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a dor no pezón



Hola:

Este escrito es para describir la situación que tenemos ahora mismo con el tema de dolor de pezón en ALBA LACTANCIA MATERNA, Barcelona.

Aparte de mi trabajo como comadrona, soy madre y asesora de lactancia y, desde hace 13 años, me dedico de manera voluntaria a ayudar a otras madres lactantes.

Siempre he visto casos de dolor de pezón intenso que no se solucionaban con el reposicionamiento. Hace 10 años la información científica que teníamos al respecto era que, mayoritariamente, la causa de estos dolores era la candidiasis.

Me costó trabajo convencer a los profesionales de la salud, en los cursos que impartía como docente por ACPAM, de la existencia de las candidiasis mamarias, candidiasis de pezones y como curarlas.

También me daba cuenta de que unas cuantas supuestas candidiasis se curaban con los antifúngicos tópicos o sistémicos pero muchas no mejoraban y alguna vez sucedía que una de esas mujeres no curadas tomaba antibiótico por otro motivo y su dolor desaparecía, dejándonos en un mar de dudas.

En el Congreso de Lactancia de Santander del año 2004 conocí a Juan Miguel Rodríguez, bacteriólogo de Madrid y, tras hablar con él y con Helena Herrero de la asociación AMAMANTAR de Asturias, decidimos desarrollar un proyecto de colaboración.

Nosotras le enviaríamos muestras de leche de madres que acudieran a nuestros grupos de apoyo con síntomas de infección y él nos haría los análisis bacteriológicos y nos enviaría los resultados con el antibiograma correspondiente. De este modo el obtenía muestras de leche para la investigación.

Durante los primeros años enviemos pocas muestras. La verdad es que hacerlo supone un esfuerzo, la recogida adecuada, realizar el paquete, concertar el envío por Seur en frío, gestionar el coste económico con las madres, distribuir resultados, hacer seguimiento de cada madre. Todo ello sumado a mi ya atareada vida me sobrepasaba . Además es trabajo que realizamos desde el voluntariado. Por lo que solo enviábamos muestras de casos que realmente ya no sabíamos que hacer con ellos.

Pero en marzo del 2008, cuando di a luz y empecé a amamantar a mi cuarto hijo, sufrí en "mis propias carnes" el dolor y el sufrimiento que ocasionan las infecciones de los pechos. Envié mis muestras y el resultado fue de flagrante infección por estafilococos y estreptococos variados, cientos de miles de colonias. Tras el tratamiento adecuado (Ciprofloxacino tres semanas) me curé.

A partir de ahí me dediqué con más ganas al envío semanal de muestras de leche de todas las madres con dolor de pezones con o sin herida que no mejoran con reposicionamiento. Desde entonces hemos enviado muestras de alrededor de100 madres a la Universidad d Madrid. Los análisis nos los hace Juan Miguel de modo gratuito y el coste del envío por Seur en Frío se divide entre todas las madres que se hace el envío.

Al grupo de apoyo del cual soy la asesora responsable vienen cada miércoles por la mañana una media de 30 madres con sus bebes, y enviamos muestras de unas 6 -10 cada semana. De hecho la recogida de muestras está centralizada en mi grupo porque yo soy la coordinadora de los envíos y la interlocutora con Juan Miguel para conseguir y distribuir los resultados.

Como asesora de lactancia me he especializado en ese tema y mi asociación me ha nombrado coordinadora del mismo. Por lo que me derivan también casos desesperados de otros grupos. Los resultados nos tardan 5-6 días y en ellos consta el número de colonias y los tipos de bacterias que colonizan. Nunca hasta ahora hemos tenido un solo resultado de candidiasis, aunque muchísimas de las mujeres que hemos recogido muestras mostraban toda la supuesta sintomatología típica de infección por hongos.

La mayoría de madres que enviamos no tienen heridas, solo dolor, mucho dolor. Luego he sabido que las candidas difícilmente viven ni crecen en leche materna, sino preferentemente en las mucosas o piel. Pero tampoco han crecido cándidas en los hisopos de piel de pezones que hemos enviado de mujeres con síntomas de escozor y quemazón. Siempre salen bacterias.

Los antibiogramas siempre responden a un patrón parecido que son bacterias resistentes a los antibióticos habituales como augmentine, amoxicilina y cloxacilina, y los fármacos adecuados y más asequibles de conseguir y con menos efectos que funcionan bien son el Ciprofloxacino y las sulfamidas.

Cuando me llegan los resultados me encargo de contactar con cada madre, llamarla, explicarle y enviarle un email con dicho resultado para imprimir y llevar a su médico para que este le paute el antibiótico.

Pero nos encontramos casi siempre con problemas a este nivel. Si ya es duro para estas madres sufrir dolor, se encuentran con que el médico no entiende bien de que va el asunto y se niega a recetar Ciprofloxacino o Septrin aludiendo a que no considera que sean aptos para lactantes y les prescribe Augmentine o no les da nada.

A modo de anécdota os explicare dos casos para ilustrar la situación:


Una madre que tenia 400.000 colonias/ml por pecho de estafilococo epidermidis y el médico le comentó que eso era normal por que eran microbios de la piel¡¡¡.Según ha investigado Juan Miguel los recuentos normales de las cepas que más frecuentemente intervienen en estos procesos no superan las 1000 colonias/ml por pecho. Esta es también alguna de las referencias que daba la OMS en la revisión de trabajos publicados sobre mastitis antes del año 2000.



Otro caso : Una mujer desesperada de dolor con heridas profundas, le faltaba un trozo de pezón en cada pecho y la comadrona y ginecóloga le daban solo purelan. Cuando vieron el resultado: 1 millón de estafilococos aureus/ml por pecho dijeron que efectivamente era infección pero que no hacía falta tomar antibiótico, y menos uno que consideraban tan peligroso como el ciprofloxacino, que con pezoneras se arreglaba bien. Dicha madre, decidió, bajo su responsabilidad, iniciar el tratamiento. Se curó tras 4 semanas de Ciprofloxacino. Hicimos un nuevo cultivo de muestras y salió perfecto.

Tenemos la suerte de poder consultar al Dr. Paco Uvera, médico de familia de Valencia, que está investigando los tratamientos para estas afecciones junto con Juan Miguel Rodríguez y Helena Herrero. El ha ofrecido su nº de teléfono a todas las madres que quieran contactarlo para resolver dudas sobre los tratamientos antibióticos, especialmente si tienen dificultades para conseguir que sus facultativos se los prescriban y valora aspectos médicos que a nosotras se nos escapan.

También contamos desde siempre con la inestimable ayuda de la web www.e-lactancia.org para que las madres puedan comprobar por si mismas que los tratamientos recomendados en base al antibiograma son compatibles con la lactancia o bien puedan transmitirle esa información a su profesional de elección.

Pero esta situación dista mucho de ser ideal. Las madres que no encuentran profesionales dispuestos a prescribirles el tratamiento adecuado a los resultados se encuentran ante la disyuntiva de abandonar la lactancia por no soportar el dolor y no verle solución o bien asumir la responsabilidad de automedicarse en base a un informe microbiológico procedente de una Universidad de Madrid, una consulta realizada por internet y unas recomendaciones dadas por teléfono de alguien que se identifica como médico. Como es de esperar algunas de estas madres optan por abandonar la lactancia.

Debería estar protocolizado el envío de muestras de leche para analizar en casos de dolor de pezones después de descartar la causa postural. Igual que se manda siempre orina a cultivar cuando se sospecha una infección. El problema es que cuando se envían estas muestras a laboratorios de la seguridad social o privados los resultados no son adecuados la mayoría de las veces.

El Departamento de Nutrición de la Facultad Veterinaria de Madrid está haciendo estos análisis de modo fiable, con recuentos celulares. Estaría bien conseguir que se analicen estas muestras de modo correcto en todos los laboratorios de nuestros hospitales y centros de salud. Para las madres es difícil hacer estos envíos y Juan Miguel y su equipo están totalmente desbordados de trabajo. Reciben casi un centenar de muestras de toda España cada semana. Y es posible que en el plazo de un año terminen la investigación, finalicen el presupuesto que tienen para realizarla y no puedan ya analizarnos más muestras.
Juan Miguel Rodríguez y su equipo han probado y publicado sobre como en infecciones leves-moderadas funciona aunque de manera más lenta la administración a la madre de probióticos como lactobacillus aislados de la leche materna, tres veces al dia. Los efectos se notan a partir de una semana o dos de administración.


Desde el grupo de apoyo damos también estos consejos a las madres:

• No aplicar la propia leche para curar-sanar los pezones, es peor.
• Lavar muy bien las manos antes y después de amamantar.
• Cambiar a menudo los empapadores de los pechos y si son lavables cambiarlos cada día lavándolos con unas gotas de lejía.
• Tomar alimentos fermentados como chucrut (col alemana fermentada), quesos muy curados, kefir y encurtidos (pepinillos en vinagre, etc).
• La Vitamina C puede ayudar a subir las defensas de tejidos y mucosas.

Hemos visto que a menudo cuando la madre tiene un brote de infección su bebé sufre de eritema de pañal. Estos eritemas a veces muy intensos desaparecen fácilmente al aplicar alguna pomada antibiótica como Silvederma o Bactrobam, que son las mismas que funcionan a veces para solventar infección leve tópica del pezón y areola.

Suele haber rechazo unilateral del pecho más afecto por parte del bebé. La concentración de sodio aumentada en la leche debido posiblemente a la infección y/o al mal funcionamiento de la glándula puede ocasionarlo.

Solo en dos ocasiones de todas las muestras que hemos enviado no había infección y la causa parecía ser un Sindrome de Raynaud. Este mejoró tras serle prescrito a la madre Nifedipino después de haber intentado paliarlo por medios físicos.

Hemos observado con frecuencia que la infección mamaria provoca alteraciones vasculares y aproximadamente en un 50 por ciento de los casos coexiste junto con la alteración microbiana un Sindrome de Raynaud que cede al curarse la infección.

Es importante también que se les paute anti-inflamatorios y analgésicos a estas madres. Cuando hay una infección los conductos están inflamados y su luz reducida. Esto ocasiona que la leche fluye con dificultad. El bebé suele mamar disgustado comprimiendo con fuerza sus mandíbulas para intentar aumentar el flujo de leche. Esto ocasiona a su vez más inflamación y dolor. Al tomar un anti-inflamatorio tipo Iboprufeno, por ejemplo, logramos que aumente la luz de los conductos y la leche fluya mejor.

Agradezco a Juan Miguel Rodríguez y Paco Uvera por su trabajo desinteresado y tan bien hecho. Y agradezco a Helena Herrero todo su apoyo y toda su sabiduría que tanto ha compartido conmigo. Ella ha sido la pionera como asesora de lactancia en comenzar a investigar el dolor de pezones en las madres y a luchar por conseguir medios para diagnosticar estos problemas y darles solución. Todo lo que sé lo he aprendido de ella.

Inma Marcos Marcos, IBCLC
Asesora de Lactancia de ALBA LACTANCIA MATERNA
Comadrona

Comentarios (0) - Categoría: Artigos - Publicado o 19-05-2009 21:34
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problemas tempranos na lactación materna
ABORDAJE PROBLEMAS TEMPRANOS L.M.
Helena Herrero. IBCLC-Amamantar. Asturias

1.-DOLOR AL MAMAR/DIFICULTADES SUCCIÓN-POSICIÓN PRIMEROS DÍAS

La lactancia no debe doler. Si la madre sufre dolor en los pezones, el primer paso consiste en identificar la causa. Parece ser mas frecuente que ocurra en las primeras semanas posparto, aunque también puede ocurrir tras tiempo de haber iniciado la lactancia. Precisa de una intervención rápida y adecuada porque puede ser un motivo de destete precoz Todas las descritas, son causas tratables del amamantamiento doloroso:

a Grietas u otras lesiones derivadas de la posición y colocación al pecho del bebe es la más frecuente, sobre todo las primeras semanas de la lactancia
b También debe evaluarse la succión del bebe, descartando la existencia del síndrome de confusión tetina-pezón, la lengua o frenillo corto (anquiloglosia), un reflejo hipertónico en lengua o mandíbulas o micrognatia
c Embarazo en curso, el aumento de sensibilidad en los pezones es a menudo el primer síntoma en los cambios hormonales derivados del embarazo.
d Procesos inflamatorios o/y dermatológicos: eczema, dermatitis de origen alérgico, psoriasis, ...
e Procesos circulatorios o de isquemia transitoria en los pezones (síndrome Raynaud): provocan dolor, más cambio de coloración propia del pezón, de forma bifásica o trifásica (blanco-azul-morado). Está asociado a cambios de temperatura y situaciones vasoconstrictoras.
f Procesos infecciosos en los pezones. De origen bacteriano, micótico

o mixto. En estos casos puede estar indicado un tratamiento médico, y

deben evaluarse a la madre y al bebé.


1.A.-PROBLEMAS DERIVADOS POSICIÓN: GRIETAS, GRIETAS INFECTADAS. MÚLTIPLES.

 El tipo de lesiones puede dar una pista del origen de las mismas.
 Si las grietas están en la base del pezón con el dolor en el mismo durante toda la toma, sobre todo al principio, y al final puede aparece blanco o con una raya después de mamar, el bebé está apretando con las mandíbulas en la base del mismo. Hay que afianzar al bebé porque puede estar escasamente sujeto por la mamá o ser fruto de una experiencia de parto difícil o de problemas neurológicos(hiperactivo).
 Si las grietas y dolor aparecen desde la punta del pezón con lesiones verticales en el mismo y además se acompaña de chasquidos al mamar, hay que observar al tirar del labio inferior del bebé si se vé la lengua de éste, sino es así habrá que descartar en él un frenillo corto lingüal, lengua corta u otros problemas neurológicos más infrecuentes.
 Si las grietas y dolor aparecen en la parte superior del pezón con lesiones horizontales en el mismo, podemos estar ante un agarre débil por parte de un bebé prematuro o aquel que sufre de síndrome confusional por introducción temprana de tetinas.
 Si las lesiones y dolor abarcan todo el pezón, debemos descartar una mala posición o colocación y una infección de lesiones iniciales, ésta se puede acompañar de grietas con restos exudado, erosiones, eritema, inflamación,...

 Medidas de actuación grietas primeros días.

 Favorecer comienzo temprano, contacto precoz piel con piel, agarre correcto y vaciamiento frecuente, con información y apoyo adecuado.

 Observación R.N.: posición lengua, labios y tono muscular. Observación toma y s/p cambio postural.

 Empezar por el pecho menos doloroso, descanso del mismo e inflarrojos 2-3 v/día s/p.


 Preservación del medio húmedo natural de la piel:aire, leche y sol. S/p lanolina modificada, tipo Purelan o Lansinoh.

 Medidas de actuación grietas mala evolución:

 Toma de muestras para análisis microbiológicos: piel pezones, leche y boca/genitales niño/a. Se precisa: lavado manos, hisopos con medio húmedo, recipientes estériles, extracción manual o con sacaleches estéril primeros chorritos.

 Aplicación inmediata de tto tópico tras las tomas o extracciones(antibacteriano, antifúngico y antiinflamatorio), analgésico sistémico(tipo ibuprofeno) y extracción temporal leche unilateral o bilateral s/p.
 Antibacterianos tópicos: mupirocina(Bactrobam), sulfadizina argéntica(Silvederma), Acido fusídico(Fucidine).
 Antifúngicos tópicos: nistatina(Mycostatín), clotrimazol(Canestén), miconazol (Daktarín).
 La violeta de genciana aplicada en proporciones del 0,5% en pezones(Vigencial) y 0,25% boca bebé( Vigencial diluido a la mitad con agua destilada) es un antiguo y poderoso antibacteriano y antifúngico.
 Antiinflamantorio tópico: betametasona 0,1%(Betnovate).

 Tratamiento sistémico según resultados microbiológicos y sintomatología de la madre, durante 3-5 semanas:
 Antibiótico elección frente estafilos y estreptococos: cloxacilina y clindamicina o ciprofloxacino para alérgicos penicilinas.
 Antifúngicos de elección: fluconazol o ketoconazol, dosis inicial 400mg/1 día y 200 mg/día resto semanas.
 Asociar ambos principios si se trata de una infección mixta.

-Amamantar a gemelos y trillizos es posible, un buen asesoramiento postural y ayuda del entorno es imprenscindible para conseguirlo. Hay muchas variables para colocarlos al pecho. Variarlas es cuestión de la madre, quien adopta su fórmula personal: enfrentados o en forma de cruz, en paralelo, como dos balones de rugby y tumbados a ambos lados de la madre en la cama; puede ser muy útil una almohada larga de lactancia.

1.B.-PROBLEMAS DERIVADOS DIFICULTAD AGARRE: PEZÓN GRANDE, ANQUILOGLOSIA, PEZONES INVERTIDOS, PLÉTORA.

 La desproporción inicial que existe a veces entre el tamaño del pezón y la boquita del bebé se supera con el tiempo, puede ser preciso adoptar posturas que se lo faciliten e incluso sacarse la leche y dársela con métodos que no provoquen confusión, si se desea amamantar directamente.
 La anquiloglosia o frenillo lingual corto es uno de los motivos por el que los niños no maman bien (no pueden sacar la lengua para coger el pecho), muchos profesionales y se aconseja esperar unos meses antes de operar, ya que
hay frenillos más elásticos que ceden con el tiempo.
Lo normal de esperar es unos meses. Este sería un correcto procedimiento para niños de biberón.
Cuando un niño tienen frenillo importante y a la madre le hace daño cuando mama, hay datos que avalan la gran mejoría tras la sección del mismo(frenotomía), es una intervención médica sencilla que se hace con unas simples tijeras e inmediatamente después el bebé puede y es recomendable que mame. Hazelbaker tiene publicado una tabla para puntuar cuanto es de importante un frenillo; se basa tanto en lo que se ve al niño, como en lo que se aprecia de movilidad, extensión o lateralización, de la lengua, etc. Hay una revisión en Pediatrics del año 2002 ( vol 110. nº 5 November 2002).

 Los pezones invertidos no son una dificultad absoluta para la lactancia, con un puesta precoz, sin interferencias de tetinas y la ayuda necesaria para un buen asesoramiento postural, muchas mujeres con pezones invertidos han amamantado a sus bebés.
Si las dificultades surgidas en el proceso de instauración se lo dificultase la técnica de ofrecerle al bebé una porción del pecho, cogido en forma de “C”(técnica Sándwich), probar la postura de “balón de rugby” o usar las pezones más adecuadas de silicona ultrafina y más cortas, que las más antiguas, que evitan la confusión y favorecen un buen agarre(tipo Medela o Avent, talla S o L, según calibre del pezón evertido).

 La plétora o ingurgitación mamaria, proceso que se da a los 2-3 días y que puede empeorar en caso de una succión inefectiva o una lactancia infrecuente, puede dificultar enormemente el agarre del bebé, no debe ser confundida con una mastitis; si la ingurgitación afecta mucho en la areola, los estudios más recientes apuntan que el drenaje linfático manual y el uso de las pezoneras de forma limitada a este proceso, favorecen el vaciamiento frecuente, medidas más eficaces que anteriores remedios locales como el
uso del frío o de hojas de repollo.


1.C.-PROBLEMAS DERIVADOS SUCCIÓN-DEGLUCIÓN: ICTERICIA, PREMATUROS, S. DOWN, DEFECTOS LABIOS-PALADAR.

 El bebé recién nacido, a menudo presenta ictericia durante los primeros días y se debe a que las enzimas del hígado, las cuales metabolizan la bilirrubina, son relativamente inmaduras. Aún más, los bebés recién nacidos tienen más cantidad de glóbulos rojos que los adultos, y por este motivo el organismo debe eliminar una mayor cantidad. Si el bebé es prematuro, o tuvo "estrés" debido a un parto difícil, o la mamá del bebé es diabética, o su organismo desecha más glóbulos rojos que lo usual (como sucede cuando hay incompatibilidad de grupo sanguíneo), el nivel de bilirrubina en la sangre puede incrementarse considerablemente. Se deben determinar las causas: ictericia fisiológica, ictericia severa, ictericia de la leche materna e ictericia ocasionada por una cantidad deficiente de leche materna; ninguna contraindica la l.m aún se precise otros ttos como fototerapia o exanguinotrasfusión, pero puede debilitar la succión y frecuencia tomas en el R.N., podemos favorecerla suplementando las tomas con leche extraída, utilizando la técnica de sándwich y la compresión profunda del pecho en las tomas.
 Los bebés prematuros precisan más si cabe, de la l.m.: puede administrarse inicialmente enteralmente en bebés muy inmaduros y a partir de 1,5 Kg se amamantar directamente, el uso del vasito o la soda de lactancia se puede usar para suplementar las tomas e incluso el uso de las pezoneras adecuadas disminuye el estrés en las tomas y facilita una mejor transferencia láctea. La extracción temprana, frecuente y efectiva mediante bombas eléctricas dobles facilita la producción adecuada de leche y el método canguro basado en el intensivo contacto “piel con piel” mejora los reflejos de búsqueda, succión, los valores fisiológicos del bebé, disminuyendo el estrés neonatal y potenciando el vínculo materno-filial.
 Los bebés con S.Down, se pueden beneficiar de los grandes valores inmunológicos y del estímulo psicomotor que ofrece la l.m, para hacer frente a las dificultades que pueden afrontar. Es preciso un gran apoyo emocional a los padres y, en algunos casos, el asesoramiento postural puede mejorar los problemas derivados de una deficiente succión por hipotonía: posición Dancer, compresión profunda del pecho e incluso puede precisar de forma temporal suplementar las tomas con leche extraída.
 Los defectos de labios- paladar son una dificultad objetiva para la succión-deglución, que en defectos pequeños del labio o paladar, hacen posible la lactancia directa con una gran habilidad por parte de la madre, que con un dedo suyo puede intentar ocluir el defecto labial y con asesoramiento postural(postura de caballito) y s/p suplementación tomas; en algunos países se utilizan prótesis para ocluir las pequeñas aberturas palatinas.
 En grandes defectos tipo Pierre Robin, la lactancia diferida puede ser la mejor oportunidad de que el bebé se pueda beneficiar de la l.m y hacer frente a dificultoso proceso inicial de alimentación mediante biberones tipo Haberman, sondas,..., y varios procesos de correcciones quirúrgicas a lo largo de la infancia.


2.-OTROS PROBLEMAS TEMPRANOS: AUMENTO LENTO DE PESO-RETRASO DE CRECIMIENTO; INGURGITACIÓN/OBSTRUCCIÓN/MASTITIS.

La “imposición de horarios” a la lactancia, por parte de muchos profesionales sanitarios ha traído como consecuencia enormes imágenes negativas de la lactancia en los últimos años como son: lactancia materna = bebés hambrientos y/o mastitis.
La demora en las tomas, el mal vaciamiento de las mamas puede derivar en estas situaciones, es necesario conocer los criterios que determinen éstas y las medidas más adecuadas para prevenirlas y revertirlas.




2.1 AUMENTO LENTO DE PESO/RETRASO CRECIMIENTO.

Es importante distinguir claramente entre el bebé que sube lentamente de peso y el que sufre retraso del crecimiento (failure to thrive) A algunas madres cuyos pequeños/as corresponden al perfil del lento aumento de peso se les dice equivocadamente que hay una retraso del crecimiento, pero este último es un problema serio que requiere de una inmediata intervención médica. Cuando un bebé sufre retraso del crecimiento, normalmente hay causas orgánicas como infecciones, anormalidades anatómicas, defectos del corazón, mala absorción, enfermedades gastrointestinales, endocrinológicas o crónicas, o causas no orgánicas como podría ser un inadecuado manejo de la lactancia.

Las siguientes características ayudarán a distinguir entre el aumento lento de peso y el retraso del crecimiento.

1.-El aumento de peso lento:

• mamadas frecuentes,
• el bebé succiona y traga la leche activamente,
• el reflejo de expulsión de la leche se activa regularmente,
• orina de color pálido, seis o más pañales mojados al día,
• deposición blanda o granulosa, la frecuencia está dentro de lo normal,
• el bebé está alerta y activo,
• las etapas del desarrollo se alcanzan a tiempo,
• buen tono muscular y turgencia de la piel,
• aumento de peso constante y continuo, aunque no alcanza el promedio.

2a.-Retraso del crecimiento en el bebé menor de un mes de edad:

• sigue bajando de peso aún después de diez días,
• el bebé no vuelve a alcanzar su peso de nacimiento a las dos o tres semanas,
• la pérdida de peso a los 7-14 dias es superior al 10 % respecto del peso al nacer,
• poco o nada de crecimiento en longitud ni en la circunferencia de la cabeza,
• signos de desnutrición y deshidratación: fontanela hundida, semblante pálido, letargo, pérdida de la capa de grasa debajo de la piel, orina fuerte, deposición irregular.
• peso por debajo del percentil 10 al mes de nacido,
• rechazo a ser alimentado desde el nacimiento .

2.b.-Retraso del crecimiento en el bebé mayor de un mes de edad

• peso por debajo del percentil 3,
• disminución del patrón de crecimiento en longitud y perímetro craneal,
• el bebé cae dos desviaciones estándares en la gráfica de crecimiento,
• evidencia de desnutrición y deshidratación: fontanela hundida,
• semblante pálido, letargo, pérdida de la capa de grasa debajo de la piel, orina fuerte,deposiciones irregulares,
• el bebé no alcanza los indicadores de desarrollo psicomotor,
• mama con poca frecuencia o poca eficacia,
• el reflejo de expulsión de la leche de la madre se activa en pocas ocasiones,
• el aumento de peso es errático o nulo

Los siguientes signos indican que el bebé debe ser revisado por un médico y el manejo de la lactancia revisado cuidadosamente::

• el bebé no ha recuperado su peso al nacer dentro de las dos o tres semanas siguientes, o

• el bebé menor a los 4 meses que su aumento de peso es menor a (0,45 kilogramos) al mes

El bebé debe ser revisado por un pediatra y el manejo de la lactancia debe evaluarse, para determinar situación 1 ó 2 (quizá necesite alimentación adicional):
El aumento de peso lento se puede remontar corrigiendo problemas colocación-succión, con lactancia intensiva y compresión profunda en las tomas
Cuando el infante es diagnosticado correctamente como un bebé con retraso del crecimiento, es precisa la inmediata administración de suplementos; estos se han de administrar adecuadamente para no interferir en la lactancia(vasito, cuchara) y una vez estabilizada la situación proceder a una paulatina reducción(30-60 ml/24 h cada 2-3 días).

Criterios somatométricos y otros para valorar crecimiento bebés amamantados:

a. Aumento de peso/talla/p.c:

 -3-4 primeros meses: 170gr/semana. Pesaje mensual a partir 1er mes. A partir 3-4º día empezar ganancia peso.
 -4-6 meses:113-142 gr/semana. Pesaje cada 2 meses.
 -6-12 meses:57-113 gr /semana.
 -Talla: 1,27 cm/mes
 P.c:0,54 cm /mes

b. Piel suave y húmeda,si se pellizca o presiona vuelve a la normalidad enseguida.
c. Mucosas y piel de los ojos húmedos y de color rosado.
d. Orinas, a partir del 5º día, 6 pañales/día.
e. Deposiciones, a partir del 5º día, 3-4 deposiciones tamaño euro.

2.2.-PROCESOS INFLAMATORIOS MAMA: INGURGITACIÓN,
OBSTRUCCIÓN Y MASTITIS.

1. Ingurgitación
Desde el 3º al 6º día después del parto, cuando normalmente la leche “baja”, los pechos pueden estar muy llenos. Esto es fisiológico y se resuelve rápidamente mediante la succión eficaz y el vaciamiento de la leche por el niño.
Con la ingurgitación, el pecho está repleto tanto de leche como de líquido tisular. El drenaje venoso y linfático está obstruido, el flujo de leche obstaculizado y la presión en los conductos lácteos y en los alvéolos aumenta. Los pechos se ponen hinchados y edematosos.
Tanto en la plétora fisiológica como en la ingurgitación, se afecta habitualmente la totalidad de ambos pechos. Sin embargo, hay diferencias importantes :
- Un pecho lleno se nota caliente, duro y firme. No está brillante, edematoso o enrojecido. Habitualmente, la leche fluye bien, y a veces gotea espontáneamente. Al niño le resulta fácil succionar y vaciar la leche.
- Un pecho ingurgitado está agrandado, hinchado y doloroso. Puede estar brillante y edematoso con áreas enrojecidas difusas. El pezón puede estar estirado y aplanado. La leche a menudo no fluye fácilmente y puede ser difícil para el niño agarrarse al pecho para succionar hasta que se reduce la hinchazón. Las mujeres a veces tienen fiebre. Sin embargo, habitualmente la fiebre cede en 24 horas.

2. Conducto bloqueado
El éstasis de leche localizada, que afecta a una parte del pecho tal como un lóbulo, se denomina a menudo conducto bloqueado u obstruido. Se supone que la afección es debida a una obstrucción sólida, pero puede deberse simplemente a un vaciamiento ineficaz de la leche de esa parte del pecho.
Los signos clínicos son una masa dolorosa en un pecho, a menudo con enrojecimiento de la piel en esa zona. Sólo se afecta parte de un pecho. Habitualmente las mujeres no tienen fiebre y se encuentran bien. Algunas mujeres con un conducto bloqueado refieren la presencia de partículas de material en su leche extraída.
Una afección relacionada es la aparición de una mota blanca o perla de leche en la punta del pezón, habitualmente de alrededor de 1 mm de diámetro, la cual está asociada con un conducto bloqueado. La mota blanca puede ser extremadamente dolorosa durante la succión, se alivia rápidamente cuando se elimina la mota blanca, por ejemplo con una aguja estéril o friccionando con una gasa.

3. Mastitis no infecciosa
Cuando no se vacía la leche de parte o de todo el pecho, la producción de leche disminuye y eventualmente cesa. Sin embargo, este proceso tarda algunos días y puede no completarse hasta pasadas 2-3 semanas. Entre tanto, la leche acumulada puede originar una respuesta inflamatoria. Parte del pecho está doloroso, enrojecido, hinchado y endurecido. Habitualmente, sólo se afecta un pecho. La mujer a menudo tiene fiebre y se siente enferma.

4. Mastitis infecciosa
La mastitis infecciosa se produce si no se resuelve la éstasis de la leche y se supera la protección proporcionada por los factores inmunitarios de la leche y por la respuesta inflamatoria.
Los signos y síntomas de la mastitis infecciosa son imposibles de distinguir de la mastitis no infecciosa. Habitualmente, solo está afectado un pecho y parte de él se pone rojo, doloroso, hinchado y endurecido, y puede haber síntomas generales de fiebre y malestar. Grietas en el pezón de mala evolución, puede ser un signo acompañante.
Los cultivos de la leche materna pueden ayudar a determinar el organismo
infectante, si hay alguno, y su sensibilidad antibiótica.
Si no es posible hacer un cultivo de forma rutinaria, puede hacerse selectivamente:
- para casos adquiridos en el hospital, o severos o inusuales;
- si no hay respuesta a los antibióticos en los dos primeros días;
- si hay mastitis recurrente.

5. Absceso mamario
El pecho que está lactando, como cualquier otro tejido infectado, focaliza la infección mediante la formación de una barrera de tejido de granulación alrededor de ella. Esta se convierte en la cápsula del absceso, el cual se llena de pus.
Hay una tumoración intensamente dolorosa, con enrojecimiento, calor y edema de la piel que lo recubre. Puede haber fiebre o no haberla. Para confirmar el diagnóstico, puede aspirarse pus mediante una jeringuilla con aguja gruesa. Debe hacerse el diagnóstico diferencial del absceso mamario con el galactocele, el fibroadenoma y el carcinoma.

Prevención medidas abordaje procesos éstasis leche:

-La mastitis y el absceso mamario pueden prevenirse en gran parte, si la lactancia materna se guía adecuadamente desde el principio para evitar situaciones que producen éstasis de la leche y si se tratan rápidamente los signos precoces como la ingurgitación, el conducto bloqueado y el dolor de los pezones.
-Medidas de abordaje:
a. Descanso, nutrición y fluidos adecuados y ayuda práctica en el hogar son medidas esenciales. La aplicación de calor al pecho antes de la alimentación puede ayudar al flujo de leche, por ejemplo tomando una ducha o aplicando compresas calientes. Después de la alimentación o después de extraer manualmente la leche, se pueden aplicar compresas frías al pecho para reducir el dolor y la edema.
b. Aunque las mujeres lactantes muchas veces no quieren ingerir medicamentos, a la mujer con mastitis se le debe aconsejar a que tome los medicamentos apropiados según lo indicado: Analgésicos (tipo Ibuprofeno o parecetamol), puede ayudar al reflejo del flujo de leche y Antibióticos(elección cloxacilina), si los síntomas no mejoran en 12-24 horas, o si la enfermedad es aguda. El patógeno más común en la mastitis infecciosa es S.aureus resistente a la penicilina, un organismo menos común es el Streptococcus o Eschrichia coli.
c. Extracción frecuente de la mama, adoptar una postura donde la mandíbula inferior del bebé esté por debajo del área obstruida. La suspensión aguda de la lactancia puede exacerbar la mastitis y como resultado un aumento en el riesgo de formación de absceso.







Comentarios (2) - Categoría: Artigos - Publicado o 19-05-2009 21:28
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La angustia de la separación
Carlos González


La relación entre madre e hijo es especial; y durante los primeros años la separación es dolorosa para ambos. Bueno, no sé si la separación deja alguna vez de ser dolorosa para la madre...
¿Por qué siempre “madre e hijo”? No, no estoy olvidando el importante papel del padre, ni mucho menos participando en una obscura conspiración para mantener a las mujeres en sus casas. Para hablar con absoluta propiedad, cada niño establece una relación especial con una “figura de apego primario”. Esa figura puede ser el padre, o la abuela, o hasta la monjita del orfanato. Pero en todo caso sólo es una, y casi siempre es la madre. Como “figura de apego primario” es largo y feo, en lo sucesivo diré simplemente “madre”.
A partir de su relación con la madre, el niño establecerá más adelante otras relaciones con otras figuras de apego secundarias: padre, abuelos, hermanos, amigos, maestros, novio, compañeros de trabajo, jefes, cónyuge, hijos... Cuanto más sólida y segura es la relación con la madre, más sólidas y seguras serán las demás relaciones que el individuo establezca a lo largo de su vida.
Esta relación entre madre e hijo se mantiene por una serie de conductas de apego instintivas, tanto en una como en otro. La conducta del recién nacido es completamente instintiva, aunque con el tiempo va aprendiendo a modificarla en el sentido que marcan las pautas sociales. La conducta de la madre es en gran parte aprendida; pero por debajo siguen estando unos sólidos instintos. No cuida usted a sus hijos porque se lo hayan explicado en el curso de preparación al parto, ni porque se lo inculcaran en el colegio, ni porque lo recomienden en revistas como esta... hace millones de años, las mujeres (o lo que había antes) ya cuidaban a sus hijos, y la prueba es que todavía estamos aquí. Ningún niño puede sobrevivir si alguien no le cuida, protege y alimenta durante largos años, con infinita dedicación e infinita paciencia.
Habitualmente, las creencias, costumbres y normas sociales van en el mismo sentido que el instinto, y no hacen más que matizarlo o encauzarlo. Pero cuando las normas nos obligan a vivir en contra de nuestros instintos surge un conflicto. Si alguna vez, en el cuidado de su hijo, se ha sorprendido a sí misma pensando algo así como: “Se me parte el corazón, pero hay que hacerlo”, o “Pobrecito, qué pena da, pero es por su bien”, probablemente es que está usted luchando contra sus más íntimos deseos.
Los niños pequeños no pueden consolarse con ese tipo de razonamientos. Sencillamente, cuando su instinto va por un lado y el mundo por otro, se enfadan muchísimo.

************La reacción a la separación

Tanto la madre como el niño muestran, decíamos, una conducta de apego, una serie de actividades tendentes a mantener el contacto. La conducta de apego de la madre consiste en acercarse a su hijo, tomarlo en brazos, hablarle, hacerle carantoñas... La conducta de apego del niño, al principio, consiste en llorar y protestar. Más adelante podrá gatear o caminar hacia su madre. Funciona por el mismo mecanismo que la conducta alimentaria: cuando necesitamos comida tenemos una sensación desagradable, el hambre, que nos mueve a comer, y cuando comemos esa sensación desaparece y nos encontramos bien. Pues cuando madre e hijo se separan se sienten mal; el niño llora y la madre le busca. Cuando vuelven a encontrarse desaparece aquel malestar; madre e hijo se tranquilizan y dejan de llorar.
Cuando nuestras felices antepasadas sentían la necesidad de acercarse a su hijo, simplemente se acercaban. Probablemente sólo estaban separadas de sus hijos de forma ocasional y accidental. Aún hoy, una gran parte de las madres del mundo llevan a su hijo a la espalda durante todo el día, y luego duermen a su lado durante toda la noche. Las madres occidentales, y no sólo cuando trabajan fuera de casa, tienen muchas más oportunidades para experimentar la ansiedad de la separación. En algunos ambientes, la madre que pasa mucho rato con su hijo es criticada; se insiste en que reserve tiempo para sí misma, para su marido, para actividades sociales (en las que, por supuesto, llevar a un bebé sería de muy mal gusto). La ansiedad de la madre que debe separarse de su hijo durante unas horas, para ir al teatro o al restaurante, es un tema habitual de las telecomedias: los complejos prepativos, las inacabables instrucciones a la canguro, las llamadas telefónicas, el precipitado regreso...
La reacción del bebé, por su parte, no está en principio mediada por factores culturales. El recién nacido se comporta igual ahora que hace un millón de años. Pero los niños aprenden pronto, y adaptan su conducta a las respuestas del entorno. Por ejemplo, un bebé al que sistemáticamente se ignora, al que nadie coge en brazos cuando llora, acaba por no llorar. No es que se esté acostumbrando, ni que haya aprendido a entretenerse solo, ni que se le haya pasado el enfado; en realidad, se ha rendido, se ha dejado llevar por la desesperación.

La intensidad de la respuesta a la separación depende de muchos factores:
1.- La edad del niño. Los menores de 3 años toleran mal las separaciones; los mayores de 5 años suelen tolerarlas bien.

2.- La duración de la separación. Las separaciones prolongadas (varios días seguidos sin ver a la madre) pueden producir un grave trastorno mental, el hospitalismo (así llamado porque era frecuente en niños hospitalizados cuando no se permitían las visitas), caracterizado por depresión y desapego afectivo.
Basta con una separación muy breve para desencadenar una conducta específica (“salgo un minuto de la habitación y se pone a llorar como si le estuvieran matando”). El método habitual en psicología para valorar la relación madre hijo, alrededor del año de edad, es el llamado “test de la situación extraña”. Consiste, básicamente, en que la madre salga de la habitación en la que está con su hijo mientras éste está distraído, dejándolo en compañía de una desconocida, permanezca fuera de la habitación tres minutos, y vuelva a entrar. El niño con un apego seguro, en cuanto nota la ausencia de la madre, la busca con la mirada, se dirige hacia la puerta, con frecuencia llora. Cuando la madre vuelve a entrar la saluda, se acerca a ella, se tranquiliza rápidamente y sigue jugando. Los niños con un apego inseguro o ansioso se clasifican en dos grupos: elusivos o evitantes (parecen tranquilos mientras la madre no está, y la ignoran deliberadamente cuando vuelve, disimulando su propia ansiedad) y resistentes o ambivalentes (se alteran cuando la madre no está, pero cuando vuelve se muestran agresivos con ella y tardan mucho en volver a la normalidad).
Mucha gente confunde fatalmente los síntomas: llaman “caprichoso” o “enmadrado” al niño que tiene una relación normal con su madre, mientras que elogian al que muestra un apego ansioso elusivo: “se queda con cualquiera”, “no molesta”, “se entretiene solo”...
Una separación de sólo tres minutos ya tiene un efecto claro, y la respuesta depende de la relación previa con la madre; de si el niño está acostumbrado a que le atiendan y le hagan caso, o a que le ignoren, o a que le riñan.
Las separaciones más largas y repetidas producen una reacción más intensa. Incluso los niños con un apego seguro pueden mostrar conductas evitantes o ambivalentes cuando la madre vuelve del trabajo. Pueden ignorarla, negándole el saludo y la mirada; o bien colgarse de ella como una lapa y exigir constante atención, o incluso mostrarse agresivos. Es muy probable que alternen las tres conductas en rápida sucesión. Es importante que los padres comprendan y reconozcan que estas conductas son normales. No hay que tomárselo como algo personal, su hijo no ha dejado de quererla ni nada por el estilo. No está enfadado contra usted; está enfadado por su ausencia. Enfadarse con él, devolver el desdén con desdén o la ira con ira, intentar técnicas educativas para modificar la conducta del niño, no es más que una pérdida de tiempo. Ya que puede estar pocas horas con él, al menos dedique esas horas a prestarle atención y cariño, a demostrarle que le sigue queriendo igual aunque él esté enfadado. Tómelo en brazos, cómaselo a besos, juege con él, recarguen baterías antes de la próxima separación.

3.- La frecuencia de las separaciones. Tras una primera experiencia, el niño parece desconfiado, exige atención constante, como si vigilase a la madre temiendo que se vuelva a ir, y puede reaccionar aún peor la próxima vez.

4.- La persona que substituya a la madre. Si es alguien a quien el niño conoce bien, que le presta atención y le trata con cariño, como el padre o la abuela, el niño puede soportar bastante bien unas horas de ausencia de la madre.

5.- La calidad de la relación previa con la madre. Entre los menores de tres años, los que tienen una mejor relación con la madre son los que más parecen sufrir con la separación; en el otro extremo, los niños desatendidos hasta bordear el abandono apenas reaccionan cuando su madre se va. Un observador muy superficial puede pensar que el niño está “tranquilo”, o incluso “feliz”; en realidad, lo que ocurre es que está tan mal que ya no puede estar peor; no pierde nada cuando se va su madre, y por tanto no le importa. Por desgracia, las madres escuchan a veces consejos como “no lo cojas en brazos, no le des el pecho, no juegues tanto con él... si se acostumbra, sufrirá más cuando tengas que volver a trabajar”. Pero así el sufrimiento es mayor, y desde el primer día; lo único que disminuye es la manifestación externa de ese sufrimiento. No, al contrario, dele a su hijo todo el cariño y todo el contacto físico que pueda, durante todo el tiempo que pueda. Que tenga el mejor comienzo.
Después de los tres años, y sobre todo de los cinco, ese buen comienzo da frutos manifiestos. Son entonces los niños que habían tenido una relación más intensa con su madre, más brazos, más contacto, más juegos, los que mejor se adaptan a la separación. Porque el cariño ilimitado de los primeros años les ha dado la confianza en sí mismos y en el mundo que necesitan para iniciar el camino de la independencia. Ahora sí que están contentos en la escuela, y es verdadera felicidad y no simple apatía, una felicidad basada en la seguridad de que su madre volverá y les seguirá queriendo.

La conducta de apego (el llanto y las protestas del niño separado de su madre) tiene un valor adaptativo. Es decir, a lo largo de millones de años, ha tenido un efecto, mantener juntos a la madre y a su hijo, efecto que ha favorecido la supervivencia de los niños y por tanto de los genes que regulan dicha conducta. Cuando la conducta de apego alcanza su efecto se refuerza; es decir, se repite con mayor intensidad y frecuencia. Cuando no produce efecto se debilita y puede llegar a extinguirse. El primer día que usted vaya a trabajar, será probablemente la separación más larga de su hijo desde que nació. Hasta ahora, cuando él se encontraba solo, lloraba, y alguien aparecía en pocos minutos y le cogía en brazos; normalmente usted, a veces papá o abuela. Si el niño no se consolaba en pocos minutos con otra persona, usted siempre acaba por aparecer, tal vez tardaba media hora si había salido a comprar...
Pero hoy, haga lo que haga su hijo, usted no volverá en ocho o diez horas. En el mejor de los casos, si está con la abuela o con otra persona que le puede prestar atención exclusiva, esa persona vendra a consolarle en pocos minutos. Si está en una guardería puede llorar durante mucho rato sin que nadie le coja en brazos; la cuidadora tiene ocho niños y sólo dos brazos. Los primeros días puede que su hijo llore bastante. Pero su llanto no tiene la respuesta esperada; mamá no vuelve. El niño aprende que, en determinadas circunstancias, llorar no sirve de nada, y poco a poco deja de hacerlo. Pero eso no significa que la separación ya no le afecte; las separaciones repetidas, recuerde, producen una angustia cada vez mayor, que no se manifestará mientras la madre está ausente, sino precisamente cuando la madre vuelve. Entonces las protestas del niño sí que tienen (por fortuna) la respuesta esperada.
Dicho de otro modo: el niño puede estar bastante tranquilo en la guardería, o con la abuela. Puede estar incluso, si tiene suficiente edad, contento y activo, jugando y riendo. Pero cuando vuelve a ver a su madre rompe a llorar, se le echa encima, se pega a sus faldas, grita, le exige brazos, se enfada con ella, le pega, vuelve a llorar... Lo que se suele llamar “ponerse muy pesado”.
Como de costumbre, algunas personas lo entienden todo al revés. Si en la guardería estuvo jugando, es que no le pasa nada. Y si, no pasándole nada, luego se pone a llorar, es que tiene cuento o hace teatro. Y si hace teatro precisamente con su madre es porque ésta se deja tomar el pelo y no sabe imponer disciplina, y él pretende hacer que se sienta mal, castigarla por haberse ido.
¿Qué debería hacer entonces el pobre niño para demostrar que sí que le pasa algo, que no es comedia? ¿Pasarse seis, ocho o diez horas seguidas llorando en la guardería? Por favor, nadie puede hacer eso, por grande que sea su dolor. Imagínese que acude al funeral de un buen amigo. Seguro que pasa un rato muy triste, y en algún momento busca el contacto de un amigo común, se abrazan y lloran. Pero al cabo de unas horas estará tomando un café, tal vez con ese mismo amigo común, y hablarán de cosas sin importancia, y sonreirá, y esa misma noche cenará y verá la tele, y al día siguiente irá a trabajar como si nada, y nadie en el trabajo sabrá que viene usted de un funeral, y alguien contará un chiste, y usted se reirá. ¿Significa eso que no le pasa nada, que su dolor no era sincero, que sólo hacía comedia? Pero no hace falta recurrir a ejemplos tan extremos, pues también la madre sufre cuando se separa de su hijo pequeño. ¿Acaso no se le partió el corazón cuando lo dejó por la mañana? ¿No ha pensado varias veces en él, qué hará, cómo estará, habrá llorado mucho? ¿No ha venido lo antes posible a recogerlo? Y, sin embargo, ¿no ha pasado la mañana trabajando normalmente, disimulando su dolor, hablando con la gente, sonriendo? Pues su hijo ha hecho lo mismo.

No es raro que el niño llore más a medida que va creciendo. A los 5 meses estaba tranquilo en la guardería, y tranquilo en casa. A los 14 meses llora cada mañana porque no quiere ir, y pasa las tardes de muy mal humor. Por un lado, como dijimos, la repetición de las separaciones aumenta la angustia. Pero, sobre todo, el niño de 5 meses no puede sentarse, no puede hablar, no puede gatear... sus posibilidades de expresar la angustia son menores, pero eso no significa que esté menos angustiado.
A veces, este cambio es relativamente brusco. Un niño que parecía bien adaptado a la guardería de pronto se resiste con uñas y dientes tras las vacaciones de Navidad o de verano. Creo que en estos casos influyen dos factores: por un lado, la relación con su madre ha mejorado mucho en esas semanas; ha sido tan feliz en su compañía que ahora la pérdida es más evidente. Por otro lado, los niños pequeños no comprenden muy bien eso de las vacaciones. Simplemente, se había acostumbrado a aceptar algo como inevitable, Mamá siempre se va a trabajar, y de pronto ve que no es inevitable. “Si la semana pasada se quedó conmigo, ¿por qué no puede quedarse también esta semana?”.

*********** Con quién dejaré a mi hijo

Si la madre tiene que ausentarse, para ir a trabajar o simplemente para ir a comprar el pan, alguien tendrá que substituirla (es muy peligroso dejar a un bebé o a un niño pequeño solo en una casa, aunque sea poco rato). ¿Qué características debería cumplir esa persona?
1.- Alguien que pueda dedicarle al niño tanto tiempo como le dedica la madre. Por supuesto que la madre no le dedica cada minuto de su tiempo: va al lavabo, habla por teléfono, prepara la comida... Pero cuando el bebé está despierto, pasa mucho rato mirándole a los ojos, diciéndole cosas, tocándole, cantándole... y también mucho rato saludándole desde lejos, diciéndole alguna cosa al pasar para mantener el contacto. Si el niño llora, la madre puede acudir en pocos minutos (a veces, en pocos segundos), y dejar cualquier otra cosa para tenerlo en brazos todo el tiempo que haga falta. La persona que la substituya, ¿tendrá tiempo material para hacer lo mismo?
2.- Alguien a quien el niño conozca. El padre es ideal, y la abuela (o el abuelo, que cada vez están más espabilados) u otros familiares también suelen serlo, si han tenido suficiente contacto previo con su hijo. Pero los niños no sienten “la llamada de la sangre”; si nunca ha visto a su abuela, es tan desconocida como cualquier otra persona.
Muchas madres intentan acostumbrar a su hijo a los biberones una semanas antes de volver al trabajo. Es un esfuerzo inútil, que suele conducir a la frustración (¿por qué iba a aceptar un biberón, si está allí el pecho de su madre?). No pierda el tiempo con eso; lo realmente importante es acostumbrarlo a la persona que le cuidará. Si va a ser la abuela, que venga o vayan a visitarla casi cada día. Si va a contratar a una cuidadora que venga a casa, contrátela con un par de semanas de antelación. Si va a llevarlo a la guardería, vaya con su hijo las últimas semanas.
Vaya con su hijo; esa es la clave. No estamos hablando de dejarlo solo con la canguro o en la guardería, y volver al cabo de una hora, y otro día al cabo de dos horas... Eso tal vez sea un poco mejor que dejarlo ocho horas de golpe; pero muy poco mejor. Lo que está haciendo en realidad es adelantar la separación en dos semanas, y desperdiciando parte del precioso tiempo que aún le queda para estar juntos.
No. Se trata de que la canguro venga a casa y estén las dos con su hijo, o de que vaya usted a la guardería y permanezca allí con él una o dos horas. Si su hijo conoce a la nueva cuidadora, o el nuevo ambiente de la guardería, precisamente cuando más angustiado está porque se ha separado de usted, es probable que asocie esas sensaciones desagradables al nuevo lugar o a las nuevas personas. Vamos, que les cogerá manía. En cambio, las personas y lugares a las que conoció en momentos de felicidad (es decir, estando con usted) le traen recuerdos agradables que le ayudan a soportar la separación. Y también se abre camino en su cabecita una vaga idea de que “esta señora es amiga de Mamá, puedo confiar en ella”.
Es posible que aún queden guarderías en que no permitan la entrada de la madre. En mi opinión, la negativa a que la madre entre en la clase en cualquier momento que ella elija, y permanezca junto a su hijo durante todo el tiempo que ella desee, sería motivo suficiente para empezar a buscar otra guardería.
3.- Alguien estable. No es bueno que un niño pequeño pase de mano en mano. Tanto las abuelas como las guarderías suelen cumplir este requisito de estabilidad; pero si contrata a una canguro, asegúrese de que realmente piensa dedicarse durante años a cuidar de su hijo, y no está simplemente buscando un empleo de verano.
4.- Alguien en quien pueda confiar plenamente. Que trate a su hijo con cariño y respeto, que jamás le haga daño. Del padre, de los abuelos, de los tíos, usted ya sabe, por experiencia de años, qué puede esperar. Pero dejar a su hijo en manos de una desconocida requiere un acto de fe, y este es otro motivo por el que conviene que no sólo su hijo, sino usted misma, conozca a esas personas durante un par de semanas, y valore durante horas su conducta hacia el bebé. Por desgracia, de vez en cuando se descubren casos de malos tratos o abusos sexuales. No tenga miedo a parecer obsesiva o desconfiada; tiene usted todo el derecho del mundo a desconfiar, a pedir referencias, a hablar largo y tendido con esa persona y “examinarla” (“¿crees que es bueno cogerlos en brazos?” “¿qué harás cuando llore?” “¿y si no quiere la papilla?”). Al fin y al cabo, le está usted confiando su bien más preciado, su propio hijo, y en el momento en que es más vulnerable. Si no se atreve a dejarle a esa persona las llaves de su casa, las llaves de su coche o su tarjeta de crédito, ¿cómo se atreve a dejarle a su hijo?
La persona que cuide a su hijo debe tener también la madurez y experiencia necesarias. Una adolescente puede ser adecuada para hacer compañía a un niño de seis años mientras usted va al cine; pero cuidar a un bebé no es lo mismo.

******* Las opciones en la práctica

1.- Abuelos y otros familiares. Deben tener, por supuesto, ganas de encargarse de su hijo, y salud y fuerza suficiente para hacerlo. A veces vemos abuelas auténticamente explotadas, la palabra es dura pero real.
En el otro extremo, algunas madres podrían dejar a su hijo con un familiar deseoso de cuidarlo, pero no se atreven por temor a parecer “aprovechadas”. En algunos casos, una forma de superar esta situación es pagar por el cuidado de su hijo, como pagaría si lo llevase a la guardería. Así puede obtener una buena atención para su hijo sin sentir que se aprovecha, y al mismo tiempo puede ayudar económicamente a unos abuelos con una pensión escasa o a una hermana en paro sin ofenderles.

2.- Alguien que venga a casa a cuidar a su hijo. Puede ser una amiga o conocida que necesite un trabajo. Para buscar a una profesional, una buena opción es a través de una guardería. Allí van las estudiantes de puericultura a hacer prácticas, y pueden recomendarle a alguna.

3.- Llevar a su hijo a casa de otra persona. En ocasiones, tres o cuatro amigas con niños de edades similares se ponen de acuerdo, una cuida a todos los niños mientras las otras trabajan, y comparten sus ganancias. En algunos países, los gobiernos facilitan y subvencionan estos arreglos. En España, algunos ayuntamientos, como el de Sant Feliu de Guixols, promueven un servicio de cuidadoras de niños, haciendo cursos de formación y dando a las cuidadoras un diploma.

4.- Llevar a su hijo a una guardería. En el momento actual, esta suele ser la opción menos recomendable, pues por desgracia la legislación española permite ocho niños menores de un año por cuidadora, y muchos más después del año, lo que es absolutamente incompatible con una atención adecuada. Incluso una persona cariñosa, experimentada y dedicada no tendrá tiempo material para cuidar a ocho bebés. Sólo en darles de comer y cambiar pañales se le pasará casi todo el tiempo. En Estados Unidos, la ley sólo permite cuatro niños por cuidadora, y muchos expertos consideran que eso es excesivo y que debería reducirse a tres.
El problema, por supuesto, es económico. Las guarderías no se inventaron para satisfacer una necesidad de los niños, sino una necesidad del sistema capitalista, que necesita el trabajo de los padres para mantener niveles de producción y consumo adecuados, y por tanto algo hay que hacer con los niños. En Bielorrusia, donde las madres disfrutan de una licencia de maternidad de tres años (recuerdo del sistema comunista), no hay guarderías. ¿Quién iba a querer instalar una?
Por lo tanto, el razonamiento no ha sido: “los niños necesitan tanto espacio, tantas cuidadoras, tantos materiales... todo esto cuesta tanto dinero, vamos a ver de dónde lo sacamos”, sino al revés: “disponemos de tanto dinero, vamos a ver para qué nos llega”. Y la cantidad de dinero disponible es sólo, por definición, una pequeña parte de lo que gana la madre, porque si no no le saldría a cuenta ir a trabajar. Y en nuestra sociedad las madres suelen ganar menos que los padres. Así que sólo llega para grupos sobrecargados a cargo de cuidadoras mal pagadas (las puericultoras de la guardería deberían ganar más que los profesores de universidad, puesto que están haciendo un trabajo más difícil, más delicado y más importante).
Esta aberración se extiende por toda la sociedad, contribuyendo a desprestigiar el cuidado de los niños: La hora de faenas domésticas se paga mejor que la hora de cuidado de niños (qué es más importante, ¿que le dejen el suelo bien limpio o que atiendan bien a su hijo de un año?). La madre que toma la costosa (pues no cobra) decisión de dedicarse plenamente a cuidar a sus hijos durante meses o años no es más que una “maruja”, y muchos en su entorno se asombran o se compadecen de ella porque “no hace nada” o “renuncia a su carrera”. En cambio, la que trabaja fuera de casa “se realiza”, sea cual sea ese trabajo: escribir a máquina durante horas, meter sardinas en una lata o incluso cuidar a ocho bebés en una guardería.
Si necesita llevar a su hijo a una guardería, visite varias y compruebe cuántos niños hay en cada una, cómo les tratan, el carácter y la simpatía de las señoritas, si dejan entrar a la madre... Si trabaja lejos de casa, si tiene que pasar cada dia una hora en el tren o el autobús, le conviene una guardería cercana a su lugar de trabajo: así puede estar una hora más con su hijo al ir, y otra al volver, y tal vez incluso visitarle a la hora del bocadillo.

************* Cómo recuperar lo perdido
Ofrézcale a su hijo todo el cariño, el contacto físico y la atención que pueda durante todo el tiempo que pueda, por las tardes y en los fines de semana. Acepte su conducta como normal, reconozca que sus llantos, protestas y exigencias no son “caprichos” ni indicios de malcriamiento, sino pruebas de amor.
Muchos bebés parecen iniciar espontánemente un programa de “reducción de daños”. Mientras su madre no está, se pasan casi todo el rato durmiendo y no comen nada o casi nada, ni siquiera aceptan la leche que su madre se sacó y les dejó en la nevera. Luego pasan la tarde y la noche en danza y enganchados a la teta. Es agotador, pero al mismo tiempo un gran consuelo para la madre, que piensa “es como si no me hubiera ido, no me echó de menos porque estaba durmiendo”. Muchas madres que trabajan deciden meterse al niño en la cama por la noche; es la manera más fácil de satisfacer las necesidades de pecho y contacto de su hijo, y al mismo tiempo dormir lo suficiente para poder mantener la cordura. Recuerde, el meollo de la conducta de apego, lo que su hijo instintivamente necesita, es su presencia. Incluso una madre dormida le sirve, al menos por la noche. Ya ha tenido la tarde para mirarle a los ojos, hablarle, jugar con él... ahora puede dormir tranquila, que su hijo ya se tranquilizará solito cuando se despierte y la vea a su lado.

Bibliografía:
Bowlby J. Child Care and the Growth of Love. 2ª ed. Penguin Books, London, 1990 (no sé si existe traducción)
Small MF. Nuestros hijos y nosotros, Javier Vergara editor, Barcelona 2000
Jackson D. Three in a bed, the benefits of sleeping with your baby. Bloombsbury Publishing, London, 1999 (existe traducción en Mexico, creo, “tres en la cama”, a ver si localizáis la cita)




Comentarios (1) - Categoría: Artigos - Publicado o 02-03-2009 00:50
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A lactación é o poder da sabedoría ancestral das mulleres
A lactación é o poder da sabedoría ancestral das mulleres
transmitida desde hai millóns de anos de de xeración en xeración de nai a filla
Aleitar é doado cando che ensinaron como facelo. A lactación é algo fisiolóxico nas nais.
No bebé é instintivo.
A lactación conéctanos cos nosos sentimentos máis fondos, fainos persoas máis xenerosas e desapegadas do material. E desde este sentido, a lactación é unha CADEA DE CALOR HUMANA
que non se corta xamais. Ao neno que é aleitado falo unha persoa mellor, que á súa vez aleitará ou dará soporte a unha muller que aleite, e así establecerase esta cadea.
O bebé é un mamifero que SI sabe o que ten que facer as que a miudo non o sabemos somos nos
O leite materno é certamente máis que alimento.
É contacto, é amor, é seguridade, é vínculo…
Para un neno o leite da súa nai, que non sae por vía aérea senón que é contacto pel con pel, significa o único lugar seguro e feliz onde se pode desenvolver como persoa
Comentarios (2) - Categoría: A lactación - Publicado o 08-02-2009 22:41
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Os fins da asociación son:
Compartir, intercambiar e contrastar as experiéncias de lactación entre as nais lactantes ou as persoas interesadas.
Orientar e apoiar as nais lactantes axudándoas a resolver as dúbidas que poidan presentárselles.
Divulgar as vantaxes da crianza ao peito nos colectivos implicados (pais e nais, profesionais sanitarios, organismos públicos, etc.)
Intercambio de material e aparellos necesarios para a crianza entre as nais lactantes.
Asesorar a nais e pais sobre os dereitos laborais en tempo de lactación apoiar as súas reivindicacións e loitar pola equiparación cos estados europeos que teñan a lexislación máis beneficiosa para a crianza.
Creación dun fondo bibliográfico que poida ser consultado polas persoas interesadas na lactación materna.
Espallar información sobre a existencia doutros grupos de apoio á lactación materna promovendo a cooperación.
Defender os intereses das nais lactantes no eido sanitario, seguindo as recomendacións da OMS e UNICEF sobre o parto e a lactación.
Iniciar e manter a lactación dende o momento do nacemento, así como no caso de hospitalización da nai ou da filla ou fillo.
Creación de espacios de convivencia desenvolvendo actividades que estimulen a interación entre as nais e as crianzas.
Ofrecemos asesoramento e apoio ás nais que desexen criar ao peito as seus fillos e fillas, aos profesionais relacionados coa alimentación infantil e a todas as persoas interesadas. Pretendemos realizar charlas e coloquios nos que se traten todos os temas relacionados cos fins da asociación.
Manteremos xuntanzas periódicas nun local axeitado nas que se lle resolvan ás nais lactantes as dúbidas que poidan presentarse, así como atención persoalizada telefónica e visitas a domicilio no caso de ser necesario.
Comentarios (1) - Categoría: Os fins da asociación - Publicado o 08-02-2009 22:37
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