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O FAIADO DA MEMORIA

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A MEMORIA NOS TEMPOS DO VOLFRAM

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Juan e Javier Porto
Juan e Javier Porto

Eles si que asemellan un anuncio do Tulicrem...¡Qu bo estaba¡


foto donada por juan carlos porto

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22 Comentario(s)
1 Me acuerdo del Tulicren, del miedo que me daba ver en la tele “La mujer Pantera”, aunque no me dejaban, de la ilusión que me hacía el Festival de Eurovisión, de mi abuela llorando delante de la pantalla cuando murió Franco, de José Luis Lopez Vazquez en “La Cabina”, me había impactado, de los regalos horribles que nos traía mi tía de Alemania, con cariño eso si, pero con un colorido espantoso, de la perrera que me hacían cuando iba a cortar el pelo, de Milagritos la costurera que venía a casa y me hacía unas cazadoras con unos cuellos para echar a volar, de la formica de la cocina, de abrirle la boca al pavo para emborracharlo donde estaba el fregadero que daba al patio de luces, de aguantarle las patas a las gallinas que mataba mi madre, de Rosa la lechera que venía desde Solobeira, del olor de los botes de cristal cuando mi madre los llenaba de salsa de tomate, de la televisión en blanco y negro con el transformador, de cómo cambiábamos los plomos cuando se iba la luz, del mielero cargado con dos botes de madera cuando llamaba a la puerta, también vendía queso y chorizo, de los paños de ganchillo en los sofás con unas piezas como clips que eran un coñazo, de los pijamas que nos poníamos mi hermano Javier y yo para ir a la cabalgata con una capa, de los corchos quemados para pintarnos la cara de negro, de mi abuela escuchando la radio, de las bolsas de agua caliente, le llamábamos garrafas, que nos ponía mi madre en la cama antes de acostarnos, de Valentina y el capitán Tan, del un ,dos, tres con Kiko Ledgar, de la película de vaqueros de los Sábados por la tarde, siempre en el duelo ganaba John Wayne, de la empanada de manzana, de ayudar estirando la masa, de los angelitos colgados en la habitación de mi hermana, de nuestro piano antiguo ,pesaba una tonelada y tenía las teclas amarillas, del afinador que era ciego, de ir a casa de no me acuerdo quien para ver como mataban el cerdo, de los trabajadores de Fenosa en la puerta, enfrente a la finca de Nartallo, del calor que hacía en la oficina de Viguetas Castilla en el piso de abajo, de los coches con un pañuelo blanco y pitando cuando venían al sanatorio Santa Ana con algún herido, de un señor que siempre saltaba por la ventana de la oficina de Fenosa para salir a la calle, estaba a ras de suelo claro, de un barómetro horrible que teníamos en la pared, un día Javier me dijo que le pusiese una cerilla y lo hice, explotó y adiós mediciones, de los besos que me daba mi abuela sonaban como un pequeño combate naval , de la tartera con agua hirviendo y eucalipto que nos ponían mis padres en la habitación para respirar cuando estábamos acatarrados, del marido de Lola la sacristana cuando venía a casa a montar algún mueble, del papel del Elefante que podías hasta envolver con él, de Nacho el fotógrafo cuando vino a casa para hacernos la foto de familia numerosa, del Gordini azul de mi padre que cuando íbamos a Lalín casi tocaba el suelo de la carga que llevaba en la baca, de ir en el coche sentado en una banqueta porque no cogíamos todos, del santo metido en una caja de madera que estaba en casa de mi abuela durante una semana con velas delante, después se lo llevaban, del suelo del salón de la casa donde nací era de madera y estaba inclinado, del practicante cuando venía a casa a ponernos las inyecciones con su caja de metal y algodones de los cohetes que comprabamos en el Hogar para el día de Nochebuena……
Comentario por Juan Carlos Porto (26-12-2009 14:24)
2 Me lo paso bomba leyendo tus recuerdos, porque muchos también son los míos. Añado algunos, a ver si compartimos más: me acuerdo de la bolsa de leche de larsa, que había que ponerla en una especie de jarra con agujero para meter el dedo y sujetarla, de los Tigretones que nos dejaban tomar los domingos, mi Chiripitifláutico preferido era Locomotoro y la música de Un globo, dos globos, tres globos, la tengo grabada a fuego en mi memoria. También me acuerdo de Luis Ricardo, cantidubi-dubi-dubi, cantidubi-dubi-da, y de la Hormiga atómica. Del celofán amarillo que envolvía al papel el elefante, de que todos los jerseys de lana picaban muchísimo y duraban siglos, de las braguitas de ganchillo que nos hacían las tías (imagínate toda la mañana sentadas en el cole con eso puesto), de las manos huesuditas de mi abuela amasando para hacer empanada (que siempre me daba una bolita para que me la comiera cruda y estaba riquísima). Me acuerdo de las tías llamando a las gallinas en el jardín de la casa de la playa, y venían todas obedientes. Me acuerdo del borde de piedra que separaba la acera y el relleno del balneario antiguo, y me acuerdo muchísimo de las tardes en el Pin-club jugando a las maquinolas, pero eso ya fue más tarde. Me acuerdo de los días de Fexdega, recopilando propaganda y regalitos por todos los stands. Sobretodo unas pastillitas pequeñas de Jabón Pucho, y bolis y llaveros de la Caja de Ahorros Municipal de Vigo, o de los tractores haciendo exhibiciones subiendo por aquellas rampas imposibles a la orilla del mar. Me acuerdo muchísimo de la cantina del Cine Arosa, comprábamos barquillos de vainilla, o del quiosco de Armando, de sus manos contando los caramelos y metiéndolos en bolsitas de plástico. Hayyy, que tiempos.... (continuará)
Comentario por Pilar Gómez Buhigas (27-12-2009 18:42)
3 Pilar me has recordado muchas cosas de nuestra niñez, ahí va alguna más me acuerdo de los sillones de mimbre que tenía el café España, de los berberechos que cogíamos y comíamos en la misma playa Compostela, de ir a comprar un bote de miñocas para pescar a una señora en la casa Villa Aurora, de cuando mi padre le decía a mi hermano Manolo que no se bañase en El Hoyo que era peligroso, de las bolas y trompos de Multicolor, de ir a buscar a Dña. Perpetua a su casa todos los días de Navidad, yo con siete años y ella con setenta, de la Maizena de mi hermana, del programa” Historias para no dormir”, del padre de Chicho Ibañez Serrador, me asustaba su cara, de mis padres haciendo ruido con los paquetes el día de Reyes, yo me hacía el dormido, del Exin Castillos, del Mecano, del Cine Exin y de la manivela que tenía para ver las películas de Walt Disney, de los discos de Mirinda, del día que se inauguró la fuente luminosa, de ir a ver a Franco en el muelle, de los carteles del Parque en Rey Daviña cuando venía una actuación, del jardín que había donde hoy está el pabellón de baloncesto de la calle Castelao, del jugar en el palco de la música de la Alameda, de las tapas plateadas y redondas de los carritos de los helados, del Chalet de la Alameda de Beiras, de la pastelería en Costureiro, de los botes de cristal de Prada, del bar que estaba arriba en el cine Arosa, de las butacas de madera cuadradas con sky en el centro y chinchetas para sujetarlo ,del primer 127 que hubo en Vilagarcia, de las fotos en los coches que ponían “Papa no corras”, de los cojines de ganchillo y el perro que movía la cabeza en la parte de atrás de los coches, del “Pulpito” donde se subían los Guardias que le llamábamos bacenillas en el centro, del quiosco La Central con todas las novelas y la lotería, de la leche en polvo que tomábamos en el colegio, de mi pizarra y pizarrillo, del caballo de madera balancín que tenía de muy pequeño, de mi disfraz del Zorro, de la Boutique José en el Dorna ¡Que lujazo!, de las hermanas Barreiro muy mayores en la mercería, de una señora enfermera que siempre iba en un 600, del sillón giratorio de la consulta del I.N.P. donde estaba Ankaar, de La Celta, del Pavo Real de la casa del Cura en La Independencia, de Peregrina riñéndonos por nuestras trastadas, de ir a Lobeira cada vez que venía alguien de fuera, del señor que cuidaba el campo del Arosa y siempre iba en bicicleta, de los carritos del pan, del bote con tapa roja donde mi abuela guardaba las galletas, del rosario colgado en su habitación, de las ganas que tenía de que acabase el Nodo para ver la película, de la linterna del acomodador , de la señora que daba los certificados en el Concello,!tenía una mala leche! pobre, de la señora que vendía las entradas en el Fantasio, de cuando se quemó el Cervantes, de Nacho con la cámara siempre colgada, de Cerqueiras y su estudio, de las vacunas en el Centro de Higiene, tengo la marca esa redonda horrible, de la lámpara con luz roja que me pusieron cuando tuve el Salampión………
Comentario por Juan Carlos Porto (28-12-2009 01:26)
4 Recuerdos de infancia que vuelven a nuestra mente al ver fotos como ésta, fotos que nos despiertan emociones de sitaciones y sentimientos vividos en la niñez, la época que nos marca tanto. ¡Cuantas vivencias de alegría, de espectación, de miedo, de pánico incluso, de admiración,....! miles de sentimientos provocados por acontecimientos vividos ya fuera en soledad, o en en compañía de nuestros amigos, hermanos , etc.
Fotos en las que ahora nos vemos al lado de ellos y de los que tanto nos enorgullecemos y presumimos de ser su hermano o hermana, ese que en la niñez fue nuestro mayor enemigo, el que nos convirtió en asesinos en potencia porque son muchas las veces en las que hubiéramos deseado matarlos, nuestro rival, nuestro competidor, nuestro usurpador,... a los que de niños les juramos odio eterno,... un enemigo con el que, aún por encima, teniamos que compartir habitación y contra el que , en la cama de al lado, nos pasábamos horas y horas planeando nuestra más terrible venganza.
Nuestros queridos hermanos, para los que ahora deariamos disponer de más tiempo, y a los que en muchas ocasiones la pérdida de un ser querido común, provoca un mayor acercamiento. ¡¡Un precio caro, pero vale la pena!!
Comentario por Mary Gallego (28-12-2009 16:22)
5 Tienes razón Mary, a veces, los hubiéramos matado, pero esa fiebre duraba poquísimo, eran relaciones amor-odio en 10 segundos, jajajaja. Y en mi caso, los secretos eran armas poderosas de chantage. Si supiéramos que luego tendríamos que vivir a distancia y vernos tan poquito, seguramente no habríamos perdido el tiempo con discusiones ni enfados tan vanos, aunque siendo niños, la tontería más grande, se convertía en un asunto de estado.

Añado ahora otros poquitos recuerdos de la infancia y adolescencia que van volviendo poquito a poco; yo también tenía discos de Fundador, jajajaj y ojo, había que poner el tocadiscos en 33 si era LP o 45 si era Single, pero qué divertido era oirlos a más revoluciones eh? Las latas de cola-cao, de cuadritos de vichy, la pastelería que había al lado de Popeta, que también era bar, la librería de Buceta (que me encantaba), la mercería de Balbino, el café Carballinés, el barquillero y Nacho en la playa, la tienda de Bamby en la plaza. Me acuerdo del cuartucho que había en el Casino, donde veíamos Aplauso los sábados por la tarde y de la Hamburguesería Ceibe y para mi, el recuerdo supremo: ir a Don Ricardo (pagar la entrada a medias con alguien y bajar aquellas escaleras gloriosas escuchando ya la música de Miguelín o Chenano y lanzarse a bailar a aquella pista, delimitada por cadenas e ir a sentarse al rinconcillo del fondo (prácticamente a tientas, jajajaj) o entrar en Musgo, Pepiño y Nacho pinchando Police, Supertramp, Eagles, ELO, Camel, Chicagoooo.... uf, paro ya que me embalo, jajajaja. Vaya, me acabo de dar cuenta, de que mucha gente querida de aquellos tiempos ya no está, aunque siempre tendrán un rinconcito en mi corazón.
Comentario por Pilar Gómez Buhigas (28-12-2009 22:06)
6 ¡El lobo que gran turrón, que gran turrón!. Este jingle publicitario aún resuena en mi cabeza y como ésta foto la considero como la más apropiada para los recuerdos de los que nacimos en los años 60 ahí van algunos más. Me acuerdo de los interruptores de la luz que eran de porcelana y había que girarlos, del señor de Fexdega que hacía los zumos de zanahoria con aquella picadora enorme, después lo probábamos, sabia a rayos y hablaba a una velocidad vertiginosa, del sifón que siempre había en casa de mi abuela, de las botas “Gorila”, de las broncas que nos echaba Nartallo por jugar en su finca y deshacerle los ladrillos apilados, de la huevería que había enfrente al colegio de Las Franciscanas, del olor a vino en el Bar Ribadavia, de fumar en una cabina abandonada de un autobús que había enfrente de Ibañez, de mi bicicleta Orbea, era de mujer no tenía barra, de ir a la de Louro a comprar leche, de mi tío José María en la ventana del aserrado de Achiño Villaverde(Don Jesús), de Lalo que compraba los pinos y de Don Hipólito Romero en la oficina, del hermoso y enorme lavadero que había enfrente a Louro, de lo que me gustaba el olor del jabón de La Toja, de los paños de ganchillo que tenía mi madre encima de las mesillas de noche, del Record que fumaba mi padre, de los Celtas sin boquilla que fumábamos a escondidas, del miedo que me daba el padre de Josefita que era guardia Civil, siempre te hablaba riñéndote, de lo poco que me gustaba que mi madre me limpiara la boca cuando la tenía sucia, del Bálsamo Bebe de mi hermana recién nacida, de la ropa que heredaba de mis hermanos, de un disco single de Michael Jackson de pequeño con una hermosa canción titulada “Ben”, del cassette que tenía mi padre con un micro para grabarnos, de los cassettes enormes que llevaban los coches eran como cintas de video, de la nata que recogíamos de la leche, de la carta de ajuste en blanco y negro, de jugar al pimpón, las damas, el futbolín y el ajedrez en La Oje. De un señor muy alto que arbitraba los partidos de tenis en el Liceo tenia la nariz muy grande y me acuerdo de su nombre pero no lo diré, de cuando mi abuela me contaba que cuando estaba en Madrid veía a La Pasionaria pasar en un camión con un fusil en la mano, del baile de niños y de mocitos del Liceo, nunca me llegaba la edad de pasar de uno a otro, de los taxis negros enormes que había en Vilagarcía , del señor que en el autobús siempre decía “Vamonoooos!!!, de coleccionar chapas de refrescos, del susto que me llevaba cuando habrían en casa una botella de sidra o champagne, de los sillones de sky, de coger miñocas donde estaba el Casablanca, de Galicó en La Alameda, de un sitio de chucherías también en la alameda que le llamaban La Po…….., de Sra Manuela en La Marina de su pelo blanco y siempre vestida de negro, de una señora que vendía tabaco en una casa muy pequeñita más o menos por la calle del medio, de Chano dándome conferencias sobre las películas de la época………
Comentario por Juan Carlos Porto (31-12-2009 11:05)
7 Juan Carlos... te acordaras tambien de las salidas a las obras en la calle del Santa Ana,con Agustin, Juan Luis, Bernardo, mi persona y demas crios. que nos metiamos sin que nuestros padres lo supieran a jugar con la arena el cemento y todo lo prohibido por aquellos dias, jugar a la bombilla z tu eras pequeñito y no alcanzabas a saltar,jugar a las chapas que no eran mas que chapas de cocacola o Kas llevadas atraves de un caminito ,jugar a las bolas tu eras muy bueno jugando,jugar a la pared... la constuccion de la telefonica un poco mas alla de tu casa ,al otro lado por asi decir ,robarle al cura las peras y salir corriendo,las composicion musical que me escribiste y todabia tengo,en fin tu eres mas joven que yo pero te leo y casi tengo que llorar,como pasa el tiempo y como se olvida uno de su vida...
Comentario por Carlos Deaño (31-12-2009 18:29)
8 Carlos me ha emocionado enormemente tu comentario y aunque era muy pequeño te recuerdo con toda claridad y un enorme cariño.Este es el lugar idoneo para que nuestros recuerdos no caigan en el olvido,son esa parte de nuestras vidas que merecen ser recordadas,Espero de corazón que te sumes a esta brillante idea de Antonio y Margarita y poder así seguir emocionandome con tus gratos recuerdos que tambien son los mios.Un saludo afectuoso.
Comentario por Juan Carlos Porto (31-12-2009 19:19)
9 Recuerdos de los 60 , quinta parte:
Gracias a Pilar , me acuerdo de las cortinas rojas que había en el Fantasio, al entrar antes del hall, de los dibujos de escayola en las paredes, del ruido que hacía la maquina de cine pasando los fotogramas, del ambientador fuerte, fuerte !, de la Singer que había en casa y de cómo pedaleaba la costurera, de ayudarle a mi madre con los ovillos de lana, yo a un lado y ella al otro, de la rejilla del pelo de mi abuela, de ayudarle a mi padre a sellar convenios en el I.N.P., del día que falleció Don Francisco Chantada, estaba la calle de la independencia llena de gente, De Secundino de Carril era el practicante de Carrocerias Castro, de ir a la Chichirica y como era muy pequeño aquellos rollos de telas me parecían descomunales, de América Foto ,Maruxa y Peto en el comercio, del señor que cuidaba el campo del Arosa era Vivero , el otro día me acordé de su nombre, siempre iba en bicicleta, de tocar con Willy Meyer en su casa era un gran saxofonista, De Don Ramón que nos daba clase de gimnasia en el colegio José Antonio, lo suyo era bucear, de Don Antonio Lamela, de Don Baldomero, de Don Juan ,de Dña. Lucita, todos profesores, del ruido ensordecedor de los pájaros en la palmera del Instituto y en el Concello, de cuando pusieron la estatua del Dr. Fleming, la donó Ricucho Campos si no me equivoco, siempre decía que el Remifón (Penicilina) le había salvado la vida, de los despistes de mi madre un día un señor amigo de mi padre llamó a la puerta y mi madre le dijo “Pase Padre”, lo había confundido con un cura, que le vería!! , de un día que ella venía de Villajuan paró el autobús y montó, cuando se dio cuenta eran todo hombres le preguntó a Sabaris el porqué, venían de un partido de futbol y no era el autobús de línea pero como la conoció!, de llamarle en Lalín a muchas mujeres “Señora Aquela”, cuando no se acordaba de los nombres, de disfrazarse en todas las fiestas de casa (Mi madre era realmente especial), de los cornechos de Lourido y las cañas de Beiras, de visitar a Martín el de Beiras y a sus padres en Cea, de oír siempre que el hijo de la lechera tenía más hijos desperdigados por ahí que semáforos jajajajaja Acojonante! , de las curas que te ponía Quintela sabían a rayos, del Cromer , del Visma porú que no se ni como se escribe, siempre nos embadurnaban el pecho de pequeños cuando teníamos catarro, era pegajoso pero eso si, respirabas como nunca, de un plástico rarísimo que tenía mi tía en casa para ver la tele en color, que cosa rara!, de cuando ganó Massiel, de los discos de Engelbert Humperdinck, de Triana, de Juan Bau, de Alman Brothers , de Yes, de Rick Wakeman, de Fernando Esteso con el coñác La Parra (El que la bebe la agarra), Y ASÍ!
Comentario por Juan Carlos Porto (08-01-2010 19:50)
10 Recuerdos de los 60 y 70? Sexta parte:
Huyyy América Foto, me acuerdo también de una tienda que había al lado, donde ahora es el Xentes y tenían lencería, creo, me encantaban unos trapos de la cocina con dibujitos, y cada uno tenía escrito el nombre de un día de la semana en letras cursivas: Lunes, Martes, Miércoles…. Me acuerdo de la consulta de Rogelio Otero, subías por las escaleras y había una especie de ventanuco misterioso, y la consulta estaba casi a oscuras, me daba muchísimo miedo y olía a un tabaco especial. También me acuerdo de la consulta de Luis Carús y del sol del verano colándose por las contraventanas de madera de la sala de espera. Mi hermano Rafa, una vez, le dijo: “tu a mi no me tocas” (el renacuajo tenía 5 años o así y los cataplines bien puestos) pero definitivamente no le tocó, jajajajaj ya nos había revisado a Mon y a mi, íbamos por orden de edad. Y ya que estamos de médicos, me acuerdo de las habitaciones del Santa Ana cada vez que nacían mis hermanos, del olor a colonia de bebé y de unas cajitas de caramelos redondas que tenían una cigüeña de plástico pegada en la tapa, de Lois padre y de Pilar la comadrona que siempre nos daban mimiños cuando íbamos de visita. Me acuerdo que cuando llegábamos los sábados por la mañana para pasar el fin de semana, pasábamos por la tienda de La Extremeña (en la Marina) y por el almacén de gaseosas que había debajo de la casa del práctico a coger provisiones. Me acuerdo de los días en la playa debajo de casa, cuando había poca gente se oía alguna motora de vapor cruzando desde Carril hasta Ferrazo, o la sirena de Mensa cada hora o así. Me acuerdo de ir al mercado en verano y volver para casa con pollitos o patitos y de cómo las tías los ponían en una parte del gallinero para que los mayores no les hicieran daño. En el Cinexin tenía una peli del Pato Donal, se caía por una catarata montado en una piragua, y esa caída la veíamos una y otra vez, y nos reíamos cada vez como si fuera la primera, jajaja. Con el Nesquik venían unos puzzles pequeñitos, con fotos de animales, y nos encantaba sentarnos alrededor de la mesa, cada uno con el suyo. Juan Carlos, en casa teníamos jabón Heno de Pravia, pero el de Magno, lo tenia el Tio Moncho y molaba jugar con él, por la forma ovalada que tenía, apretabas por un lado y se iba para el otro; casi puedo ver los chorretes de agua oscurilla que iban cayendo por el lavabo. El tio Moncho, también tenía una colonia que me encantaba, no recuerdo el nombre, en realidad no se si llegué a saberlo, pero olía a Canela, toda su habitación olía así. Me acuerdo también de las pastillas Vics para la tos, sabían a limón y venían en una latita. El tio Alejandro nos daba alguna, de vez en cuando, y nos las zampábamos como si fueran caramelos. Te acuerdas de los caramelos de La Vaca que Rie? Cuando abrieron la primera tienda de Ankarr, tenían un expositor de caramelos, cada marca de caramelos en una burbuja de cristal.Había Cortados Uña, Sugus, Damel, La Vaca que Ríe,…… Nosotros cogíamos las miñocas delante de Villa Aurora cuando bajaba la marea, y entre las miñocas aparecían aquellas lombrices grandotas. Luego nos quedábams mrando como volvían a esconderse entre la arena. Por cierto, me sigue gustando pisar los churritos de arena que echaba para fuera las navajas, lo que pasa es que ahora en la playa de la Concha ya no hay nada, para eso me voy a la Isla. En la Concha, pillábamos lorchos y anguilas con las manos, se metían en los neumáticos que la gente tiraba a la playa, y al bajar la marea se quedaban atrapados.
Comentario por Pilar Gómez Buhigas (16-01-2010 00:51)
11 Apreciadísimos ya Pilar y Juan Carlos: Que sepais que somos muchos los que nos sentimos verdaderamente emocionados con vuestos "comentarios", y que si no entramos en valoraciones es por no convertirlo en algo personal, pero vuestros recuerdos nos hicieron llorar a más de uno por sentirlos propios.
Yo recuerdo una canción que de, ya no tan niña, oía en la tele, y que decía:
Jugar a contar estrellas,
muy bonito és,
porque cuantas más encuentras,
más estrellas ves.

Con vuestros comentarios sentimos lo mismo, cuantos más recuerdos os leemos más recuerdos vienen a nuestra memoria.
Muchísimas gracias a los dos por devolvernos una parte importante de, a muchos su infancia, y a otros muchos (probablemente muchos más) de la infancia de sus/nuestros hijos.
Un biquiño muy grande para los dos.
Comentario por Mary Gallego (16-01-2010 23:48)
12 Años 60 y 70 séptima parte:
Me acuerdo de la pota de café que hacía mi madre con achicoria ,el colador tenía de tanto usarlo, un color tostado y de “Achicoria La Noria”, creo que venía en un embase de color rojo, de la tasca que había al lado de Navales Paz, era una casa pequeñita y había que bajar unas escaleras, del los bailes del Mercantil y del lugar donde jugaban la partida ,aquí había que subir unas escaleras, de las croquetas y patatas fritas que te daban en el bar Nueva España , nunca las he probado tan ricas, de la biblioteca en el Concello, del traje de marinero de mi primera comunión con aquel crucifijo enorme colgado y los zapatos blancos, del día que la hice , el cura estaba borracho era en Lalín, el pobre se murió en un accidente de tráfico y la gente estaba apabullada, de ir a Redondela para coger el tren cuando íbamos a ver a mi hermano en Madrid, del Talgo, de las puertas de madera que tenían los trenes para salir al pasillo, y los sillones de sky de los compartimentos, de la tabacalera pequeñita que había en el portal de mi casa, la atendía Conchita y estaba justo al lado de la Farmacia en la calle Rey Daviña ,del comercio de Regina, de otro pequeño comercio donde arreglaban medias al lado de Santa Rita o quizás donde hoy está Santa Rita, era como un portal y estaba entrando a la izquierda, de unos huevos de madera que utilizaban para estos menesteres, de unas piezas de madera que los zapateros introducían en el calzado para agrandarlos cuando te quedaban pequeños, después apretaban como si fuese un sacacorchos y así se quedaban durante unos días, de una señora que todos los días paseaba por el pueblo vendiendo nécoras con una cesta, de una gitana que siempre que me pillaba quería echarme la Buenaventura como decía, de subirme al magnolio enorme que estaba en el jardín de Ravella, de ir con mi abuela a poner la ropa a clareo, de los chasis que estaban apilados en Metalsa para hacer autobuses, de ir a buscar agua a una fuente que había pasando la vía del tren, de la colcha de ganchillo que había en la habitación de mis padres, del toro que había encima de la televisión, de la pareja de gallegos que tenía mi tío colgados en el espejo retrovisor del coche y del cambio de marchas que salía del salpicadero, de las cabañas que hacíamos encima de los arboles del lavadero del rio del Con, de agacharnos en el atrio de la Iglesia y cuando nos caía un balón a la finca en la parte de atrás, saltar y correr sin parar para cogerlo, siempre nos decían que si nos veía el dueño nos disparaba con una escopeta de perdigones en el culo, del tabaco “Lola”, sabia dulce, de los Seat 1430 eran enormes y casi todos eran taxis, de ir a arreglar los pinchazos a bicicletas Paz, de la tienda que había en el mismo sitio o al lado en Edelmiro trillo, de Oriola que arreglaba radios y televisiones, también hacía amplificadores de lámparas, en la misma calle, del carromato y el caballo que tenían los Carregal en San Roque, del taller de coches que estaba en la parte trasera del antiguo cuartel de la Guardia Civil y las casas pequeñitas que había después del taller hacia el rio del Con, de ir al colegio por el medio del monte de los Desamparados e ir a ver aquella casa abandonada, del campo de futbol que había en el mismo bosque, de las natillas que hacía mi madre con caramelo quemado estaban buenísimas, de la consulta de Sosa Tolosa para regularme la hipermetropía, del salón de actos de la Iglesia subiendo unas escaleras vivía Don Daniel, de los discursos de Franco por la tele y como lo aclamaba el pueblo cuando salía al balcón (Manda h…..), solo se oía Franco , Franco, Franco.
Comentario por Juan Carlos Porto (18-01-2010 10:31)
13 Recuerdos parte octava :
Me acuerdo del Puka-Puka era un pub que estaba en Vista Alegre y su decoración era como muy “ Exótica”, también del “Jugo Loco”, su especialidad eran los zumos, situado al lado del sanatorio Santa Ana, allí vi por primera vez a John Balan (+) con su puerta y sus dotes como instrumentista vocal, aparte claro está ,de sus magnificas interpretaciones de las películas del Oeste, hacía varios personajes a la vez, de cuando mi madre me decía que me pusiese delante de la tartera de la leche para que no se desbordase cuando hervía, yo con lo hiperactivo que era me parecían horas, de la tienda de Moncho Porto en los Duranes , hacía esquina con López Ballesteros, del pequeño taller de coches del marido de Francisca , justo pegado a la tienda, de oír a la operadora de telefónica cada vez que levantaba el teléfono y pedir que me comunicara con el 514 era el número de mi casa y posteriormente del teléfono negro enorme con la rueda para marcar los números, de los primeros modelos de góndola, del modelo Tiburón creo que era de la marca Citroen y como se levantaba la suspensión, de los telegramas que llegaban a mi casa era un papel azul y las letras en blanco, del cassette con discoteca de la marca “Inter”, de la serie de James Bond y de cuando se abrían y cerraban las puertas del ascensor al principio de cada capítulo, de Bonanza , de unos dibujos que eran como marionetas en el espacio iban en una nave, del parvulito de Alvarez , de la cartilla de escolaridad, del libro somos hijos de Dios en catecismo, de las enciclopedias también de Alvarez 1 y 2 en la portada ponía Intuitiva, Sintetica y Practica, de los cuadernos de escritura vertical de Rubio, de estudiar Las Vascongadas en vez del país vasco, de los diccionarios Iter, de las gomas Pelikan, de la figura del Domund era la cabeza de un negrito, del guerrero del antifaz, del circo Price con dos pistas enormes, del calmante vitaminado , de los atrapamoscas Orión , de las maquinas Alfa, de las maquinas Hispano-Oliveti de la oficina de mi padre, de las papillas Nutricelia, de los chicles Bazoca eran los que más se hinchaban, del jabón El Lagarto, del Netol para limpiar los metales, del pegamento Imedio, del doble caldo Starlux, del perfume Maja que había en mi casa y del Anís del Mono, de la lejía Conejo, del Nani Predental y a dormir, de la sal de fruta Eno, del agua Fontenova, de los traje Terlenka, de los jugetes Rico que me traían los Reyes, de la leche condensada La Lechera que por cierto me daba un asco tremendo, de los ceniceros de Cinzano, del agua de Solares que había en casa de mi abuela, de las Filomatic de mi padre, de las Magefesa, del Norit de la lavadora, de las pegatinas de Spar con el trébol verde que te daban en la tienda para completar el librillo y así.
Comentario por Juan Carlos Porto (20-01-2010 19:47)
14 Lo he pasado fenomenal,gracias Juan Carlos por avivar tantos recuerdos y refrescar un poco la mente, me imagino que de la mayoría que te hemos leído.
Me has hecho reir un montón,lo del "visma porú" me ha encantado,mejor no lo podías expresar,como un niño lo hubiera dicho.Me imagino que el Sr.que arreglaba las radios,te refieres al Sr. Olveira.¿no?.Te llevo unos cuantos años,por eso posiblemente, no te que acuerdes de la cascarilla las tres lolas,que se hervía con agua y era para darle color y sabor a la leche.
Gracias también a Pilar,han acudido a mi mente como borbotones,cantidad de recuerdos gratos de mi niñez,que tenía aparcados y quizás tapados por tanta información posterior que ha ido ocupando mi cabeza.Gracias a, vosotros,acabo de recuperar con claridad muchas imágenes borrosas en mi disco duro.ja,ja,ja,.....
Comentario por tere (22-01-2010 21:27)
15 Es verdad Tere era Olveira,he tenido un lapsus de memoria,gracias y animate a contar más recuerdos de esos años.Un saludo
Comentario por Juan Carlos Porto (22-01-2010 22:04)
16 Me acuerdo del primer detergente en polvo,se llamaba" ese "y regalaban unos sellos para pegar en una libreta.Cuando la completaras,te daban unos tazones para el desayuno.En los Duranes,había tres tiendas,la de Marujita Alcaine,espero que no se ofendan,pido disculpas desde aquí,pero voy a poner los nombres por las que se le conocían.Marujita la manteca,Lola la extraperlista y Elvira la del viejo,también estaba la de Mela,pero esta era más que nada un bar con cuatro cosas de alimentación.Voy a contar una anécdota del detergente.
En el año 1963,tenía yo 12 años,salió la competencia del" ese" y se llamaba "omo",no sé si tendría algo que ver su nombre por aquello de "ecce
homo".Bueno vamos a lo que importa,para vender más que el "ese" e introducirse en el mercado,en la tienda de Lola vendían cada 2 paquetes de omo,y regalaban un plato de duralex verde,que también estaba intoduciéndose en el mercado.Era el 1º de mayo de 1963,por lo tanto el día de la madre,pues coincidía en Domingo.Yo tenía una labor que había hecho en el colegio,para regalarle a mi madre,pero me parecía poco.Mis hermanos tenían postales dedicadas.Fuímos con el mayo y sacamos 300 pesetas.Le dije a mis hermanos vamos a la tienda de Lola y le compramos a mamá ,detergente homo y así nos regalan una vajilla de duralex.Así fué tuvimos que comprar 48 paquetes de detergente para lograr la vajilla.Cuando dimos el regalo a mi madre,al principio se reía pues íbamos de uno en uno llevando un paquete de detergente.Cuando llegó al 7º(pues somos 7 hermanos)se rió a carcajadas y dijo:bueno,ya tengo jabón para lavar la ropa para una temporada,pero cuando vió que seguíamos llevándole más detergente,dijo:ya está bien,¿qué pasa,es que no os parece que os lavo bien la ropa?.Se estaba empezando a enfadar,hasta que ya le dimos la vajilla,antes de continuar entregándole el jabón,pues aún faltaban 20 paquetes más,y ya no le estaba haciendo mucha gracia el chiste.Luego que supo la historia,nos abrazó a todos y nos lo agradeció,contándolo siempre que tenía ocasión a sus amigos y conocidos.De este tipo tengo unas cuantas pues al ser muchos en casa,discurríamos lo inimaginable,como todos los niños de nuestra edad.La tienda de Lola se llamaba así,porque creo que vendía tabaco de contrabando.Si llega a ser hoy,con las leyes tan duras,posiblemente se la hubieran cerrado.
Comentario por tere (23-01-2010 17:28)
17 Los primeros yogures que salieron al mercado fueron los de Danone, por lo que mucha gente cuando queria uno pedia un "Danone".Cuenta una amiga mia de Caldas que,cuando salieron al mercado otras marcas una señora iba a la tienda y pedia "UN DANONE DE CLESA"
Comentario por Loli Duran (23-01-2010 18:48)
18 Tere, sigue contándonos cosas, así entre unos y otros volvemos a ver a la familia Telerín, a los Chiripitifláuticos, a Torrebruno... me acuerdo que cuando era pequeña también regalaban unos cuchillitos especiales para untar con la margarina NATACHA, también me acuerdo de los chicles ADAMS y de otros chicles de los que no me acuerdo el nombre, que traían cromos en el envoltorio. Cuando aparecieron entre las chucherías las NUBES, que te llenaban la boca de azúcar glas y del PICAPICA, que crujía encima de la lengua. Me acuerdo de cuando aparecieron los caramelos PEZ, con aquel expendedor que aún existe, con la cabeza de Pluto y el Pato Donal. JUAN CARLOS, el día de John Balan en el Jugo Loco, yo estaba celebrando alli mismo mi despedida de soltera, jajajajajaja que recuerdo más divertido, y que lástima que a nadie se le ocurriera llevar la máquina de fotos!!. Me encantaba ir al Puka Puka porque nada más entrar te ponían un collar Hawaiano y los cócteles venían con aquellas pajillas XXL para que pudiéramos beber medio tumbados en los sofás de mimbre. Me acuerdo, que en aquella época, era toda una aventura escaparse a la Disco de Dena o a Cavila, y que no se enteraran los viejos o te quedabas un mes sin salir por la noche. Me acuerdo de ir a la tienda de efectos navales que había al lado de La Celta, a comprar UN CLAVO grandote para jugar al clavo en la arena de la playa, y nos pasábamos la tarde, tirando el clavo y dándonos chapuzones. Y me acuerdo de ir todas las tardes del verano a pescar en el FURACROIOS con el abuelo y los tíos de mi queridísima amiga Teresa Salvadores. También me acuerdo de los cócteles que hacíamos en el cuarto de baño mezclando en algún bote vacío alcohol, champú, colonia, Mussel de Legrain y el ingrediente principial.... CROMER rojo rojísimo que nos poníamos perdidos y se armaba la de San Quintín. Y hablando de Cromer, me acuerdo que bastante frecuentemente, alguien se cortaba un pie en la playa, con algún cristal o con una lata (en aquella franja de algas y porquería que quedaba al bajar la marea) y venían hasta casa a pedir ayuda. Aprendimos a hacer curas con agua oxigenada y cromer y gasas y "espadatrapo". Me acuerdo de levantarnos por la mañana y bajar con los rastrillos a retirar la alfombra de algas de la playa para poder llegar hasta el agua. Y de las moscas revoloteando por encima a medida que el sol las iba calentando. En aquellos veranos de los años 60 y 70, era una gozada cuando llegaba mamá de la plaza con una bolsaza de claudias y nos las bajaba a la playa, recién lavaditas con las gotas de agua por encima que brillaban con el sol y te decían "cómeme, cómeme". Me acuerdo de las manos huesuditas de la tía Josefa, dándole al Kiko (pastor alemán muy malo que mordía a la gente) las mondas del queso, y de la tía Maruja echándole agua a la ropa que estaba por encima de los mirtos a clarear. Nos encantaba a mi y a mis 3 hermanos, entrar después de comer, cuando estaban las tías cabeceando alrededor de la mesa del comedor, y darles un susto monumental. Pobriñas, podíamos haberlas matado del infarto. Que años más bonitos, de despreocupación y disfrute. Si miramos para atrás, nos damos cuenta de cuanto cariño hemos recibido y de lo bien que lo hemos pasado. Eso debería darnos fuerzas, para seguir para delante cada día, aunque las cosas no funcionen siempre como debieran ¿verdad?
Comentario por Pilar Gómez Buhigas (27-01-2010 10:48)
19 Loli, genial lo de los Danones, es parecido a lo que pasa ahora con los Tuper. Cualquier fiambrera, aunque sea de los chinos, puede ser una Tuper.
Comentario por Pilar Gómez Buhigas (27-01-2010 10:49)
20 No se que pudo pasar,pero se me quedó bloqueado el comentario y no entró.Cosas de la informática,a ver si es de esta,si no ya no lo intento más.
Pilar a ver si puedo ayudarte en lo del chicle.Sería dunkin,que tenía una historieta de dunkin boy, en el envoltorio?.Casualmente hace unos días encontré alguno que guardaba en un libro de 1969.Gracias, por recordar lo del clavo, comenzaba con el clavo en la frente,pasando por la nariz,,la barbilla, el hombro,el brazo...y así hasta la punta del pié,tratando de que quedase el clavo de pié en la arena.Si se conseguía,luego hacías 8 flechitas y 16 vueltas al mundo.Si de todas las veces el clavo quedaba de pié,ganabas.Pasamos muchas horas jugando al clavo con mis amigas en la playa Compostela.Puri Barros era la máxima campeona jugando al clavo.Gracias por traer a mi memoria estos recuerdos.
Comentario por tere (31-01-2010 00:28)
21 De nada, un placer! El chicle, si, podía ser Dunkin, y lo del clavo,, bueno, vosotras erais profesionales eh?. Nosotros nos limitábamos a tirar el clavo de viarias formas, con la palma de la mano, con la mano cerrada, con dos dedos... y si quedaba de pie genial... pero lo de la punta del pie... eso es mucho!!!! Yo creo que eso enganchaba tanto como los videojuegos eh? Un beso.
Comentario por Pilar Gómez Buhigas (03-02-2010 18:31)
22 Más recuerdos: de ir a jugar a la rampla del Cavadelo en una draga que allí estaba abandonada; de ir a bañarse al Hoyo grande; de los gaiteiros y cornetas de D. Marcelo; de la sesión infantil de los tres cines de Villagarcía; del baile infantil del Liceo,del Casino y del Mercantil; de la Graduada, que estaba al lado del ayuntamiento y allí estudié 1º y 2º de Primaria, que así se llamaba entoces; del Colegio del Ramal, donde estusié 3ª de primaria con D. Baldomero; de cuando se estreno el colegio "José Antonio" en La Lomba donde estudié 4º de primaria con D. Juan; de jugar al futbol en el bosque de Desamparados, al lado del campo de futbol de La Lomba; de coger el autobús de Pereira delante del Banco de La Coruña para ir a la playa de Compostela; de la discoteca Yojaquin; de la primera sala de juegos que estaba al lado de "El Pernil", de los bollos de leche y las figuritas del nacimiento que se vendian en la pastelería de Prada, del "Zapato Americano", del ultramarinos de Simón; de la Junquera, finca de los LLovo, a donde ibamos a coger claudias; del lavadero del río del Con; del palco de música en la Alameda; de los carritos de helados de "La Valenciana" y "La Montañesa"; de la fábrica de gaseosas Koso; de la Marina y la Banderita, que estaban pegadas; del "English Spoken" de la Marina; de la caseta de los carabineros que estaba en frente del hotal "La Vizcaina", donde hoy está el "Barrantes"; de ir a jugar en los castillos de madera de Balado; de ir a bañarnos al muelle de pasajeros; de los carros de caballos, que bajan con mercancías de la Estación para cargarlas en los vapores de la Isla, La Puebla y Rianxo; de la maquinas de tren a vapor y cuando me vengan más recuerdos a la cabeza os los iré contando.
Comentario por José Ignacio Prego (20-07-2012 13:59)
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