A. C. Irmáns Suárez Picallo - Sada


Este blogue nace co obxecto de difundir a actividade da A. C. Irmáns Suárez Picallo, así como de recuperar e por a disposición do público diversos materiais de interese sobre o noso pasado,ao tempo que damos a coñecer os artigos escritos por Ramón Suárez Picallo e outros autores sadenses.
Estruturamos o blogue en varias seccións, nas que terán cabida noticias de actualidade sobre as nosas actuacións, artigos, textos históricos, fotografías...


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REMEMBRANZA (2)
REMEMBRANZA (2)(continuación)

Por Ramón Suárez Picallo

Cuando la quilla de la ?María Manuela ?tocó fondo, don Fernando tiró a tierra un brazado de ?ca?, iniciando la largada, formando con el aparejo, un semicírculo, recogido luego desde la playa por la compaña, dividida en `dos grupos, uno por cada punta.
Quiso don Fernando tenerme a su lado, no dejándome bajar a tierra. Me llevó con él a la calima ?boya indicadora del copo provisor- desde donde orientaba, mediante señales convenidas, dadas con los brazos, a los hombres que desde tierra arrastraban el enorme ?boliche?.
Un gran chapuzón producido en la boca del copo, estremeció al viejo marino. Clavó su mirada penetrante en las aguas en son de angustiosa interrogante y descubrió un banco de sardinas que, cogidas en la red diabólica, agitábase , presintiendo quizá la hora de la muerte. Don Fernando levantó entonces los dos brazos, cerrándolos luego, señal que traducida al lenguaje pescador quiere decir: ?Duro muchachos, que hay pan?. Aproximábase a tierra la calima y percibíamos ya las exclamaciones de los de tierra, al ver la señal optimista. Afanosos, jadeantes, dábanse ´ánimo mutuamente:
-¡Duro! ¡Hala, duro! ? Y sus cuerpos, atados al aparejo, tumbábanse en supremo esfuerzo dándole una velocidad vertiginosa para impedir la huída de los peces.
-¡Choupa!¡Choupa n?a gola! ?clamaba don Fernando en son de súplica angustiosa, notando que las sardinas salíanse de la boca del copo.
Diez muchachos, vestidos con traje de Adán lanzáronse al agua como flechas, y confundidos sus cuerpos con los peces verdosos, daban tremendas brazadas en el lugar indicado por don Fernando, hasta que la boca fue cerrada por los agoladores.
-¡Un ben de Dios!- exclamó el maestro, contemplando el copo repleto del exquisito producto.
Cargados hasta el caurel, lancha, bote y dos minuetas, regresamos a Fontán, entre canciones marineras y el tocar de la bocina, llamando a las pescas a la rambla, de donde saldrían cargadas, llevando a las aldeas más apartadas, el fruto de la ría bendita, al grito del pregón característico.
-Sardiña bulindo, quen come? ¡Sardiña!...
A la hora de la paga, don Fernando fue pródigo. Me llenó el garruncho cuanto cupo, diciéndome al entregármelo:
-Has de ter suerte có mar, rapás. Volve cando queiras
Emocionado, invadido de alegría inenarrable, contemplaba yo el garrucho conteniendo el fruto de mi primer trabajo. Y deseoso de valorarlo en moneda contante y sonante, me dirijí a la primera ?pesca? que hallé a mano:
-Véndoche a cazola.
-Douche dez rayás.
-E pouco ?contesté, tomando a cuestas la preciosa carga y echando a andar a cuanto me daban las piernas.
¿Privar Yo a mi madre de la alegría de comer primeras sardinas que yo llevara? Herejía que no me hubiera perdonado en todos los días de mi vida. Luego la satisfacción de repartir entre los vecinos el producto de la amorrada.
Un plato a la abuelita de arriba; otro a la madrina; otro al tío. Y la emoción de mi madre al decir orgullosa:
-Trouxoas meu fillo. Son as permeiras que gana.
Y las bendiciones que yo recibiría de aquellas buenas gentes que eran otros tantos augurios: ?Que Dios lle dea moito ben ?. ?Que as areas do mar se lle volvan ouro por donde vaia?.?Que a Virxe d-o Carme o teña sempre da sua man, no mar e na terra.?
Pensando en estas escenas que a los pocos instantes se desarrollaban matemáticamente, llegué al hogar querido, donde mi madre y mis hermanitos pequeños aguardaban ansiosos. Posé a sus pies el garrucho repleto, y al verlo mi madre me abrazó y me besó conmovida, ante mi ofrenda primera, sincera, tierna, hondamente amorosa. En acción de gracias exclamó:
-¡Alabado sea Dios!
La cena familiar me supo a gloria divina. ¡Me la había ganado yo con mi esfuerzo honrado y eso es mucho, para nueve años, Señor!
Aquella noche tuve el sueño más feliz de mi vida. Soñé que un navío muy grande y bonito me llevaba a lejanas tierras encantadas y donde había playas cubiertas cubiertas de pepitas de oro y piedras preciosas y que llevado de la mano por la Diosa Fortuna, llenaba grandes talegas; que en buque veloz y maravilloso regresaba a mi hogar, donde mi madre esperaba; y que a sus pies depositaba las talegas, recibiendo de rodillas su bendición.


(Artigo publicado na revista CÉLTIGA,na data do 25 de xuño de... 1925. Reeditouse novamente no xornal Galicia no número de marzo-abril de... 1973)
VER REMEMBRANZA (1)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Galicia - Publicado o 26-06-2010 00:16
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REMEMBRANZA (1)

Neste intre RSP colabora na revista Céltiga fundada en 1924 e dunha periodicidade quincenal. Neste engaiolante artigo lembra como con pouco maís de nove anos se enrola como mariñeiro.
Respetamos a grafía do texto según aparece publicado en 1973.


REMEMBRANZA


Por Ramón Suárez Picallo



La salida de las traineras constituía para mí un espectáculo deleitante; tanto que todos los días, al salir de la escuela, mientras mis compañeros cazaban grillos en los prados vecinos, o entablaban descomunal batalla de pedradas con los muchachos de la otra escuela, íbame yo silenciosamente a presenciar la partida de las embarcaciones pesqueras. En mis oídos sonaban como las notas de música deliciosa el golpe acompasado de los diez remos, al chocar simultáneamente en los toletes, y el chapoteo monorrítmico de las palas, al clavarse en las aguas azules de mi ría encantada.
De mi corazón de niño creyente ?donde palpitaba ya el sentimiento marinero heredado de padres y abuelos- salía una ferviente oración para los que se alejaban, que era un augurio de buena suerte.
Había cumplido los nueve años, harto pocos para ganarme el pan con el sudor de mi frente. No obstante, habíame decidido firmemente a plantear a mi madre mi voluntad de ir al mar. Cierto que era pequeño; pero ¿no iban José de Sabela, Antón de Souto y Vicente da Fonte, que tenían mi misma edad? Ese espíritu de emulación que hace que los gallegos vayamos a donde vaya cualquier otro, y que es innato en nuestra recia estirpe celta, diome fuerza para el trance.
Para el caso, había tomado mis medidas. En la compaña de don Fernando Lourido, andaba mi amigo José de Sabela, con quien había ya hablado para ver si había sitio.
- E non ha d´haber, oh. Xa sabes que c?o tío Fernando sempre hay sitio par?os rapaces. Mañán se queres vir, temol?a posta na playa de Miño. Tirouse o Mascato e paréceme que vai haber amorrada.
La profecía de mi amigo, que se las daba ya de entendido en la materia, decidióme del todo y, esa noche obtuve de mi madre el anhelado permiso, no sin una tenaz resistencia de su parte. Rezaba, ¡pobriña! Por un navegante ?mi padre emigrado? y desde esa noche rezaría por dos.
Al otro día, mientras colocaba la merienda en el garrucho ? que el mar da mucho apetito- me colmó de consejos:
- Serás traballador e honrado; serás humilde e ben falado c?as persoas maores; non serás envidioso, nin respondón, nin embusteir; nin falarás mal dos compañeiros. Serás amigo de todos para que todos sean teus amigos. Sendo un neno, portaraste como un home.
Y cuando iba a salir, después de prometerle sinceramente de seguir sus consejos:
- ¡Espera! ? me dijo.
Sacó de sus seno un escapulario de la Virgen del Carmen, patrona de los marineros, y después de besarlo fervorosamente, me lo colocó al cuello con su propia mano. (Preciosísimo relicario, que aún hoy, perdidas, ¡ay!, mis creencias infantiles, guardo cual grato tesoro).
- Que ela, xunto co?as miñas bendiciós, te acompañe filliño.
E hizo, en ademán de bendecir la señal de la cruz sobre mi cabeza, mientras dirigía al cielo sus ojos bañados en lágrimas y sus labios musitaban una oración. Oración de gozo ante el primer hijo dispuesto a contribuir con su esfuerzo al sustento del hogar, y oración de angustia, presintiendo ?¡madre gallega!- al futuro emigrante que un día partirá para no volver quizá nunca más.
Bajo la impresión de la bendición de mi madre y recordando la profecía de la amorrada, llegué en santiamén a la rambla de don José Pena, que servía de repisa al pintoresco pueblo de Fontán, colgado en el ribazo, como si quisiera caerse al mar un día de mareira.
La ?María Manuela? tenía a bordo la casi totalidad de la tripulación sentado cada hombre en su bancada con los remos ya armados. Al instante llegaron los que faltaban y con ellos don Fernando, el capitán de la diminuta nave, venerable Decano de aquellas playas, maestro de varias generaciones de bravos marineros que, discípulos agradecidos, mirábanlo con cariño filial, lo que constituía su mayor orgullo.
Terminados los últimos detalles, ordenó don Fernando la salida con su lacónico ?vamos?.
Al impulso de cinco remos por la banda, la ?María Manuela? cortaba veloz las aguas, aquel día tranquilas, proa a la playa de Miño, situada frente a Fontán, a la otra banda de la ría.
Mientras los hombres que formaban la tripulación remaban recia y elegantemente,guardando una absoluta unidad en sus movimientos, don Fernando, sentado en la popa, picaba parsimoniosamente, con una pavorosa sevillana, tabaco para un pitillo, confiado el remo de gobierno a uno de los rapaces que se sentaban a popa. De cuando en cuando orientaba al rapaz-timonel ordenando :
-"Couce". Y al rato. "Asimán".
Notando que el número de los ?cazoleiros? ?clasificación que los muchahos que por nuestra edad no entrábamos en la compaña y que por lo tanto el pago de nuestro trabajo era el arbitrio del patrón; paga en especies denominada cazola, por suponer que con ella se hacía ?cazolada?- había aumentado , buscó la cara nueva, hallándola al instante: Era la mía.
-?¿É a premeira vez que ves o mar, rapás?- preguntó.
-É, si señor- respondí.
-¿E ti de quén es fillo?
-D?o zoqueiro de Veloy.
-Acórdocheme coma se fora oxe, da primeira cazola que ganou teu pai. Ganouna conmigo. Dios queira que trayas sorte.

Llegamos a Miño. (continuará)


(Artigo publicado na revista CÉLTIGA,na data do 25 de xuño de... 1925. Reeditouse novamente no xornal Galicia no número de marzo-abril de... 1973)
Ler a continuación de Remembranza
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LENDAS DA NOITE DE SAN XOAN
RSP comenta neste artigo a maxia, supersticións e lendas da noite e dia de San Xoan: as herbas, o lume, os bailes, a auga... multitud de rituais máxicos que aínda perduran.


24 de junio de 1950
La Feria del Mundo
Por Pick?Up

LEYENDAS DE LA NOCHE Y DEL DIA DE SAN JUAN


Íntimamente vinculadas a las fiestas paganas del sonido del solsticio de verano, la noche y la mañana del día de San Juan están pobladas de leyendas, de sortilegios, de encantamientos y de supersticiones, toleradas, admitidas y celebradas por el mundo cristiano, cautivado por su belleza y su sentido simbólico. Damos de algunas de ellas una breve síntesis:

VÍSPERAS:
Baila, niña; baila niña;
Baila, niña, y tú galán
Pasad esta noche alegre,
Que es la noche de San Juan.

Antes de la puesta de sol de la tarde de San Juan, el mozo ofrecerá a la novia enamorada un manojo de plantas olorosas y de pétalos de flores: anís, romero, cantueso y tomillo, y rosas y claveles, y flores de manzano, de peral y de durazno, junto con retamas de zarzamora. La ofrenda floral será colocada por la doncella agasajada del lado de afuera de la puerta de su casa y la tendrá allí hasta la salida del sol de la mañana del día de San Pedro. Y las hierbas tendrán extraordinarias virtudes taumatúrgicas en el amor, en los viajes y en los negocios, y serán maravillosos conjuros contra embrujamientos, mal de ojo y ?aires cativos? de muertos o vivos, excomulgados o mal cristianos.


FUEGO:

Las hogueras han sido encendidas a las doce en punto de la noche el día de San Juan. Por sobre sus llamaradas, saltan en vilo nueve veces seguidas los mozos del lugar. El saltarín dirá, seguidas las nueve veces:

?Yo te salvo alumbrada de San Juan; para que no me muerda cadela nin can...?

Y según los agüeros al respecto, no será mordido en el cuerpo ni en el espíritu, por ninguna clase de bichos y fieras, bípedos o cuadrúpedos.


DANZA:

En torno a la hoguera nace la Danza Prima, en las altas tierras asturianas, acompañada de la ancestral letrilla:

Señor San Xohán, señor San Xohán;
En la foguera ya no hay que quemar.
¡Viva la danza y los que en ella están!
¡Señor San Xohán!

Danza de homenaje al fuego, bajo el dosel de las tremelucientes constelaciones, esa noche especialmente rutilantes.


AGUA Y FLORES:

En una jofaina de barro sin estrenar, se recoge agua de nueve manantiales antes de la salida del sol de la mañana de San Juan; y se echan en ella nueve flores, de jardín cultivado o de campo rústico. Cada flor representará un deseo, una esperanza, una ilusión de quien las haya recogido. Las flores estarán nueve días, con nueve noches, en el agua de las nueve fuentes, y según las que conserven su perfume, su frescura y su lozanía, así será el número de deseos cumplidos para quien las recogió y cumplió el mandato legendario.


LA GALLINA Y SUS POLLOS DE ORO:

Entre las doce de la noche de San Juan y las doce de su mañana, aparecerá en nueve fuentes, situadas a nueve leguas a la redonda, una gallina infanzona con nueve pollos, todos de oro. Pero este áureo y raro prodigio sólo puede ser visto por nueve doncellas, en estado de absoluta doncellez. Y en cuanto a poder atrapar alguno de los polluelos, es milagro reservado, únicamente a las destinadas a virginidad permanente. Por eso son muy pocas las niñas que se dedican a coger el pollo de oro.


JUVENTUD, DIVINO TESORO:

Al filo de la alborada, cuando ya empiezan a declinar las llamaradas de la gran hoguera, las muchachas se retiran discretamente. Y los mozos, discretos también, se quedan al amor de los últimos rescoldos. Ellas se van a la vera de los ríos en sus más recogidos recantos, a las playas menos frecuentadas, en busca del milagro de la Fuente de Juvencia.

Enteramente desnudas, recibirán en sus cuerpos, castos y juveniles, el beso de nueve ondas de agua del mar o del río, que las conservarán eternamente jóvenes a través de todos los años de su vida larga o corta.


LA DANZA DEL SOL

Mientras tanto, va a salir el sol, del día de San Juan sobre una alborada de luz y de gracia. Un sol alegre y bailarín, agradecido por la ofrenda que le rinden las criaturas a quienes sustenta con su calor paternal. Y a fuerza de ser día de danza, baila también el sol:

?Fuiste a Villagarcía,
fuiste y no fuiste nada,
no viste bailar al sol
sobre una aurora encarnada...?


MILAGRO Y AUGURIO

¡Mañana de San Juan! Todo está florecido. El cardo, hirsuto y espinudo, fue regado en la noche con una gota de rocío; la higuera, condenada por la maldición bíblica y evangélica a no florecer nunca, floreció también al conjuro del poético y dulce milagro. Y un augurio de bendición y bienandanza es el saludo del día de hoy:

?Que tus caminos sean iluminados y florecidos, como una mañana de San Juan...?


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile, o día 24 de xuño de ... 1950)
Máis rituais da noite de san xoan
Rituais da noite de san xoan (Asturias)
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EXCAVACIÓNS EN COMPOSTELA
RSP comenta con graciosa sorna os achados que se están a facer no subsolo da catedral onde apareceron mostras importantes. Neses anos estábase a falar de se os ósos atopados eran os do apóstolo e comenta a graciosa anécdota ao respecto aínda que nas nosas pescudas sabemos que o arcebispo na época en que apareceron os supostos restos de Santiago non era galego -Miguel Payá-, e os que sí o foron Manuel Lago entre 1923-1925, non chegou a cardenal e adicouselle un Día das Letras Galegas en 1973, e Fernando Quiroga entre 1949-1971 foi nomeado cardenal en 1952, data posterior a este artigo.


27 de febrero de 1950

EXCAVACIONES EN COMPOSTELA


Por Ramón Suárez Picallo

En la ciudad universitaria y archiepiscopal de Santiago de Compostela se celebrará en breve un Congreso Internacional de Prehistoria y Arqueología, según informa el ilustre Profesor de esas eruditísimas materias, doctor Luis Pericot.

Y asegura el sapiente dómine que en esa gran tenida serán conocidas y estudiadas por los especialistas, verdaderas maravillas halladas en recientes excavaciones hechas en la subtierra de su famosa Catedral.

En efecto, la célebre Basílica Jacobea es desde hace más de un siglo objeto de gran curiosidad por parte de los arqueólogos, empeñados en hallar cosas extraordinarias más debajo de sus sólidos cimientos. Y así aparecieron originalísimos documentos, como por ejemplo, el comedor de su primer Arzobispo, don Diego Gelmirez ?1100 a 1200? una preciosidad del románico civil, cuyos personajes, verdaderos decorativos en granito vivo y pulimentado, en vez de músicos de la Corte celestial, profetas y apóstoles, con cocineros portando empanadas de lamprea, cabritos asados, y como postre grandes cetas de racimos de uvas.

Poco después de este extraordinario descubrimiento, llegó a la Diócesis Apostólica un ilustre Cardenal dionisíaco y epicúreo muy docto en Sagradas Teologías, pero más docto aún en el buen comer y mejor beber. Estaba por entonces en tela de juicio la autenticidad de los restos de Santiago el Mayor, Santo penate del templo y del país, y su eminencia ordenó a un grupo de sabios que se hiciesen, al respecto, nuevas y minuciosas investigaciones.

Y un día, estando el Emérito purpurado durmiendo la clásica siesta española, después de un copioso almuerzo, fue perturbado su plácido descanso por los gritos jubilosos y entusiastas de su Secretario de Cámara, eminente arqueólogo que había participado en las nuevas excavaciones.

-¡Monseñor!, ¡Monseñor! Lo hemos encontrado y es indudablemente auténtico ?gritaba el erudito escriba diocesano?.

Monseñor el Cardenal Arzobispo abrió los ojos, y en ese estado nirvánico del duermevela, preguntó con voz lánguida:

¿El qué habéis encontrado, hijo mío?

-El cuerpo del Apóstol ? respondió el secretario.

-Pues seguid trabajando hasta que encontréis el del caballo blanco de la batalla de Clavijo, y avisadme después.

En España hay dos versiones incompatibles de Santiago Apóstol: el dulce y manso peregrino, con cara de campesino agobiado por los foros y los tributos, con humildes sandalias en los pies y bordón del país de Judea, predicador del amaos los unos a los otros; y el otro, adalid guerrero, montado en brioso caballo blanco, matando moros a diestro y siniestro, en la batalla de Clavijo. En Galicia nadie cree en la existencia del de Clavijo ni de su batalla, invención mitológica de Castilla, en su guerra contra el moro infiel. Y el Cardenal Arzobispo de nuestra anécdota era gallego y por eso ordenó a su Secretario seguir excavando hasta encontrar al caballo, mientras él seguía gozando de su plácida siesta.

Es de esperar que en este anunciado Congreso, además de los restos del santo Apóstol, sean exhibidos los de su caballo. Y si no es así, que sigan excavando.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o 27 de febreiro de... 1948)
Este artigo aparece tamén na escolma LA FERIA DEL MUNDO, publicado `polo CCG no ano 2008.
Sobre os restos do apóstolo
Reproducción do artigo no libro LA FERIA DEL MUNDO
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SOBRE A CORUÑA

Na fotografía,da época actual, o concello de A Coruña, ubicado na plaza de María Pita co monumento levantado en honra da heroína coruñesa.

12 de enero de 1947

ELOGIO DE LA CORUÑA


Por Ramón Suárez Picallo

En ?La Hora? de ayer, la UP, su gran agencia informativa, anuncia una ola de crímenes en La Coruña, provincia natal del General Franco y capital indiscutible de Galicia.

Efectivamente, en menos de 48 horas hubo en su territorio cuatro asesinatos, con circunstancias especiales: Jesús Villar, industrial, fue asesinado junto a la aldea de Cambre, distante unos treinta kilómetros de la ciudad. Jesús Villar que era falangista y había formado parte de los piquetes de Falange encargados de ejecutar de noche, en escampados y baldíos a centenares de republicanos en la estación ferroviaria de Curtis, fue liquidado a tiros. Curtis es un pueblecillo del Distrito de Azúa, donde se concentra el tráfico de autobuses al interior de Galicia, sobre la vía férrea Coruña?Madrid. Al estallar la guerra civil, un grupo de personalidades republicanas que iban de Madrid a La Coruña, fue detenido en Curtis. Iban en él, abogados, médicos, industriales, diputados a Cortes, Jefes de Diputaciones, provinciales y varios alcaldes de villas y ciudades. Todos los detenidos fueron fusilados a los pocos días por los sublevados franquistas acusados de rebelión militar.

En el pueblo de Cee, partido judicial de Corcubión, a la caída del río Tambre y a la sombra del Pindo, el monte sagrado de Galicia, fue liquidado a tiros el encargado de la empresa de autobuses. Antonio Guillén. Cee es un pueblecito encantador de pescadores y labriegos. Y tenía además, una fábrica de carburo en la que trabajaban varios centenares de obreros, pertenecientes al Partido Socialista Obrero Español y a la Unión General de Trabajadores.

También al estallar la guerra la empresa Guillen reunió todos sus vehículos y los puso al servicio de la Falange Española, para que realizaran en Cee una ?Incursión punitiva? que dio por resultado muchos muertos, fusilados con juicios los unos y ?paseados? los otros.

En Mesía, pueblecito del distrito de Carballo, fue, igualmente muerto a tiros el ex alcalde Antonio Mosquera. Al proclamarse la República hubo en Mesía una pequeña revolución popular sin efusión de sangre; perdieron el dominio allí los viejos caciques que se habían enriquecido en tiempos de la monarquía, comprando bienes del clero en los tiempos de Mendizábal; la justicia, las obras públicas, el Municipio y los tributos habían caído en sus manos y lo administraban todo con criterio feudal, entre sus paniaguados . La República barrió con ellos. Pero, al producirse la Guerra Civil, volvieron a recuperarlo todo, después de haberse cometido en aquella comarca hechos espeluznantes. Antonio Mosquera fue el primer alcalde de la insurrección, separado más tarde de su cargo por haber utilizado en provecho personal ?sin dar parte a los otros? los frutos del ?glorioso movimiento?.

Tales las víctimas de los sucesos de La Coruña, que destaca la información de ayer de la U. P., publicada en la sección cables ?de La Hora?. Y tal es el lugar y las circunstancias del tiempo y paisaje y condición humana que las rodean, según nuestro directo conocimiento.


¿BANDIDOS?

Habla la información que comentamos de una ?banda de atracadores?, o bandoleros, que obraría de acuerdo en puntos que distan entre sí más de trescientos kilómetros. Pero agrega que ?ciertos observadores? suponen ?motivos políticos? como móvil de tales hechos que tienen alarmada a toda la provincia que equivocadamente llaman ?El Caudillo? porque en una de sus ciudades ?El Ferrol? nació en General Francisco Franco Bahamonde.

Por nuestra parte no vacilamos en inclinarnos del lado de los agudos ?observadores?. Véase el por qué. A Coruña, ciudad capital de la provincia del mismo nombre, hermana mayor de las otras tres que forman Galicia: Ourense, Lugo y Pontevedra, tiene una tradición heroica, liberal, republicana y verticalmente independentista. Una mujer María Pita, la defendió de las furias de Drake; otra mujer, Juana de Vega, Condesa de Espoz y Mina, aya de Isabel II, hizo de su casa asilo de la libertad contra el absolutismo de Fernando VII y de los carlistas; frente a los cien mil hijos de San Luis, resistió A Coruña, sitiada por los cuatro costados, protegió la insurrección contra el dictador Narváez y coronó poeta a Curros Enríquez, cuando tenía encima una condena ?por escarnio al dogma?. Caída la primera República, A Coruña, que fuera su mejor sostén, tuvo ayuntamiento republicano durante 27 años. Su palacio Municipal es el único de toda España que no tiene ni tuvo antes corona real ni flores de lis.

Al proclamarse la Segunda República, A Coruña fue un baluarte del régimen; de los 17 diputados que le corresponden por su censo electoral, 14 eran republicanos. Al estallar la guerra civil cayó en poder de los insurrectos franquistas, por causas políticas y militares que no es del caso examinar aquí. Dos generales, un almirante, cien médicos, más de 200 abogados y 15 mil obreros, marineros y campesinos, fueron fusilados allí por haber defendido la República. En el primer grupo cayeron el Gobernador Pérez Carballo, abogado; y su esposa de 24 años, doctora en Filosofía, fue asesinada después; el Alcalde Suárez Ferrín, comerciante; el Diputado Manuel Guzmán, millonario; el secretario del Ayuntamiento Martín Martínez, profesor y abogado; Mazariegos, banquero y así sucesivamente, sin contar los líderes políticos, sindicales y los generales Caridad Pita y Salcedo con el almirante Azarola, ejecutados en el Castillo de San Antón, donde en la época del terror Fernandino, fueron ultimados el general Porlier y Sinforiano López, diputado a las Cortes de Cádiz.

Esta es una brevísima semblanza política de A Coruña en la que, a nuestro juicio debe buscarse la entraña, la médula y la raíz, de los hechos a que venimos refiriéndonos, dados a conocer por la United Press.

¿Bandidos? Tuvo uno famoso A Coruña: Toribio Mamed Casanova, natural de Ortigueira, que anduvo en romances de ciegos y papeles de ferias y romerías a comienzos del siglo. Mató siete guardias civiles, dio gran susto a ricachos desprevenidos, y ayudó, en sus faenas, a carreteros y campesinos. Estuvo condenado a muerte tres veces y las tres salvó la pelleja; penó veinte años en Ceuta y murió, hace poco, estando ya libre, como un pacífico vecino del relleno y de los Cantones en la hermosa ciudad de A Coruña.

¿Qué allí nació el Generalísimo? Cierto. Pero también nacieron Pablo Iglesias, jefe del Socialismo español; Concepción Arenal, la insigne penalista, Rosalía de Castro, Eduardo Pondal, altísimos poetas; José Canalejas el gran liberal; Novoa Santos el Gran Médico republicano, con cien sabios más de Compostela: Valle Incián y Fray Pedro, el autor de la ?Salve Regina Mater?.

Viejo cantil noroestano, con los cabos Finisterre y Ortega y su fenicia torre de Hércules sobre el Atlántico, es el estribo de la Europa atormentada hacía esta América, que grita su angustia como puede; con oraciones o con versos, con gestos de martirio y otras veces con ruido de tiros de pistolas. Según el medio de que pueda disponer.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile, o 12 de xaneiro de ... 1947)
(Tamén aparece na antoloxía de LA FERIA DEL MUNDO, páxinas 261-264, editado polo CCG no ano 2008)
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OS CORRECTORES DOS XORNAIS
Neste día de fin de ano, RSP escribiu este artigo comentando os erros ou cambios que realizaban nos xornais os correctores de xeito habitual. Aproveita o erro de ría por río para falar das nosas rías e comenta outras anécdotas ao respecto.


31 de diciembre de 1949

LAS PALABRAS RARAS


Por Ramón Suárez Picallo

En la sección cables del diario ?La Hora? se publicó la fotografía de tres hermosos barcos pesqueros españoles, que sirven a esa industria desde la ciudad y ría de Vigo. Y se dicen en el pie que están dedicados a la pesca de río y de altamar. Y no es así; a lo que están dedicados es a la pesca de ría en femenino. Porque en Galicia, entre las cosas más dignas de verse y admirarse, están las Rías. Las rías bajas de A Coruña y Pontevedra y las rías altas de Lugo, todas ellas riquísimas en especies piscícolas y marisqueras.

Una ría es un brazo de mar que se mete tierra adentro en busca de la desembocadura de un río, creando una especie de Estero donde el agua no es ni dulce ni salada del todo, sino que híbrida, clara y azul; las de Villagarcía, Vigo, Muros, Noia, Ferrol y las de Bilbao, en la desembocadura del Nervión, son famosas en el mundo, por su belleza y por la exquisitez de sus peces.

Estábamos presentes cuando el compañero Jefe de Cables escribió Ría al pie de la foto comentada: y le advertimos y apostamos diez contra uno que saldría río. Y así fue.

Nosotros hemos escrito varias veces la haz de la tierra, el ras del suelo, la mar y la puente, que pertenecen al neutro y que ?según venga a cuento? pueden escribirse en cualquiera de los dos géneros. Jamás hemos logrado verlos impresos tal como lo habíamos escrito. El compañero linógrafo y el compañero corrector nos enmendaron la plana inflexiblemente. Del mismo modo que cuando hemos escrito ciclo apareció cielo, y cuando dijimos aterecido salió aterido, y cuando habíamos de estrellecer nos pusieron estallar o estremecer.

Anécdota de Unamuno: Don Miguel de Unamuno, sapiente Rector de la Universidad de Salamanca, que sabía sánscrito, griego, latín, hebreo y árabe, y que escribió ?con don Manuel Azaña? el mejor castellano de su tiempo, escribía siempre oscuro y en vez de obscuro. Un día, el tipógrafo le corrigió, tirando al margen de la corrección un tremendo: ¡ojo! Don Miguel insistió en lo suyo y tiró a su vez un grueso lápiz rojo: oído.

Otra vez, transcribiendo un texto del Arcipreste, ponía: para ?buscallos y prendellos?. Le corrigieron también por buscarlos y prenderlos. El ilustre profesor se fue a la corrección de pruebas -se trataba del diario ?El Adelantado?, de Salamanca- y profesó allí una de sus más hermosas lecciones del idioma castellano, y de las mil y una maneras de hablarlo y de escribirlo con corrección y con elegancia, habida cuenta de su opulenta riqueza, en palabras, en frases y en giros.

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CANTEIROS
RSP, exiliado en Chile, vive do que escribe cada día e aquí está outra vez "facendo patria". Velaquí unha fermosa mostra, xa que calquer ocasión que se lle presenta, sobresae Galicia, a súa lingua e as súas xentes. Estamos no ano 1943 e por mor de inagurarse en Chile una escola de canteiros fai unha entrañable loubanza "á nobre e gloriosa cantería", "á nai da lingua dos oficios", "ás sinfonías de pedra e poemas de granito" que son as imortais catedrais... Santiago, o mestre Mateo, "o santo dos croques", as vellas pontes, os faros, as lareiras, os cruceiros,as fontes, os hórreos... agroman entre o repiqueteo armonioso dos canteiros e o seu cantar:

"E vai, e vai, e vai
e vai miña pedriña
e vai, e vai, e vai, e vai".



18 de diciembre de 1943

ELOGIO DE LA CANTERÍA Y DE LOS CANTEROS


?Dios te salve rosa Mística de piedra?
(Valle Inclan, a la ciudad granítica de Santiago de Compostela).

De viva cantería, son las viejas catedrales góticas y románticas, las humildes ermitas aldeanas, las torres orgullosas del Castillo, los viejos puentes sobre los ríos padres, los arcos simbólicos, las puertas de las ciudades y los mausoleos de los camposantos.

Y son, también, de granito, vivo y pulimentado, la cruces aldeanas, que saludan en sendas y caminos, con sus brazos abiertos en las Galicias, en las Asturias, en las Bretañas y en las Irlandas; son de granito las portadas ?siempre abiertas al peregrino? de los Pazos solariegos y de la casonas pairales, señaladas, desde lejos, con la lanza verde de un ciprés; es de granito y de madera el ?hórreo? ?granero campesino, arca de la alianza entre el hombre y la tierra? cabe la casa rural, que huele a cosas de comer y rezuma harturas; de cantería es la piedra de la ?llar?, donde arde la lumbre perpetua de las tradiciones hogareñas, avivada por el amor familiar, florecido en las noches de invernía, al conjuro de las charlas abuelas, con romances, consejos y hazañas de guerreros y navegantes.

Los grandes muros de los muelles, que contienen los maremotos desbordados; y los viejos cabos, faros y señales, que levantaron los fenicios, para mostrar al navegante ?la ruta de puerto salvo?, son también de granito, de vivas canterías, condensadas por el tiempo, después de haber sido sombras en las ignotas noches geológicas.

Y las maravillas arquitectónicas y esculturales que son los pórticos y las fachadas inmortales de Compostela y de Toledo, de Salamanca y de León, de Burgos y de Santillana, de Reims y de Colonia, de Aquisgrán y de Clung, son sinfonías de piedra, poemas de granito, donde se canta ?con Valle Inclán? a las rosas místicas de Piedra.

¡Noble y dura cantería, símbolo de arte y de cultura, en épocas en que los hombres, alumbrados por la fe, construían para al Eternidad! Todo lo cual sucedía, cuando había en el mundo muchas escuelas de canteros y el cincel y el escoplo, bordaban capiteles y santos, volutas y racimos, flores y frutos, trocando las superficies de las piedras en jardines y en huertos.


CANTAN Y HABLAN LOS CANTEROS

?E vai, e vai, e vai
e vai miña pedriña
e vai, e vai, e vai, e vai?.

Grande es el bloque, difícil de mover y más aún de darle vuelta; entonces, los canteros, todos a una, le echan el hombro, le cantan como acunándole, suavemente o a grandes gritos, para armonizar el impulso: ?!E vai?, ?e vai!?. Y la piedra se mueve, mansa y obediente, y ofrece a las manos artesanas la otra ladera tosca, para que la pulimenten.

Y así nació una bella canción de canteros de Pontevedra, de Padrón y de Santiago, que el maestro Vives llevó al pentagrama, en su obra ?Maruja?. Data, quizá del Siglo XII, la misma época en que a base de palabras del latín vulgar y de expresiones nativas, los canteros de Francia, de España y de Italia ?constructores de catedrales? crearon la lengua internacional de su oficio, e la que aún pueden entenderse hoy. Muchos de los viejos monasterios, fundados y protegidos por los Monjes de Cluny, conservarán textos en esa lengua Funk-Brentano, en su ?Historia del Renacimiento?, habla de ciertas frases y giros ?que no son latinos, ni alemanes, ni franceses, ni españoles? y que les dan a las canciones populares primitivas, gracia y expresión inusitadas. Son palabras de las ?lenguas de oficios? ?porque son varias? y de las cuales es madre la de los canteros.

Como se dijo aquí, en Santiago de Chile, estos días, es la de los canteros, una noble artesanía vocacional, trasmitida a través de siglos, de padres a hijos, de maestros a aprendices, de compañeros por virtud de la cual, los países que la cultivaron, conservan una unidad artística ?en la Arquitectura, y en la Escultura especialmente? a lo largo de su Historia y de sus diversos ciclos y estilos. En algunas de las figuras de los Profetas del ?Pórtico de la Gloria? de la Catedral de Compostela, de románico purísimo, están esbozados caracteres renacentistas, y en los temas ornamentales del mismo monumento glorioso, están elementos claros del estilo, que cuatro siglos después, florecería en la misma Catedral, con el nombre de ?barroco florido compostelano?.

El autor del Pórtico, dejó al pie de su obra, a manera de firma su propia estatua orante: se llamaba ?Mateo, maestro de Canteros?. Hoy se le llama el ?Maestro Mateo?, y, también el ?Santo de los croques?: porque los estudiantes en vísperas de examen, los poetas, los músicos y los artistas todos que van a la ciudad, dan con sus cabezas tres golpes en la cabeza pétrea del Maestro, porque es tradición que así les trasmite chispazos de su genio y concede tres favores atingentes del Arte.

Tan noble y gloriosa artesanía, arranca de un hondo amor a la piedra; a esas piedras maravillosas que ?nadie mira?, desde que el hierro y el cemento las condenaron al olvido; pero que un cantero, hijo y nieto de canteros, mira con sus ojos y acaricia con sus manos, presintieron en ellas un alma presta a darse en arte a sus esfuerzos amorosos de artífice. Porque las labrará hablando y cantando, como suele hacerse con los niños para irlos formando hombres.

DEDICATORIA

Chile tiene una Escuela de Canteros. Fue inaugurada estos días con todos los honores y con las más altas presencias y padrinazgos. ¡Buen augurio! ¿Por qué en este Santiago, no ha de reflorecer parte de la tradición del ?otro? Santiago ?el primero de todos? pétreo, granítico, monumental, ?Eterno como la fe que le dio vida?? A eso se va, sin duda: la nueva Escuela puede producir en su día, a su ?Maestro Mateo?. A lo mejor está ya latente en algunos de sus jóvenes discípulos.

Quienes dimos otrora con la cabeza nuestra en la del Santo de Compostela ?con derecho a pedir tres cosas? volveremos a hacerlo hoy, pidiéndole las mismas tres: Ventura para la Escuela de Canteros de Chile, inspiración para sus alumnos y profesores y larga vida, a quienes la apadrinan, que les permita ver el fruto de la bella obra. El Santo es un viejo amigo nuestro; pero, por si no nos recordase, se lo pediremos con palabras que a él le son familiares, porque se las dijo Rosalía de Castro:

?Santo dos croques d?inmortal nome,
que ahí quedaches humildemente
arrodillado, Mestre Mateo, Santo Canteiro?.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile, o 18 de decembro de... 1943)
(Este artigo aparece na antoloxía de La Feria del Mundo, publicada polo CCG no ano 2008)
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Comentarios (0) - Categoría: RSP-Galicia - Publicado o 18-12-2009 08:17
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A COSTA DA MORTE
RSP aproveita a noticia dun naufraxio na zona da Costa da Morte (da que non temos constancia polos medios de comunicación) para falar brevemente de Galicia e do arriscado que é o traballo do mariñeiro e que él ben coñece.


6 de diciembre de 1947

LA COSTA DE LA MUERTE


Por Ramón Suárez Picallo

Ciento setenta y cuatro pescadores portugueses han perecido frente a los hirsutos acantilados y sobre los temibles bajos de la ?Costa de la Muerte?, conocida con este sombrío remoquete por todos los marinos del mundo. Es el trozo que va desde el Cabo Ortegal al de Finisterre, pasando por la Marola (?Quién no pasó la Marola no paso la mar toda?, reza el dicho) doblando luego el litoral lusitano, hasta la desembocadura del Duero en las proximidades de Oporto. La toponimia, costanera es un fiel reflejo onomatopéyico del lugar: Corrubedo, Corcubión, Laxe, Malpica, Leixoes, Moriuxo y Moureira, son algunos de los rudos nombres. Guerra Junqueiro, el gran poeta portugués, injustamente olvidado en nuestros días, escribe así encarándose con el mar que admira, ama y teme unas veces como padre y otras como verdugo:

?Mar iracundo, mar tremebundo, profundo mar??,

Dice en su poema ?A costa de Morte?: y una canción popular gallega confirma la dureza del altivo, incitando al remero a salir de él cuanto antes:

?Rema barqueiriño rema
pola pena da Marola;
rema barqueiriño, rema,
botame d?este mar fóra?

Y el pavor del navegante, frente al Faro que le indica el mortal peligro:

?O Faro de Corrubedo
Co seu mirar largasío,
¡Ay! Amor, púxome medo!?

Pero los pescadores, que se juegan diariamente la vida en la ruleta incierta de las olas embravecidas, para ganar el mísero pan de sus criaturas, desatienden habitualmente los prudentes avisos. Y ni siquiera le hacen caso al can ?Urcus?, legendario y mitológico monstruo, que anuncia naufragios y ahogamientos, cuando alzando la fiera cabeza sobre las aguas hirvientes le aúlla al mar que pide su tributo en vidas humanas de humildes pescantines .

Ciento setenta y cuatro de ellos, acaban de rendir sus vidas a la fiera iracunda del mar de la Costa de la Muerte, acuciada por un violento huracán. La cifra es grande. Pero no pasa de ser una cifra más que agregar a la ristra larguísima de los pescadores ahogados. Para que luego los ricos de la ciudad digan ?como reza el cuadro famoso? ?que el pescado es muy caro?. Sobre su tumba líquida, quedan estas palabras a modo de fraternal responso.

A Costa da Morte
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Galicia - Publicado o 06-12-2009 19:09
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LA CASA DE LA TROYA
A novela "La Casa de la Troya", publicada por Alejandro Pérez Lugín en 1915, é unha das obras literarias en lingua castellana máis lidas.

19 de noviembre de 1946

?LA CASA DE LA TROYA? REFLEJO DE LA VIDA ESTUDIANTIL EN SANTIAGO DE COMPOSTELA


Por Ramón Suárez Picallo

El curioso viajero que llegue a Compostela, para contemplar la más original ciudad de la Cristiandad en el Occidente europeo, visitará la gran Catedral románica y barroca; el gran hospital plateresco; el Palacio Municipal neoclásico y el Colegio de San Jerónimo (hoy escuela normal), de purísimo románico del siglo XII. Son estos cuatro monumentos los que cierra la Plaza, llamada del Gran Hospital, que tiene de largo 180 metros y 130 de ancho. Su pavimento es de duro granito vivo, como lo son los cuatro grandes edificios que la rodean. En su centro hay un gran redondel donde el viajero debe colocarse para escuchar, todos los días, a las 12 de la noche, las solemnes campanadas del reloj de la Berenguela. La más alta y cristiana de las torres que coronan la impresionante Basílica Jacobea.

Pero si el viajero, además de curioso y culto, ha sido alguna vez estudiante, saldrá de la Plaza Mayor, tomará por la calle del Arzobispo Gelmírez y llegará al Pórtico de las Platerías para detenerse allí un instante. Y al susurro del agua surgente de una fuente románica, sus ojos habrán de posarse en la fachada donde nació el gran templo a comienzos del siglo XII. A un lado, los talleres de artesanía plateresca, al otro una casa señorial del siglo XV y al otro la parte trasera de San Buenaventura, el colegio donde se intenta corregir a los estudiantes incorregibles. Subirá, después, una escalinata y se encontrará luego con otra plaza maravillosa. La llamada ?Quintana de los Muertos? o ?Plaza de los Literarios?; esta última denominación le fue dada en el siglo pasado, en homenaje a los estudiantes de Derecho y Filosofía y Letras, creadores del ?Batallón Literario?, que luchó, primero contra Napoleón y después contra el absolutismo. Una placa de bronce tiene grabados los nombres de los estudiantes combatientes.

?La Quintana? es una enorme plaza, a modo de respaldo sonoro de la Catedral, que desemboca en ella por la ?Puerta Santa?, por donde entran desde hace nueve siglos los peregrinos que van a venerar la tumba del Santo Apóstol Peregrino. A los lados de la gran puerta, hay 27 cabezas. ¿Los amigos del Apóstol, o los discípulos de Prisciliano, el primer heresiarca de la iglesia Católica, decapitado en Tréveris en el año 465 ? Nadie lo sabe.

Frente por frente de la famosa puerta, está el Monasterio Claustral de Sampaio, mártir adolescente, gallego, sacrificado por las huestes de Octavio Augusto. Del otro lado un antiguo palacio que fue de los Condes de Traba, ayos de Alfonso VI el Emperador, nacido allí, bautizado y coronado en el Altar Mayor de la Catedral compostelana, por el gran Arzobispo Gelmírez. Hacia el lado norte unas escalinatas y una callejuela que sale al Seminario Pontificio. A la tercera puerta de la callejuela, una casa de cantería, con parrón delante y una gran placa de bronce en el frontispicio que reza así:


?LOS TROYANOS A SU PATRONA?

y firman: Gerardo, Barcala, Samoeira, Panduriño, Manoliño, Casas, Nietiño y Cañotas y varios otros. Todos los que estaban vivos cuando la placa fue colocada allí; personajes de carne y hueso de ?La Casa de la Troya?, la famosa novela estudiantil de Alejandro Pérez Lugín, fidelísimo reflejo de la vida compostelana en la última década del siglo pasado y primera del presente.

Gerardo, el personaje central de la novela es su propio autor, que además de abogado fue en Madrid, novelista y cronista de todos. Murió en A Coruña en 1926. Barcala fue un especialista en problemas africanos y murió siendo Cónsul de España en Tetuán. Samoeira, abogado también, se dedicó a la burocracia municipal y murió hace poco en el cargo de secretario permanente del Ayuntamiento de Lugo. Panduriño ?el estudiante pobre, que estudiaba en el invierno con lo que ganaba en el verano tocando el cornetín en murgas populares? llegó a ser uno de los más ilustres médicos de Galicia; y a su entierro fueron más de cien bandas de música, además de todos los galenos de su tierra. Manoliño Casas es hoy el primer abogado criminalista de Galicia. Fue Alcalde de A Coruña y heroico defensor de los primeros mártires gallegos fusilados en el régimen franquista en la capital de Galicia. Nietiño es el padre de dos grandes cantantes gallegas: Ofelia Nicio y Ángeles Oteín. Murió en Burgos al frente de una muy acreditada notaría hace poco tiempo. Cañotas, el lustrador, y el camarero del café Suizo, viven aún y siguen prestándole dinero a los estudiantes calaveras, a un usurario tanto por ciento.

De las mujeres viven cuatro: Carmiña, Mocha y la Cerato simple. Y Tona, la amable tabernera ?tía carnal de quien escribe estas líneas? sigue con su caverna frente al paso del Outeiro, practicando sus obras de misericordia, ?dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento y dar posada al peregrino?.

?La Casa de la Troya? es una novela estudiantil vivida por su autor. Ella refleja la vida universitaria gallega y española en el declinar del romanticismo metido en la política, en la literatura, en el foro y en la cátedra. Don Servando es el profesor bondadoso, liberalote y cordial, que aconseja a sus discípulos, en privado, no estudiar los mismos textos que recomienda en cátedra. ?Broza jurídica ?dice él? que os privará de saber derecho en todos los días de vuestra vida. Porque es mucho peor que la ignorancia, la sabiduría mal aprendida?.

Las travesuras, el vivir alegre, el amor fugaz que se hace permanente; el cantar a la amada en la ronda tunera, el ponerle versos y música a los artículos más intrincados del Código Civil, y el darle interpretación humorística a la Fisiología y a la Terapéutica caracterizaban aquella vida estudiantil, frívola en apariencia, pero honda en la realidad de su contenido humano; en la despedida de Barcala, el gracioso de la novela, lo expresa con estas palabras: ?Llegaremos a todas las alturas de la Ciencia y del Poder; pero ¡ay! nunca más seremos tan felices como lo fuimos hasta hoy, porque nunca más seremos estudiantes?.

Cuando Barcala dice estas palabras, en la boda de Gerardo y Carmiña, la ?tuna? estudiantil quiere enjugar las lágrimas de emoción con el viejo vals de la serenata, que es también despedida de la vida de estudiante.

?Triste y sola, sola se queda Fonseca;
?Triste y llorosa, quedó la Universidad.
Y los libros empeñados en el Monte de Piedad?.

Y se van a sus comarcas los estudiantes licenciados ya con sus títulos debajo del brazo. Les aguardan a las más altas cumbres de la gloria, en la Ciencia, en el Foro en las Letras o en la Política; pero tras de ellos irá siempre el eco de la canción tunera y troyana, porque ella es la lejana voz del Alma Máter. El recuerdo de ?La Casa de la Troya?, que dirigía con emoción maternal Doña Generosa, su patrona.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Chile, o 19 de novembro de... 1946)
Este artigo está recollido no libro La Feria del Mundo, páx. 255-258 , editado polo CCG en 2008.
La casa de la Troya
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Galicia - Publicado o 19-11-2009 13:58
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