El Arzobispado de Santiago presentó en el Ayuntamiento de Betanzos un proyecto para la rehabilitación de una vivienda de su propiedad en Santa María. La iniciativa, que opta a una de las ayudas del Plan ARI, contempla la creación de una casa “sacerdotal” de tres plantas.
El inmueble, que no es la Casa Rectoral do Azougue como se creyó en su momento (ubicada -no obstante- en la misma zona), se sitúa entre las calles de Santa María y la Segunda Venela dos Clérigos. El Arzobispado de Santiago de Compostela, que ya presentó el proyecto en el Ayuntamiento de Betanzos, espera ahora licencia municipal y permiso de la Xunta de Galicia, a través de la Dirección Xeral de Patrimonio de la Consellería de Cultura, ya que se trata de una vivienda catalogada.
El párroco betanceiro, Manuel Rodríguez Rodríguez, explicó que la propuesta inicial pasa por rehabilitar el inmueble para convertirlo en “vivienda sacerdotal”, dividiéndola en planta baja y tres pisos con estudios-dormitorio.
Plazos > Santiago espera que, en un par de meses, la obra haya finalizado. “La intención es ejecutar los trabajos durante los meses de verano a fin de evitar molestias”, indicó. En este sentido, el sacerdote brigantino recordó que, desde su llegada a la ciudad betanceira, hace seis años, se interesó en la recuperación de la casa, que una vecina dejó en herencia a la Iglesia Católica, sin que hasta la fecha se hubiese proyectado ninguna obra en concreto.
En octubre de 2006, el Ayuntamiento de Betanzos resolvió, a petición de la Policía Urbanística, acordonar la vivienda y vallar parte de la calle al observar la caída de cascotes y el riesgo de nuevos desprendimientos, con el consiguiente peligro para vecinos y viandantes. Semanas después, el Arzobispado de Santiago asumió las labores de demolición para garantizar la seguridad de los residentes. Rodríguez se disculpa, en este sentido, por cualquier perjuicio que el corte de la zona pudiera causar en su momento. El párroco concluye que la rehabilitación del casco histórico es también uno de los retos de la Iglesia, que retoma así su colaboración.
Extraido de El Ideal Gallego