As Campaíñas


Xornadas de Banda Deseñada e Ilustración
Grazas ao bo facer do noso compañeiro Anxo contamos con este vídeo onde se resume o traballo feito durante as Xornadas de Banda Deseñada e Ilustración. Grazas a todos, profesorado e alumnado, pola masiva participación.

Comentarios (6) - Categoría: Actividades - Publicado o 28-03-2011 23:34
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As Campaíñas no Salón do Libro de Pontevedra 2011
Comentarios (3) - Categoría: Actividades - Publicado o 24-03-2011 19:46
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Fallece la escritora y pedagoga Josefina Aldecoa
Impulsora de las ideas de la Institución Libre de Enseñanza, tenía 85 años


AMELIA CASTILLA - Madrid - 16/03/2011

Josefina Aldecoa (La Robla, León, 1926) ha fallecido esta mañana en Las Magnolias, su casa próxima a Santander. La escritora, que llevaba meses retirada de la vida pública debido a su delicado estado de salud, sufrió una insuficiencia respiratoria a media mañana y falleció poco después. Tenía 85 años. Sus restos serán incinerados mañana en Santander y enterrados en la intimidad por expreso deseo de la familia.
El pasado 8 de marzo la autora de Historia de una maestra recibía la medalla de la igualdad que entrega el Ministerio de Sanidad pero su frágil salud le impidió recogerla personalmente. La escritora tenía ya casi todos los premios.
La narrativa de Josefina, una de las escritoras que mejor han reflejado la sensibilidad femenina, tuvo su punto clave con la publicación de la trilogía Mujeres de Negro y su obra Historia de una maestra, basada en parte en la vida de su madre y en la obra que realizaron los maestros en los años de la República. Este libro se ha convertido en un referente para muchos docentes y es un título habitual en las librerías españolas.
Casada con Ignacio Aldecoa (del que tomó el apellido, porque ella en realidad se apellidaba Rodríguez), la pareja formaba parte de lo que se conoció como los niños de la guerra. Gran amiga de Rafael Sánchez Ferlosio, Carmen Martín Gaite, Ana María Matute y Rafael Azcona, su narrativa se movió entre el intimismo y el costumbrismo.
Enseñanza y escritura
Durante toda su vida compatibilizó la enseñanza con la escritura. En 1959 fundó el Colegio Estilo, basado en la doctrina de la Institución Libre de Enseñanza, y en él permaneció supervisando la marcha de los alumnos hasta que la enfermedad le obligó a retirarse.
Pese al éxito literario, la escritora nunca pensó en dejar la actividad docente. Para ella la educación fue una auténtica pasión. Para los alumnos el centro era habitual verla cada mañana supervisando las clases. Además, el colegio siempre le dio libertad para hacer lo que quisiera. Su única hija, Susana Aldecoa, tomó el relevo de su madre en el colegio.

Los libros que cambiaron la vida de Josefina Aldecoa
En 2008 EL PAÍS preguntó a 100 escritores españoles qué libros cambiaron su vida. Esta fue la respuesta de Josefina Aldecoa:
1. Anna Karenina, León Tolstoi.
2. Madame Bovary, Gustave Flaubert.
3. Los papeles póstumos del club Pickwick, Charkes Dickens.
4. El Gatopardo, Giuseppe Tomasi di Lampedusa.
5. La Regenta, Leopoldo Alas Clarín.
6. Una habitación propia, Virgina Woolf.
7. La casa de la alegría, Edith Wharton.
8. Música para camaleones, Truman Capote.
9. Las nieves del Kilimanjaro, Ernest Hemingway.
10. Mi Antonia, Willa Cather.
Comentarios (1) - Categoría: Xeral - Publicado o 16-03-2011 20:13
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El viaje de Kalilu
NA NOSA BIBLIOTECA

ALBERTO FERNÁNDEZ LIRIA- PÚBLICO- 15/1/10
Jefe del servicio de Psiquiatría del Hospital Príncipe de Asturias y profesor asociado de la Universidad de Alcalá

El viaje de Kalilu. Cuando llegar al paraíso es un infierno; de Gambia a España: 17.345 km en 18 meses, el relato de Kalilu Jammeh publicado en la Editorial Plataforma, representa el primer intento descarnado de colocar, ante los ojos del lector europeo, el horror de una experiencia en la que sólo sobrevive un 5% de quienes la emprenden. Una experiencia que cuestiona la idea de ser humano en la que nos complace reconocernos. Una experiencia que, a pesar de que anega hasta nuestros previsibles telediarios, nos empeñamos en ignorar con una ignorancia que sólo puede compararse a la de los vecinos de Auschwitz, que aseguran que nunca se preguntaron qué producía aquellos humos en los que se estaban convirtiendo entonces cuatro millones de judíos y 19.000 gitanos. Exactamente como no nos preguntamos nosotros qué ha hecho que la población de tiburones se desplace de sus caladeros habituales en el Atlántico o que las arenas del Sáhara se hayan poblado de osamentas humanas.
La novela Si esto es un hombre de Primo Levi, sobre su experiencia de superviviente de Auschwitz, inaugura lo que podríamos considerar casi un género: el de la literatura sobre el holocausto, que enfrenta dos dilemas fundamentales.
El primero de estos dilemas se refiere a la posibilidad de narrar lo inenarrable que confronta a quien lo intenta con la radical soledad que supone saber que después de contarlo todo, lo esencial de la experiencia sigue sin ser contado. La de quien comprende que quien lo escuche seguirá sin comprender qué le pasó. La del narrador que se quedará sin sentir que el otro puede sentir lo que él siente. Que quedará seguro de que el otro no puede realizar esa operación de ponerse en su lugar a la que llamamos empatía. O sea, de que esta experiencia, más allá del sufrimiento que haya supuesto en ella misma, le ha excluido del género humano que sigue viviendo como si aquello no hubiera pasado porque, en realidad eso sólo le ha pasado a él.
El deber de contarlo
Primo Levi fue capaz –como hizo también el psiquiatra Viktor Frankl, autor de El hombre en busca de sentido– de escribir su libro en 1946; es decir, inmediatamente después de regresar a Italia (si es que a lo que sucede cuando una vuelve al lugar geográfico en que vivió antes de este tipo de experiencias se le puede llamar regresar). E hizo del deber de narrar –para que se supiera, para que no se repitiera…– el leitmotiv de su vida. Amery, Steiner o Semprún no pudieron escribir hasta 20 años después, según nos cuenta este último, porque hubieron de elegir entre el intento –por otro lado, imposible– de contar y el de vivir, que entendieron eran incompatibles.
El segundo dilema se refiere a qué hacer con la experiencia una vez que ha pasado. Algo en lo que entrará en juego una amalgama de memoria, culpa, perdón, resentimiento, aprendizaje, verdad, justicia, reparación… frente a los que los autores de este extraño género se han posicionado de forma diversa y han polemizado con amargura. Y levantará una pregunta fundamental que plantea el mismo título del primer libro de Levi.
En qué medida es posible sentirse humano en esa experiencia y, aún peor, a qué humanidad nos remitiría esa condición de humano, cuando lo que ha sucedido ha podido suceder a manos de seres humanos y ante la mirada indiferente de seres humanos.
Los escritos de Levi y Frankl nos hicieron entrever el interior de los vagones de ganado, el hacinamiento de los cadáveres, la intimidad con el miedo, la traición, la culpa, los niños a la puerta de la cámara de gas y la recogida de cadáveres y enseres después de una sesión, y nos hicieron familiarizarnos con términos como lager, kapo, Häftling, sonderkommando o Musselmann. Era necesario saber que eso ocurrió para poder discutir después qué significa.
Un nuevo holocausto
Kalilu Jammeh coloca ante nuestros ojos al menos la sombra de la misma intimidad con los cadáveres, la misma necesidad de retirar la mirada de quien va a morir para poder vivir, mujeres a las que se les abre el vientre para acceder al dinero que se habían tragado antes de ser violadas, madres que arrojan al suelo del desierto a sus bebés no mucho antes de caer exhaustas y morir sobre ese mismo suelo, personas alegrándose de poder beber al menos orina con azúcar… Y nos confronta con el léxico del nuevo holocausto con sus gidos, sus Kocseurs y sus combates…
Hay una diferencia entre Kalilu Jammeh y Levi o Frankl. Estos últimos escribieron cuando la guerra que puso fin al Holocausto había terminado. El nuevo holocausto está sucediendo ahora. Y gracias a gente como Jammeh –o por su culpa– nos va a ser mucho más difícil disculparnos frente a nosotros mismos y nuestros hijos con la excusa de no habernos enterado que creer a los vecinos de Auschwitz que dicen que no sabían, o no llegaron a preguntarse, qué producía el humo que impregnaba de aquel olor la atmósfera de su tranquilo pueblo.
Comentarios (1) - Categoría: Recomendacións - Publicado o 12-03-2011 21:55
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‘La bambina filosófica’, un éxito en Italia
Booket acaba de publicar en castelán ‘La bambina filosófica. Anatomía de una ruina’, un libro de banda deseñada da autoría de Vanna Vinci protagonizado pola que a propia editorial denomina “a Mafalda do século XXI”, unha nena moi especial que le a Kant cando ten insomnio ou que mesmo pide un lifting como agasallo de aniversario


TEXTO: MANUEL PEREIRA

Neste primeiro libro protagonizado pola Bambina filosófica asistimos ó orixinal nacemento da nena e ós seus primeiros anos, nos que van aparecendo os personaxes que a acompañarán nas súas aventuras cotiás. A súa nai, o gorila de peluxe Lillo, o porquiño Lino ou a compañeira de clase da nena, Angelicia, vana acompañando ó longo das tiras e das páxinas completas monotemáticas –desde posibles disfraces para a Bambina ata tests de personalidade–.

A Lillo atopouno nunha tenda cando a súa nai lle ofreceu comprarlle unha boneca ou un boneco –como alternativa á tan popular Barbie– e tan logo como o viu –el soíño nun estante– decidiu que era o que realmente buscaba, converténdose deste xeito no seu compañeiro case inseparable, co que fala continuamente e que claro, sempre a escoita sen poñer mala cara nin contestarlle.

O porquiño Lino chegou á casa da nena enviado pola súa tía Cicci para converterse en salchichas, pero... resulta que sabe falar, bailar ou fregar o chan, ten unha tarxeta de visita propia e sobre todo sabe gañar axiña a confianza da xente, por esa razón acaba por ser un convidado máis na vivenda, co seu propio espazo –habilitará o rocho– que el decorará escollendo persoalmente os mobles nunha tenda de Ikea.

A Angelicia coñécea como compañeira de clase, tras pasar fugazmente por un xardín de infancia onde a súa actitude fronte ós seus compañeiros foi, podiamos dicir, cando menos incomprendida, e onde non se sentía integrada. A súa nova amiga é realmente o seu contrapunto: son efectivamente amigas pero ó tempo as súas personalidades son totalmente diferentes: mentres Angelicia é unha rapaciña ben guiada e tamén podemos considerala como unha soñadora, a Bambina é ante todo rebelde e profundamente crítica co contorno no que lle tocou vivir.

A protagonista principal deste libro fala e compórtase como unha moza máis que como unha nena no referente a moitas cuestións, interésase pola filosofía –ata o punto de que le autores coma o prusiano Inmanuel Kant, cuxos textos mesmo lle serven de remedio contra o insomnio– e está afeita a pensar sobre algunhas das grandes cuestións da vida, tanto que ás veces ata a cabeza lle bota fume e ten que refrescala.

Xa dixemos que foi comparada con Mafalda, a nena que popularizou no mundo o debuxante arxentino Quino, pero tamén con Calvin, o neno que canda o tigre de peluxe Hobbes converteu noutra estrela da banda deseñada o debuxante estadounidense Bill Watterson.

Con Mafalda comparte certamente actitudes coma o incorformismo –algo do que imos atopando mostras en moitas das tiras deste libro– e co inimitable Calvin algunhas cousas como o feito de ser un pouco traste e compartir as súas vivencias cunha mascota de peluxe, e tamén, por suposto, as queixas sobre a súa vida.

Neste primeiro libro algunhas das tiras e dos debuxos a toda páxina están inspirados directamente por frases pronunciadas por personaxes populares en distintos ámbitos. Por exemplo, o debuxo dunha das páxinas do volume está baseado na provocadora declaración da actriz estadounidense Mae West: “Cando son boa, son moi boa, pero cando son mala, son mellor”.

E velaí outra cita xurdida do xornalista e escritor satírico austríaco Karl Kraus: “Moitos queren matarme. Moitos queren pasar unha hora charlando comigo. Dos primeiros protéxeme a lei”.

Acerca da autora de La bambina filosófica. Anatomía de una ruina, hai que dicir que Vanna Vinci naceu en Cagliari no ano 1964 e que traballa no mundo dos cómics desde o ano 1990. Iilustrou libros infantís para editoriais de prestixio como Fabbri e Mondadori e colabora coa páxina cultural L’Unità. Gañou o premio Yellow Kid como mellor deseñadora no ano 1999 e actualmente vive e traballa na cidade de Boloña.

Na súa web, en www.vannavinci.it, pode verse unha ampla mostra dos seus traballos, e en concreto sobre o personaxe que constitúe o eixo do libro que estamos a falar hai unha web específica, que é www.labambinafilosofica.it, onde se poden ver algunhas tiras –en italiano– e mais poderemos atopar debuxos dos personaxes principais da obra e unha pequena descrición sobre eles e o papel que lles toca xogar dentro das aventuras da Bambina. En italiano xa se publicaron outros tres libros desta serie que agora comeza a publicar Booket.
Comentarios (2) - Categoría: Recomendacións - Publicado o 07-03-2011 21:57
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