A. C. Irmáns Suárez Picallo - Sada


Este blogue nace co obxecto de difundir a actividade da A. C. Irmáns Suárez Picallo, así como de recuperar e por a disposición do público diversos materiais de interese sobre o noso pasado,ao tempo que damos a coñecer os artigos escritos por Ramón Suárez Picallo e outros autores sadenses.
Estruturamos o blogue en varias seccións, nas que terán cabida noticias de actualidade sobre as nosas actuacións, artigos, textos históricos, fotografías...


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A CULTURA ALEMANA

Na columna que presentamos hoxe RSP refírese a unhas xornadas desenroladas en Santiago de Chile no ano 1954 e adicadas a divulgar a cultura e o arte alemán. Música, pintura, literatura e filosofía conforman esa "outra Alemania" modelo e exemplo para moitos (no que se inclue RSP)de cultura inmortal...


11 de mayo de 1954
LA CULTURA ALEMANA


Por Ramón Suárez Picallo

Patrocinada por el Instituto Chileno Alemán de Cultura y del Excmo. señor Embajador de la República Federal Alemana, está desarrollándose en Santiago una semana destinada a divulgar y exaltar diversos aspectos del Arte y de la Cultura germánicas. Conciertos de sus músicos clásicos. Recitales de obras de sus grandes poetas. Una exposición de obras pictóricas y varias conferencias, sobre temas de alto interés universal, científico, histórico y literario, forman el programa de la jornada.

Durante las dos grandes guerras mundiales, que agobiaron a la Europa y a otros continentes del Mundo, en lo que va corrido del presente siglo, hemos estado, en esfuerzo, en espíritu y en acción, frente y contra una Alemania, dispuesta a conquistar la hegemonía universal por la fuerza de las armas. Y una buena parte de nuestra inquina, estribaba en que nosotros respetábamos y admirábamos a “otra” Alemania: a la Alemania de “Kultur Kampf”, o sea, la Alemania de la lucha por la cultura. Ésta la conocimos a través de las divulgaciones que hicieran de sus valores universales, don José Ortega y Gasset y los “Krausistas” españoles, de la famosa Instituciones Libre de Enseñanza. Y, guiados por estas orientaciones, leíamos luego a sus escritores y poetas y, también sin entenderlos mucho ni muy a derechas, a algunos de sus filósofos: Kant, Hegel, Marx y Splenger. ¿Y por qué no? Al amargado Schopenhauer, al chiflado Nietzche y al fiero individualista Max Stirner. Pero fueron sus músicos, cuyas obras escuchamos en horas de mucha angustia, quienes nos hicieron la Alemania que nunca puede morir, porque ella siempre vivirá en el Reino Alado de la Gracia y de la Belleza.

Por eso, después de haber sido reiteradamente derrotada en el mar, en el aire y en la tierra la Alemania férrea y belicosa de los Federicos y de los Guillermos; de los Bismarck de los Hinderburg y de los Hitler, resucita hoy potente y vigorosa de un montón de cenizas y ruinas, como el Ave Mitológica, la Alemania de las grandes reservas espirituales del Arte, de la Ciencia y de la Cultura auspiciada por sus magníficos obreros, por sus industriales progresistas, por sus sabios, por sus estadistas y por sus pedagogos.

Esta Alemania eternamente creadora trabajando ahincadamente en las usinas, en los laboratorios, en las universidades, en las fábricas, en los talleres, sobre la tierra y sobre el mar, a modo de pieza maestra en una Europa, culta, civil y civilizada, bajo las bienaventuranzas de la Paz y de Libertad.

Y ahora dejemos que los historiadores chilenos vuelvan a hablar de la influencia que Alemania tuvo y sigue teniendo aún en nobles y fecundas actividades de la vida nacional, mientras nosotros recordamos que en la Poesía Romántica de nuestro idioma, figuran dos astros de primera magnitud, de pura ascendencia alemana: Hartzenbursch y Gustavo Adolfo Bécquer. Dignos y magníficos discípulos de Hauptman, de Heine y de Schiller, con su tanto y cuanto de Lord Byron y del Duque de Rivas.

Y por aquello de que son perfectamente compatibles los versos y los granos, las letras y las músicas, las grandes usinas industriales y las mínimas artesianas, nosotros saludamos, cordialmente, estas jornadas de exaltación y divulgación de la cultura alemana, como símbolo de cuanto es capaz de hacer inmortal a un pueblo o a una comunidad de pueblos.


(Artigo publicado no diario El Sur,na cidade de Concepción -Chile-, o día 11 de maio de ... 1954)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Pobos, cidades e lugares - Publicado o 11-05-2011 22:26
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OS TOUROS E A IGREXA (1950)

Novo artigo onde RSP manifesta a sua oposición ás corridas de touros. Ao tempo, critica a celebración dunha "corrida francesa" totalmente diferente á española.
Por outra banda manifesta o seu desacordo coa postura dun bispo francés que se manifesta tamén contrario á festa dos touros, xa que non o fai a nivel persoal se non institucional e, a Igrexa "... amparó, protegió y bendijo “in extremis” a los más ilustres toreros del mundo, cuando pasaron a mejor vida vencidos por las astas de la brava fiera cornúpeta, obrando en legitima defensa.Y, además, todos los gobernantes de Europa y de América, que protegieron durante sus regímenes las corridas de toros, fueron católicos practicantes, algunos de los cuales están en vías de ser beatificados y canonizados como guardianes y defensores de la Santa Fe..."


10 de mayo de 1950
La Feria del Mundo
Por Pick – Up (Ramón Suárez Picallo)

LA IGLESIA Y LOS TOROS

El próximo 20 de mayo está anunciada en la ciudad francesa de Angers una gran corrida de toros, en la que, aparte del “toreador” castizo, participarán todos los otros elementos complementarios, tal como aparecen en “Carmen”, la famosa “espagnolade” de Merimée y Bizet que deshonra a España, desde hace medio siglo a esta parte, en todos los escenarios del mundo. Es decir, una corrida “a la francesa”, tan parecida a la clásica fiesta española como pueda serlo un Buda a un Niño Jesús.

Más, a pesar de ello, Monseñor Augur, Obispo y Vicario Apostólico de aquella diócesis, lanzó una orden pastoral prohibiendo a los católicos de su rebaño asistir al anunciado espectáculo, afirmando que: “La Iglesia continúa censurando hoy, como censuró en el pasado, estas sangrientas y vergonzosas exhibiciones”

Quien recuerda la historia y trayectoria de esta columna, recordará su posición contraria a las corridas de toros en todas las partes del mundo. Y ello por dos o tres razones esenciales, cuya explicación nos costo más de un disgusto:

1ª - Porque en las corridas el único personaje simpático que concurre a ellas es el toro, y éste muere siempre de mala muerte.

2ª - Porque hemos nacido en tierras de panllevar, en las que los animales –especialmente los vacunos- son magníficos acompañantes de labranza de los campesinos, criados junto a los niños de la familia, donde no se tolera que sirvan de diversión, a costa de su nobleza y del sacrificio de su ira, a los señoritos ociosos e inútiles de las ciudades.

3ª - Porque siguiendo la tradición romana de “Pan y Circo”, ofrecidos a los pueblos para apartarlos de los grandes problemas públicos que les afectan, las corridas de toros fueron la “entretención” favorita en las épocas de las peores tiranías. Al respecto, quizá baste recordar que Fernando VII, al iniciar su reinado de terror y despotismo, mandó cerrar la ilustre Universidad de Madrid y abrir en su lugar una Escuela de Tauromaquia, cuyos alumnos se desgañitaban diariamente gritando: “Muera la libertad de pensar y que vivan las caenas”.

Pero esta posición de los antitaurófilos –que puede ser discutible– no puede ni debe sostenerla la Iglesia Católica, por que ella amparó, protegió y bendijo “in extremis” a los más ilustres toreros del mundo, cuando pasaron a mejor vida vencidos por las astas de la brava fiera cornúpeta, obrando en legitima defensa. Y, además, todos los gobernantes de Europa y de América, que protegieron durante sus regímenes las corridas de toros, fueron católicos practicantes, algunos de los cuales están en vías de ser beatificados y canonizados como guardianes y defensores de la Santa Fe.

En cambio, fueron los liberales, republicanos, herejotes y masonazos de ambos Continentes quienes combatieron el espectáculo y lo prohibieron en sus países, simultáneamente con la conquista de la libertad de sus pueblos. Pero la Iglesia “no”. La Iglesia lo bendijo y lo toleró; y acogió en su seno como a hijos predilectos a quienes lo cultivaron y fomentaron.

De todo lo cual se deduce que Monseñor Augur, Obispo de Antegers, puede, como ciudadano francés y amigo de los animales, prohibir a sus amigos asistir a las corridas de toros; pero no como pastor de la Iglesia Católica, que tiene entre la gente taurófila muchos y muy importantes devotos y fieles que van de capitán a paje. Hacer lo contrario sería como mentar la soga en la casa del ahorcado.

Mientras tanto allá veremos como sale la corrida proyectada allí para el día 20 de los corrientes. Será, sin duda, una “españolada” más, al estilo de Merimée y de Bizet, tan parecida a la auténtica corrida de toros como puede serlo un Buda a un Niño Jesús.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile, o día 10 de maio de ... 1950)
Outro artigo opoñéndose aos touros
Máis sobre a festa dos touros
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Animais - Publicado o 10-05-2011 00:48
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MORAL PARISINA EN 1950
RSP comenta as disposicións que dicta a Prefectura de Paris en 1950 con respecto á moral e "boas costumes" nas salas de espectáculos da capital francesa,e que lle lembra os sermóns do cura da sua aldea que falaba das malas costumes que viñan da Francia...


9 de mayo de 1950

La Feria del Mundo
Por Pick–Up (Ramón Suárez Picallo)

LA MORAL Y LOS PECES DE COLORES


La Prefectura de París ha publicado un decreto en el que se ordena la prohibición terminante de diversos números muy en boga últimamente, en ciertas salas de diversiones baratas de la Ciudad Luz.

Monsieur el Prefecto comienza sus interdicciones con las películas de carácter “atrevido” en defensa de la moral, la castidad y la pureza de sentidos e intenciones de la adolescencia y de la juventud parisienses; arremete después con las mujeres boxeadoras, a las que excomulga también, entiendo que una dama que ejercita la profesión de dar y recibir puñetazos en el rostro realiza “tareas impropias de su sexo”. Y, por último, en defensa de la vida y del decoro de los animalitos indefensos de carácter alado –patos, pollos, gansos y otras aves de corral– no permite que estos bichos sean ofrecidos en premio, por hazañas artísticas o deportivas, ni vendidos en lugares de entretenimientos. Los únicos animales vivos que se torean en tales sitios, y que pueden ser objetos de premios –aparte de algunos clientes - como dádivas o negocios, son:

Los peces de colores. No sabemos por qué los pobres y tontos peces de colores, cautivos en redomas de vidrio o pequeños pozos artificiales de salón e invernadero, han sido dejados fuera de la severa protección del señor Prefecto de París.

A lo mejor, el alto funcionario no es un gastrónomo y supone, por esa razón, que las gentes que se comen los gansos, los pollos y los patos que les regalan de premio no se comen los peces de colores; gravísimo error del señor prefecto, porque en algunos restaurantes de su ciudad se los sirven fritos a los turistas neurasténicos y extravagantes, como les sirven jilgueros, verderoles, ruiseñores y pardillos, tan deliciosos cantores en días y noches a la vera de los ríos, como ínfimos e insípidos platos de ave, servidos en la mesa de un restaurante, como el Olympia o el Poccardi, pongamos por caso.

Y en cuanto a lo de prohibir las películas llamadas atrevidas, y los espectáculos donde aparecen señoras sin ropa ni por arriba ni por abajo, bailando o boxeando, en un indicio bien claro de que en Francia, después de muchos años de ausencia de la cosa pública, gobierna un catolicismo moralizante a toda costa, morigerado, pechoño y de buenas costumbres, que quiere reivindicar el prestigio moral de la cara Lutecia, muy vapuleado, precisamente desde púlpitos, altares y confesionarios, desde un siglo para acá.

Aún recordamos a nuestro viejo párroco, bondadoso y rural, clamado en sus sermones dominicales contra “París de Francia”, de donde venían según él, todas las abominaciones y malas costumbres que habían invadido hasta su feligresía; bailar el tango y otras danzas “agarradas” en vez de la jota y la muiñeira, en las que entre bailador y bailadora hay tres metros de distancia; quedarse la moza en la fuente del lugar después del toque de ánimas, paliqueando con el galán; comer tortillas con jamón y chorizos en plena cuaresma; llegar a la misa después del primer evangelio y oírla como quien oye llover, distraídos los hombres mirando a las mujeres, y viceversa; todos los cuales horrores de impiedad e inmoralidad venían de París de Francia y de sus condenados libros, escritos por unos tales Zola, Víctor Hugo y otros hijos del Averno de igual o parecido jaez y catadura.

Y eso que nuestro buen cura no había visto en toda su vida un Burlesque, una boite, una bailarina, una cupletera, ni mucho menos, una mujer boxeadora.

Por eso, el decreto que comentamos le parecería de perlas al viejo sacerdote; pero nosotros, pobres pecadores, que conocemos París y que nos parece una deliciosa ciudad, precisamente por sus elegantes “atrevimientos”, nos tememos mucho que Monsieur el Prefecto, con su disposición prohibitiva, le cause un gran perjuicio. Por de pronto, un descenso en las entradas de la Municipalidad provenientes de las salas de espectáculos; otro por falta de turistas, ya que hoy son poquísimos los que van a ver el Louvre, los inválidos y el Arco de Triunfo. En cambio, aumentará el número de los que se aburren, con todas las consecuencias políticas, morales y sociales que suele traer consigo el aburrimiento.

Mientras tanto vaya nuestro pésame a los peces de colores, que ellos sí, podrán seguir siendo vendidos, comprados y obsequiados, con muchísimas posibilidades de ir a parar a la sartén.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 9 de maio de... 1950)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Pobos, cidades e lugares - Publicado o 09-05-2011 00:31
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MARIANA PINEDA de García Lorca

En escena Margarida Xirgú, intérprete da primeira "Mariana Pineda", estreada en Barcelona no teatro Goya en xuño de 1927 con decorados de Salvador Dali.


Margarita Xirgú, exiliada dende 1939 en Chile, Arxentina e Uruguay, representa en Santiago de Chile en 1944 a "Mariana Pineda" de Federico García Lorca. RSP adica este artigo a contar a historia da célebre heroína granadina, así como o papel que ten a consagrada actriz na obra de Federico e remata coa transcripción do célebre romance que se cantaba, do que adxuntamos varias versións no enlace ao pé deste artigo.


8 de mayo de 1944

MARIANITA PINEDA, HEROÍNA DE LA LIBERTAD


Por Ramón Suárez Picallo

Ha hecho bien, la señora Margarita Xirgú, iniciando su temporada de drama y comedia en el teatro Municipal, con el romance histórico y popular “Mariana Pineda”, de Federico García Lorca, escenificado, y, líricamente interpretado por ella.

Efectivamente, Marianita, la bella y romántica heroína andaluza y granadina, ejecutada en 1831, por bordar la bandera que había de flamear en las rudas contiendas civiles de los liberales españoles, contra el absolutismo de Fernando VII y de sus esbirros, es bello símbolo, subiendo los peldaños del patíbulo vil, por no querer delatar a sus amigos, los paladines del pueblo. De noble alcurnia ella, tenía también nobleza de corazón, y ofreció su cuello de lirio, a la argolla del garrote, antes que manchar con una delación su limpio nombre, aún sabiendo que sus amigos y su propio amante la habían dejado sola en manos de los verdugos, cuando vieron perdida las esperanzas. Federico García Lorca, granadino también, poeta del pueblo y amigo de la libertad, ejecutado en la misma Granada en otra gran contienda entre la libertad y el absolutismo, hizo de la breve vida y de la bella muerte de su paisana y hermana de martirio, su primera obra teatral, precursora de “Bodas de Sangre” y de “Yerma”, que habían de hacerlo inmortal en las letras castellanas. Él, con su sensibilidad exquisita, con su intuición mágica de lo popular, era quizá, el único de su generación capaz de recoger de los desastrados violines de ciegos y copleros, todo el aliento lírico y la belleza trágica del romance que narraba la hazaña de Marianita, haciendo de ella su obra primogénita.

La obra de García Lorca, se estrenó en Madrid, en 1927 ó 28, en plena dictadura de Primo de Rivera, y fue entonces un verdadero suceso intelectual y político. Federico tenía a la sazón alrededor de 25 años. Llegaba a Madrid, procedente de su Granada, y ya vieron en él al poeta nuevo, juvenil y cordial, que había de insuflar a toda una generación, el fresco hálito de su genio lírico, al que sus hermanos pagarían, todos, diezmos y primicias. “Marianita Pineda” fue la inicial del resto de su obra, y nació de su amor a lo popular y de su devoción al espíritu liberal que le valió la muerte.

Doña Margarita Xirgú, la más fiel devota del poeta inmolado, rodeada de Barbero y de Ontañón, personales amigos de Federico, amistad florecida el viernes en los fúnebres cipreses maravillosos del decorado del último acto de “Mariana Pineda”, y de un grupo de discípulos y discípulas, tuvo sus razones para iniciar su temporada en el primer teatro de Chile, con “Marianita Pineda”: devoción al gran poeta, consecuencia con una línea de conducta espiritual, y homenaje a una historia artística de esclarecida jerarquía.

Desgraciadamente, su gesto magnífico, lo decimos con verdadero dolor, no fue entendido por quienes tenían el deber de entenderlo. Cuando se estrenó “Mariana Pineda” en la capital de España, estuvo muchas noches en cartel, a teatro lleno, con público fervoroso y apasionado, y eso que aún esa obra no alcanzaba el hondo significado que tiene hoy. Mariana Pineda, agarrotada en 1831, por bordar la bandera de la libertad, y por no querer descubrir a sus amigos; Federico García Lorca, el poeta que la exalta, fusilado en Granada en 1936, por ser amigo y trovador del pueblo, y doña Margarita Xirgu, artista gloriosa, perseguida y exiliada por compartir iguales amores, son una sola y misma cosa: un pueblo, valeroso y enérgico, amante de sus tradiciones de soberanía y de libertad, expresando este amor, en gestos, en versos y en palabras.

Para los españoles, especialmente para quienes tengan el orgullo de tener por madre, por esposa, por hermana, o por novia, a mujeres de la alta estirpe de Mariana Pineda, hay un deber sagrado: hacerles honor rendido y devoto. ¡Y que entienden quienes deben entender!

¡Bien haya, pues, la señora Xirgu por su gesto magnífico de artista!

EL ROMANCE DE MARIANITA

Antes de que García Lorca la llevase al teatro, en alas de su genio lírico, “Mariana Pineda” o “Marianita de Granada” andaba ya en lenguas. Los ciegos y copleros populares, a lo largo y a lo ancho de toda España, contaban y cantaban, en ferias y romerías, su historia en romances y canciones, ingenuas y candorosas.

Los sencillos auditorios compuestos por romeros y feriantes, la escuchaban, emocionados, mercaban , después, el “papel” por un real de vellón; para leerlo en familia en las noches de la larga invernía. Luego, niños y niñas en lo corros de “ronga y catonga” lo cantaban en plazuelas y “rueiros”

Rebuscando en nuestros amados recuerdos, pudimos revivir algunas estrofas. otras nos las facilitó amablemente la señora Carmen Caballero, actriz de la compañía de la señora Xirgú, gracias a lo cual damos al lector, más o menos completo, el romance popular, tal como lo cantaban los ciegos, menos la última estrofa, en la que, el lector menos avisado, verá inmediatamente el colofón lírico, puesto por Federico García Lorca.

He aquí el romance:

“Marianita de Granada”

Marianita salió de su casa, ,
a su encuentro salió un militar
que le dijo a donde va Ud. sola:
¡hay peligro, vuélvase Ud atrás!

Marianita se volvió a su casa,
no parando de considerar:
¡si Pedrosa me viera bordando,
la bandera de la libertad!

Marianita se metió a su cuarto ¡
La bandera se puso a bordar;
la encontraron con ella en la mano,
su delito no pudo ocultar!

Marianita se subió al cadalso,
a sus hijos al pie los dejó,
y la gente llorando decía:
¡Marianita declara por Dios!

“hijos míos sin padre y sin madre
¡hijos míos de corazón!
hoy fallece la que tanto tiempo
a sus pechos os alimentó”

“caballeros: un favor os pido,
creo, sí me lo concederéis:
¡que a mi alma le recéis un credo
Y a mis hijos no desamparéis

Oh! que día tal en Granada
que a las piedras hacía llorar
al ver que Marianita se muere
en cadalso por no declarar.

como lirio, cortaron el lirio;
como rosa, cortaron la flor;
como lirio, cortaron el lirio
Más hermosa su alma quedó!



(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 8 de maio de... 1944)
Distintas versións do romance
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Persoeiros (intelectuais) - Publicado o 08-05-2011 01:16
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FERRATER MORA e un libro sobre Unamuno
José Ferrater Mora (1912-1991) filósofo exiliado en Chile e posteriormente en EE.UU.é o motivo do artigo de RSP ao comentar a publicación do libro "Unamuno: bosquejo de una filosofía". Ao tempo fai unha breve reseña biográfica e comenta, como é habitual, algunha anécdota ou vivencia sobre o recoñecido filósofo...


7 de mayo de 1944

“UNAMUNO: BOSQUEJO DE UNA FILOSOFÍA”. UN LIBRO DEL PROFESOR ESPAÑOL, DOCTOR FERRATER MORA.


Por Ramón Suárez Picallo

EL AUTOR: Muy a la ligera, hemos hablado, hace poco, en esta columna, de don José Ferrater Mora, joven profesor español de Filosofía, venido a Chile en la gran hornada de refugiados republicanos llegados aquí después de la guerra peninsular. Nos hemos referido a él, comentando el precioso libro de Guizot, “De la pena de muerte en materia política”, editado recientemente por “Cruz del Sur”, traducido y comentado por él en su colección de “Problemas contemporáneos”. Hoy, a la vista de su trabajo sobre Unamuno, queremos ampliar algunos datos sobre su personalidad para fijar su pensamiento: el pensamiento de los muchachos españoles, que, al advenir la gran catástrofe de la patria, tenían 25 años de edad.

José Ferrater Mora, nació en Barcelona, en 1912, dedicándose desde muy joven a los estudios filosóficos. Pertenece, pues, a la generación que amó al Unamuno desterrado, que lo recibió en Madrid, a su regreso a la Patria, y que hizo de su inconformismo paradojal, una postura del espíritu. Los muchachos de esa generación malograda, por entierro o por destierro, sirvieron a la República en la Guerra Civil; y, con su derrota, emprendieron el camino del exilio. Y fue aquí, en América, donde dieron sus primeros frutos logrados . Tal el caso del joven profesor Ferrater dando clases de filosofía en Cuba y en Chile, donde reside, y publicando “Diccionario de filosofía” (México 1941); “España y Europa” (Santiago 1942); “Cuestiones españolas”, “Formas de la vida catalana”, “Muerte e inmortalidad”, “Ironía, alma y conciencia” y unos “Capítulos de historia de la Filosofía”, en preparación. Y, además, este bosquejo sobre Unamuno, el más agudo, sólido y emocionado trabajo, escrito hasta hoy, acerca del ilustre maestro de Salamanca, de su pensamiento filosófico y de sus concepciones sobre el vivir, el agonizar y el morir, viviendo, agonizando y muriendo por España.

Hemos conocido a Ferrater Mora, en un acto conmemorativo de dos efemérides españolas: la proclamación de la primera República, de 1873, y las elecciones de 1936, que parecían consolidar la segunda, proclamada en 1931. Se le pidió que hablase, y habló. Su figura, esguía y pálida, de adolescente malogrado, impuso respeto con su solo alzamiento. “¿Por qué?, dijo, celebramos dos efemérides, representativas de dos grandes fracasos, ¿Por qué para los españoles -agregó contestando- no hay fracaso, cuando de los sucesos, fracasados en apariencia, queda en pie, ejemplar y magnifico, el gesto moral?”.

Las frases sorprendieron y emocionaron a todos, como hoy nos sorprenden y nos emocionan unas líneas de su libro, en la que el autor, asegura que en los últimos meses de vida de Unamuno, los jóvenes más jóvenes de España, empezaban a querer comprender y a querer escuchar la voz y la palabra, el alma y el pensamiento, del patriarca de Salamanca.

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EL LIBRO: Lo editó Losada, de Buenos Aires, en su colección “Contemporánea”, con la elegancia, la dignidad, la pulcritud y el decoro, con que suele hacerlo aquella benemérita Editorial a la que tanto deben las letras españolas e hispanoamericanas de todos los tiempos. No es posible hacer, en un breve comentario periodístico, un resumen del contenido de este libro. No hay en él anécdotas, ni hecho aislado, ni capítulo especial, que pueda apartarse de su total contenido. Desde su primera hasta su última línea está presente la rica personalidad de Unamuno, sin faltarle ni sobrarle nada: su nacimiento en Bilbao, su adolescencia en Madrid, su plenitud en Salamanca, su primera vejez en el destierro y sus últimos años, en Salamanca; otra vez desfilan por el primer capítulo del libro, dándole aire, hábito y atmósfera a la universalidad panhispánica de su pensamiento. Sus relaciones personales, sus lecturas y las más recientes noticias del vivir y del pensar español, en boga en el 98, lo situaron a la cabeza de aquella generación, de la que fue maestro y permanente discrepante. “Porque Unamuno -apunta con gracia Ferrater Mora- tomaba sus decisiones discutiendo consigo únicamente, y casi nunca por unanimidad. “Es así que Unamuno -agrega- puede, a pesar de la rivalidad mutua, completar a Ortega y Gasset y a Eugenio D’Ors, como cualquiera de estos últimos puede completar a Unamuno. De ahí la hostilidad que, exceptuando la hora última, cuando las contradicciones se apaciguan, se ha manifestado siempre entre los tres escritores y entre los partidarios de cada uno de ellos”. Este capítulo, a los efectos de entender a las generaciones, anterior y posterior a la de Unamuno, tiene extraordinario valor histórico. En los que le siguen se examinan las ideas de don Miguel a través de los siguientes enunciados: “la idea del mundo, la idea de Dios, la inmortalidad, la tragedia del cristianismo y la idea de la historia; el idealismo de los ideales, el ideal hispano de Europa, el quijotismo, la palabra y la obra literaria”.

Si a tal sumario agregamos que el doctor Ferrater Mora es un magnifico escritor, de límpida y alada prosa castellana, comprenderá el lector, como es preferible leerse, de pe a pa, su precioso libro, a tener de él una noticia tan breve como la presente. Unamuno tiene en esta América muchos devotos. Ellos lo verán, lo sentirán y lo volverán a admirar, a través de uno de sus más jóvenes discípulos españoles. de uno de aquellos muchachos, que cuando se disponían a escucharlo tuvieron que cerrar los oídos a su palabra, para oír los primeros estronicios de esta inmensa explosión, que tiene estremecido el género humano, de esta guerra civil, que es “incivil”, como decía Unamuno, porque impedirá, para siempre, la paz en el corazón de los que en ella somos contendientes.

(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 7 de maio de ...1944)
Biografía de Ferrater Mora
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Persoeiros (intelectuais) - Publicado o 07-05-2011 09:08
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O WOLFRAM EN GALICIA (1944)

Mulleres recollendo wolfram nunha praia de Barbanza. Década de 1940 (De http://certo.es/)


WOLFRAM Y DIPLOMACIA



RSP adica esta artigo á industria mineira do wolfram en Galicia en plena II Guerra Mundial como medio de riqueza e progreso e coa presencia dos alemáns dende comezos do século XX e curiosos e inverosímiles acordos...

6 de mayo de 1944

Por Ramón Suárez Picallo

Cuando hace más o menos medio siglo, se descubrieron en Galicia –en la provincia de Lugo dos de ellas- algunas minas de wolfram, las gentes se pusieron muy contentas, aun sin saber, de modo cierto, para que podía servir aquel mineral de nombre tan raro. Galicia, país de emigrantes por causa de un fenómeno de superpoblación en época de escasez de tierra, enviaba mineros a otras tierras de España; a Asturias, a Río Tinto y a Almadén, especialmente, porque ella no tenía minas. Dícese, por algunos historiadores, que tuvo zinc en tiempo de las navegaciones fenicias, pero sus fuentes quedaron ocultas a las posteriores generaciones.

Por eso alegró mucho a sus gentes, el descubrimiento del Wolfram, que le daba a Galicia categoría minera, aunque fuese de poco volumen. Más tarde, como en todas partes –por la lucha entre la mina y el valle- se arrepintieron alguna vez de haberse alegrado. La mina en aquel país de labranzas y ganados, era un anacronismo y un contrasentido, con sus problemas y los modos de ser y de vivir de los mineros, “debajo de la tierra como topos, para, quienes habían vivido sobre de ella como cristianos”.

Pero, los técnicos declararon que el Wolfram era cosa preciosa, portadora de riqueza y de progreso, y el hermoso “Valadouro” -Valle de oro- entre Viveiro y Ribadeo, fue perforado y cruzado por las vías estrechas de vagonetas, cargadas de mineral de nombre raro. Y hoy, ahí está el Wolfram, siendo principal personaje -junto con los espías alemanes- en difíciles negociaciones diplomáticas, sirviendo de base a inverosímiles acuerdos y tratados. Su importancia es tal, que no se sabe si el Wolfram “fue a más” o si la diplomacia “se vino a menos”. Los mineros que lo extraen creen, seguramente, que es la diplomacia la que descendió hasta el mineral, en una vertiginosa caída. Y aún es posible que blasfemen contra quienes lo descubrieron, en rotundas interjecciones.


EL CAMINO DEL WOLFRAM

Un humorista -y en Galicia los hay muy buenos- podría escribir un libro, que versase sobre el Wolfram, como elemento conciliador entre cosas inconciliables; entre democracia y totalitarismo, entre Libertad y Tiranía, pongamos por caso. Tomando como base el reciente acuerdo anglo-hispano-norteamericano, daría a la estampa un esperpento valleinclanesco, con fondo de viejo ruedo ibérico adosado a la inglesa, capaz de lograr un premio literario. Portugal, España y Francia eran los caminos del Wolfram hacia el Tercer Reich. Ellos acaban de quedarles cerrados. Se los veda, una especie de “no pasará”, si no es por kilos y gramos, previamente contados y pesados como si se tratase de resolio o de piedras preciosas. ¡Quién había de decirle al duro tungsteno, que sus viajes serían regulados por las Cancillerías, cual si fuese un Carlton Hayes o un Sir Samuel Hoare! ¡Francamente no podía el Wolfram llegar a más, ni sus “reguladores” a menos!

Pero, como por todos los caminos se llega a Roma, y ahora son tiempos de viajar con falsos pasaportes, el Wolfram, seguirá viajando por los antiguos o por otros caminos. ¿Qué no? A las pocas horas de firmarse el tratado, se anunció, oficiosamente, desde Moscú, que en El Ferrol, San Esteban de Pravia, Santander y San Sebastián, hay muchos “turistas” alemanes con profesión de aviadores y conductores de vehículos pesados. Los puntos citados son caminos hacia la frontera francesa. ¿Nuevo camino del Wolfram? Bien pudiera ser que su ascenso a la categoría de instrumento diplomático, lo quitase de viajar en trenes lentos y pesados, y lo ponga a viajar en auto, o en autobús, o en avión, ahora que los norteamericanos facilitan la gasolina para tales medios de transporte.

Pero, también, pudiera ser que los de Moscú se equivocasen; y, que los que ellos creen “turistas” alemanes, sean en realidad los “controladores”, “pesadores” y “aduaneros”, encargado de medir, pesar y sopesar, en la frontera, arroba por arroba, libra por libra, onza por onza y adarme por adarme, el Wolfram, que, según las clausuras del acuerdo citado, tiene libre tránsito en ruta hacia el Tercer Reich.

Sea una cosa, o sea, la otra, es cuestión de felicitar al Wolfram, superior en jerarquía a la Democracia, a la Libertad, al Derecho Internacional, a la Carta del Atlántico y hasta el mismísimo Evangelio. Gritemos pues, todos a pulmón pleno: ¡Viva el Wolfram! ¡Y a no blasfemar contra él, porque la blasfemia, además de cosa fea, es un pecado mortal!

(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile tal día como hoxe, 6 de maio de... 1944)
Sobre o wolfram no Barbanza
O Wolframio en Galicia
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Galicia - Publicado o 06-05-2011 00:01
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OS ANÓNIMOS
RSP carga,neste artigo contra os "anónimos"tanto os que aparecen nas pintadas como o que chegan por correo, e conta como noutras ocasións, unhas anécdotas ao respecto...


5 de mayo de 1950

La Feria del Mundo
Por Pick – Up (Ramón Suárez Picallo)

DIATRIBA CONTRA EL PANFLETO ANÓNIMO

Los países y sus pueblos, entre otras muchas divisiones que de ellos pueden hacerse, están catalogados entre los que usan el vil panfleto anónimo y los que lo repudian.

En Inglaterra, en los países escandinavos, en Holanda y en Bélgica; en el Canadá y en los Estados Unidos, es muy raro ver leyendas injuriosas escritas en las paredes públicas, contra las personas; del mismo modo que en esos países, ejemplares por su democracia y por la cultura individual y colectiva de sus ciudadanos, no se conoce el anónimo como arma de combate político, como instrumento de chantaje ni como expresión de vileza moral.

El anónimo fue, es y debe ser siempre reprobado por todas las persona decentes, cualquiera que sea su filiación política o religiosa; tanto el anónimo que llega bajo sobre a perturbar hogares y vidas, como el que exhibe públicamente en las paredes de las calles, con infame caligrafía y ortografía peor, y donde se ve que quienes los pintaron son simples e ineptos instrumentos de quienes los dictaron.

El anónimo y el panfleto son casi siempre obra de un rebaño humano cuyos componentes carecen de personalidad moral, de cultura, de decencia y de hombría de bien. Por eso han florecido, fomentados por los grupos que han entristecido, tiranizado y aplebeyado a la Humanidad en los últimos tiempos; en la Italia prefacista y en la Alemania prenazi; cuando en esos países aún se disfrutaba de la libertad de expresar las ideas y los pensamientos, estaban llenas las paredes de ciertos lugares, destinados a menesteres muy distintos, por cierto, a los de escribir proclamas y consignas, con dichos obscenos y abominables e injurias dedicadas a los adversarios políticos, con repugnantes alusiones a vidas y cosas, en cuyo campo no entra nunca ninguna persona decente.

Yo tengo sobre el tema una experiencia muy reciente. La mayoría de las paredes de mi barrio están cubiertas de leyendas injuriosas contra un señor de apellido extranjero que empieza con “K”; muera “K”; que echen a “K”; “K” es esto es lo otro y es lo de más allá. Y una de estas noches pude ver de cerca a una cuadrilla de ensucia-paredes, dedicados a injuriar al señor “K”; llevaba varios clisés de goma que, después de untarlos y remojarlos en un pote de pintura horriblemente negra, los aplicaban a las fachadas más pulcras, más limpias y mejor cuidadas del barrio.

Seguí al grupo, y fui leyendo todas las diatribas que salían de los clisés contra el señor “K”, las últimas de las cuales decía así: “K vino a ver”. Y yo, que no creo que sea delito el ver y mirar, le pregunté al menos mal encarado de los pintores: ¿Quién es “K”?.

El interpelado y sus acompañantes me miraron con cierto asombro y contestaron enseguida:

-Mire el iñor que me pregunta. No sabemos quien es “K”; ni nos importa saberlo. Nosotros “pintamos” lo que nos mandan a pintar y nada más. Se fueron los pinta-paredes, y yo quedé muy pensativo sobre lo que trabajan muchos por no trabajar. Y sentí una profunda simpatía por el señor “K” –muy señor nuestro - que a lo mejor, sin comerlo ni beberlo, da muchísimo que hacer a los desocupados de oficio.

En cuanto al otro tipo del panfleto anónimo, el que se escribe y a veces se imprime en papel, queremos recordar una anécdota de la que fue protagonista el gran periodista español, don José Nokens, víctima propiciatoria de los más sucios anónimos. El viejo periodista y republicano, ya cansado de recibir semejantes “papeles”, contestó una vez en su periódico al último llegado a su poder, con esta graciosa donosura:

“Este papel infamante que remitido me has, ahora lo tengo delante, pronto lo tendré detrás”.

Respuesta, a nuestro juicio muy acertada, que deben dar siempre las víctimas honestas, de anónimos y panfletos, a quienes se los remiten.

(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile, o día 5 de maio de... 1950)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Tal día como hoxe... - Publicado o 05-05-2011 00:39
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EARL BROWDER E ÁFRICA
Earl Browder (1891-1973)foi Secretario Xeral do Partido Comunista de EE.UU de 1935 a 1945.
RSP comenta neste artigo o seu libro "Victoria e postguerra" (1943) e se centra e comparte as opinións manifestadas polo autor sobre a importancia e trascendencia que potencialmente debe desempeñar África no mundo. Fala da necesidade de eliminar as importantes diferencias que a cor da pel caracteriza a uns e outros no país norteamericano tanto a nivel moral,social, como político(hoxe -66 anos despois- EE.UU ten, dende 2009, un presidente de cor...)


4 de mayo de 1944

EL ÁFRICA Y SUS GENTES MORENAS


Por Ramón Suárez Picallo

Hemos leído, hace poco, el magnifico libro de Earl Browder, el famoso líder comunista norteamericano, cuyo partido sé autodisolvió hace algunos meses, para contribuir así a la unidad nacional frente a la guerra, titulado “Victoria y Postguerra”. Es un libro macizo de ideas, de datos de antecedentes y de altos propósitos para el más rápido logro de la victoria de las Naciones Unidas y para la reconstrucción del mundo en la paz. Su autor, más que hombre de partido, representante de un sector clasista, combatiente de oposición de extrema izquierda, adopta una postura limpia, de ciudadano norteamericano, y desde ella, analiza, objetivamente, los problemas más fundamentales que, al día siguiente de la paralización de las operaciones militares, deberán enfrentar las democracias victoriosas, y muy especialmente, la de los Estados Unidos.

De los XXI capítulos en que se divide “Victoria y Posguerra” se nos viene hoy a los puntos de la pluma el XVII, que anuncia: “África y sus problemas como factor de guerra” y dice entre otras cosas: “no se puede ignorar a un continente de cincuenta millones de personas, mirado hasta hoy como un simple botín, que unos atacan y otros defienden, para explotar sus riquezas, manteniendo esclavizadas a sus poblaciones”. La elevación moral, económica, espiritual y política –con amplia concesión de derechos civiles y políticos- de las masas africanas, son, a juicio de Browder, puntos esenciales de una política justa de las democracias, en concordancia con la carta del Atlántico, como medio de incorporar el desventurado continente negro y cálido, con todo su inmenso potencial, al futuro mundo libre que la humanidad espera.

En otra parte del libro aborda su autor otro problema estrechamente vinculado al anterior: el problema de los hombres de color, que, en el África, en las Américas, y aun dentro de la propia democracia norteamericana, viven moral, política, económica y espiritualmente, rebajados y disminuidos. Viejas leyes estaduales, resabios de la esclavitud, perjuicio de raza, latentes en algunos estados del sur, y otras limitaciones, apartamientos y diferencias -dice Browder- deben ser eliminados para que sea efectiva la gloriosa empresa de Abraham Lincoln, aboliendo todo rozamiento entre los hombres, proveniente de la particular pigmentación de su piel. Las parrafadas que él le dedica a los negros norteamericanos, parte de un gran valor político y social, tienen la cálida emoción humana y la belleza espiritual de los mejores textos cristianos, que proclaman a todas las criaturas humanas, libres e iguales ante Dios.


CONFIRMACIÓN

En “La Hora” de ayer, en una crónica de nueva York titulada “Acción internacional para la libertad de los negros”, vemos confirmada una gran parte de las doctrinas, de los anhelos y de las proposiciones de Earl, expresada en su magnifico libro.

En efecto, se ha celebrado allí el 14 de abril, una Conferencia auspiciada por el “Consejo de Asuntos de África”, con la presencia de 150 delegados -negros y blancos- de diversas instituciones religiosas, culturales, filantrópicas y patrióticas; representantes de la prensa y de los Comités pro libertades Constitucionales, y con la presencia de observadores de los gobiernos de Etiopía, Bélgica, Haití, Unión Soviética, Comité Francés de Liberación, etc.

La parte principal de las resoluciones adoptadas, incitan el gobierno de los Estados Unidos a propulsar acuerdos internacionales y crear la organización internacional que fuese necesaria para asegurar el progreso social, económico y político de los africanos y de los demás pueblos coloniales, consecuente con las declaraciones de las Naciones Unidas y con los requisitos para obtener la seguridad y la paz en el mundo.

“Es esencial para el éxito de una colaboración internacional de esta naturaleza, en interés de los pueblos dependiente, primero, que estos mismos pueblos participen cabalmente en la planificación y en la ejecución de todos los programas que vayan a desarrollarse; y segundo, que tales programas, tanto en principios como en la práctica, se lleven a cabo de modo que hagan posible, para estos pueblos, la consecución del gobierno propio y el derecho a la autodeterminación.”

“Dicha organización internacional tiene que garantizar, además, que tanto en la práctica, como en teoría, se considere como primordial el bienestar de la mayoría de estos pueblos, de acuerdo con la Carta del Atlántico, cuando haya que decidirse el futuro de las colonias italianas, de los territorios asignados o los demás problemas jurisdiccionales, al igual que en cualquier organización regional.”

“Esta Conferencia solicita del Gobierno de los Estados Unidos que tome el liderato en la promulgación de esta política y de estos programas, como una garantía para que los frutos de la victoria se compartan, por igual, entre todos los pueblos”.

Como se ve, el libro de Browder, publicado horas antes del desembarco norteamericano en África del Norte, pudo muy bien haber orientado a la mencionada Conferencia en la parte más medular de sus acuerdos.

En reiteradas ocasiones hemos aludido aquí a la importancia del África en esta guerra; y hemos afirmado que, de la victoria de las Democracias, habrá de sobrevenirle a aquel continente -considerado hasta hoy, en sus bienes y en sus gentes como botín de explotación imperialista- un verdadero renacimiento para sus pueblos. Lograrla será un acto de buen juicio de todos los gobiernos democráticos y civilizados, y una reivindicación, justa y cristiana, para un gran sector del género humano, explotado, maltratado y vilipendiado por el color de su piel a lo largo de muchos siglos y en todas las latitudes. Será esa reivindicación, el corolario de una campaña gloriosa, que tiene por hitos “La Cabaña del Tío Tom”, la vida y muerte de Lincoln, el mejor discurso de Castelar, los esfuerzos de Henry Clay, y otros muchos, que ilustran el sentido humanitario y cristiano de nuestra civilización.

(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 4 de maio de... 1944)
Biografía de EARL BROWDER
Máis sobre EARL BROWDER
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VALPARAÍSO

Novo artigo adicado a Valparaíso e que según RSP é unha das cidades máis coñecidas das terras americanas e ademáis "é a cidade máis universal de todo o Océano Pacífico do Sur e, as suas xentes, teñen cabal conciencia desta xerarquía"...


3 de mayo de 1947

EUFONÍA Y GRACIA DE VALPARAISO


Por Ramón Suárez Picallo

Cuando los españoles bautizaron a Valparaíso con su bello y eufónico nombre, quizá tuvieron en cuenta, además de la gracia de su paisaje, la vieja tradición peninsular, que hace de la toponimia un poema, no siempre concordante con la realidad sensible. Y, aunque ellos bautizaban y construían para la inmortalidad, es posible que no sospechasen la magnitud que en el futuro había de tener, para Chile y para la vida marítima del Continente Sudamericano, la blanca villa marinera.

Valparaíso fue, durante muchos años, punto inicial y terminal, del ir de Chile para el mundo y del venir del mundo para Chile, por las rutas marinas. De ahí la anchura de su espíritu y su universalidad, porque Valparaíso es, espiritualmente, la ciudad más universal de todo el Océano Pacífico del Sur y sus gentes tienen cabal conciencia de esta jerarquía. Y así como desde lo alto del Alcázar de Toledo se siente el Imperio de Carlos V, desde lo alto del Cerro Alegre de Valparaíso, siéntese el mar incitando al viaje y a la aventura hacia todos los vientos de la Rosa.

Puede que en muchas partes del mundo haya quién no conozca Chile ni tenga noticias de su existencia; pero pocos habrán que no sepan de Valparaíso, como puerto de América, cuyo nombre es de los que, escuchado una vez, se queda para siempre en la memoria por su eufonía y por su gracia.

¿Que a qué viene este elogio? Pues viene a que tal día como hoy, el 03 de mayo de 1839, se dispuso por quien tenía autoridad para disponerlo, que Valparaíso ostentase junto con sus antiguos títulos de Ciudad Noble y muy Leal, los de Benemérita y Esclarecida, por los valiosos servicios prestados a la Patria en la campaña restauradora del Perú, cuando la nación hermana, amiga y vecina estaba uncida al carro “confederal” del Mariscal Santa Cruz. Antes y después, escribió Valparaíso otras páginas en la Historia de Chile, que la hacen en verdad, acreedora a los cuatro títulos. Y aún a más títulos. Por lo de pronto a otros dos; los de muy bella y amable, debruzada a modo de solana chilena sobre las rutas que llevan a todos los mares, tierras y continentes.

(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 3 de maio de ... 1947)
Outro artigo de RSP sobre Valparaíso
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UN MANFESTO DO SINDICATO DE OFICIOS VARIOS DE SADA NO 1932

Hoxe, como adianto do próximo nº dos Cadernos de Estudos Locais, publicamos este manifesto do Sindicato de Oficios Varios de Sada, da CNT, que viu luz en Solidaridad Obrera no ano 1932.


A LOS TRABAJADORES: A LA OPINIÓN


Sindicato de Oficios Varios de Sada



El juicio ajeno jamás sirvió para cimentar la conducía propia. No seremos nunca lo que los demás quieren que seamos: Seremos, a través de todas las vicisitudes, lo que determine nuestra conciencia.

Nos debemos a un ideal, noble, justo, dinámico, humano. Tras él vamos con fe, ya que tenemos la firme convicción de que en él reside la esencia pura de nuestra emancipación.

Además tenemos una cosa que no hipotecamos a nadie: la juventud. Y la juventud es sonrisa, es beldad, es rebeldía, es amor, es vida. Vosotros, los que sois viejos y no comprendéis la vida, porque desde vuestro nacimiento os habéis desenvuelto cerca de la muerte, ¡dejadnos seguir el rumbo de la nueva vida que fluye de los ideales que amamos, y que reco­gimos de los peregrinos de la verdad que visitan las villas y los pueblos para elevar a todos los ciudadanos!
Vosotros, los enemigos mortales del progreso, queríais hundirnos. Pedíais cárcel para estos luchadores. ¿Por qué? ¿Olvidáis que de vuestra familia somos y el dolor del encierro a todos salpicaría de vergüenza?...

Y sin embargo, prosperamos, crecemos, nos multiplicamos como si en nosotros se cumpliese el mandato bíblico. Y si aumentan nuestros efectivos no es porque propaguemos el mal, al contrarío; parte de nuestras virtudes podían aparejarse a la vida de muchos que nos combaten para sacarse un poco del fango en que viven. ¿Qué queríais? ¿Que la garra de la tradición nos tuviese hundidos y al servicio eterno de la explotación? ¡No! La aurora del día nuevo la sentimos, la siente la mujer de Sada, la siente toda la juventud y con ella marcha hacia nuevos países que no comprendéis los viejos ni los cavernícolas.

Avanzar es propio de galeotes. Eso sontos. Atrás, jamás. Quien camina, vive. Quien lucha vive. Quien pone una gota de ideal sublime en el alma, vive. Eso queremos: ¡VIVIR!

Nuestro Sindicato es esto. Quien diga lo contrario miente. La calumnia no prosperará. La mancha de la calumnia caerá bajo nuestros pies como la serpiente que muerde y deja veneno.
Tú, mujer, hermana nuestra, compañera nuestra, madre nuestra. Tú, mujer que eres joven y tienes tu cariño puesto en un paria, en un trabajador, no te dejes vencer jamás.

Ahí está nuestra mano fraterna. Te ofrecemos amor puro, vida libre. Si no quieres encadenarle al pasado, si no quieres que la reacción ahogue tu juventud y tu vida, no vaciles, ven al Sindicato. Aquí tienes Sección cultural y artística, biblioteca y tendrás escuela. Tienes hermanos que te ayudarán a emancipar y hacerte un ser libre, no una mercancía como te ha hecho la sociedad capitalista. ¡Te esperamos!...


Solidaridad Obrera, A Coruña, 06/02/1932
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