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PRESENTAZÓN EM HERRERA

Comentarios (0) - Categoría: 05.- AXENDA GALEGA EN EUSKAL HERRIA - Publicado o 27-02-2020 13:52
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DISCURSO PRONUNCIADO POR XOSÉ ESTÉVEZ
DISCURSO DE CASTELAO PRONUNCIADO EL 9 DE FEBRERO DE 1945 EN BUENOS AIRES CON MOTIVO DE LA DESPEDIDA A RAMON ALDASORO, QUE IBA A NUEVA YORK PARA FORMAR PARTE DEL GOBIERNO VASCO.(Museo de Pontevedra, registro,
8.707-26; archivo Castelao 1-13).


"Amigos Vascos. Querido Aldasoro. Vosotros sois los representantes de un pueblo único, tal vez el más antiguo de Europa, y nosotros somos los supervivientes de un pueblo que ha quedado dividido y confinado en los cabos occidentales de Europa, en los Finisterres, que de noche se saludan sin verse, con la luz de sus faros. Pero yo no sé qué hilos misteriosos y ocultos enlazan a nuestras patrias, desde Bayona a Bayona, como suelen decir los pilotos de cabotaje. Y si en Francia los bretones y los vascos se han preguntado muchas veces de donde provienen sus afinidades, creo que nosotros podemos hacernos la misma pregunta, porque esta rara simpatía que ahora se descubre en nuestras relaciones es algo que viene de muy lejos y de muy hondo-no es fruto de la pura casualidad-y algo hay de común en los
fondos primitivos e insobornables de nuestro ser colectivo, de nuestro ser nacional, algo que no proviene solamente de nuestra antigüedad.

Recuerdo que Don Manuel Murguía, el patriarca de las letras gallegas, esposo de Rosalía de Castro, llegó a decir que su amor a la tierra nativa, a Galicia, le venía del corazón de su madre vasca. <>. Yo no sé si la arquitectura barroca de nuestros paisajes, cubiertos siempre por un manto de jugoso verdor, que nos hace ruralistas y amantes de la naturaleza. No sé si es aquella lluvia sutil, que moja sin sentirlo, que no sabemos si baja de las nubes o sube de la tierra y que vivifica nuestra carne y nuestro espíritu. No sé si es la bruma del Atlántico que empaña nuestros ojos cuando queremos escrutar las lejanías físicas o morales. ¡Quién sabe!. Pero yo sé que nuestros pueblos tienen un mismo sentido transcendente de la vida y de la libertad, que nos hace conservadores y resistentes para guardar y defender todo lo que hay de eternamente nuevo en lo antiguo y de eternamente original en nuestras tradiciones. Yo sé que nuestro arte popular, siempre lírico y al aire libre- el chistu y la gaita no son instrumentos de salón-dinamizan con ritmo idéntico nuestras canciones y nuestras danzas antiguas, de espadas, de palos y de arcos, que también se conservan en Galicia. Yo sé que no hay pueblo en el mundo que nos aventaje en amor al suelo patrio y a la casa materna, porque para vascos y gallegos nuestra tierra es el paraiso terrenal. Permitidme que recuerde una anécdota que leí no sé en donde. Un sacerdote le dijo a un mozo vasco, pleno de salud y de optimismo: <<¡Hijo, mío, este mundo es un valle de lágrimas!>>. Y el mozo vasco, tomando el mundo por su tierra, le respondió <<¿Valle de lágrimas?. ¡Eso lo veremos!>>. Y eso mismo le hubiera respondido un mozo gallego, si sobre su alma no pesaran cinco siglo de opresión política y cultural.

Yo le quiero entrañablemente a vuestro país y a vuestro pueblo por sentimientos atávicos inexplicables. He contemplado muchas veces a través de la ventanilla del ferrocarril en mis varios viajes a Francia, después de haber atravesado las llanuras castellanas, y al entrar en vuestro país mi corazón me decía que entraba en el mío. Recuerdo mis paseos solitarios por las calles de Bilbao y San Sebastián. Recuerdo la emoción que me produjo el dirigirme a una multitud vasca en el frontón Euskalduna de Bilbao. Pero la emoción más intensa que me produjo vuestro país, una de las emociones más vivas de mi vida, se la debo a Aldasoro. Aldasoro me llevó a Guernica en una tarde de otoño del año 1932. ¿Lo recuerdas?. Aún veo el viejo roble de Guernica, reducido a un muñón de hierro, que se alza como una deidad mitológica bajo un baldaquino de piedra. Y no sé que respeto ancestral me infundió aquel roble muerto, como si dentro de mi se despertera el espíritu de mis antepasados celtas, que veneraban los árboles y también se reunían bajo los robles para deliberar y tomar acuerdos, de cuya costumbre aún quedan algunos testimonios milenarios, como el roble de Silleda y el de Santa Margarita de Pontevedra. Sé que sin poderlo remediar, besé aquel tronco con la misma unción religiosa y patriótica con que lo hubiera besado un vasco resucitado. Veo el roble nuevo, con su tronco alto y lanzal y su copa magnífica, de hojas verdes y frutos nuevos, que ha de ver morir y nacer a muchas generaciones de vascos. El roble viejo y el nuevo, el muerto y el vivo, representan una misma idea, apenas interrumpida por un siglo de torpe filosofía, representan el mismo sentido atlántico de la libertad, que sólo vosotros supisteis mantener.

Y ninguno de los monumentos que ví después en mi larga peregrinación por el mundo logró eclipsar el recuerdo de los robles de Guernica, ni siquiera la famosa y gigantesca estatua de la libertad que se alza en la entrada de Nueva York, con sus picos en la cabeza y su ice cream en la mano derecha, porque todos los monumentos son proyectos y deseo de libertad. Pero el viejo roble de Guernica no es un proyecto; es el testimonio de la libertad efectiva que disputó el pueblo vasco, es el símbolo de los viejos fueros de Euskadi. Y el roble nuevo tampoco es un proyecto, es la garantía de la libertad que dentro de muy poco tiempo va a disfrutar el pueblo vasco, es el símbolo de las doctrinas de Sabino Arana. Y del espíritu ancestral de Galicia me viene mi solidaridad con vosotros en el amor a la libertad de los hombres y de los pueblos.
Querido Aldasoro: Vas a reunirte con el Lendakari de los vascos, que es en cierto modo, un poco Lendakari de los gallegos, por el afecto que le tenemos y porque él es la máxima figura de Galeuzca. Dile que los gallegos confían ciagamente en su lealtad, que admiramos su talento y proclamamos sus virtudes políticas. Dile que yo, al entrar en los sesenta años de edad, envidio su juventud, tan fuerte como la del nuevo roble de Guernica.
Que tengas feliz viaje y que regreses pronto".
Comentarios (0) - Categoría: 08.- CONCHA MURGUIA - Publicado o 18-02-2020 17:58
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