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fotografía donada por juan carlos porto

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30 Comentario(s)
1 Casi mejor comentar sobre el taller de Galindo,no se digo yo!!!
Comentario por Juan Carlos Porto (30-10-2009 07:59)
2 A la derecha, desde el bar Miño hasta el Ayuntamiento estaba la sastrería de Adolfo (luego una mercería), Galez, un carpintero (que me había hecho una hermosísima carreta encargada por los Reyes), la tienda de las de Chorén, las viviendas de Dito Abalo, los Ferroláns, Purita, Mª Jesús, Casto Comendador, etc., una finca de los Abalo, un bar que fué de Mrcelino Penide y luego del suegro de Tubio el saxofonista, por último haciendo esquina la casa de mi moza, de Casalderrey (luego de Mucientes), de Paco Chirinos,....
Comentario por Paco Salgado (30-10-2009 23:26)
3 En la fabrica de metálicos del señor Galindo,construimos una minicaldera de vapor,un grupo de alumnos del instituto,entre los que se encontraban sus hijos Carlos , Juan(+) y Manolo.También construimos un cohete de hojalata, que intentamos lanzar desde la finca de Pemán,donde estuvieron los minicines de la calle Arzobispo Gelmirez, y digo que intentamos porque explosionó, y menudo lío se montó.
Comentario por manolo porto (31-10-2009 00:45)
4 Manolo ¿que le metisteis dentro al cohete,para que explosionara?
Comentario por Margarita Coello Nuñez (31-10-2009 02:48)
5 Bueno Margarita,ya que lo preguntas te contaré la historia del cohete.Era la época de los Géminis en la NASA, y claro los villagarcianos no íbamos a ser menos.Consecuencia de esa premisa: había que crear un comité aeroespacial y construir el primer cohete.Dicho y hecho,manos a la obra.Ah!! pero claro conseguir un cohete con motor de hidrógeno líquido ,era imposible.Solución,motor de pólvora.Ale! a Salgado y farmacias a comprar azufre y pastillas de nitrato potásico.El carbón era evidente que lo conseguía Gelín Pemán.Hojalata soldadores de estaño,y demás útiles en la de Galindo.Y llega el día D.Decidimos hacer una prueba en la finca de Pemán,con la "primera fase" del motor,a saber la que llevaba la recámara.Un poquito de pólvora mecha y el valiente técnico Juan Galindo, que enciende la mecha.Pero claro como estaba poco compactada la pólvora se caía la mecha y apenas había combustión,por lo que se elevaba unos centímetros o fallaba.Feliz idea de los técnicos:más pólvora ,ésta vez compactada y lo mejor de todo ,anclando la primera fase al suelo con unas abrazaderas,para que no se escapase.Nuevo fracaso.De repente Juan da la idea de que si lo ponemos al revés la pólvora no cae (evidente) y veremos como sale el chorro de encendido.Ahí disentimos la mayoría debido a lo cual dos o tres nos parapetamos detrás de una casetita,mientras que otros se alejaron de la "base" de lanzamiento,y el osado Juan dice que él se encarga de encender el "motor".Cerilla al canto y !ay Dios! menuda explosión. Un hongo como los de las bombas atómicas en pequeñito.Retumbar de cristales en los edificios de la calle San Roque.En nuestros oidos silvidos que no nos permitían oir nada, heridos leves por esquirlas,acojone total,ventanas de las casas llenas de gente,señoras y señores desencajados mirando desde la cancilla de entrada a la finca, y sobre todo una señora que ,a pesar de no oir lo que nos decía ,lo podíamos imaginar, pues agitaba brazos, no paraba de gritar(eso supongo, porque como he dicho antes no oíamos nada)-Total que yo echándole valor me acerco a la cancilla y dirigiéndome a la señora ,le digo "!señora que no lo hacemos más!".Entre que yo no me oía , y dando por hecho que cuando estoy nervioso pronuncio fatal,debieron entender "!que aún tenemos más!",porque toda la gente de la cancilla y cercanos salieron corriendo a toda mecha capitaneados por la señora que ahora además se echaba las manos a la cabeza.Final de la historia:
Unos al médico, otros tardando horas en volver a casa por la que nos aguardaba,y al día siguiente rapapolvos de Don Miguel Losada ,después de hacernos levantar en clase diciendo " haber,los del comité aeroespacial ir levantandoos....."-Como decía Castelao !cousas da vida!-
Comentario por (31-10-2009 16:10)
6 En el comentario anterior ,olvidé identificarme . Lo siento.Ah se me olvidaba.A Juan no le pasó absolutamente nada.
Comentario por manolo porto (31-10-2009 16:15)
7 Estimado Manolo:
Yo me acuerdo de ti,aunque no creo que tu te acuerdes de mi,bueno en fin me ha hecho mucha gracia lo del comite aereoespacial,y me rei todo lo que quise con el relato.
es lo que habia
Un fuerte abrazo
Comentario por Antonio Gonzalez (31-10-2009 18:42)
8 Hola Antonio ,no te ubico en éste momento,así que intenta darme alguna pista .Si sales en alguna foto por favor indícame en cual.Gracias .Un abrazo.
Comentario por manolo porto (31-10-2009 20:42)
9 Por cierto en el comentario número 7 supongo que habré cometido varios errores linguísticos ,pero me acabo de dar cuenta de que puse al aludir al Sr Losada "haber" en lugar de " a ver".Uno que es de ciencias. Lo siento.
Comentario por manolo Porto (31-10-2009 20:51)
10 y ahora "lingüístico".Mirar, sabedes cos digo " dos y dos son cuatro,cuatro y dos son seis...
Comentario por manolo porto (31-10-2009 20:55)
11 Muchas gracias Manolo,esperaba una ¡¡Trastada!!.Pero tan gorda,pues NO.Me he reído muchisimo,lo siento por heridos,pero no pude evitar reirme a carcajadas. Besiños
Comentario por Margarita Coello Nuñez (31-10-2009 22:02)
12 Mi comentario nº 1,puede crear malentendidos por tanto quisiera aclarar que como antes de el mio había otro en referencia al Bar Miño,esa fué mi cotestación.Nada mas lejos de mi intención de no comentar sobre José Fernandez,sino todo lo contrario.Saludos.
Comentario por Juan Carlos Porto (31-10-2009 22:12)
13 En referencia al comentario nº 7 de Manolo Porto yo le pediria que lo ampliase pues cuando llegó la policía, aquella casa se convirtió en una de las mejores películas de los Hermanos Marx.Saludos.
Comentario por Juan Carlos Porto (31-10-2009 22:40)
14 Veo que había muchos "Inventores de la pólvora" en nuestro tiempo de chavales...
Me hé divertido mucho imaginando las andanzas de un "colega" de aquella época...
Imagino lo que hubiéramos "avanzado en las pesquisas" si Aurélio y yo tuviésemos el aporte de vuestra "alta tecnología".
Estoy curioso para que nos cuentes el complemento de la historia a que Juan Carlos se refiere en el com.16.
Saludos
Comentario por José Manuel Casalderrey (01-11-2009 01:01)
15 Hola manolo ,buenos dias.
Si no me falla la Menoria ,tu eres hijo de Don Manolo Porto que Trabajo en Castro.
Yo trabaje en Castro,con Roberto Nuñez y Joaquin Sampere en la oficina tecnica(Palomar).
De todas formas me puedes ver en unas fotos que subieron de un grupo de Villajuan.uno de gafas y pelo largo.

Estan en dando a nota
Saludos
Comentario por Antonio Gonzalez (01-11-2009 08:05)
16 Hola Antonio,soy hermano de Manolo Porto,efectivamente mi padre trabajó toda la vida en Carrocerias Castro.En "Atopando detalles" pag.3.tienes una foto de los trabajadores de la empresa con sus hijos,yo te sugiriria con toda mi buena intención, que a ser posible comentases tus experiencias de ésa época en dicho apartado de esa forma podre leerlos y centralizarlos allí, pues la verdad, yo personalmente, estaria encantado de que nos contases tus recuerdos y anécdotas de tu paso por la empresa.Hablaré con mi hermano y te lo desviaré al sitio indicado.Gracias y un saludo!
Comentario por Juan Carlos Porto (01-11-2009 11:28)
17 Manolo, deixa, xa sigo eu,

Seis y dos son ocho
y ocho dieciseis
y ocho venticuatro
y ocho treinta y dos
animas benditas me arrodillo en vos

Alto a la bandera
que pase la farolera
al pasar por el cuartel
me enamore del coronel

Si che fai falta unha axudante na academia, xa sabes.
Comentario por lolita camiño (01-11-2009 19:30)
18 Manolo, con tu relato del cohete aeroespacial ¡menuda explosión de risa, coño!
Un abrazo.
Comentario por Roberto Núñez Porto (01-11-2009 20:10)
19 La anecdota que nos cuenta Manolo,lo mismo que Jose Manuel Casaderrey,Daniel Garrido,etc..Forman parte de la memoria de nuestra niñez y juventud.de como eran nuestros juegos y como nos divertiamos,no creo que pueda molestar a nadie,todo lo contrario.Saludos a todos/as.
Comentario por Margarita Coello Nuñez (02-11-2009 15:25)
20 Manolo,Por favor tu hermano te pide que amplíes tu comentario del cohete .Animate que estamos deseando saber como termino la historia.
Comentario por Margarita Coello Nuñez (02-11-2009 17:55)
21 capítulo 2:
De como esquivamos a la policía.
Poco tiempo después de salir escopetada la gente,y aprovechando la coyuntura nos disponíamos a marchar(yo diría a escapar) pero vimos como aparecían por la Plaza de la Independencia dos guardias municipales,acompañados de algunas personas,entre las cuales se encontraba como no,la señora de marras.Vuelta atrás ,otra vez a la base de lanzamiento.En eso alguien se acuerda que la casa tiene una especie de sótano,que en realidad es una zona en la que antiguamente se guardaban los aperos de labranza,y yo creo que también hacía las veces de corral,y que comunicaba directamente con el portal de la casa por medio de una escalera.Además ya estábamos recuperando la audición!Que alivio!,!estábamos salvados...! así que a correr hacia el sótano,para acceder al portal.Subimos por las escaleras y uno de nosotros,asomó la cabeza para ver que pasaba en la calle,y nos encontramos que la señora, polis y demás ya estaban de nuevo en la cancilla,supongo que dudando de entrar en la finca por si acaso.Aprovechando la confusión salimos del portal en fila india como si no fuera con nosotros la cosa,quedándose el pobre Gelin en su casa.Yo recuerdo que hasta silvé y no creo que fuera el único,y cuando ya estábamos dirigiéndonos hacia la Independencia,por la mitad de la calle,oímos unas voces que decían !son eles ! !son eles!.Dios mio aquello fue la espantada de antes pero ahora protagonizada por todos nosotros.Lo que recuerdo es que dos de nosotros no paramos de correr hasta llegar a la antigua cantera que hay a mano izquierda a la altura de la curva de Ferrazo,y allí nos consolamos unos a otros ,pero no había consuelo posible porque claro ,los padres de Gelin harían que el pobre cantara,y no le quedaría más remedio que decir quienes habíamos participado en el "lanzamiento".Y así fué.Cuando llegamos a nuestras casas (después de echarle mucho valor)ya estaban todos al tanto de la proeza y lo demás os lo podeis imaginar.Los papás dando explicaciones, a las autoridades y gracias a Dios que de aquella todos en el pueblo eran conocidos y el terrorismo soñaba a algo muy lejano,porque si llega a ser en los tiempos actuales no quiero imaginar lo que habría pasado...
Comentario por (02-11-2009 23:17)
22 Bueno puse capítulo 2 y faltaba poner ,"y último".Volviendo a la fotografía,tiene razón Conchi ,cuando dice que el jardín de Ravella era muy socorrido para las parejas(y para las pandillas) y de hecho,el banco que se vé a la derecha era el preferido por muchos de nosotros para estar con nuestras novias o para cantar las canciones de los Beatles,Brincos Pekeniques etc cuando estábamos en pandilla.
Comentario por manolo porto (02-11-2009 23:27)
23 El segundo capitulo es tan bueno como el primero,espero el ultimo con muchisimas ganas de ver como termina la"Juerga".Besos para Loli y para ti
Comentario por Margarita Coello Nuñez (03-11-2009 00:33)
24 Manolo, tal vez sin quererlo les has rendido un auténtico homenaje al actor fallecido a José Luis López Vazquez, porque tu historia es un auténtico argumento para una película del tipo de las que él hacía. Los Porto teneis una vena artística congénita.Biquiños
Comentario por Mary Gallego (03-11-2009 15:37)
25 Manolo, soy la prima de Gelín Pemán y recuerdo esta anecdota del cohete, no vi la explosión porque ese dia no estaria en la casa de mi abuela (mis tios y mis abuelos vivian en esa casa a la que tu haces mención) pero si fui testigo que algunos preparativos, supongo que tu no te acordarás de dos mocosas que bajaban al sotano que mencionas que tenia como bien dices salida al portal (subiendo unas escaleras) y salida a la huerta donde ocurrieron los hechos. Esas mocosas eramos mi prima Marita(+) y yo, que observabamos alucinadas el proceso de elaboración del famoso cohete.Por cierto, ¿ no estaba también en el fregado el pobre Julio Camba?. Gracias por hacerme recordar al que tenía totalmente olvidado. Besiños.
Comentario por Isabel Sánchez (03-11-2009 17:58)
26 Isabel si que me acuerdo de vosotras dos,cuando erais unas niñas,y por supuesto de tus abuelos,pues os tengo visto en la casa ,a la que acudía algunas veces con Gelín.(Recordarás que tu primo y yo hicimos juntos todo el bachillerato).Por otra parte no sé a que Julio Camba te refieres en tu comentario,pero si te refieres al hermano de Luis ,Pedro ,no participó en el "lanzamiento".Además creo que cuando sucedieron los hechos,Pedro ya no estaba con nosotros,pues había fallecido unos años antes.Un beso.
Comentario por manolo porto (04-11-2009 01:36)
27 Manolo se me fué la pinza, queria decir Pedro.Tengo una ligera imagen en mi mente que me hace asociar ese sotano a la muerte de Pedro Camba, supongo que por que fué ahí en donde me enteré de lo del accidente y en mi cabeza no entraba que alguien tan joven se pudiese morir lo cual me impactó muchisimo. Ahora un pequeña corrección, la finca no era de Pemán, ni de mis abuelos. Esa finca era del padre de una señora que se llama Isabel de la Riba (no sé el nombre del señor) que vive en Madrid y que tenían un montón de propiedades en toda esa zona, hasta los edificios que están enfrente a la Iglesia Parroquial. Bueno me expresé mal, el padre murió hace muchos años, la que vive es la heredera que debe tener uno 75 años; no sé porque esta familia tenía tantas propiedades aquí, ya que ellos creo que eran de la zona de Ferrol.Besiños.
Comentario por Isabel Sánchez (04-11-2009 18:15)
28 Y.. Que me dicen de La Nieve, bonita postal y nada frecuente en Vilagarcia,el relato de Porto fascinante, yo los experimentos espaciales que recuerdo eran mas modestos, a base de cerillas y papel de plata, no eran espectaculares pero subian duraban 2/3 segundos, y los llamabamos ESPUNIS, enreferencia al cohete Ruso, Chavaladas de aquellos tiempos.
Saludos.
Comentario por Juan Leites (05-11-2009 02:51)
29 Estoy de acuerdo con Juan,ésta foto por su belleza y caracteristicas es digna de Felicitación navideña por parte del Concello,como suele hacer todos los años.
Comentario por Juan Carlos Porto (09-11-2009 10:23)
30 Querido Manolo:
El otro día recibí un correo de mi hermana Mª Eugenia en el que se recoge una de tus anécdotas y relatas la historia del cohete que intentamos disparar en la huerta de Pemán.
Te envío la redacción que yo hice sobre el suceso en una recopilación de recuerdos y anécdotas y que escribí hace un par de años con la intención de dejarles a mis descendientes las pequeñas historias de una vida.
Como puedes ver, en general coincidimos en el relato de los hechos y las pocas diferencias que encontré se refieren al punto de vista que cada uno guarda en sus recuerdos. También veo que existen diferencias en aquellos detalles que a cada cual nos quedaron reflejados.
Leyendo tu relato, sí que me vinieron a la mente imágenes sobre aquella señora istérica que no hacía más que gritar.
Me llenó de alegría haberlo leído y como puedes imaginar me ilusionó saber que estas cosas no sólo yo las recuerdo. Si no lo tienes a mal, me gustaría incluír tu relato en los anexos que utilicé para documentar mis historias, así no podrán decir que me lo inventé.
Recibe un fuerte abrazo de tu amigo Carlos Galindo.
P.D. Es cierto que como dice Isabel Sánchez, también recuerdo vagamente a unas niñas que se acercaban por el sótano y a las que nosotros procurabamos ocultar nuestras intenciones. Por cierto, en eso tiene tiene razón Isabel, la huerta no era propiedad de los padres de Gelín.
ahí te va mi relato:
EL COHETE QUE NUNCA SUBIÓ

Ya éramos alumnos de tercero curso cuando para llevar a cabo algún que otro experimento relacionado con nuestro aprendizaje de la física aplicada, dimos en construir un cohete. No nos faltaban conocimientos ni medios para hacerlo y la base de lanzamiento proyectamos que sería en la huerta de Gelín Pemán.
No tardamos en comenzar con los trabajos. Yo me encargué del diseño de la carcasa mientras otros preparaban el resto de los componentes y lo que es más importante los cálculos para conseguir el éxito del experimento. Si la cosa salía bien se lo contaríamos al profesor de física. El exigente físico Don Miguel Losada.
Ayudado por un soldador de estaño y una chapa de hojalata dedique varios días a realizar la construcción de las partes externas del cohete. Confeccioné los alerones en donde se apoyaría el artilugio y las aletas superiores. Como la obra la hacíamos con mucho sigilo y evitando que nos descubriese alguien, hacíamos todo un poco a escondidas. En casa yo no tenía mucho espacio para ocultarme y en ocasiones acudía al cuarto de baño cuando no había nadie por las inmediaciones. En uno de aquellos días, cuando ya casi tenía finalizado el aparato y ya procedía a unir sus partes, súbitamente apareció mi padre. Al verme tan enfaenado, me preguntó que hacía y yo liado en mis labores y a sabiendas de que no podía disimular algo que era evidente, le respondí que estábamos haciendo un cohete. Él que nos conocía más que de sobra me preguntó si no sería algo peligroso. Le respondí con rotundidad aplastante:
?No, es un experimento que nos mandó don Miguel, pero no tiene ningún peligro.
Bueno no es que mintiera y menos en lo del peligro, pero yo en ese momento no me podía imaginar el alcance de aquel programa espacial.
Cuando tuve terminada la carcasa, se la enseñé a mis compinches y estos quedaron asombrados de lo bonita que era. Ellos ya habían hecho sus cálculos sobre la cantidad de combustible sólido que íbamos a utilizar y de la construcción del depósito en el que lo iba a contener.
Pasaron varios días y en el sótano de la casa de Gelín comprobamos que el depósito del combustible encajaba bien en la carcasa y comenzamos a mezclar los componentes que formarían el producto impulsor y que, por respeto, no voy a mencionar aquí. Solo decir que uno de ellos era un medicamento que se utilizaba para afecciones de garganta y que se dispensaba en las farmacias.
Programamos el lanzamiento para tal día como hoy a las seis de la tarde, y si mal no recuerdo, seríamos cinco los artificieros que haríamos volar aquel artificio: Gelín, mi hermano Juan, yo y otros dos. Llegó el momento, y después de comer aprisa y corriendo, nos fuimos a la casa de Gelín y en su sótano hicimos los últimos preparativos.
Los nervios estaban a flor de piel. A las tres y media ya estábamos todos en activo, salimos a su huerto y allí, bastante alejada de la casa, montamos la base de lanzamiento sobre unos ladrillos para evitar que prendiera fuego en las hierbas. Yo fui el encargado de encender la mecha. La emoción era intensa y el miedo no era para menos. Me puse al lado del cohete y acerqué una cerilla a la mecha que salía de su interior por entre las aletas inferiores que estaban apoyadas sobre los ladrillos. Empezó a humear y yo eché a correr hacia los otros que se encontraban como a unos diez metros de la lanzadera.
Cuando llegué al sitio de observación, el humo fue remitiendo y allí no pasó absolutamente nada. Iba a volver de nuevo al lugar, cuando Juan me dijo:
?Deja que sé yo.
Lo dejé ir advirtiéndole que tuviera cuidado. Él se acercó y vimos como manipulaba el cohete, lo movía para aquí y para allá como mirando que pasaba, luego lo volvió a posar en el suelo, encendió una cerilla y empezó a restregársela por entre las aletas inferiores.
En ese momento escuchamos una tremenda explosión. Yo, instintivamente, eche mi mano derecha sobre mi antebrazo izquierdo, a Gelín le vi aguantar la muñeca de su mano y de donde estaba el lugar de lanzamiento vi salir a mi hermano, al que durante unos instantes habíamos perdido de vista, entre una gran nube de humo.
Rápidamente comenzamos a comprobar los daños producidos por aquella enorme explosión. Yo temí por Juan, y como un soplo, me pasó por la imaginación que si nosotros habíamos sufrido los efectos de la metralla, como habría quedado el pobre. Milagrosamente él, precisamente él, que estaba pegado al cohete no había sufrido ningún daño. Salió de entre el humo tan campante y un poco aturdido. Eso me alegró el día.
No sé como, salimos corriendo de la huerta por un pequeño portal que daba directamente a la calle y cogimos camino hacia el centro del pueblo. A medida que íbamos avanzando oíamos a las señoras asomadas a las ventanas preguntarse que había pasado. Los balcones de las casas por las que pasábamos estaban llenos de gente que se hacía preguntas sobre la tremenda explosión. Cuando estábamos a la altura de la fuente de la Plaza del Mercado, una señora nos preguntó desde el balcón de un primer piso:
?Eh, chavales, ¿Sabéis lo que paso allí arriba?- y uno de nosotros, no sé quien, le respondió:
?No lo sé. Creo que explotó una bombona de butano-
Luego cuando ya nos vimos libres del entuerto, comprobamos los daños, Gelín tenía un corte bastante visible en la muñeca, yo tenía un pequeño corte del que aún conservo la cicatriz en el antebrazo a la altura del hombro. El trozo de hojalata que me alcanzó me cortó el jersey y la camisa alcanzándome el brazo. Por lo demás no hubo otras bajas que se supiese. No recuerdo en que terminó todo aquello, pero la cosa no fue una broma.

Comentario por Carlos Galindo (15-01-2010 08:27)
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