A. C. Irmáns Suárez Picallo - Sada


Este blogue nace co obxecto de difundir a actividade da A. C. Irmáns Suárez Picallo, así como de recuperar e por a disposición do público diversos materiais de interese sobre o noso pasado,ao tempo que damos a coñecer os artigos escritos por Ramón Suárez Picallo e outros autores sadenses.
Estruturamos o blogue en varias seccións, nas que terán cabida noticias de actualidade sobre as nosas actuacións, artigos, textos históricos, fotografías...


Visitas (desde o 05/08/2010)





Únete a nós!
comisionsuarezpicallo@gmail.com
 CATEGORÍAS
 GALERÍAS FOTOGRÁFICAS
 RECOMENDADOS
 BUSCADOR
 BUSCAR BLOGUES GALEGOS
 ARQUIVO
 ANTERIORES
 DESTACADOS

A RERUM NOVARUM e os SINDICATOS OBREIROS EN 1947
9 de febrero de 1947

LA IGLESIA Y EL SINDICATO OBRERO


Por Ramón Suárez Picallo

En torno a la apasionada y pasional discusión del proyecto de ley de sindicalización campesina se ha entablado en Chile una polémica de grandes intereses, vistos los elementos que en ella intervienen, en su pro y en su contra.

Por una parte los terratenientes de tradición y costumbres minifeudales, acostumbrados a ver en sus inquilinos y jornaleros a simples siervos de la gleba, privados de todos los derechos humanos, sociales y civiles, con jerarquía y condición inferior a las de los animales que se crían en sus fincas.

Y, por la otra, los que creen que el sindicato, puesto al servicio de una determinada ideología social y política, puede ser no sólo una panacea redentora, sino que, también, debe ser una blanca a favor de este o de aquel partido, programa o combinación.

El hecho no es nuevo en el movimiento social y político contemporáneo. Anarquistas, socialistas, sindicalistas puros y católicos avanzados, vienen disputándose hace más de treinta años el movimiento sindical obrero para dominarlo y orientarlo en sentido favorable a sus concepciones sociales, ideológicas y políticas, casi todos con escaso respeto a su carácter puramente económico y mejorista de las condiciones de vida y de trabajo de las clases asalariadas.


LITERATURA

Existe, incluso, sobre el tema, una copiosa literatura. Enrico, italiano, en su libro ?El sindicalismo?, defiende al socialismo. Sorel, francés, en ?El Porvenir de los sindicatos obreros?, se inclina a la tendencia anarcosindicalista; mientras George Renards, en ?Sindicatos, Trade Uniones y Corporaciones?, mantiene el criterio directamente gremial, sin inclinación política, siguiendo la tradición histórica medioeval, francesa, española e italiana que separa a la organización sindical de toda hipoteca política.

Aquí en Chile, Luis Emilio Recabarren, en su magnifico foro, publicado en Buenos Aires en 1917, titulado ?El valor de la organización gremial?, sigue la escuela española de la U. G. T., teniendo lo que entonces se aspiraba, ?la base múltiple?. El sindicato debe preocuparse de todos los aspectos de la vida del sindicato; el mejoramiento de salarios, la educación y la cultura, el cooperativismo y el subsidio y el socorro mutuo en casos de desocupación, enfermedad y muerte del asociado.

La teoría de Recabarren hace en Buenos Aires muchos oponentes. Pero se impuso en tres de cuatro grandes organizaciones: Unión de Obreros Municipales, Unión de Obreros de la Dirección de Puertos, Federación Gráfica Bonaerense, La Federación de empleados del Comercio y algunas otras. En el orden político, estas instituciones, que seguían las tradiciones alemana, inglesa y española, proclamaban su absoluta neutralidad; sus miembros podían pertenecer a cualquier partido o credo religioso sin que su condición de sindicados sufriese con ello menoscabo alguno. Frente a ellas, las organizaciones sindicalistas y anarcosindicalistas proclamaban ser ?distintas y opuestas a todos los grupos y partidos políticos?, prohibiendo a sus militantes y dirigentes aceptar candidaturas o cargos políticos de ninguna clase.

LA IGLESIA

En las dos últimas décadas del siglo pasado, el movimiento obrero había adquirido en el mundo un gran prestigio; las trade uniones, las asociaciones y los sindicatos profesionales subían como la leche en el fuego, inspiradas por ideas y problemas de los cuales la Iglesia se había olvidado. ¡Estaba al servicio de los ricos, de los explotadores y de los prepotentes, olvidada enteramente de los pobres y de sus angustias! Fue entonces que surgió en su seno un pontífice ilustre, dispuesto a abordar el problema: León XIII, que en su famosa Encíclica ?De Rerum Novarum?, denuncia las injusticias atroces del régimen burgués, como contrarias a las doctrinas de Cristo y de los Padres de la Iglesia.

Sucesores suyos trataron en vano, después, de retorcer, desvirtuar y desfigurar aquel magnifico texto del llamado ?Papa de los obreros?. Todo apoyo a los ricos, que explotan, matan de hambre y niegan de derechos a sus trabajadores, está fuera de la Ley de Dios y de la moral cristiana, y merece, por lo tanto, el repudio y la condenación de su Iglesia. Y las víctimas del desafuero tienen derecho indiscutible de unirse, de asociarse y de recurrir a todos los medios lícitos para mejorar su condición y corregir la anticristiana injusticia patronal. Todo lo demás que aleguen los católicos que explotan a sus trabajadores para acrecentar su riqueza, es pecado mortal, mala fe y dolo notorio.

Tal es la doctrina. En ella, sin duda, se inspiró el virtuoso Episcopado chileno para afirmar en una reciente carta pastoral que: ?La Iglesia, fiel a su historia y doctrina, ve en las asociaciones gremiales un medio eficaz para la solución de la cuestión social y, en el actual estado de cosas, estima necesaria la constitución de tales instituciones sindicales?. En consecuencia ?afirma el texto episcopal? ?la Iglesia ama y bendice la sindicalización obrera cuando por ella se busca el perfeccionamiento espiritual y material de los asociados, la redención económica y la paz social?.

No le den vueltas, pues, a la cuestión; los terratenientes y sus voceros, políticos y periodísticos que se oponen a la sindicalización campesina, en defensa de su condición de expoliadores del ajeno sudor campesino; la Iglesia, a la que dicen pertenecer, obedecer y servir, lejos de apoyarlos, los condena con frases inequívocas. En este caso, la Iglesia está en la posición cristiana y justa, como en los tiempos de León XIII de San Gregorio y de San Juan Crisóstomo.
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Relixión - Publicado o 09-02-2015 00:13
# Ligazón permanente a este artigo
Chuza! Meneame
Deixa o teu comentario
Nome:
Correo electrónico: (Non aparecerá publicado)
URL: (Debe comezar por http://)
Comentario:
© by Abertal

Warning: Unknown: Your script possibly relies on a session side-effect which existed until PHP 4.2.3. Please be advised that the session extension does not consider global variables as a source of data, unless register_globals is enabled. You can disable this functionality and this warning by setting session.bug_compat_42 or session.bug_compat_warn to off, respectively in Unknown on line 0