OUTRA VISIÓN


CONTRA O PENSAMENTO ÚNICO (Oficial ou alternativo)
Se repetimos unha mentira unha e outra vez, a xente terminará por crela.

(Joseph Goebbels)



O meu perfil
teixeira1970@hotmail.com
 CATEGORÍAS
 RECOMENDADOS
 BUSCADOR
 BUSCAR BLOGS GALEGOS
 ARQUIVO
 ANTERIORES

El “caso Valadés” y los demagogos involuntarios
El “caso Valadés” y los demagogos involuntarios
Miguel Boó
XORANL.COM


Leo en Xornal.com un artículo titulado “Las trampas en el caso Valadés” en el que advierto afirmaciones, comparaciones y juicios de valor con los que no puedo estar de acuerdo. De entrada, que su autor sostenga que la afinidad de la Asociación Galega de Amizade con Israel es, en realidad, una amistad con el Gobierno de Israel revela desconocimiento o mala fe, pues el señor Valadés difícilmente puede evitar –sin ser grosero- que la Embajada de aquel país se muestre interesada en su caso.

Por cierto que la legación diplomática israelí se limitó a enviar una carta intachable al vicepresidente de la Xunta, una misiva absolutamente conciliadora y dialogante, contra la que el señor Quintana reaccionó de forma desproporcionada por entender, erróneamente, que se habían injerido en asuntos internos de su partido.

Más bien es el BNG el que, por supuesto en el ejercicio de su derecho, ataca al Gobierno de Israel cuando y cuanto le place. Otra cosa bien distinta aconteció cuando el BNG se negó a aprobar la condena del Holocausto si no se vinculaba –en un acto de banalización imperdonable y, a mi juicio, claramente judeófobo- el mayor genocidio industrial y planificado del siglo XX, con la situación actual de Palestina, donde el número de bajas más importantes de su población ha sido, con mucha diferencia, el perpetrado a manos de árabes, especialmente jordanos, y no de los israelíes. A pesar de ello, el BNG –que el año anterior sí se había adherido a la Declaración Institucional en Memoria de la Shoah- se empeña en considerar que la muerte (lamentable y condenable, por supuesto) de aproximadamente 4.500 palestinos, es un genocidio como el Holocausto de 6 millones de judíos, aunque nada tiene que decir de los más de 15.000 palestinos asesinados por sus hermanos.

El columnista sigue aseverando que existe un pacto económico y militar entre Estados Unidos e Israel, como si esto fuera ilícito y como si Egipto, Jordania, Marruecos, etcétera no hubieran suscrito con el “Gran Satán” y el pérfido Bush acuerdos similares, si no superiores, en términos tanto macroeconómicos como militares. En cuanto al gran descubrimiento de que ni todos los judíos ni todos los israelíes están de acuerdo con el sionismo, expuesto el argumento como una tara, como un pecado de este movimiento nacionalista, eso es como deducir que como no todos los gallegos son nacionalistas, o soberanistas, o independentistas, esas ideas ya están en entredicho, como las del malvado sionismo al que algunos han convertido en el único nacionalismo que no tiene derecho a conquistar sus metas y sus legítimas aspiraciones.

El artículo de Manuel de Castro, que quiere ser equidistante pero no lo consigue y que cae –doy por hecho que sin quererlo- en argumentos demagógicos y objetivamente inconsistentes, habla de Israel como un país con normas “mucho más democráticas que su entorno” lo cual, más que un reconocimiento es una acusación. En efecto, ser más democrático que un entorno de tiranías, satrapías y regímenes teocráticos donde la mujer pinta menos que muchos animales, donde se ahorca a los homosexuales o se lapida a las presuntas adulteras, no es gran cosa. Sobre todo si decimos la verdad: Israel es una democracia ejemplar donde el millón largo de árabes con ciudadanía israelí (no los miles de los que habla el columnista, tal vez mal informado) son los únicos de todos los árabes del mundo que gozan de derechos democráticos, de partidos, de jueces, de medios de comunicación propios e incluso de diputados que utilizan la tribuna de la Knesset para proclamar la destrucción del estado de Israel.


Sobre Israel y Palestina

El Parlamento hebreo controla al Gobierno, los tribunales son independientes y nadie va a la cárcel sin un juicio justo, incluso quienes se niegan a participar en “acciones de guerra inmorales incumpliendo mandatos expresos de la ONU”.

Y hablando de inmoralidad, ¿dónde hay una mayor que la de quienes usan a sus hijos como “mártires” (¡!) o la de quienes se escudan en civiles para arrojar misiles contra poblados israelíes sin importarles la vida de su gente? Cuando determinadas ONG denuncian cada año el uso de niños en las guerras, ¿cómo es que nunca salen a relucir los pobres niños palestinos?

En cuanto a las decisiones de la ONU, ¿por qué algunos se empeñan en acusar siempre a Israel de incumplir acuerdos de Naciones Unidas, si el primero y más importante de todos los mandatos, el de la partición de Palestina hace 60 años, fue desoído por los países árabes que invadieron el recién creado estado de Israel con el objetivo público y publicado de “arrojar los judíos al mar”? ¿Son culpables los israelíes por haberse defendido sin la ayuda de nadie y con la complicidad cobarde de la ONU y de los países occidentales, incluidos los EEUU, y de haber ganado aquella guerra de supervivencia y las que tuvieron que librar después?

El pobre pueblo palestino, con el que me siento profundamente solidario, es rehén de sus dirigentes, es cautivo de sus terroristas y es víctima de políticos corruptos, como el venerado Arafat, que han dilapidado ayudas europeas muy superiores a las que se destinaron al famoso Plan Marshall tras la segunda guerra mundial. Por cierto que en Israel juzgan y condenan a sus dirigentes cuando se demuestra que se han corrompido o se han llevado dinero a París o a Suiza.

Y, bueno, la situación actual que padece ese pobre pueblo, con ser lamentable no explica el fenómeno “de los campos palestinos en los que se crían terroristas” como nos invita a pensar Manuel de Castro. Si así fuera, habría terroristas en decenas de países en mucho peor situación socio-económica que los palestinos. Además, ¿de qué campos habla? Campos son los de Darfur, campos son los que hacinan a miles de personas en tienda de campaña, sobre el barro, sin agua, ni luz ni nada. Y en Palestina hay coches, escuelas, luz, cibercafés, quirófanos, teléfonos móviles… Lo que no hay son los vergeles que les dejaron los israelíes y ellos destruyeron en Gaza…

Pero diremos más: ni siquiera es cierto que el fenómeno del terrorismo se deba a la ocupación. Setenta años antes de la ocupación, y 50, y 40 y 30 años antes, los árabes ya masacraban a los judíos en la Tierra de Israel, renombrada como Palestina por los romanos como hiciera Franco con Euskaherria llamándole Vascongadas. Y digo árabes y no palestinos porque este vocablo, referido a los árabes o sirios del sur que vivían en Israel no tiene más de 40 años. De hecho, en los periódicos de 1948 que he tenido el capricho de consultar no aparecen más que árabes contra israelíes. Es más, desde finales del XIX y durante todo el mandato británico los palestinos de aquellos lugares eran los judíos, que crearon el Banco de Palestina, la Orquesta de Palestina, la Compañía de Frutas de Palestina, etcétera.

Sin embargo, lo más grave del artículo de Manuel de Castro es que no entra en el hecho irrefutable de que nada hay en el corpus doctrinal del BNG que impida a Valadés ser nacionalista como es –y de los mejores- al tiempo que pro-israelí, pro-saharaui o incluso pro-cubano. Tanto es así que en la primera representación de su expulsión, a través de un auto de fe inquisitorial, vergonzoso y humillante en el que no faltaron improperios, insultos y amenazas contra su persona, el sanedrín bloquero salió ante la opinión pública diciendo dos cosas: una que la línea oficial era “discoincidente” con Valadés en el conflicto de Oriente Próximo, y dos, que, en palabras de su máximo líder Anxo Quintana a los medios de comunicación, no existía ningún expediente contra nadie y no se iba a expulsar a nadie.


Una canallada y un atropello

Y como el columnista no entra a fondo, pues se dedica a marear la perdiz con argumentos, a mi juicio pueriles, como comparar a Valadés con un seguidor del Depor empeñado en ir a Riazor con la camiseta del céltico Vlado Gudelj. Lo cierto es que, parodiando el desafortunado ejemplo, el señor Valadés es de los que saldría al campo con una camiseta de su equipo (el BNG), cantaría su himno y sería, además de jugador, abonado y accionista. El problema no está, pues, en que “no sienta los colores”, como se dice en el argot futbolero. Siguiendo con el símil, la pega reside más bien en que los intolerantes que mandan en su partido, no le perdonan que, aún siendo del Dépor, en la disyuntiva entre Madrid y Barça, Valadés se alinee con los merengues. Y eso, se pongan como se pongan los upegallos custodios de las esencias patrias, es una boutade. Y, si analizamos las consecuencias de aplicar ese disparate al caso que nos ocupa, no podremos concluir sino que se ha cometido una canallada y un atropello.

Pedro Gómez Valadés, a quien tengo el honor de tratar, es desde hace 12 años un nacionalista convencido, galego-falante, supongo que independentista, etcétera. El señor Valadés no deja de cumplir ni una sola de las normas esenciales del partido al que pertenece. Y en ningún sitio se dice que un judío no pueda ser nacionalista gallego o un cambadés defender a Israel, a Irán o a Cuba.

El argumento del señor Castro de que es lógico que el PP podría fulminar a un militante que alabase el régimen cubano o el PSOE a uno de los suyos que piropee al partido conservador, nada tiene que ver con lo que nos ocupa, aunque estoy seguro de que el columnista cambiaría de opinión sobre lo disparatado del supuesto comportamiento de esos militantes del PP o del PSOE, si la casuística fuese otra. Por ejemplo, apuesto que ni a él ni a mi nos pareció disparatado en su día que los teólogos de la liberación dijeran, dentro de la Iglesia Católica, lo que dijeron contra el statu quo vaticano, o cuando nos pusimos del lado de los curas marxistas o abortistas… Entonces eso no era un disparate, claro.


Las visiones "discoincidentes"

Ser pro-israelí, pro-tibetano, pro chií, pro suní, pro kurdo o pro-Saddam, no afecta a las esencias del BNG ni de ningún partido, y sí a la libertad de expresión y de conciencia de quienes desde ese partido tienen visiones “discoincidentes” en esas materias de índole más bien subalterno. Diré más, si un asunto de política internacional como el que nos ocupa fuera motivo real de expulsión, como la que se acaba de consumar miserable y autoritariamente contra Pedro Valadés, ¡qué no tendrán que perpetrar en lo sucesivo los guardianes de las esencias estalinistas del Bloque contra sus militantes de la CIG que hablan español, van a misa e incluso comen tortilla de huevos batidos con patatas! ¿Y como resolverán, sino con purgas, la desviación que sin duda encabezan todos los socialdemócratas que infestan el partido (o frente de partidos)? ¿Y que círculo concéntrico del infierno talibán les reservarán a los meros autonomistas que se atrevan a opinar contra el independentismo o la conquista del Bierzo?

Es más, ¿qué destino cruel les espera a los pocos que en la asamblea de Vigo, cuando se expulsó en primera instancia a Valadés, no aplaudieron y jalearon a rabiar –con la connivencia de la diputada Olalla Fernández Davila- la intervención energúmena de Balbino Pérez Bellas, arquitecto jubilado, quien propuso como solución del conflicto de Oriente Próximo el que Irán arrojase una bomba atómica sobre Israel? (Excuso decir que a muchos de los que aplaudieron una iniciativa tan felizmente pacifista, los vi tiempo atrás en la magna manifestación contra la guerra celebrada en Vigo).

A Pedro Gómez Valadés lo expulsan los judeófobos del BNG, por judío (sin serlo). Lo expulsan porque a su juicio (y los demócratas como ellos no necesitan demostrarlo) Valadés está a sueldo del Mossad. Y de la Embajada. O porque, como también declaró a “Novas da Galiza” el empresario palestino Ghaleb Jaber Ibrahim –sin probarlo, porque sería imposible- hizo el servicio militar en Israel y es un judío converso. Eso sí, pronunció ambas cosas como acusándolo de cometer algún delito. Sólo diré que si existiese vergüenza y justicia en este mundo, alguien debería decirle a ese señor que Pedro Gómez Valadés, a quien ha faltado al respeto, tiene desde pequeño una minusvalía que le impediría formar parte de cualquier ejército del mundo. Pero el caso es mentir, que algo siempre queda.

A Pedro Gómez Valadés lo han expulsado “por apoyar a un país imperialista”. Llaman imperialista a un estado del tamaño de Galicia sin la provincia de Lugo y la mitad de su territorio convertido en desierto. Un país que renunció a sus legítimas conquistas en guerras de defensa, y que devolvió su botín a Egipto y Jordania a cambio de paz… Si el BNG es un partido antiimperialista, ¿qué han dicho del expansionismo de la Unión Soviética, de China…? ¿Dónde estaban estos anti-imperialistas de pacotilla mientras la URSS de Stalin o la China de Mao masacraba a millones de rusos, o chinos, o tibetanos? Se lo diré yo: Estaban donde han estado siempre, en el epicentro de la “ley del embudo”. Por lo demás, nunca dijeron nada favorable a esas víctimas ni condenatorio de esos verdugos. Pero, esto que no falte: llegaron a justificar, por ejemplo, la invasión de Checoeslovaquia y a colocar a Irán como modelo y paradigma a seguir.

Y dicho todo lo anterior soy de los que piensa que, en el peor de los casos, si alguien debería irse del BNG para no desprestigiar el nacionalismo moderno que dicen querer encarnar, esos deberían ser los intolerantes, los fanáticos, los dictadorzuelos y pequeños torquemadas que, siendo gentes de la base o de las alturas (que también los hay), no son capaces de respetar la libertad de expresión recogida en sus propios estatutos. En mi opinión, los fachas del Bloque deberían dedicarse a otra cosa: ir de cara –basta ya de tratar de engañar a incautos con el disfraz de corderillos de pascua- y fundar un partido estalinista. (Y expulsar a los leninistas, maoístas, trostkistas y, tal vez, a los marxistas). Los demás, que sean valientes y que no se dejen amedrentar por quienes se comportan como hienas, y que reivindiquen su derecho a forjar un frente nacionalista democrático y moderno, y no autoritario y casposo.

Miguel Boó es escritor, periodista y secretario general de AGAI.
Comentarios (0) - Categoría: Galiza - Publicado o 11-05-2008 23:12
# Ligazón permanente a este artigo
Chuza! Meneame del.icio.us digg Fresqui
Outras ideas, outro galeguismo
Outras ideas, outro galeguismo
SUSO DE TORO
EL PAÍS
09/05/2008


As ideas sobre cultura, sociedade, política que se expresan en galego viven até tal punto nun universo propio que mesmo contaminan a lingua, así o galego é visto pola sociedade como unha lingua con ideoloxía: o "galeguismo", o "esquerdismo" ou as dúas cousas xuntas. Ese feixe de ideas é internamente diverso, é un mundo rico, fértil, moderno en varios aspectos, porén, hai un rasgo que o domina: a autocompracencia autoxustificadora, o complexo de vítima que empece ser autocrítico. E de aquí deriva a incapacidade de actualizarse historicamente.

O galeguismo hoxe é un mundo autónomo e levitante, tecido coas complicidades, medoñento, refuxiado na ideoloxía para non afrontar o noso tempo, o mundo.

Historicamente a literatura foi tronco e nervo do galeguismo, agora está a ser un tóxico; para ser unha corrente cívica plena o galeguismo non pode encerrarse nunha visión literaria, nun cómodo limbo. Son a España e Galiza iguais que no ano 75? Iguais que antes da Unión Europea? Como cando había Banco de España e peseta, exército nacional de leva obrigatoria, alfándegas e gardas civís nas fronteiras estatais? É o mundo igual ao de antes da queda da URSS? Os discursos nacionais e as estratexias que procuran xustiza hoxe deben contestar con humildade a esas preguntas ou entrarán nun camiño sen saída; ou xa están. O nacionalismo galego debe aceptar que a queda da URSS e o modelo soviético, fracasaron do seu propio fracaso. E os cascallos que ficaron onde aquela utopía son pouco útiles á humanidade.

Existiu colonialismo, existen políticas imperialistas: Irak, Palestina, Tíbet, a man de Estados Unidos, Francia, China en África... Mais os dominadores xa non precisan do colonialismo clásico, as relacións de dominio e explotación funcionan dun modo máis complexo, orgánico e eficaz, pois formamos todos un único corpo mundial e os conflitos están xa todos dentro de nós. Aceptar a realidade obriga a falar claro da organización da economía, non se pode dicir unha cousa e facer a contraria se un quere ser tomado a serio pola sociedade. Hai unha esquerda na Galiza, e por extensión o nacionalismo galego, que aínda ten que pensar que facer coa idea da revolución. Recoñecer o mundo existente non obriga a ser de dereitas, o mundo está como está para ser transformado nun mundo máis xusto.

E, sobre todo, o nacionalismo galego debe abandonar de vez a visión grandilocuente que ten de si mesmo. Na II República o galeguismo político foi quen a liderar un proceso histórico, a loita pola autonomía; o nacionalismo debe recoñecer a evidencia de que non interviu de forma decisiva nos procesos políticos e socieoconómicos que modelaron a Galiza actual: democracia, autonomía, UE... A maior parte del estivo á marxe ou enfrentouse a eles, foron outras correntes políticas as que os conduciron, o nacionalismo foi testemuñal a través de figuras ou organizacións que non son centrais no BNG.

De aí esas ambivalencias coa autonomía e a construción da Europa. A sociedade galega deulle ao nacionalismo un capital humano valiosísimo, a xente máis rebelde, animosa, comprometida, sobre todo a xuventude. Con iso fixo políticas de resistencia, que paliaron ataques a intereses nosos concretos, políticas defensivas. Tendo tan grande riqueza humana, hai que concluír que faltou intelixencia política e visión histórica. Leva décadas a remolque da historia.

DURA LINGUA, DÚAS LINGUAS
E o pensamento sobre a lingua, que ten un papel tan importante no galeguismo, está completamente obsoleto, fóra de época e completamente á defensiva, encerrado en consignas. Hai que escoitar a realidade social (mesmo hai que considerar as obxeccións dos obxectores, alén do indudábel integrismo que conteñen, non hai máis remedio que consideralas). Analizamos a presenza do castelán entre nós como imposición imperialista e colonial, e foino historicamente, padecéronse políticas para facer desaparecer a Galiza como reino efectivo e para reducir planificadamente o galego de lingua do país a xerga de paisanos. Aínda non fixemos a necesaria experiencia terapéutica de botar fóra o que ten sido e mais é o ser galego falante, vivir connotado remarcadamente como galego, esas experiencias de humillación e de destrución da identidade personal. Necesitámolo, é terapéutico, sen que iso nos deteña na autoxustificación e o vitimismo.

Con todo, o castelán xa non precisa da imposición para trunfar, agora son os galegos e galegas os que o procuran, os que abandonan en canto poden as nosas palabras, mesmo o sotaque, para asimilarse como castelánfalantes. É por algo. Emular, copiar é un mecanismo de melloramento que ten a nosa especie. Hoxe a nosa xente copia os modelos sociais dominantes, o que ve na televisión, os modelos que trunfan na nosa sociedade aculturizada. E con iso temos que competir. Competir é ofrecer un producto mellor, algo máis atractivo e que ofreza viabilidade e progreso personal e social. Ou iso ou nada.

Sempre é complicada a coexistencia de dúas linguas na mesma sociedade, loitan. O galego é a lingua da Galiza, mais o castelán non é unha lingua calquera en ningún sentido. Hoxe é unha evidencia social abrumadora entre nós, abonda escoitar á xente: non é unha lingua estranxeira en absoluto, non sendo no plano da ideoloxía.

E para comprender sen autoenganos a relación que pode ter o galego co castelán, hai que aceptar que o español é unha lingua distinta ao euskaro, o finés, ou o polaco, que só se fala en Polonia por polacos, ou que o italiano, cun grande pasado literario e que foi en Europa lingua de cultura; distinto que o francés, falado en Francia e parte de África e cunha tradición cultural enorme... Tampouco o español é o de hai corenta anos, o da España encerrada de Franco, ignorante, atrasada, de costas a Europa. Aquela era unha lingua de trinta e tantos millóns de españois, unha lingua dun estado nación. Coa democracia, a entrada na Europa e o medre económico o Estado español gañou prestixio e espazo no mundo e gañou influencia en América. Isto reforzou o papel e a importancia do castelán. Non é unha lingua calquera: é a terceira lingua en falantes do mundo e cada vez máis estudada na Europa, onde come o terreo do francés e italiano como segunda lingua. Nada máis e nada menos.

É unha das grandes linguas do planeta en cifras, tamén potencia cultural. España como conxunto éo: Velázquez, Goya, Picasso... A literatura en castelán é dunha riqueza enorme: La Celestina, Don Quijote, San Juan de la Cruz, La vida es sueño, Quevedo, En las orillas del Sar, César Vallejo, Lorca, Valle... E esta España europea, desmarcada das políticas imperialistas, cun goberno paritario é vista con interese no mundo. O castelán é a lingua desa potencia. Para ben e para mal temos que tratar cunha lingua así, cun dobre carácter para nós: é un instrumento moi valioso ao noso dispor e tamén é unha máquina de colonizar culturalmente.

E para conseguir algo hai que parar e constatar que os galegofalantes somos unha minoría no noso propio país, iso é evidentísismo nas cidades. E as políticas que se pensen deberán ser para protexer a esa minoría. Asumámolo, o galego como lingua social, xa non digo nacional, está nunha situación histórica agónica. Afrontémolo.

DENTRO, FÓRA, CON, EN ESPAÑA
E afrontemos a nosa relación con España ou en España. As relacións puramente bilaterais son unha construcción metafísica irreal, pois son posibeis relacións federais, mesmo confederais, mais non unha relación entre entes separados: a Galiza existe en por si de certas maneiras e así podemos falar de Galiza e de España, mais a Galiza existe en España de moitos modos, bos e malos.

Debéramos deixar frases goras que están a anos luz da realidade social, das realidades humanas. Desde a Galiza, desde o galeguismo, ademais de pensarnos na Europa hai que pensar as relacións coa España e na España, na actual pertenza a un Estado. Logo de estudar os números e preguntarnos cal é a nosa posición: somos estranxeiros a esa realidade humana e política? Somos parte? Estamos aí malia non sermos de aí? Estes cidadáns e cidadás que vivimos aquí, con esta perspectiva e intereses, esta cultura, esta historia e esta lingua, temos dereito a esixir recoñecemento para nós, para as nosas identidades? E que poden agardar de nós os demais cidadáns do Estado? Lealtade a un pacto de convivencia? Cales serían as condicións? Máis aló das conveniencias, temos lazos de irmandade con eles?
Comentarios (0) - Categoría: Galiza - Publicado o 10-05-2008 08:49
# Ligazón permanente a este artigo
Chuza! Meneame del.icio.us digg Fresqui
O caso Dreyfus e o primo do Zumosol
O caso Dreyfus e o primo do Zumosol
Afonso Vázquez-Monxardín

Que o Alfred Dreyfus pasase de 1895 a 1899 no inmundo cárcere da Illa do Demo, na Guaiana francesa, famoso el pola novela ‘Papillon’, é un incidente case nimio. Moitos homes hai que botan uns aniños na cadea inxustamente condenados e logo saen; unha gran putada para eles, pero ningún paso, nin adiante nin atrás, para a humanidade. O que lle deu sona ao caso Dreyfus foi a famosa carta de Zola ‘Eu acuso’, coa que fixo renxer as conciencias dos intelectuais e políticos franceses e que os puxo diante do espello das súas miserias ao amplificar as protestas da familia Dreyfus ante a súa inxustísima condena baseada só no feito de ser ‘distinto’: xudeu e alsaciano. O caso é vulgar: acusación falsa de espionaxe topa chibo expiatorio claro para o imaxinario colectivo dominante (nacionalista francés e antisemita). E despois, cando se demostra que el non é culpable de traizón, os militares non dan o brazo a torcer, mandan ao seu defensor a África e absolven ao malo, Esterházy, en medio das aclamacións conservadoras e monárquicas. O pobre Dreyfus ten que aceptar un indulto -como se fose culpable- ante a evidencia de que o único importante é seguir vivo. O caso do amigo Pedro Gomez-Valadés non ten case trascendencia. Porque as condicións que poña o BNG para ser militante do seu grupo non lle importan case a ninguén. O BNG non é o exército ou a República francesa; é algo pequeneiro, moi visible e cuxa evolución está, no aire. Nas autonómicas -as ‘súas’- de 1997, 2001 e 2005 pasou de 18 a 17 e a 13. E é unha organización política estraña que parece subir costa abaixo. Non é partido, non é alianza electoral, non se define de dereitas nin de centro nin de esquerdas. Aspira, nin máis nin menos, que representar a Galicia toda coa estrela vermella. ¿Toda? Pois parece que non. Si a construtores, obreiros, labradores, industriais, funcionarios, gardas civís, gays, profesores, chapistas, estudantes, médicos, enfermos... pero non aos que deles sexan occidentalistas amigos de Israel, progresistas ou conservadores que defendan dous Estados naquelas terras e unha paz sen mísiles nin suicidas asasinos. O único importante deste nímio caso é pulsar ata que punto hai no seo do nacionalismo benegueiro un oco para poder recibir con normalidade informacións plurais do conflicto, pois froito dunhas inercias doutros tempos, o BNG tende a considerar fiables a Hamas, a Castro, a Chávez, a Ahmadineyad e en xeral a calquera cousa que soe antioccidental e antiamericana. Desde logo, eu non quero para amigos de Galicia eses supostos amigos do BNG. Nin aos que andan a expulsar esta voz, como dirixentes do meu país. Anxo Quintana ten a responsabilidade de impor sensatez e visualizar a posibilidade de reflexión interna que poida chegar a producir un cambio nas posturas internacionais paralelo ao producido desde o rupturismo radical do ‘Estatuto nunca máis’ e dos discursos do insensato Telesforo Monzón o 25 de xullo, á xestión ilusionada e reformista do marco autonómico. Ou, frivolizando, desde a chaqueta desfarrapada, o vestidiño indio e a pancarta do ‘non’, á perruquería, maquillaxe e zapatos de a 400 euros.

(Por certo que Ahmadineyad ameazou a semana pasada aos que celebren o 60 aniversario de Israel: ‘... deben saber que non só non lles reportará beneficio ningún senón que ademais os seus nomes quedaran rexistrados no colectivo dos criminais e asasinos do pobo palestiniano. Estas persoas terán que saber que nun futuro próximo estes criminais renderán contas, que cada un dos que os apoiaron tamén terán que responder porqué brindaron o seu apoio a este réximen ocupacionista... convirtíndose desta maneira en partícipes das masacres perpetradas contra a poboación oprimida de Gaza e Palestina’. Así que xa saben, a calar. Os do BNG, uns santiños que deben medrar e superar complexos, pero ¡aí co atolado primo de Zumosol!).
Comentarios (0) - Categoría: Galiza - Publicado o 08-05-2008 03:02
# Ligazón permanente a este artigo
Chuza! Meneame del.icio.us digg Fresqui
Un Dragón no corazón do BNG
César Pazos Carreiro*
Membro do Consello Local do BNG en Vigo
Artigo que foi publicado no Faro de Vigo
01.05.2008


Quero erguer hoxe a miña voz en defensa da Democracia. Quero erguer hoxe a miña voz, como moitas outras veces fixen en defensa de Galiza, para denunciar desta vez, a grave perda de democracia interna dentro do BNG. Democracia non é só votar. Democracia é o libre pensamento, participar, ter dereito a organizarse e como consecuencia delo poder votar. Sin represións por manifestar o que pensas.

Na Democracia non hai preguntas e respostas prohibidas, non hai temas demasiado sensibles ou delicados para ser explorados, non hai verdades sagradas. Pedro Valadés, eu e 50 militantes máis pensamos que, no tema de Oriente Medio, Israel leva a razón. Nós cremos que o pobo Israel ten dereito a existir e existir en Paz.

Vivimos en sombras dentro do BNG. Quero espantar esas sombras prendendo unha vela, para que todas e todos os cidadáns galegos poidamos presenciar como se expulsa a un patriota galego por exercer o dereito a pensar e opinar con iniciativa propia. Pedro Valadés é repudiado por algúns dirixentes do Bloque por pensar e decir, que nun conflicto internacional de Oriente Medio, o pobo de Israel ten razón ao reclamar o dereito a existir. Pedro Valadés é expulsado por crear unha Asociación Galega de Amizade con Israel. AGAI.

Como patriota galego, sinto que, Israel é un exemplo a seguir. O Sionismo, o nacionalismo Israelí, conquire ao saír de Auswichtz recuperar a súa patria, a súa fala, a súa historia, xuntar os seus fillos e o máis importante, conquire a Democracia. Israel é un pobo democrático.

Temos un monstruo dentro do BNG. Un Dragón no corazón dalgúns dirixentes con pingallas antisemitas. ¿Que é se non, os aplausos histéricos a favor do bombardeo nuclear do pobo de Israel, producidos dentro dunha organización pacifista como o BNG? ¿Que é se non, negarse a condenar o Holocausto no parlamento galego con malas excusas? O Holocausto condénase e punto. ¿Por que se advirte? “cuidado co que se fala que sae nos medios” . Cuidado ¿de que? ¿De que razóns non se pode enterar os cidadáns galegos?.

Sinto vergonza. Levo militando no Bloque 31 anos, como consecuencia directa de ser galego eu son nacionalista. Son home de esquerdas. Pero costame respirar cando alguén aplaude un bombardeo nuclear, ou negase a condear o Holocausto, ou se expulsa a alguén por ser amigo dos xudeos.

Loitarei para ter un BNG democrático. Loitarei contra ese Dragón que algúns do BNG levan dentro do peito.

Shalom.
Comentarios (2) - Categoría: Galiza - Publicado o 01-05-2008 05:19
# Ligazón permanente a este artigo
Chuza! Meneame del.icio.us digg Fresqui
Xitanos, Xudeus e Galegos.
Anxel Vence

Un militante do Bloque Nacionalista Galego acaba de ser expulsado dese partido gobernamental baixo a sospeita de que xudaizaba en segredo a favor do Estado Imperialista de Israel. Máis ben era un segredo a voces, se temos en conta que Pedro Gómez-Valadés preside sen tapuxos e sen a menor vergonza unha asociación para promover a amizade entre galegos e israelís. E ate aí podiamos chegar. O lance non trascendería os límites da disciplina interna que tan a raxataboa adoitan aplicar ás veces os partidos, de non ser porque o BNG desempeña labores de goberno en Galicia xunto ao seu maioritario aliado socialdemócrata. Quere dicirse que non se trata precisamente dun grupúsculo extraparlamentar, senón dunha organización que ten ao seu cargo a xerencia de asuntos tan importantes como a cultura, a preservación do medio rural ou a loita contra os incendios forestais. Dadas esas circunstancias, sorprende un pouco a estraña fixación que un partido institucional de despacho e pavimento téxtil como o Bloque parece ter co Estado de Israel e -ou o que acaso sexa máis inquietante- cos xudeus en xeral. A expulsión de seu militante pro-israelí prodúcese, efectivamente, apenas uns meses despois de que o BNG impedise unha moción de condena do Holocausto no Parlamento galego, sob o pretexto de que antes habería que repudiar os abusos e arbitrariedades ás que o Goberno de Israel somete aos palestinos. (Moción que, para maior desconcerto, o BNG non tivera inconveniente en apoiar un ano antes). Se a todo iso súmanse os problemas que algúns alcaldes nacionalistas teñen cos xitanos -en Pontevedra e Poio, por exemplo-, máis dun puidese chegar á inxusta conclusión de que o Bloque é un partido ao que as etnias e as razas se lle atragantan con maior frecuencia da que aconsellaría o sentido común. Sempre haberá quen caia na fácil tentación de facer xogos de palabras para lembrar que o actual Goberno galego está formado por nacionalistas e socialistas, termos ambos que contribuían á denominación do partido fundado a principios do pasado século por Adolfo Hitler. Naturalmente, ese sería un desatino comparábel á equiparación entre nazis e xudeus que -acaso sen pretendelo- veñen facendo con rara contumacia algúns dos dirixentes do Bloque. Só a xente mal informada ou a peor intencionada podería dubidar a estas alturas das conviccións democráticas dos nacionalistas e menos aínda atribuírlles simpatías polo nazismo. Cuestión distinta son os ramalazos vagamente antisemitas -agora chamados "antisionistas"- que tan a miúdo padece o BNG ao igual que boa parte da esquerda europea en directa competencia coa extrema dereita. A idea dunha conspiración xudaica internacional que Hitler atribuía aos Protocolos dos Sabios de Sión e Franco á "conxura xudeo-masónica" deixou paso ao non menos lendario "lobby xudeu" que disque goberna o mundo; pero un e outro concepto non deixan de responder no fondo ao mesmo prexuízo. Ese polo que unha parte do nacionalismo galego non dúbida en reputar de "imperialista" a Israel: unha república de tamaño inferior a Portugal que xamais tivo (Israel; non Portugal) afastadas colonias que fixesen dela unha metrópole. Tanto porfía o Bloque en equivocar os conceptos que, en boa lóxica, acabou por gañarse a inimiga das autoridades e -previsiblemente- ao pobo de Israel, que tamén os xudeus teñen seu corazonciño. Sequera sexa por interese propio, os nacionalistas poderían considerar que o termo "galego" foi durante séculos e en distintas épocas e lugares un insulto, tal como hoxe ségueo sendo para moitos o de "xitano" ou o de "xudeu". Pobo da emigración e o éxodo como eles, mal fariamos os galegos en tirar pedras contra o seu tellado. Ben puidese ser o noso tellado.
Faro de Vigo
28.04.08
Comentarios (1) - Categoría: Galiza - Publicado o 30-04-2008 03:02
# Ligazón permanente a este artigo
Chuza! Meneame del.icio.us digg Fresqui
Comunicado de AGAI pola expulsión de Gómez-Valadés do Bloque
Despois de máis dun ano de acoso e constantes presións, finalmente o BNG consumou de forma arbitraria, vergonzosa e fascista a expulsión dun militante polo simple feito de ter unha visión diferente do conflito árabe-israelí e de presidir unha asociación de amizade que procura tender pontes entre os pobos galego e israelí. Entre a cultura galega e a xudía.

A Asociación Galega de Amizade con Israel considera que a utilización de medidas disciplinarias e de expulsións por un suposto delicto de conciencia é impropia dunha organización que participa no goberno de Galicia e fainos sentir como galegos e galegas asustados pola catadura xenófoba e totalitaria de quen nos cogoberna sen que lle importe violar de xeito incualificábel os máis elementais dereitos democráticos

A Asociación Galega de Amizade con Israel considera que é inaceptábel que un partido que forma parte do goberno da Xunta de Galicia poida manter actitudes con tal grado de antisemitismo, intolerancia, irresponsabilidade e falta de respecto á liberdade de expresión, de conciencia e de opinión, entrometéndose de xeito orweliano na vida privada dun militante.
A Asociación Galega de Amizade con Israel esixe unha rectificación inmediata por parte da Dirección Nacional do Bloque Nacionalista Galego
A Asociación Galega de Amizade con Israel se pregunta cal é o futuro dos militantes do BNG que son á vez socios e socias de AGAI e emplaza a Anxo Quintana a que explique públicamente se un xudeo pode ser militante do BNG ou non.
Por último, a Asociación Galega de Amizade con Israel reitera a súa firme intención de acudir á xustiza ordinaria para reparar esta violación dos máis elementais dereitos democráticos e constitucionais.
Vigo 28 de Abril de 2008
Comentarios (2) - Categoría: Galiza - Publicado o 28-04-2008 16:30
# Ligazón permanente a este artigo
Chuza! Meneame del.icio.us digg Fresqui
40 horas atrapado nun elevador


Nicholas White, un norteamericano que saliu a fumar da súa oficina en New York, quedou pechado cando regresou nun ascensor por máis de 40 horas ate que foi rescatado. Unha cámara de video do edificio rexistrou as 40 horas que pasou White
Comentarios (0) - Categoría: Mundo - Publicado o 25-04-2008 04:06
# Ligazón permanente a este artigo
Chuza! Meneame del.icio.us digg Fresqui
Viva a "democracia" cubana!!

A policía cubana disolve pola forza unha protesta pacífica das "Damas de Branco" na Habana. As mulleres piden a liberación dos disidentes políticos ao Goberno comunista
As Damas de Branco saíron onte de novo ás rúas de Cuba a protestar polo encarceramento dos seus esposos e familiares, disidentes do Goberno estalinista. Membros da policía e da seguridade cubanas disolveron pola forza a protesta pacífica dunha decena destas mulleres nos arredores da céntrica Praza da Revolución da Habana, onde reclamaban a liberdade dos presos políticos e tiñan a intención de entregar unha carta coas súas demandas ao presidente Raúl Castro. En 2003, o entón presidente Fidel Castro lanzou unha persecusión de disidentes políticos e encarcerou a 75 deles. Destes, 55 aínda están presos. As mulleres vestían camisetas brancas coa foto e os nomes dos seus familiares, sen portar algún signo político. "Estamos aquí para esixir a liberación dos nosos esposos e non nos iremos ata que eles sexan liberados ou nos arresten. esperamos o suficiente, queremos falar co novo presidente", dixo a líder do grupo, Laura Pollan na protesta de onte.Pouco logo dun autobús saíron unhas 20 mulleres policías e trataron de deter ás manifestantes, quen sentaron na beirarrúa, agarráronse polos brazos e rehusaron moverse. "Están morrendo, están morrendo", gritaba unha muller no medio das bágoas mentres a policía arrastrábaa cara ao autobús. Mentres se disolvía a protesta, presentáronse no lugar simpatizantes do Goberno, principalmente funcionarias de edificios gobernamentais próximos, e gritáronlles insultos.
Comentarios (1) - Categoría: Mundo - Publicado o 22-04-2008 01:48
# Ligazón permanente a este artigo
Chuza! Meneame del.icio.us digg Fresqui
Incivismo y cuña

Incivismo y cuña
SUSO DE TORO
EL PAÍS
20/04/2008


Gracias, tu voto: Resultado 35 votos
Hace unos días el alcalde coruñés constataba que Fadesa ya no es lo que era: volvía a recortar la plantilla en A Coruña. La crisis del ladrillo, los apuros financieros de esa empresa y el fracaso de un proyecto desmedido en Miño decidieron a sus dueños a despedir trabajadores aquí y no allí, en la sede madrileña. Pero es que la empresa ya no es gallega, la vendieron. También por estos días vino por aquí un señor de Madrid a pedir para Fenosa un trato especial en la concesión de licencias, invocaba las raíces gallegas de esa empresa; pero también su sede es madrileña, también la vendieron. Los dueños de las empresas son libres de venderlas, son suyas; los romanos inventaron el derecho justo para eso.

Los gallego hablantes tienen que ser bilingües; los castellano hablantes pueden ser monolingües
Salvo excepciones, nuestros empresarios carecen de cultura empresarial y de compromiso con su país. Carecen de sentido de país, no tienen sentido cívico, están a monte. La cultura democrática, la de la ciudadanía, no entró en ellos. Esa falta de responsabilidad con el país es más culpable en los que tienen más poder, pero está en sintonía con la media de nuestra sociedad.

Y aquí está la enésima campaña contra el gallego. Como si hiciesen falta campañas contra una lengua que se extingue inexorablemente. La Ley de Normalización Lingüística no se cumplió ni antes ni ahora, y no bastaría para detener un proceso social profundo. Seguimos teniendo un único canal de televisión en gallego, que prácticamente no está en el quiosco. Hoy sigue siendo imposible hacer la vida plena en gallego, uno está obligado constantemente a usar el castellano oral o escrito; los gallego hablantes tienen que ser bilingües, mientras los castellano hablantes pueden vivir toda su vida aquí siendo monolingües.

Aún así se señala y culpa a los bilingües que quieren vivir en gallego en Galicia, increíble pero cierto. Por eso son tan singulares estas campañas innecesarias, denotan una saña inútil, una rabia contra nuestras palabras, las del país, un odio a lo nuestro llamativo. Cómo no ver el lado enfermizo en ello, cómo no sentir algo de compasión por quien vive así.

La enésima campaña de "tan gallego es el gallego como el castellano" (¿ o era al revés, "tan castellano es el castellano como el gallego"?), alentada por el mismo periódico de siempre, reivindica lo de siempre: algunas personas quieren vivir aquí pero como si fuese allí. Pero no como en un allí cualquiera, no como en Marsella, Cracovia, Turín o Leningrado. No. Quieren vivir en Galicia pero como si fuese Murcia, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Andalucía, La Rioja, Extremadura, Madrid o Aragón. En la España monolingüe. No les vale vivir aquí como en Cataluña, Euskadi, Valencia o Mallorca. Y tampoco les vale emigrar ellos, pretenden que vivamos todos emigrados, como emigrantes en nuestro país. Niegan la realidad física y humana, nuestra historia, nuestra memoria, nuestra cultura y nuestros intereses, todo lo que nos envuelve, y pretenden vivir en un país etéreo, sin pisar tierra y sin gallegos. Quieren vivir en una realidad jurídica, que por cierto no es la nuestra, pues el estado franquista, Madrid y provincias, desapareció y lo que rige es la Constitución y el Estatuto. Esa negación del entorno gallego es una falta de simpatía, empatía y de solidaridad total, una falta de compromiso con la sociedad y una negación del país. Nace de un incivismo total.

En las pasadas elecciones el PP agitó el miedo a los inmigrantes y planteó un contrato a cada inmigrante para su integración: tendrían el deber de aceptar las leyes vigentes entre nosotros y de conocer la cultura y lengua del país. Estuvo muy mal azuzar el miedo al inmigrante, pero sí que se puede discutir en frío y razonablemente que todos debemos asumir nuestra pertenencia a la sociedad que nos acoge, cumplir las leyes y conocer y practicar la lengua del país. Pero por qué van a cumplir ese pacto cívico los inmigrantes si ya hay aquí entre nosotros personas que se niegan a ello y meten la cuña en la madera de la convivencia. Y es el propio PP quien los anima.

Pero el problema de Galicia no es la incapacidad de los empresarios para constituirse en empresariado gallego, ni el PP, ni quienes no aceptan la Constitución ni el Estatuto de la nacionalidad gallega y sus leyes, ni los inmigrantes... El problema es nuestro atraso cívico, la incuria e incivismo que nos impide construir un país de ciudadanos y ciudadanas.
Comentarios (0) - Categoría: Galiza - Publicado o 21-04-2008 04:13
# Ligazón permanente a este artigo
Chuza! Meneame del.icio.us digg Fresqui
As Olipiadas da vergonza
Por Ramin Jahanbegloo, filósofo iraniano

"Celebrar uns Xogos Olímpicos supón invocar a historia", declarou Pierre de Coubertin, fundador das Olimpíadas da era moderna. Os Xogos Olímpicos que deben celebrarse este verán en Pequín xa supón invocar o nome do Tíbet, invocar a monxes budistas vestidos de túnicas cor azafrán e a un Dalai Lama amante da paz e que busca por modos non violentos a liberdade para o seu reprimido pobo. Con todo, as autoridades chinesas veno de forma totalmente distinta.

Para esas autoridades, o Tíbet forma historicamente parte de China e o Dalai Lama e os seus seguidores son uns reaccionarios oscurantistas que van contra o progreso económico e social que nos últimos 58 anos proporcionou o réxime chinés a unha cultura atrasada. Segundo as autoridades de Pequín, todas as protestas dos monxes budistas e doutros tibetanos son froito dunha conspiración orquestrada polo Dalai Lama desde Dharamsala, sede do seu Goberno no exilio. Segundo a versión oficial chinesa, o Dalai Lama, con axuda da CIA, xa dirixiu unha insurrección violenta contra as tropas chinesas, despois de que Pequín se fixese co poder en 1950. Pero a campaña subversiva fracasou e o Dalai Lama viuse obrigado a fuxir á India, onde viviu exiliado durante medio século.

Ou sexa, para os políticos e altos funcionarios de Pequín, o Dalai Lama non é tanto un relixioso budista de credo non violento como un rebelde secesionista.

No entanto, logo da ofensiva desatada contra os manifestantes tibetanos en Lhasa, a peor das dúas últimas décadas, Pequín é agora observado atentamente -e condenado- pola comunidade internacional. E iso nun momento no que os Xogos Olímpicos están ao virar a esquina. China teme que as protestas das últimas semanas poidan apartar ao mundo, ou a boa parte del, das Olimpíadas. O problema tibetano está de novo en moitas mentes de todo o planeta.

É certo que, en teoría, os Xogos Olímpicos teñen que centrarse no deporte e non na política, pero o espírito olímpico e a súa promoción comportan a defensa dunha determinada ética deportiva e o fomento do respecto aos dereitos humanos. E as probas constantes de que no Tíbet o réxime chinés realiza persecucións e vulnera os dereitos humanos non poden conciliarse co espírito que proclama o Artigo 2 da Carta Olímpica, que busca "o respecto por principios éticos fundamentais universais".

De feito, o elixir Pequín como sede dos Xogos Olímpicos de 2008 sen ter en conta a situación dos dereitos humanos en China vai xa en contra da ética de devanditos xogos, que se basea "no espíritu do humanismo, a fraternidade e o respecto aos individuos que inspira o ideal olímpico". Esa ética precisa que "os Gobernos dos países que alberguen os Xogos Olímpicos se comprometen a que os seus países respecten escrupulosamente os principios fundamentais da Carta Olímpica" (Código Ético do COI, E, Relacións cos Estados).

Agora, tras os últimos acontecementos, chegou o momento de que os países que se preparan para asistir aos Xogos Olímpicos de Pequín aborden o problema tibetano e animen ao réxime chinés a facer honra aos seus compromisos olímpicos mellorando a situación dos dereitos humanos nese territorio e en toda China. Si, as Olimpíadas son un acontecemento deportivo, pero levan o respecto a certas normas internacionais e aos valores éticos do olimpismo.

A falta de ilusión que suscitan os Xogos Olímpicos pon de manifesto o desencanto respecto dos valores éticos que se percibe na comunidade internacional. Para revitalizar a credibilidade das Olimpíadas é preciso reformularlas, converténdoas nunha plataforma desde a que desenvolver un marco de valores éticos globais que supoña un contrapeso das descarnadas prioridades económicas e políticas.

Se queremos que a Carta Olímpica teña sentido no século XXI e que os Xogos Olímpicos sexan algo máis que un acontecemento deportivo de índole especulativa, hai moitas razóns para que estes inclúan un imperativo ético que alente e fomente os dereitos humanos, utilizándoos para educar. En manifesto contraste co historial do réxime chinés en materia de dereitos humanos de carácter universal, como os relativos á pena de morte, a tortura, a liberdade de expresión e a represión no Tíbet, a Carta Olímpica e o Código Ético mencionan explicitamente o concepto de dereitos humanos e aluden á "conservación da dignidade humana", ao "desenvolvemento armonioso do ser humano", ao "respecto por principios éticos fundamentais universais" e á "dignidade do individuo".

Non debemos esquecer que o obxectivo do olimpismo é situar en todo momento o deporte ao servizo do desenvolvemento moral do home, con vistas a establecer unha sociedade non violenta preocupada pola conservación da dignidade humana. En consecuencia, chegou o momento de esixir a China que, se vai albergar un acontecemento internacional tan importante como os Xogos Olímpicos de verán de 2008, renda contas aos seus socios estranxeiros. Os líderes chineses deben comprender que, se se negan a respectar os dereitos humanos no Tíbet, enfrontaranse a unha campaña extremadamente vigorosa, implacable e omnipresente, seguida dun boicot ás Olimpíadas.

O boicot dos Xogos Olímpicos ten unha longa historia. En 1976, vinte e seis países africanos boicotearon os de Montreal pola participación nos mesmos de Nova Zelandia, que nese momento seguía tendo relacións estreitas co réxime racista surafricano. En 1980, Estados Unidos liderou un amplo boicot contra os Xogos Olímpicos celebrados en Moscova. A ese boicot sumáronse Xapón, Taiwan, Alemaña Occidental, Canadá e outros sesenta e un países.

O mundo está convocado a acudir a Pequín este verán para a celebración das Olimpíadas. Polo momento, ningún Estado importante accedeu a boicotealas. Con todo, os cidadáns de moitos países apoiarían aos seus Gobernos se estes chegasen a adoptar esa medida.

En 1936, Avery Bundage, presidente do Comité Olímpico Internacional, manifestou as súas dúbidas ante o que cría rumores diseminados por conspiradores xudeus sobre a existencia de campos de concentración na Alemaña de Hitler, e decidiu que as Olimpíadas debían celebrarse alí, a pesar do carácter totalitario do réxime nazi. Ao contrario que en 1936, hoxe en día os cidadáns do mundo saben de certo o que está ocorrendo entre bambalinas no Tíbet. Por iso chegou o momento de que todos os personaxes públicos do mundo actual fagan oír as súas voces disidentes en nome de quen non poden permitirse ese luxo no Tíbet por mor da represión chinesa. chegou o momento de dicir "non" ás Olimpíadas da vergoña.

EL PAÍS - 07.04.08
Comentarios (0) - Categoría: Mundo - Publicado o 12-04-2008 16:31
# Ligazón permanente a este artigo
Chuza! Meneame del.icio.us digg Fresqui
Por un Tibet libre
Cando loitamos por un Tíbet libre, en realidade, estamos loitando pola liberdade dos pobos e das nacións oprimidas do resto do mundo. As auténticas batalles pola liberdade son disputadas, desesperadamente, por persoas que están decididas non só a deixar os seus quefaceres diarios ou carreiras, senón ate as súas propias vidas. Cada vitoria da liberdade sobre a tiranía, non importando onde esta se realice, supón un reforzo para as restantes causas existentes. É de vital importancia o mantemento da nosa loita, do Rangzen [independencia, en tibetano]. A loita pola liberdade dos tibetanos debe buscar xeitos efectivos de facer fronte á tiranía chinesa A nosa esperanza en alcanzar a independencia é vital para a xente que vive no Tíbet. O mantemento da nosa loita pola liberdade, desde o exilio, alenta aos tibetanos baixo a tiranía chinesa; aos tibetanos que, a diario, han de seguir padecendo os terribles sufrimentos xerados polos seus ocupantes, polos invasores.

Nós, individuos e organizacións asinantes, apoiamos decididamente aos tibetanos que demandan a súa liberdade. Apoiamos, sen fisuras, a aqueles tibetanos residentes no Tíbet, a aqueles que poñen en perigo todo, ate as súas propias vidas, nesta procura da liberdade e a democracia.

Exhortamos a todos os países do planeta e ás Nacións Unidas a que apoien o inalienable dereito dos tibetanos a gozar da súa independencia como nación. Pedimos que se recoñeza a xusta causa do pobo tibetano e se lle brínde axuda a aqueles que, nobremente, buscan a independencia, a liberdade e a democracia custe o que custe.

Jamyang Norbu
Free Tibet
Comentarios (1) - Categoría: Mundo - Publicado o 29-03-2008 09:33
# Ligazón permanente a este artigo
Chuza! Meneame del.icio.us digg Fresqui
Congreso de Esquerda Nacionalista

Esta fin de semana un dos partidos que integran o BNG celebra en Santiago o seu Congreso. Este é logrado cartel.
Comentarios (0) - Categoría: Galiza - Publicado o 27-03-2008 04:02
# Ligazón permanente a este artigo
Chuza! Meneame del.icio.us digg Fresqui
RSF pide o boicot á cerimonia inaugural dos Xogos de Pequín
RSF pide o boicot á cerimonia inaugural dos Xogos de Pequín

A organización Reporteiros Sen Fronteiras (RSF) pediu hoxe aos xefes de Estado e de Goberno de todo o mundo que boicoteen a cerimonia inaugural dos Xogos Olímpicos de Pequín en protesta pola situación dos dereitos humanos en China. A organización defensora da liberdade de prensa no mundo sinalou nun comunicado que China non cumpriu ningún dos compromisos que adquiriu cando en 2001 foi designada sede dos Xogos Olímpicos e pediu aos mandatarios un xesto para mostrar o seu desaprobación coa situación. O boicot á competición "non é unha boa solución" porque privaría aos atletas dunha gran competición deportiva e aos espectadores dun espectáculo, segundo RSF. Con todo, a organización sinalou que sería "escandaloso que non se mostrase firmemente o desacordo coa política gobernamental chinesa" ante as "miles de vítimas dese réxime autoritario". O secretario xeral de RSF, Robert Ménard, criticou duramente ao presidente do Comité Olímpico Internacional (COI), Jacques Rogge, ao que chamou Poncio Pilatos porque non trasladou ás autoridades de Pequín as esixencias dos defensores dos dereitos humanos. "Desde fai meses entregámoslle (a Rogge) unha lista dunha trintena de disidentes (encarcerados) para que lla faga chegar ás autoridades chinesas e non o fixo. Non obtén resultados porque non pide nada", asegurou na emisora France Info. Ménard pediu aos atletas que compitan en Pequín que fagan xestos en favor dos dereitos humanos nese país. Como exemplo afirmou que lle gustaría que un medallista blandiera no podium unha bandeira de Tíbet.
Comentarios (0) - Categoría: Mundo - Publicado o 18-03-2008 17:42
# Ligazón permanente a este artigo
Chuza! Meneame del.icio.us digg Fresqui
«Que alguén nos axude»
POR PABLO M.DÍEZ. CORRESPONDENTE. XIAHE.

«Manifestámonos pacíficamente e o Goberno respondeu con violencia e enviando aos seus soldados e os seus tanquetas», explica un mozo novicio a escasos metros dos axentes antidisturbios que tomaron o centro da cidade, cuxos comercios sufriron desfeitas polos enfrontamentos de días pasados
Fose do Tíbet, onde os xornalistas teñen prohibido viaxar e suspendéronse os permisos especiais para turistas, a cidade monástica máis importante do budismo aparte de Lhasa é Xiahe, na provincia oriental de Gansu. Ata aquí chegou ABC porque, xunto aos graves disturbios rexistrados esta semana no Tíbet, o milleiro de monxes que habita no emblemático mosteiro de Labrang tamén se botou ás rúas para reclamar a independencia desta rexión, ocupada polo réxime comunista chinés desde 1950.
Como consecuencia, veñen producindo enfrontamentos entre os manifestantes e a Policía desde hai tres días, polo que a cidade foi tomada polos axentes antidisturbios. Armados cos seus escudos e porras e vestidos de verde paramilitar, ducias de soldados custodian a ponte que cruza o río Daxia no centro de Xiahe, onde a etnia Han, maioritaria en China, montou os seus comercios, restaurantes e hoteis.

Independencia
A poucos metros, centos de monxes budistas e campesiños tibetanos cantan soflamas independentistas e a favor do Dalai Lama ata que os axentes deciden dispersalos. Coma se fosen cañonazos cuxo eco retumba neste fermoso val encaixado entre altas montañas e infestado de templos e mosteiros, os soldados, apenas adolescentes con acne, tan asustados como os relixiosos pero armados, disparan gases lacrimóxenos e lanzan unha carga mentres, facendo resoar as súas botas sobre o asfalto, gritan ao unísono «Yi, er, san» (un, dous, tres). Tosiendo e cos ollos escocidos polo gas, os monxes foxen despavoridos levantándose as túnicas e sen ningunha outra arma máis que as súas cánticos e a súa fe. «Por favor, que alguén axude ao pobo tibetano», clama un mozo novicio que se oculta baixo o nome inventado de Sun. «Monxes, novos e vellos manifestámonos pacíficamente, pero o Goberno respondeu con violencia, enviou aos seus soldados cunha tanqueta e xa hai polo menos catro feridos», quéixase Sun, quen asegura que «a xente está moi enfadada porque non se escoitaron as nosas peticións e volveremos manifestarnos».
A pesar do seu determinación, Sun non pode ocultar o medo. «Mañá marchareime para ocultarme, xa que algúns compañeiros foron detidos e temo pola súa sorte», di coa voz crebada polos nervios mirando desconfiado a ambos os dous lados mentres fala con este correspondente na parte tibetana de Xiahe.
O barrio tibetano e o chinés parecen a noite e o día. Mentres o primeiro está composto por casas de adobe e polvorientos camiños de terra, o segundo está debidamente asfaltado e formado polos típicos edificios chineses de azulexo branco. «tivemos comunicación con outros mosteiros», responde Sun cando se lle pregunta se esta nova «Revolta Azafrán», similar á que sacudiu a Birmania, Por que agora
Comentarios (0) - Categoría: Mundo - Publicado o 16-03-2008 09:19
# Ligazón permanente a este artigo
Chuza! Meneame del.icio.us digg Fresqui
Ultra exaltado do PP fala nos micrófonos da SER
Comentarios (0) - Categoría: Galiza - Publicado o 11-03-2008 19:13
# Ligazón permanente a este artigo
Chuza! Meneame del.icio.us digg Fresqui
© by Abertal