BIBLIOTECA DO I.E.S. CASTRO ALOBRE


A NIGUNA PARTE DE MANOLO TENA, POR ANA VARELA
Me encanta Manolo Tena. No sé muy bien por qué. Se hizo famoso, allá por los noventa, con un disco que se llamó Sangre española (y que, como casi todo lo bueno, va de lo sublime a lo vulgar y viceversa, sin solución de continuidad).

Sin embargo, es otro trabajo suyo al que voy a referirme ahora: Insólito, de 2000. Tengo ese disco desde hace trece años (tantos como los que tiene) y confieso que algo raro me pasa con él. Ya el nombre (esdrújulo, sonoro, contundente) produce en mí cierta fascinación. También su carátula, que recrea dos imágenes inolvidables para los que amamos el cine: Charlot, pintándose un bigote, en el anverso; Dustin Hoffman, observando las piernas de Anne Bancroft, en el reverso. En ambos casos, se adivinan las facciones de Tena.

Pero, claro está, lo que más me gusta de este disco es una canción: A ninguna parte. Dice así:



Ahora que he perdido mi último descarte en la gran partida, me
queda la huida a ninguna parte. Cerca del olvido, donde no
encontrarte en un lunes negro, tan lejos del fuego, tan lejos de
amarte. Digo adiós a la pasión, adiós a la emoción del amor y
su abrazo. Ya ves, yo que fui tanto, pongo punto y aparte.
Adiós al sueño aquel de amor a flor de piel tan lejos del deseo.
Hoy viajo como el viento, hacia ninguna parte. ¿Por qué perdí la
llave de un tiempo en que buscarte era mi único empeño?
Al fin seré mi dueño, allá en ninguna parte.
Y ya encontré la clave de mi último descarte en este lunes ciego.
Tan lejos del fuego, tan lejos de amarte. Digo adiós a la pasión,
adiós a la emoción del amor y su abrazo.
Ya ves, yo que fui tanto, pongo punto y aparte.
Adiós al sueño aquel de amor a flor de piel tan lejos del deseo.
Hoy viajo como el viento, voy a ninguna parte.



No sé qué significa. No hay una historia que contar. Simplemente, es poesía.

Cuando, alguna tarde plomiza, inserto el disco en mi equipo de música, religiosamente, como quien enciende una vela a san Antonio, nunca escucho sus diez cortes: simplemente escucho diez veces el corte número siete.

Muy poco recomendable (si uno no quiere sumirse en la tristeza).


Comentarios (1) - Categoría: MÚSICA RECOMENDADA POR... - Publicado o 29-10-2013 18:34
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PELÍCULA RECOMENDADA POR MIGUEL GONZÁLEZ OBENZA
Ola. Quérovos recomendar unha película que podedes atopar na biblioteca, chámase "Precious".

Esta película trata sobre unha nena chamada Precious que é analfabeta. Cando a súa nai descubre que Precious está embarazada a bota de casa e a expulsan do colexio. A directora dun instituto entérase da situación de Precious e a acolle no seu instituto e na súa casa. Alí, Precious aprenderá que os prexuízos que lle impuxo a súa nai non son reais.

A película gañou varios óscars.


Comentarios (0) - Categoría: PELÍCULA RECOMENDADA POR... - Publicado o 27-10-2013 11:16
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POR UN ENSINO PÚBLICO, DE CALIDADE, PARA TODO@S

Publicado por Paloma García
Comentarios (0) - Categoría: XERAL - Publicado o 24-10-2013 15:34
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DEZ LIBROS RECOMENDADOS POR PALOMA GARCÍA
Desde que Dani Mejuto, o curso pasado, fixo unha lista dos seus dez libros imprescindibles, quedei picada. Sería eu capaz? Como que dez? Se son polo menos, polo menos, doce.

Falando en serio é moi difícil escoller. Deixar a un lado tantos...

Quédanme pendentes os dez da infacia, os dez do verán, os tristes, os de novela negra, os malísimos pero que me gustan, os que aínda non lin, etc., etc.

En fin, aquí vos deixo o resultado.

E un bico, Dani.


Comentarios (3) - Categoría: LIBRO RECOMENDADO POR... - Publicado o 23-10-2013 21:41
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"A VOS..." POR CHRISTIAN GABRIEL FERNÁNDEZ MELÉNDEZ
A vos...


Y desde aquí recuerdo esa mirada tuya que saciaba la sed de mi alma durante los días de sequía, los mismos en los que tu aliento constituía la única dieta apropiada para mi metabolismo espiritual.

Eran por tanto tu mirada y tu aliento lo que a los discípulos de Cristo el pan y el vino repartidos por éste durante la última cena.

Eran tus caricias la suave brisa que mis lágrimas secaban, y tus palabras, el padre nuestro o acaso el Mántram que calmaba mis entrañas y curaba mis heridas.

Tu recuerdo viene a mí como una ofuscación, como hoja otoñal que atraviesa la ventana movida por el viento y aterriza en mi escritorio.

Bien lo saben las estrellas, amada mía, que fuiste, eres, y serás la fuente de amor de la que bebo.

Bien lo sabéis vos, princesa mía, que no hallo serenidad mas que a vuestra vera, contemplando la perfecta arquitectura de vuestro rostro, la bellísima catedral que es vuestro cuerpo, catedral de mi adoración por vuestra presencia, por ende sois mi única religión, la causa de que guarde fe y no se destile como otrora lo ha hecho de tan reiterada manera.

Y hallo en vos tal hermosura que no sé si seréis alguna caprichosa alucinación. Luego acaricio vuestras mejillas, y más reales las encuentro que mi propia existencia, más auténticas.

Pienso en vos, luego existo...

Sois la razón de mi existencia.

Respiro porque sois mi aire, hablo porque sois mi verbo, y vivo solo para amaros.

Por tanto sabed, bien amada princesa, que al morir será vuestro nombre mi última palabra, vuestra sonrisa mi último recuerdo, y toda vos, el cielo al que vaya...
Comentarios (0) - Categoría: CREAZÓN - Publicado o 22-10-2013 14:07
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LIBRO RECOMENDADO POR CARLOS GUERREIRA
Dejémonos de tonterías: hay libros indiscutibles. Libros al cien por cien. Libros de los que es muy difícil encontrar un detractor a pesar de los cambios de humor de la humanidad. Algunas de esas pepitas de oro no pierden valor aunque se expanda el negocio de “compro oro” por las esquinas. El guardián entre el centeno es uno de esos libros. Los que lo leen por primera vez son unos afortunados; los que volvemos a él, también. El decubrimiento de Holden es siempre novedoso: no envejece. Tal vez esa sea una de sus múltiples virtudes. La ruta que emprende el protagonista no la hace en solitario: hay descensos a los infiernos en los que algo se interpone entre el lector y la historia. A veces ese algo es la falta de sinceridad, otras el elitismo que desprende, otras la clara intención del autor de ver a su criatura desde la distancia. Con Holden Caulfield viajamos todos, y además queremos acompañar a este adolescente como si también nosotros lo siguiéramos siendo eternamente. Puede que jamás visitemos en persona esos lugares a los que nos lleva, esos antros secretos o esos espacios identificables en cualquier guía del viajero, pero da igual, porque los hemos vivido con este magistral cicerone. Respiramos los ambientes del Guardián con la misma intensidad que lo haríamos si estuviéramos allí, pegaditos al lado del voyeur Caulfield. Cuando Salinger nos sube a un tren, o nos lleva a un cine, o a una cafetería, o cuando mira a través de una ventana para mostrarnos la enigmática condición humana, solo podemos decir “Yo estoy también ahí”, como estamos en la mirada de Hopper cuando observamos sus cuadros. Esa atmósfera. Y con todo, aunque los espacios son de una autenticidad apabullante, lo que a mí me sigue pareciendo una especie de milagro, es que los personajes que nos va presentando el protagonista en su viaje sean gente conocida. No se llaman igual, no han estudiado en esos colegios de ricos, y puede que no lleven ya esas ropas de los años cuarenta (aunque incluso esto habría que verlo), pero aún así, los conocemos. Andan por aquí, por nuestras vidas, en estas latitudes, a nuestro lado, diciendo las mismas cosas que dicen los personajes de la novela, comportándose de las mismas maneras, ofreciéndonos el mismo repertorio de pequeñas mezquindades y de pequeñas noblezas. Porque en esta obra maestra no se cuentan cosas grandes; tal vez ahí esté el secreto de su permanencia, en que nada de lo que se habla nos resulta inalcanzable; ni siquiera el estilo: Salinger escribe con desparpajo. Es un desparpajo literario, por supuesto, de alto valor artístico; pero, al igual que el resto de los componentes de la novela, resulta sincero. La sencillez con que fluye el discurso tiene el don de invitar al lector a que sea él también el escritor. Es curioso; hay autores que consiguen ese efecto, el de transmitir la apetencia de crear. Es evidente que estamos ante un autor de mirada genial, con una capacidad fuera de lo común para ver lo que otros no ven, para decir lo que los lectores estaríamos dispuestos también a decir, y por ello asentimos cuando leemos esos destellos llenos de autenticidad universal. ¿Quién no reconoce como propia la sensación al contemplar a un niño durmiendo frente a la que produce un adulto?

(…) encendí la luz sin despertar a Phoebe. La miré un buen rato. Estaba dormida con la cabeza apoyada en la almohada y tenía la boca abierta. Tiene gracia. Los mayores resultan horribles cuando duermen así, pero los niños no. A los niños da gusto verlos dormidos. Aunque tengan la almohada llena de saliva no importa nada.

En fin, como diría el protagonista, no les entretengo más. Solo quería, para terminar, que observen con atención la famosa instantánea en la que el viejo Salinger se rebela contra el fotógrafo. ¿No sigue vivo el espíritu de Holden?
Comentarios (3) - Categoría: LIBRO RECOMENDADO POR... - Publicado o 21-10-2013 18:16
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2814 LIBROS LEGAIS!
A Red Municipal de Bibliotecas de Sevilla oferta un catálogo de 2814 libros para descargar. Aquí tedes o enlace: LIBROS

Á esquerda da páxina tedes un buscador para localizar os libros polo seu título ou pola súa autora ou autor.
Comentarios (0) - Categoría: XERAL - Publicado o 17-10-2013 19:46
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PELÍCULA RECOMENDADA POR ANA VARELA
Una película: El hombre que sabía demasiado, Alfred Hitchcock

Me gusta Hitchcock, de la misma manera que me gusta Tchaikovsky. ¿Por qué no? A todo el mundo le gustan. ¿Quién no va a sentirse fascinado por la trama paranoica y un tanto naíf de Vértigo? ¿Quién puede quedarse indiferente ante la fuerza expresiva del Concierto para piano número 1? Para disfrutar de las películas de uno y de las composiciones de otro, no es necesario tener conocimientos técnicos, ni una gran sabiduría, ni gustos demasiado refinados… Uno y otro logran lo que muchos quisiéramos: aunar talento y capacidad comunicativa.

Hitchcock, como Tchaikovsky, es un clásico de esos que se llaman “populares”. Autor de una conocidísima filmografía que conjuga el talento británico con la producción estadounidense: irresistible combinación.

No voy a confesar aquí el número de veces que visioné (y visionaré, si me es permitido) La ventana indiscreta, Rebeca, La sombra de una duda, Frenesí… Y, sobre todo, El hombre que sabía demasiado. Me refiero, en concreto, a la versión de 1956, remake de otro largometraje del mismo nombre.

James Stewart (protagonista de tantas películas del director inglés) interpreta aquí a un médico que se encuentra de vacaciones en Marruecos, acompañado por su mujer (Doris Day) y su pequeño hijo. Accidentalmente descubre que un importante político va a ser asesinado en Londres. Un aparentemente amable matrimonio inglés secuestra al hijo del doctor para, así, garantizar su silencio. Él deberá, entonces, evitar el magnicidio sin poner en peligro la vida de su hijo. Es la odisea de un héroe anónimo. No podría lograr su propósito, sin embargo, sin la colaboración de su mujer, una cantante retirada cuya afición por la música determinará el desenlace.

Fantásticas las interpretaciones de Stewart (siempre lo son) y de Day (que, en mi opinión, nunca había sido y nunca volvió a ser tan “actriz” como en esta cinta). Destacable también la banda sonora, especialmente relevante (pues se imbrica con la trama).

Todos los años vuelvo a verla, siquiera una vez. Y todas las veces que vuelvo a verla (suena a topicazo, lo sé) encuentro algo nuevo: un nuevo encuadre, un edificio en el que no me había fijado, un gesto diferente en el rostro del protagonista… En fin, siempre me resulta fascinante. Nunca me cansa.

Altamente recomendable (si lo que uno quiere es pasar un buen rato).
Comentarios (4) - Categoría: PELÍCULA RECOMENDADA POR... - Publicado o 15-10-2013 17:42
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OS MEDOS COLECTIVOS
Da man de Carme Moure e tomando como exemplo un texto de Raymond Carver chéganos dous poemas colectivos. Escritos por 4ºA e 4ºB.
Impresionantes!

MEDO

Medo a ver un coche da policía achegarse á miña porta.
Medo a durmir pola noite.
Medo a non durmir.
Medo á resurrección do pasado.
Medo ao presente botando a voar.
Medo ao teléfono que soa na quietude da noite.
Medo ás tronadas.
Medo á limpadora que ten unha mancha na fazula!
Medo aos cans que me dixeron que non morden.
Medo á ansiedade.
Medo a ter que identificar o corpo dun amigo morto.
Medo a quedar sen diñeiro.
Medo a ter de máis, aínda que a xente non vai crer isto.
Medo aos perfís psicolóxicos.
Medo a chegar tarde e medo a chegar antes ca ninguén.
Medo á letra dos meus fillos nos sobres.
Medo a que morran antes ca min e me sinta culpable.
Medo a ter que vivir con miña nai cando sexa vella,
e eu tamén.
Medo á confusión.
Medo a que este día remate cunha nova infeliz.
Medo a chegar e atopar que te fuches.
Medo a non amar e medo a non amar de abondo.
Medo de que o que eu amo resulte letal para os que amo.
Medo á morte.
Medo a vivir demasiado.
Medo á morte.
Xa dixen iso.


Raymond Carver: “Todos nós”



POEMA COLECTIVO DE 4º ESO A

Medo a que o ascensor deixe de subir
Medo ás palabras
Medo a ser libre
Medo a espazos moi pechados
Medo a espazos moi abertos
Medo a caer
Medo a chegar á casa da miña avoa e ver a porta pechada
Medo a escoitar: “Todo foi mentira”
Medo a oír pasos na noite escura
Medo a atopar a neveira baleira
Medo a non cumprir os meus soños
Medo ao destino
Medo ao final
Medo ás palabras mutantes
Medo a non ser recordada
Medo ao sangue
Medo a non ser aceptado
Medo a ter que deixar de xogar ao baloncesto
Medo aos Estados Unidos de América
Nedo a esperar demasiado
Medo a volver pensar
Medo á loucura
Medo a ser débil
Medo a non saber ver o medo antes de telo.


POEMA COLECTIVO DE 4º ESO B

Medo a probar algo novo
Medo a non ter medo nunca
Medo a caer desde moi arriba
Medo a estar demasiado abaixo
Medo á escuridade
Medo a que se me apague o móbil
Meod a converterme noutra persoa
Medo a que desapareza toda forma expresión
Medo a entrar pola porta dun quirófano
Medo a afogar
Medo ao fracaso
Medo ás xirafas
Medo aos luns pola mañá
Medo a quedar cego
Medo a non vivir como eu quero
Medo aos espíritos
Medo aos mortos
Medo a suspender
Medo a que me berre a miña nai
Medo á miña escuridade
Medo a envellecer e sentir que estreguei a vida
Medo á tristeza
Medo a que non me queiran



Comentarios (1) - Categoría: CREAZÓN - Publicado o 10-10-2013 22:15
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