistema político español:

El ambiente general es de optimismo y de fe. Hay la sensación de haber nacido ahora. Todo el mundo está dispuesto a hacerlo todo de nuevo. En general, la situación política está clara. Las izquierdas van al copo en toda Galicia. Los elementos caciquiles no irán como tales a la elección.... Nosotros somos solicitados en toda Galicia; no sabemos como distribuir los días, las horas, los minutos. Por eso me será imposible escribir nada hasta después de la campaña (6)

Aínda os mesmos mecanismos de designación política estaban por construírse, como exemplifica a mesma elección de Ramón Suárez Picallo como candidato pola FRG, relatada por el mesmo:

Participei por tres veces naquela asemblea e na súa sesión de clausura envorquei sobre o auditorio as esperanzas fervorosas dos emigrados na República e na autonomía [...]. Ao terminar, un cabaleiro co que xamais cruzase unha palabra -o doutor Sal Lence- propuxo ao auditorio que se me propuxese como candidato a Deputado pola miña provincia natal. O público apoiou fervorosamente a proposición e ao outro día, sen que eu falase unha soa palabra con ninguén sobre tal proposición, apareceu o meu nome na candidatura oficial de Federación Republicana Galega. Quen o incluíu, quen intentou logo excluílo, son cousas das cales xamais quixen nin quererei decatarme. A miña aceptación -conmovida e chea de gratitude-ía tácita na miña participación nos mitins electorais como tal candidato. Aquela campaña foi feita sobre un programa que se baseaba nestes dous principios programáticos de Fed. Rep. Galega: República Federal de esquerdas e autonomía de Galicia, coa súa secuela de democracia popular de abaixo para arriba e de todo o índice dos nosos problemas espirituais, políticos e económicos (7)

Picallo era un máis dos representantes dunha nova xeración que, educada fora de Galicia, traía un proxecto modernizador que él xa virá na realidade. Os emigrantes retornados convirtense nese primeiro terzo do século XX galego, nunha das claves do impulso modernizador do país:

Yo quiero señalar, Sres. Diputados, que la mayoría de los españoles que hemos llegado a nuestro país, que habíamos abandonado de niños, a la edad de catorce o quince anos, sin mas instrucción ni mas cultura que los primeros grados de la instrucción primaria, mal dados, hicimos nuestro aprendizaje democrático en la vida política y social de aquellos países; para ejercerlo, a veces hubimos de defendernos de todas las maneras, a fin de evitar sanciones reaccionarias propias de aquella época (8)

Na súa primeira intervención nas Cortes Constituíntes, Picallo presentábase cheo de esperanzas dun futuro por escribir. Defínese no salón parlamentaria como un fillo do pobo, sen ningún tipo de aditamento, e disposto a traballar pola democracia:

Es la primera vez que hablo en estas Cortes y no tengo títulos realmente valederos, como no sea el de ciudadano de la democracia, el de hijo del pueblo y del trabajo, para mantener el tono en que hasta hoy se ha mantenido la minoría de Federación Republicana Gallega, gracias al talento y a la elocuencia de los ilustres Diputados que me han precedido hablando en su nombre. A cambio de esto, os prometo ser breve, conciso y claro (9)


Teoría e practica dos partidos

Nesa primeira declaración, de finais de setembro de 1931 concorda plenamente cos intereses plantexados nos principios programáticos da ORGA, mesmo colocando por riba os intereses do sistema republicano recén nacido que os propios do recoñecemento da identidade galega. Aínda que os movementos dos sectores galeguistas a favor dunha unidade programática nunha determinada organización atopábanse avanzados, a expensas da creación do Partido Galeguista en Pontevedra pouco máis dun mes máis tarde, o certo é que os sectores galeguistas representados no Parlamento atopábanse elixidos detrás da súa pertenza ó partido casarista. E Picallo era un deles.

Nestas datas iniciais da Segunda República, a súa argumentación parlamentaria plantexase dende a utilización reiterada e constante dun chamamento á democracia, aínda que entre liñas no seu discurso pódese atisbar certa percepción de incomprensión ante o feito diferencial galego:

Cábeme, no obstante esto, declarar que si la solución de este pleito en sentido favorable a las demandas regionales, perjudicase en lo mas mínimo la solidez y la buena marcha de la Republica, Galicia postergaría, aplazaría brevemente su petición de que se satisfagan sus aspiraciones, porque entendemos que dentro de la República tendremos siempre la esperanza de poder hablar de este pleito y aun de hacer valer la justicia de nuestra posición?.
Pero porque nuestro país es un país de tradición esencialmente democrática, a pesar de cuanto se ha dicho aquí; porque nuestro país es de tradición esencialmente democrática en lo político y en lo económico, pervive, persiste en nuestro espíritu esa misma democracia. Nuestra gesta hermandina es, podemos afirmarlo, precursora de las fiestas modernas en lo social y en lo político?
Para nosotros, el advenimiento de la República significaba, no tan só1o un mero cambio de régimen, un mero cambio de Gobierno, que no tendría mucho interés si só1o fuera esto, especialmente para aquellos que creemos que, tanto como las formas políticas, influyen las formas económicas de producción y la libre expresión de los sentimientos en la felicidad y en el bienestar de los pueblos, sino que la República, Sres. Diputados, representaba para Galicia, abrir las puertas plenamente a nuestra posibilidad regional y significaba, para España, abrir las puertas a todas las posibilidades para que la clase trabajadora tuviera justicia plena y para que la libertad civil y política fuesen un hecho para todos los españoles (19)


Só un día despois deste discurso, a súa opinión respecto da formulación final do artigo primeiro da Constitución, que trocaba o acordo anterior de República ?Federal? por ?Integral?, posición final defendida por Araquistain, fai que o mesmo Picallo considere a acción como unha conducta desleal (11). Por este e por outros motivos Picallo vai ir variando o seu discurso, atendendo en maior medida a defensa dos intereses galegos. Para o noso protagonista, de saída hai unha incapacidade histórica de establecer de xeito fluído a relación entre Galicia e o Estado:

Los campesinos que, como propietarios y trabajadores de la tierra, han de vender al proletariado de la ciudad las verduras, la carne y otras cosas, quieren agregarse a ellos, porque presienten un enemigo común. Y en Galicia, Sres. Diputados, si hay alguna lucha perfectamente explicada, perfectamente delimitada, perfectamente clara, no es una lucha de clases entre explotado y explotador; es una lucha de todos los trabajadores de Galicia, o de su mayoría, contra el Estado. No contra el Estado cultura, que nosotros propiciaríamos; no contra el Estado administraci6n, que nosotros sonamos; no contra el Estado democracia, amparador de todos los derechos, por el que nosotros bregamos ardientemente; no contra el Estado, asistencia; no contra el Estado auxilio técnico, sino contra el Estado cobrador de tributos y gendarme, que esto fue hasta hoy el Estado en Galicia (12)

Este xiro en pouco tempo do seu discurso verase argumentada dende os posicionamentos de liberdade individual e de autonomía na actuación dos deputados electos, entendéndoa como necesaria e garantía dun sistema democrático. Nun sistema de elección en listas abertas como aquel, e no recordo aínda quente dos deputados da Restauración como representación persoal do seu distrito uninominal, a súa elección como representante popular o entende máis referido á súa persoa que a organización política na que se podería encadrar:

Yo bien se que la tendencia de la ley, centralista hasta los tuétanos, es la de suprimir los partidos políticos pequeños, la de dar vida a los grandes partidos políticos. Yo me permitiría preguntar a los Sres. Diputados que me hacen el honor de escucharme si todos se sienten cómodos en el partido en que actualmente se hallan; si a los dos anos de implantado este nuevo régimen ya todo el mundo ha encontrado su comodidad espiritual y, sobre todo, si creen que la ideología de los españoles, que ha de ser la resultante de sus intereses, esta ya definida y polarizada en tal forma que su representación política auténtica pueda estar encuadrada en dos o tres grandes partidos políticos. Yo sostengo todo lo contrario, y es prueba de mi afirmación la rotación de muchos hombres que cambiamos de postura espiritual. Eso no es exacto pero digo más. Se habla como de un tópico fatigoso y molesto del caciquismo, y yo os aseguro, Sres. Diputados, que el caciquismo no baja nunca a los pequeños partidos políticos; el caciquismo va a los partidos turnantes, los cuales, con esa ley, subsistirán en la República; el caciquismo ira a uno de estos dos grandes partidos: al partido que este en el Poder o al que este en condiciones de sustituirlo (13)

Precisamente xustifica ante o mesmo Casares Quiroga o seu abandono do PRG, na fonda reconversión que sufriu precisamente a organización no tránsito dende a inicial ORGA, onde as posicións máis orientadas ó galeguismo ficaron abandonado a organización en beneficio do Partido Galeguista:

Orga foi perdendo masas populares ata que desapareceu o seu nome e o seu espírito primitivo. [...] Fundado o P.R.G. a minoría foi deixando de ser unha conxunción de diversos sectores ideolóxicos para quedar reducida a unha minoría de Partido. E o P.R.G. foi orientándose nunha ideoloxía que non comparto; e aumentando as súas filas con elementos, para os cales persoalmente son todos os meus respectos, pero de cuxa ideoloxía e prácticas políticas, estou separado por distancia insalvable (14)

Esa crítica á vontade homoxeneizadora das estruturas de partidos, sen ter en conta excesivamente as opcións persoais, é onde Picallo atopa un maior desaxuste, coa súa idea da acción política. Un home fondamente individualista e tan complexo na súa expresión pública non podía sentirse cómodo nestas organizacións, mesmo daquelas onde compartía intereses comúns, como podía ser o mesmo Partido Galeguista:

E dito esto... dúas verbas sobor do seu aspecto político, pr'o futuro do Partido. ¿De verdade o Consello d'un partido pode por sí i-ante sí, expulsar afiliados? ¿E si eses afiliados desempeñan cargos públicos poder ser arredados nada menos que por un Consello do cual non poder formar parte? ¿quer lles asegura que no futuro non se produzca unha discrepancia entre o Consello e os diputados? Nese caso o Consello sempre ten a razón porque ter a forza de expulsar, segun o precedente que acabar vostedes de sentar. E eso que a miña permanencia na minoría tiña o refrendo d'un Congreso do Partido. Si o reglamento da tales facultadas ao Consello eu agardo que vostede pense na sua reforma en ben da democracia interna do Partido. Moita mais necesaria esta democracia no noso, onde hai posiciós ideolóxicas distintas que deben estar plenamente garantizadas (15)


Galicia, bastión da democracia republicana

No discurso de Picallo sempre hai unha constante: a de defender os intereses de Galicia baseándose en que representan en moita maior medida que en ningún outro territorio do Estado os intereses da mesma República, é dicir, dos valores que garanten a democracia social:

Nosotros queremos evitar que el campesino gallego pierda la ilusión de su propiedad rural, que hasta hoy tuvo, y que en casa de un hombre que dispone de cinco, seis o diez ferrados de tierra, aparezcan paralelamente cinco o seis obreros parados, creándose así un proletariado rural que no deseamos que exista, por las tremendas consecuencias que tiene en todos los países del mundo donde lo hay. Queremos -y sabemos que se puede lograr- que Galicia sea una ejemplar democracia social, sin que sobre su tierra se proyecte la sombra de Caín (16)

Mesmo inclúe a extensión da pequena propiedade en Galicia como un mérito engadido de ?empatía? da sociedade galega co sistema republicano, na apreciación de que esa enorme clase campesiña galega sentíase identificada como unha ampla clase media fiel defensora dun sistema de oportunidades individuais:

Yo estoy seguro, Sr. Ministro, de que si algún día la República, no só1o como forma de Gobierno, sino como esencia democrática social, no ya si la República tendiese a desaparecer -que eso es ya imposible-, sino tan só1o a ser desvirtuada en sus esencias de libertad y de democracia, los pequeños campesinos de Galicia (sabido es que los pequeños labriegos son la base de las democracias en todos los países) serían los primeros llamados a defenderla, y la defenderían con tal de que la República llegue a sus campos y a sus casas con pan para su cuerpo y el pan de la cultura para su espíritu, y con un aliento de esperanza para sus mozos hoy sin horizontes, sin tener ni adonde escapar, porque ese remanso de paz será una verdad allí y los hombres habrán de responder "presente" cuando la República los llame en primer termino, como hacen siempre las democracias políticas que se inspiran en una democracia económica, alegre y parturienta (17)

Mesmo a campaña a favor do Estatuto da primavera do trinta e seis converterase para Picallo na mellor expresión pública de unidade entre a República e Galicia, como proban os seus argumentos a favor do voto afirmativo no plebiscito:

SI é a chave de ouro milagrosa que abre a Galicia as portas do porvir. Pra que sea unha Democracia Social, Campesiña e Mariñeira rexida por sí mesma nun réximen de cibdadanía civil e civilizada. Pra que sea unha Democracia económica en que cada traballador perciba o producto integro do seu traballo. Pra que sea unha Democracia cultural aberta a todol-os cerebros e a todol-os espritos aptos pra gozala, agachados nas capas máis homildes no Noso pobo. Pra que en Galiza frolezan estes bens, que son aspiración eterna da Humanidade (18)

Esa idea da simbiose entre os intereses diferenciais galegos e a democracia social é constante. Permanece mesmo nos momentos álxidos da guerra civil, onde a derrota da República comeza a albiscarse tras a ruptura do fronte norte:

As posibilidades inmensas de facer de Galiza unha democracia social eixemplar sin caciques zafios;... o anceio de dignificar a vida pública pol-a intervención directa do pobo, das súas xentes mozas, cultas e puras, na xestión política e adeministrativa;... a seguridade de que en Galiza, n?un réximen novo todal-as ideas, ainda as mais destemidas, habían de desenrolarse n?un ambente de respeto e de civilidade fraternal (19)


Teoría e práctica da democracia republicana

Nos seus discursos parlamentarios tamén hai unha segunda idea forza moitas veces reiterada, e case sempre en relación co seu obxeto de interese que é Galicia: a da ?pureza? do sistema democrático. A de en que medida os grupos políticos recoñecían as demandas democráticas daquela sociedade. Naqueles momentos todo era posible, máis téntase construír un sistema dende posicións de saída de cultura política moi deficitarias nese senso. O mesmo sistema electoral, clave como garantía da mesma democracia, é un dos temas nos que Picallo pon un maior interese, coñecedor de que o seu desenvolvemento é clave na credibilidade do sistema, da súa imaxe de marca. Picallo critica a necesidade das altas cifras de votación afirmativa ás convocatorias plebiscitarias de Estatutos de Autonomía. No caso concreto de Galicia, insistirá en que a porcentaxe pode non axeitarse coa súa estrutura poboacional:

Nosotros deseamos que el numero de los que aprueben los Estatutos regionales sea el de la mitad mas uno de los electores que figuren en el Censo; es decir, lo que se llama la mayoría absoluta. Y decimos esto, por las siguientes razones, que interesan particularmente a Galicia: primera, por la diseminación de nuestra población rural, especialmente en las provincias de Lugo y de Orense, con pocos medios de comunicación que no permite lograr el porcentaje exigido, ni siquiera con un grande esfuerzo; segunda, por la cantidad de personas inscritas en el Censo que están emigradas, y tercera, porque nosotros no concedemos categoría política a los que se abstienen de votar. Para nosotros, quienes se abstienen de votar no merecen ninguna consideración política, y la mejor manera de obligarles a votar, a ocuparse de los importantes problemas que ahora se discuten, es hacer cosas, a pesar de su abstención, y porque deseamos que el plebiscito de nuestro Estatuto resulte una verdadera consulta al país gallego dentro de lo posible. Por esas razones, que, aunque interesen particularmente a Galicia, deben interesar también a la Cámara y España entera, entendemos que es suficiente la mayoría absoluta de los inscritos en el Censo, esto es, la mitad mas uno, para que el Estatuto tenga valor legal ante este Parlamento. Nada más (20)

Un par de anos máis tarde a súa esperanza no futuro desa composición parlamentaria das Constituíntes vai en descenso, mesmo chega a criticar abertamente as posibilidades de que aquel Parlamento sexa o representante máis fidedigno do sentir democrático do Estado. O que considera o baleiro ante as iniciativas referidas a Galicia refrenda o seu plantexamento:

Yo necesito declarar que no tengo mucha fe en estos debates parlamentarios y que lamentaría mucho que mi país empezase a no tener mucha fe tampoco en el Parlamentarismo, ya que uno de sus aspectos más importantes, la parte que se refiere a ser la antena que recoja todos los días los intereses y los anhelos del país esta realmente abandonada. Aparte de la labor de hacer leyes, entiendo que la labor parlamentaria que se refiere al planteamiento diario de problemas vitales tiene muchísima importancia. Por lo que a Galicia se refiere, cada vez que nos hemos levantado aquí para hablar de intereses importantísimos, nuestras palabras han caído en el más absoluto vacío por parte de los Sres. Ministros a quienes nos hemos dirigido (21)

Mais non é só que poda ser considerado como un desprezo polos intereses da sociedade galega, senón tamén a preparación de leis tan importantes e transcendentes como a electoral atendendo a intereses exclusivamente partidistas, e non de respeto á vontade popular expresada democraticamente nas urnas:

Yo no quiero suponer, Sres. Diputados, que este principio del proyecto de ley Electoral este inspirado por el terror a que triunfen determinados sectores de la opinión española. Si esto es así, no es muy leal que digamos declararnos una República democrática. La democracia a medias fue la causa de que la democracia muriese o, por lo menos, llegase al actual estado de decadencia; la democracia ha de aplicarse en su integridad absoluta y puramente o, de lo contrario, se va a otra cosa que no es la democracia. Y a mi no me asusta la otra cosa que no sea la democracia; a mí me asusta mucho mas esta cosa, que seria de termino medio, que no es ni democracia, ni deja de ser democracia: que es una ficción y un engaño?.
Quien habla del ejercicio de la ciudadanía esta obligado a dar los medios de ese ejercicio. Si no lo hace así, si habla de ese noble ejercicio y luego deja en pie lo que se opone a él, no es honesto con su pensamiento (22)



A paixón democrática: o chamamento á xuventude

Tras a derrota electoral de novembro de 1933 poñerá en boa parte a súa esperanza non tanto no novo sistema, senón na renovación deste a partir da xuventude. Son os grupos xuvenís nos que percibe case como os únicos que serán capaces de sacar adiante o sistema de garantías democráticas. Dende este ano comparte unha percepción bastante xeralizada nos axentes públicos do avellentamento da democracia republicana, que si ben é certo que era ?nova? no contexto español, resultaba ?vella? no ámbito europeo das democracias parlamentarias nos que tamén se encadraba. Estes chamamentos á xuventude reflicten precisamente o depósito das súas derradeiras esperanzas nesa nova xeración:

Por otra parte, viene detrás de nosotros una mocedad, una juventud inquieta que abrió sus ojos al panorama social de esta hora, no en la España que vivió en la agonía del régimen monárquico ni en la España de la Dictadura; una juventud que levantó la vista y se puso, por un impulso humanísimo, a contemplar un panorama social completamente distinto de aquel. Esa juventud, que extendió sus ojos hacia un horizonte de tipo social novísimo, al volver la vista a su propio país y pensar que cosas de ese nuevo tipo social podían ser realizadas en él, se encuentra con una serie de inconvenientes, se encuentra con una economía destrozada y pulverizada, con una agricultura que por desorientación técnica no rinde todo cuanto pudiera rendir, con una ganadería combatida ardorosamente, con una producción de pesca que no se puede vender, lo cual determina el hambre en cientos de hogares marineros (23)
Y nosotros queremos a toda costa que esa mocedad que viene detrás, inteligente, alegre, deseosa de construir, en una gran empresa, una Patria nueva, tenga algo que hacer en bien de su país (24)


A campaña do 36 representou ó salto á política desta nova xeración, representada en boa parte nos representantes políticos locais das corporacións da FP, na que tiña no seu irmán Xoan Antón un dos mais notables representantes:

Ai meu gran amigo que cousas descubrín eu desde a tribuna nesta campaña electoral ao longo e ancho da nosa Terra. Que ollos xuvenís alucinados seguindo o voo das palabras. Que gran fe en nós e que sortilexio de comuñón na charla amable do post-mitin. Ao seu conxuro comecei a sentirme ?leader? ?conductor? do meu Pobo. (25)

Volta a resultar elixido en febreiro de 1936, despois dunha prolongada campaña e mesmo de numerosos esforzos levados adiante mesmo tras a votación:

Polo demais foron horas inesquecibles. Sobre todo aquelas nas que, para evitar que se nos roubase o trunfo, tivemos que dar un golpe de man no Goberno Civil, empuxados por este pobo coruñés marabilloso, lanzado á rúa ao berro de: ?A queimar aos ladróns das actas?. (26)

Máis, fora da paixón política, decaen as esperanzas no futuro desa democracia, e Picallo segue insistindo en que a clase política republicana non é quen de ler a mensaxe que se atopaba detrás do triunfo da Frente Popular:

Y nada mas, Señores Diputados, sino dejar constancia de que, aun siendo Diputado gubernamental, me he visto obligado a formular estos ruegos precisamente para mayor prestigio del Gobierno. Hemos levantado en derredor del 16 de febrero una ilusión, que puede ser creadora, ilusión que está vinculada a la solución de estos problemas, aparentemente menudos, pero de los cuales depende la vida de muchísima gente. No matéis esta ilusión, atendedla con el cariño y el afecto que requiere su situación de trabajadores modestos, que no tienen otros medios de vida. Y nada más (27)

Pouco tempo durou este sono, este renacemento dunha etapa cargada de ilusión e esperanza:

Era un verano rico, en cosechas de mar y tierra, alumbrado de soles y esperanzas, aquel de 1936. El régimen democrático y republicano, se reafirmó el 16 de febrero. ... De pronto cayó la gran desgracia, la inmensa desgracia.... A fines de julio, Galicia, era un campamento militar (28)

De feito, tamén Picallo observou anos máis tarde aquela sublevación militar reaccionaria como a tentativa, neste caso con triunfo final, de botar abaixo a democracia:

Empezó tal día como hoy, de 1936, con una insurrección militar contra el régimen republicano y democrático, que el pueblo se había dado, en uso de su soberanía y en conformidad con la Constitución y las leyes del Estado. En apariencia, es aquella una guerra civil. Pero, en realidad era otra cosa de mayores alcances...
La rebelión no tenía en su favor ni siquiera las razones morales que legitiman algunas rebeliones: no la hicieron oprimidos ni humillados, ni ofendidos, ni sometidos a opresión, privados de derechos. No. La hicieron quienes gozaban, dentro del régimen contra el cual se alzaron, de todo género de comodidades y privilegios. No era una rebelión contra un sistema de tiranía, que gobernase, arbitrariamente, al margen de Ley. Por el contrario, fue una rebelión contra la Ley misma, contra la Libertad y contra los derechos del pueblo, todo lo cual fue derribado, para colocar en su lugar, la arbitrariedad, el despotismo, y la opresión a las ideas y a los pensamientos (29)


A altura dos anos sesenta, nos momentos finais da súa vida, o pesimismo sobre o retorno da democracia a España era moeda común nos seus escritos. E mesmo os réximes democráticos da sociedade do benestar aínda de recibir aquela denominación apreciada anos antes, xa non representan para Picallo os mesmos ideais polos que loitou na súa vida:

De ahí que los republicanos españoles que hemos defendido con ardor, con sinceridad y con desinterés, en la guerra que hemos aludido, a las naciones democráticas no estemos dispuestos a repetir la hazaña: porque hemos perdido la fe y la confianza en el pensamiento internacional que se denomina democrático, y que es cómplice y encubridor del régimen español que aherroja a ciudadanos y a pueblos, privándolos de los derechos humanos y colectivos más elementales. Y para nosotros, vale aquel viejo dicho pesimista y desconsolado: ?Ya ni en la paz de los sepulcros creo? (30)

Han pasado 32 años, durante los cuales el progreso de la Humanidad, en todos los órdenes, ha logrado objetivos insospechados. Es posible que las formas, los conceptos sociales, políticos y jurídicos que iluminaron el sol del 14 de abril hayan dejado de tener vigencia en nuestros días (31)

____________________



Aínda destas expresións finais, lóxicas na desesperanza dun obxetivo non cumprido que formaba unha parte moi importante da súa existencia, o que queda do discurso democrático de Picallo é algo que non perde a súa frescura aínda do tempo transcorrido, que as follas do tempo non son quen de borrar:

La democracia no se aprende en libros ni en discursos, ni se estudia, sino prácticamente. Así como el movimiento se demuestra andando, la democracia no tiene otra escuela que su práctica plena y absoluta. Mientras un pueblo no esta en plena función democrática, nadie tiene derecho a decir, "a priori", si esta o no capacitado para ejercer la democracia y los derechos que le son inherentes. La democracia se vive y se practica, no se aprende (32)


En Ramón Suárez Picallo. A voz esquecida do galeguismo,
Comisión Irmáns Suárez Picallo, Sada, 2009.





NOTAS

1. ?Política Galega?, Céltiga, 1928, nº 85/86, Edición Ext. do Apóstolo, páx. 34.
2. Idem.
3. Idem.
4. ?España vista desde Londres por Salvador de Madariaga?, La Feria del Mundo, 22 de maio de 1944. Todos os artigos deste periódico son sacados da compilación realizado por Edmundo Moure e Carmen Norambuena, Suárez Picallo, R. (2008), La Feria del mundo. Crónicas desde Chile (1942-1956), Consello da Cultura Galega, Santiago.
5. ?Génesis popular de la República. Unas elecciones que derribaron 15 siglos?, La Feria del Mundo, do 13 de abril de 1947.
6. ?Ramón Suárez Picallo. Diputado a las Cortes Constituyentes?, Correo de Galicia, 5 de xullo de 1931.
7. Carta de Ramón Suárez Picallo a Santiago Casares Quiroga, 31 de agosto do 1933, en Castro, X.: O Galeguismo na encrucillada republicana, vol. 2, Deputación Provincial de Ourense, 1985.
8. Diario Oficial de Cortes, Lexislatura 1931-1933, sesión do 29 de setembro de 1931, páx. 1266.
9. Diario Oficial de Cortes, Lexislatura 1931-1933, sesión do 24 de setembro de 1931, páx. 1139.
10. Diario Oficial de Cortes, Lexislatura 1931-1933, sesión do 24 de setembro de 1931, páx. 1139.
11. 1933, sesión do 25 de setembro de 1931, páx. 1258
12. Diario Oficial de Cortes, Lexislatura 1931-1933, sesión do 24 de maio de 1933, páx. 13038.
13. Diario Oficial de Cortes, Lexislatura 1931-1933, sesión do 4 de xullo de 1933, páxs. 13803-13805.
14. Carta de Ramón Suárez Picallo a Santiago Casares Quiroga, 31 de agosto do 1933, en Castro, X.: O Galeguismo na encrucillada republicana, vol. 2, Deputación Provincial de Ourense, 1985.
15. Carta de Ramón Súarez Picallo ó Secredario Xeral do Partido Galeguista Alexandre Bóveda, citado por Castro, X.; (1985) O galeguismo na encrucillada republicana, Deputación Provincial de Ourense.
16. Diario Oficial de Cortes, Lexislatura 1931-1933, sesión do 4 de abril de 1933, páx. 12267.
17. Diario Oficial de Cortes, Lexislatura 1931-1933, sesión do 4 de abril de 1933, páx. 12267.
18. El Pueblo Gallego, do 28 de xuño de 1936.
19. ?No primeiro aniversario do Plebiscito do Estatuto de Galiza?, Nova Galiza, Nº 6, 1 de xullo de 1937.
20. Diario Oficial de Cortes, Lexislatura 1931-1933, sesión do 25 de setembro de 1931, páx. 1190.
21. Diario Oficial de Cortes, Lexislatura 1931-1933, sesión do 4 de abril de 1933, páx. 12267.
22. Diario Oficial de Cortes, Lexislatura 1931-1933, sesión do 4 de xullo de 1933, páxs. 13803-13805.
23. Diario Oficial de Cortes, Lexislatura 1931-1933, sesión do 24 de maio de 1933, páx. 13038.
24. Diario Oficial de Cortes, Lexislatura 1931-25. Carta de Ramón Suárez Picallo a Eduardo Blanco-Amor, marzo do 1936, Biblioteca da 26. Idem.
27. Diario Oficial de Cortes, Lexislatura 1936, sesión do 8 de xullo de 1936, páx. 1985.
28. ?Galicia martir?, La Feria del Mundo, 12 de agosto de 1943
29. ?18 de Julio: España?, La Feria del Mundo, do 18 de xullo de 1943.
30. ?14 de abril de 1931: proclamación de la Segunda República Española?, Lugo, abril de 1962.
31. ?La República?, Lugo, abril de 1963.
32. Diario Oficial de Cortes, Lexislatura 1931-1933, sesión do 4 de xullo de 1933, páxs. 13803-13805.
Comentarios (0) - Categoría: Artigos - Publicado o 18-05-2010 02:29
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FACTORES REVOLUCIONARIOS (O CAMPESIÑO GALEGO)

Tal dia coma hoxe, pero de 1925, publicaba Ramón Suárez, este artigo indicando que o campesiño galego era un dos factores revolucionarios a ter en conta, na inevitable revolución española que predecería ao perídodo da dictadura de Primo de Rivera, (cuestión que xa foi motivo de comentario noutros artigos).
Sostén que o campesiño galego,non é nin fanático, nin catolico -aínda que sí,profundamente relixioso- e desmonta a idea de que sexa manexado polo clero. Por outra banda, como pequeno propietario que é do "seu terruño"o campesiño galego sabe que está tiranizado todolos días do ano, e traballa máis ca un xornaleiro... para rematar decindo que aínda hai restos dun comunismo primitivo en moitas das actividades dos galegos...
Incluimos un segundo artigo (publicado en abril de 1925) onde fala da "Revolución Inevitable" e na que indica que negar esto é "facer a política da avestruz...
(Textos facilitados por Hernán Díaz)


Este blog que hoxe cumple sete meses de andaina na rede ten publicadas 250 entradas (das que 222 son artigos de RSP) e alcanzou xa as 1240 visitas.



FACTORES REVOLUCIONARIOS
EL CAMPESINO GALLEGO

(Especial para El Despertar Gallego)1

Por Ramón Suárez

El hecho de que la clase obrera sea el principal factor revolucionario, el más decisivo y el que imprima rumbos a la próxima e inevitable revolución española, no quiere decir que sea el único, y mucho menos que dejemos de tomar en cuenta a otros que pueden tener papel importante.
Nos referiremos en estas líneas al campesino gallego, uno de esos factores revolucionarios, si bien de orden secundario, no de tan poca importancia como para descuidarlo.
Hace algunos días hablábamos del asunto con algunos compañeros, preocupados por el problema de la revolución, entre los cuales no faltó quien afirmara que el campesino gallego sería, al contrario de nuestra opinión, un factor negativo. Fundaba su opinión en dos circunstancias, a mi modo de ver erróneas ambas: 1a. Que el campesino gallego es católico fanático y por ende un elemento manejado por el clero, y 2a. Que el campesino gallego, en su casi totalidad pequeño propietario, combatiría una revolución tendiente a trastocar la propiedad privada.
En primer lugar, negamos que el campesino gallego sea ferviente católico y menos aun fanático, aunque sea profundamente religioso. Su religiosidad, su misticismo ?innegable, no sólo en el campesino, sino que es peculiar de nuestra raza gallega?, es de filiación absolutamente pagana, o más bien panteísta. Nuestros paisanos se emocionan hondamente, llegando hasta el éxtasis, ante el espectáculo maravilloso del Cantábrico embravecido, azotando furioso las piedras de la Marola;2 ante la dulzura suprema del paisaje; ante el monte mecido por el rumor de los pinos, el ?zoar? de los árboles y el manto de oro viejo de la flor de los tojos; al escuchar el tañir plañidero del ?angelus?, en un crepúsculo de paz o en una fragante alborada. En cambio ríense de muy buena gana de los sermones del cura, cuando no van al atrio a hacer algún ?choyo?, mientras el sacerdote explica el evangelio del día. Y hasta no falta un petrucio3 que, al notar los hipos del abade ?ocasionados por el ?flato??, exclame cazurramente: ?Arrotas condanado; estás más cheo que eu?. Véase si no la manera en que nuestros paisanos traducen los latines que los curas mascullan en los entierros: ?Seas probe, seas rico, trinta reas van de pico?.
Examínese el folklore gallego, el canto popular, el romance ?siempre fiel reflejo del alma de un pueblo? y se verá que no hay canción que no contenga irónicas y picantes alusiones ?o cura a mais a criada?. ¿Quién no recuerda nuestros cuentos de ?esfolla?, de ?trasca? y de ?fiada?, pletóricos de estas alusiones?
Estúdiese nuestra historia ?hablamos de la historia de Galicia, absolutamente falseada y sistemáticamente ocultada en la historia de España? y dígasenos si la epopeya de las ?hirmandás?, de Rodríguez de Padrón,4 de Pardo de Cela, hablan de un pueblo católico y servil. ¡Cuán diferentes de la tragedia de los comuneros de Castilla, que en el momento de la lucha decidida huyen despavoridos por el miedo, dejando solos a Bravo, Padilla y Maldonado, cuyas cabezas, demasiado grandes para el cuerpo miserable de aquellos cobardes, segregó el hacha en Villalar!5
No nos extraña que los ?otros?, los no gallegos, hablen así de nuestros labriegos. Ellos sólo conocen a Galicia por las ?historias? que se venden en la Puerta del Sol, explicando ?los apuros de un gallego para entrar en Madrid?.
Lo que nos apena es que haya gallegos que compartan ese criterio absurdo, producto de esa leyenda infamante que cayó sobre Galicia desde que los reyes católicos ?lo ponemos con minúscula adrede? aplastaron la personalidad histórica de Galicia, imponiéndole una cultura perfectamente extraña. Y nos apena porque no concebimos a un gallego que desconozca a Galicia. Y es desconocer a Galicia afirmar que nuestro labriego es católico fanático.
Plantéesele un programa que contenga la supresión de los foros, de los consumos, de las quintas; dígaseles que la Revolución abrirá de par en par las puertas al emigrado escapado al hambre y al servicio del rey, y veremos qué bien parado sale el cura que tenga la infeliz ocurrencia de tratar de convencerlo de que las cosas ?están bien como están?.
Claro que no puede combatirse el clericalismo negándole a Dios, así porque sí, en nombre de los principios abstractos del racionalismo del siglo XVIII. Oí una vez discutir a un ?americano? petulante con un petrucio, negándole a Dios. Nuestro paisano formuló al otro la siguiente desconcertante pregunta: ?¿E se non hay Dios quen lles fai o rabo as cereixas, tan ben feitiño, como o teñen??. Otra vez mi maestro ?a quien recuerdo siempre con cariño? nos explicaba la complexión física del planeta y al afirmar que en el centro todos los materiales están caldeados por el fuego vital, un alumno preguntó: ?¿Dónde está, entonces, el infierno de que habla el catecismo??. Don José se rió y dijo: ?En tu cabeza tonta?.
He ahí el asunto: enseñarle al viejo quién le hace el rabo a las cerezas y explicarle al muchacho cómo en el centro de la tierra está la tierra, y cómo no hay ?arriba? ni ?abajo?, sino espacio infinito, y, sin hablar de Dios, destruiremos el prejuicio religioso automáticamente. Sobre todo interesarlo en los objetivos de la Revolución. Recordemos que la Revolución francesa, al entregar a los campesinos las tierras confiscadas a los nobles y al clero, hizo más para atraerlos que todos los discursos de Mirabeau6 y de Danton. Sabía el campesino francés ?mucho más católico que el nuestro? que la caída de la Revolución equivalía a que la tierra que ahora era suya volviera a ser del señor. De ahí que la Vendée haya sido ahogada.7 Recordemos, también, al campesino ruso, que es, aunque parezca extraño, muy igual al nuestro: véase si no su música, su literatura, el comentario que hace el doctor de los Ríos en Mi viaje a Rusia,8 los comentarios que a las obras de Bonome y Asorey,9 expuestas últimamente en Madrid, hizo una escritora rusa, coincidentes todos en establecer una gran similitud entre el campesino ruso y el gallego, y que no era ajeno a las dos características, que según nuestros contrincantes hacen del campesino gallego un factor negativo en la Revolución.
No obstante, al grito de ?Tierra, Paz y Libertad?, dado por Lenín, fue un factor de gran eficiencia en la Revolución del 17, debido a que sus dirigentes supieron plantear el problema con gran tacto.
Estudiemos ahora el otro motivo, el del campesino pequeño propietario. Él es exacto; pero no lo es menos que, pequeño propietario y todo, sabe perfectamente que es menos feliz que el jornalero que ?no tiene dónde caerse muerto?. Trabaja más que él, está tiranizado por su labranza los 365 días del año y come tan mal como él. Esto lo dice y lo repite el campesino gallego. Por otra parte, la Revolución no se preocupará, por lo menos en el primer momento, de los pequeños propietarios, pues tendrá bastante que hacer con los grandes. Cuando al lado del pequeño labriego que hoza todo el año en su parcela se coloque la gran finca cooperativa dotada de los elementos técnicos que la hagan producir, se convencerá por sí solo de su estéril esfuerzo.
Conviene no olvidar que nuestros ?primeros padres?, los celtas, vivían el comunismo, un comunismo primitivo; pero comunismo al fin. De aquel antiquísimo sistema existen aun hoy resabios. ¿Qué es si no el trabajo a ?trueque día?, tan común en Galicia? ¿Qué, el sistema de pagar en la pesca, en el sentido de repartir a partes iguales ?después de sacar la parte del aparejo y de la embarcación? el producto de la ?amarrada?? ¿No existen aun hoy los llamados ?Montes d?o Rey?, que pertenecen a la comunidad de un lugar determinado y cuyo producto se reparte cada tres años?
Con verdadera curiosidad leíamos estos días pasados las proposiciones que las sociedades agrícolas establecidas en Galicia ?a pesar de don Basilio10 y del directorio? formulaban al congreso agrario que, convocado por la Unión General de Trabajadores, debía celebrarse, y que la dictadura ?tuvo a bien? prohibir. Por lo menos 10 sociedades llevaban la siguiente: ?Que la tierra, libre de foros y laudemios, sea de quien la trabaje?. ¿Qué quiere decir eso? Suponemos que no indica al campesino gallego como reaccionario, que se sume a quienes los han tenido hasta hoy en su condición de ilotas.
Las razones expuestas, los antecedentes históricos que mencionamos, nos inducen a creer firmemente que el campesino gallego será un factor positivo y utilísimo a la próxima Revolución que ha de liberar a España.
Tarea nuestra será interpretar, ahondar sus necesidades y sus dolores, para darles remedio inmediato y llevarlos a la batalla, sabiendo que van por su bienestar. Y a buen seguro que irán a la Revolución cantando, que Galicia saber cantar siempre, hasta cuando llora sus cuitas y cuando truena sus iras.

RAMÓN SUÁREZ




1. El Despertar Gallego, año IV, n° 52, 17 de mayo de 1925, pg. 1.
2. ?A pedra da Marola? es un peñón que se observa en la ría de A Coruña, muy cerca de Sada, lugar de nacimiento de Suárez Picallo.
3. Palabra gallega que refiere a una persona mayor o al jefe de una familia.
4. Juan Rodríguez del Padrón (1390-1450), escritor gallego, autor de Siervo libre de amor, editada en Buenos Aires por editorial Nova en 1943.
5. Los comuneros de Castilla refiere a una rebelión, centrada en las ciudades de Toledo y Valladolid, ocurrida entre 1520 y 1522. La batalla que decidió la guerra fue en 1521 en el poblado de Villalar, y allí fueron apresados y ejecutados sus jefes, Juan de Padilla, Juan Bravo y Francisco Maldonado.
6. El conde de Mirabeau (1749-1791) fue uno de los mayores oradores de la burguesía francesa en la revolución, de tendencia monárquica constitucionalista.
7. La Vendée es un departamento francés en la costa atlántica. Entre 1793 y 1796 sus campesinos se sublevaron contra la revolución, siendo derrotados.
8. Fernando de los Ríos, miembro de la dirección del socialismo español, viajó a Rusia en 1920 para estudiar las posibilidades de ingresar en la III Internacional. Al año siguiente publicó Mi viaje a la Rusia soviética.
9. Santiago Rodríguez Bonome (nacido en 1901) y Francisco Asorey (1889-1961), escultores gallegos.
10. Se refiere al cura orensano Basilio Álvarez (1877-1943), líder de las ligas agrarias en la década del 10, orador fogoso y provocador.


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LA REVOLUCIÓN INEVITABLE (1)


Por Ramón Suárez

Como cuestión previa, sentemos la siguiente premisa: España marcha velozmente hacia la Revolución. Corre por una pendiente y no podrá detener su carrera en mitad de ella. Inevitablemente, llegará al llano, esto es, a la Revolución. Alguien dijo ?no recordamos si fue Perogrullo? que la libertad es a la tiranía, como el alba a la noche, su consecuencia inmediata. España está en plena noche de tiranía. Espera el Alba de la Libertad. Y la Libertad en España sólo es posible mediante la Revolución (adrede repetimos insistentemente la palabra Revolución, para familiarizarla en todos los oídos). No hay otro medio de llegar a ella. El edificio español se desploma por apolillamiento de sus materiales. Hay que construir un nuevo edificio con materiales nuevos. Ideales nuevos, sistemas políticos y económicos nuevos, constitución nueva y hombres nuevos. (Ya estamos oyendo a los cómodos, a los que buscan un justificativo a su cobardía, gritar: ?¡No hay hombres! ¿Dónde están los hombres nuevos, capaces??. Nosotros contestamos: cada movimiento da sus hombres. ¿Quién conocía antes de la Revolución francesa a Dantón, a Robespierre y a Vergniaud?2 ¿Quién conocía, antes del 7 de noviembre de 1917, a Tchitcherin, a Zinovieff y a Lunat-charsky?3 ¿Quién ?a excepción de un reducido núcleo de obreros de Petersburgo y de un núcleo de desterrados en Suiza? conocía a Nicolás Lenín, esa figura gigantesca que ocupó el escenario político del mundo elevándose como una cumbre? ¿Quién supondría, antes del hecho revolucionario de Rusia, que aquel desterrado sería el guía luminoso de la Revolución más grande que registra la historia? El moderno concepto histórico nos enseña que cada época, cada hecho, crea sus propios hombres, de la misma manera que la función crea el órgano. Cayó en desuso la teoría heroica de Carlyle, según la cual el hombre hace la historia, para dar paso a la teoría determinista de Marx, según la cual la historia hace al hombre. Más claro: cada hombre es hijo de su época, y no cada época hija de su hombre-héroe. ¿Estamos, señores cómodos?)
Decíamos, pues, que la Revolución en España es tan inevitable, como es inevitable el día a la noche. Por si esto pareciera hipótesis antojadiza, hagamos un ligero parangón histórico, que siempre es bien saber de dónde venimos, para establecer adónde vamos.
España ?con las variantes propias de tiempo y lugar? presenta exactamente el mismo espectáculo que presentaba Francia en vísperas de 1789. Gabelas feroces sobre el pueblo. Finanzas en estado de caos. Los presidios repletos de hombres probos. Un rey rematadamente imbécil, rodeado de gobernantes intrigantes y depravados. Un clero ferozmente fanático, convertido en segundo poder del Estado. El Pensamiento, sintetizado en la Enciclopedia, clasificado de delincuente. ¿Cuál es la diferencia esencial entre lo dicho y el panorama español de actualidad? Hay una diferencia. Francia no tenía un matadero oficial donde sacrificar su juventud, y España tiene a Marruecos. Otra más: Francia no tenía un proletariado política y económicamente organizado, con muchos años de experiencia teórica y práctica, como lo tiene España, lo que hará que la Revolución española sea algo más que una revolución política como la francesa, sino que será una Revolución Social, como la rusa.
Veamos ahora cuál fue la resultante del estado social de Francia, a que hicimos referencia:
Convocados los Estados Generales ?dividíase la sociedad francesa en tres: nobleza, clero y pueblo? que constituían algo así como el parlamento, a objeto de que sacasen al rey y sus adláteres del atolladero en que se hallaban, éstos comenzaron por cercenar los derechos del rey. El rey se niega a perder una mano para salvar el cuerpo. Y como a quien no quiere una taza se le dan cuatro, se sanciona una constitución que saca al rey el derecho divino. El rey se enfurece, pero frente al pueblo francés, que amenaza ir más allá, el rey jura la Constitución, con la santa intención de faltar a su juramento. Se convierte en perjuro ?obsérvese que hasta el detalle del perjurio hace iguales a Alfonso XIII y a Luis XVI? y construye el primer peldaño del patíbulo. No faltaban los Romanones, que querían poner remiendos al traje viejo. El pueblo francés, religioso y monárquico, había iniciado la carrera histórica, hasta la última etapa. El rey fue al patíbulo, y con él cuantos no tuvieron la entereza de definirse. Y Francia inició una nueva era histórica.
¿Presenta España otras perspectivas de solución que no sean las que dio Francia? No. Y hasta es muy posible que la imbecilidad del chulo que hace el papel de Luis XVI4 no le permita aprender en cabeza ajena y con esa su característica simiesca de imitar todas las boberías de los otros, por aquello de que a causas iguales, iguales efectos, lleve el mismo fin de su malaventurado colega y lejano pariente.
En España es absolutamente imposible esperar nada de la evolución, que por otra parte, no puede desarrollarse por falta de medios. La libertad de prensa y de pensamiento, nula. Las garantías ciudadanas, suprimidas. El cáncer de Marruecos, royéndole las entrañas. El hambre y la miseria arrojando a otras tierras a los factores primeros de la producción: la juventud obrera y campesina. Los órganos específicos de la democracia, muertos, destrozados. El pensamiento y la sabiduría, aherrojados o desterrados. ¿Es posible evolución en tales circunstancias, anulados todos sus elementos vitales?
Aquí en América estamos cansados de oír, para combatir las doctrinas revolucionarias extremistas, cantar loas a estos elementos: libertad de prensa y de pensamiento. Democracia política y social. Paz y trabajo. Amplias garantías constitucionales. Mejoramiento de las clases obreras, libertad de asociación y, en fin, a todos los elementos que en España han sido sistemáticamente destrozados, como elementos vitales de evolución humana y como supremos antídotos de la evolución violenta, como medio de mejoramiento humano. Y hemos oído decir, aun a los elementos más conservadores, que están perfectamente justificadas tales doctrinas, en aquellos países en que no existan estos medios de evolución.
Pues bien; en España, para la conquista de estos principios, que en otros países sirven para evitar la Revolución, no queda otro camino, aunque parezca paradoja, que la Revolución. ¡Tan atrasados vivimos!
La Revolución en España, pues, constituye un hecho fatal, inevitable. Negarlo es hacer la política del avestruz. (El avestruz, sintiéndose perseguida, oculta la cabeza entre las alas, creyendo que así como se oculta a sus propios ojos, se oculta también a los de su perseguidor. Política, como se ve, detestable, que le ocasiona la muerte sin pena ni gloria.) ¡Bienvenida sea y cuanto antes mejor la Revolución! En ella ?parafraseamos a Marx? el pueblo español no tiene que perder más que sus cadenas. Tiene que ganar, en cambio, inapreciables tesoros: su libertad, política, social y económica. Su dignidad ultrajada por un payaso andaluz con espuelas y un chulo con corona.5
RAMÓN SUÁREZ



1. El Despertar Gallego, año IV, nº 50, 19 de abril de 1925, pg. 1.
2. Líderes de la Revolución Francesa. Maximilien Robespierre (1758-1794) encabezó el gobierno jacobino, hasta que fue depuesto y guillotinado. Georges-Jacques Danton (1759-1794), otro gran líder jacobino. Pierre Vergniaud (1753-1793), orador girondino.
3. Líderes de la Revolución Rusa. Grigory Tchicherin (1872-1936), dirigente de segunda línea del bolchevismo que sin embargo, al estar encargado de los asuntos exteriores desde 1919, fue uno de los más conocidos en Occidente. Grigory Zinoviev (1883-1936), uno de los principales dirigentes del partido bolchevique, desplazado por Stalin en 1927 y luego fusilado. Anatoli Lunatcharsky (1875-1933), dirigente bolchevique, intelectual de prestigio, fue ministro de instrucción pública del gobierno revolucionario.
4. Es decir, Alfonso XIII, entonces rey de España.
5. El ?payaso andaluz con espuelas? es Miguel Primo de Rivera, militar nacido en Jerez de la Frontera y dictador español entre 1923 y 1929.

Ver A REVOLUCIÓN SOCIAL EN 1925 por RSP
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OS MASONS EN ESPAÑA NA DÉCADA DE 1940
Que a masonería na España de Franco sufriu represión e persecución pódese probar con algúns documentos significativos sobre a represión e incautación de bens da masonería española polo Goberno do dictador entre 1938-1956.
RSP neste artigo publicado no ano 1947 fala dos masóns fusilados e da nomes, moitos nomes...



16 de mayo de 1947

LOS MASONES DE ESPAÑA


Por Ramón Suárez Picallo

Es conocida en todo el mundo la actitud del régimen que domina en España frente a la Masonería y a los masones. Fueron fusilados centenares de ellos en los primeros días de la rebelión militar y en las zonas que dominaron los insurrectos; no sólo los que estaban fuera de la institución desde hace varios años. Para juzgarlos, en conexión con cualquiera actividad política republicana, se crearon Tribunales especiales llamados de ?represión del comunismo y de la masonería? -así, todo junto? absolutamente fuera de la ley y cuyos fallos tuvieron efecto retroactivo.

Los que no fueron ejecutados, fueron condenados a varios años de prisión. Últimamente las penas para los procesados por ?actividades masónicas? han sido unificadas al tipo medio de doce años y un día. De estos huéspedes en varias cárceles damos una lista incompleta que ampliaremos en su día:


EN LA PRISIÓN PROVINCIAL DE MADRID:

Eduardo Boix Agramunt, empleado de banco, condenado en 1944 a 16 años y un día.

Nicolás Pérez Rueda, farmacéutico, condenado en 1944 a 13 años y un día.

Lucindo Renedo Morejón, empleado de correos, condenado en 1944 a 12 años y un día.

Antonio García Pons, periodista, condenado en 1945 a 12 años y un día.

Fernando Castillo Guerrero, farmacéutico, condenado en 1945 a 12 años y un día.


EN LA PRISIÓN HOSPITAL DE YESERÍAS

Antonio Fernández de Velaza, magistrado grado 33, condenado a 12 años y un día.

Antonio Fernández, contable, condenado a 12 años y un día en 1939.


EN EL PENAL DE BURGOS

Rafael Villa Villa, abogado, delegado de Trabajo en Salamanca, condenado a 12 años y un día en 1942.
José Vásquez Rojas, obrero ebanista, condenado en 1939 a 12 años y un día.
Antonio López Santos, obrero, condenado a 12 años y un día en 1940.
Oriol Martorell, abogado, periodista y ex Teniente Alcalde de Barcelona, condenado a 12 años y un día.

Gavin Miguel, profesor mercantil y ex cónsul de España, condenado a 12 años y un día en 1940.

Tejedor Manuel, agente comercial, condenado en 1940 a 12 años y un día.

Florencio, militar, condenado a 12 años y un día en 1939.
Navarro, contratista de obras, condenado a 12 años y un día en 1940.
Enrique Vidal Abril, empleado de la Generalitat de Cataluña, detenido el 04 de julio de 1940, sin juzgar.

Francisco Jornada Albim, Procurador de los Tribunales, Juez Municipal de Igualada, detenido el 10 de julio de 1946, sin juzgar.
Antonio Cabiñán Casot, periodista, detenido el 11 de septiembre de 1946, sin juzgar.

Juan Esque Montseny, Inspector Jefe de Enseñanza de la Generalitat de Cataluña, detenido el 07 de enero de 1947, sin juzgar.
José María Frigola Abello, detenido el 10 de enero de 1947, sin juzgar.


Y LOS CATÓLICOS

A los católicos que expresan su emoción democrática, que protestan contra los negociantes estraperlistas amparados por el Estado, o que defienden el sentido cristiano de la justicia, tampoco les va del todo bien. Ahí están los artículos del gran militante católico norteamericano doctor MacMahon ?expulsado de España por orden gubernativa a causa de sus publicaciones en el ?New York Post?? para demostrarlo. Posteriormente a ellos he aquí un grupo de noticias frescas al respeto.


SAN SEBASTIÁN

Entre los detenidos recientemente en Rentería figuran: José Miguel Michelena (Presidente de Acción Católica), y a los miembros de la misma institución: Sabín Lasa, Juan Polo Lizarralde, Antonio Amiano, Sebastián Berra, Ramón Olaizola, Ramón Olaciregui y Garmendia. Se les acusa de colocar pasquines, letreros y banderas vascas, el día de ?Aberri Eguna?. Han sido y continúan siendo maltratados para obligarles a hacer confesiones forzadas.

Por su parte, el sacerdote de la localidad, D. Felipe Barandiaran, debe presentarse a la policía cada dos horas. Su casa ha sido registrada repetidas veces. Se ignoran las causas de estas medidas policiales.


BILBAO

Hasta la fecha la Orden de los PP. Carmelitas Descalzos, que tenía un colegio para novicios en Amorebieta, no ha podido hacerse cargo del mismo, requisado por las autoridades en mayo de 1937 después de fusilar junto a la tapia del Convento de Larrea, al P. Ramón, Rector del citado colegio. Todas las peticiones de la Orden para que se les devuelva el edifico con objeto de dedicarlo a casa de oración y actividad misionera, han sido desatendidas por las autoridades de la España que se dice católica.


SOLIDARIDAD

Con motivo de la recrudescencia de la persecución a los afiliados a Solidaridad de Trabajadores Vascos (Sindicato cristiano), la ?Confederación Francaise de Travailleurs Chretiens? y la ?Confederación de Belgique?, han enviado sendas cartas de simpatía a la organización, y de sentimiento por las detenciones constantes, las últimas de las camaradas Apaolaza y Azkona, Muniain y Piazaola.


PARÍS

En la primera sesión del Congreso Nacional del M. R. P. estuvo presente una delegación vasca, especialmente invitada, compuesta de los señores José María de Lasarte (Consejero vasco), Julio de Jáuregui (Diputado) y Javier de Landaburu, en representación del P. N. V. Fueron ampliamente aplaudidos los integrantes de la representación cuando informaron sobre las persecuciones de que son víctimas los católicos democráticos españoles.


MONTEVIDEO

En el reciente congreso Socialcristiano celebrado en esta ciudad fue visiblemente repudiado el régimen franquista, negándosele el derecho de titularse social?cristiano o social?católico. En un régimen de tiranía insoportable, incompatible con los principios más elementales de la Democracia Jesuscristiana.

(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o dxía 16 de maio de ... 1947)
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DE RAMÓN SUÁREZ PICALLO A EDUARDO BLANCO AMOR: EPISTOLARIO
Esperanza Mariño Dávila licenciada en Filoloxía Galego-Portuguesa pola Universidade de Santiago é na actualidade profesora no IES de Cacheiras. Participou no Congreso Internacional sobre os Escritores do Exilio Republicano celebrado en marzo de 1999 en Santiago coa ponencia "O espello dunha amizade. De Ramón Suárez Picallo a Eduardo Blanco-Amor: epistolario (1931-1946)".
Participou nas II Xornadas Irmáns Suarez Picallo celebradas en Sada en outubro de 2008 onde falou de "A correspondencia entre Ramón Suárez Picallo e Eduardo Blanco-Amor."
Presentamos agora este artigo que forma parte do libro "Ramón Suárez Picallo.A voz esquecida do galeguismo".


Esperanza Mariño Dávila


Sobre a inconmensurable amizade que uniu dous carismáticos persoeiros -dentro da cultura galega, en particular-, pódense esbozar algunhas pinceladas biográficas significativas. Foi no ano 1924, en plena Ditadura de Primo de Rivera, cando nun café da Avenida de Maio de Buenos Aires de premonitorio nome (La Armonía), vanse coñecer un emigrante sadense desaliñado (1894-1964) e un dandi auriense, prófugo da guerra de África (1897-1979).

Pese á disparidade provocada pola aparencia física e mais a categoría, axiña comezan a primeira tarefa común: a codirección literaria da revista cultural Céltiga, da que a vea progresista e republicana non agocha o obxectivo: GALIZA. Ambos se inflúen; a férrea militancia sindical de Picallo marca ao amigo na cuestión social, en troques do abandono do galeguismo folclórico daquel a prol do futuro compromiso absoluto. Un ano despois, no seo da Federación de Sociedades Gallegas Agrarias y Culturales (FSGA y C), forman parte da xunta executiva do radical El Despertar Gallego.

Logo se produce o primeiro afastamento. Ramón parte en 1926, comisionado polo Goberno arxentino como conselleiro na X Conferencia Internacional do Traballo en Xenebra (e visita Galiza); un bienio máis tarde, Eduardo volve á Terra durante uns meses.

Os dous abandonan Céltiga en 1929 por discreparen co director, que malversara fondos destinados á creación da Casa de Rosalía para axudar ao Seminario de Estudos Galegos. No ano 1931 Picallo regresa tras resultar elixido deputado nas Cortes republicanas de Madrid. Eduardo vese obrigado a volver pola enfermidade e pasamento da nai, acontecido en 1933, e obtén refuxio en Veloi; o vinte e cinco de xullo discursan a carón de Castelao e perante a estatua de Rosalía, en Santiago.

Nas eleccións de 1936, Picallo resulta reelixido por maioría, por diante de Castelao. Máis que a vibrante oratoria destaca a afinidade co pobo, por ter sido mariñeiro e labrego en Galiza; xa en Buenos Aires, peón de farmacia, mecanógrafo nunha oficina, cobrador, vendedor ambulante de lambetadas, lavalouza e pinche de cociña nalgúns barcos. Co tempo, simultanea os tardíos estudos de Bacharelato e Dereito co labor parlamentario.

Co remate da Guerra Civil ábrese o longo camiño do exilio, primeiro dominicano e logo, en 1940, chileno (que durará dezaseis anos). Mentres tanto, Eduardo vai permanecer en Buenos Aires, lugar vetado para o grande amigo pola súa significativa traxectoria política. No ano 1944 Castelao funda o Consello de Galiza na cidade porteña, do que formarán parte.

Polas adversas circunstancias, Picallo padece unha profunda crise que estala en 1946. A inmensa dor polo fracaso político dunha Galiza asoballada, a precariedade económica, unha saúde deficitaria e a tremenda soidade deixan o vello loitador reconvertido nun bébedo impenitente. Un trienio máis tarde, Blanco Amor desembarca en Santiago de Chile como profesor extraordinario para impartir uns cursos de lírica española. Prodúcese un emotivo reencontro tras unha ducia de anos sen se veren.

No hospital do Centro Galego de Buenos Aires ten lugar o pasamento de Picallo; Blanco Amor sofre unha severa crise nerviosa que o obriga a ingresar tamén, pois a negra soidade asústao. Apenas tres meses despois, en 1965, o ourensán decide volver definitivamente á Terra.

Sobre o epistolario, desenvolvido fielmente durante quince longos anos (1931-1946), cómpre realizar unha clasificación en tres grandes períodos cronolóxicos:
1. Prebélico (1931-1936).
2. Bélico (1936-1939).
3. Do exilio (1939-1946).
3.1. Exilio dominicano (1939-1940).
3.2. Exilio chileno (1940-1946).

Composto por vinte e catro cartas, nove delas están datadas en Madrid, coincidindo coa estadía parlamentaria (dúas no ano 1931, cinco en 1932 e outras dúas en 1936). Existe unha carta remitida desde Ourense en 1931, outras dúas desde A Coruña e Santiago de Compostela -un trienio e cuadrienio despois, respectivamente- e outra sen datar. Tamén hai outra única desde a Barcelona de 1936. Datadas en Ciudad Trujillo consérvanse tres. Por último, desde Santiago de Chile escríbense as sete restantes.

Ao longo do epistolario pódese albiscar o home ?íntimo?, ese que case nunca aparece nos libros. Non cabe dúbida de que a profunda amizade entre os dous desarraigados se desenvolve, en boa medida, pola situación marxinal, establecida nunha tripla fronte:

1. O amor absoluto pola Terra, manifestado a través da lealdade e o altruísmo, aínda nas circunstancias máis adversas e a través do tempo.

Sigo manteniendo dos principios: Galicia sobre todas las cosas; y después mis amigos personales, intelectuales y espirituales. (21/10/1940)

1.1. Tal amor leva emparellado a afección pola lingua, por máis que unicamente escriba tres cartas en galego. Porén, reacciona con enerxía na crise do escritor amigo.

Lo que en cambio me consterna es lo que me dices que dejas de escribir en gallego. ¡No! Tu no puedes ni debes hacer eso. Por que te perseguirá tu propia obra; esa bella obra que son latidos de tu corazon y pedazos de tu alma. Tu no harás eso. Escribirás en gallego a pesar tuyo. (8/3/1932)

1.2. A respecto da experiencia como deputado, en Madrid atópase a desgusto pola hipocrisía reinante e o tremendo traballo que debe realizar, tanto na primeira lexislatura como na segunda.

España non ten remedio. A nosa franqueza, ruda e limpa, choca; eu non me afago; eu afógome. (Xaneiro de 1932)

¡No puedo más! Los últimos exámenes, la Licenciatura, las primeras actuaciones forenses y encima la campaña electoral más dura habida y por haber. ¡A 17 mítines por día he salido! (1936)

1.3. O panorama político da época pode verse a través de personalidades concretas. Por exemplo, na crítica a Lerroux e Negrín ou na indiferenza de Villar Ponte no Parlamento. A esperanza de mudar Galiza pronto se tronza pola Guerra Civil; se algo aprendeu é que, en política, só triunfan os que se colocan sempre na ofensiva. Defenderse é só o fracaso: velaí unha das grandes leccións de Picallo! Xa no exilio, maniféstase anticomunista de xeito visceral, en oposición aos seus primeiros anos como delegado sindical. Afirma que

Castelao, desde que foi a Rusia, entregouse por enteiro. Aplebeyárono. En New York anduvo tolo pra que eu o axudase a servir o P.C. Eu botei vinte blasfemias seguidas e díxenlle que estaba irremisiblemente perdido se non reaccionaba. Non reaccionou e está feito unha piltrafa política. (1942)

2. O exilio. Malia os amores esporádicos e a intensa actividade pública, a vida de Picallo transcorre na máis absoluta soidade, intensificada nos intres críticos, como a morte dos familiares.

¡Santo Dios! Como ves, imagínate como estoy. ¡Ayudame! ¡Escríbeme! No tengo a quien hablarle en el mundo. (27/2/1940)

En mi angustia, en mi tristeza, en mi soledad y en mi hambre mando yo. (24/8/1946)

3. A común condición homosexual, de aí as delicadas e sutís confidencias.

De amores? Una cosa romántica, levisima. Residencia: La Coruña. 18 años de edad. Maravilla de ingenuidad y de gracia. Dos intentos que terminaron a sopapos. Dos viajes a San Sebastian. Total nada. ¿Y tu? (20/5/1932)

¿Tes amores? Eu tuven en Barcelona un romance inolvidabel. Alá quedou. En New York algunha aventura. New York e unha cibdade maravillosa. Aquí nada. Igual que Mugardos ou Carnoedo. (1942)

Las aguas de mi hermosa Ría de Sada, camino de los ?Caneiros?, seguirán azules de día y por la noche encendidas de ?ardentía? iluminando los cuerpos apolineos de los muchachos nadadores para delectación de nuestros ojos fatigados; (...). (24/8/1946)

Fronte a tanto trasacordo, parece brisa fresca o culto á amizade con Eduardo porque

nuestra amistad, clara y luminosa, está más allá de los triunfos y de las derrotas, más alla de nuestros defectos y de nuestras virtudes, más allá del bien y del mal. Más allá de todo. (6/9/1931)

¿Vale esto como pretexto para mi silencio de dos años? Por lo demás, los amigos verdaderos, como tú y yo, no hacen depender su amistad de una correcta regularidad epistolar. (...) Tu y yo nos dimos a la amistad y a nuestra Patria y eso nadie puede quitárnoslo. ¡Todo lo otro es anécdota intrascendente! (...) Yo te juro por el amor y la memoria de mis muertos, que en esas tierras, en la casa y en el cariño de los que quedan en mi humilde hogar de Beloy, tienes tú, para disfrutarlo en pleno dominio, la mitad de todo. Siempre tendrás allí un amable rincón; (...). (24/8/1946)


En Ramón Suárez Picallo. A voz esquecida do galeguismo, Comisión Irmáns Suárez Picallo, Sada, 2009.
Eduardo e Ramón con Chile ao lonxe por E.Mariño Dávila( páx 224-228)
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ELOXIO DA VACA
RSP comenta un artigo da prensa sobre as vacas e as cortes e no que se fala da sua desaparición nas cidades. Suárez Picallo, non se apena por eso, ao contrario,manifestase a favor de tal circunstancia e fai un acendido eloxio da vaca campesina, da vaca que pasta libremente no campo, e remata coa anécdota dunha vaca que escapou dunha corte na cidade...


14 de mayo de 1947

LA VACA Y EL ESTABLO


Por Ramón Suárez Picallo

El señor M.C.P., publicó en la página de editoriales de ?El Diario Ilustrado? un patético artículo titulado: ?Los establos se mueren?. Habla de la leche, de su escasez, de su alto precio, de los niños que lloran por falta del líquido nutricio; narra escenas de tristes pobrezas, pues los presupuestos del hogar modesto no permiten adquirirlo por su carestía; y, al final, a modo de corolario paradójico protesta contra el Gobierno, porque, a su juicio, le fija a la leche unos precios tan bajos que no compensan los esfuerzos del ganadero productor, ni aumentan con abundantes ganancias, los capitales invertidos. Da muchas cifras al respecto, de las que saca toda el agua que puede, para arrimarla a su molino político, contrario a la mayor baratura de la buena o mala leche.

Dejémoslo no obstante por ese lado y vayamos al otro, a su dolida queja por la muerte del establo en la ciudad, sobre cuya mortandad ?la de los establos, se entiende- aporta cifras pavorosas. Permítanos el colega que no compartamos su pesadumbre ante la desaparición de los establos de la ciudad, y ello por muchas razones: son antiestéticos, antiurbanos y antihigiénicos; la leche que de ellos sale es aguada y chirle, y por último, constituyen un lugar de pena, de tortura y de castigo impío para las pobres vacas que caen en ellos, sin haber cometido ningún delito; les estrujan las ubres varias veces al día, les echan de comer forrajes secos e insulsos; tienen que dormir sobre las piedras duras y frías y nunca les dan a catar el pasto verde, jugoso y perfumado, que es la fuente eterna y natural de la buena leche. La otra, la obtenida a través del sacrificio y de la tortura, es leche mala, poco nutritiva y aún hay quien asegura que produce irritabilidad y mal humor en los niños y en los grandes que la toman. Por eso se dice de ciertos sujetos ácidos, retorcidos, que enturbian lo que está claro, y que no hallan nunca virtudes en el prójimo; que desvirtúan la verdad y que dan por hecho que sólo existe su verdad, impuesta a ellos mismos; de todos esos se dice que tienen muy mala leche, como la que dan las pobres vacas cautivas en los establos.


ELOGIO A LA VACA

Porque ha de saberse que la leche -la buena y pura leche nutriz ? es el resumen líquido, o algo así, no sólo de lo que la vaca come, sino que también y principalmente de su estado de ánimo. La maternal, rumiante, mansa, dulce, pacífica y utilísima es muy dada a la estética y a ciertas finas manifestaciones de la belleza. De ahí que la mejor leche la produzcan las vacas de Suiza, las de Holanda, y en España, las de Galicia; países todos de bellísimos paisajes que las buenas vacas contemplan con especial delectación.

Más aún; está probado que las vacas producen más y mejor leche, si cuando se las ordeña, escuchan buena música; virtud artística que ya quisieran para sí muchísimas personas que se precian de cultas. Y ya la quisieran, también muchos escritores y periodistas; si escuchasen música cuando escriben, su producción sería más placentera, menos ácida, no tan corrosiva.

No defenderemos pues, nunca la existencia del establo en la ciudad; porque estimamos mucho a las vacas y porque nos gusta la buena leche; y ésta sólo la dan las vacas que viven por esos campos de Dios, comiendo hierbas verdes elegidas por ellas mismas, contemplando el paisaje, oyendo cantar a los pájaros y a los pastores y campesinos y bebiendo el agua clara de los regatos, de los ríos y de los manantiales.

Y por eso también, días pasados, hemos hecho un comentario aprobatorio para la vaca cautiva que se escapó de un establo de la ciudad, salió a la cale, y con más furia y bríos que un Miura, la emprendió a cornadas con cuanto transeúnte encontró a su paso en venganza por su impío cautiverio. ¡Que se mueran los establos y que vivan a su gusto las vacas! Es la única manera de que en Chile haya más y mejor leche.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o 14 de maio de... 1947)
Outro artigo de RSP sobre a vaca
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RODOLFO GONZÁLEZ PACHECO
Rodolgo González Pacheco, foi un dos principais axitadores e propagandistas do anarquismo arxentino. Orador político por excelencia. Percorreu todo o pais para falar.RSP, que acudiu en Chile a unha conferencia que sobre teatro impartiu González Pacheco o califica decindo que puxo os seus talentos ao servicio do anarquismo e lembra sobor de todo este aspecto de orador, axitador de masas, lider sindicalista, aparte de recoñecido autor e director teatral...


13 de mayo de 1944

RODOLFO GONZÁLEZ PACHECO


Con devoción cordial, y el espíritu predispuesto para los recuerdos, hemos escuchado en la Universidad de Chile, una charla de Rodolfo González Pacheco, sobre ?Teatro y Florencio Sánchez?. Por excepción, esta vez, nos importaba, tanto como la conferencia en sí, la presencia humana del orador: su cara, su gesto, sus manos, y, sobre todo, su estado de ánimo, hablando aquí, en Chile, donde, en su día, Sarmiento y Alberdi, hallaron el ?asilo contra la opresión?, ofrecido a todos los espíritus libres, desde las estrofas vigorosas de la Canción Nacional.

Los diarios presentaron a González Pacheco como ?autor teatral argentino?, como ?escritor y periodista?, como poeta y como otras cosas más, según el modo de verlo de cada uno, a través del color del cristal de sus prismáticos. Nosotros queremos ampliar esos títulos ?que los tiene y muy legítimos? con otro que lo caracteriza vigorosamente en la historia social y cívica de la República Argentina, en todo lo que va corrido del presente siglo: como apóstol de un ideal de redención humana, al servicio del cual puso su pluma y su palabra, su vida y su libertad personal, cada vez que el servicio de ese ideal se lo ha requerido.

En efecto, Rodolfo González Pacheco y Alberto Ghiraldo ?este último residente también en Chile? representan a un grupo de intelectuales argentinos, románticos, generosos y desinteresados, que pusieron sus talentos y sus mocedades, al servicio del anarquismo. Teniendo por maestros a Backounin, Kropotkine, Malatesta, Juan Grave, Sebastián Faure y cien más. Pariguales a ellos, sirviendo otras ramas de más o menos idénticos ideales, Alfredo Palacios, Mario Bravo y Juan Bautista Justo, predicaban el socialismo por calles y plazas de la ?gran aldea? que era entonces Buenos Aires. Y en la vieja ?FORA? (Federación Obrera Regional Argentina), Sebastián Marotta, Baustista B. Mansilla y Francisco Javier García, orientaban, sindicalmente, cientos de miles de obreros organizados. Escribían, un poco desde el Olimpo, José ingenieros, Lepoldo Lugones y Manuel Ugarte. ?La vanguardia?, ?La protesta? y ?La protesta humana?, con ?La antorcha? y ?El hombre?, eran sus representantes en la prensa, además de ?Ideas y Figuras?, los versos de Ghiraldo, de su ?Cancionero revolucionario? y de ?Música prohibida?, eran de recitación obligada en todas las veladas proletarias, mientras cien oradores en ciernes, inspiraban sus arengas en el libro ?Carteles?, de González Pacheco, el más popular y difundido libro de soflamas publicado en toda América. Simón Radowitzky, el ajusticiador de Falcón ?el terrible jefe de policía de las matanzas de 1909? que no habían podido condenar a muerte por menor de edad, era llamado en el terrible penal de Ushuaia, ?El ángel del presidio?, ?Huelga, boicot, lockout y label?, eran palabras familiares en los centros obreros de Buenos Aires y Rosario de Santa Fe, que con Ancona y Barcelona, eran especies de Mecas del Ideal. Las cordiales despedidas tenían una frase sacramental: ?Salud y Revolución Social?. Ingenuo y romántico y todo, aquel ?infantilismo revolucionario? ?como le llamarían los sesudos teóricos de nuestros días? dio a la cultura argentina, poetas, novelistas, dramaturgos y ensayistas y no fue ajeno a él, el propio Rubén Darío y, obrando como revulsivo colectivo, significó mucho en orden al estudio de los problemas sociales y a la orientación democrática de la política argentina y en su legislación obrera.

El sector anarquista, tenía particular afición al teatro, como vehículo de ideas humanizadas, destinadas a llegar al alma de las masas. ?Los muertos ?, ?Barranca abajo?, ?Mi hijo el doctor?, y ?Los derechos de la salud?, de Florencio Sánchez, eran guía y Evangelio de lo que entonces se llamó ?Teatro de Ideas?. González Pacheco y Ghiraldo ??Las víboras?, ?Inundación?, ?Alma gaucha?, etc.- fueron continuadores del gran teatro bohemio uruguayo. Más tarde, Martínez Cuitiño, González Castillo, Martínez Paiva, Defillipis Novoa, Edmundo Guibourg y otros, habían de seguir las huellas, enriqueciendo el teatro rioplatense, con obras de primer orden, ya encarriladas en nuevas formas y en nuevas ideas.

González Pacheco, siguió fiel a sus devociones teatrales, y tanto como autor, merece ser llamado maestro, en su calidad de animador, orientador y director. Recordamos que, después de muerto Tallaví, la mejor representación de ?Espectros? en lengua castellana, la hizo el gran actor José Gómez, bajo la dirección de Pacheco. En una famosa temporada de teatro Universal organizada por él.

Su vocación lo llevó a España, a hacer teatro en plena guerra civil. Creemos que sufrió allí desilusión. Las duras realidades de la guerra, chocaron con sus concepciones idealistas en lo político, en lo social y hasta en lo literario.

Viéndolo y escuchándolo, estos días, aquí en Chile, se nos vinieron a la memoria todos esos viejos recuerdos de tiempos idos. Y nos hizo reflorecer esperanzas en un mundo nuevo de hombres libres, tal como lo soñábamos por entonces. Un mundo donde el arte y el artista sean considerados bienes espirituales preciosos, guardados y jerarquizados en la sociedad humana, como imponderables, incoercibles e inaprehensibles.

¡Juntos con nuestra salutación, vaya, pues, a González Pacheco, el testimonio de nuestra gratitud por el hermoso recuerdo!


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 13 de maio de ... 1944)

Máis sobre González Pacheco
Pequena biografía de González Pacheco
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Persoeiros (políticos) - Publicado o 13-05-2010 00:32
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JOSÉ RICARDO MORALES MALVA
José Ricardo Morales Malva, dramaturgo que aínda vive en Chile, foi motivo de comentario ao representarse na capital chilena -no ano 1944- a sua obra "El embustero en su enredo".RSP lembra e indica aspectos singulares do xoven dramaturgo que rematada a guerra española emprendeu camiño do exilio e chegou a Chile a bordo do buque Winnipeg, xunto a máis de dous mil refuxiados españois, o día 3 de setembro de 1939...


12 de mayo de 1944

JOSÉ RICARDO MORALES


Por Ramón Suárez Picallo

Ayer estrenó la compañía de arte dramático, que actúa en el Teatro Municipal y que dirige doña Margarita Xirgu, ?El embustero en su enredo?, comedia a la manera clásica, original de José Ricardo Morales. Más que de la obra en sí, que nos pareció admirable, y de sus excelentes intérpretes -la señora Xirgu, Barbero, Amelia de la Torre y Closas, especialmente felices- y del estupendo decorado de Ontañón, queremos hablar de su joven autor y del significado espiritual y españolísimo de sus trabajos en el exilio.

José Ricardo Morales nació en Málaga y tiene ahora 28 años de edad. Modesto, retraído, con aire tímido, tiene, no obstante, sus 28 años honda y ampliamente vividos. Universitario de vocación, hijo de padre con carrera, estudiaba Filosofía y Letras en la Universidad de Valencia, al estallar la guerra española. Tenía entonces 20 años justos. Empuñó las armas en defensa de la República y fue herido dos veces en el campo de batalla. No había, por eso, dejado los libros, ni olvidado sus caros amores a la belleza y al arte. Y hete aquí que, entre sus ?hazañas de guerra? se cuenta el hallazgo de dos cuadros del Tiziano, no catalogados entonces en España.

Como jefe de cultura de la ?FUE? valenciana, dirigió un grupo teatral estudiantil titulad ?El Búho?, similar en fines y espíritu, a la memorable ?Barraca? de Federico García Lorca, escribió entonces teatro para títeres, revelando ya singulares condiciones de escritor teatral de novísima emoción estética.

Terminada la ruda contienda, emprendió el camino del exilio, con cientos de miles de compatriotas, cargada el alma de amargura, y dispuesto a reanudar su vida, en el primer rincón del mundo que le ofreciese paz y casa cubierta y la posibilidad de continuar siendo servidor y devoto del Arte de la Cultura.


EN CHILE

Tuvo la fortuna de llegar a Chile, y aquí, volvió a ser universitario, en el mejor y más amplio sentido de la palabra. En los cursos de temporada de la universidad, dictó clases de Literatura e Historia del Arte, y de Paleografía en el Instituto Pedagógico, fue asesor artístico y literario del Teatro Experimental de la Universidad en ocasión de hacer éste representaciones matinales memorables por su gracia nueva, no catada en los escenarios donde trabajan los profesionales.

Y, además siguió escribiendo. La benemérita editorial ?Cruz del Sur?, le encargó la dirección y comentario de su colección ?La Fuente Escondida? índice de poetas olvidados del siglo de oro español y del que ya salieron a luz algunos volúmenes, verdaderamente primorosos ?El embustero en su enredo?, su comedia estrenada ayer, forma parte de una trilogía titulada ?Hacerse Ilusiones?, comenzada en el invierno de 1941 y a punto de ser terminada. Poesía, ideas filosóficas, apuntes psicológicos, dentro de perspectivas nuevas, con la gracia serena de lo clásico; desde el entremés, y la tragicomedia, hasta el ?auto de misterio?, donde juegan los problemas del mundo interior de sus personajes, muévense dentro de la obra teatral de Morales, discurriendo en una prosa, tersa y límpida, de la más noble factura.

Es, quizá, José Ricardo Morales, el mejor prosista joven, con que cuenta hoy la lengua castellana. Lo dijimos así, al comentar, en esta misma sección, hace algunos meses, su libro ?Poetas en el destierro?. El prólogo de aquel libro, y la ?noticia? con que lo ilustra sobre la personalidad de cada belleza lingüística. Y, ayer, cuando escuchamos el diálogo de ?El embustero en su enredo?, nos hemos reafirmado en nuestra opinión. Más que la técnica teatral, cuyo análisis no es de nuestra incumbencia, nos ha cautivado la magia de la palabra bella, que fluye, como el agua clara, de los claros manantiales, de la pluma de nuestro joven maestro.


PORVENIR

Y volvamos al comienzo. José Ricardo Morales, tiene ahora 28 años, de los cuales tres, de los 20 a los 23, transcurrieron en medio del fragor de una guerra bárbara, inepta y contraproducente para el sosegado trabajo intelectual. La reanudación de su labor en Chile, su ahincado esfuerzo, y el sedimento de su luminoso optimismo mediterráneo, han de ir esbeltizando , y tocándolo en arte, el dolor de su adolescencia, que aún después aquí y acullá, en su obra de hoy.

Porque lo estimamos de verdad, no le aplicaremos a Morales los adjetivos clásicos, que los hombres ?de edad madura? suelen aplicar a los jóvenes aventajados que prometen mucho?. Decimos, eso sí, que ocupa, por derecho propio, un sitial de primer plano entre los más puros y claros valores intelectuales españoles de toda la emigración republicana. Uno de aquellos, a quienes, al decir de la revista enemiga publicada en España, ?Dios primo de todo, menos del talento? y del decoro intelectual, con que iluminan las horas y los días del exilio. Para los hombres de tal estirpe, todos los caminos del mundo, aún los más duros, áridos y polvorientos, les serán florecidos como una mañana de san Juan en tierra de España.

¡Que así lo sean, en triunfos de arte y de belleza, los que halla de recorrer, con la alforja de su talento a cuestas, este José Ricardo Morales, sencillo y cordial, artífice de la bella palabra y del limpio pensamiento!


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o 12 de maio de ... 1944)
Más sobre José Ricardo Morales Malva
José Ricardo Morales Malva
aRTIGO RECIENTE SOBRE RICARDO MORALES
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Persoeiros (intelectuais) - Publicado o 12-05-2010 00:56
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A PESCA COMO DEPORTE EN CHILE
Aproveitando a información que aparece na prensa sobre a celebración en Chile do Campionato Mundial de Pesca, RSP reflexiona unha vez mais do porqué é tan escaso o consumo de peixe nun país como Chile que dispón dun extenso litoral costeiro...


11 de mayo de 1950

La Feria del Mundo
Por Pick ? Up (Ramón Suárez Picallo)

LA PESCA COMO DEPORTE


Un colega del mediodía anuncia que Tocopilla será la sede de su próximo campeonato Municipal de Pesca. Y, a renglón seguido, traza una semblanza de las riquezas piscícolas del país, sobre un mapa de zonas y comarcas, cada una de las cuales pueden ser un verdadero paraíso del pescador como deportista. Ríos, bocarrías, esteros, lagos y lagunas de Chile, aparte de la pesca marítima de costa y de alta mar, son efectivamente fuentes caudalosas e inéditas de una fortuna aún sin descubrir en toda su magnitud; pero el torneo que comentamos será una competición entre deportistas, en vez de un serio intento de estudiar esa riqueza como despensa de un país desnutrido que necesita de los frutos del mar para complementar los de la tierra, para variar una orientación económica que volcó sobre la mina ?cuyos productos no se comen- lo más emprendedor y dinámico de sus energías.

Y una de las más grandes dificultades con que tropezaron el Chile los más nobles y ahincados esfuerzos realizados para hacer de la pesca una industria serja, fue, precisamente la índole deportista de los pescadores chilenos, esa condición aleatoria de todo deportista, sobre la cual no puede descansar una industria, cuyos productos deben ser de consumo diario, servidos en rigurosa regularidad a hoteles, puestos del mercado y fábricas industrializadoras.

Por ello, no hemos entendido nunca, ni hemos de entender jamás, cómo en un país como Chile, que tiene un inmenso litoral marítimo opulento en peces capaz de ofrecerle a sus habitantes una fuente de riqueza de inconmensurables proyecciones, el problema de la pesca está asociado al de la caza en una institución cuyo nombre significa, en sí, el ejercicio de un deporte más o menos frívolo en vez de la Organización y Dirección serias de una Economía, como ocurre en los países donde los bienes del mar son paralelos a los de la tierra en el orden técnico y gubernamental. Es decir, donde los Ministerios, que tienen a su cargo la rectoría económica, sostienen subsecretarias o direcciones generales de pesca, servida por técnicos especializados en la materia, con escuelas elementales de pescadores, con institutos donde se enseña a extraer, a conservar y a industrializar los productos extraídos, y con centros de altos estudios científicos, para conservar, preservar y acrecentar la fuente prístina de la riqueza. Y sobre todo, donde se le enseña al obrero productor y extractor de la materia prima, un claro concepto de responsabilidad moral y técnica. Ir al mar todos los días, haya o no haya abundancia de productos, con vistas a tener cubierto siempre el mercado consumidor.

Claro esta que esto trae aparejados otros problemas; por ejemplo, cuando el pescador sabe que el producto que él vendió a tres, fue cotizado a veinte, sin percibir ningún beneficio en la diferencia, se desmoraliza ?y con muchísima razón? y dice; que salgan a pescar los que se enriquecen con mi trabajo, sin ponerle ni quitarle nada a lo que yo he producido.

En resumen y concretando: Está muy bien que se celebre en Chile un Campeonato Municipal de Pescadores, que ejercen la pesca como un deporte; pero estará mucho mejor que la pesca de Chile sea considerada como fuente de riqueza e industria básica del país; y en tal condición y jerarquía sea considerada y estudiada con criterio más sólido, más serio y más científico que el que suele ponerse en las justas deportivas.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 11 de maio de ... 1950)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Consumo de peixe - Publicado o 11-05-2010 01:29
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