A. C. Irmáns Suárez Picallo - Sada


Este blogue nace co obxecto de difundir a actividade da A. C. Irmáns Suárez Picallo, así como de recuperar e por a disposición do público diversos materiais de interese sobre o noso pasado,ao tempo que damos a coñecer os artigos escritos por Ramón Suárez Picallo e outros autores sadenses.
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Primera Comunión
30 de octubre de 1947

PRIMERA COMUNIÓN


Por Ramón Suárez Picallo

?Con paz y limpieza en el corazón?, tu choza será un paraíso.?

Carlos y Ana Mora son dos hermanitos chilenos, de 10 y 12 años de edad respectivamente, que están preparándose para recibir a Dios en la forma del Pan Ácimo, según el bello sacramento de la Eucaristía, instituido por Jesús mismo en la última cena con sus apóstoles. ?Tomad y comed de esto que es mi cuerpo, y que será sacrificado por vosotros...?. Tal fue la sencilla fórmula de la Consagración de uno de los más hermosos y significativos ritos de la Iglesia prolongado a través de los siglos: El Hombre-Dios, dado a sus criaturas como alimento eterno del espíritu en la humana y sencilla ceremonia de una comida de despedida. Por eso, cuando el ser humano ?hombre o mujer- llega al uso de la razón, si sigue la tradición cristiana, se somete al tercero y cuarto sacramentos obligatorios, o sea, a la Confesión y a la Comunión, antecedidos por la Confirmación y el Bautismo, para vivir conforme a las leyes que rigen la Comunidad de los fieles. La primera Comunión tiene por ello un hondo y trascendental significado, por ser el primer contacto realizado voluntariamente entre el hombre y su Dios para consubstanciarse con Él.

Pero con el andar de los tiempos, la sencilla ceremonia se convirtió en un acto de orgullo y de pompa mundana, incluso con un ridículo atuendo regulado y reglamentado por quienes no saben cómo comulgaban los primeros cristianos. Y muchas veces, nos hemos indignado viendo a inocentes niñas envueltas en un vestido largo, blanco y antihigiénico, de primera comunión, más parecido a una mortaja final que a las ropas simbólicas del comienzo de la vida espiritual consciente; y a chiquillos vestidos de largo con traza de estar preparados para ?despedir el duelo?, en vez de la natural alegría propia de su edad, sobre todo, en el día primero de su contacto con la divinidad creadora.

Y he aquí el problema gravísimo que se les presenta a los hermanos Carlos y Ana: ellos quieren hacer su Primera Comunión con el alma limpia y llenita de amor a Dios, pero no tienen los vestidos ?reglamentarios? para tales casos: son varios pequeñuelos huérfanos de padre, y la mamá que debe mantenerlos a todos no puede meterse en gastos. Por todo lo cual, piden al diario católico de la mañana que publique su caso para que alguno de los piadosos lectores les facilita ?un vestido, un ternito y unos zapatos usados? para salir airosos del trance. Viven en Compañía 4221, cerca de la Quinta Normal.

Es casi seguro que uno o varios de los muchos lectores catolicísimos que resuelvan la cuestión, mandándoles a los chicos alguna ?ropita usá?; pero el problema no es ése; es otro de mucho mayor volumen y que afecta principalmente al sacerdote o a la catequista que los prepara para la trascendental ceremonia. Él debía haberles dicho: Para llegar a Jesús, hijos míos, no hacen falta vestidos de raso, ni lazadas de seda ni libritos cursis, ni estampitas de confitería, ni siquiera pantalones largos. Basta con presentarse limpio de alma, de corazón y de cuerpo. Ni roto, ni sucio, porque las roturas y la suciedad, revelan incuria desatención y falta de respeto por sí mismo; pero sí, zurcido, remendado y bien lavadito, que es la manera más decorosa de los pobres de bienes materiales, para presentarse ante Dios y ante los hombres en la seguridad de ser bien recibidos. Jesús era sencillo, humilde y pobre de solemnidad; y además amaba a los niños y a los pobres, mientras despreciaba a los que se vestían de seda por fuera, teniendo por dentro el alma envuelta en los sucios harapos de la codicia, de la envidia y de la soberbia, en procura de riquezas mal adquiridas.

Y de ahí el proverbio: ?Con paz y limpieza en el corazón, tu choza será un paraíso?. Y aún podían agregar: tus pobres vestidos limpios y remendados, valen más ante tus ojos que la clámide, la toga o el manto de armiño, cuando cubren cuerpos, almas y corazones corrompidos.


(Texto publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile, tal día como hoxe pero de... 1947)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Relixión - Publicado o 30-10-2014 01:47
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