Arredor de Lámbrica


La plástica castreña en los alrededores de Lámbrica (I)
Relieve en la capilla de O Formigueiro
El relieve castreño de O Formigueiro

En la zona de los Chaos de Amoeiro, muy cerca de la capital de la provincia de Ourense, existen algunas curiosas muestras de arte castreño. No se conoce el origen de ninguna de ellas. A pesar de ser fragmentos de piezas o de monumentos mayores, se conservan como testimonio mudo de un pasado remoto. Es curioso que algunas de ellas aparecieran en capillas, quizás como resultado de una cristianización en la que aquellos antiguos símbolos u objetos cultuales precristianos fueron “reutilizados” en los nuevos lugares de culto, iglesias y ermitas.

En la aldea de O Formigueiro aparecen restos típicamente castreños conviviendo con otros medievales, ambos reutilizados en los muros de las casas. En el interior de su capilla, dedicada a San Sebastián y a La Candelaria, apareció, en unas reformas, el precioso relieve que vemos en la fotografía. Lo más llamativo es su delicada decoración entrelazada, con paralelismos en el arte de la Edad del Hierro. BLANCO FREIJEIRO hablaba de "palmetas de lira". Este motivo decorativo también ha sido encontrado en un fragmento de un posible friso en el propio castro de San Cibrao das Las, reproducido en la página 37 del artículo de PÉREZ OUTEIRIÑO que se cita en la bibliografía. En otro ayuntamiento, Xunqueira de Ambía, podemos ver en la capilla de San Lorenzo de Fondo de Vila una piedra reutilizada con el mismo motivo en serie.

Volviendo al relieve de O Formigueiro, encontramos también otra curiosidad en su banda inferior: una serie de cinco caballos se dirigen hacia la izquierda, presentando el penúltimo la particularidad de estar montado por un jinete. La figura del caballo aparece en algunos paneles de petroglifos, pudiendo ser citados, entre otros, los de Laxe dos Cabalos y Chan de Paredes(Campo Lameiro), Os Ballotes (Vilagarcía de Arousa), Pinal do Rei (Cangas do Morrazo) o el de Outeiro dos Lameiros (Baiona).

Ya en el ámbito plenamente castreño, de la Edad del Hierro, podemos citar la aparición de placas grabadas con figuras de caballos en el castro homónimo de Formigueiros en Samos, provincia de Lugo (no confundir con el Formigueiro de Amoeiro, en Ourense), publicados por MEIJIDE CAMESELLE, VILASECO VÁZQUEZ y BLASZCZYK (ver artículo).

En el resto de la Península Ibérica también existen múltiples representaciones de caballos datadas en la Edad del Hierro. En palabras de ROYO GUILLÉN, "El análisis de las imágenes de los équidos grabados en los yacimientos conocidos permite conocer gran parte de su significado e interpretación socio-económica y ritual, demostrando dos facetas distintas pero complementarias entre si. Por un lado, el papel del caballo en su significado mágico-religioso y por otro, su papel como símbolo representativo del nacimiento y desarrollo de una nueva clase social: las élites ecuestres que a partir del siglo VI y sobre todo del V a. C. representan el cambio de las sociedades rurales de economía agrícola-ganadera de los inicios de la Edad del Hierro, a las Sociedades urbanas regidas por jefaturas militares, las cuales dominarán este proceso de cambio en las poblaciones indígenas peninsulares a partir de dichas fechas hasta la llegada de la expansión de Roma a Hispania".

El relieve de O Formigueiro de Amoeiro fue colocado en la fachada principal de la ermita, seguramente sin tener en cuenta las condiciones climatológicas que, a lo largo del tiempo, podrán deteriorarlo. Su interés, en cuanto a las representaciones ecuestres, radica en el hecho de que un solo jinete acompaña a una serie de caballos. Al no tratarse de un caballo aislado, sino de un hilera, manada o grupo de monturas, recuerda a las escenas de curros, todavía vivas en las sierras de Ourense y de Pontevedra, en las que, a través de actos festivos, se marcan los caballos salvajes que viven en esas tierras. Este tipo de actividades en los montes de Amoeiro, si es que existió, se perdería debido a la presión demográfica y a la roturación creciente menguando las grandes extensiones de monte en las que las manadas vivirían en libertad.

Una pequeña, aunque abrupta, altura del lugar de O Formigueiro fue ocupada en la Edad Media, pero la inequívoca plástica castreña del relieve y la existencia de piedras reutilizadas en las paredes de las casas actuales nos hace pensar en una ocupación de la Edad del Hierro, al menos de la segunda mitad del I milenio antes de Cristo.


Otras manifestaciones del arte castreño cerca de Lámbrica

Otros interesantes relieves con decoración castreña en el ayuntamiento de Amoeiro podemos encontrarlos en las cercanías: en la capilla de San Xiao, un relieve decorativo ubicado en la pared de la cabecera, y en la aldea de Fontefría, en un lavadero público. Todos ellos están reproducidos en el artículo de ARIZAGA CASTRO, FÁBREGA ÁLVAREZ, AYÁN VILA y RODRÍGUEZ PAZ, citado en la bibliografía al final de este artículo.

También se conservan en casas particulares trozos de relieves e, incluso, esculturas de cabezas. Así, se ha constatado en en la misma aldea de O Formigueiro existen pequeños trozos de relieve que encajan perfectamente con el que hemos fotografiado. Además, en una de las casas del pueblo existe un sillar con un reticulado similar a los que hay en la parroquia de Eiras, en el ayuntamiento de San Amaro.

Los relieves encontrados en los Chaos de Amoeiro están, desde el castro de Lámbrica (San Cibrao das Las), a una distancia de 6 kilómetros en línea recta hacia el nordeste. En una distancia parecida desde la misma Lámbrica, pero esta vez en dirección noroeste, encontramos en la rectoral de Anllo (ayuntamiento de San Amaro) otra pieza singular reutilizada, un hermoso friso de SSS entrelazadas o serpientes y círculos, que también incluye una figura zoomorfa y un posible antropomorfo de pequeño tamaño. También está reproducido en el artículo de ARIZAGA CASTRO, FÁBREGA ÁLVAREZ, AYÁN VILA y RODRÍGUEZ PAZ, citado.

Saliendo de la plástica en piedra, conocemos alguna figura zoomorfa castreña más en el contorno de San Cibrán das Las, el "anillo de Cuevillas", en el que se representa a un cuadrúpedo, dibujado por el autor y publicado en el Boletín da Real Academia Galega número 169 (1925).

La aldea de O Formigueiro no está muy lejos de la estación de petroglifos del Chan da Ferradura y del Abrigo de O Raposo. Con huellas de pies grabadas en la roca, GARCÍA QUINTELA y SANTOS ESTÉVEZ interpretan el Chan da Ferradura como “un lugar de investidura de jefes castreños partícipes de la cultura céltica”. El lugar está rodeado de castros, pero el mayor yacimiento castreño de los alrededores, llamado citania por CUEVILLAS, se ubica a menos de seis kilómetros en línea recta, al otro lado del valle del río Barbantiño. Se trata de la Ciudad de San Cibrao das Las-Ourantes o, si se prefiere, la Ciudad de Lámbrica.

Desde el caserío de O Formigueiro no es posible ver la Ciudad de Lámbrica pero justo desde la cima del Castelo de O Formigueiro sí podemos gozar en el horizonte hacia el suroeste, a escasos seis kilómetros en línea recta, de la visión de la cumbre inconfundible del castro de San Trocado y, a su derecha, la planicie o "chaira" donde se asentaba la Ciudad de Lámbrica. San Trocado, inmediato a la citania, constituye un lugar emblemático y estratégico, ya que es posible divisarlo desde los castros más importantes en un radio de 8 o 10 kilómetros ubicados en las tierras de los Chaos de Amoeiro, Maside, y O Carballiño, pero también desde Boborás y O Irixo.

Este amplio territorio, confirmado, a mi modo de ver, por la aparición de restos de relieves castreños en un radio de 6 kilómetros, tuvo que servir para la acumulación de recursos suficientes para que pudiera emplazarse, en la Chaira de Lás y Ourantes, la Ciudad de Lámbrica, con facilidad para acceder, a través de la propia calzada que cruzaba el Santrocado, a la ribera del río Miño. Desde aquí, el tráfico fluvial acercaría Lámbrica y su territorio de influencia a los circuitos comerciales del Atlántico. Sólo así puede explicarse el desarrollo que adquiere el castro de Lámbrica, un recinto fortificado de 9 hectáreas de superficie y que albergó a unos 2000 o 2500 habitantes, entre las tierras de O Carballiño, O Ribeiro y Os Chaos de Amoeiro, muy cerca de la desembocadura del río Barbantiño en la orilla derecha del Miño central y a menos de 800 estadios de su desembocadura.













Bibliografía

ARIZAGA CASTRO, Á.; FÁBREGA ÁLVAREZ, P.; AYÁN VILA, X.; RODRÍGUEZ PAZ, A.: “A apropiación simbólica da cultura material castrexa na paisaxe cultural dos Chaos de Amoeiro (Ourense, Galicia)” en Cuadernos de Estudios Gallegos, LIII, núm. 119, pp. 87-129. Santiago de Compostela. 2006.

CASTRO PÉREZ, L. y ESTÉVEZ CRUZ, N.: "El relieve castreño de Formigueiro", Minius 11, Ourense, 2003.

GARCÍA QUINTELA, M.; SANTOS ESTÉVEZ, M. “Alineación arqueoastronómica en A Ferradura (Amoeiro-Ourense)” en Complutum, 15, pp. 517-74. Madrid. 2004.

MEIJIDE CAMESELLE, G; VILASECO VÁZQUEZ, X.I.; BLASZCZYK J.: "Lousas decoradas con círculos, cabalos e peixes do castro de Formigueiros (Samos, Lugo)" en Gallaecia. Santiago de Compostela. 2009.

PÉREZ OUTEIRIÑO, B.: "A Cidade de San Cibrán de Lás. Objectivos e resultados das últimas intervencións arqueolóxicas", en Lucerna. Sèrie II. Porto, 1987.

ROYO GUILLÉN, J.I.:"Las representaciones de caballos y de élites en el arte rupestre de la Edad del Hierro de la Península Ibérica" en Cuadernos de Arte Rupestre, nº 2. Moratalla, 2005.






Ver Enigmáticas pedras na parroquia de Fontefría (en blog Capítulo Cero)
Ver A plástica castrexa nos arredores de Lámbrica (II): O relevo castrexo da reitoral de Anllo (San
Ver galería de fotografías de Lámbrica en arredordelambrica.webnode.es
Artigo publicado o 02-03-2013 21:27
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