A. C. Irmáns Suárez Picallo - Sada


Este blogue nace co obxecto de difundir a actividade da A. C. Irmáns Suárez Picallo, así como de recuperar e por a disposición do público diversos materiais de interese sobre o noso pasado,ao tempo que damos a coñecer os artigos escritos por Ramón Suárez Picallo e outros autores sadenses.
Estruturamos o blogue en varias seccións, nas que terán cabida noticias de actualidade sobre as nosas actuacións, artigos, textos históricos, fotografías...


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HENRY A. WALLACE
Henry Agard Wallace (1888?1965) Vicepresidente de EE.UU.(1941?45),sendo Presidente Franklin D. Roosevelt.
RSP, adicaralle algúns artigos xa antes, no 1943 e con posterioridade en 1947. Neste en 1946,comenta as suas tentativas electorais: "Hace mucho tiempo que en los Estados Unidos se piensa en la creación de un nuevo partido político, capaz de recoger las fuerzas avanzadas de los Partidos Demócratas y Republicano." H.A.Wallace tentou esa búsqueda e nas eleccións de 1948 foi candidato polo Partido Progresista...



13 de diciembre de 1946

MISTER HENRY A.WALLACE

Por Ramón Suárez Picallo

Desde donde quiera que hable o escriba, su voz será siempre escuchada en toda nuestra América como una voz amiga, por su sinceridad, su tono progresista y su viva emoción popular y democrática. Porque el ex Vicepresidente de los Estados Unidos de Norteamérica, ex presidente del Senado y ex Ministro de Comercio, es albacea testamentario en el orden político, del gran Presidente Roosevelt, evangelista inmortal de las cuatro libertades y patriarca fundador de la Buena Vecindad. La momentánea derrota de sus ideas y puntos de vista, no respeta jerarquía a su noble condición. Visionario con algo de místico, de común hombre de bien y de campesino cordial y bondadoso, Mister Henry A. Wallace es ahora director de la revista semanal de carácter liberal y democrático ?New Republic?, en la que acaba de escribir su primer artículo de fondo, después de haber sido destituido de su Ministerio por haber mantenido, en un acto histórico, la línea de conducta de su inolvidable Jefe y Presidente, con referencia a la política nacional e internacional norteamericana, desviada últimamente, de los cauces que Roosevelt le marcará en los últimos años de su Presidencia.

LOS PARTIDOS NORTEAMERICANOS

Mister Wallace se halla frente a una difícil situación política. Las fuerzas reaccionarias de su Partido Demócrata, en concomitancia implícita con los de igual significación del Partido Republicano, son dueñas de todos los poderes del Estado y están dispuestos a dar un viraje redondo en la orientación interna y externa de la Gran República, rectora, quiérase o no, de la vida continental. Se vuelve a la diplomacia del dólar, y se piensa en una nueva guerra, con vistas a derrotar a una determinada potencia, aliada de la víspera por su significación social avanzada. Y todo se hace ?afirma mister Wallace? ?como si los gobiernos tuviesen órdenes de sus pueblos para hacer y ganar esa guerra?,

Frente a estos peligrosos propósitos, acariciados por los dirigentes de los grandes partidos tradicionales, muchos ciudadanos de ambos bandos, se encuentran desamparados e imposibilitados para hacer valer su pensamiento y sus puntos de vista en forma legal y orgánica, dentro de sus organizaciones y de los órganos fundamentales del Estado.

¿Cuál es la solución? Wallace habla, con cierto desgano, de reconstruir el Partido Democráta a base de una orientación liberal y progresista, y si esto no pudiera ser habrá entonces que seguir otras líneas, en procura de las cuales no descansarán los elementos avanzados que el representa.


¿UN NUEVO PARTIDO?

Hace mucho tiempo que en los Estados Unidos se piensa en la creación de un nuevo partido político, capaz de recoger las fuerzas avanzadas de los Partidos Demócratas y Republicano.

Después del fracaso de Woodrow Wilson, se iniciaron algunos trabajos. Pero la ascensión al Poder de Franklin Délano Roosevelt impidió la escisión demócrata y mantuvo también la unidad de los republicanos en la oposición. Y luego fue éste ciertamente el menor de los muchos servicios que el egregio e inolvidable estadista prestó a su país y a su partido.

Parece que la hora de concretar aquel propósito está ahora muy próxima. A ella sin duda, se refiere Mr. Henry A. Wallace, cuando habla de ?avanzar siguiendo otras líneas?. La oportunidad no está mal buscada, las clases obrera y media se sienten descontentas de la política actual. Hay varios grupos socialistas dispersos sin mayor importancia electoral. El Partido Comunista tiene muy escasa influencia; pero en cambio, existen allí las poderosas organizaciones sindicales: el C.I.O. (Congreso de Organizaciones Industriales y la A.F.L. (Federación Americana del Trabajo). Ninguna de las dos está contenta con la política oficial. Discrepan entre si. Pero Mister Wallace sería capaz -quizá el único hoy? de ponerlas de acuerdo en torno a un vasto plan de paz y de reconstrucción universales, apoyando una reorganización de las fuerzas políticas norteamericanas.

Eso y mucho más puede hacer Mr. Wallace, por su prestigio y su temperamento de líder popular.


(Artigo publicado no xornal La Hora en Santiago de Chile, o 13 de decembro de... 1946)
Sobre H. Wallace
Libro sobre H. Vallace
Vero outro artigo de RSP sobre Wallace
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Persoeiros (políticos) - Publicado o 13-12-2010 00:13
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JACOBO Mª STUART, DUQUE DE ALBA
Cando RSP escribe este artigo sobre Jacobo Mª Stuart, o XVII Duque de Alba (e pai de Cayetana, a actual Duquesa de Alba) estaba de embaixador do reximen franquista en Londres. Pero xa Suárez Picallo deixaba entrever que este incondicional monárquico non ia durar moito tempo ás órdenes do dictador (de feito cando D. Juan de Borbón publica o manifesto de Lausana pedíndolle a Franco a instauración dunha monarquía constitucional en 1945 o Duque de Alba renunciou como tal embaixador en Londres...)
Engadimos un segundo artigo publicado o 30 de xaneiro de 1947 sobre o mesmo personaxe.



27 noviembre de 1942

ENTRE INGLESES ANDA EL JUEGO


Por Ramón Suárez Picallo

Don Jacobo María Stuart, Fitz James y Porto-Carrero, Duque de Alba y de Berwik, Conde de Lemos, de Andrade y de Altamira y otros treinta títulos más de la nobleza, todos equivalentes a grandes de España, es el Embajador del Gobierno peninsular, en la corte de Su Majestad Británica.

Descendiente directo de los Stuardo, por un lado, y de la más alta y rancia nobleza española, por el otro, el Duque de Alba, es de exquisita cultura, amigo de artistas e intelectuales, con ciertos pujos de liberalismo siempre que ellos no afecten a sus blasones, ni a la institución monárquica de la que es incondicional devoto. Cuando discute con españoles se declara británico y escocés de real estirpe, y cuando habla con ingleses, recuerda con orgullo, su prócer abolengo hispánico.

Su magnífica residencia madrileña ?el famoso Palacio de Liria- es uno de los más ricos Museos de Arte de España; durante la Guerra Civil, lo custodiaron milicianos republicanos, con Máuser y bayoneta calada, a las órdenes del Patronato del Tesoro Artístico, y allí no se perdió ni un alfiler. Mientras tanto, el Duque, su dueño, actuaba en Londres como representante oficioso de los insurrectos y, con sus gestiones, causó al Gobierno republicano, muchas dificultades y dolores de cabeza.

Pese a ello, el Duque no es un incondicional del actual estado de cosas de España. Los pistoleros de Falange -con bandera rojinegra, igual a la de la Federación Anarquista Ibérica que alardean de ser nacional-sindicalistas- no cuentan, en la estimativa del linajudo aristócrata, con ninguna simpatía. Él sigue siendo un monárquico a machaca martillo, e hizo lo que hizo y hace lo que hace con la sola mira de ver restaurada la monarquía en España. Y para el logro de ese propósito, está en Londres él, y ocupa la Chancillería de Madrid, el general, Conde de Jordana, su amigo personal y político. Para eso y para asegurarle a Gran Bretaña que él, y lo que él representa en España ?la nobleza, el Alto Ciero y la gran burguesía? no comparten la simpatía pro Eje de la Falange Española, al servicio incondicional de Berlín y de Roma.

Y como eso aún cuenta algo en España, los de QDowning Street escuchan encantados, las disquisiciones del de Alba y Berwick sobre la neutralidad amistosa de su país.

Para hablar de todo eso y no para comer y beber, el Duque de Alba tendió ayer mesa y manteles en honor de Winston Churchill, el descendiente de otro Duque de famosa historia: el de Malborough, título concedido a otros Winston Churchill, por un antecesor del anfitrión.

El juego anda pues, entre ingleses. Un buen juego diplomático si no hubiese de por medio una ligera dificultad. Ésta: en la frontera española, a lo largo de toda la estribación pirenaica, están los ejércitos de Hitler, con los catalejos puestos en Gibraltar y en el Marruecos Español. Y por el lado de adentro de esa frontera está un pueblo que supo dar guerrilleros ?empecinados? y capaces de poner en fuga y derrotados a los Mariscales de Napoleón.

A ese pueblo, el Duque de Alba, sólo le recuerda un famoso cuadro de Goya que se llama ?La Maja desnuda?, y al otro, el de Malborough, le recuerda una canción de niños que empieza: ?Mambrú se fue a la guerra y no sé cuándo vendrá?.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 27 de novembro de... 1942)


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30 de enero de 1947

enter>(SIN TÍTULO)


Por Ramón Suárez Picallo

Don Jacobo María Estuardo Fitz James y Porto Carrero, Duque de Alba y Berwick, Conde de Lemos, de Andrade, de Altamira y de Benavente, y otros treinta o cuarenta títulos más de la llamada grandeza española, ha sido uno de los más eficientes servidores del actual régimen español.

Su alcurnia, paralela a la del Rey, por ser él mismo descendiente de reyes -los Estuardo de Escocia y de Inglaterra- su gran cultura y sus estrechas vinculaciones con la corte inglesa, además de su inmensa fortuna, fueron para los sublevados españoles de 1936, un maravilloso y utilísimo hallazgo. El Duque de Alba, don Juan March y don Francisco Cambó, fueron la garantía económica de la aventura insurreccional, dándose el caso de que por sus gestiones, la peseta franquista, sin un solo gramo de oro de respaldo, se cotizase más alta en la bolsa de Londres que la peseta republicana, garantizada por una cobertura de oro del 45 por ciento sobre la circulación fiduciaria.

En el orden político y diplomático, el Duque de Alba fue el ?factotum? de la amistad inglesa para el régimen franquista; la Casa Real Inglesa y los Gobiernos conservadores de Baldwin, Chamberlain y Churchill, escuchaban a su alteza ducal, como a un oráculo. Don Jacobo María hizo todo eso, y mucho más, convencido de que el régimen nazifascista surgido de las guerra civil, apoyado por Hitler y Mussolini, habría de restaurar en España la monarquía borbónica, representante en don Juan de Borbón Habsburgo Lorena y Batemberg, hijo tercero del último Rey Alfonso XIII.

Mas, hétenos aquí que el Generalísimo aposentado en todos los reales sitios de España: el Palacio de Oriente, Aranjuez, La Granja y el Pardo, además del Pazo de Meirás, se sintió bien, y dijo a todo el que quiso oírle: ?Mientras yo viva, no habrá aquí ni rey ni roque ni nada. El rey y el roque soy yo, y ?tras de mí el Diluvio?.

Por su parte, don Juan el Presidente, declaró que con Franco y con su gente no va ni a misa, sin duda en venganza por el desprecio que le hiciera el Caudillo, no aceptando el ofrecimiento del Príncipe de ser soldado en sus filas insurrectas y facciosas. Hubo idas y venidas desde Londres a Madrid, de París a Lausana, de Lausana a Lisboa y de Lisboa a otros lugares, para hallar un modo de juntar a Franco con don Juan, a la vista del nuevo cariz de la política internacional, una vez que fueron derrotadas y vencidas las potencias del Eje totalitario, contra todos los deseos y las profecías del Caudillo y de los suyos. En todo anduvo el señor Duque para evitar el irremediable desacuerdo desembocado en un ?impasse?.

Pero llegó el momento de romper lanzas ante un dilema: Juan o Francisco, y el de Alba rompió las suyas en contra de Franco y a favor de don Juan. El gesto le costó la renuncia de su cargo de Embajador en Londres, que desempeñara ?oficiosamente?, mientras aún el gobierno británico tenía reconocida a la República y, oficialmente, después de ser reconocido el régimen franquista una vez terminada la guerra civil. El Duque se fue a Madrid y empezó a conspirar desde su famoso Palacio de Liria. Habló con líderes republicanos, con monárquicos antifranquistas y con católicos descontentos y con militares desconocidos también. Pero lo hacía todo, asegurando que su Majestad Británica, andaba de por medio, buscando afanosamente la felicidad del pueblo español, para el que deseaba las mayores felicidades en una monarquía constitucional liberalísima y aún socializante. Todo se vino abajo y los que conspiraron con el Duque y con el General Aranda, fueron a dar con sus huesos a la cárcel; el General fue desterrado a Mallorca y el Duque quedó en Madrid haciendo de las suyas.

La última gorda y sonada que hizo, fue ofrecerle un banquete pantagruélico a Sir Víctor Mallet, Embajador británico en Madrid, la víspera de su marcha a Londres, llamado por su Gobierno a raíz del acuerdo de las Naciones Unidas, ordenando retirar a todos los representantes diplomáticos de los Estados miembros acreditados ante el Caudillo.

Y no sólo fue el banquete.

Al día siguiente por la mañana, en el aeródromo de Barajas, de donde salía el Embajador inglés, estaba el Duque de Alba para despedirlo y desearle buen viaje. ¡Se armó la de Dios es Cristo! El ?A.B.C.? diario monárquico del Marqués de Luca de Tena, le dedicó las páginas 12 y 13 al acontecimiento. Tuvo que arrancarlas de cuajo por orden de la censura, antes de ser puesto en circulación, so pena de ser sustituido.

Desde entonces hasta hoy, no tuvo un día de paz el famoso aristócrata hispano-inglés. La prensa falangista abrió contra él una furiosa campaña de descrédito. Aranda, Alba, Gil Robles, el demócrata-cristiano Jiménez Fernández, comparten con el Duque las furibundas diatribas falangistas. Y lo peor es que nadie los defiende, ni los franquistas ni los antifranquistas, porque quienes son hoy injuriados, fueron ayer paniaguados y servidores de quienes los injurian ahora.

Hay quien asegura que el Duque de Alba volverá a Inglaterra por imposibilidad de vivir en Madrid. Quizá estudie allí, en los archivos británicos, la vida y milagros de Jacobo I, el rey antepasado suyo que aprobó, por ceñirse una corona, la muerte en el patíbulo de su propia madre María, la desdichada reina de Escocia.

Biografía del XVII Duque de Alba
Comentarios (1) - Categoría: RSP-Persoeiros (políticos) - Publicado o 27-11-2010 00:40
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PHILIPPE PÉTAIN
O Mariscal Pétain, Xefe de Estado na Francia ocupada polo Nazismo (réximen de Vichy), mantivo unha política colaboracionista con Alemania, o que cando acabou a guerra lle costouó a condena a morte, conmutada despois pola de cadea perpetua.
Neste artigo RSP intue o fin do mariscal...



12 de noviembre de 1942

FRANCIA Y SU POBRE MARISCAL


Por Ramón Suárez Picallo

No vamos a ensañarnos, en esta hora de su inmensa desventura, con el Mariscal Petain. No sería humano, ni honesto, ni decoroso. Escribimos estas líneas, bajo la impresión de la caída vertical de su obra, y de sus esfuerzos ?mal orientados la una y los otros-, que él creía en beneficio de Francia. Según noticias que tenemos a la vista, habría denunciado el armisticio, dando al pueblo francés libertad de acción para actuar por su cuenta, ante la ocupación total de su territorio por los alemanes. Petain era, como jefe, la encarnación del estado francés. Su actitud inhibitoria equivale a una renuncia y a decir que Francia, no tiene, a estas horas, un estado que la represente. En cuanto a su posición personal, tampoco puede asegurase nada. Se cree que salió de Vichy con rumbo desconocido. ¿Al África? ¿A resistir o a rendirse? ¿A Versalles como rehén de los invasores? ¿A la muerte? Nada puede darse por seguro. A donde quiera que haya ido, el anciano soldado de Francia, lleva sobre su alma la mayor tragedia que haya pesado sobre hombre alguno de nuestros tiempos. Por eso, cualquiera que sea su actitud, nos merece respeto por el inmenso dolor que lo acompaña.

Petain, viejo militar reaccionario, mal acompañado y peor aconsejado, extraño, por su oficio y por su casta, a la sensibilidad del pueblo francés, confundió lo transitorio con lo permanente. Creyó que el pensamiento de Francia era lo que pregonaba un grupo de traidores, a sueldo del enemigo y cayó en el tremendo error de obrar en consecuencia. Si este viaje que hace hoy, con rumbo desconocido, o hacia un rumbo de ignominia, lo hiciese, con rumbo fijo al África, antes de enviar sus emisarios a Compiegne, hoy sería acreedor al mármol y al bronce, y Francia se hubiera evitado la pérdida de muchas vidas, bienes y honores. No lo hizo y cayó en el error de acercarse a un abismo sin fondo, conocido de cuya vera es muy difícil apartarse.

La Francia de Vichy agoniza. Tras de ella renace la otra Francia, la eterna en el corazón de la Humanidad. La que muere sólo le dio a Felipe Petain, angustias, amarguras y traiciones. La otra, la que renace, le dio un bastón de Mariscal. ¿Es aún hora de reivindicar lo que ese bastón significa? Si lo es, no puede haber dudas para el Mariscal: defender a Francia, o romper el bastón en pedazos.

¡Que Dios ilumine al pobre Mariscal Petain; por él y por la Francia!


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 12 de novembro de ... 1942)
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JUAN PEIRÓ
Artigo adicado ao sindicalista e ministro de Industria da República no goberno de Largo Caballero durante a Guerra Civil. Exhiliado en Francia, a Xestapo enviouno a España onde estivo encarcelado ata ser fusilado no verán de 1942.


11 de noviembre de 1942

JUAN PEIRÓ


Por Ramón Suárez Picallo

Al comenzar la segunda semana de febrero de 1939, entre seiscientas mil personas, que formaban el tremendo Éxodo fugitivo de España, llegaba a la frontera francesa, un anciano de unos 68 años. Iba a pie, junto con sus familiares, sin una moneda en los bolsillos. Sorteando a los gendarmes, que querían llevarlo a un Campo de Concentración, pudo llegar a Perpignan, donde una fondista los libró del hambre, y de las alambradas de púa. Aquel hombre que comía pan ajeno, había sido Director General de las Industrias Eléctricas y Ministro de Industria de la República Española, en el Gobierno Largo Caballero.

Se llamaba Juan Peiró, y pertenecía a la Confederación Nacional del Trabajo de España (C.N.T.). Hijo de un hogar obrero de la Barriada de Sans de Barcelona, aprendió el oficio de vidriero, que había de amar toda su vida con pasión de artista. En una escuela obrera, aprendió a leer a los 21 años. Más tarde, habría de dirigir ?El Vidrio?, la revista técnica de su gremio, y dos de los diarios más populares de Barcelona: ?Catalunya?, en lengua vernácula y ?Solidaridad Obrera?, cuyo tiraje superaba, por entonces, los 200 mil ejemplares. Sus artículos, folletos y manifiestos y sus estudios sobre problemas de Economía Industrial, revelaban a uno de los espíritus más sutiles y cultos, surgido de las filas del proletariado español, en cuyas organizaciones desempeñara desde los cargos más modestos, hasta los más elevados.

Organizada en Francia la Junta de Ayuda a los Refugiados Españoles, (J.A.R.E.), formó parte de su dirección. Se dió entero a la tarea de salvar a los demás, con amor y devoción de apóstol. Desde Canadá, recibió, entonces, el ofrecimiento de ir allá como director de una Fábrica de Vidrio, con un sueldo fantástico y acomodo para todos sus familiares. Rechazó el ofrecimiento con estas palabras: ?Mientras haya aquí compatriotas en desgracia, a quienes pueda ser útil, yo no salgo de Francia?.

Cayó en las manos impías de la Gestapo, y fué enviado a España. Condenado a muerte por un Tribunal Militar, la terrible sentencia estuvo sin ejecutarse por espacio de un año, mientras el reo esperaba su hora, en el tétrico Penal valenciano de San Miguel de los Reyes.

Acaba de saberse en Santiago de Chile, que Juan Peiró fue fusilado allí en San Miguel de los Reyes, uno de los últimos días del pasado mes de agosto. La inagotable fe popular, cree que para la próxima primavera valenciana, en la tierra donde fue vertida la sangre de Juan Peiró, nacerá un rosal que dará, por cada gota una rosa roja.


(Artigo publicado no xornal La Hora en Santiago de Chile o día 11 de novembro de ... 1942)
Breve Biografía
Outra biografía
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OS RESTOS DE COLÓN

Dende que a familia de Colón (despois da súa morte, o 20 de maio de 1506)decidiu exhumar os reus restos de Valladolid, comezou un continuo traslado dun lugar para outro... RSP -en 1949- faise eco da vella polémica de onde están verdaderamente os seus restos, si en Santo Domingo ou en Sevilla. Hoxe en día segue a discusión como se pode ver nos documentos que se incluen ao pé...


30 de octubre de 1949
MINUTOS

?YA NI EN LA PAZ DE LOS SEPULCROS,CREO..."


Por Ramón Suárez Picallo


Eso dirá, para sus adentros, el espíritu de Cristóbal Colón, Descubridor de América, ante el viejo pleito planteado otra vez en torno al lugar donde reposan sus ajetreados despojos mortuorios. Porque, en verdad, el insigne navegante, ya muy llevado y traído en vida, lo fue casi tanto, después de su muerte. Fue y es un hombre polémico, un ente batallón por excelencia. Nadie supo nunca a ciencia cierta donde nació, y aún sigue discutiéndose hoy donde está enterrado.

Los dominicanos, hijos de la tierra primigenia que el Descubridor amara con pasión, en la que oyo la primera Misa americana, construyó la primera vivienda y recibió cadenas después de la portentosa hazaña, no admiten al respecto ni el diálogo. Los restos del Almirante, descansan en la preciosa Basílica de Santo Domingo de Guzmán primada de América, en un sarcófago monumental de pórfidos y mármoles purísimos, bajo los cielos del trópico, llevados allí por su cuñada la primera Virreina española de América. Los dominicanos, se precian, y con razón, de ser ellos los depositarios del más rico archivo físico y espiritual de evocaciones y recuerdos colombinos, siendo como lo es su Patria, la matriz y cuna de América. Y cuidan ese legado on emoción apasionada, con conmovedora ternura. Por eso, sobre la autenticidad de los restos de Colón, honrados y adorados en su Catedral, han reunido millares de estudios y documentos que la acreditan ?a su juicio sin lugar a dudas-.

Mientras tanto, los historiadores españoles, insisten en que Colón está enterrado en España, sin saber del todo en que sitio. El pleito tiene muchos bemoles diplomáticos y espirituales, pese a las excelentes relaciones entre España y su primera heredad de América; y por eso se le busca una solución, cuasi salomónica, propuesta por el doctor José Brache, embajador dominicano en Madrid, hombre bondadoso y culto si los hay, y además muy erudito en cuestiones de Historia de América. El propone que todos los verdaderos o supuestos restos de Colón, sean reunidos y depositados en la tumba que su Patria le levantó al Decubridor. Es una solución excelente, que los dominicanos merecen, por su devoción al Almirante, y por su acendrado amor a España. Será un modo de que el espíritu de Colón, empiece a descansar en paz?


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile,o día 30 de outubro de... 1949)
¿Dónde descansan los restos de Colón?
Los restos de Colón están en Sevilla
Los restos de Colón están en Santo Domingo
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LLUIS COMPANYS
Lluis Companys,ministro da República e presidente da Generalitat de Cataluña dende 1934 e durante a Guerra Civil, foi fusilado no Castelo de Montjuic, o día 15 de octubre de 1940.
Ramón Suárez Picallo falou del no artigo titulado "Vicente Huidobro" o pasado día 12. Despois por mor do 2º e 3º aniversarios da sua inmolación, organizados polos republicanos residentes en Chile adicoulle sendos artigos que reproducimos de seguido, nos que amosa esa densa humanidade e fervor polos seus, polo seu pobo.
No 2º artigo, de 15 de febreiro de 1943, RSP fai referencia ao libro publicado en Bos Aires por Angel Ossorio Gallardo que estes días -por mor do 70 aniversario do fusilamento- se distribue coa prensa catalana e tamén co diario Público do sábado dia 16.



18 octubre de 1942

LUIS COMPANYS


Por Ramón Suárez Picallo

Los catalanes residentes en América y los demócratas de toda España, celebran estos días, el segundo aniversario de la inmolación de Luis Companys, ex diputado a las Cortes republicanas, ex Ministro de Marina de la República, y después de la muerte de Francisco Maciá, Presidente de la Generalidad de Cataluña.

¿Qué día y de qué modo fue muerto Luis Companys? No se sabe aún de un modo cierto. Terminada la guerra en Cataluña entró en Francia por Le Pertus, el 8 de febrero de 1939. Su primera preocupación fue un hijo enfermo en un Sanatorio francés. Para pagar su pensión durante un año, se desprendió de todo el dinero que llevaba y que era toda su fortuna -35.000 francos-; cuando Francia fue invadida, alguien lo invitó a salir ofreciéndole medios. Se negó Luis Companys, para no apartarse de su hijo enfermo. Lo atrapó la Gestapo y lo mandó a España. Secretamente fue juzgado por un Tribunal Militar y condenado a muerte. Una mañana del suave y luminoso otoño catalán, salió de la capilla hacia el patíbulo. ¿Fusilamiento o garrote vil? No se sabe. Lo que se sabe es que Companys, salió descalzo para que la carne de sus pies, en el tránsito supremo, tocase la tierra amada de su dulce Cataluña.

La noticia corrió como un reguero de pólvora encendida de Pirineo al Ebro. ¡Han ejecutado a Companys! Durante un mes en todas las ciudades y villas y aldeas de Cataluña, todo el Mundo vistió luto. ¿Por quién? Por un familiar muy querido ?decían las gentes-. El familiar era el Presidente bien amado de un pueblo. Amado como lo fueron muy pocos gobernantes. Por demócrata, por honesto, por patriota y por bondadoso.

Companys, abogado ilustre, defendió mil veces a los sindicatos obreros de Cataluña. Hijo de campesinos acomodados fue paladín del bienestar de los labradores catalanes que eran ricos en una tierra pobre. Catalanista fervoroso, jamás perdía de vista la solidaridad debida a los demás pueblos ibéricos que quería ver unidos dentro de un Gran Estado español federal y democrático. Tenía enemigos políticos, reaccionarios ciegos que lo persiguieron y lo maltrataron. Pese a ello, en los duros momentos de la guerra civil, con el pueblo en armas, se dedicó a salvar vidas de adversarios con ahínco tesonero. Amparados por su autoridad política y por su prestigio personal, cruzaron la frontera antiguos gobernantes monárquicos que lo habían encarcelado, agitadores que lo habían injuriado y hasta algún Príncipe de la Iglesia que lo había excomulgado.

Ante el Tribunal que lo condenó, no pronunció un solo nombre. No conocía a nadie. ¡El que conocía y amaba a todo el Mundo! Ese era Luis Companys, el inmolado Presidente de Cataluña. Descalzo y humilde como San Francisco, marchó hacia la muerte física para entrar en la inmortalidad. Como un santo, un mártir o héroe. Así lo evocan, estos días, los catalanes y todos los hombres libres del Mundo.


(Artigo publicado no xornal La Hora en Santiago de Chile o día 18 de outubro de ... 1942)

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16 de octubre de 1943
LUIS COMPANYS


Por Ramón Suárez Picallo

Ayer, 15 de octubre, cumplióse un nuevo aniversario de la muerte del inolvidable Presidente de la Generalidad de Cataluña, don Luis Companys y Jover. Las organizaciones de sus paisanos en Chile ?Centro Catalán de Lucha? con el concurso de vascos, gallegos y demócratas del resto de España, conmemorarán hoy la triste efemérides.

A medida que pasa el tiempo, desde que tuvo lugar el sacrificio de Companys, su figura, su vida y su obra, van perdiendo los contornos de lo humano y perecedero, para adquirir los relieves de los grandes símbolos, amados y reverenciados por los pueblos, hasta lo místico y lo religioso Companys dio mucho que hacer en vida, a sus adversarios políticos, antes de rendirlo con la muerte; después de muerto les dará aún mucho más, porque ahora es invencible, inaprensible, inmartirizable, mientras sus ideas y su recuerdo viven en las almas, con la llama de lo eterno. Con Casanova y Maciá, Companys, el Presidente Mártir, forma la Santa Trinidad Patriótica de Cataluña, con altares florecidos y alumbrados, para siempre jamás en los hogares y en los corazones, a lo ancho y a lo largo de toda la Península Ibérica. Porque él, siendo como era, medular y verticalmente catalán, es, por su generosidad, su esfuerzo, su talento y su pasión y su muerte, hombre de todos los pueblos que luchan y mueren por la Libertad; musa inspiradora de los poetas, tema para los biógrafos, ejemplo para gobernantes y lección de esclarecido valor humano, de austeridad apostólica, de franciscano desinterés para cuantos tengan sobre sí responsabilidades colectivas.

Luis Companys ya está dentro de esa jerarquía que sólo alcanzan los elegidos y los beneméritos de los pueblos que tienen historia. Como a tal, lo evocamos y recordamos hoy.


EL LIBRO DE OSORIO Y GALLARDO

Don Ángel Osorio y Gallardo, antiguo político monárquico español, adherido a la República en calidad de católico y liberal?conservador, abogado eminente, y hoy exilado político en Buenos Aires, ha publicado recientemente un libro sobre el malogrado político catalán. Se titula ?Vida y Sacrificio de Companys? y es el primer documento biógrafo que se hace por un no catalán, alejado de las ideas sociales, políticas y religiosas del Presidente mártir.

Efectivamente, don Ángel Osorio es conservador, católico y madrileño de pies a cabeza; como antiguo Ministro y Gobernador de la capital de Cataluña, tuvo que enfrentarse con las ideas, las fuerzas y las acciones que inspiraba y dirigía su biografiado. Ello no le impidió ser su amigo personal, su admirador y su abogado defensor, en ocasión de estar Companys procesado ?a raíz de los sucesos políticos de octubre de 1934? bajo un pedido fiscal de pena de muerte; por el contrario, en virtud de tales circunstancias el viejo político, jurista, diplomático y escritor, pudo trazar de él, en el libro a que nos referimos, una conmovida y conmovedora semblanza, a la cual habrá de recurrirse, de hoy en adelante, para cuanto se escriba no sólo sobre Companys, sino que también sobre la historia política y social de Cataluña en los últimos 30 años. Las célebres luchas sindicales de Barcelona; el problema peculiarísimo de los campesinos ?rabasaires?; la política regionalista ?de derecha y de izquierda? de Cataluña; la vinculación y cooperación de los catalanes para el advenimiento de la República Española y su colaboración en ella; el Estatuto Catalán de las Cortes de la República y en función de Ley en Cataluña; Cataluña en la guerra civil, en el triunfo, en la derrota y en el exilio. Tales los temas que aborda el libro a manera de marco al retrato de Companys; es decir, el hombre en su época, y en su medio. Está escrito, con la gracia, la soltura y la emoción, que caracterizan a don Ángel Osorio, como uno de los más agudos escritores españoles en el actual exilio.


HUMANIDAD VIVA

Es bastante conocida la historia intelectual, social y política de Companys, de la cual, en otra parte de esta misma edición de ?La Hora? se da un breve resumen; pero no lo es tanto, la delicada humanidad, la elegancia espiritual y la bondad ingénita que lo hacían un hombre encantador rodeado de arrebatadora simpatía. Veámoslo a través de dos anécdotas que lo pintan de cuerpo entero.

DEDÍQUEME SU LIBRO: Durante la guerra civil, exponiendo la suya propia, salvó Companys centenares de vidas de adversarios políticos. Uno de ellos, feroz, desleal y mentiroso, había escrito contra él un libro infame. Tenía el escritor siniestros antecedentes, como enemigo furioso de cuanto era el espíritu del pueblo catalán y sus hombres representativos. En los primeros momentos de la guerra civil ?por la cual había trabajado? se lo buscaba empeñosamente por los elementos populares armados.

El perseguido se fue a la Generalitat buscando la protección de su enemigo. Se la prestó Companys contra viento y marea. Le salvó la vida. Entre sollozos, el hombre le decía a Companys: ?¿Cómo podré pagarle tal actitud?? El Presidente tomó de un estante de su biblioteca un ejemplar del libro injusto y le dijo:

- ?Dedíqueme este libro?.

¿CUÁNTO GANABA? Era proverbial el desinterés de Companys por el dinero. Renunció a su condición de ?hereu? y a los títulos familiares ?baronia de Juvert- ; como abogado se dedicó a defender a los obreros y campesinos pobres ?siendo él de una familia de ricos propietarios? cuya paga ha sido más de una vez, salir del Tribunal para la cárcel por ?excederse en la defensa?. Fue varias veces diputado a Cortes, concejal y Gobernador de Barcelona, Ministro de la República Española y Presidente de la Generalitat. Al terminar la guerra civil y pasar a Francia ?testimonio de José Antonio de Aguirre? toda la fortuna de Companys, consistía en 75.000 francos que depositó para pagar la pensión de su hijo enfermo en un Sanatorio francés.

Un día, siendo Ministro de Marina y diputado a Cortes, un paisano suyo le preguntó: ?Oiga Companys, cuánto gana un Ministro de la República??

-Pues no lo sé ? contestó el aludido.

-¡Qué atrocidad! ¿Cómo no va usted a saberlo?

-Pues muy sencillo: El día 1º de cada mes entra en mi despacho un señor muy fino, que es el habilitado, me entrega un tarjetero muy elegante con unos billetes dentro. Yo lo guardo en el bolsillo del pantalón, y cuando necesito dinero, meto la mano y sale un billete de 100 pesetas. Así que lo gasto vuelvo a meter la mano y sale otro, después otro y otro hasta que un día meto la mano y no sale nada. No sé más?.

Don Ängel Osorio, que cuenta el sucedido comenta: ?Cuando me refirió esto el interlocutor de Companys, habían pasado cuatro años y aún estaba estupefacto?.

Así era Luis Companys, a quien sus enemigos calumniaron y vilipendiaron presentándolo como a un ogro. Descalzo, erguido, con los ojos abiertos sobre la tierra, el mar y el cielo de su patria, pasó a la Historia hace ahora tres años. Sobre su tumba ya florecen los claveles rojos y, en torno a su recuerdo empieza a florecer también la leyenda.

Un día la flor será bandera y la leyenda será himno triunfal en labios de su pueblo.


(Artigo publicado no xornal La Hora en Santiago de Chile o día 16 de outubro de ... 1943)
Anulación do Consello de Guerra?
Biografía de Lluis Companys
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A CARTA DO ATLÁNTICO
O compromiso firmado por EEUU e Gran Bretaña o 14 de agosto de 1941 serve de recordatorio a RSP para ver a situación do conflicto mundial dous anos despois dos feitos...

16 de agosto de 1943

LA CARTA DEL ATLÁNTICO


Por Ramón Suárez Picallo

El Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, ha hecho importantes declaraciones con motivo del segundo aniversario de la Carta del Atlántico, índice y resumen de los principios y fines por los cuales están en guerra las Naciones Unidas. Mucho han variado las cosas a favor de la causa democrática, desde que, hace ahora dos años, ?en un lugar del Atlántico, Winston Churchill y Franklin Délano Roosevelt, en la cámara de mando de un buque de guerra, signaban el famoso documento, en el cual tiene hoy puestos sus ojos más de la mitad del mando como salida justa, de la guerra a la paz.

Recuérdese: eran momentos de grave ¡incertidumbre; Gran Bretaña no se había repuesto aún de los desastres de Creta, de Dunkerque y del Pireo; en los Estados Unidos -¡no se había producido aún la alevosa agresión de Pearl Harbour!? el Presidente que conocía toda la significación de la contienda, tenía que hacer frente, dentro de su propio país, a una fuerte corriente aislacionista, enemiga de la ayuda plena y total al bando democrático, Hitler acababa de atacar a la Unión Soviética, y sus ejércitos, avanzaban hacia el Este, con los ojos puestos en Moscú y en Leningrado, como principales metas de la primera etapa de la marcha victoriosa. El Fuhrer proclamaba a voz en cuello el exterminio del Ejército Rojo, después del cual habría de volverse, con todas sus fuerzas triunfantes, contra los últimos baluartes democráticos de Europa, especialmente contra las solitarias y gloriosas Islas Británicas. Después el gran salto sobre el Atlantico para domeñar a las Américas y hacer del mundo un vasto imperio totalitario con capitales en Berlín, Roma y Tokio, después de una meticulosa distribución de las ?zonas de influencia? de cada cual. Eran horas de oscura cerrazón para las esperanzas de los hombres libres. Fue entonces que surgió la Carta del Atlántico, después de meditado estudio de los dos grandes demócratas anglosajones: Roosevelt y Churchill, en ella estaban esbozadas las razones por las cuales, los hombres y los pueblos dignos, deben preferir ?morir de pie a vivir de rodillas?. Allí figuraban ideales eternos vinculados a los orígenes de nuestra civilización y de nuestra Fé, capaces de obtener fuerzas de flaqueza y de galvanizar los ánimos deprimidos, porque le abrían al combate caminos de esperanza, a los que no podría renuncia la Humanidad, en la marcha ascendente de su perfección y de su progreso. En el estudio y en la discusión del famoso texto, primó la reflexión, el comentario, la visión política y social del mundo. Y luego, en su promulgación bajo el azul del cielo y sobre el azul del mar, brilló la Fe. Sobre la cubierta del barco histórico, Churchill y Roosevelt en medio de millares de mozos vestidos de blanco, hincaron sus rodillas y sus cabezas, en una emocionante ceremonia religiosa pidiéndole a Dios testimonio y valeduría, para los altos propósitos. El famoso Salmo de David, ?Cofirmanus Dómine, Misericordiam Pópulos? se levantó en un solo eco de fervor y de esperanza y se extendió sobre el gran predio azul. Después vendría el esfuerzo común y victorioso.


CON FUERZA DE LEY

Evocando el suceso memorable, antes de ayer, el Presidente Roosevelt destacó el significado y la trascendencia universal de la famosa Carta. Y al hacerlo, citó los dos de sus más medulares puntos: el que se refiere al derecho de los pueblos a elegir, libremente, la forma de Gobierno en que deseen vivir, o a restaurar aquellas que les fueron arrebatadas por la fuerza; y el que propicia, para todos los hombres del mundo, una vida segura, exenta de temor y exenta de privaciones y con el disfrute equitativo de los bienes y normas de trabajo y de convivencia justas y decorosas.

La especial alusión del Presidente, preferentemente a esos dos puntos, tiene en estos instantes un marcadísimo interés. No es un secreto para nadie, que las Naciones Unidas debe resolver, en común, hondos y graves problemas sociales, económicos y políticos, dimanados de sus propios sistemas internos de vida política y económica; y que serán muy especialmente agudizados a la caída del artilugio totalitario en toda Europa, con una crisis de alcances difícilmente previsibles, por su magnitud y su profundidad. La importancia de esa colaboración y las dificultades de todo orden que ella ofrece, están siendo muy comentadas en estos días, por elementos altamente competentes y responsables de los medios democráticos internacionales. La entrevista de Québec, y el posible viaje posterior de Mr. Churchill a Moscú, tienen mucho que ver con ellas, aparte naturalmente del aspecto militar de la guerra, que hoy por hoy, es mucho menos difícil que su aspecto político y diplomático.

Tampoco decimos nada que no se sepa, si aseguramos que hubo discrepancias entre las Democracias en la política civil del Africa Francesa, después de su ocupación militar por los ejércitos aliados; que las hubo, y las hay, al contemplar la situación política de Italia a la caída del fascismo; que en Yugoeslavia no existe una sólida unidad entre los elementos anti Eje y que, entre Polonia y la Unión Soviética hubo y hay recelos y rozamientos. Todo ello, sin hablar de otros países, donde la permanencia o cambio de regímenes y sistemas, tampoco hallan unánimes aquiescencias, y sin aludir tampoco a linderos a donde cada uno pueda llegar en su propia cabalgadura?

Sobre este particular, la posición norteamericana nos ofrece sus avances y contraavances?

Dudas. Desde la Casa Blanca, Cordell Hull, así como Roosevelt, cada vez que la cuestión se ha presentado, la refirieron inmediatamente, a la letra y al espíritu de la Carta del Atlántico, como punto de partida y fuente de solución.

Y conociéndose, como se conoce la firmeza del Presidente Roosevelt en el sostenimiento de sus ideas; su respeto a la palabra hablada y al pacto escrito; su concepción democrática cristiana del nuevo mundo en consonancia con sus cuatro libertades; y, además, la índole de los problemas internos que debe resolver en su propio país no resulta aventurado suponer que su alusión específica a los puntos mencionados de la ?Carta?, tiene un claro propósito: Recordar a todo el mundo que las Naciones Unidas en la guerra y después de ella tienen un punto común de referencia: la Carta del Atlántico que, en su día, habrá de cumplirse con imperio y fuerza de Ley.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o 16 de agosto de ... 1943)
Máis sobre a Carta do Atlántico
Contido da Carta do Atlántico
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MARISCAL TITO, ESPAÑA E CHURCHILL
Churchill reuniuse nestas datas -en Italia- con José Brotz, o guerrilleiro iugoslavo, conocido en todo o mundo co nombre de Mariscal Tito.
Tito, un dos políticos europeos de máis relieve na II Guerra Mundial, comezou como xefe de guerrillas entre serbios, croatas, montenegrinos e eslovacos ...
RSP achéganos ao Mariscal Tito, falándonos da súa formación e aprendizaxe en España, como xefe dunha unidade militar ao servizo da República ...


15 de agosto de 1944

EL PREMIER CHURCHILL CON EL MARISCAL TITO


Por Ramón Suárez Picallo

Se sabía que el Mariscal estaba en Italia, e incluso se había anunciado una entrevista suya con el Sumo Pontífice, en una audiencia especial que le fuera concedida por el jefe de la Iglesia Católica.

Tito es una de las personalidades europeas de más relieve en la guerra actual; comenzó como jefe de guerrillas en el hervidero terrible de los serbios, croatas, montenegrinos y eslovacos, no sólo frente a los invasores alemanes de su patria, sino que también en oposición a Draga Mihailovich, militar de escuela, al servicio del Rey Pedro y de su Gobierno exiliado en Londres. Abordó la guerra del pueblo yugoslavo, en su doble aspecto de lucha civil y política, y a la vez de liberación nacional; y tuvo que habérselas frente al enemigo exterior y frente a los prejuicios internos, que veían en su filiación política comunista, un peligro tan grande o mayor que aquel que representaba el invasor extranjero. Se pusieron en su contra los elementos reaccionarios que dicen combatir ahora a Hitler, después de haberlo mantenido haciendo de amas de cría de su régimen nacional socialista, oponiéndolo a todo intento automáticamente democrático europeo; los munichistas y apaciguadores de toda laya, que cebaron al tigre, echándole tajadas de pueblos honorables, y que sólo reaccionaron contra él cuando quiso comérselos, enteritos, a ellos mismos.

Pero Tito se impuso, al fin. Él sabía de lo que se trataba. Por algo había hecho su aprendizaje en España, como jefe de una unidad militar al servicio de la República. Allí sintió todo el peso de la cobardía, de la injusticia y de la deslealtad de las falsas democracias de Europa, cuando dejaron sola a la heroica democracia hispánica, haciéndose la vista gorda ante el resuelto ataque de sus enemigos declarados; los fascistas italianos y los nazis alemanes. Tito aprendió muchas cosas en España. En primer lugar aprendió su tradición guerrillera, que va desde Viriato hasta el ?El Empecinado? y ?El Campesino?; luego las sutilezas de la política internacional, con sus tratados y compromisos, reducidos, cuando estorban, a tiras de papel mojado, ante los intereses de la tertulia de Cliveden, las ?200 familias de Francia? y la patria confundida con el patrimonio; y luego aquel refrán que dice: ?ayúdate a ti mismo? que luego te ayudarán Dios y los otros. El valeroso combatiente yugoslavo, puso en práctica lo que él había aprendido: levantó en armas a su pueblo en riscos, bosques, llanuras y montañas, se hizo potencia combatiente en nombre de su Nación, y trató de tú a sus opositores del uno y del otro bando apoyado en sus compatriotas que lo siguieron y le concedieron el crédito necesario para ser Mariscal y gobernante.

Fue entonces, que el realismo del ?hecho consumado?, el sentido práctico del ?mando porque puedo? y la realidad de la bomba de mano bien apuntada, se doblegaron ante el Mariscal Tito, y le rindieron los honores merecidos ?de ser igual entre iguales?. A la fuerza ahorcan, dice un viejo refrán. Tito es, hoy por hoy, el hombre de Yugoslavia y aún del resto de los Balcanes y de Centro Europa. Lo demás es filfa diplomática, entristecida por una pobre mendicidad de reconocimientos y derechos, que no van más allá del cotilleo cancilleresco.

Winston Churchill, conductor de la guerra en nombre del Imperio Británico, político conservador, protector de Badoglio y panegirista del régimen totalitario, reaccionario y falangista de España, acaba de entrevistare con Tito en Italia en calidad de igual a igual. Sin saberse a punto fijo, que lo que trataron el la entrevista, no es difícil deducirlo en líneas generales. Está latente en el mundo ?negarlo sería del género tonto? un problema fundamental de postguerra, especialmente el Europa, que puede resumirse en un dicho muy popular ?A ver quien lleva después el gato al agua?. Inglaterra, por su madurez política, por su claro entendimiento, sabiendo adelantarse a lo que venga, es quizá, el único país capaz de sobrepasar el choque incompatible de dos mundos, que irrevocablemente habrá de producirse cuando las armas cesen de hablar su lenguaje. Y de esa Inglaterra, conservadora y todo, es Mr. Churchill su primer intérprete, ínterin no vengan otros. Y no hay duda de que de esos dos mundos, sublatentes en la gran batalla puedan ser representantes el viejo Premier de S. M. B. y el joven mílite de los serbios, croatas y eslovenos, al frente del pueblo en armas.

¿De qué trataron? No es muy importante saberlo. Lo que importa es que se hayan encontrado, dialogado y saludado, porque la verdad vendrá, como viene siempre, por sus pasos justos y contados.

(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 15 de agosto de ... 1944)
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CHURCHILL EN NIÁGARA

Onte presentabamos un duro artigo sobre os "paseados" na loita fraticida do 36 en Galicia, entre eles a do seu benquerido irmán Xoan Antón, e pasados sete anos hai aínda fondas e sentidas secuelas... Ao día seguinte, RSP-na sua laboura como periodista- comenta a noticia do día: A visita de Churchill a Niágara (12-agosto-1943) e presenta ao tempo ós seus lectores as vicisitudes do gobernante inglés...


13 de agosto de 1943

CHURCHILL EN NIAGARA FALLS


Por Ramón Suárez Picallo

Mister Winston Churchill es no sólo el gobernante esclarecido del pueblo inglés, sino que es, también, uno de sus más típicos representantes. Descendiente de duques de romance y de leyenda, suele trabajar de albañil, en la construcción de s casa propia, y de cocinero, cuando quiere agasajar a sus visitas con un suculento guisote hecho por sus propias manos. Heredó, asimismo, de los fundadores consolidadores y entendedores del Poder y la grandeza de su nación, la emoción viajera, de los marinos, de los exploradores, de los colonizadores y constructores de ferrocarriles a lo largo de los desiertos misteriosos. Mister Churchill es, hoy, el más grande e inquieto viajero de Inglaterra y del mundo, pese a las ingentes preocupaciones y responsabilidades que lo atan a su cargo, de conductor y jefe político de su pueblo en guerra.

El otro día, en Nueva York, después en Washington, más tarde en Casablanca, al día siguiente en Egipto, ayer en Turquía, mañana en Moscú, y hoy, en Niagara Falls, a la orilla de las gigantescas cataratas, a un salto del Canadá, en cuya ciudad de Québec, se ha reunido con otra altas personalidades de la Gran Comunidad de las Naciones Británicas, con altos jefes militares y navales y donde todavía un nuevo ?tete a tete? con su insigne amigo y compañero de gloria y de armas, el Presidente Roosevelt. Y si no van allí los otros dos, Stalin y Chiang-Kai-Shek, es porque son Mariscales de sus ejércitos gloriosos, y no pueden abandonar el campo de batalla. ¡Es una lástima que los ?cuatro ases? del gran ?Pocker? democrático de nuestro siglo, no se encuentren juntos en la inmensa y rica tierra de los bosques, los lagos y los llanos, que cantó James Curwood, en páginas llenas de noble aventura y de arriscado esfuerzo humano! Pero por allí andan, como Pedro por su casa, Churchill y Roosevelt, Roosevelt y Churchill, preanunciando grandes acontecimientos, para dentro de días, o, quizá, de horas.

CHURCHILL LUCIRÁ UN NUEVO UNIFORME

El mundo conoce al insigne Premier del Gobierno de su Majestad Británica, ?enfardado? en toda clase de trajes, menos en el de militar con ?chafalonia?; de aviador con gorra de plato, de patrón de remolcador del Támesis, con chaqueta cerrada y visera sobre los ojos; de chaquet y sombrero como chimenea, para las solemnes ceremonias de tanguista, de albañil y de cocinero con chaquetilla blanca y recortada. Pues prepárese el mundo, para verlo con un nuevo atuendo: un traje de lienzo, impermeabilizado con aceite de linaza, editamentado con altas botas de agua, y sombrero oblongo ?sueste?, a manera de pescador de ballenas de los mares de Terranova. Porque es ese el ropaje de vigor, con que los diligentes funcionarios, encargados de las maravillosas cataratas, resisten, inexorablemente, a cuanto viajero llega a sus dominios antes de penetrar en los laberínticos y húmedos vericuetos, sobre los que canta y ruge la inmensa torrentera, su canción y su ira, al lanzarse sobre el río espumoso. ¡Y luego a retratarse, a firmar en un grandioso libraco, todo lleno de tonterías trascendentales a comprar pasteles y recuerdos y, por último, a comer en un excelente restaurant que está allí al lado, las mejores angulas, truchas salmonadas y estofado de buey, de toda la Unión Norteamericana! ¡Todo hay que hacerlo así, para no quebrantar las costumbres y para que el viaje a Niagara Falls, resulte, verdaderamente ?instructivo y provechoso?! ¡Y así lo hará Mr. Churchill, que ostenta, entre otras grandes virtudes, las del buen burgués de Inglaterra, sencillote, cordial y amigo de la naturaleza.


Y DESPUÉS, LA LEYENDA?

Pasado el buen yantar, con café, copa y cigarro puro ?el imperdible puro de Mr. Churchill? viene con sus pasos contados la narración de la leyenda, candorosa e impresionante, al conjunto de las volutas de humo: ?En los felices tiempos de maricastaña, hubo por aquellos contornos, una pareja india, perdidamente enamorada. El mozo pertenecía a una tribu, y la moza a otra distinta. Eran enemigos, o mal avenidas las dos tribus y los jefes respectivos se oponían a la boda. Los enamorados, como todos los enamorados del mundo, se verían a hurtadillas, a la luz de la luna en los bosques de abedules y álamos, encinas, pinos y robles. Se ?juraban amor eterno?, con las manos temblorosas entrelazadas, hasta que fueron descubiertos. Entonces, acordaron morir, ?el uno por el otro?, igual que habían vivido. Construyeron una canoa, a manera de barril, se metieron dentro, y se dejaron ir en la furiosa correntada, hasta desplomarse entre la rugiente catarata. Sin soltarse las manos vivitos y coleando, se toparon de pronto, flotando río abajo sobre el barril intacto; llegaron al mar, recalaron en una isla y fueron felices en ella. Y ?colorín, colorado??.

Mr. Churchill, suele tener destellos de vocación poética. Más en esta ocasión, que lo acompaña en la aventura ?turística? su bella hija Mary. Sus robustos y gloriosos 70 años, y la circunstancia de estar familiarmente, entroncado con familia norteamericana, debieron predisponerle para saborear a hermosa leyenda del Niágara. Ojalá esa delectación le fuese placentera, como contrapeso a los textos y noticias bélicas: tanques, aviones, buques, cañones invasiones y demás, para llegar a la victoria. ¡Para que el mundo en paz, con libertad y sin temor, pueda gozar la inmensa belleza del sol, del bosque y de las aguas lanzadas hacia el mar, fecundando las tierras labrantías de pan llevar. Por eso, más que por emoción turística, anda por los caminos del aire, del mar y de la tierra, este insigne viajero que es Mr. Winston Churchill.


(Artigo publicado no xornal La Hora en Santiago de Chile o día 13 de agosto de ... 1943)
Outro artigo de RSP sobre Churchill (Uns meses antes)
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SIMÓN BOLÍVAR
Nestes días estase a falar de Simón Bolivar polo feito que o presidente Chávez ordenou a exhumación dos restos do Libertador para saber exactamente a causa da súa morte en 1830, pois dúbida das versións dadas polos historiadores...
Curiosamente no día de hoxe, cúmplense 227 anos do seu nacemento e RSP -en 1942- recordaba tal efemérides. Tamén publicou outro artigo o 16 de decembro de 1943, lembrando a data da súa morte e do que indicamos o enlace ao pé deste texto.


24 de julio de 1942

EFEMÉRIDES: SIMÓN BOLÍVAR

Por Ramón Suárez Picallo

Tal día como hoy, del año 1783, nació en la Ciudad de Caracas, Simón Bolívar. Este suceso marcaba ?como diría Stefan Sweig- un momento estelar de América. Con Bolívar nacía uno de los más fuertes valores políticos, militares y espirituales de aquel gigantesco movimiento liberal del siglo XIX, cuya consecuencia había de ser la aparición de 20 nuevas naciones libres y democráticas. No es este el lugar para hacer la biografía del libertador. Ni tampoco hace falta. Bolívar es quizá el americano que tiene más biografías, entre buenas y malas. Pero tampoco es cuestión de que pase inadvertida la efemérides. Porque tanto o más que su gesta de libertador y organizador de naciones importa su visión sobre el futuro de América. Su concepción de una Confederación de pueblos americanos, sigue siendo tema de actualidad. Tema, principio y camino seguro, estudiado día y día por quienes tienen la responsabilidad de conducir los destinos de estos pueblos. Aquella su exclamación amarga, ?he arado en el mar?, pronunciada en Santa Marta, en casa del español Mier, poco antes de su muerte, no ha resultado cierta por fortuna. Por el contrario, había arado y sembrado en tierra firme y fértil. En esta fecunda tierra de América que devuelve el viento por uno de las siembras de nobles ideas y altos pensamientos. Y de esa categoría fue la arada y la siembra del gran caraqueño, nacido tal día como hoy de 1783.


(Este artigo publicouse no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 24 de xullo de...1942
Artigo de RSP lembrando a morte de SIMÓN BOLÍVAR
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