lugar para a conectividade e o intercambio de memoria sobre o noso pasado personal e humano
EU TAMÉN NECESITO AMAR

Premio Mellor documental galego CURTAS 2019.
Selección Oficial MICE 2020. Santiago (aplazado polo coronavirus)
Selección Oficial ESPIELLO 2020. Boltaña-Huesca (aplazado polo coronavirus)


THE BATTLE OF THE GOOD MEN

Selección oficial Cans 2018. sección vídeo clips.

Selección oficial Son Rías 2018. sección vídeo clips.

A VOLTA DOS NOVE

Nominación Mellor Documental
Premios Mestre Mateo, 2015

Premio do Público
Festival Primavera do Cine, 2015


DESDE DENTRO DO CORAZÓN

Nominada a Mellor Banda Sonora
Jerry Goldsmith Awards, 2013

Nominada a Mellor Longametraxe
Festival Primavera do Cine, 2014


O FAIADO DA MEMORIA

Arousán do Ano 2009
Apartado Cultura


A MEMORIA NOS TEMPOS DO VOLFRAM

1º Premio Certamen Etnográfico
Espiello, 2005


ARQUIVO DA MEMORIA SOCIAL
damemoria@gmail.com
 ESPACIOS
 GALERÍA DE FOTOS
 Ir a estas páxinas
 ARQUIVO

Vista xeral
Vista xeral


Alameda, a Marina S Lucia e o Ramal, os nosos lugares
donada por jacobo rey

Anterior Volver á galeríaSeguinte

4 Comentario(s)
1 Aquí ya habia comenzado el cambio de la zona, el muelle de hierro ya no existía y ya estaba el nuevo que luego daría lugar a los rellenos
Comentario por Paco Salgado (28-01-2010 20:25)
2 El embarcadero de piedra que se ve en primer término, conocido como ?rampa de los carabineros? -debido a que, en la zona de la derecha, que no sale en la fotografía, existía una caseta utilizada por los agentes de la Guardia Civil del Mar-, estaba justo enfrente del garaje-taller de mi abuelo, y del Bar Xesteira, desaparecidos al abrir la calle Conde de Vallellano.

En este embarcadero, situado a pocos metros de la antigua Estación Sanitaria del Puerto, los días de mercado, cuando la marea lo permitía, había un gran movimiento de mercancías diversas, que se cargaban en las lanchas motoras allí atracadas, principalmente de Rianxo y Boiro. También, en verano y con la pleamar, era un lugar ideal para zambullirse, debido a que el nivel del mar quedaba a unos 40 centímetros -a veces, incluso menos- de la parte superior de este muelle.

Uno de aquellos días de mercado, martes o sábado, de un invierno bonancible, el recordado Juan Búa y yo -que, además de vecinos en la aledaña calle Juan García, éramos también amigos y compañeros de travesuras infantiles- decidimos acercarnos hasta las citadas lanchas motoras, cuyos patrones ya nos conocían, y subimos abordo. Para no molestar en las faenas de carga, nos sentamos en una zona de la borda de babor, cercana al muelle, a cierta distancia de la pasarela por la que se deslizaba la mercancía, con las piernas colgadas por el exterior. La embarcación subía y bajaba, lenta y cadenciosamente; y nosotros, atentos a aquel movimiento acompasado, movíamos las piernas evitando mojarnos los zapatos. Así estuvimos largo rato, hasta que se me ocurrió la ?genial? idea de proponerle a Juan, que, aprovechando el movimiento de subida de la motora, permaneciendo sentados en la borda, mediante un impulso, a ver si conseguíamos subir al muelle. Y, Juan Búa, intuyendo que se trataba de una idea descabellada -lo que se confirmó posteriormente-, propuso que lo intentara yo primero? Esperé a que el movimiento del mar elevara al máximo la embarcación, cogí impulso, y conseguí alcanzar la parte superior del muelle, apoyado con el antebrazo izquierdo y agarrado con la mano derecha. Sin embargo, a pesar de mis esfuerzos -que fueron titánicos y desesperados-, la mano empezó a deslizarse sobre la arenilla que había en la superficie; y el antebrazo, dolorido por el sobreesfuerzo y por el roce de las arenas, al tiempo que el codo ya estaba en carne viva, no pude resistirlo y me dejé caer al agua?

Entre el barco y el muelle, gritando a pleno pulmón, emergía yo con los brazos alzados. En cada inmersión, debido a que tenía la boca abierta para gritar, tragaba una cantidad considerable de agua salada, lo que me provocaba fuertes náuseas y me impedía coger aire. Antes de iniciar la tercera inmersión, y con el estómago que parecía una pecera, los dos patrones de las lanchas motoras consiguieron cogerme las manos, ya que en ningún momento dejé de alzar los brazos, y me sacaron a la superficie. Y allí estaba yo, tendido sobre aquel muelle de piedra, con unas desagradables arcadas que provocaron la expulsión del agua contenida en mi estómago-pecera. La sensación de alivio que sentí fue muy gratificante.

Alguien avisó a mi pobre abuelo Moncho, que, temiéndose lo peor, acudió desesperado. Conseguí ponerme en pie, ayudado por los dos hombres que me habían sacado del agua y que, sin ninguna duda, me habían salvado la vida; y, acompañado de mi abuelo -que me reprendió duramente y, por primera y única vez en la vida, me dio unos azotes-, me fui a casa. Mi abuelo, ya más tranquilo, regresó al taller. Entre mi abuela Encarnación y mi tía Mercedes, me quitaron la ropa -que seguía chorreando-, me bañaron, y, después de secarme a conciencia, me frotaron pecho y espalda, con alcohol. Durante todo el proceso, como no podía ser de otra forma, mi abuela también me reprendió con dureza. Al poco rato, después de tantas frotaciones, estaba colorado como un camarón? Yo, aunque por mi estatura parecía mayor, aún no había cumplido los siete años? En el verano de aquel año, en la Playa de la Concha (Playa de Cachúmbala), aprendí a nadar.
Comentario por Roberto Núñez Porto (26-09-2010 23:28)
3 Que grande eres Roberto.Grande pero en todo.Un abrazo.
Comentario por Manuel García Ramos (12-11-2010 20:40)
4 Manolo, agradezco mucho tu elogioso comentario. Es evidente que el haber sido sufridos compañeros de trabajo, ha forjado, además de una gran amistad, la mutua admiración. Un fuerte abrazo.
Comentario por Roberto Núñez Porto (12-11-2010 22:36)
Deixa o teu comentario
Nome:
Mail: (Non aparecerá publicado)
URL: (Debe comezar por http://)
Comentario:
© by Abertal

Warning: Unknown: Your script possibly relies on a session side-effect which existed until PHP 4.2.3. Please be advised that the session extension does not consider global variables as a source of data, unless register_globals is enabled. You can disable this functionality and this warning by setting session.bug_compat_42 or session.bug_compat_warn to off, respectively in Unknown on line 0