MISCELÁNEA MINDONIENSE


Andrés García Doural
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LLEGADA DE LA LUZ ELÉCTRICA A MONDOÑEDO
En el mes de enero de 1892, D. Jesús Adran, D. Manuel Pelaez, D. Francisco Armesto Vinuesa, D. Nicanor González y D. Apolinar Sánchez, miembros de la recién creada “Sociedad Electricista Mindoniense”, promueven una solicitud ante el Ayuntamiento de Mondoñedo, en la que proponen la instalación del alumbrado eléctrico en la ciudad, por medio de un motor hidráulico, utilizando el salto de agua del río Tronceda, en el punto conocido como Fervenza, situado entre el barrio del Coto de la Recadieira y unas parcelas de monte de la parroquia de Viloalle. Transcurridos unos días, el Ayuntamiento autorizaba a la “Sociedad Electricista Mindoniense” para la ocupación temporal de las fincas rústicas y urbanas en que le fuera necesario colocar los postes, palomillas o cualquier otro aparato, con objeto de hacer estudios y ensayos.
En el lugar de la Fervenza, la "Sociedad Electricista Mindoniense" realizó importantes obras. El salto de agua tiene trece metros de altura, con una cantidad de 600 litros por segundo; se conduce hasta el punto de la turbina por un canal de unos 250 metros de longitud, abierto sobre una roca y sostenido por un muro de cantería, terminando en un tubo de hierro de 22 metros de longitud y 70 centímetros de diámetro interior y una inclinación de 40 grados. Se construyó la casa-fábrica, que consta de tres cuerpos: el inferior en el que está colocada la cámara de hierro de la turbina; el segundo destinado a la transmisión horizontal de la fuerza desarrollada por aquélla y el tercero, que es la sala de máquinas, de 54 metros cuadrados de superficie. Esta edificación fue construida unos pocos metros más arriba de la cascada de la Fervenza, con gruesos muros de cantería. La dinamo fue construida en los talleres Oerlikón de Suiza. La maquinaria era de lo más preciso y más moderno en ese momento.(1)
La “Sociedad Electricista Mindoniense”, de la que era su representante D. Francisco Armesto Vinuesa, procedió a solemnizar el proyecto por medio de escritura pública, conforme a lo preceptuado en el artículo 22 del R. D.de 4 de enero de 1883. Conforme a ello, el Alcalde de Mondoñedo D. José María Lage y los concejales D. José Benito Prieto y D. Domingo Rego Rois otorgan escritura con la citada Sociedad en la forma más completa, legal y necesaria.
La empresa realizó con celeridad los trabajos y tenía proyectado efectuar un “sorprendente y magnifico” ensayo de luz eléctrica en algunos paseos o calles, principalmente en la Plaza Mayor (actual de la catedral), pero un fortísimo temporal lo demoró unos días.
El 19 de marzo de 1893 es inaugurada oficialmente la primera fábrica de luz eléctrica de la Fervenza- Viloalle (Mondoñedo). Bendijo las máquinas D. Emilio Loredo Trelles, Arcediano de la catedral, al no poder asistir el Sr. Obispo de la Diócesis, por una indisposición.
Cuando llevaba funcionando apenas una semana la luz eléctrica en Mondoñedo, el Alcalde Sr. Lage, manifestó a la corporación que era necesario nombrar una Comisión para estudiar la distribución y dirigir la colocación de las lámparas en la Plaza, calles y paseos de la población, así como en los edificios propiedad del Ayuntamiento. Formaron parte de esta Comisión D. José María Lage, D. Ramón Prieto, D. Víctor de Silva y D. José Benito Prieto, en compañía del jefe de la estación telegráfica de Mondoñedo D. Benito Martínez.
La “Sociedad Eléctrica” se comprometió a: 1)- Se alumbrará la ciudad con dos mil bujías, divididas en lámparas de diez a cincuenta y una, colocadas en los puntos que el Ayuntamiento designe al efecto. 2)- El alumbrado durará desde el oscurecer al amanecer, con una tensión de 100 Woltios, o sea con toda su intensidad hasta las doce de la noche y de 80 a 85 durante el tiempo restante. 3)- El municipio abonará por este servicio tres mil quinientas pesetas anuales y dos mil de una sola vez en el término de un año, en concepto de indemnización del material empleado en su instalación, que quedará en beneficio del Ayuntamiento, siendo por cuenta de la Sociedad que al efecto se formó, la renovación de las lámparas que en sucesivo se consuman. El Ayuntamiento de Mondoñedo facilitará los medios necesarios, al objeto de que por el vecindario no se ponga obstáculo alguno para el tendido de los cables.
No faltaron algunos problemas: D. Manuel Díaz Adán y D. Ramón Folgueira no permitían colocar en sus propiedades algunos postes, alegando “dificultades y entorpecimientos”. Ante esta complicada situación, el Ayuntamiento mindoniense acuerda declarar de utilidad pública la instalación del alumbrado por luz eléctrica y ordena que se instruya el expediente de expropiación forzosa.(2)
Mondoñedo tuvo el honor de ser una de las primeras poblaciones de Galicia en disponer de luz eléctrica. Ciudades de mayor envergadura como Lugo (1894) y Vigo (1896) tardaron todavía un tiempo en disponer de este invento tan importante para la humanidad.
D. Alfredo García Dóriga, escritor, poeta y director en aquellas fechas del periódico “El Baluarte de Galicia”, recitó durante el banquete que se celebró el día de la inauguración de la luz eléctrica en Mondoñedo tres décimas improvisadas. En la segunda dice:

“Y como el pueblo siempre ama
todo lo que el sabio piense,
hoy la región mindoniense
la luz eléctrica aclama;
Más vió faltar a esa llama
un motor o una influencia…
Y Dios en su omnipotencia
nos señaló con el dedo
muy cerca de Mondoñedo
las aguas de la Fervencia”.

D. Alfredo García Dóriga

Con el paso de los años la demanda de luz eléctrica aumenta considerablemente, la fábrica se queda pequeña y se decide construir una nueva, río arriba, con mayor caída y por supuesto con mayor potencia y más acorde al consumo. Hoy en día, la vieja presa y la casa-fábrica están en desuso y son aprovechadas por los mindonienses y numerosos visitantes como área de recreo, principalmente en verano, llegando a celebrarse en sus inmediaciones la “Fiesta de la Gaita” y diversos juegos acuáticos.

(1)- Periódico “El Baluarte de Galicia”, 16 de marzo de 1893, número 6.
(2)- Archivo del Ayuntamiento de Mondoñedo, libro de actas 1891-97, carpeta 951
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Comentarios (0) - Categoría: Cronicón - Publicado o 07-08-2011 22:31
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