A. C. Irmáns Suárez Picallo - Sada


Este blogue nace co obxecto de difundir a actividade da A. C. Irmáns Suárez Picallo, así como de recuperar e por a disposición do público diversos materiais de interese sobre o noso pasado,ao tempo que damos a coñecer os artigos escritos por Ramón Suárez Picallo e outros autores sadenses.
Estruturamos o blogue en varias seccións, nas que terán cabida noticias de actualidade sobre as nosas actuacións, artigos, textos históricos, fotografías...


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Hórreos, cruceiros, lavadoiros e fontes de Sada

Desde o día 1 ao 20 de maio, na Casa da Cultura Pintor Lloréns, de Sada, permanecerá a exposición "Hórreos, cruceiros, fontes e lavadoiros do concello de Sada" preparada polo Equipo de Dinamización da Lingua Galega do IES O Mosteirón, baixo a coordinación de Xosé Seoane e a documentación do alumnado de 4º de PDC.
A A.C. "Irmáns Suárez Picallo" felicita ao Equipo de Dinamización da Lingua Galega do IES o Mosteirón pola iniciativa de mostrar aos sadenses as manifestacións de arquitectura popular que os nosos antergos nos deixaron e que nós temos a obriga de respetar e conservar...
Comentarios (0) - Categoría: Historia local - Publicado o 07-05-2012 23:47
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RSP entrevista a MANUEL MAPLES ARCE

Incluimos hoxe este artigo no que RSP fai unha entrevista ao embaixador de México en Chile, Manuel Maples Arce, persoa pola que sinte como dí no propio artigo " Admiración al escritor y al poeta, al político y al diplomático discreto y agudo. Y simpatía al cumplido caballero, el gran señor, acogedor y amable, con cuya amistad nos honramos"...


7 de mayo de 1950

CON EL EMBAJADOR DE MÉXICO


Por Ramón Suárez Picallo

Para un escritor y periodista de lengua castellana es siempre agradable y placentero dialogar amablemente con los representantes diplomáticos de México en cualquier país del mundo.

Porque México, en los últimos tiempos, ha tenido un cuidado exquisito y una constante preocupación en cubrir su Cuerpo Diplomático con primeras figuras de su vida cultural e intelectual.

Y por lo que a Chile se refiere, esta preocupación ha sido particularmente servida con gran éxito, ya que los últimos embajadores mexicanos acreditados ante La Moneda pertenecen al cogollo, a la flor y nata de la floreciente cultura azteca en todos sus aspectos.

Y en el caso de este reportaje, entrevista o lo que sea, aquel placer de que hablábamos al principio se acrecienta por el hecho de que el periodista conoce y ama a México y siente por su actual Embajador en Chile una profunda admiración y una ancha simpatía.

Admiración al escritor y al poeta, al político y al diplomático discreto y agudo. Y simpatía al cumplido caballero, el gran señor, acogedor y amable, con cuya amistad nos honramos.

Que todo eso y aún mucho más, es el caudal de títulos y virtudes bien merecidos que adornan la ilustre personalidad del Excelentísimo señor Embajador de los Estados Unidos Mexicano, Licenciado don Manuel Maples Arce, de quien damos a renglón seguido una breve semblanza biográfica.

Nació el 1 de mayo en 1900 en Veracruz. A los 26 años fue magistrado del Tribunal Supremo de su Estado; poco después gobernador interino, abogado consultor del Gobierno, diputado a la Legislatura veracruzana y más tarde diputado al Congreso Nacional.

En 1935 ingresó al servicio diplomático de su país, actuando en Bélgica, Polonia, Londres y Panamá, hasta ocupar su cargo actual en Santiago de Chile.

Mientras tanto, más allá y quizá por encima del político, del jurista, del legislador y del diplomático; florecía la otra personalidad del Licenciado señor Maples Arce; Una recia personalidad del poeta creador de una Escuela, del escritor de Ensayos y del Historiador del Arte de su país.

Sus obras poéticas: Andamios Interiores (1922), Urbe (1924), Poemas Interdictos (1927), Antología de la Poesía Mexicana Moderna (1940), Memorial de la sangre (1947). Y sus ensayos en prosa: Modern Mexican Art. (Edición bilingüe inglés–español (1944), El Paisaje en la Literatura Mexicana (1945), por ni citar más, que lo especialmente destacado de su bibliografía, lo colocan sin duda alguna, en el primer plano de la rica y fina cultura mexicana. Y ahora pasamos al dialogo con el ilustre intelectual y diplomático.

PREGUNTA: Tenemos entendido que Vuecencia está organizando una Exposición del Libro Mexicano en Chile. El tema nos lleva de la mano a preguntarle algo sobre la actual cultura mexicana, especialmente en orden al libro.

RESPUESTA: Esta Exposición, que se inaugurará la segunda quincena del presente mes, en la Biblioteca Nacional, tiene como propósito ofrecer al público chileno un alto panorama de las artes editoriales de México. Es bien sabido que la primera imprenta que se estableció en el Continente fue traída durante el virreinato de don Antonio de Mendoza, y desde aquella lejana época comenzaron a desarrollarse las artes de libros en América. No tuvo siempre la producción librera ni el mismo ritmo ni la misma calidad. Hay épocas de gran refinamiento en que los editores realizaban en la presentación de las obras que salen de sus prensas, mientras que sus otros periodos priman la rutina y la indolencia.

-Para no exponer a usted sino hechos actuales, le diré que las artes del libro alcanzan hoy gran esplendor. Se han fundado muchas editoriales, se han mejorado los procedimientos y se han renovado los materiales. Varias fábricas de papel proveen a las necesidades de la industria. Examine usted, por ejemplo, este ejemplar de “Cuadernos Americanos” para que aprecie el valor de la manufactura de papel, y este otro sobre el “Arte Colonial en México”, de Manuel Toussaint, para que advierta lo que se hace en materia de grabados e impresiones. Pero no tan sólo los libros de arte, sino los libros populares están impresos con esmero. Aquí están las ediciones estudiantes de la Imprenta Universitaria o las colecciones de la Editorial Stylo o de la Casa Porrúa.

PREGUNTA: Siempre al escritor y al poeta: ¿Cómo ve usted el panorama actual de la cultura literaria chilena?.

RESPUESTA: Me parece de gran interés. No cabe duda que la creación literaria en este país es de una intensa energía. He leído ya buen número de libros chilenos, los más significativos, seguramente, de la historia, la novela y el cuento. Bellas y fuertes realizaciones por las que circula un hálito vital que nos habla del hombre, de sus pasiones y de su paisaje. Y en lo que toca a la poesía, me parece hecha de los más hondos anhelos humanos.

PREGUNTA: ¿Educa usted a sus hijos en Colegios de Chile? ¿Qué opina de nuestra enseñanza?

RESPUESTA: La buena preparación de los maestros, el entusiasmo por su profesión y la experiencia que existe en el ramo escolar, hacen de las escuelas chilenas un modelo de eficiencia. No hay que perder de vista que en su Universidad han profesado algunos de los más grandes pensadores del Continente, y no pocos maestros distinguidos han salido de sus aulas. Tengo, por lo mismo, plena confianza en la escuela chilena, y a ella concurren mis hijos. Me complace esto, además, porque pueden seguir sus estudios en español, en vez de realizarlo en una lengua extraña, como acontece frecuentemente con los hijos de diplomáticos, con las consecuencias inevitables de aprender deficientemente el idioma propio y con las percusiones de carácter psicológico que trae toda enseñanza que no se hace en el idioma español.

PREGUNTA: Y ahora, si a Vuecencia le parece bien hablemos de política, de diplomacia y de sus temas colaterales. ¿Qué opina del viaje que acaba de realizar a los Estados Unidos el excelentísimo señor Presidente de Chile?

RESPUESTA: Nadie podrá negar que estas visitas entre Jefes de Gobierno (independientemente del planteamiento de las cuestiones prácticas que susciten), son manifestaciones del espíritu de cordialidad que prevalece entre los Jefes de Estado y en las cuales se refleja también el ánimo amistoso de sus respectivos pueblos.

PREGUNTA: ¿Y del discurso que pronunció Su Excelencia el señor González Videla sobre las Naciones Unidas?

RESPUESTA: Plantea, a mi juicio un problema de extraordinaria importancia que seguramente despertará la atención de todos los Gobiernos, porque afecta a una cuestión esencial; el sistema jurídico hacia donde convergen hoy los elementos que componen la comunidad política internacional.

PREGUNTA: Estimo que las orientaciones de la política panamericana en los últimos años implican una serie de plausibles enmiendas que rectifican el pasado, no siempre despejado de inquietudes, estableciendo vinculaciones más fecundas y sólidas entre los países de la comunidad americana.

RESPUESTA: En Chile se sigue con afectuoso interés el desarrollo político, social y económico de México. ¿Puede hablarnos de su país en estos aspectos?

RESPUESTA: El señor Presidente don Miguel Alemán ha hecho portentoso, esfuerzos en beneficios del país. Ha abordado cuestiones sociales y problemas técnicos palpitantes con extraordinario éxito, que ni siquiera sus enemigos han podido desconocer. El Gobierno ha intensificado la producción agrícola, especialmente la de los elementos básicos de la alimentación popular, mientras por otra parte ha acelerado la industrialización en forma que permite satisfacer muchas necesidades nacionales. Cosa muy importante ha sido conseguir el equilibrio entre precios y salarios por una serie de medidas conjugadas, entre las que juega un papel importante la estabilización del tipo de cambio de acuerdo con la actual realidad económica. Se han mejorado y establecido nuevas rutas; se han invertido sumas importantes de los recursos fiscales en obras de saneamiento, urbanización y vivienda popular.

-En el plano internacional, México busca una paz basada en la justicia que por el mismo espíritu de equidad que se le infunda constituye una garantía de durabilidad.


Altamente agradecidos y satisfecho de la amable acogida de la paciencia del diplomático, del escritor y del poeta, para escuchar y contestar nuestras preguntas, salimos de su despacho haciendo votos por el gran país que allá en el norte de nuestra América en frontera espiritual del mundo hispanoamericano.

(Entrevista publicada no xornal La Hora, en Santiago de Chile, tal día como hoxe pero de ... 1950)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Persoeiros (intelectuais) - Publicado o 07-05-2012 01:09
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SUICIDIO POLÍTICO

6 de mayo de 1947

EL ALCALDE ROMÁNTICO


Por Ramón Suárez Picallo

El doctor don Manuel Daniel Fernández Supervielle, Alcalde de la Habana, ex Magistrado, ex Decano del Colegio de Abogados y ex Ministro de Hacienda de su país, ha puesto fin a su fecunda vida pegándose limpiamente un tiro en el pecho, con un revólver que le pidiera prestado a un policía amigo, pues él era hombre de letras saber y no de armas llevar.

El suicidio del emérito jurista habanero, no tenía ninguna explicación normal, de esas que justifican los suicidios comunes de tipo individual y subjetivo; era rico, gozaba de buena salud, no tenía problemas familiares y era altamente estimado por sus virtudes esclarecidas en los medios políticos y forenses de su bella Isla Antillana.

¿Cuáles pudieron haber sido entonces, “las causas que determinaron su fatal resolución” –para decirlo con el lenguaje habitual del buen cronista de sucesos?– Para buscarlas se abrió una minuciosa investigación, por la que se vino en conocimiento de que el doctor Fernández Supervielle, se suicidó “por motivos políticos”, hecho extraordinario y único en todo lo que va de nuestros siglo por su profundidad ética y su ejemplaridad emocionante. En efecto, después de los altos cargos desempeñados antes en su patria, fue últimamente elegido, por abrumadora mayoría popular, el doctor Fernández, Alcalde de La Habana, que en la vida política e institucional de Cuba, es el puesto que le sigue inmediatamente en jerarquía, al del Presidente de la República.

Ofreció a sus electores un programa de varios puntos de actualidad palpitante, cada de los cuales constituía una imperiosa necesidad colectiva del pueblo habanero. Figuraba, entre ellos, el del agua potable para el consumo de la ciudad habida cuenta de que la gran urbe aumentó su población de los 190.000 habitantes que tenía cuando se hicieron los acueductos, a los 800.000 que tiene en la actualidad, sin haberse modificado los medios de abastecimiento del precioso líquido.

No pudo el Alcalde resolver éste ni otros muchos puntos del programa prometido a su pueblo por tremendas dificultades ajenas a su voluntad; y de esta imposibilidad sacaron partido sus adversarios políticos, iniciando contra él y contra su gestión edilicia, una furiosa e injusta campaña de mítines y de prensa, que lo sacó de quicio. El mes pasado fue invitado de honor al banquete anual de la Asociación de comerciantes detallistas. A los postres, se le pidió que hablara y él lo hizo con su habitual elocuencia, explicando el fracaso momentáneo de su programa y la fe que tenía en que aún podría realizarse, si todos -sin distinción de partidos– le prestaban leal colaboración.

¡Nunca tal dijera! Recibió una silbatina épica y un pataleo estrepitoso. Tuvo que retirarse de la reunión con el alma llena de amargura por el atroz agravio y la inaudita alevosía moral de que era víctima. Desde entonces andaba entristecido y lúgubre, en busca de una salida decorosa a su poca confortable posición. Como jurista, él había sostenido en luminosos trabajos académicos, que el programa que el gobernante ofrece a sus electores tiene, en Derecho Público, el carácter y el sentido de un contrato bilateral en el Derecho Privado. El incumplimiento de sus cláusulas, acarrea, siempre y necesariamente, una sanción material o moral, en proporción directa con la cuantía de los intereses afectados. El elemento doloso del móvil indigno o negligencia, así como las causales del incumplimiento, no atenúan en ningún caso, la responsabilidad del incumplidor.

Consecuente con esa doctrina suya, y puesto en el trance de ser su propia intérprete, tiró por el camino del medio, sancionando su fracaso con un tiro que lo eliminó de la función ineficiente y fracasada. Pagó el fracaso con su mayor fortuna, quitándose voluntariamente la vida. Un caso, como se ve, de romanticismo político paralelo al de Mariano José de Larra en el orden literario, intelectual y espiritual.

Ello no puede extrañar a quienes conozcan la historia y el espíritu de Cuba; alguna vez, hemos señalado en esta misma columna cómo a figuras cumbres de este romanticismo político en el mundo ibero–americano, a dos nombres únicos: José Marti, el poeta y apóstol cubano y el chileno don José Manuel Balmaceda, coetáneos y pariguales en este principio de jerarquizar el fracaso de un gesto perenne de soberana belleza espiritual y de ética política de la mejor ley.

No queremos hacer el elogio del suicidio político, ni de ningún otro género. ¡Líbrenos Dios de tal cosa! Porque si cundiera el ejemplo del Alcalde de La Habana, el mundo de nuestros días, de Polo a Polo y de Océano a Océano, sería un inmenso tendal de suicidas.

Nos limitados tan sólo a destacar el hecho impresionante, a modo de anacronismo espiritual, de esos que, viejos y todo, siguen teniendo el valor de una lección que nadie aprende, pero que todos admiran desde el fondo de su conciencia íntima.

(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile, tal día como hoxe pero de ... 1947)
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MORRIÑA REPUBLICANA
Reproducimos este artigo que escribiu o noso colaborador e amigo Edmundo Moure en abril de 2011.


ECOS DE LA REPÚBLICA ESPAÑOLA

En la casona de La Cisterna, al sur de Santiago del Nuevo Extremo, los sábados por la tarde, mi padre gallego solía escuchar su música preferida, mezcla variada en la que figuraban el tango, viejos cuplés, flamenco sevillano, dulces fados en la voz de Amalia Batista, sardanas y pandereitadas gallegas... A menudo, la sesión musical terminaba con el Himno de Riego, pieza conmemorativa que, como se sabe, integra sones militares, al estilo de la Marsellesa, con acentos de pasodoble, y que fuera el himno nacional de España durante el breve trienio liberal (1820-1823) y en los ocho años de la Segunda República (1931-1939)… El gallego subía el volumen de la victrola y abría las ventanas a la quinta, como si convocase lejanos camaradas que defendiesen la trincheras al grito de “¡No pasarán”!

Mi padre, nostálgico aunque no soturno, porque su exultante vitalidad le impelía a disfrutar y compartir goces hedonísticos, era para mí la encarnación simbólica –lo sigue siendo- del auténtico republicano: demócrata, librepensador, progresista en un sentido más amplio que al que hoy se otorga al término, entusiasta de iniciativas de bien social, enemigo declarado de fetiches sociopolíticos, fuesen éstos de índole clerical o materialista a ultranza… Nos hablaba con pasión dolorosa de los grandes creadores, intelectuales y dirigentes de la II República, ese sueño que él había vivido fuera de Galicia, víctima del exilio emigrante, en un largo país del fin del mundo, donde prodigó su simiente. Conocimos de su boca lo que fue la Institución Libre de Enseñanza, creación educativa cuyos logros encomiaba, junto a la lectura –hecha por mi madre- de poemas de Antonio Machado, Miguel Hernández, García Lorca y, sobre todo, de las geniales apostillas y glosas de Juan de Mairena… Luego vendría el acercamiento a nuestro gran republicano, Alfonso Rodríguez Castelao, a través de ese maravilloso libro, “Sempre en Galiza”, que adquiriera en Buenos Aires, ejemplar de la primera edición que aún conservo.

Mis padres se casaron el 1 de octubre de 1938, un mes más tarde del advenimiento del gobierno republicano de Pedro Aguirre Cerda, cuyo lema fue “gobernar es educar”, electo por la coalición del Frente Popular, liderada por el Partido Radical, con el apoyo de socialistas, comunistas y socialcristianos de izquierda, mandato que inauguraría tres períodos consecutivos de gobierno laico, con sus logros más destacables en la consolidación de la enseñanza pública y el desarrollo industrial chileno con sentido estatal de proteger las riquezas básicas de la patria, evitando que cayesen en manos del ávido capitalismo.

Fue aquél nuestro ambiente vital, donde nos desarrollamos –prole numerosa de ocho hijos-, aprendiendo desde temprano el valor de la libertad de pensamiento, de la búsqueda de las verdades humanas que nos son accesibles, en el espíritu imperecedero de hijos de la República. Por aquellos días de fines de la década de los 40’, Ramón Suárez Picallo culminaba entre nosotros la escritura de su millar de crónicas de La Feria del Mundo. Mi padre se refería, con admiración y cariño, a la obra periodística del hijo de Sada, y, sobre todo, destacaba su irrenunciable vocación republicana, prurito que se volviera en Suárez Picallo un auténtico apostolado.

Ya no escucho el Himno de Riego, pero la brisa vespertina suele devolverme, en días de afanes, frustraciones y porfiados sueños, la voz de mi padre, en sílabas certeras de galaico acento que siguen sonando para mí como ecos inolvidables de esa República que algún día volverá a nacer entre nosotros.


Edmundo Moure. Santiago del Nuevo Extremo, abril 2011
Comentarios (0) - Categoría: Colaboración de Edmundo Moure Rojas - Publicado o 05-05-2012 09:08
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GABREIL GONZÁLEZ VIDELA
Gabriel González Videla, foi presidente de Chile polo Partido Radical de 1946 a 1952. Por mor da primeira viaxe que como Presidente fixo aos Estados Unidos,ao seu regreso a Chile,RSP publicou o seguinte artigo.



4 de mayo de 1950
La Feria del Mundo


BIEN LLEGADO SEÑOR PRESIDENTE


Por Pick – Up (Rámón Suárez Picallo)

Hoy llega a Chile, de regreso de un viaje fraternal; político, diplomático y de buena voluntad, a los Estados Unidos de Norteamérica, el Excelentísimo señor Presidente de la República, don Gabriel González Videla, junto con su belleza y distinguida esposa, y el séquito oficial que lo acompaño en su periplo, representativo de todos los sectores intelectuales, políticos, sociales y económicos de su país.

No nos incumbe a nosotros, ni es tema de esta columna, enjuiciar los problemas, el significado de la trascendencia extraordinaria de este viaje del Primer Mandatario de Chile a la grande y poderosa República del Norte.

Pero sí, podemos y debemos subrayar la forma efusiva, cordial y emocionada con que fue recibido y agasajado allí nuestro Presidente: La Casa Blanca y todos sus aledaños –que no son pocos - , las Universidades más ilustres, los niños de las Escuelas, las asociaciones políticas, culturales y económicas norteamericanas, y una enorme multitud popular, aclamaron a Chile al Magistrado que lo representa como a una de las más perfectas democracias sudamericanas, en plena función orgánica, vital y doctrinal. Lo cual no es poco decir, si se tiene en cuenta que allí las gentes suelen estar muy bien informadas acerca de quien es quien y de cómo es cada cual.


SIMPATÍA Y CORDIALIDAD

Los norteamericanos –ya lo dijimos en otras ocasiones– forman un pueblo joven, infantil, puro, casto y cordial, incompatible con la solemne y algo hipócrita gravedad de diplomacias y protocolos. Los gobernantes Barbados y barbudos, y los diplomáticos enfinchados en la seriedad funeral de un traje negro y en la tiranía insoportable de un cuello duro, no son simpáticos, poco ni mucho, a las gentes yanquis, cómodas, sencillotas y un poco dadas a la pata y la llana, sabiendo ellas, como lo saben, que las grandes cosas de la Historia se han hecho siempre con amable y cordial sencillez y sin ninguna gravedad. Benjamín Franklin, Jefferson, Lincoln, Wilson, Roosevelt y Truman, fueron y son –además de figuras ilustres del gran país- personas llanas, humanas, sencillas y modestas, con una sonrisa empapada de cordialidad, siempre a flor de labios.

Y, aparte de la sabiduría, de la prudencia y del buen juicio político y diplomático del Excelentísimo señor Presidente de Chile, quizás halla sido su abierta llaneza, su ancho gesto de cordialidad sonriente -propio, a la vez de un gran señor y de un gran demócrata, términos absolutamente conciliables y compatibles en nuestra estirpe- lo que le haya facilitado buena parte del éxito de su viaje. Y si a todo se le agrega la delicada discreción y tierna hermosura de su dignísima esposa, podemos tener una explicación del porqué el Primer Mandatario de Chile fue objeto de los mayores y más férvidos homenajes que los Estados Unidos de Norteamérica le hayan tributado en los últimos 50 años, a ningún Jefe de Estado del Mundo que lo hayan visitado en todo nuestro siglo.


PECES DE OTROS COLORES

Mientras tanto, nuestro Presidente, hablando en un Congreso de Municipalidades, declaro con ingenua fervorosa sinceridad que se sentiría feliz si al final de su vida, consagrada toda al servicio de la Patria chilena, pudiera ser Alcalde de La Serena, su bella, primigenia y prócer ciudad natal.

¡Ay señor Presidente, estos ya son peces de otros colores! Un viejo y pesimista refrán español, heredado por Chile, como heredó otras muchas cosas españolas, dice que nadie es profeta en su tierra. Y en una obra maestra de nuestro Teatro, en la que es personaje protagonista don Álvaro de Luna, el campesino castellano que lo conociera en la más alta cumbre del Poder, viéndolo después, apartado de la cosa pública, acosado y perseguido, comenta filosóficamente: “Esta es Castilla que face los homes e los desface...” y así le creció el pelo a Castilla y a lo que Castilla representó en la Historia.

En el ínterin y deseando, fervientemente, que fallen los dichos y los refranes pesimistas, saludamos afectuosamente al Primer Magistrado de Chile al regreso de su viaje triunfal por los Estados Unidos, que todos cuantos habitamos esta tierra de bendición, queremos que sea fecundo en bienes y dones, para su mayor gloria y para su constante y ascendente progreso: Bien llegado, pues, señor Presidente.
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MAXIME WEYGAND

Durante a II Guerra Mundial Maxime Weygand(1867-1965) foi xefe das Forzas do Cercano Oriente, comandante en xefe de todas as Forzas do imperio francés. Non logrou solucionar a penosa situación na que se atopaba Francia a pesares do seu empeño. Á firma do armisticio, ocupouse do Ministerio de Defensa no Goberno de Pétain; despois representou ao goberno de Vichy. Os alemán detiveronno en 1942, cando o desembarco de Marrocos e Arxelia polos aliados, e trasladáronno a Alemania como rehén. En 1948 quedou en liberdade sen cargos e con todos os seus dereitos e privilexios.
RSP escribe este artigo cando Weygand está preso en Alemania.



3 de mayo de 1944

MAXIME WEYGAND


Por Ramón Suárez Picallo

Mientras en los círculos de la Francia Libre y Combatiente, residente en Argel, reaparecen diariamente nombres de franceses destacados, eclipsados antes por la gran catástrofe de su patria y repuestos ahora a las tareas de trabajar por ella, en “la otra Francia”, en la de Vichy, un tupido velo cubre la suerte de otros que, en su día, ocuparon el primer plano en la vida pública de la gran nación.

Entre los personajes así ocultos, silenciados y arrinconados, desde hace meses y años, figuraba el general Maxime Weygand, Comandante en Jefe de los ejércitos franceses, en el instante de la entrega de Compiegne, y fundador y organizador de los del África, hoy en pie de guerra al lado de las democracias, bajo la dirección suprema del insigne general De Gaulle.

El general Weygand fue, toda su vida, un hombre misterioso. Se dice que el “misterio” comienza en su propio nacimiento, en un país que no es Francia. De padres no franceses y de estirpe real e imperial; sigue en el colegio militar de Saint Cyr, donde es educado y sostenido en un alto tren principesco, sin que se supiese quien lo sostenía; continúa, cuando fallece la romántica y desventurada ex Emperatriz Carlota de México, y él preside, ostensiblemente, sus funerales. Se acrecienta el “misterio” cuando es llamado para dirigir él ejercito francés, días antes del triste armisticio, y lo entrega a los nazis sin pelear; y, cuando después se le propone marchar al África, donde había una fuerza de 500.000 hombres, organizados por él, que le obedecían ciegamente, y que hubieran levantado allí bajo su dirección la bandera de combate contra los invasores de Francia, a lo que Weygand se negó rotundamente.

Se dijo, entonces, y siguió diciéndose después, que Máxime Weygand, monárquico, reaccionario y filofascista, formaba parte de la pandilla infame de vendepatrias que traicionaron a la República Francesa, entregándola humillada y ofendida, esclava y maniatada, a los nazis alemanes, para que hiciesen de ella un apéndice sometido del Tercer Reich.

No obstante tales antecedentes, aún había gentes, en Francia y fuera de Francia, que no creían en la traición del general, y esperaban de él un gesto que reivindicara su nombre y su honor de soldado francés. No se produjo el gesto esperado. Mientras tanto los nazis, practicando aquello de que “el traidor no es menester, siendo la traición pasada”, metieron preso a Weygand en un campo alemán de prisioneros, según breve noticia publicada a la sazón. Cayó sobre él, desde entonces, el más ominoso silencio; nadie lo recordaba, hasta que ayer dio su nombre la radio británica. Informando que Pierre Laval, el jefe de la pandilla traidora de Vichy, está negociando con los alemanes su posible libertad.

“Laval –dice la noticia en referencia- espera utilizar a Weygand para reforzar su posición y neutralizar con él, el creciente desprestigio que ha caído sobre el Mariscal Petain”; piensa el auvernés , de piel y alma negra, que Weygand, a cambio de su libertad, apoyaría las milicias traidoras de Joseph Darnand, encargadas de aplastar el movimiento patriótico del pueblo francés en su valerosa lucha de resistencia. Como se ve, una especie de “toma y daca” entre traidores, único género de relación posible entre gentes de la abominable moral lavaliana . No se sabe si Maxime Weygand ha prestado o no su consentimiento a la indecente negociación. Su cautiverio no es Jordán bastante para redimirlo de sus pecados; pero podría ser una circunstancia atenuante, si supiese mantenerlo con decoro, para el día del juicio, que Francia abrirá a quienes no cumplieron con la promesa y con el deber sagrado y jurado de defenderla de sus impíos enemigos. La entrada de Weygand en la “combinación” lavaliana, vendría a confirmar, indubitablemente, la trayectoria de una vida tortuosa, coronada con la traición suprema, en víspera de la jornada decisiva. No asombraría a nadie tal actitud. Su nombre saldría del silencio ominoso en que lo mantenían, para entrar, de un salto, en la picota infamante del escándalo y en el primer lugar de la lista de los traidores, donde hasta ahora ocupaba sólo un segundo término, en relación con otros de igual significación para Francia.

Mientras tanto, es muy posible que los alemanes no le “concedan” la libertad. Por aquello de que “el que hace un cesto hace cientos...” habrán de pensar, que si Weygand traicionó a Francia, que lo aupó, lo mimó y lo colmó de honores, no hay razones bastantes para suponer que, si la ocasión le es dada, deje de traicionar, también, al Tercer Reich. ¡Qué el caso es empezar la “cuesta abajo”! Después “todos los santos ayudan” a caer por la pendiente.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile, tal dia como hoxe pero... de 1944)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Segunda Guerra Mundial (Francia) - Publicado o 03-05-2012 09:44
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TODOS PRECISAMOS DUN ACUBILLO...

Difundimos hoxe esta nova colaboración que recibimos do noso bo amigo Edmundo Moure dende Santiago Chile.


COBIJO Y AZORAMIENTO


Se sabe de numerosos individuos que, al momento de morir o en trance de algún accidente grave, se recogen en posición fetal, como buscando, de manera instintiva, el cobijo primigenio del vientre materno, aquella única morada, quizá, donde vivimos a resguardo de todos los peligros, libres de amenazas externas. Es aquélla la casa originaria, desde donde salimos para nacer en el mundo, desprotegidos y azorados ante la inminencia de riesgos que intuimos, pero que desconocemos, hasta que nos toca enfrentarlos con nuestros precarios medios de defensa, en un aprendizaje que es el más prolongado de todas las especies animales. Sí, porque el ser humano jamás deja de aprender y nunca podrá decir que está exento de cometer yerros, a tropezar con las mismas piedras del camino.

Hay quienes sostienen que la saudade o nostalgia del paraíso perdido nacen de ese trauma de la separación violenta de la madre, en su función de casa y abrigo que no queremos abandonar. Algunos jamás asumen la realidad de aquel desmembramiento doloroso, por lo que se les supone víctimas del síndrome de Edipo. Y van por el mundo en pos de la madre, buscándola, ansiosos, tras cada tropiezo, llamándola, sin cesar, en los llantos secretos del desasosiego.

Otro ademán o actitud corporal relacionado con la búsqueda de cobijo, es el recogimiento sobre sí mismo que exhiben los ancianos, traducido en un virtual empequeñecimiento corporal, como si a medida que corre el vertiginoso tiempo de la senectud, se fueran acercando, de modo imperceptible, a la tierra que les cobijará, esa morada postrera que es como el vientre materno, sólo que en vías de la disgregación y no del florecimiento.

Todos los seres vivos necesitan de refugio. Algunas especies, como los marsupiales, siguen viviendo apegadas a la madre, como lo hace el pequeño canguro, habitando el cálido espacio que ella dispone para él en su propio cuerpo, hasta que está bien crecido y puede saltar las barreras vitales sin la supervisión de su progenitora. Otros, más previsores, como el caracol y el cangrejo, optaron por la casa rodante que llevan, adherida al cuerpo, en la que entran o se recogen cuando se sienten agredidos.

La curruca es un pequeño pájaro mediterráneo, pariente del gorrión, que habita en los bosques de matorrales, donde arma sus nidos, alejándose de los depredadores, buscando cobijo lejos de los seres humanos, a quienes rehúye. La curruca nos ha regalado un verbo reflexivo, “acurrucarse”, que significa recogerse en sí mismo, ovillarse, hasta volverse diminuto e invisible a los ojos acechantes de los rapaces. Es posible que esta expresión constituya una suerte de epónimo silvestre para el hermoso pajarillo de cola levantada, tanto así, que si su especie desapareciera, como tantas otras que abandonan a diario la humana hostilidad del planeta, quedaría la palabra, el verbo como testimonio perdurable de su existencia.

El azor, de la familia de los halcones, es uno de los peligros vivos de la curruca y otras avecillas más o menos indefensas. También esta ave carnicera tiene su verbo y su adjetivo: azorarse, azorado; sobresaltarse, sobresaltado. Los humanos, en la misteriosa y fascinante construcción del lenguaje, han buscado y hallado correspondencias significantes en el comportamiento de animales, como ha sido el caso de este pájaro, asistente amaestrado de cetrería volátil, que llama la atención por sus rápidos movimientos y por sus enormes y expresivos ojos, que reflejan y manifiestan el azoramiento ante un peligro inminente.

Con sus ojos muy grandemente llorando
tornaba la cabeza y estábalos mirando:
vio las puertas abiertas, los postigos sin candado,
las perchas vacías sin pieles y sin mantos
y sin halcones y sin azores mudados.

Al comienzo del Poema de Mío Cid, encontramos estos versos, donde canta la dolorosa nostalgia del desterrado. Allí se habla de halcones y azores, aves cazadoras preferidas por los nobles para el entretenimiento de la caza, afición tan española y transversal, que ocupa a reyes, señores, vasallos y villanos de toda ralea.

Mientras escribo, mi gato pardo, que se llama Campeador, roza su cuerpo contra mis piernas, arquea la cola y se ovilla, con esa ductilidad algo artera de los felinos, mientras ronronea, es decir emite un sonido ronco, gutural y onomatopéyico: ronronronronron, que da origen al verbo gatuno y cautivador. –Me estás tratando de engatusar, le digo, empleando el verbo nacido de su actitud engañadora, pero no te acariciaré, porque estoy escribiendo. Me mira entonces, con sus achinados ojos amarillos y se retira, con expresión azorada.


Hago un alto y te recuerdo. Hace frío. Afuera cae la lluvia de abril, como un llanto sobre la tierra sedienta. Siento deseos de acurrucarme junto a ti, de hacerme un ovillo en tu regazo, como amante-hijo que busca la casa extraviada. Espero que no caigas en azoramiento y me mandes a dormir solo, como un huérfano sin arropo, pájaro sin nido, alma sin su hogar, ese corazón hospitalario donde se cobija el fuego.


Edmundo Moure,abril 2012
Comentarios (0) - Categoría: Colaboración de Edmundo Moure Rojas - Publicado o 02-05-2012 08:34
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ANIVERSARIO DO NACEMENTO DE RICARDO FLORES

Arriba: Ricardo Flores (esquerda) e Ramón Suárez Picallo (dereita) nunha reunión da directiva do Centro Coruñés de Bos Aires.


Tal día como hoxe, 1º de maio, día do traballador, nacía no ano 1903 Ricardo Flores. Con motivo desta data, publicamos o seguinte artigo biográfico de Luis Pérez Rodríguez, que viu luz na revista Areal o pasado 14 de outubro de 2010.
O próximo 24 de xullo cumpriranse 10 anos do falecemento do autor sadense. A A. C. Irmáns Suárez Picallo está a organizar un ciclo de actos que terán lugar en torno a esa data.



RICARDO FLORES, PATRIOTA GALEGO

Luis Pérez Rodríguez



Ricardo Flores Pérez nace en Sada, no lugar de Sada de Arriba, o 1 de Maio de 1903. Do fondal das súas primeiras experiencias vitais de neno labrego e mariñeiro aboia o recordo do tío Meilán(1), quen o iniciaría no galeguismo coa lectura de A Virxe do Cristal de Curros Enríquez.

A súa afección ó teatro vén de moi novo. Na súa mocidade, dirixiu en Sada, con outros amigos, un Grupo teatral. Levaron á escena Un fillo de bendición -de tema mariñeiro e escenificada no Pavillón Moragra de Sada-, Consellos do Tío Xan(2)- sobre o tema da emigra¬ción, representada no mesmo pavillón- e Querer de comenencia -posta en escena no Salón Suízo da mesma vila. As peciñas tiveron unha grande acollida do público de Sada e animarían a Ricardo Flores a proseguir o camiño do teatro na emigración(3).

O 31 de Agosto de 1929 emigra a Buenos Aires, onde axiña se incorpora aos proxectos culturais da colectividade. Así, iría ocupando cargos de relevancia na Sociedade Nazonalista Pondal, no Centro Provincial Coruñés, na Intersocietaria Galega, no Consello de Galiza, na Irmandade Galega, etc.

Exerce o xornalismo en distintas revistas e periódicos, en especial en A Fouce, voceiro da Sociedade Nazonalista Pondal, onde publica títulos tan elocuentes como «A Patria dos galegos» -25 de Xullo, 1933, nº 62-, «Contra os traidores hai que reuxir con braveza» -15 de Novembro, 1933, nº 65-, «Os símbolos patriáis, perseguidos d'alteraçóns» - Novembro, 1945, nº 84, etc.

Destacamos a súa actuación en dous campos que foron os que máis contribuíron a crear unha conciencia galeguista: os Coros e o Teatro galego.

Lembranzas de Ultreya, Lembranzas da Terra, Saudades, Os Rumorosos... foron outros tantos Coros que, amais da súa actividade musical, mantiñan conxuntos escénicos propios e acudían aos festivais artístico-danzantes que as numerosas entidades organizaban. Ricardo Flores presidiría a Sociedade Coral Os Rumorosos, engadindo á súa función específica de cultivo e espallamento do canto polifónico, unha actividade artístico-cultural que mereceu os eloxios dos seus compatriotas. El mesmo forma parte do seu prestixioso Coro, baixo a batuta do extraordinario mestre e director M. Prieto Marcos.

Relacionada coa súa actividade coral, publica Escolma de Cantigas Galegas -Edición da Caixa de Aforros de Ourense, Buenos Aires, 1984-. O libro conten A-la-lás, Cancións de berce, Foliadas, Pandeiradas e Ruadas. Algunhas das pezas son rescatadas da súa memoria dos tempos de neno. Outras son inéditas e naceron nos lameiros da saudade dos emigrantes. A veces, poetas coñecidos -M. Prieto Marcos, X. Mª Monterroso Devesa, etc- esconden os seus versos orixinais baixo o anonimato. Ricardo somete a lingua a un proceso de decantación, na procura da orixinaria enxebreza. El mesmo é autor de foliadas, cantigas e a-la-lás, que tamén música.

Ricardo Flores é un representante xenuíno do teatro galego da emigración. Seguindo a liña das Irmandades da Fala, namais chegar á Arxentina, entende que o teatro é un factor de capital influencia para o noso renacemento nacional e para a educación cultural do pobo. R. Flores entrégase a esta tarefa coma autor e director.

Pero o seu teatro reflexa á Galicia da súa infancia e mocidade. Máis en concreto, o cotián vivir das xentes da beira de Sada e das Mariñas de Betanzos. Os personaxes son un producto deste ambiente e a súa sicoloxía está presente na acción e nos diálogos. A linguaxe, viva e popular, serve de canle a esta realidade campesiña e mariñeira, que se resolve en situacións graciosas de humor popular. Estas pezas realistas están enlevedadas pola ética e escritas desde a autenticidade.

É consciente de seguir a tradición que vén desde os autores das Irmandades da Fala: Lugrís, L. Carré, A. Vilar Ponte, A. Cotarelo, X. Prado “Lameiro”...: era preciso eliminar do emigrante o seu complexo lingüístico-cultural, que mantiña na inacción o seu sentir patriótico.

O teatro de R. Flores sería moi solicitado polas Entidades galegas da emigración, pois as súas obras transportaban os emigrantes os eidos natais. De aí as súas moitas representacións.

Ademais das tres peciñas xa sinaladas anteriormente -Un fillo de bendición, Consellos do Tío Xan e Querer de comenencia- as obras de R. Flores son as seguintes:

-Mai e Filha(4): peza en dous actos e estreada nun festival do Centro Cultural de Betanzos, no ano 1932.

-Un Ovo de dúas xemas: Edicións do Rueiro, Buenos Aires, 1956. Peciña en dous actos. Foi estreada na noite do nove de Xullo de 1938 polo Conxunto da Sociedade Coral Os Rumorosos(5).

-Enguedello: tamén publicada e estreada a noite do 11 de Outubro de 1939. Este paso de comedia anecdótica foi representada polo mesmo Conxunto escénico anterior(5).

-Para isso som teu amigo: comedia en tres actos, escenificada polo Conxunto Lugrís Freire do Centro Provincial Coruñés, que el mesmo dirixía, o 25 de Abril de 1952.

-Ugío: coa Cidade Vella de A Coruña como telón de fondo, representada tamén polo anterior conxunto teatral o 12 de Xuño de 1953.

-Catro Estampas de Beiramar (O amor da costureira, Un home de mala sorte, Agora xa é tarde e No Areal): Edicións do Rueiro, Buenos Aires, 1961.

-O Afiador: estampa teatral nun acto; Un remedio malfadado: estampa da emigración nun acto, acontece no verán de 1965 nas Mariñas de Betanzos; e A nossa Terra é nossa!: igualmente sobre a emigración e nun acto. Todas elas do 1988 e publicadas en Cadernos da Escola Dramática Galega, nº 96, A Coruña, 1992.

O noso autor foi obxecto dunha homenaxe na Sociedade Recreativa, Cultural e Deportiva de Sada, a súa vila natal, no Outono de 1990. Pronunciou, nesta ocasión, unha conferencia sobre A Lírica Popular Galega na Arxentina. Días antes, na Agrupación Cultural O Facho da Coruña, deu outra sobre O Teatro Galego como medio de afirmación proselitista.

Ricardo Flores falecería en Buenos Aires o 24 de xullo do 2002, cando contaba 99 anos de idade.


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1. Este vello, amigo dos seus país e dos rapaces do rueiro, íalle pondo nas súas mans libros de Literatura galega, que o foron orientando definitivamente cara ó galeguismo. Cfr. Luis Pérez. Entrevista con Ricardo Flores, na Federación de Sociedades Galegas de Buenos Aires, no Outono de 1988. Arquivo persoal.

2. Xoguete cómico contra do indiano que fai ostentación fachendosa da súa riqueza.

3. Estas peciñas curtas emigraron con R. Flores a Buenos Aires e, segundo a súa propia confesión, queimaríaas. O teatro da emigración requiría outras preocupacións e actitudes.

4. Esta peza, coma tódalas que o noso autor ten escritas e non publicadas, teñen a grafía do galego reintegrado, postura que mantén afervoadamente xa desde os comezos da súa andaina de escritor e que hoxe comparte cun grupo de galegos de Buenos Aires.

5. Estas pezas teñen unha segunda versión inédita, feita polo propio autor, en galego reintegrado. Respetamos a grafía, como é natural. O título das que foron publicadas vai coa grafía da súa correspondente edición.
Comentarios (0) - Categoría: TEXTOS DE RICARDO FLORES - Publicado o 01-05-2012 10:35
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