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O pasado cando e bonito...volve
O pasado cando e bonito...volve

En 1949 era "nuestra playa" igual para los niños como para las mamás que podían estar tranquilas vigilando. Somos parte de Los Ferroviarios que disfrutábamos del privilegio de tener un parque y una playa todo el año.


Iste e o texto que nos mandou xunto ca foto, Marite Montesinos

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11 Comentario(s)
1 No conocia la foto, pero media familia esta en ella.
Comentario por Ana Gallego Castro (06-05-2010 22:40)
2 Creí que te había mandado esta foto, prima. Bueno, la verdad es que aparte de los apellidos (importantes de nuestros padres) aquí a los que pretendemos representar es a los Castro. Los Gallego se defienden solos, son suficientemente conocidos en Villagarcia. Espero que se unan más Castros a nosotros. Yo soy una de las niñas de la foto.
Comentario por Marité Montesinos Castro (07-05-2010 14:57)
3 Faiado, le has puesto un bonito titulo a la foto ¿eres poeta?
Comentario por Marité (12-05-2010 21:46)
4 La genuina Playa de Compostela, con su balaustrada palaciega y escalinatas semicirculares. Arena de mar, recordada arena blanca. Y una de sus escalinatas, digno escenario de imágenes familiares para el recuerdo, en la que la húmeda huella dejada por el mar en los cuatro escalones inferiores, muestra el nivel alcanzado por el agua cristalina con sabor a sal. Y en ese momento, como ya comenté en otra ocasión, Compostela dejaba de ser playa para convertirse en inmensa piscina con lecho de nívea arena.

Como dice Marité en el pie de foto, igual que lo hizo en otro lugar mi entrañable y admirada amiga Mary Gallego, la gran familia ferroviaria tenía el privilegio de poder disfrutar de este parque y playa durante todo el año. Pero, lamentablemente, ni el parque ni la playa volverán a ser como antes. Tampoco nosotros.
Comentario por Roberto Núñez Porto (16-05-2010 23:15)
5 Para Roberto.Hace pocos días volví. No te puedes imaginar la sensación que sentí. Ni la playa ni la Estación ni el entorno. Ahora no la íbamos a disfrutar como antes. Pero como tu bien dices, yo tampoco soy la misma. Aunque en el fondo pienso que seguimos siendo igual. ¿No estamos aquí? Solo tengo que cerrar los ojos y allí está la estación, mis abuelos, mis padres, mis tios y primos. Además de mi infancia, disfruté de la primera parte de mi juventud, en Villagarcia. Ya no viviamos allí, pero estaban los abuelos y todas las semanas volvíamos. Hicimos un grupo "Xeitoso" Tres o cuatro niñas. Los hermanos Gonzalo y Fernando Salgado y José Maria Jaureguizar, entre nuestros 15 y 16 años y unos pocos más los de ellos. Supongo que tu también andarías por allí. No sé quien es Mary Gallego, quizá es más joven.
Comentario por Marité (18-05-2010 12:03)
6 Del libro Ferroviarios.
Como ví la Playa de Compostela al llegar a Villagarcia. El parque de la Playa de Compostela, tan a mano, me cautivó desde el primer momento. Sus pinos, sus robustas palmeras, sus flores, su pista de tenis, su balconada. La primera mañana que bajé a gozarlo me dejó enamorado: calma absoluta en el ambiente; sol radiante; marea llena a tope; agua transparente; los rayos del sol reverberan en la superficie que permanece estática y brilla como si la hubiesen pulido a mano. Observo, asombrado, que el agua está rodeada de tierra por todas partes y que aquello no es el mar del que tanto me habían hablado sino una piscina inmensa, celestial e inmaculada. Allá, a mi derecha, la exuberante vegetación de la isla de Cortegada. A su lado esos mudos testigos que son las Malveiras. Detrás, al fondo y siguiendo por mi derecha hacia el frente, una cordillera de altura uniforme. ¡Dios mío, cuánta belleza!
Es bien sabido que la adolescencia encarna una etapa decisiva en la vida del hombre. el adolescente descubre su propio yo y el de sus compañeros de juego. El adolescente se estremece ante el tirón que le producen el olor y las formas de las mujeres. Fantasea con sus proyectos de futuro. Señor: ¿Habías dispuesto Tú que el parque de la Playa de Compostela fuese el marco que recogiese mejor que ningún otro lugar los ensueños de mi adolescencia?
A los dieciseis años y en los meses de verano el parque de la Playa de Compostela me atraía irresistiblemente. Cuando decíamos "han abierto la playa" indicábamos que el bar había instalado las mesas y despachaba cafés y comidas. De chavalito bajaba a cien por hora la cuestecilla de la estación para entrar como un cohete en su recinto ganando unos pocos segundos al disfrute de su ambiente. A los 16 años disimulaba un poco más mi impaciencia pero no el paso que era rapidísimo.
Señor: ¿Tú sabes lo que es enjuagarte la cara, secarla frotando fuerte, peinarte, ponerte una camisa radiante de blancura que la lavandera había puesto al clareo y que te resaltaba el negrísimo tostado de la cara, sentirse sano y guapo ante el espejo, entrar en el parque, reparar en un grupo de jovencitas a las que miras y te miran, rebasarlas pasando a su lado y, en ese momento, escuchar por los altavoces, con desorbitada pujanza, el inolvidable pasodoble que dice
Julio Romero de Torres
pintó a la mujer morena...
Yo me sentía un dios y estaba dispuesto a jurar que el disco lo habían puesto en mi honor. Mareado de autocomplacencia seguía caminando con paso inseguro. Pocos metros más allá dos o tres guapas muchachas por un lado, y tres o cuatro mocetonas por el otro me miran y las miro. En el colmo del envanecimiento empiezo a aturdirme y es el momento en que llega la inefable vuelta
Morena...
la de los rojos claveles...
Señor: Dime la verdad. ¿Has tenido alguna vez 16 años, has notado que la sangre te hervía en el cuerpo y sentido que el mundo era tuyo?
Comentario por Milón (29-05-2010 21:49)
7 El comentario de Milón, relato de gran calidad literaria, viene a reafirmar la fuerza narrativa de un escritor con oficio.

P.D. Ruego, a él y a sus familiares, que actualicen los comentarios en el espacio correspondiente, al objeto de que tengamos conocimiento de los mismos. Gracias y un saludo.
Comentario por Roberto Núñez Porto (30-05-2010 14:47)
8 Lo siento pero debo empezar este comentario dándole mis más cariñosas gracias a Roberto, que si ya las palabras "entrañable", "admirada" y "amiga" me han hecho sentir cosquillas en el corazón, el leerlas las tres juntas me han emocionado especialmente, aúnque ya quisiera yo estar a su altura en cada una de ellas. Un fortísimo abrazo.
En cuanto al comentario de Marité, que dice no saber quien soy, comentar que es muy probable que no me conozca porque aunque me apellido Gallego y también soy de la familia de "los ferroviarios" no tengo parentesco con los Gallego con los que ellas está emparentada, y no es porque no me gustaría, que ya quisiera yo tener una familia así de grande como la de ellos. La nuestra se reduce a mi padre(+), hijo único y mi madre también hija única, así que la nuestra es una familia de pocos miembros. Y digo que ya me gustaría tener una familia grande, porque a pesar de que a veces a uno le ronda por la cabeza la idea de querer ser huérfano en vista de los quebraderos de cabeza que dan las familias numerosas (es broma), yo soy de naturaleza solitaria pero de corazón de multitudes.
Pero aunque no tenga la suerte de estar emparentada con ellos ni con ninguno de los otros Gallego de Vilagarcía, ni de conocerlos personalmente quiero mandarle un cariñoso saludo y decirle que mi padre, como ferroviario del Taller, si conocía a Laureano Castro y a otros Castro de los de la estación.
Comentario por Mary Gallego (31-05-2010 01:24)
9 Hola Mary, mi curiosidad era porque tengo una prima que se llama Mary Gallego. También es de la familia un antiguo ferroviaro de Talleres, Pedro Hernandez, padre de Julita, casada con Benito Franco, que ya he visto en ésta Galeria y a su hermana Pastora. Su otra hija Pepa se casó con Alfonso Castro. Al final dando vueltas vamos llegando al mismo sitio todos...Un abrazo
Comentario por Marité Montesinos Castro (06-06-2010 19:42)
10 Mi comentario de hoy es para contar los nietos de Hermelindo que estamos en esta fotografia, además de los mayores. En primer lugar está mi abuela Josefa, la mujer de Hermelindo, después mi madre Ramonita, la tia Teresa es por parte de mi padre. En la escalera la primera es Josenita Montesinos, mi hermana, luego Marité (yo) y una prima Montesinos y Chicha (hija de Alfonso Castro, (la hija mayor) Más abajo Maribel hermana de Chicha (nacieron en El Castro) y otra prima Montesinos. Él ultimo es mi hermano Quico.Todos nietos de Hermelindo y nacidos en Carril y punto.
Comentario por Marité Montesinos Castro (23-07-2010 18:30)
11 Me da mucha pena ver,como mi pueblo pesquero,mi marabilloso entorno tan bonito y Señorial,como era mi vila:la politica barata la fue transformando en otro entorno k no respetaron ese carisma que emana nuestro puerto tan emblematico,vilagarciano,con sus encantos portuarios como tiene,que ser un puerto y su entorno.Que pena que nadie movio un peine para detener esa transformacion tan abominable,creo en el destino y algun dia volvere a ver mi vilagarcia querida tal y como era en sus dias y no solo por fotos antigas,con amor y pena me despido mi querida vila seńorial.
Comentario por lorenzo Manuel Oriola Trapote (02-12-2012 12:53)
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