Este blogue nace co obxecto de difundir a actividade da A. C. Irmáns Suárez Picallo, así como de recuperar e por a disposición do público diversos materiais de interese sobre o noso pasado,ao tempo que damos a coñecer os artigos escritos por Ramón Suárez Picallo e outros autores sadenses.
Estruturamos o blogue en varias seccións, nas que terán cabida noticias de actualidade sobre as nosas actuacións, artigos, textos históricos, fotografías...
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| FREI BENITO FEIJÓO |
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 Ante a petición dun estudiante solicitandolle información sobre o Padre Feijóo, RSP publica este artigo, tal día como hoxe pero de hai 60 anos, sobre o frade benedictino Benito Jerónimo Feijóo e Montenegro, natural de Casdemiro (Ourense). Non é este o único artigo que publicou sobre o frade Feijóo,pois xa no ano 1943 con motivo de cumplirse o 267 aniversario do seu nacemento, RSP adicoulle un amplo e documentado artigo que engadimos a continuación.
31 de marzo de 1950
EL PADRE FEIJÓO
Por Ramón Suárez Picallo
Un joven estudiante del sexto año de humanidades nos pregunta quién fue, qué fue y qué hizo el Padre Feijóo. Y agrega a su pregunta : Nos toca como punto inicial en los estudios de Literatura de nuestro último curso, hablar de la vida y de la obra del ilustre monje español, y no son muchas ni muy claras las noticias que tenemos al respecto. Por lo demás -continúa nuestro preguntón– así como en algunos diarios se da como información el Evangelio del día, no estaría de más que se diesen, para informe de los estudiantes, notas sobre los temas humanísticos y literarios que debemos estudiar.
Ustedes, los periodistas, suelen hacer amenos y agradables los problemas más abstrusos e intrincados. ¿Quiere usted decirme algo acerca del Padre Feijóo?
Y nosotros, que agradecemos toda pregunta, insinuación y sugerencia que pueda darnos pie para hacer nuestro trabajo cotidiano, contestamos muy gustosos la pregunta de nuestro joven amigo.
Fray Benito Jerónimo Feijóo y Montenegro nació en la aldea de Casdemiro, feligresía de Santa María de Melías –provincia y distrito de Ourense– el día 8 de octubre de 1676 y murió en Oviedo el 26 de septiembre de 1764.
Escribió acerca de Astronomía, Medicina, Artes Plásticas, Geografía, Economía, Filosofía, Metafísica, Matemáticas, Historia Natura y Derecho Político. Combatió con ardor las supersticiones de su tiempo –los milagros, el mal de ojo y los hechizos, siempre dentro de la más estricta doctrina católica– por lo cual tuvo que habérselas con la Iglesia española y con la Inquisición en un célebre juicio del que salió bien y a muy duras penas.
Era por entonces Pontífice Romano Benedicto XIV, quién tenía de Secretario al ilustre Cardenal Quermi; éste declaró, en documento publico memorable que si no supiese el idioma castellano, lo aprendería sólo para poder leer en su lengua original, una de las Cartas Eruditas del benedictino Fray Benito Feijóo y Montenegro. La Santa Sede interfirió el proceso, para evitar la condena del insigne polígrafo, y por eso fue a la cárcel.
Pero tuvo aún otros méritos el eminente sabio, junto con su hermano de hábito Fray Martín Sarmiento, inició el renacimiento de una de las más viejas Culturas de la Península Ibérica, el delicioso cielo literario de los trovadores galaico–portugueses de la Edad Media, y la sabiduría popular de su pueblo. Escribió magníficos versos, y fue el primer hombre de sutiempo que planteó, con razones muy valederas, una tesis política según la cual los españoles de España y los españoles de América eran -o debían ser- política y jurídicamente iguales.
Tuvo feroces enemigos, especialmente religiosos de otras órdenes, alguno de los cuales dijo que el Padre Feijóo debía erigírsele una estatua glorificadora y luego al pie de ella, quemar en pira todas sus obras. El deseo de los enemigos de Feijóo –y de la culta Orden benedictima de que formó parte toda su vida- se cumplió en su mejor aspecto. Más de veinte ciudades tienen plazas, calles y bibliotecas con su nombre, mientras que sus obras principales, editadas por Rivadeneira, de Madrid en su colección inolvidable de Autores Españoles, son hito y referencia para saber una noticia muy importante: Que la Enciclopedia Francesa tiene un claro antecedente español, Fray Benito Jerónimo Feijóo y Montenegro, en cuya casa paterna, en el lugajero de Casdemiro, hay una placa de bronce que lo inmortaliza, lo evoca y lo recuerda.
(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o 31 de marzo de 1950)
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8 de octubre de 1943
EL PADRE FEIJÓO
Por Ramón Suárez Picallo
El día 8 de octubre de 1676, nació en la pequeña aldea gallega de Casdemiro, feligresía de Santa María de Melías, en la comarca jocunda y anacreóntica, de las Barras del Niño (provincia de Orense) Fray Benito Jerónimo Feijóo y Montenegro conocido en el mundo culto, como el más alto valor científico, literario y filosófico del siglo XVIII español, con el nombre cariñoso y filial de El Padre Feijóo.
En Nueva York, La Habana y Buenos Aires, ciudades americanas donde viven organizados decenas de miles de gallegos, será celebrada la efemérides natal del ilustre Benedictino, con actos literarios y artísticos; y en Buenos Aires –la ciudad gallega más grande del mundo, por residir en ella doscientos mil hijos de Galicia– aparecerá hoy, una selecta edición de trabajos poco conocidos de Fray Benito, dada por “Emecé”, editorial gallega, establecida en la capital argentina, después de la guerra civil española, como continuación, en el exilio, de “Nós”, la famosa Editorial de Compostela, cuyo director, Ángel Casal, Alcalde también de la vieja ciudad jacobea, fue fusilado por la insurrección antirrepublicana, a los pocos días de adueñarse de Galicia.
La cultura gallega, tiene una prócer historia, vinculada a sus famosos monasterios: Ribas de Síl, Meira, Oseira y Sobrado de los Monjes, fueron sus centros irradiadores, aparte del esplendor de Santiago, iniciado en los tiempos de don Diego de Gelmírez, su primer Arzobispo. En las tierras de Villalba, en la vieja “Lucus Augusta” (hoy provincia de Lugo) está el Monasterio benedictino de San Julián de Samos, donde hizo sus primeros estudios y recibió a los 14 años de edad la cogulla de San Benito, Fray Benito Jerónimo Feijóo y Montenegro. Su celda de estudio y recogimiento, se conserva como una reliquia. Los viajeros que llegan hasta allí, pueden verla y algunos reposar en ella. Allí pasó días y noches el doctor Gregorio Marañón, en sus tiempos ideológicamente honorables, planeado su gran libro sobre “Las ideas biológicas del Padre Feijóo”, y en Casdemiro, la vieja casa petrucial, donde el monje ha nacido, hace hoy 267 años, está declarada Monumento Nacional de Galicia y de España. No hay ninguna ciudad gallega que no tenga calles y plazas con su nombre y los escritores y poetas –comenzando por el anticlerical Curros Enríquez y terminando por el santo Arzobispo Lago González– le dedicaron libros enteros.
Los gallegos amantes de la cultura ancestral de su tierra, señalan al Padre Feijóo, por su sensibilidad, su emoción estética, su sentido crítico y su excelsa sabiduría, como al proto precursor del renacimiento espiritual y literario que, a lo largo del siglo XIX y comienzos del XX colocó a Galicia a la cabeza de los pueblos ibéricos. Y ven, en su amplitud de espíritu, en su heroica valentía intelectual, en su afán acucioso por los problemas peculiares de su pueblo, y en sus arremetidas contra los prejuicios y supersticiones de una Iglesia, momificada y decadente, la Resurrección de los siglos de oro de Compostela, apagados, violentamente, a partir de los Reyes Católicos hasta las cortes de Cádiz.
Pero no serán sólo los gallegos, quienes recuerdan hoy al famoso autor de “Cartas Eruditas” y “Teatro Crítico Universal”; serán también los demás españoles cultos, diseminados por el mundo, y los hombres de otras latitudes –de América especialmente– que vieron a la figura del gran monje, llenar todo su siglo, como valor esclarecido, magnífico y solitario en el árido panorama espiritual español del Dieciocho, insulso borbónico, geométrico y frío.
VIDA Y PASIÓN DE FRAY BENITO
Era el Padre Feijóo, descendiente de una vieja familia, tan noble por su abolengo como por su cultura. Sus padres, quisieron que se dedicara a las Letras Sagradas, para los que mostraba gran disposición. Además de en Samos, estudió en Lerez, junto a Pontevedra, y en Salamanca. Obtuvo muy joven los títulos de Lector, Profesor y Doctor en Teología. Su grande independencia de espíritu, su agudo sentido crítico y su intransigencia frente al oscurantismo supersticioso e intolerable de la Iglesia española, de su época, pusieron en mucho cuidado a sus maestros y superiores y le acarrearon feroces enemigos. Lo combatieron, los médicos, lo sacerdotes, los gobernantes y los frailes franciscanos con fierísimo encono.
Cuando fue a Madrid, ya a los 50 años de edad para editar “Teatro Crítico”, estuvo a punto de ser detenido y llevado al Tribunal de la Inquisición. Lo salvaron cartas muy elogiosas que le había dirigido al Papa Benedicto XIV y una muy notable del Cardenal Querini, que le decía en ella que si no supiese el español, valdría la pena de aprenderlo por leer sólo una de sus famosas “Cartas Eruditas”. El Cardenal Querini era, a la sazón, el hombre más culto de la Santa Sede Romana. Fue atacado Fray Benito con libelos y panfletos, desde los púlpitos y aún desde las cátedras universitarias; porque él combatía toda clase de adivinos, brujos, zahoríes y buscadores de la piedra filosofal, con igual valor con que negó en redondo, los milagros de varios santos, vírgenes y demás, que nutrían las arcas de la Iglesia a costa de la credulidad popular. Su Orden Benedictina lo defendió, con ardor, y le ofreció al Generalato. Fray Benito rechazó de plano la jerarquía, para seguir siendo un “humilde estudioso, sencillo y caritativo”.
Se defendía de sus adversarios con la fuerza de su lógica, de su talento y de su humor galaico; cuando el enemigo era de cierto volumen intelectual, lo apabullaba con un ensayo perfecto sobre el tema en discusión; pero si, por el contrario, era un indocto pelafustán, le escribía unos versos finísimos en lengua gallega o castellana, dejándolo a pan pedir. Alguien señaló al Benedicto gallego, como al maestro de Voltaire por su donosa y acerba ironía.
Obtuvo triunfos intelectuales muy sonados. El grupo selecto que rodeó a Carlos III, adoptó las ideas principales de Feijóo referentes a la reforma de la enseñanza, y, el monarca mismo, lo hizo su consejero. Exteriormente, jamás el Padre Feijóo manifestó amargura por los ataques de que fue víctima; pero íntimamente sufrió grandes amarguras por la “ignorancia enciclopédica y voluntaria” de sus compatriotas coetáneos. Murió en el Monasterio de San Vicente de Oviedo en septiembre de 1764, es decir a los 88 años de edad.
LA OBRA
Las obras completas del Padre Feijóo, demuestran la amplitud y universalidad de su sabiduría. Pueden dividirse por las siguientes materias principales: Artes, Astronomía y Geografía-Economía y Derecho Político, Filosofía y Metafísica, Filología particular y general de España, Física y Matemáticas, Historia Natural, Literatura y Estética, Moral y Filosofía Cristianas, Medicina, Historia y Crítica histórica y además de diversos estudios sobre Folklore, leyendas y supersticiones, y muchas composiciones poéticas, algunas maestras por su inspiración y su gracia.
Todos, o casi todos sus trabajos, están reunidos en los ocho tomos de “Teatro Crítico Universal” y en los cinco de “Cartas eruditas”, editadas por la Biblioteca de Autores Españoles de Ribadeneira, de Madrid. Forman una verdadera Enciclopedia inigualada, por el esfuerzo que representa, por ningún otro eclerióstico del mundo. Uno de sus críticos más feroces admirando su talento y su capacidad de trabajo, y repudiando sus ideas, dijo que el Padre Feijóo debía levantársele un gigantesco monumento y, al pie de él, quemar en pira todas sus obras.
Los libros del Padre Feijóo fueron traducidos a todas las lenguas europeas y ejercieron gran influencia en los espíritus cultos de su época y de las épocas posteriores. Por disposición testamentaria, los derechos de edición le fueron legados a su querido Monasterio de San Julián de Samos. Con las rentas que han producido, se mejoró y reconstruyó la vieja casa hasta no tener nada que envidiar a muchas grandes catedrales. Samos siguió siendo fiel al recuerdo del sabio, y, aún hoy, es un notable centro de estudios y de investigación bajo la sabia rectoría del Padre Mauro, su actual Abad Mitrado. Allí están los mejores originales manuscritos del Padre Feijóo como reliquias veneradas. Y de allí parte para Galicia, para España y para el mundo, la luz de su recuerdo imperecedero.
(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 8 de outubro de ... 1943)
(Ámbolos artigos aparecen na escolma LA FERIA DEL MUNDO publicada polo CCG no ano 2008) |
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| MEUS AMIGOS OS CANS |
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 Con motivo da mostra canina,"Exposiciòn Luft" que ten lugar en Londres RSP fala dos cans e inclínase máis por unhas razas que por outras.Aproveita para contar unha fábula nun claro alegato pola liberdade e fai uns breves comentarios sobre os cans que hai na pensión na que él reside...
30 de marzo de 1950
MIS AMIGOS LOS PERROS
Por Ramón Suárez Picallo
En los Salones Olympia de Londres va a exhibirse; en estos días, una exposición canina. Trátase de Exposición Luft, la más famosa del mundo y para la cual hay ya inscritos más de doce mil ejemplares, pertenecientes a todas las razas, tamaños, colores y características perrunas.
Tenemos a la vista un catálogo del certamen, en el que vemos con cierto asombro que los perros diminutos, ridículos e inútiles, como los “tonys” y los “pekineses”, son los que figuran con más abundancia; mientras que los nobles mastines ovejeros, enemigos del lobo que devora los rebaños, apenas aparecen con unos pocos ejemplares; los nobles “terranovas”, salvadores de náufragos, y los heroicos “san bernardo”, guías de peregrinos por las rutas nevadas de los Alpes, están también con representación muy desmedrada en la Exposición que comentamos.
En cambio, hay muchos cazadores, lebreles y perdigueros, encargados de perseguir y atrapar a inofensivas criaturas del Reino animal; y hay, sobre todo, una colección impresionante de lobos que se volvieron perros, empleados ahora como policías de los amos.
EL PERRO Y EL LOBO (1)
Cierta vez un perro mastín de casa rica se fue al monte deseoso de saber la historia, la vida y los milagros de su hermano el lobo, a quién debe aniquilar y combatir. Ni bien llegó a las primeras serranías, le salió al paso su hermano de raza, un lobo flaco y esmirriado y con la piel llena de señales de balas de rifle y de escopeta. Y entre los dos se entabló el siguiente diálogo:
EL PERRO: Querido hermano lobo, yo soy tu enemigo por orden de mi amo; pero como me das mucha lástima, quiero hacerte una proposición que selle para siempre nuestra amistad. Te veo de tan mal ver, siempre perseguido, injuriado y mal tratado.
EL LOBO: Gracias por tu bondadosa piedad; pero no olvides que una loba de la estirpe de mi madre amamantó a Rómulo y Remo, fundadores de Roma. Y ahora venga la proposición de que me hablas.
EL PERRO: Te propongo que dejes de ser lobo y te hagas perro. Mira mi lucido pelaje. Como todos los días carne, pan y huesos; me acaricia el amo y tengo una caseta abrigada contra heladas, lluvias y vientos. Mientras que tú –infeliz- estás hecho una calamidad de frío, hambre y flacura.
EL LOBO: Tienes razón en parte y –la verdad sea dicha- no me siento muy feliz con mi vida y condición. Y ahora, dime lealmente qué debo hacer para cambiarla por la tuya. Es decir, ¿cómo me haré perro?
EL PERRO: Pues, muy sencillo. Te vienes mansamente a la casa de mi amo, te colocas en los linderos de su propiedad y les ladras y les muerdes a todos los pobres que pasen por allí; en cambio, les haces gracias y carantoñas amables a los ricos.
EL LOBO: ¿Y cómo distinguiré a los pobres de los ricos?
EL PERRO: Sencillísimo. Los conocerás por el modo de vestir.
EL LOBO: Pero ¿Y el buenazo de Francisco de Asís, el dulce hermano?
EL PERRO: Deja en paz al pobre Francisco y hazme caso a mí: ¡Conviértete en perro!
(El lobo, casi convencido por las razones de su hermano el perro, observa en el pescuezo de su amigo ciertas señales como de mataduras).
EL LOBO: Oye ¡qué es eso que tienes en el cuello?
EL PERRO: ¡Oh! Nada pues. Es que algunas veces me ponen un collar y me atan con una cadena. ¡Nada importante en total!
EL LOBO: Hermano, eres un miserable y un desdichado. Vete de mi presencia y déjame seguir siendo lobo.
(Y cuenta la historia que al día siguiente de la entrevista, hombres y perros dieron una batida en la serranía, en la que cayó el dignísimo lobo víctima de sus hermanos los perros).
(Y que desde entonces la mayoría de los lobos se hicieron canes, para figurar como gendarmes de los amos, en las exposiciones caninas nacionales e internacionales).
ELOGIO DE LOS PERROS DE MI CASA (2)
En el hogar donde resido fraternalmente , casa cubierta y plato en la mesa, hay cinco perros; sus nombres, por riguroso orden de edad son: “La leona” vieja y sabidora, que podría ser profesora de griego y de latín; se crió con los chiquillos de la familia, a los que acompañaba al colegio. Sólo le falta hablar para ser propiamente una persona. Ella lo sabe todo y es el juicio decisivo para juzgar el carácter de los que visitan la casa. Si “La leona” les ladra, se trata infaliblemente de personas indeseables, por muy bien vestidas que vengan; si en cambio, les hace monadas y se acerca a ellos en procura de un hueso, pueden ser bohemios, algo perdularios, desordenados y discutidores, pero jamás malas gentes. Sigue luego la “Coca”, un precioso retoño de Pointer, ejemplarísima madre de familia que trajo al mundo en dos soladas diez críos por vez. La “Coca” es una joven señora canina, con el claro instinto de la maternidad; un poco atontada, pero fidelisima con su misión de dar hijos y de criarlos a sus pechos como Dios manda. Y para ella, además, como buena cazadora, reza aquel dicho: “Ave que cae y que vuela a la cazuela”.
El “Bombín” –hijo de la “Coca”– es amable y bondadoso, un poco apajaronado, desde que un automóvil le pasó por encima en la Quinta Normal. Es enemigo de toda clase de ruidos, explosiones y tiroteos, o sea, amigo del silencio fecundo y filosófico. Vienen después “Prim” y “Frutilla”, que anda ahora por los diez meses de edad. “Prim” es liberalote y algo anarquizante; se mete en la cocina, se pasa a otros lugares después, y se come cuanta cosa halla a mano; las batas de baño, las zapatillas y las medias de la ama. Es jovial y simpático y lo entiendo todo: “Frutilla” se llama así, por que es vegetariano, come duraznos, manzanas, melones y tomates con gran delectación y contentamiento. Y si encima le das arroz o cuáquer con leche, es verdaderamente feliz.
Pues bien, estos magníficos y virtuosos perros de mi casa me han sugerido que ellos no quieren alternar con los dos “Tonys” ni con los “Pekineses” de la exposición de Londres.
Y yo recojo la sugerencia agregándole el dicho del altísimo poeta: “Cuanto más conozco al hombre, más quiero a mis perros”.
(Artigo publicado no xornal La Hora de Santiago de Chile o 30 de marzo de... 1950)
Notas de Edmundo Moure:
(1) Esta alegoría zoomórfica, con aires de fábula antigua, confirma una de las preocupaciones medulares de Suárez Picallo: la defensa, a todo trance, de la libertad humana.
(2) En esta casa a que hace referencia R.S.P., vivió también, siendo muy jovencita, Mercedes Corbato, asturiana, Presidenta hoy de la Agrupación Winnipeg, entidad epónima del “barco de la esperanza” que la trajo a Chile en agosto de 1939, junto a su padre, Marcelino Corbato García; a su madre, Carmen González Gutiérrez; y a su hermana, Carmina Corbato González, oriundos de Gijón… El perro “Prim” simboliza la ideología republicana y liberal de los moradores, según la propia Mercedes Corbato.
(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o 30 de marzo de... 1950) |
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| ÓPERA MARINA |
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Neste artigo, RSP comenta as emocións que están a sentir os españois ao escoitar e ver a representación operística (non zarzuela )de Marina. Sobor de todo a famosa estrofa do brindis de "a beber,a beber y ahogar el grito del dolor..." cantada en tódolos rincóns de España (e que se pode escoitar pinchando no link inicado ao pé). E como xa é costume comenta unha anéctoda que lle ocurriu en Barcelona con esta representación...
29 de marzo de 1944
VIENDO MARINA; EVOCACIONES Y RECUERDOS
Por Ramón Suárez Picallo
Acabamos de ver, en el Teatro Municipal de Santiago, de bote a bote, una representación de “Marina”, en su versión operística. Decimos en su versión operística, porque, como sabe todo el mundo, hay dos versiones de la bella obra de Arte: una como ópera –la que acabamos de ver– y otra como zarzuela, en dos actos, adaptada en tal carácter, si no nos equivocamos, por su propio autor. -Digamos de paso que la adaptación zarzuelera es mucho más conocida, entre los españoles, que la versión primera, dada como ópera, aún siendo ésta una verdadera joya del arte lírico español-. Tanto como un acontecimiento artístico -que lo fueron ciertamente- las representaciones de “Marina”, en el gran Coliseo santiaguino, ha sido un acontecimiento evocador de viejos tiempos, especialmente para los españoles y para los chilenos espiritualmente vinculados al espíritu de España. Allí estaban efectivamente, las noches del sábado y del domingo, viejos y nuevos residentes, del uno y del otro lado, con el alma predispuesta para evocar los tiempos en que “Marina”, representada en todos los teatros de España y de la América de origen español, venía a demostrar que en la Patria Madre, se hacía de todo; hasta ópera de la mejor factura, cuando el “Brindis”, el famoso coro de los borrachos, se cantaba en Huelva y en Málaga, en Cádiz, en Bilbao y en A Coruña, en Buenos Aires y en Punta Arenas, por los hombres de mar, españoles y americanos, después que el vino y el ron hacían de las suyas subidos a las cabezas.
Los navarros, para tributarle a Arrieta, su paisano y paisano también, de Gayarne y de Sarasate, el homenaje devoto de la paisanía ; los catalanes, para evocar las lejanas “playas de Llorens en su hermosa Costa Brava, frente a la Bahía de Rosas -escenario de Marina- y ver a Roque, el Contramaestre, tocado, con sus hombres, con la roja “barretina”, bebiendo en porrón a la catalana, el buen vino de Alella; y los gallegos y los vascos, los valencianos y los andaluces, los castellanos y los asturianos, para rendir tributo a una de las partituras más populares de la música peninsular; y, también, una de las más universales y queridas de los artistas y de los espectadores. No salieron defraudados porque las representaciones a que nos referimos, fueron altamente decorosas y, en algunos aspectos, casi perfectas. Y ello es mucho decir tratándose de “Marina”. En efecto, “Marina” ópera, fue representada en todos los grandes teatros del idioma, por artistas insignes, alternando con lo mejor del arte lírico universal, en las grandes plazas de toros e incluso tuvo representaciones famosas al aire libre, en su propio escenario natural, en Rosas, en la costa catalana.
“Marina”, de Arrieta; “La Dolores”, de Bretón; “Maruxa” de Vives; “Los Pirineos”, de Pedrell, y “Amaya”, de Guridi, fueron durante largo tiempo, obras representativas de la ópera española, de representación casi obligada por las compañías del género que actuaban en España y en la América Española. Habíamos escuchado a “Marina”, la última vez en el gran Coliseo de Barcelona, en plena guerra civil, por uno de los mejores conjuntos líricos del género, que actuó en los últimos 20 años. A raíz del asedio de Madrid y de su evacuación, hallábanse en la ciudad condal casi todos los artistas líricos de la capital de España, además de los de Barcelona, que eran muchos y muy buenos. El Gobierno republicano los agrupó a todos, y bajo la amenaza de los bombardeos aéreos patrocinó una gran temporada en las que fueron representadas las obras maestras del género, entre ellas, naturalmente, “Marina”. El éxito fue tan rotundo, que a pesar de hallarse situado el teatro en la zona más atacada por los aviones alemanes e italianos, se agotaban las entradas desde la víspera de las respectivas representaciones. Antes la habíamos escuchado varias veces en Buenos Aires, cantando los principales roles protagónicos Ángeles Nieto e Hipólito Lázaro y por otros conjuntos de primer orden.
Pues bien, digamos, a manera de estímulo para el conjunto que está actuando en el Municipal de Santiago, que a partir de los coros y la orquesta -algo flojos por la escasez de sus elementos, más que por imperfección- las representaciones que acabamos de ver, podrían alternar, sin avergonzarse, con las del gran teatro barcelonés.
Los artistas que tuvieron a su cargo los cuatro roles principales -Merceditas Arce en “Marina”, Faustino Arregui en Jorge, Pablo Hertzog en “Roque” y Joaquín en el “Pascual”- acreditaron a cabalidad el remoquete con que se los presentaba en el programa, llamándoles “El cuarteto de la Voz de Oro”; individualmente y de conjunto rayaron a gran altura, y recogieron aplausos y fervorosos comentarios de elogio.
Y ahora unas palabras para rectificar una injusticia y completar este recuerdo de “Marina”. En el programa del sábado no figuraba el nombre del autor del libreto, y que tiene en las letras españolas de fin de siglo su buen lugarcito; Don Francisco Camprodón, autor, también, entre otras muchas cosas, de aquellas deliciosas cursilerías románticas, -¡hay que reivindicar lo cursi cuando lo cursi es bello!- que embobaron a nuestras mamás y que se llamaban “Flor de un día” y “Espinas de una Flor”. Los libretos de las zarzuelas grandes y de las óperas españolas, salvando algunas excepciones, suelen ser malejos . Este Camprodón es uno de los mejores y tiene, en la inspiración de “Marina” un excelente aporte poético.
Por lo demás, vaya un aplauso, de gratitud y de estímulo a los organizadores y realizadores de estos espectáculos, que ponen en medio de un ambiente de inquietud y de angustia colectivas, una nota de gracia lírica popular, espiritual y amable.
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| SEMANA SANTA |
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 Estamos en plena guerra mundial e RSP que leva catro anos exiliado en Chile,con 50 anos, escribe sobre a Semana Santa no ano 1944. Hoxe, 28 de marzo de 2010 é Domingo de Ramos,dita celebración no ano 1944 foi o 2 de abril.A reflexión que fai ao respecto, salvo as alusións aos bombardeos, teñen para os crentes cristiáns plena vixencia e actualidade...
Éngadimos un segundo artigo escrito en 1949 (tamén en Chile) referido por igual á Semana Santa na que RSP lembra a suas vivencias e se declara crente, para rematar dicindo como era dita celebración no seu pobo de Sada (A Coruña) e falando do cura de entón Don Gerónimo.
2 de abril de 1944
SEMANA SANTA
Por Ramón Suárez Picallo
Con la festividad de hoy, Domingo de Ramos, inicia la Cristiandad las celebraciones de la semana Santa, en memoria y recuerdo de la Pasión y Muerte de Jesús de Galilea.
Católicos o no, incrédulos o creyentes, todos cuantos llevamos como signo de una Civilización Bimilenaria, el sello Cristiano, impuesto en el hogar, en la Escuela y en los primeros pasos de la vida de relación social, cultural y política, habremos de elevar la mirada y el pensamiento por sobre de 20 siglos hacia la figura extraordinaria del gran protagonista, hacedor de leyenda y de Historia, creador de una Fe, de una Ética, y de una Idea trascendente de la Vida y de la Muerte. Y, sobre todo Apóstol, de la fraternidad, de la tolerancia y de la convivencia humanas.
Y esta evocación, que en otros años pudo ser una obligación rutinaria, en respeto de nuestros mayores, un acto de condescendencia a creencias ajenas, o un gesto de admiración al Hombre que quiso redimir al mundo, con su vida y con su sangre, tiene este año, un especial significado. El género humano está matándose en escala jamás conocida; la vida humana no vale un pitoche, en la estimativa de grandes conductores y el amor que predicó Jesús, ha desaparecido en extensas áreas del mundo conocido, para darle paso a feroces iracundias y a rencores incontenibles. Un extraño hálito de crueldad, de rencor, y de afán destructivo, envuelve a inmensas multitudes, trocando al hombre en el lobo del hombre.
En los propios Santos Lugares de Jerusalén, donde transcendió la vida y pasión del predicador de todos los amores, resuenan los estronicios de la ametralladora y de la bomba de mano en busca de la vida para exterminarla con alevosía; y en la Roma, que quiso ser heredera y depositaria del gran sermón de Bienaventuranza, se fusila, se ametralla, se bombardea y se condena con injusticia, y están en peligro de volar por los aires hechas añicos, las piedras venerables de las grandes y bellas construcciones cristianas.
Y tal estado de violencia, negadora de las más puras doctrinas del Maestro, cuyo martirio se evoca en estos días, se ha extendido a todas las latitudes y a todos los centros y aspectos de la vida colectiva y social, por el aire, por el mar, sin enlace físico geográfico, como el alcance de las grandes maldiciones.
No sólo se matan, sino que se cautivan y se torturan cuerpos y almas, se injuria, se calumnia, se levanta falso testimonio, se codician los bienes ajenos, en busca de la muerte civil ignominiosa del adversario; en pos de “los reinos de este mundo”, que Cristo menospreció, se entra a saqueo en los sagrados recintos de honor personal, sin respetar nada, ni siquiera aquellas cosas que forman en patrimonio, imponderable e inaprensible del espíritu de los efectos y de las buenas intenciones.
¿Y después? ¿Para que todo? He aquí dos preguntas que pueden constituir motivo y tema de las meditaciones de esta Semana Santa que va a iniciarse.
¿Vendrán, para la Humanidad adolecida, después de estos días aciagos, otros días de ventura, de justicia y de paz en la tierra, para los hombres y los pueblos? La esperanza de que así sea, es la única estrella que esta oscura noche de la Historia y el premio junto a tantos dolores.
¿Bajo qué signo social, espiritual y político? No será bajo uno solo. De cuantos en el mundo predicaron ideales de redención humana, de fraternidad y de justicia, y les hicieron la ofrenda de sus vidas, había de tomarse algo; y, con todo, lograr una simbiosis universal y humana, capaz de poner fin a este cataclismo moral que elevó la violencia a la jerarquía de ley inexorable, bárbara y cruel. Y el Cristianismo -en sus múltiples variantes-, purificado por el dolor, engrandecido por nuevas modalidades, de visión amplia, tolerante y democrática, podrá hacerle al mundo que viene, nuevas y caudalosas aportaciones, si se coloca resueltamente al lado de los pueblos que claman, luchan y mueren por la Justicia y por la Libertad.
Mientras tanto, en este día, de ajetreos multitudinarios, recordemos el Domingo de Ramos de hace hoy 1911 años. Jesús, entra en Jerusalén rodeado de una muchedumbre, que bate palmas en su honor, lo proclama Rey y le rinde clamorosa pleitesía. Tres días después, parte de esa misma muchedumbre, tornadiza e inconsciente, pide a gritos el sacrificio del dulce Rabí, a cambio de la libertad de Barrabás el perdulario. Y es que, las grandes ideas y doctrinas del Maestro, no habían aún arraigado en las almas individuales, atiborradas de las falsas interpretaciones de los escribas y de los fariseos.
Semana Santa: días de recuerdo y de meditación, de examen de conciencia, y de glosa de actos y de pensamientos para saber si podemos decir, sin remordimiento, que han sido cumplidos los deberes que impone la doctrina de Cristo, a los buenos cristianos, que aspiran al bien supremo de su gracia.
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15 de abril de 1949
EVOCACIONES Y RECUERDOS
SEMANA SANTA
Por Ramón Sjuárez Picallo
Estas evocaciones, no se refieren a las incomparables procesiones de Sevilla, prodigiosa y cálida mezcla entre lo católico y lo pagano, para dar, como resumen, un espectáculo único por su originalidad; ni a las pomposas ceremonias que tienen lugar en las naves de las grandes catedrales románicas, góticas o platerescas con cánticos solemnes y sermones deslumbrantes por la elocuencia. No. Estas son evocaciones y recuerdos de una infancia humilde, discurrida en tales días como estos, en una pequeña iglesia lugareña llena de campesinos modestos y de pescadores al quiñón que tenía de patrono un San Andrés con una sardina de plata en la mano; y, en cuyo atrio, había un crucero rústico de cantería en el que aparecía, como durmiendo un plácido sueño, el dulce Rabí de Galilea crucificado; en el reverso, Nuestra Señora de las Angustias con el hijo descendido y muerto en el regazo materno, pequeñito, porque en el regazo de las madres todos los hombres, vivos o muertos, santos o pecadores, somos siempre niños. El escultor rural, tosco cantero, había puesto en la obra de piedra toda su ternura filial y su fe rudimentaria y limpia sin aditamentos retóricos. Por eso, por delante de aquella Cruz, jamás pasó nadie sin rendirle tributo de respeto; y muchos fueron los que, inclinados ante ella, confesaron pecados, imploraron perdones y pidieron consuelo para hondas congojas.
Allí conocí a Jesús, lo amé como a Redentor, mártir y amigo y lo sentí cerca de mi corazón de niño a modo de irresistible fuerza protectora llena de luz. Y hoy, con los pies destrozados de recorrer áridos caminos, y con el alma amargurada de traiciones, desengañados y desconsuelos, quiero volver a la visión bien amada y ante ella arrodillar el espíritu y decirle al viejo crucero y a la iglesia humilde: aquí estoy en espíritu; acoge como ofrenda el dolor de no poder estar en presencia física. Y tú, Cristo Redentor de cantería, bien sabes, porque lo sabes todo, que nunca dejé de amarte y que siempre te recordaré íntimamente con emoción cordial, tanto en las pocas venturas como en las muchas desventuras.
DON GERÓNIMO
Don Gerónimo, el cura párroco, era un viejecillo bondadoso, con una manga muy ancha para los pecados veniales; pero en Semana Santa adquiría un carácter tosco y severo. Cierre general de mesones y tabernas, nada de cánticos y rondas de mozos y mozas, proscripción total para carnes, huevos y alcoholes. Todo el mundo a la Iglesia, comenzando el jueves a las 12 del día. Don Gerónimo era un excelente orador sagrado, claro, sencillo y muy bien dotado para emocionar a su auditorio; y como la feligresía era pobre para traer a un predicador de campanillas, nuestro buen párroco tenía que apechugar con todos los sermones: el del jueves ante el Monumento, el de la Pasión, el viernes por la mañana, el de las Siete Palabras a las tres de la tarde y al anochecido el de Soledad. Sólo cuando regresaba de América algún indiano rico –un tanto hereje y algo masón– había predicador forastero, pagado por el rumboso emigrante. Por lo general era un jesuita o un dominico, doctor en mil cánones y en cien teologías que los sencillos oyentes escuchaban como si oyesen llover, sin enterarse de nada. Entonces los feligreses de Don Gerónimo, recordaban los sermones del viejo sacerdote, que los emocionaban, hablándoles de un Jesús manso, dulce, suave, amigo de los pobres y de los ricos.
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| POBO E POPULACHO |
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 Ante un lamentable feito que comenta RSP onde nunha tasca, un grupo de carabineros quixo impedir a venta de bebidas alcohólicas a menores de idade e os clientes do citado local, atacaron en masa aos representantes da Lei, un dos cales resultou apuñalado.
"É a eterna incompatibilidade entre o pobo honesto, representado polo carabinero asasinado e o populacho, a chusma, que defende a punta de puñal o propio veleno que a perverteu."
27 de marzo de 1951
COSAS DE AYER
Por Pick- Up(Ramón Suárez Picallo)
EL PUEBLO Y EL POPULACHO
Un gran escritor francés -creemos que Víctor Hugo- hizo un perfecto distingo entre pueblo y populacho. El pueblo es la comunidad de todos los ciudadanos útiles de una ciudad o de un país, viviendo, trabajando, sufriendo y luchando, con propósitos ordenados y definidos, por objetivos superiores, materiales y espirituales. El pueblo, así considerado, es siempre respetable en sus aciertos y aún en sus errores. El populacho, en cambio, está formado por los detritus del pueblo, expulsados de su seno, por una ley de selección natural y de utilidad colectiva. El pueblo se agrupa en instituciones legítimas, para defender razones morales, políticas, religiosas y sociales; desde ellas grita, vocifera, protesta y a veces obra de mal modo. Y esta actuación del pueblo, con razón o sin ella, merece los respetos y las garantías sustantivas y adjetivas que le conceden las leyes de la Democracia civil y civilizada. El populacho, por el contrario, no se agrupa nunca para lograr algo útil y permanente; los entes de disolución moral de que está compuesto, sólo se encuentran juntos alguna vez para cometer atroces y alevosos crímenes individuales y multitudinarios, en cuadrilla, en despoblado y en abuso de fuerza numérica. Las bandas de cogoteros, de bandidos, de tratantes de blancas, de rateros y de asesinos vulgares, guiadas siempre por móviles indignos, son la representación, más o menos colectiva, del populacho en función de actuar de frente y en contra del pueblo.
¿Ejemplos? El pueblo es el conjunto de los ciudadanos que protestan día a día, porque cerca de las escuelas y de las fábricas y talleres donde se educan y trabajan sus jóvenes, hijos de ambos sexos, hay establecidas tabernas infames y sucios lenocinios y donde se envenena y se degenera física y moralmente a la juventud de la patria. El populacho es por contrario sentido, el grupo de los delincuentes que salen en defensa de esos establecimientos nefandos, asesinando a mansalva, y en cuadrilla a quienes quieren poner coto, en nombre de la Ley Jurídica y de la Ley Moral, elaborada y promulgada por los legítimos representantes del pueblo, a un estado de depravación del que el pueblo sólo puede esperar terribles liberticidas. Pues ha de saberse que los peores enemigos de hecho y de derecho de la Democracia, de la Libertad, y de los anhelos de los pueblos, suelen salir de las filas del populacho, convertido en multitud, puestos -¡invariablemente siempre!- al servicio de los tiranos, de los dictadores y de los asesinos de la Libertad.
Ha supuesto ya el avisado lector cuál es el origen del tema de este comentario. Nos referimos al suceso deprimente y espeluznante ocurrido en una cantina de la población callampa de San Eugenio, donde un grupo de beneméritos funcionarios policiales, quiso evitar que se les despacharan bebidas alcohólicas a niñas y a niños menores de edad. Las taberneras y los clientes del infame ludibrio, atacaron en masa de los representantes de la Ley, uno de los cuales fue masacrado, acribillado a puñaladas y dejado hecho un guiñapo en un oscuro rincón del lugar donde ocurrieron los hechos.
Es la eterna incompatibilidad moral y social entre el pueblo honesto, representado por el carabinero asesinado y el populacho envilecedor y envilecido; la chusma infame que defende a punta de puñal el propio veneno que la ha pervertido.
(Artigo publicado no xornal La Hora de Santiago de Chile o 27 de marzo de ... 1951) |
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| MÁIS SOBRE MALOS TRATOS A PRESOS POLÍTICOS |
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 A piques de rematar a 2ª guerra, e coñecidas as brutalidades cometidas polos nazis aos refuxiados e presos politicos nos campos de concentración, os aliados prometen castigas como "criminais de guerra" aos autores de ditos actos. De igual xeito comenta a decisión do goberno francés de Vichy que en unión da Xestapo pretende unha matanza de refuxiados españois...
26 de marzo de 1944
SOBRE MALOS TRATOS A REFUGIADOS Y PRISIONEROS MILITARES Y POLÍTICOS
Por Ramón Suárez Picallo
Las generosas declaraciones del Presidente Roosevelt, avaladas oficialmente por el Gobierno de su Majestad Británica, a favor de los refugiados y presos políticos, víctimas de la prisión nazi, tuvieron que causar viva y favorable impresión en todos los medios democráticos internacionales. En efecto, el ilustre Jefe de Estado norteamericano, declaró que los aliados castigarán, como a “criminales de guerra” a todos los funcionarios responsables del “insano y salvaje” tratamiento dado a los cautivos políticos en los países totalitarios y en sus satélites.
Por su parte, el gobierno británico, suscribe estas declaraciones y llama a los hombres de buena voluntad, de todo el mundo, para que, en la medida de sus fuerzas, ayuden a proteger a los miles de vidas en peligro, que están en las cárceles y campos de concentración, bajo la férula de carceleros y policías, inhumanos, bárbaros y crueles, opuestos a toda idea de derecho y humanidad, consecuentes con la otra de exterminar al adversario, después de hacerle sufrir horrores inconcebibles: hambres, torturas, martirios, y luego después, la muerte alevosa.
Hasta el presente, las Naciones Unidas, sólo pueden ofrecer dos ejemplos de enérgica justicia contra tales criminales: los ejemplarísimos procesos, sentencias y ejecuciones sumarias de Kharkov y los veredictos, también de penas capitales, del Tribunal Francés de Argel, en contra de los verdugos de los campos de concentración del África del Norte, que vilipendiaron, maltrataron y causaron la muerte, la invalidez y la locura a varios refugiados antifascistas franceses, italianos, españoles y de otras nacionalidades.
Pero las declaraciones que comentamos, de los gobiernos de Gran Bretaña y de los Estados Unidos, vienen a confirmar que el ejemplo de la justicia soviética, y el de la Francia combatiente, serán seguidos, en su día, por todos los aliados, para castigar el ultraje a la justicia, a la civilización y al derecho inferido por los nazis y sus lacayos de todo jaez, en las vidas, los cuerpos y las almas de los luchadores por la Libertad y por la Democracia, en la Europa, en el Asia, en el África y en la Oceanía.
Ellas confirman la esperanza de que, tales horribles delitos contra el derecho de gentes, no han de quedar impunes; sino que han de ser severamente castigados, para garantía del futuro orden jurídico y moral de la Humanidad que surja después de esta terrible guerra.
Por eso, tales manifestaciones han causado viva impresión, sobre todo, porque quienes la forman, saben cumplir lo que prometen. Por lo demás, la U.R.S.S. y la Francia, han dado ya el ejemplo, con su justicia, justa, sumaria y expeditiva. Señalaron el camino que los demás habrán de seguir.
¿PREPARA VICHY UNA MATANZA DE REFUGIADOS REPUBLICANOS ESPAÑOLES?
Simultáneamente con las declaraciones de más arriba comentadas, leemos con verdadero sobresalto, una noticia de Vichy, según la cual el Ministerio del Interior de aquella pandilla gubernativa, Philippe Herriot, en un discurso, transmitido por radio, hizo el siguiente anuncio:
“Un ejército de 150 mil republicanos españoles está siendo organizado secretamente en Francia para combatir al lado de las fuerzas de resistencia cuando cuándo suene la hora cero. Esta información fue obtenida por la policía francesa en una incursión contra la sede del Cuartel General del Ejército de Resistencia de Lyon, donde fueron descubiertos numerosos documentos de gran valor acerca de la organización de las guerrillas francesas”.
¿Qué pretenden los de Vichy? ¿Preparan, por dictado y de acuerdo con la Gestapo, una matanza de refugiados republicanos españoles?
Como se sabe, hay aún, en Francia varios miles de españoles republicanos, a los que les fue imposible salir de allí, después de la ocupación alemana. Muchos de ellos por haberles prohibido la salida el Gobierno de Petain y otros por falta de medios. Hay combatientes modestos y algunos lideres: Largo Caballero, Portela Valladares, Nicolau D’Olwer, Federico Montseny, ex ministro, entre otros muchos, se cree que están allí todavía.
Los de Vichy, y sus amos los alemanes, quizá los mantienen como rehenes; es de suponer cómo estarán de vigilados y de perseguidos, sabiendo como se sabe, que aún a trueque de perder la vida, no se sumarán jamás a su causa. Pero de eso, a suponer que hombres, así acorralados, puedan estar organizando contra el nazi-navalista de Vichy, va una gran distancia. Temblamos y con nosotros tiemblan todos los demócratas españoles, ante la posibilidad de que se trate de un pretexto de Francia misma o ya haciéndoles cruzar la frontera, lo que equivale a mandarles frente al piquete de ejecución.
¿Es una respuesta, vengativa, a los procesos de Argel, en los que figuran muchos españoles? ¿Es la preparación de algo referente a España, a la vista de los anuncios de invasión europea? ¿Es el rencor contra los primeros combatientes de esta guerra, “inconvencibles” para los de Vichy y los nazis, a pesar de los malos tratos, de los dolores y de las persecuciones?
No lo sabemos; pero la declaración de Henriot, no augura nada bueno para los cautivos españoles que están en la “mala” Francia. Puede ser un pretexto para acabar con ellos por los medios a que suelen recurrir los “criminales de guerra” a que se refieren Mr. Roosevelt y el Gobierno británico, entre los cuales se cuentan, en muy primer plano, los vendepatrias de Vichy, aterrorizados ante la proximidad de la rendición de cuentas ante su pueblo y ante el mundo.
Por el sí o por el no, ahí esta la noticia, sospechosa y grave, pendiente sobre la cabeza de los republicanos españoles, que aún sufren, agonizan y mueren, en los campos y en las cárceles de la Francia de Laval.
(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o 26 de marzo de ... 1944) |
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| PRESOS POLÍTICOS |
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RSP vive dende o exilio os problemas dos presos políticos e a represión franquista e aproveita os informes emitidos por periodistas extranxeiros, dous ingleses e catro norteamericanos,que se achegaron a Madrid para estudiar e informar da situación dos presos políticos nas cárceres españolas e indica neste artigo algunhas das situacións polas que están a pasar. Este tema será retomado en diversas ocasións como veremos noutras datas.
24 de marzo de 1947
LOS PRESOS POLÍTICOS EN ESPAÑA
Por Ramón Suárez Picallo
Hace unos días, han llegado a Madrid seis periodistas extranjeros; dos ingleses laboristas, y cuatro norteamericanos, pertenecientes, éstos últimos, al Partido Republicano y al Partido Demócrata a razón de dos por cada partido.
Llevaban allí el encargo oficial de sus diarios y el oficioso de sus gobiernos, de estudiar en todos sus aspectos, la situación actual de España, especialmente cuando se refiere a los presos políticos, que agonizaban en sus cárceles.
Uno de estos periodistas es, además, miembro de la Liga Internacional de los Derechos del Hombre, y en calidad de tal, dio a conocer diversas noticias sobre la vida carcelaria en la España catolicísima que gobierna el General Francisco Franco Bahamonde. De ellas damos al curioso lector, unas cuantas tomadas al tuntún; sin mayor orden ni concierto; todas están fechadas en Madrid entre los días primero y quince de marzo:
“Hemos comprobado que el número de presos, por motivos estrictamente políticos en España, es, aproximadamente de cuarenta mil y no de cinco mil, como declaró recientemente el Ministro Falangista de Justicia, Raimundo Fernández Cuesta”.
“Como protesta por la pésima alimentación que se les suministra, los presos de varias prisiones se declararon en huelga de hambre. Incidentes se reportan en la prisión provincial de Granada, en la de Guadalajara, en la de Puerto Santa María, Prisión celular de Barcelona, etc. Los procedimientos de las autoridades para abortar los desórdenes fueron desde las torturas hasta el encierro en celdas de castigo”.
“La alimentación de los prisioneros políticos consiste en algarrobas mondadas, fideos y pescados en estado de descomposición. Todo ello condimentado con agua, ya que las grasas destiladas desaparecen misteriosamente, lo mismo que el café y el azúcar. El desayuno se sirve con malta y leche adulterada y sin ningún sabor.”
“Dos muertos y dos heridos resultaron en un accidente ocurrido en el campo penitenciario de trabajo de Cuelgamuros, dedicado a la construcción de túneles. El día del accidente se requirió a la Cruz Roja para la recogida de los heridos, la que se negó pretextando que no le habían pagado servicios anteriores. Pasó bastante tiempo hasta que los heridos, agonizando entre el frío y la nieve, fueron llevados a la Prisión penitenciaria de Yeserías (Madrid)”.
“La joven vasca, de 20 años, huérfana, Maite de Barrenechea, de Bilbao, hubo de ser operada urgentemente de trepanación cerebral en la Prisión de Mujeres de Ventas, a consecuencia de los golpes que sin justificación alguna le propinó la oficiala del servicio, apodada ‘Veneno’. Su estado ha mejorado pero continua muy grave.”
“Se evadieron de la prisión provincial de Madrid seis presos, tres de ellos llegados de Francia, que estaban a disposición del Juez Especial de Represión de la Masonería y el Comunismo, don José María Ayinat. Éste iba a pedir la pena de muerte para los tres.”
“Por su destacada actuación en la brutal represión de los presos en la Prisión Central de Alcalá de Henares, han sido condecorados por el Gobierno el Inspector General Anastasio Nieto y el inspector Manuel Díaz Duque. El banquete–homenaje costó cien pesetas cubierto”.
Así es, amigo lector, como agonizan en las cárceles de España alrededor de cuarenta mil presos políticos, después que nació y vivió allí, Concepción Arenal, la gran mujer que dijera:
“Odia el delito y compadece al delincuente”.
¿Y los juristas del mundo civilizado? Muy bien de salud, a Dios gracias.
(Artigo publicado no xornal La Hora, de Santiago de Chile o 24 de marzo de... 1947) |
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| FÚTBOL |
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RSP que fala do divino e humano, non podía deixar pasar a ocasión de opinar do que se está a chamar o deporte rei: o fútbol.Velaí pois escribindo sobre a tristura e peche de negocios ou ledicia que estaba a ocasionar na poboación porteña o "Boca" según perdese ou gañase partidos. E ata chega a lembar os seus inicios na práctica do mesmo nos seus primerios anos en Buenos Aires,a partires de 1912, lembranzas que agroman hoxe en Chile ao presenciar un partido do San Lorenzo de Almagro.
23 de marzo de 1947
F Ú T B O L
Por Ramón Suárez Picallo
Yo no sé nada de fútbol. Ni si quiera sé lo que quiere decir la palabra, y sé mucho menos aún de toda la otra jerga agringada que expresa la técnica de este deporte. Recuerdo que Mariano de Cavia, en una columna periodístico–filológica, titulada “Limpia y fija”, le llama a este juego balompié; término que, en verdad no hizo fortuna. Pero pese a esta ignorancia mía, me gusta ir a los buenos partidos para divertirme a costa del público que concurre a ellos. Pensar que 50, 80 o 100 mil personas, en su mayoría serias y bien educadas, viven pendientes de la agilidad de las extremidades inferiores de 22 muchachos jóvenes durante noventa minutos, me parece un verdadero milagro, en estos tiempos consagrados a la rapidez de los movimientos, en la tierra, en el mar y en el aire. Y los gritos, las tallas y las frases aupadoras de los “hinchas”, animando a su equipo favorito, deleitan mi espíritu, viendo cómo la gente aún es capaz de apasionarse y de entusiasmarse por algo, en este pobre mundo sin fe y sin ilusión. Por lo demás, el entusiasmo deportista es uno de los signos de los pueblos, en los periodos de formación creadora, cuando todos sus ciudadanos, desde los ocho hasta los ochenta años, se sientan muchachos.
El impresionante Buenos Aires de hoy, la más grande y bella urbe de lengua castellana y la segunda de todas las que hablan lenguas latinas, se crió al conjuro del amor al deporte; cuando el barrio genovés que preside la calle almirante Brown, cerraba los comercios en señal del duelo, o se echaba a la diversión según hubiera perdido o ganado el “Boca Juniors”, cuando Boedo, el vigoroso barrio obrero popular porteño, que ilustraban entonces, Barleta, Castagnoro y otros escritores nuevos y proletarios de primera línea reñía con los “fifís” de Florida, representados futbolísticamente por River Plate y Gimnasia y Esgrima; cuando –y perdóneme el lector– yo mismo he jugado al fútbol en un equipo de la casa comercial donde trabajaba, frente al de la casa que le hacía competencia. ¡Que partidos aquellos señor y cuánto ha llovido desde entonces! Lo jugábamos en los baldíos que había entre las Dársenas y el Río de la Plata, cubiertos de yuyos, por donde discurre hoy la Avenida Costanera, uno de los más hermosos paseos ribereños de todo el Continente Americano, y quizá de todo el mundo.
Eran aquellos los tiempos de Tesoriere y de Díaz; de Firpo y de Justo Suárez; tiempos de adolescencia de la Argentina madura y lograda de nuestros días, y cuyos descendientes de aquella época formativa -en orden a juventud y a deporte– harán hoy un alarde de aquella gracia, en el Estadio Nacional de Santiago de Chile, a donde nos proponemos ir como en nuestros muy remotos años de juventud -¡Vive Dios que muy remotos!– para aplaudir a los vencedores y a los vencidos, que para nosotros son igualmente estimables, los unos, por saber ganar y los otros por saber perder. El caso es que lo hagan bien, que corran mucho y que las patadas sean firmes y seguras y con buena puntería, hacia cualquiera de los dos arcos.
Mientras tanto, vayan nuestros saludos a los muchachitos de Boedo, desde Caseros a Rivadavia, pasando por las inolvidables encrucijadas de San Juan y Carlos Calvo, que vienen aquí, bajo la advocación prócer y tradicional en el deporte argentino, de San Lorenzo de Almagro.
(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o 23 de marzo de ... 1947)
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| ÍNDICE DE LIBROS PROHIBIDOS |
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 Ao ter coñecemento RSP da decisión do goberno español de prohibir a venda e distribución dos libros que aparecen no Índice de Libros prohibidos do Vaticano,escribe e comenta neste artigo que na citada relación aparte de Victor Hugo e Darwin aparecen os españois Pérez Galdós e Blasco Ibáñez dos que fala ao respecto abondosamente. Remata contando unhas penosas anécdotas que reflexan a probreza cultural deste país no momento do levantamento militar contra a República en 1936, coa queima de todo o que "cheirara a marxismo" e que fixo que levaran ao lume obras de Pereda e Santa Teresa...
22 de marzo de.1947
“INDEX EXPURGATORIUS"
Por Ramón Suárez Picallo
En un rincón apartadito, casi invisible, de su copiosa información internacional, el órgano Decano de la prensa chilena, publicó ayer la siguiente noticia procedente de Madrid:
“La oficina de propaganda del Gobierno notificó a las casas editoriales y a las librerías que se consideraban automáticamente prohibidos en España todos los libros que aparezcan en el “Índice de Obras Prohibidas” del Vaticano.
Dijo que tal decisión se ha adoptado en conformidad a acuerdos entre España y la Santa Sede. El “Index Expurgatorius” incluye las obras de Víctor Hugo, Carlos Darwin y muchos otros escritores de fama mundial, inclusive los novelistas españoles Vicente Blasco Ibáñez y Benito Pérez Galdós”.
Muy rica es, en verdad la lengua castellana, en adjetivos calificativos y en rotundas frases injuriosas, así como en expresivas blasfemias populares, que suelen ser salida adecuadamente para los más iracundos estados de ánimo. Pero no encontramos nada adecuado para representar la angustia, el dolor, la indignación y el asco moral y físico, que la noticia transcrita nos produce, ante el agravio que implica para la cultura española. Porque lo que nos anda dando vueltas en la cabeza, y aflora a las puntas de la pluma, no puede ser estampados en letras de molde, por respeto al casto y morigerado lector de este comentario.
España, cuyo pensamiento libre floreció en los tiempos de Roma, con la filosofía y la moral de Séneca, con los poemas de Lucano y con los ácidos epigramas de Marcial; que iluminó la Edad Media Europea con San Isidoro de Sevilla, con Avicena y Averroes en la Córdoba del Califato y la Granada de los Almorávides; con la sapiente luminosidad de Raimundo Lulio y con la universalidad ideológica, literaria y espiritual de las peregrinaciones a Compostela; que enriqueció el Renacimiento y el Humanismo con los Heresiarcas, los Erasmistas y los juristas de Salamanca, presididos por el insigne Padre Vitoria, que tiene en Fray Benito Jerónimo Feijóo y Montenegro en el siglo XVIII al precursor y al maestro de los Enciclopedistas franceses; que dio al “Despotismo Ilustrado” de los tiempos de Carlos II las figuras de Aranda, Campomanes y Florida Blanca; y después las de Argüelles y de Jovellanos; que cubrió su agitado siglo XIX con los nombres de Larra, de Espronceda y de Zorrilla en las letras; y con los de Mendizábal, Prim, Espartero, Salmerón, Castelar, Pi y Margall y Costa, en la milicia y en la política, cae ahora en la triste condición de sierva intelectual y espiritual del grupo de reaccionarios extranjeros, que formaron hace más de un siglo la famosa Congregación Romana del “Index Expurgatorius”, encargo de oponerle al arte, a la cultura y al pensamiento universales, las vallas de su torpe oscurantismo, como quien quisiera ponerle compuertas al mar.
BLASCO IBÁÑEZ Y PÉREZ GALDÓS
Por fortuna, en nuestras lecturas de libros de autores españoles, no tuvimos jamás en cuenta el famoso “Index” vaticanista. Leímos todos los que cayeron el nuestras manos sin saber si estaban o no prohibidos por la tristemente célebre Congregación romana. Y los hemos clasificado en dos grupos: los buenos y los malos, en su pura significación artística. Por eso, no sabemos cuántos y quienes son los escritores españoles, sobre los que recae la excomunión romana.
Sabíamos, sí, que las obras del famoso sabio jesuita, Padre Mariana, habían sido quemadas en pira por orden de la iglesia; especialmente el “Regis et regibus”, donde justifica el regicidio y el magnicidio, si el gobernante o el príncipe usurpa arbitrariamente el Poder, o viola las leyes juradas ante su pueblo. Sabíamos, también que, Fernando VII el rey traidor y felón, que fue vil criado de los invasores de su patria, mandó quemar los libros de los más claros ingenios españoles, cerrar la Universidad y abrir en su lugar, una escuela de tauromaquia.
Y ahora nos hallamos con que, entre otros muchos, están en la lista de los proscriptos, dos de los más grandes escritores de lengua española de los últimos tiempos; Vicente Blasco Ibáñez y Benito Pérez Galdós.
No es del caso hablar extensamente de cada uno de ellos. Son demasiado conocidas sus vidas y sus obras. “La Barraca”, “Entre Naranjos”, “Cuentos Valencianos”, “Arroz y Tartana”, “La Catedral”, “Sonia la Cortesana”, “El Intruso”, “Los muertos mandan”, “Mare Nostrum” y cien títulos más hablan de la portentosa pluma de Blasco Ibáñez, el levantino insigne, narrando “Un viaje por el País del Arte” y de “La vuelta al Mundo de un novelista”, del “Papa del Mar” y de los “Cuatro jinetes del Apocalipsis”.
En cuanto a Pérez Galdós, quizá ningún escritor del mundo, pueda igualársele en el sentido de convertir en soberana obra de arte, el siglo más triste de la historia de su patria. Los cuarenta y seis tomos de los “Episodios Nacionales”, que van desde la batalla de Trafalgar, hasta la restauración monárquica de 1876 con Cánovas del Castillo, bastarían para consagrarlo en el bronce y en el mármol. Pero, además de ese monumento literario, escribió novelas, dramas y comedias de valor eterno, como expresión viva y palpitante del momento social que le tocó vivir: “Fortunata y Jacinta”, “Celia en los infiernos”, “Antón Caballero”, “Electra”, “Marianela” y “El abuelo”, dignas, por su nobleza de estilo y por su profundidad psicológica, de los más grandes escritores de todos los tiempos y países.
Pues bien, Vicente Blasco Ibáñez y don Benito Pérez Galdós, son escritores proscriptos en España.
“LA PUCHERA” Y SANTA TERESA
Más, al fin venimos a caer en la cuenta de que estamos dando por el pito más alto de lo que el pito vale, o como se dice por aquí “gastamos pólvora en chimangos, animal que no se come”, al decir de Martín Fierro.
El símbolo cultural y literario de la pobre España de nuestros días, está representado en dos sucesos auténticos, ocurrido en una de las más cultas ciudades del Noroeste de España, a poco de producirse la insurrección militar contra la República. Una de las primeras medidas del “movimiento salvador” allí, fue acabar con todos los libros que olieran a “marxismo” y todos los otros que a juicio de la beatería menopáusica, fuesen “deshonestos y pornográficos”.
Los censores se fueron derecho a la mejor librería de la ciudad, en cuyos escaparates vieron “La puchera” de José María de Pereda. “¿La puchera?” es, sin duda alguna, el nombre de batalla de una mujer perdida. Los censores, que sólo habían leído el Catecismo del Padre Astete y la Historia Sagrada de Fleury, además del calendario zaragozano, con el Santoral completo, no sabían que Pereda, el inmortal autor de “Sotileza”, “Peñas arriba” y “El sabor de la tierruca” había sido un insigne escritor católico y monárquico tradicionalista. Y, como primera medida, quemaron todos los tomos de “La puchera” y todos los otros libros del ilustre novelista santanderino.
Pero no fue eso solo. Al lado del libro de Pereda había otro muy curioso que el librero, cultísimo, no vendía. Se titulaba: “La doctora de Ávila ante el tribunal de la Santa Inquisición” Mala mujer debe hacer sido ésta, dijeron los censores. Y quemaron el libro. Los desdichados no sabían que la “Doctora Ávila” era Santa Teresa de Jesús, la insigne poetisa mística y la más grande mujer de todas las Españas de su tiempo, y de todos los tiempos anteriores.
¿Qué tiene, pues de extraño que Blasco Ibáñez y Pérez Galdós sean declarados proscriptos hoy en España? ¿La cultura? ¿Qué importa eso, desde que allí, cultura, se escribe con “K”?
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| CARTA DE DESPEDIDA A UN COMPAÑEIRO XORNALISTA |
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Tal día coma hoxe,fai 61 anos, RSP atopouse coa triste noticia do inesperado falecemento dun compañeiro de redacción do xornal La Hora onde habitualmente escribía e dirixiulle estas fermosas e orixinais verbas onde lle da conta da nova da sua morte e os actos do seu posterior funeral e enterro e proponlle facer e escribir xuntos sobre unhas viaxes que tiñan apalabrado realizar e maniféstalle estar xa preparado...(RSP está a sofrir -por diversos motivos- períodos de obrigado descanso por mor da sua saúde e,de feito, neste mes de marzo de 1949 só publicou tres artigos).
21 de marzo de 1949
UNA CARTA AL “OTRO MUNDO”:
PARA JULIO CORDERO BUSTAMANTE
Por Ramón Suárez Picallo
MI QUERIDO AMIGO JULIO: Ojalá que al recibo de estas cuatro letras mal formadas te halles gozando de perfecta salud y alegría, como yo para mi deseo. La mía buena a Dios gracias para lo que quieras mandar que lo haré con mucho gusto y fina voluntad.
Te escribo así, mi viejo amigo, jefe y compañero usando la clásica fórmula de invocación y salutación aprendida en un texto escolar que se llamaba “La Guía del Artesano” de la que tú y yo nos hemos burlado muchas veces. Y, además, te mando esta carta sin recurrir a los buzones ni usar estampilla de franqueo, pues soy un escéptico en lo concerniente a los servicios postales de éste y de todos los otros mundos conocidos y desconocidos. De todos modos ella llegará a tu poder y yo me habré ahorrado unos cobres de mi escaso peculio.
Pues sabrás amigo Julio que la presente misiva tiene por objeto comunicarte una noticia sensacional que te afecta personalmente, y de la cual, creo que no te has enterado, pese a que tu condición de periodista de raza de buen informador y de diligente reportero. ¡Te has muerto amigo Julio! Entendámonos; lo de que te hayas muerto es un decir propio de gentes ignaras, vulgares y poco doctas frente al problema de la vida eterna dividida en tramos camineros, en estadios temporales o en capítulos de un gran reportaje. Pero, de algún modo, hay que titular el suceso. Lo que pasó fue que tu espíritu chungón, ático y humorístico con algo de Voltaire, un poco de Eza de Queiroz y un mucho de Bernard Shaw, se aburrió de vivir encerrado en la cárcel carnal que lo aprisionaba en este pobre valle de lágrimas y una noche sin decir oste ni moste, voló a otras regiones más claras y más puras donde sin duda, ha de pasarlo mejor que aquí. Y allá estás tú y tu espíritu, mientras que los que fuimos y somos tus compañeros y amigos nos quejamos amargamente por la tremenda sorpresa de la marcha sin pasaporte, sin previo aviso, sin testamento y sin despedida verbal.
Testimonio de tal queja y de la sorpresa fue tu entierro. ¡Oh amigo mío, si hubieras visto tu entierro! Si los ojos de tu espíritu no estuviesen aún alampados ante la visión de la nueva e inédita morada, harías de tu propio funeral la mejor crónica de toda tu vida periodística. Pocas veces en Chile, ni en ninguna otra parte del mundo, la muerte de un periodista ha reunido en torno a sus despojos mortuorios un concurso más universal de gentes sinceramente consternadas y adoloridas. Hubo para ti bellos discursos y hasta presentación de armas, mientras las notas solemnes, hondas y graves, de Chopin, “cubrían la carrera”, a modo de invisible y alado manto de emoción.
Pero de todas esas oraciones –dulce lluvia de notas y palabras amicales- hubo una grandiosa e imponente que no tuvo articulación en los labios: el llanto desgarrado y sin consuelo posible de tus hijos y de tus discípulos y amigos jóvenes que siendo de los ojos que vienen aún pueden llorar por los que se van dejando tras de sí un luminoso ronsel de gratos y armados recuerdos.
Y ahora perdóname la largura de esta carta que por ir como va, para el otro mundo, tiene ya demasiado peso y mucha y muy mala prosa; pero tú sabes –pues me lo tienes reprochado muchas veces- ¿lo recuerdas?- que en esto de escribir suelo ser de tiros algo largos, singularmente, cuando –como en este caso- pongo el corazón en los puntos de la pluma; y además, como todavía sigo escribiendo a mano, no sé medir dimensiones materiales ni ponderar pesos específicos. Por otra parte, esta misiva mía tiene su miaja de egoísmo. Recordarás que hace pocos días me prometiste en tu oficina un viaje a lo largo de todo Chile en el que yo debía narrar varias historias de las que tú naturalmente no creías ni una sola palabra; pero que te gustaban mucho como invenciones mías más o menos ingeniosas. A mi vez te había yo prometido a ti un viaje por mi España haciéndole cruz a toda la Península Ibérica, de A Coruña a Málaga y de Barcelona a Lisboa. No me resigno a cancelar estos viajes. Sólo que ahora, por causa de tu marcha, los iniciaremos desde otro punto de partida; desde algún lugar del Alem infinito; desde esa grande heredad sin linderos de la que te pido me reserves un buen pedazo pues estoy ya preparando las alforjas para ir a tu encuentro. Haremos el gran viaje y escribiremos de él, en estrecha colaboración, una crónica que causará sensación en todos los medios periodísticos de ese otro mundo donde moras. Será nuestra mejor información. Los títulos, los subtítulos y la censura previa correrán de tu cuenta.
¡Hasta entonces viejo amigo, querido compañero y muy respetado jefe!
(Artigo publicado no xornal La Hora, de Santiago de Chile o día 21 de marzo de ... 1949) |
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| A OLIVEIRA |
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 Neste artigo sobre a oliveira na que RSP fala da importancia desta árbore en Chile, remata decindo: "Si yo tuviera tierras en Chile, las cubriría de olivos; para embellecer el paisaje, para ennoblecer la cocina nacional, y para que mis hijos, mis nietos y sus biznietos fuesen ricos y dijesen dentro de cien años “Gloria a quien plantó mis olivares”....".
20 de marzo de 1947
ELOGIO DEL OLIVO
Por Ramón Suárez Picallo
Se informa que un grupo de ingenieros hidráulicos que recorrieron recientemente vastas zonas pampeanas y desérticas de las provincias de Coquimbo y Atacama, ha descubierto en ella la existencia de verdaderos ríos subterráneos que se forman en el macizo cordillerano y corren bajo la tierra ardida y sedienta hasta el Pacífico.
De confirmarse el precioso hallazgo, vendría a variar en forma venturosa la economía chilena, abriéndole enormes posibilidades al norte angustiado. Los técnicos a que nos referimos creen que las aguas subterráneas pueden ser aprovechadas para fertilizar varios centenares de miles de hectáreas de tierra, ahora infértil, sacándolas a la superficie mediante bombas especiales, pozos artesianos y otros medios técnicos bien conocidos en muchos países secos por falta de lluvias o riego de ríos naturales. A tal efecto –según la información publicada ayer en un colega del mediodía– presentara un estudio completo del problema al supremo Gobierno de la República, basado en sus trabajos para que se tomen las necesarias disposiciones y se destinen fondos para tal fin.
La clave del descubrimiento la dieron algunos olivos que viven solitarios allí donde no crece ninguna otra planta, árbol, ni arbusto. Así, el legendario árbol de la paz, símbolo forestal de la civilización grecolatina y mediterránea, santificado en Getsemaní, talado impíamente por algunos déspotas de la Historia para castigar las rebeldías de sus súbditos privándolos del preciado fruto. Cumple también en Chile su misión y su signo civilizador.
Antes de conocer Chile, un amigo muy querido nos hacía su elogio a través de sus frutos y frutas. Se da allí la manzana del Paraíso Terrenal; las uvas que amaron Baco y Dionisio; los melocotones y los albaricoques de la Persia y de la Arabia; las nueces, los higos y las castañas de la leyendas pastoriles. ¡Y hasta se da el olivo!, decía, a manera de supremo bien que puede otorgar de si una tierra privilegiada y pródiga en dones y en bienes.
Tenemos por el olivo una casi ancestral devoción. Lo presentíamos antes de que lo viéramos físicamente, y nos fue familiar enseguida de conocerlo. Lo vimos en toda Andalucía, en Murcia, en Valencia, en Cataluña y en todo el Bajo Aragón, luciendo en días de paz sus colores verdegris tornasolados, sobre el suelo alfombrado de aceitunas. Lo vimos años después, a aquellos mismos, talados impíamente por razones estratégicas de guerra.
En Italia, contemplamos una puesta de sol sobre los incomparables olivares que se extienden en toda la línea férrea, Bolonia–Luca–Florencia, emergiendo de su fondo las torres de Santa María Novella y del Palacio de la Señoría de la gloriosa ciudad del Arno.
Leímos más tarde “Incendio en el olivar” de Grazzia Deledda, la gran escritora sarda –Premio Nobel de Literatura– describiendo las tierras oliváceas, y últimamente, en una Biografía del Mediterráneo, Emil Ludwig atribuye al olivo ser el blasón heráldico del viejo Mar Clásico. Las páginas que les dedica al olivo de España, de Italia, de Francia y de Grecia, son quizá, las más bellas que han salido de su pluma. Y es que el olivo tiene toda la jerarquía del símbolo en nuestra civilización.
Por eso, cuando llegamos a Chile, recordando el elogio frutal de nuestro amigo, hemos buscado el olivo. Lo hemos encontrado en una calle del barrio de Providencia. Un ingeniero agrónomo español nos mostró dos añosos, retorcidos, quizá tataranietos de los de Aragón o los de Andalucía. Hacían guardia a la vera de la calle, uno de cada lado, y la calle, para preservar su vida venerable, hacía allí una curva. Quienes la habían trazado habían sacrificado la línea recta en homenaje a los olivos abuelos y patriarcales. Hace poco hemos pasado por allí y ya no estaban los árboles amigos. La calle, fría, de cemento y macadam , es ahora una torpe línea tirada a cordón, para satisfacer, quizá, el sentido geométrico de algún rastacuero dueño de algún horrible chalet de pergeño exótico o por un mandato de algún edil enemigo de la belleza.
En viajes por ferrocarril, vimos olivos en algunas fincas. Pocos, muy pocos, en relación con algunas plantaciones de girasol, la yerba innoble, que quiere sustituir al olivo en la producción de aceite. El aceite sagrado de los pueblos que hacen de él el soberano aliño de sus manjares; la luz de las lámparas que iluminan sus altares y el acompañamiento, único en muchos casos, del duro pan proletario.
Si yo tuviera tierras en Chile, las cubriría de olivos; para embellecer el paisaje, para ennoblecer la cocina nacional, y para que mis hijos, mis nietos y sus biznietos fuesen ricos y dijesen dentro de cien años “Gloria a quien plantó mis olivares”. Y, además de todo eso, para rendirles un homenaje a las humildes y solitarios pobres y sedientos, que en la Pampa nortina, fueron guías de los ingenieros que descubrieron allí el agua que pasa por debajo de sus raíces.
(Artigo publicado en Santiago de Chile, no xornal La Hora o 20 de marzo de ... 1947) |
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| CRISIS DE CREGOS NA ESPAÑA DE FRANCO |
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 Nesta data a Igrexa Católica celebra o Día do Seminario, celebración que se iniciou en 1935.
RSP faise eco das novas da igresa católica española -hai 63 anos- nas que se fala do escaso número de xóvenes que se adican ao sacerdocio -a pesares das prebendas que están a gozar no réximen franquista- e o número de xóvenes que entran no Seminario é escaso -igual que está a ocurrir no século XXI...
19 de marzo de 1947
CRISIS DE SACERDOTES EN ESPAÑA!
Por Ramón Suárez Picallo
Todo el mundo sabe -o cree saber-, que el actual régimen político español es esencial y fundamentalmente católico, apostólico y romano. Ser sacerdote en la España de nuestros días, equivale a ser militar con mando en plaza, profesor en todos los grados de la enseñanza, consejero y asesor de todas las instituciones del Estado, aval de la buena o mala conducta de los ciudadanos y guardián de la moral y las buenas costumbres públicas y privadas de los españoles.
Así lo han proclamado por lo menos con palabras, y aseverado con hechos, los gobernantes de la Península, desde el llamado Jefe del Estado, hasta el Alcalde Monterilla del último villorriano, con gran contento de la universal beatería, y de cuantos ven, en la religión impuesta desde arriba, la mejor garantía del “orden social existente” y el más fuerte valladar contra las ideas que ellos llaman revolucionarias, materialistas, caóticas y todo lo demás. Por todo ello, cuando en España visten hábitos y ostentan tonsura, cobran de los presupuestos del Estado suculentas congruas y gozan de preferentes atenciones y canonjías.
En tal ambiente y con tales circunstancias, cualquiera creería que la profesión religiosa está en gran auge allí, que la clerecía florece como los rosales en primavera y que todo el mundo aspira, como en los tiempos medievales, a la “sopa boba” conventual. ¡Grave error! En España hay crisis de sacerdotes. No lo decimos nosotros. Lo dice el actual Obispo de Vitoria, Monseñor Ballester, en una noticia que transcribimos, sin quitarle ni ponerle ni punto ni coma, tomada del Boletín Oficial de aquel famoso obispado. Dice así:
“VITORIA, según datos publicados por el Obispo, Monseñor Ballester, de los 2000 sacerdotes con que cuenta la Diócesis, 600 rebasan de los 60 años. Hay 450 casas de religiosas que necesitan capellán para el servicio de la comunidad. Señala quiebras en las vocaciones y un colapso para las nuevas. En los 3 últimos años murieron 145 sacerdotes, habiendo sido ordenados 106. 85 sacerdotes prestan servicios en otras Diócesis y 22 ejercen su apostolado en cinco naciones de América latina”.
Vitoria es, como se sabe, la capital eclesiástica del país vasco, él más católico y cristiano de todos los países del mundo. Y si allí hay crisis de sacerdotes, cómo será en otras tierras españolas, donde la iglesia no llega a tener ni el 20% de adeptos en las masas populares, porque estuvo siempre al servicio de los explotadores del trabajo humano y de la tiranía política.
Es muy del caso recordar aquí el viejo y famoso refrán castellano, que dice:
“Cuando el tabernero venda la bota
o sabe a pez o está rota...”
(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o 19 de marzo de... 1947) |
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| ESTORIL |
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Neste artigo RSP destaca a importancia de Estoril, non só como lugar turístico en sí se non por ser a residencia oficial -no exilio- de D. Juan de Borbón, fillo de Alfonso XIII e aspirante ao trono de España e vetado por Franco. En Estoril reuníanse os monárquicos españois, as veces sen autorización dos franquistas...
18 de marzo de 1947
E S T O R I L
Estoril es un plácido y bello balneario portugués, situado en los alrededores de Lisboa, donde se juntan el Tajo y el Atlántico. Paisaje estupendo de mar, tierra y río, todo verde y azul; es la división geográfica y espiritual de la vieja Lusitania; de allí para el norte está el Portugal lírico de las tierras de pan llevar, extendidas hasta el Miño, el río de las saudades, y de allí para el sur la Extremadura y los Algarbes esteparios y duros, pardos y enjutos.
Pero, más que en estas categorías de pura delectación estética, tiene el Estoril de nuestros días una especial significación política y europea. Allí esta don Juan de Borbón y Batemberg, pretendiente al trono de España; allí esta también el Príncipe Humberto de Saboya, aspirante y destronado de la corona de Italia. Y van por allí de cuando en cuando, don Duarte de Braganza, Príncipe de Portugal; un Archiduque de los Habsburgo y hasta un Conde de París, descendiente de Luis XVIII. Y al lado de ellos “veranean” el más viejo de los republicanos españoles vivos –don Alejandro Lerroux– y don José María Gil Robles, jefe de los católicos monárquicos y ex Ministro de la República.
La Dirección del Turismo del Gobierno portugués –que no es monárquico ni republicano– está encantada. Para la temporada próxima se esperan en Estoril nuevos veraneantes de igual o parecida alcurnia a la de los actuales huéspedes, Príncipes de sangre real, Duques, Marqueses, Condes y demás, procedentes de diversos países, piensan hacer sus vacaciones en la hermosa playa lisboeta.
Mientras tanto son, hoy por hoy, los españoles, los encargados de animar la vida de Estoril. Día pasados, se reunieron allí todos los consejeros del Presidente, para tratar sobre la restauración monárquica en España. Es decir, todos no. Faltó el Duque de Alba y de Berwick, el primero entre los nobles y don Juan Ventosa Calvell el mayor de los plutócratas. Franco no quiso visarles el pasaporte de salida, sabiendo como sabe, que se trata de enemigos de mucho bulto, dispuestos a irle derecho al cajón del pan, y al sillón del Poder. No se sabe qué pensará el doctor Antonio Oliveira Salazar, amo y señor de Portugal, de esta descortesía de su amigo, el Generalisimo gallego, negando visados para ir a la tierra de infieles o de comunistas.
De todos modos, no debió de parecerle bien: Estoril, Cintra, Braga y la misma Coimbra, deben buena parte de su progreso y de su renombre en el mundo, al desentendimiento de los españoles entre sí, desde los tiempos de Felipe II, hasta los de Paiva Couceiro, en los cuales hubo siempre un tácito entendimiento: la salida de los españoles para Portugal y la de los portugueses para España.
(Artigo publicado no xornal La Hora de Santiago de Chile o 18 de marzo de... 1947) |
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| MARIA CASARES DE XIRA POR AMÉRICA |
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Co anuncio da actuación en Santiago de Chile e outras capitais hispanoamericas da Compañia Teatral francesa que dirixe María Belle e na que ten un importante papel a actriz coruñesa, Maria Casares, RSP comenta a obra que representarán e presenta á filla do que fora Presidente do Consello de Ministros e Ministro da Guerra no ano 1936 baixo a presidencia de Azaña como Presidente da República.
17 de marzo de 1947
EL ARTE FRANCÉS VUELVE POR SUS FUEROS
Por Ramón Suárez Picallo
Se anuncia para muy en breve la llegada a la América del Sur de la Gran Compañía Teatral que dirige María Belle, y que ocupa actualmente el escenario de la Comedia Francesa.
Actuará, según las noticias que tenemos a la vista, en el Teatro Municipal de Santiago de Chile, en el Teatro de la Comedia Argentina (antiguo Cervantes), en el Solís de Montevideo, en San Pablo y en Río de Janeiro, con un repertorio extensísimo de obras clásicas y modernas.
Entre otras, la mencionada Compañía representará la última producción de Francois Mauriac, titulada “Le Passage du Malin” sobre la cual la crítica de París hizo grandes elogios con ocasión de su estreno. En esta obra tiene un extraordinario papel una joven artista española incorporada después de la Guerra Civil, a la vida teatral de Francia. Trátase de María Victoria Casares–Quiroga, hija del líder republicano gallego del mismo nombre y apellidos, ex Ministro de Marina, de Gobernación y de Guerra y Presidente del Consejo de Ministros en julio de 1936.
María Victoria es coruñesa, y su aparición desempeñando el papel de primera dama joven en la Comedia Francesa, ha constituido un verdadero suceso artístico en la Ciudad Luz. Tiene ahora 24 años y es poseedora de una dulce voz y de unas manos de prodigio, además de una cautivante belleza física.
Francia, meca del arte en los últimos tiempos, vuelve por sus fueros. Toma y hace suyo los valores universales de todos los países y los lanza al mundo, bajo el sello y el cuño de su impronta inconfundible; en el cine, en las letras, en todas las Artes Plásticas, en la Música y en el Arte hablado, tenía en cetro universal antes de la última guerra, iniciada en 1939.
La catástrofe militar de junio de 1940, que dejó las puertas francas a la invasión nazi, puso un silencio, que parecía mortal, a las manifestaciones de su espíritu eterno. Mas, aquello fue transitorio. Después de la liberación, resucitó su alma, en una alborada plena de gracia, para extender una vez más sobre el mundo su hálito y sus alas.
Y aquí tendremos, dentro de poco, reafirmando su personalidad, sobre un mundo horro y vacío de belleza y enjuto de espiritualidad. Racine, Molliere, Rostand y Mauriac, hablaron por ella reafirmando su pervivencia inmortal en el tiempo y en el espacio.
(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o 17 de marzo de ...1947) |
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| PAU CASALS |
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 Cando o xenial violoncelista catalán Pau Casals cumpliu setenta anos (29 de decembro de 1876), recibiu numerosos agasallos e recoñecementos por parte de distintas institucións e gobernos europeos. RSP únese á celebración cun agarimoso artigo no que fala das homenaxes e recoñecementos que lle adican e conta anédcotas entrañables do artita que coñece -porque as viviu- e exiliado como el por ser opositor ao reximen franquista. Remata o mesmo, co desexo incumplido que poida voltar a súa terra, pois morreu e soterráronno en Puerto Rico (22 de outubro de 1973. Só, co restablecemento da democracia retornou Pau Casals en 1979 a Cataluña.
16 de marzo de 1947
PABLO CASALS Y SUS SETENTA AÑOS
Pablo Casals, el genial violoncellista catalán, acaba de cumplir ahora setenta años de edad. Con tal motivo ha recibido de todo el mundo miles de felicitaciones cordiales. El gobierno francés, en cuyo territorio reside, lo ha nombrado Gran Oficial de la Legión de Honor; otros gobiernos europeos –los escandinavos, el de Suiza, el de Gran Bretaña, el de Checoslovaquia, y el de Austria, entre otros muchos- le ofrecieron al gran maestro iguales o parecidos galardones.
Pablo Casals los rechazó todos en un magnífico gesto. En el caso de Inglaterra se negó, incluso, a dar conciertos, porque a su juicio, esta nación no se portó antes, ni se portará ahora, correctamente, en lo que toca al pueblo español y a sus aspiraciones democráticas. Refiriéndose a su efemérides y a estas demostraciones de afecto que le ofrecen, escribió a un amigo muy querido una carta conmovedora, en la cual hay las siguientes palabras:
“Todo esto me emociona profundamente; pero usted sabe que yo no puedo ser dichoso; todos los míos; separados de mí, esperan el primer día de felicidad desde hace diez años, aquel en que podamos estar juntos con libertad y sin temor. Estos diez años de exilio, lejos de mi familia y de mi tierra me han convencido de que no hay fortuna de la que yo no pueda disponer”.
He aquí la voz de un gran artista, clamante en un mundo indiferente a los postulados más elementales de la justicia; voz la suya, que tiene a modo de coro unísono, millones de voces más que le hacen acompañamiento desde todos los rincones del mundo; la voz de la España peregrina, privada de dar sus resonancias bajo el cielo y sobre la tierra de la Patria.
¿P O R Q U É?
Pablo Casals estaba en Barcelona cuando estalló la insurrección militar contra el régimen republicano español; catalán de buena cepa, sabía todo aquello que iba en contra de la Democracia en España y de las libertades que Cataluña había conquistado en el advenimiento del nuevo régimen después de un opresión bisecular.
Él no se había metido en política; no había hablado de política jamás; su voz y la voz de su patria, hablaban a través de su violoncello, mágico y prodigioso, arrullando las almas con los ecos universales del Bien y de la Belleza. Se quedó a pie firme, al lado de su pueblo para darle el estímulo de su Arte sin par.
Lo hemos visto y oído en la Gran Ciudad Condal, una noche inolvidable. Hacía más de cuarenta horas que bandadas de aviones bombardeaban limpiamente a la bella urbe mediterránea. En el Gran Liceo estaba anunciado un concierto de Pablo Casals. Lo acompañarían la Orquesta Sinfónica de Madrid y la Polifónica de Barcelona. La ciudad estaba a oscuras. La gente se tropezaba una con otra cuando iba hacia el Teatro de las Ramblas. A las 10 de la noche, cuando Pablo Casals estaba en pleno triunfo, comenzó el bombardeo con el consiguiente apagón. Vuelta la luz, el artista insigne habló: Pidió misericordia para los niños, las mujeres y los ancianos, ante el micrófono de la Estación de Radio, que transmitía el concierto a la Europa acobardada. Sus palabras, estremecidas, húmedas de emoción cayeron en el vacío. Y el artista genial volvió a su violoncello. Jamás hemos visto ni volveremos a ver ni a oír igual milagro. El instrumento y el hombre eran una sola cosa, Alma y cuerpo, vibraron en la segunda parte, con resonancias y acentos extrahumanos jamás escuchados en un concierto.
Al final, el público, puesto de pie, tributó a Pablo Casals la más grande ovación que escuchó en todo su gloriosa vida de artista.
ESTE FUE SU DELITO
Pocos días después, salió para el extranjero. Dio conciertos en las más cultas ciudades de Europa, del Asia y del África, cuyo producto económico entregó a sus compatriotas exiliados íntegramente. Leche para los niños, medicinas para los enfermos, pan para los hambrientos y ropa para los desnudos, se llevaron todos sus ahorros y el fruto de su esfuerzo.
Soportó en Francia todo el Periodo de la ocupación alemana, durante la cual las más altas autoridades del Tercer Reich le hicieron propuestas tentadoras para que diese conciertos. Sacrificando su confort, sus comodidades, y a veces la propia vida, se negó en redondo con frases despectivas para quienes le ofrecían la coyuntura. Liberada Francia, volvió a su arte. Dio en Suiza, varios conciertos dedicados a Bach; se negó a ir a Inglaterra y le dice al amigo antes citado:
“Estoy haciendo progresos diarios en mi arte. Ensayo todos los días con el violoncello y despacho con regularidad la correspondencia que recibo de todo el mundo”. “Mientras tanto -agrega– espero ser más feliz en mi próximo cumpleaños. Espero celebrarlo al lado de los míos, en una España democrática y en mi Cataluña liberada”. Así piensa y así habla Pablo Casals, en su cumpleaños número 70, bien vividos y bien aprovechados. Ojalá que cumpla su deseo y el de su pueblo: volver a su dulce Cataluña para ofrecerle el último concierto, sin bombardeos, sin guerra, sin temor y sin angustia.
(Artigo publicado no xornal La Hora en Santiago de Chile, o 16 de marzo de... 1947) |
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| A GUERRA FRÍA NOS INICIOS |
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 RSP viviu as consecuencias "da guerra fría" e as comenta no artigo. Guerra fría é para Suárez Picallo " a guerra encuberta agazapada nos acochos das almas, esperando o momento oportuno para estalar en carraxe e rancores irrefreables, a modo de negativa e viceversa, frente aos empeños de reconstrucción física e moral da Humanidade destrozada..." e critica aos dirixentes políticos (coa excepción de Franklin Delano Roosevelt) que non son quen de encauzar aos seus países a unhas verdadeiras alianzas de paz...
15 de marzo de 1947
¡ÉSTA NO ES LA PAZ!
Por Ramón Suárez Picallo
Nadie que esté dotado en cierto grado, aunque sea mínimo, de sensibilidad política puede fugarse, escabullirse o ponerse al margen de este instante trascendental de la Diplomacia Internacional. Está en juego la tranquilidad del mundo, después de las mayores guerras de todos los tiempos históricos. Y quienes nos hemos dado en cuerpo y en espíritu, en fe y en esperanza al bando de las democracias vencedoras, convencidos de que la Bienaventuranza de una paz duradera, asentada sobre la libertad de los hombres y de los pueblos, sobre la justicia social, y sobre el don preciadísimo del libre albedrío para la criatura humana, sería el premio al ingente sacrificio, estamos desconsolados y entristecidos, ante las obscuras perspectivas que nos ofrece el panorama mundial para el presente y para el próximo futuro.
¡Esta no es la paz que los hombres y los pueblos de buena voluntad esperábamos! Tampoco la guerra en su lata acepción militar y combatiente. Es algo peor, porque es la guerra encubierta agazapada en los escondrijos de las almas, esperando el momento oportuno para estallar en iracundias y en rencores incontenibles, a modo de negativa y viceversa, frente a los afanes de reconstrucción física y moral de la Humanidad destrozada. Los hombres encargados de dirigir los destinos del mundo en esta hora, y de encauzarlos hacia los grandes caminos de bien y de progreso, están engarzados en cativos pleitos internos y externos, o mediatizados por clanes económicos y políticos, sin amplitud de miras y sin ninguna emoción humana que les permita abarcar, de una ojeada, al mundo y a sus pueblos como una comunidad invisible, estremecida en el dolor y en la angustia.
Muchos de ellos cumplieron una gran misión en la guerra; pero son incapaces de repetir la hazaña en la paz. Están gastados, fatigados y espiritualmente destruidos, sin el talento suficiente para retirarse a tiempo, y darle paso a las generaciones jóvenes que valen y saben más que ellos. Están muy por debajo de su misión y son extraños a la emoción de sus propios hijos, como en la famosa novela de Ivan Turgueniev.
Le falta a esta postguerra, la grandeza moral, política y humana que tuviera la otra, la de 1918. Faltan ahora los Briand, los Lloyd George, los Wilson, los Seressemanny hasta los Lepin. Sólo una figura extraordinaria de la última guerra podía estar a igual altura; pero a ese hombre excepcional –Franklin Delano Roosevelt– se lo llevó la muerte, cuando más útil hubiera sido su vida para el género humano. Todos sus otros colegas coetáneos en la gran dirección, son inferiores a su misión y a la hora histórica en que viven.
No es del caso citar aquí los nombres de los pequeños hombres de nuestros días aciagos, ni queremos, tampoco, señalar, específicamente, sus actitudes. El lector medianamente culto y algo informado, los tiene -a los hombres y a las actitudes- en la punta de la lengua, como nosotros los tenemos en los puntos de la pluma. No los citamos por que queremos darle a estas impresiones un carácter, objetivo e impersonal.
Señalamos eso sí, un estado de ánimo, que no es sólo nuestro. Que tiene carácter colectivo en toda una generación. De él se ocupan ahora escritores chilenos y extranjeros filiándolo como la fuente de la angustia y del malestar moral y espiritual de nuestros días.
No queremos ser pesimistas. Europa como Continente rector del resto del mundo durante siglos, está en decadencia, entregada a “fobias” y “filias” increadoras . No sabemos si podrá reponerse a esta tremenda crisis. Desearíamos que recuperara su vieja jerarquía de director del espíritu y de las culturas mundiales.
De no ser así, y aún siéndolo, nuestra fe está puesta en América, como reserva inédita. Sobre todo en esta América nuestra, que cree en la justicia y en la libertad. Poco importa que sus naciones sean físicamente grandes o pequeñas, pobres o ricas en bienes materiales. Importa, sobre todo su juventud, su fe, su virginidad moral y su índole y despensa repleta de frutos.
De ahí la enorme responsabilidad de sus gobernantes, de sus ciudadanos y de las instituciones que representan su pensamiento en esta hora de conservar, ampliar y enriquecer su tradición republicana y democrática; elevar el nivel material, cultural y moral de sus pueblos, desterrar como a cosa exótica y perniciosa, toda idea de tiranía que menoscabe la jerarquía de la criatura humana, es ofrecerle al mundo báculo, y apoyo para salir de esta incierta encrucijada, que no es la guerra ni la paz, que es un oscuro callejón donde están a punto de perderse la fe, la esperanza, la caridad y todas las demás fuerzas creadoras que hacen visible y amable la existencia del hombre.
(Artigo publicado no xornal La Hora, de Santiago de Chile o 15 de marzo de... 1947) |
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| MORTE DE MARX, COMUNA DE PARIS E FIN DO ZARISMO |
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 "Tres datas realmente interesantes para o proletariado revolucionario se conmemoran no mes de marzo: A morte do xenial sabio alemán Carlos Marx, fundador do socialismo científico, o máis grande dos pensadores do seu século...A proclamación da Comuna de París, a primeira revolución de carácter proletario... e a caída do zarismo ruso, a monarquía máis feroz da terra..."
Así comeza este interesante artigo recompilado por Hernán Díaz e editado na publicación La Unión del
Marino en marzo de 1921.
14 de marzo de 1921
TRES FECHAS MEMORABLES
LA MUERTE DE CARLOS MARX, LA COMUNA DE PARÍS Y
LA CAÍDA DEL ZARISMO RUSO
Por Ramón Suárez
Tres fechas realmente interesantes para el proletariado revolucionario se conmemoran en el mes de marzo. La muerte del genial sabio alemán Carlos Marx, fundador del socialismo científico, el más grande de los pensadores de su siglo, que legó al proletariado un cúmulo de enseñanzas que en la actualidad lucha por implantar. La proclamación de la Comuna de París, la primera revolución de carácter proletario, que hizo flamear en la capital de Francia la bandera roja durante un mes, y la caída del zarismo ruso, la monarquía más feroz de la tierra.
A rendir un justiciero homenaje a tales acontecimientos van estas líneas.
La muerte de Carlos Marx
14 de marzo de 1883
Marx nació en Tréveris, Alemania, el 2 de marzo de 1818. Desde muy joven se dedicó con verdadero fervor al estudio de la filosofía. Su maestro fue el célebre filósofo alemán Hegel. Estudió derecho y ciencias sociales en la universidad de Bonn, de la que fue expulsado por haber presentado una tesis contra la propiedad privada y los principios estatuidos. Fundó el periódico La Gaceta Renana, desde cuyas columnas fustigó con su formidable pluma al régimen capitalista, profetizando su estrepitosa caída. Por su participación en acontecimientos revolucionarios, así como por sus artículos periodísticos, fue expulsado de Alemania, de Francia, de Bélgica, de Suiza, siendo su último refugio la ciudad de Londres, ciudad a la que fueron a pasar sus días todos los perseguidos políticos del mundo entero.
El año 1847 reuníanse en Londres los miembros de la Liga de los Comunistas y encargaron a Carlos Marx y a su infatigable colaborador e inseparable amigo Federico Engels, alemán también, la redacción de un programa teórico y práctico para la Liga. El programa fue redactado con el nombre de Manifiesto del Partido Comunista, documento que constituye un verdadero tesoro de enseñanzas revolucionarias. Fue traducido a todos los idiomas y editado por millones de ejemplares. Es para los revolucionarios como el Evangelio para los cristianos. Al través de sus páginas está magistralmente trazada la ruta que han de seguir los trabajadores hacia su emancipación definitiva. Es la sentencia de muerte dictada contra el régimen capitalista. El Manifiesto Comunista termina con estas frases, que podríamos llamar broche de oro: “Tiemblen las clases dominantes ante la Revolución Comunista que se prepara; en ella los trabajadores no tienen que perder nada más que sus cadenas, y en cambio tienen todo un mundo que ganar. ¡Proletarios de todos los países, uníos!”.
Estas últimas palabras se han convertido en el grito de guerra lanzado por todos los explotados del orbe contra sus explotadores. Aun hoy, a los 74 años de ser lanzado, resuena en los oídos de todos los trabajadores, cual sonoro tañido de una campana tocando a somatén.
El 28 de septiembre de 1862 se reunían en Londres delegaciones obreras de todo el mundo para presenciar una Exposición Industrial organizada por el gobierno inglés. Carlos Marx y Federico Engels aprovecharon la oportunidad y celebraron un mitin en el salón Martin George S. Hall, donde se dio por constituida la Asociación Internacional de los Trabajadores, conocida con el nombre de La Internacional, entidad que en cierto momento hizo temblar a la burguesía europea. La burguesía, que tenía a la Internacional un odio atroz, aprovechó las disidencias surgidas en su seno, provocadas por la polémica entre Marx y Bakounine, y la disolvió, encarcelando a sus más valerosos militantes. En el parlamento español la defendieron los famosos tribunos Emilio Castelar, Francisco Pi Margall y Nicolás Salmerón. Llevaba como insignia aquella entidad una sentencia y que todos conocemos: “La emancipación de la clase trabajadora será obra de los trabajadores mismos”.
Más tarde, después de muerto Marx, se reorganizó, pero entonces vinieron a ella una gavilla de traidores que mistificaron las doctrinas del maestro. Todos conocemos su negra historia. Esta Internacional –la que se reorganizó después de muerto Marx– es la que se llama Segunda Internacional Amarilla de Berna. Los revolucionarios rusos, los mejores intérpretes del socialismo marxista, que hoy, para diferenciarse del socialismo amarillo, y respondiendo al primitivo nombre que le diera su fundador, se llaman comunistas, fundaron una nueva Internacional, basada en los principios de la que fundaran Marx y Engels; entidad que conocemos con el nombre de Tercera Internacional Comunista de Moscú.
A más de esta labor práctica en favor de la emancipación del proletariado, Carlos Marx escribió una cantidad de obras cuyo valor científico han reconocido no sólo sus amigos y adversarios, sino que hasta sus más furiosos enemigos y enemigos del proletariado. La más genial de todas es El capital, el libro que más se ha leído en el mundo después de la Biblia y Don Quijote de la Mancha. En esta obra Marx sienta el principio de que el capital es trabajo acumulado no pagado, es decir que, cuando un obrero produce 10, percibe en calidad de salario 3; los 7 restantes los usurpa el capitalista, los que, acumulados, constituyen el capital. Toma como base de su obra la explotación que realizaba el capitalismo inglés sobre los trabajadores. Libro de carácter puramente científico, enriquecido con gran cantidad de citas y datos estadísticos, constituye el fundamento incontrovertible del socialismo revolucionario. Miseria de la filosofía, réplica a una obra de P.J. Proudhon, titulada Filosofía de la miseria, es otra de las obras de gran valía. En ella refuta las teorías pequeño-burguesas de Proudhon sobre la pequeña propiedad. Establece Marx la desaparición de la pequeña burguesía, como consecuencia del desarrollo de la maquinaria, que al arrojar al mercado productos mejor confeccionados y más baratos, anula la pequeña industria, colocando a sus dueños en condición de proletarios, obligados a alquilar su fuerza de trabajo a las grandes empresas capitalistas.
Crítica de la economía política, Precios, salarios y ganancias, Revolución y contrarrevolución y La guerra civil en Francia son también obras de gran valor científico y revolucionario.
Los principios esenciales de su doctrina, descubiertos por él y que le dieron la inmortalidad son los suguientes:
El materialismo histórico. Principio según el cual todas las formas políticas, jurídicas y sociales dependen de la forma económica de producción de las sociedades, que por lo tanto aquellas formas no pueden ser modificadas fundamentalmente sin que desaparezca la causa que las determina: la forma de producción, la propiedad privada.
La lucha de clases. Principio según el cual, al existir entre las clases sociales antagonismo de intereses, existe de hecho una lucha entre ellas. Al ir desapareciendo las diversas clases intermedias que existían en las sociedades antiguas, esas clases se van polarizando hasta convertirse en dos: explotados y explotadores, proletarios y burgueses, que son las que han de encontrarse en la batalla definitiva para la supresión de esas clases, desapareciendo los intereses que las determinan, implantando una sociedad de productos basada en la igualdad económica, base de todas las igualdades.
Marx pregona que los trabajadores como clase explotada deben aceptar esta lucha, haciéndola cada vez más irreconciliable, hasta llegar a una situación en la que la convivencia sea imposible y se produzca la batalla final. Además de estas dos leyes, descubrió Marx otras no menos importantes, tales como la teoría del valor,2 la concentración capitalista, que por sus fundamentos científicos nos sería imposible sintetizar en un artículo.
En la ciudad de Londres, el 14 de marzo de 1883, aquel formidable cerebro dejó de concebir grandes ideas. Aquel corazón que latiera al unísono con el corazón de las multitudes explotadas dejó de latir para siempre. Sus restos están sepultados en el cementerio de Birmingham.
En el 38º aniversario de su muerte, cuando sus ideas tienden a convertirse en una bella realidad, el proletariado se inclina reverente ante el recuerdo del venerable patriarca.
La Comuna de París
18 de marzo de 1871
Los ejércitos prusianos golpeaban a las puertas de París. El pueblo pedía armas para rechazar al invasor. El gobierno había traicionado a la nación y había huido cobardemente. El pueblo se dio cuenta de la traición y la revolución se produjo. La revolución que había sido impulsada por un sentimiento patriótico, se transformó en revolución social. La bandera roja flameó en toda la capital de Francia. He aquí cómo un cronista relata la proclamación [...] de la Comuna: “Los individuos del comité central aparecieron en el tablado. Ranvier se adelantó y dominando la emoción, ante un silencio religioso, pronunció la frase solemne: «En nombre del pueblo de París proclamo la Comuna». Las bandas y tambores tocaron a generala y más de doscientos mil pechos entonaron la Marsellesa”.
La burguesía francesa, con el perro Thiers a la cabeza, apoyado por los enemigos de la víspera, los soldados prusianos –caso clavado de patriotismo capitalista–, iniciaron la tarea de ahogar en sangre la revolución comunista. Versalles –varias veces histórico– era el centro de los esbirros.
Del Diario Oficial de la República Francesa bajo la Comuna transcribimos dos manifiestos que denotan el estado de ánimo de los revolucionarios parisienses y que dicen así:
El pueblo de París a los soldados de Versalles. Hermanos: La hora del gran combate de los pueblos contra sus opresores ha llegado. ¡No abandonéis la causa de los trabajadores! ¡Portaos como vuestros hermanos del 18 de marzo! ¡Uníos al pueblo del cual formáis parte! Dejad a los aristócratas, a los privilegiados, a los verdugos de la humanidad, defenderse a sí mismos y el reino de la justicia será más fácil de establecer. ¡Abandonad las filas! Entrad en nuestros hogares. Venid con nosotros en medio de nuestras familias. Seréis acogidos fraternalmente y con placer. El pueblo de París tiene confianza en vuestro patriotismo. – París, 3 de Prairial, año 71. La Comuna de París
La Comuna al pueblo de París: Levántense todos los buenos ciudadanos. ¡A las barricadas! ¡El enemigo está en nuestros muros! ¡Nada de vacilaciones! ¡Adelante, por la República, por la Comuna y por la Libertad! ¡A las armas! – París, 3 de Prairial, año 71. – El Comité de Salud Pública: Antonio Arnaud, Billioray, Eudes, P. Gambón, G. Ranvier.
La revolución había sido aislada en París. Bien pronto Thiers pudo sofocar el levantamiento y al mes de proclamada la Comuna caían sus últimos valerosos defensores.
La reacción burguesa contra el pueblo fue brutal, espantosa. Fueron guillotinados hombres, mujeres y niños por centenares. Los presos fueron por miles. La famosa revolucionaria francesa Luisa Michel, llamada en Francia la “Virgen Roja”, exclamaba ante el tribunal que la juzgaba: “¡Libertad, libertad, cuántos crímenes se cometen en tu nombre!”. Esta extraordinaria mujer prestó grandes servicios a la revolución, dirigiendo el comité femenino de auxilio a los heridos comunistas unas veces y otas estando personalmente en las barricadas alentando a los revolucionarios en los momentos del combate, tomando ella misma las armas contra los mercenarios.
Este glorioso movimiento revolucionario dejó profundas enseñanzas que los revolucionarios rusos aprovecharon para su revolución. Es interesante leer sobre el particular un folleto escrito por Lenin –el jefe de la Comuna Universal– titulado “Las enseñanzas de la Comuna de París”.
Nuestro mejor homenaje a aquellos mártires es bregar por cumplir el juramento de Luisa Michel. ¡Vengar los crímenes de la burguesía a la mayor brevedad posible, proclamando la Comuna Universal! Sobre las tumbas de los mártires de París brota la verde yerba de la esperanza. ¡Cultivémosla!
La caída del zarismo ruso
17 de marzo de 1917
La odiosa dinastía Romanoff caía estrepitosamente bajo el peso de sus inmensos crímenes.
Aquella raza, idealista hasta la exaltación, cuyos dolores cantara magistralmente Gorky, rompió en un gigantesco esfuerzo el primer eslabón de la cadena milenaria. El ejército ruso, cansado y agotado de tres años de guerra, en los que había sufrido derrota tras derrota, volvió sus armas contra los opresores y proclamó la revolución. El monstruo Nicolás II firmaba su abdicación y la Duma (parlamento ruso) asumía la dirección del poder; pero el pueblo ruso no quiso detenerse en una revolución meramente democrática burguesa, y la llevó a sus máximas consecuencias derrocando al gobierno de Kerensky y dando el poder a los soviets (consejos de obreros, soldados y campesinos).
A pesar de ser la revolución de marzo de 1917 una revolución semiburguesa, hasta que en octubre del mismo años los bolshevikis se adueñaron del poder, no por eso deja de tener una importancia trascendental. El victimario del pueblo ruso inició aquel día su “vía crucis”, que debía terminar con su muerte.
La trágica prisión de Pedro y Pablo, en la que fueron torturados cientos de obreros por el delito de pensar, fue abierta. La trágica Siberia devolvió al pueblo ruso cientos de miles de prisioneros, muchos de ellos en estado casi agónico, que habían sido deportados allí por el zar y sus degenerados secuaces, por el delito de soñar con una sociedad más justa.
Desde la revolución de 1905, que fue ahogada en sangre por la reacción, en el corazón de cada ruso existía un volcán de odio contra la sanguinaria casa real. Las organizaciones secretas funcionaban y se extendían. El partido bolsheviki creció vertiginosamente. Los líderes del pueblo ruso desde el destierro lanzaban proclamas a millares, socavando los cimientos del carcomido edificio de la burguesía y del zarismo rusos. Todos aquellos odios hicieron irrupción el 17 de marzo de 1917, iniciando aquel gran pueblo la era de su emancipación definitiva.
Al través de los libros de los escritores rusos, desde Tolstoy, Turgueneff, Dostoyevsky y Gorky, se dejaba traslucir el dolor de la raza eslava, a la vez que se afirmaba el anhelo ferviente de romper sus cadenas seculares. Al cumplirse el 4º aniversario de romper su primer eslabón, nuestro augurio porque en su marcha triunfal venzan todos los escollos hasta llegar a la meta deseada. Para los caídos en defensa de la libertad, nuestro sincero homenaje. ¡Gran pueblo eslavo, salud!
RAMÓN SUÁREZ
BUENOS AIRES, MARZO DE 1921
1. La Unión del Marino, marzo de 1921, pg. 3. Este texto, que históricamente contiene algunos errores de detalle, tiene en verdad el valor de mostrar la preocupación pedagógica de Ramón Suárez, que se observa en su claridad y en la reiteración de ciertas indicaciones y consignas arquetípicas, todo lo cual va prefigurando un lector poco instruido o que recién se está incorporando a la cultura de izquierda.
2. Aun cuando el primer teórico que se ocupó de la teoría del valor fue el sabio economista inglés Adán Schmit [sic, por Adam Smith], fue Marx el que le dio fundamento y valor científico. Por eso afirmamos que fue Marx su descubridor. [Nota de Ramón Suárez]
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| FLORENCIA BOMBARDEADA |
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A encantadora cidade de Florencia, que tan fonda impresión causou a RSP cando a visitou no ano 1926, ao coñecer agora a nova de que a "ilustre Meca do arte italiano" foi bombardeada prodúcelle unha profunda angustia e pena.
13 de marzo 1944
FLORENCIA BOMBARDEADA
Por Ramón Suárez Picallo
Tal como lo temía el mundo civilizado, ha sido bombardeada, desde el aire, la bella y prócer ciudad de Florencia; la cuna del Renacimiento italiano, la tumba serena de artistas, humanistas y poetas; la ciudad-reliquia, Biblioteca y Museo, guardadora de opulentos tesoros, insustituibles, representativos de la gran aportación que hizo Italia a la civilización Occidental y Cristiana.
La noticia nos ha conmovido hasta los tuétanos del espíritu, por que sabemos lo que es un bombardeo aéreo, y porque, Florencia figura entre nuestros mejores recuerdos de Italia y del pueblo italiano. Es de suponer, casi es de asegurar, que los pilotos aliados, que tuvieron a su cargo la ingrata y dolorosa tarea, pusieron todo el cuidado, la emoción y el esfuerzo necesario, para que sus bombas no cayeran fuera de los objetivos puramente militares y no alcanzasen a puntos y cosas, cuya destrucción nunca podría perdonar el mundo culto.
Debemos pensarlo así, sabiendo como sabemos, que los jefes aliados encargados de la dirección de la guerra de Italia, hubieron de renunciar, muchas veces, al logro de positivas ventajas estratégicas por no atacar monumentos históricos y artísticos; la misma Florencia, convertida por los nazis, desde hace mucho en fortín, depósito y nudo de comunicaciones bélicas, si sólo se atendiese a las puras necesidades militares, tendría que ser bombardeada antes. No lo fue mientras no se supo, positivamente, que el enemigo aprovechaba, precisamente, para utilizarlo en su favor este respeto de los aliados por la Civilización y sus obras maestras.
El caso de Monte Cassino, el de Roma mismo, y otros que se dieron, y que se darán en Italia, tan rica en tesoros, se repite con Florencia; los nietos de Atila haciendo la guerra, no contemplan más finalidad que la de ganarla, o prolongarla inútilmente, arrasándolo todo; arrasando, con especial saña, aquellos bienes espirituales y artísticos, para los que su genio fue siempre negado. Y, cuando no los arrasan, los profanan, convirtiéndolos en objetivos militares, erizando de cañones y ametralladoras, monasterios y museos, bibliotecas y catedrales, con la aviesa intención de que los arrasen los de enfrente para cargarles, luego, la responsabilidad. Es una manera innoble y desleal de hacer la guerra pero, es por eso mismo, un manera muy nazi, practicada especialmente en Italia, desde que su pueblo les expresó, y les expresa diaria y clamorosamente, su más rotundo repudio.
Sobre este particular, nadie se llama a engaño, a pesar de ciertas lamentaciones y protestas; todo el mundo sabe quienes son los responsables de la destrucción del viejo Monasterio Benedictino de Monte Cassino, de los bombardeos de Roma, y, ahora, de los de Florencia; lo son aquellos que, sin respeto para el Arte, la Cultura y la Fe, convirtieron sus monumentos en parapetos, y, quizá las grandes Galerías Pitti y de los Oficios, en viles almacenes de intendencia militar. Sobre ellos recaerá, en su día, el fallo condenatorio de la Historia. Sobre ellos, y sobre su maldita invención, de la “guerra total”, causante en gran parte de tan abominables e irreparables depredaciones.
De todos modos, no podemos reprimir nuestra angustia ante el bombardeo de Florencia, la ilustre Meca del Arte Italiano; nos angustiamos, y sentimos en el alma el tremendo remezón, explosivo y destructor, que sintieron sin duda en sus tumbas, los inmortales florentinos, que reposan en Santa María dei Fiori y en Santa María Novella, a la vera del Arno, remecido, también, y estremecido cuando iba susurrando versos del Dante, o comentando decires de Machiavello, por debajo de los viejos y gloriosos puentes.
(Artigo publicado no xornal La Hora, de Santiago de Chile o día 13 de marzo de ... 1944) |
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| FUSILADOS POLO FASCISMO NA GUERRA CIVIL |
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 Como resultado das opinións noutro xornal chileno comparando o Chile da época (1947) cos tempos previos á guerra civil española (1936)RSP critica e polemiza neste artigo, sobre os causantes do levantamento en España así como das mortes ou fusilamentos causados ampliando eses datos con nomes e apelidos...
12 de marzo de 1947
VUELTAS A UNA NORIA QUE NO DA AGUA
Por Ramón Suárez Picallo
Don Ricardo Cox Méndez, el más obsecuente y eficiente panegirista del régimen franquista en Chile, vuelve a las andadas, tratando de demostrar lo indemostrable. Ayer no más, desde la página editorial de “El Diario Ilustrado” un poco tardíamente se refiere a una carta que su Excelencia el Presidente de Chile, dirigió con fecha seis de enero, al Presidente de partido Agrario Laborista, replicado a un parangón que hacía entre el Chile de hoy y la España republicana de los meses inmediatamente anteriores al estallido de la guerra civil.
El señor Cox Méndez, transcribe del texto presidencial, el siguiente párrafo:
“Si alguna similitud existe en las horas en que vive Chile hoy con las que vivió España ante del levantamiento fascista contra el Gobierno republicano, es que entonces como ahora, los elementos políticos, que en el fondo de su espíritu son antidemocráticos, crearon también un clima de pánico, so pretexto de que el comunismo destruiría todas las instituciones”.
Y agrega luego don Ricardo, a modo de comentario por su cuenta, esta verdad grande como un templo:
“Se deduce de esta cita, que en concepto de S. E., habrían sido los derechistas españoles y no los izquierdistas, principalmente los comunistas, los verdaderos responsables de pronunciamiento militar del 18 de julio de 1936; es decir, de la guerra civil española”.
La teoría del S.E., es ésta: los derechistas eran todos fascistas; odiaban por consiguiente la democracia, y para derribarla concibieron el proyecto de crear “un clima de pánico”, so pretexto que el comunismo destruiría todas las instituciones.
Pues claro que fue así señor, ¿O es que fueron acaso los republicanos los que se sublevaron contra el Gobierno de la República?
Y ya en plan de información y de exégesis, sigue diciendo el panegirista del franquismo, refiriéndose a las consecuencias de la abominable traición, apoyada por Hitler y por Mussolini:
“Ochenta y cinco mil novecientos cuarenta españoles (en el número se quedó corto el señor Cox Méndez) fueron sus víctimas, entre ellos Presidentes de las Cortes, Ministros de Estado, Ministros de las Cortes de Justicia, Generales de Ejercito, Almirantes y altos Jefes de la Escuadra, Obispos, Sacerdotes y Monjas”.
C I E R T Í S I M O
Aunque parezca extraño, estamos de acuerdo con el señor don Ricardo, a quien el insobornable subconsciente, le ha jugado esta vez una mala partida. Sólo que en la enumeración jerárquica de las víctimas, le falta agregar médicos, abogados, poetas, obreros, marinos, campesinos, millonarios, gobernadores y profesores de todos los grados de la enseñanza pública española.
Y como queremos que las cosas queden en su lugar, vamos a ilustrar, con nombres y apellidos, la información a que venimos aludiendo.
Efectivamente, han sido fusilados los generales, Salcedo, Caridad Pita, Batet, Romerales, Aranguren, Cabrera, Núñez del Prado y otros: lo fue también el almirante Azarola, Comandante en jefe de la Base Naval de El Ferrol, junto con más de dos mil marinos de la Escuadra Española; fueron igualmente fusilados los Gobernadores civiles de La Coruña, Lugo, Orense, Pontevedra, Logroño, Ávila, Sevilla; Badajoz, Soria, Oviedo, Valladolid y otras capitales de provincias que ahora no recordamos.
En cuanto a diputados, fueron pasados por las armas, más de un centenar, pertenecientes a todos los partidos políticos, de la Derecha a la Izquierda, pasando por el centro. He aquí algunos nombres; Manuel Guzmán, millonario de Izquierda Republicana; José Miñones Bernárdez de Unión Republicana, abogado y gerente de una gran compañía de Electricidad; José Bilbatúa, socialista; Martín Barrera, abogado defensor de los derechistas en el proceso por la “sanjurjada” de agosto de 1932; Rafael Villatela, republicano moderado y, así hasta llegar a más del ciento.
¿Profesores? Treinta y siete, sólo del Instituto de Segunda Enseñanza y de la Escuela Normal de Teruel, fusilados en un ¡sólo día. Leopoldo Alas María Tenreiro, ilustre matemáticas y astrónomo de Compostela, fusilado con Ángel Casal, editor que estaba imprimiendo el “Codex Calixtinus”, cuando lo detuvieron. Sólo en el distrito de Santa María de Ortigueira fueron fusilados o asesinados 10 maestros de escuela.
¿Médicos? El doctor Albornoz, de Vigo, don Manuel Vega Barrera, de Lugo, el doctor Jaime Quintanilla de Ferrol y doscientos más.
¿Magistrados? El señor del Pedregal, Presidente de la Audiencia de Madrid, asesinado por Falange Española, por dictar un fallo condenatorio para uno de sus pistoleros.
Y cuando a los religiosos, ahí está el libro del gran católico vasco, señor Basaldúa, titulado “En España sale el sol”, con la lista de sacerdotes y monjas fusilados, encarcelados y encarnecidos. Sin excluir, naturalmente, a las más altas jerarquías de la Iglesia Española; el emérito purpurado, Monseñor Vidal y Barraquer, Cardenal Arzobispo de Tarragona –la vieja “Tarracus Augusta”, primera sede católica de España– muerto en Suiza como exiliado político; Monseñor Mateo Mujica, Obispo de Vitoria entonces, y ahora Obispo titular de (VER) Cinna, también exiliado después de haber sido perseguido.
El Canónigo Vásquez Camarasa, exiliado político en Francia, fallecido recientemente en Burdeos, el más grande orador sagrado en la lengua castellana de los últimos tiempos.
Pues bien: todas estas víctimas –y decenas de miles de idéntica significación y jerarquía– fueron sacrificados en las zonas donde Franco y su régimen, ejercieron el poder total, el control absoluto desde los primeros instantes de la insurrección.
Ahora se trata de desconocer esto y sabemos por qué: se trata de darle vueltas a una noria que ya no da agua. Todo el mundo sabe lo que fue y significó la guerra civil española, como preludio de la recién terminada guerra mundial. El tema está agotado. Cuando más, sirve de cuando en cuando, para hacer política antidemocrática, arrimándole la poca agua que pueda dar, tras muchas vueltas y revueltas, al remolino de la reacción mundial, que no se atreve a dar su verdadero nombre, totalitario y filofascista.
(Artigo publicado no xornal La Hora de Santiago de Chile o 12 de marzo de... 1947)
Tamén aparece na escolma de LA FERIA DEL MUNDO, publicado polo CCG en 2008 |
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| CONSUMO DE PEIXE EN CHILE |
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Unha vez maís comprobamos a participación de RSP na iniciativa de animar aos chilenos a consumir peixe... Afirma tamén que, os republicanos españois afincados no país axudaron con seus hábitos alimentarios a dito incremento para concluir dicindo que "...sabemos hasta de un diputado español, abogado y periodista, muy aficionado a la política y a la literatura, que va a publicar muy pronto un libro titulado “Cuatrocientas maneras de guisar y de comer pescado”, expresa referencia a sí mesmo.
11 de marzo de 1944
UNA CAMPAÑA FRUCTÍFERA: LA PESCA CHILENA
Por Ramón Suárez Picallo
Tenemos el placer, y el honor de contarnos, modestamente, ante todo entre los colaboradores de una de las más fructíferas campañas realizadas en Chile, en pro de la pesca; y por lo tanto en pro de la economía nacional, que tiene en ella, unas magníficas perspectivas presentes y futuras.
El gran esfuerzo, alentado y dirigido por el gobierno, y secundado, admirablemente por la prensa, la radio, la cátedra y todos los otros medios de divulgación de problemas de interés público, está a punto de lograr sus primeros objetivos: Hoy, todo el mundo está convencido de que la Nación chilena tiene en su mar, rico y extenso, una nueva e insospechada fuente de riqueza; se sabe, también, que el pescado, consumido en gran escala, constituye un elemento muy valioso para enriquecer la dieta popular, harto pobre en valores nutritivos; se entiende, asimismo, que Chile debe buscar urgentemente, un sustituto a la carne, que importa y paga muy cara, y que ese sustituto puede serlo, ventajosamente el pescado, fresco, salado y conservado.
Se han quebrantado muchos prejuicios acerca del pescado como alimento habitual y diario, e incluso se progresó notablemente en orden a su preparación culinaria. Escribimos en Valparaíso, donde no hay un solo restorán, modesto o lujoso, que no sirva pescado y mariscos al mediodía y a la noche, guisado de maneras distintas, algunas verdaderamente exquisitas.
Especies antes menospreciadas -rodeadas algunas, hasta de leyendas supersticiosas- como la merluza, la sardina, el pulpo, la raya, la lisa y otras, constituyen hoy, gracias al aliño y aditamento adecuados, platos sabrosísimos abundantemente consumidos y muy deseados. Comienza a crearse en Chile “una cultura del consumidor de pescado”, base importante para el progreso de la industria pesquera y de sus resultados económicos.
Sobre el particular, es de justicia registrar el dato de que los españoles – especialmente los refugiados republicanos– han contribuido a todo esto, en mucha cuantía, como pescadores, como industrializadores y, además, como consumidores. Pocos españoles hay que no sean capaces de beberse, con delectación una botella de buen vino blanco a manera de aperitivo; pero para ello, necesitan “para hacer boca”, una tajada de merluza frita, una buena docena de sardinas, una ración de pulpitos o un plato de camarones, según las disponibilidades económicas de cada cual. Y así, de plato en plato, y de vaso en vaso, el aperitivo muchas veces se trueca en almuerzo opíparo. Por lo demás, su labor por estas costas, es ya conocida y muy reconocida su aportación al progreso de esta nueva industria chilena, en sus múltiples aspectos. Y lo que vendrá; porque sabemos hasta de un diputado español, abogado y periodista, muy aficionado a la política y a la literatura, que va a publicar muy pronto un libro titulado “Cuatrocientas maneras de guisar y de comer pescado” .
Por otra parte, cabe destacar el interés extraordinario del Gobierno, puesto en torno al problema, especialmente en los últimos cuatro años. Efectivamente, los organismos del estado vinculados a él, pese a todos los avatares políticos, han seguido una línea de continuidad admirable, en procura de hacerlo problema vivo, palpitante y de interés general; desde los elementos técnicos y los estímulos del crédito, hasta la disposición de varios millones destinados a estructurar un completo plan de fomento de la pesca, el gobierno democrático dio todo cuanto podía dar. Sabía el gobierno, que en esto, como en el milagro bíblico, los frutos serán al ciento por uno.
Los resultados los tenemos hoy en parte a la vista, en dos noticias: una publicada por “La Hora”, en la que se informa de los notables aumentos logrados en el último año, en orden a la producción pesquera que alcanzó, en 1943, la alta cifra de 31 millones de kilos de pescados, con una exportación, industrializada, de cerca de un millón de kilos. La otra noticia se refiere a una reunión –que está celebrándose cuando escribimos– de altas personalidades representativas de la marina, la economía, el trabajo, el gobierno y el público consumidor, en la que se estudia un plan completo sobre industria, distribución, venta y consumo de la pesca, no sólo en el Puerto, sino que en todo el país.
Y aún podríamos hablar de dos o tres restaurantes con menú a base de pescados y mariscos, y hasta de unas “freidurías populares”, en proyecto para diversas ciudades, todo tendente al mismo fin, y como resultas de las campañas a que nos referimos al principio.
De todo ello hay una deducción optimista: Chile tiene a la vista en vía de logro pleno, una nueva y grande industria, una inagotable fuente de riqueza, en los frutos, abundantes y exquisitos, de su largo y bello mar.
(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 11 de marzo de ... 1944)
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