MISCELÁNEA MINDONIENSE


Andrés García Doural
Micronarrativa
ARTE
HISTORIA
DEPORTE
ETNOGRAFÍA

blogoteca.com/doural
 CATEGORÍAS
 Fotoblog
 ENLACES WEB
 BUSCADOR
 Buscar Blogs Gallegos
 ARCHIVO
 ANTERIORES
 DESTACADOS

UN HIJO ADOPTIVO DE MONDOÑEDO
Durante la sesión del Ayuntamiento de Mondoñedo del 31 de agosto de 1936, se informó al Alcalde D. Jorge González Redondo del fallecimiento en el Hospital Militar de León del teniente de infantería D. José López López-Agrelo a consecuencia de las heridas recibidas en la toma de la Espina (Asturias). El teniente López Agrelo, era vecino de la calle Obispo Sarmiento de Mondoñedo y estaba destinado en el Regimiento de Infantería Zaragoza nº 30. En el momento del trágico suceso formaba parte de la columna gallega que penetró en territorio asturiano por la costa y que mandaba el teniente coronel D. Jesús Teijeiro Pérez. En octubre del año 1934, el teniente López Agrelo ya había participado en los sucesos ocurridos con motivo de las violentas huelgas de Asturias, resultando herido de bala en un brazo.
La Corporación mindoniense acordó gestionar ante sus familiares que sus restos mortales fueran depositados desde su llegada a la ciudad hasta su inhumación, en el Salón de sesiones, que al efecto se convirtió en capilla ardiente. A las once de la mañana del día 1 se celebraron los solemnes funerales en el templo parroquial de Santiago, oficiando el canónigo D. Vicente Saavedra Pardo, actuando de dalmáticos los párrocos de Santa María de Vilamor y de Nuestra Señora del Carmen. El féretro fue llevado a hombros de seis oficiales del ejército, que se turnaron durante el trayecto. La Capilla de la catedral y la Schola Cantorum de los Picos cantaron la vigilia y la misa.
A propuesta del Sr. Alcalde, se acordó nombrar “Hijo Adoptivo” de Mondoñedo al teniente de infantería D. José López López-Agrelo, ex vecino de la ciudad.(1) Pertenecían al mismo regimiento que el teniente fallecido y desgraciadamente también perdieron sus vidas en la contienda, los soldados mindonienses Manuel Otero Otero de Valiño; Eusebio Villarino González de Lindín; Ramón Ermelino García Carreiras de Coubeira y Jesús Rey Iravedra de Vilamor.

(1)- Archivo del Ayuntamiento de Mondoñedo, acta municipal de 31 de agosto de 1936.

Comentarios (0) - Categoría: Cronicón - Publicado o 23-02-2013 14:27
Ligazón permanente a este artigo
“O FARRAPEIRO”
Los montes que conocemos con el nombre de “A Farrapa” se encuentran situados al Este de la población de Mondoñedo, entre las parroquias de Santiago de Lindín, San Pedro de Argomoso, San Vicente de Trigás, y Santa María Mayor; al Norte de la de San Bartolomé de Cadavedo (Pastoriza) y al Oeste de la de San Martín de Galgao (Abadín).
En la ladera de estos empinados montes, muy próxima a vertiente de aguas y en territorio de la parroquia de Santa María Mayor, se encontraba levantada una edificación, de planta terrena, que medía de frente ocho varas y de fondo diez. Esta edificación era propiedad a mediados del siglo XVIII de D. Baltasar Méndez, vecino de Ribadeo y lindaba por derecha e izquierda con otras propiedades del interesado y su alquiler regulaba doce reales de vellón al año. Por medio de documentos consultados, sabemos que el propietario de la edificación disponía de medio ferrado de hortaliza, de tercera calidad, de un ferrado de prado de regadío, de segunda calidad, de otro de tercera, de un ferrado de monte, de segunda calidad, todos ellos cerrados con muros de piedra.
En esta vivienda también existió una pequeña taberna y durante muchos años se realizó la “Posta” de caballerías a las diligencias que transitaban por el antiguo Camino Real que pasaba por sus inmediaciones en dirección a Castilla.
El morador de esta inhóspita edificación, se dedicaba a las tareas del campo y a la cría de ganado vacuno, ovino y caprino y era conocido por los vecinos con el mote de “O Farrapeiro”.
Los vecinos del barrio de Valiñadares, pertenecientes a la antigua Rilleira de Trigás, disponían de escasa superficie de monte para apacentar sus numerosos rebaños de ovejas y cabras, motivo por el cual ascendían con ellos hasta la cumbre del monte de “A Farrapa”, causando algunos trastornos e importantes daños materiales en sus cosechas al “Farrapeiro”. Los daños materiales y contratiempos iban en aumento y tenían difícil solución. “O Farrapeiro” decide tomar medidas drásticas y oculta su cuerpo en numerosas ocasiones con plantas de hiedra, para no ser visto por los animales. Cuando una oveja o cabra, se acercaba a mordisquear en las verdes hiedras que ocultaban el cuerpo de “O Farrapeiro”, éste la sujetaba con gran fuerza y la apartaba del rebaño; más tarde el animal era sacrificado y utilizado como alimento por parte de “O Farrapeiro”. Podemos decir que cobraba los daños causados por el ganado, en especie.
Esta vivienda se hallaba deshabitada desde hacía ya muchos años y con motivo de la concentración parcelaria realizada en la parroquia en el año 1994 y el coincidir el trazado de una nueva pista, las palas excavadoras retiraron las ruinas de la mencionada vivienda para utilizarlas como relleno. De este modo desapareció para siempre esta curiosa vivienda, pero estas anécdotas todavía se comentan entre los vecinos de mayor edad de Argomoso.

Comentarios (0) - Categoría: Cronicón - Publicado o 17-02-2013 14:39
Ligazón permanente a este artigo
© by Abertal
© 2009-2016 Andrés García Doural (Mondoñedo). Este blog personal es un sitio de literatura mínima con el exclusivo fin de difundir información cultural, gráfica y fotográfica de Mondoñedo y sus alrededores. Todos los artículos que integran este espacio son creados y editados de forma gratuita lo mismo que la inclusión de los iconos en la parte superior de la portada. Parte de las imágenes incluidas proceden de diversas fuentes y responden a la única finalidad de acompañar el contenido cultural de éste sitio. Los comentarios, logos y marcas son propiedad de sus respectivos autores, así como los textos y fotos del autor de Miscelánea Mindoniense.
Gracias por su visita que deseo haya sido de su agrado
www.blogoteca.com/doural