Fontenla


Juapo, juapo non é... pero ten un pelaso!

Non imos dar pistas
nino.fontenla@gmail.com
 CLAS CON CLAS
 CON CRITERIO
 A REMEXER
 PESQUISAR BLOGS GALEGOS
 O PASAMENTO
 ANTERIORES

ROJO ENCARNADO
Desde pequeño me gustó el comunismo. Pero no por nada ideológico. Las películas americanas, a las que teníamos acceso fácil gracias a la política de doblaje en España, estaban plagadas de malvados comunistas que luchaban y perdían contra los héroes yankees. Villanos y perdedores, una combinación perfecta para elaborar personajes atractivos. Luego estaba el tema del color. Del color rojo, digo. No hay otro tan fascinante para mí. Por él me hice fan de los Chicago Bulls y luego de Jordan, por él me gustaba Pegaso en Los Caballeros del Zodíaco, por él elegía Independiente de Avellaneda cuando jugaba al PC Fútbol.

El llamativo rojo me encandiló como a un toro entrando al trapo (rojo comunista). Mención aparte merece lo de Gorbachov. Ese hombre que en mi cabeza de menos de diez años representaba una especie de sentimentalismo lacónico. Era calvo y con una mancha enorme sobre su frente, estigma que le confería una pose de humildad y prudencia. Nada que ver con Reagan que era alto, lucía buen pelo y se mostraba vanidoso. El dirigente ruso parecía uno de los señores mayores que bebían vino espeso en las tascas de mi pueblo. Reagan, en cambio, encajaba con la idea que yo tenía de un altivo inspector de hacienda (o de conciencia).

En las Olimpiadas de Seúl, en 1988, el rojo y el comunismo se fundieron definitivamente en mi cabeza de siete años. Vestían de rojo los soviéticos y no eran otros que Sabonis, Marciulionis, Kurtinaitis y Homicius. En semifinales le ganaron al combinado estadounidense de Danny Mannig, Dan Majerle y David Robinson. Todos ellos futuras celebridades de la NBA. Fue un partido vibrante y espectacular que dio el pase a los rusos a la final. Allí se toparon con la Yugoslavia de Radja, Petrovic y Kukoc, otro equipo que llamaría mi atención. Era previsible, en su bandera lucían una estrella de color rojo. Mientras veía el partido no lograba decidir quién quería que ganase. Aún hoy me cuesta pensar qué equipo era el mejor.
Disque (6) - Categoría: Relatos - Publicado o 17-08-2010 15:48
# Ligazón permanente a este artigo
© by Abertal
(Blog vigilado por gitanos. Non se admiten devolucións de bragas nin sostillos. Textos e imaxes © Copyright Fontenla. Se publicas texto ou fotos miñas, fai favor e cita a fonte e o enlace ó blog.)

EspaInfo: buscador de España