MISCELÁNEA MINDONIENSE


Andrés García Doural
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LA SIERRA DE AGUA
Una vez más, por medio de documentación del archivo catedralicio de Mondoñedo, publicada por su incansable archivero, D. Enrique Cal Pardo, sabemos que en el lugar conocido como “Couce de Camba”, a la orilla del antiguo río Bria (actualmente Valiñadares) y entre los lugares de Pedrido, Coto de la Recadieira y Ponte Nova de Viloalle se hallaba situada una sierra de madera, movida por la fuerza motriz del agua. La citada sierra era propiedad del cabildo de la catedral de Mondoñedo y era utilizada para serrar la madera que necesitaba su fábrica. En ella se serraban los troncos para transformarlos en tablas, vigas o tablones, que posteriormente eran usados en las construcciones, con el correspondiente ahorro de brazos y jornales.
Una de las primeras noticias que conocemos de la existencia de la citada sierra es a través de una reciente publicación del citado canónigo y archivero. “El 8 de agosto de 1470 el cabildo mindoniense arrendó a Juan González de Fontemoya, canónigo y a Lope Marzo y Vasco Fernández, clérigos, la sierra de agua que el cabildo tenía en el lugar conocido como “Couce de Camba” por espacio de dos años” (1). Según otro apartado de este documento, sabemos el ¿Quién dirigió la obra?: “Juan González, no había podido terminar de construir la sierra, a causa de las guerras y otras razones fortuitas” (2).
En la mitad del año 1473, según los documentos ya publicados por D. Enrique, la obra estaba rematada. El 2 de julio de 1473 el cabildo arrendó a Juan Fernández de Vilasindre, vecino de Villamayor, la sierra de agua, por espacio de cuatro años, con la casa cubierta de paja, con la presa hecha de piedra estanque, árboles, rueda, hierros, beo, hoja de sierra etc. Durante este tiempo debía aserrar toda la madera que fuera necesaria para la obra que se estaba realizando en la catedral (3).
Por curiosidad, consultamos el Catastro del Marqués de la Ensenada de 1752 y ya no encontramos citada la sierra de agua del cabildo mindoniense. En el Diccionario Geográfico estadístico de D. Pascual Madoz de 1845, tampoco la encontramos. Desconocemos la fecha exacta de su desaparición, aunque a comienzos del segundo milenio, unos verdes prados, un molino harinero en estado ruinoso y unas parcelas de monte, todavía conservan el nombre de sierra de agua.
Una soleada tarde del mes de noviembre del 2018, acompañado de mi amigo Jesús Rico Insua, y provistos de botas de goma y una hoz, nos desplazamos hasta las parcelas de terreno que los vecinos continúan llamando “serradauga” para comprobar si quedaban algunos restos de la edificación de la citada sierra. Después de caminar un largo trecho por el margen derecho del cauce del río Valiñadares, por entre árboles, arbustos y zarzas, solamente nos encontramos con restos de una caudalosa presa, la que sospechamos que era la que la abasteció de agua durante su funcionamiento y fragmentos de un muro de piedra. De la edificación y de sus artilugios no encontramos resto alguno.

(1)- D. Enrique Cal Pardo, Mondoñedo, Catedral, Cidade, Bispado, na segunda mitade do seculo XV, pág. 104.
(2, 3)- D. Enrique Cal Pardo, Catalogo de los documentos medievales, escritos en pergamino del archivo de la catedral de Mondoñedo, pág. 631 y pág. 643.

Comentarios (0) - Categoría: Cronicón - Publicado o 14-07-2020 22:11
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CORRIDA EN LA PLAZA-1766-
La celebración de corridas de toros en Mondoñedo, han quedado muy lejanas, pero nuestro antiguo Cronista D. Eduardo Lence Santar, nos ha dejado en diversas publicaciones muchos datos a cerca de ellas. Según D. Eduardo, desde el siglo XVI se tienen noticias escritas de cerrar la plaza (Plaza Catedral) para celebrar estos festejos taurinos. La última corrida, de que se tiene noticia, data del año 1792 y se utilizaron para animar el regocijo varios tamborileros y gaiteros.

Una de estas corridas se celebró en el año 1766. A finales del mes de julio del citado año, D. Juan Antonio Doval (1), canónigo de la Santa Iglesia catedral de Mondoñedo, presentó un escrito a la corporación mindoniense, en el que suplicaba que se le concediese permiso para realizar una corrida de novillos en la plaza, la tarde del día 14 de agosto y para que se le facilitase el balcón de las casas consistoriales para “una orquesta de música, en la propia noche”, en obsequio a la Virgen Santísima Nuestra Señora, Patrona de la referida Santa Iglesia.
La Corporación acordó conceder la solicitada licencia, pero con tal que los porteros asistan, custodiando las casas consistoriales y cuidando de que no entren más personas en ellas, que las necesarias. Y se le concedieron los mil maravedíes, con que la ciudad acostumbra concurrir para el cierre de la plaza (2).
Por un documento, que de casualidad, encontramos en el Archivo del Ayuntamiento de Mondoñedo, sabemos que las corridas de toros estuvieron prohibidas durante un tiempo, por unos motivos reflejados en el mismo.

Dice, así:-Comunicación sobre la cría de ganados, prohibición de fiestas de toros y uso de terneras - “Por Orden del Rey, de fecha 10 de mayo de 1754, comunica el Sr. Gobernador del Consejo de Castilla, para la puntual observancia que ha de tener la cría de ganados y prohibición de fiestas de toros y del consumo de terneras. Sirviéndose V. S. hacerla publicar en el distrito de su referida provincia, a excepción de los partidos realengos, a quienes se participa esta igual noticia”. Coruña, 29 de mayo de 1754.

“Hallándose enterado el Rey de la decadencia en que se halla la cría de ganado vacuno en este Reino es dimanada de la calamidad que se ha experimentado de ganados por la esterilidad de pastos y del abuso que se ha introducido en el uso de las terneras y festejos de toros, por cuyo motivo existe escasez de bueyes y carestía del precio para el uso de las labores y carreterías, tan útiles al Reino, en los transportes, como también para el abasto de las carnicerías. Se prohíbe que se maten terneras, que quiere S. M. que se observen con el mayor rigor y para que los ganaderos se dediquen a criar bueyes. Cesen por ahora, hasta nueva resolución, los festejos de toros, en todos sus dominios”. Madrid, 10 de mayo de mil setecientos cincuenta y cuatro. Diego López de Cartagena (3).
Desde hace un tiempo, se habla mucho en la prensa escrita, radio y televisión sobre el acuerdo del Parlamento de Cataluña de prohibir las corridas de toros en esa Comunidad Autónoma. Nosotros, con estos pequeños datos aportados, no queremos avivar la polémica existente entre los partidarios de estas fiestas taurinas y quienes las rechazan. Nuestra intención es la de dar a conocer un documento inédito para nosotros, relacionado con las corridas de toros en Mondoñedo.

(1)-Se llamaba D. Juan Antonio Doval Cortinela. Tomó posesión de una canonjía el 24 de julio de 1747, siendo obispo de Mondoñedo Fray Antonio Alejandro Sarmiento de Sotomayor. (D. Enrique Cal Pardo, Episcopologio Mindoniense, página 715).
(2)- Archivo del Ayuntamiento de Mondoñedo, carpeta 2317, acta del 2 de agosto de 1766.
(3)- Archivo del Ayuntamiento de Mondoñedo, carpeta 2196.


Comentarios (1) - Categoría: Cronicón - Publicado o 08-07-2020 22:04
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