MISCELÁNEA MINDONIENSE


Andrés García Doural
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EL CAPITÁN PRIETO IGLESIAS

Desde hace un tiempo venimos haciendo unas pequeñas reseñas biográficas de unos militares mindonienses o relacionados con Mondoñedo. Nuestra intención es hablar de la gran mayoría de ellos, de sus destinos, de sus ascensos e incluso de sus condecoraciones.
De alguno de ellos, pese a los esfuerzos realizados, tenemos muchas dificultades para reunir un número de datos aceptable. Alguno de estos militares participó en las contiendas de Cuba, Filipinas o de Puerto Rico (1895-98) e incluso encontramos alguno que participó en las guerras carlistas o africanas.
Hoy le dedicaremos este apartado al capitán de infantería D. Antonio Prieto Iglesias. D. Antonio fue bautizado el 8 de abril de 1846 en la parroquia de Santiago de Mondoñedo. Ingresa en el ejército el 29 de agosto de 1874. En el mes de julio de 1887 se halla ejerciendo las funciones del empleo de Alférez en el Regimiento de Luzón. En diciembre de 1888 asciende al empleo de segundo teniente y es destinado al Reserva de Tuy Nº 72. En agosto de 1889 se encuentra formando parte del Cuadro de Reclutamiento de la Zona de Santiago Nº 12. En el año 1892, al de primer teniente en el Regimiento de Infantería Murcia Nº 37 (1).
El 15 de abril de 1895 se celebró el sorteo de los 100 primeros tenientes que han de ser destinados al ejército de Cuba. En el mismo año forma parte de las fuerzas expedicionarias a Puerto Rico. El 11 de noviembre de 1896 asciende al empleo de capitán.
De regreso a la península, es destinado al Regimiento Reserva de Lugo Nº 64. Se hallaban destinados en el mismo Regimiento, el comandante D. Salustiano Gacio López, el capitán D. Francisco Fanego Méndez y el teniente D. Juan Alvite Alonso; militares conocidos y recordados en Mondoñedo.
El 5 de mayo de 1899 se casan en la parroquia de Santiago de Mondoñedo D. Antonio Prieto Iglesias, de 53 años, capitán del Regimiento de Infantería de Reserva de Lugo, nº 64, con Dª Concepción Nogueira Miranda de 28 años.
D. Antonio era hijo de D. Jacobo Prieto Alonso, natural de S. Pedro de Labrada (Abadín) y de Dª María Iglesias Albo, de Mondoñedo, residentes en el Campo de los Remedios. Fueron sus padrinos: Antonio Díaz de la citada de Labrada y Vicenta Iglesias de Mondoñedo (2). Dª Concepción era hija del capitán de Infantería D. Manuel Nogueira Anllo, natural de Samordás (difunto en 1876) y de Dª. Dolores Miranda Luaces, natural de Santiago de Vivero.
El 18 de mayo de 1900, de manera inesperada, falleció D. Antonio Prieto Iglesias, de 54 años, en su domicilio de la calle Marqués de Rodil de Mondoñedo (actual de Guevara). De su matrimonio no le quedaba descendencia alguna. Dª. Concepción Nogueira falleció en Mondoñedo el 20 de junio de 1920, viuda y sin descendencia.
D. Antonio era cuñado del abogado, periodista, director de varios periódicos y futuro presidente de la Diputación de Lugo, D. Emilio Tapia Rivas.
Acaso pueden creerse demasiado minuciosas en nombres y en datos estas cortas biografías, más, cabalmente, nuestro interés consiste en rendir el tributo merecido al militar en cuestión.

(1)- Anuario Militar de España, año 1892, pág.362.
(2)- Archivo Diocesano de Mondoñedo, parroquia de Santiago de Mondoñedo, libro 22 de bautizados, folio 389.


Comentarios (0) - Categoría: Cronicón - Publicado o 28-09-2016 18:34
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LAS VIVIENDAS DE “A PICHEIRA”

En la antigua Rilleira de Ambroz, actual parroquia de Nuestra Señora del Carmen de Mondoñedo, entre los núcleos de población de las Abidueiras y del Monfadal de Abajo, se pueden observar todavía unas pequeñas edificaciones. Este lugar es conocido entre los vecinos más próximos como “A Picheira”.
Las citadas edificaciones son de dimensiones reducidas, con sus tejados cubiertos de pizarra, a una o a dos aguas, con gruesos muros de piedra, dotadas de una sola altura, con una o dos habitaciones en su interior. Alguna de ellas, incluso estaba dotada de horno para cocer el pan.
Como curiosidad diremos que en la parte posterior de una de estas modestas viviendas se encuentra colocada una piedra plana, de grandes dimensiones, conocida entre los vecinos como “Pio”, sobre la que se cortaban los tallos de tojo, para alimento de las caballerías de la casa.

Estas pequeñas edificaciones y las parcelas de terreno más próximas a ellas, se encontraban rodeadas con un grueso muro de piedra, de un metro y cincuenta centímetros de altura, aproximadamente. Con motivo de la concentración parcelaría llevada a cabo en toda la parroquia, a comienzo de la década de los años setenta del pasado siglo, se derriba parte de estos muros e incluso alguna de las edificaciones.
En estas edificaciones, residieron en otros tiempos, ya bastante lejanos, familias que descendieron para el barrio de Coto de Otero; otros que subieron para el barrio del Monfadal de Arriba; otros que descendieron para el barrio de las Abidueiras y otros para el lugar de “A Fonte”, en el Monfadal de Abajo.

Hemos tenido la suerte de encontrar en el archivo del Ayuntamiento mindoniense un documento relacionado con un censo municipal de población del año 1.856, que nombra los “vecinos cabezas de casa y de los que ejercen alguna profesión, industria, especulación y comercio, reciben sueldo o pensión, con expresión del número de individuos de cada familia” del lugar de “A Picheira”. Por estas fechas vivían en el lugar: Luís Díaz, labrador, tres individuos; Josefa López, labradora muy reducida, dos individuos; Jerónima Rodríguez, pensionista y labradora, dos individuos; Gregorio Díaz, carpintero de carros y labrador corto.

Opinamos, que unos de los motivos por el que se ha deshabitado este pequeño núcleo de población, es el escaso confort de las edificaciones y la lejanía del agua potable para el consumo domestico, pues sus habitantes se surtían del liquido elemento en la fuente conocida como de “Carracedo”, muy próxima al trazado de la antigua calzada, y de la existente en el barrio de “A Fonte”, en el Monfadal de Abajo.
Nos comentaron los habitantes de mayor edad del Monfadal, que “A Picheira” era considerado un lugar poco atractivo por el que no gustaba transitar a las personas durante la noche, porque dicen que en una de estas viviendas se había cometido un crimen, y que existía alguna leyenda acerca de ellas.

Comentarios (0) - Categoría: Cronicón - Publicado o 23-09-2016 17:59
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