A. C. Irmáns Suárez Picallo - Sada


Este blogue nace co obxecto de difundir a actividade da A. C. Irmáns Suárez Picallo, así como de recuperar e por a disposición do público diversos materiais de interese sobre o noso pasado,ao tempo que damos a coñecer os artigos escritos por Ramón Suárez Picallo e outros autores sadenses.
Estruturamos o blogue en varias seccións, nas que terán cabida noticias de actualidade sobre as nosas actuacións, artigos, textos históricos, fotografías...


Visitas (desde o 05/08/2010)





Únete a nós!
comisionsuarezpicallo@gmail.com
 CATEGORÍAS
 GALERÍAS FOTOGRÁFICAS
 RECOMENDADOS
 BUSCADOR
 BUSCAR BLOGUES GALEGOS
 ARQUIVO
 ANTERIORES
 DESTACADOS

FREI BENITO FEIJÓO
Ante a petición dun estudiante solicitandolle información sobre o Padre Feijóo, RSP publica este artigo, tal día como hoxe pero de hai 60 anos, sobre o frade benedictino Benito Jerónimo Feijóo e Montenegro, natural de Casdemiro (Ourense). Non é este o único artigo que publicou sobre o frade Feijóo,pois xa no ano 1943 con motivo de cumplirse o 267 aniversario do seu nacemento, RSP adicoulle un amplo e documentado artigo que engadimos a continuación.


31 de marzo de 1950

EL PADRE FEIJÓO


Por Ramón Suárez Picallo

Un joven estudiante del sexto año de humanidades nos pregunta quién fue, qué fue y qué hizo el Padre Feijóo. Y agrega a su pregunta : Nos toca como punto inicial en los estudios de Literatura de nuestro último curso, hablar de la vida y de la obra del ilustre monje español, y no son muchas ni muy claras las noticias que tenemos al respecto. Por lo demás -continúa nuestro preguntón– así como en algunos diarios se da como información el Evangelio del día, no estaría de más que se diesen, para informe de los estudiantes, notas sobre los temas humanísticos y literarios que debemos estudiar.

Ustedes, los periodistas, suelen hacer amenos y agradables los problemas más abstrusos e intrincados. ¿Quiere usted decirme algo acerca del Padre Feijóo?

Y nosotros, que agradecemos toda pregunta, insinuación y sugerencia que pueda darnos pie para hacer nuestro trabajo cotidiano, contestamos muy gustosos la pregunta de nuestro joven amigo.

Fray Benito Jerónimo Feijóo y Montenegro nació en la aldea de Casdemiro, feligresía de Santa María de Melías –provincia y distrito de Ourense– el día 8 de octubre de 1676 y murió en Oviedo el 26 de septiembre de 1764.

Escribió acerca de Astronomía, Medicina, Artes Plásticas, Geografía, Economía, Filosofía, Metafísica, Matemáticas, Historia Natura y Derecho Político. Combatió con ardor las supersticiones de su tiempo –los milagros, el mal de ojo y los hechizos, siempre dentro de la más estricta doctrina católica– por lo cual tuvo que habérselas con la Iglesia española y con la Inquisición en un célebre juicio del que salió bien y a muy duras penas.

Era por entonces Pontífice Romano Benedicto XIV, quién tenía de Secretario al ilustre Cardenal Quermi; éste declaró, en documento publico memorable que si no supiese el idioma castellano, lo aprendería sólo para poder leer en su lengua original, una de las Cartas Eruditas del benedictino Fray Benito Feijóo y Montenegro. La Santa Sede interfirió el proceso, para evitar la condena del insigne polígrafo, y por eso fue a la cárcel.

Pero tuvo aún otros méritos el eminente sabio, junto con su hermano de hábito Fray Martín Sarmiento, inició el renacimiento de una de las más viejas Culturas de la Península Ibérica, el delicioso cielo literario de los trovadores galaico–portugueses de la Edad Media, y la sabiduría popular de su pueblo. Escribió magníficos versos, y fue el primer hombre de sutiempo que planteó, con razones muy valederas, una tesis política según la cual los españoles de España y los españoles de América eran -o debían ser- política y jurídicamente iguales.

Tuvo feroces enemigos, especialmente religiosos de otras órdenes, alguno de los cuales dijo que el Padre Feijóo debía erigírsele una estatua glorificadora y luego al pie de ella, quemar en pira todas sus obras. El deseo de los enemigos de Feijóo –y de la culta Orden benedictima de que formó parte toda su vida- se cumplió en su mejor aspecto. Más de veinte ciudades tienen plazas, calles y bibliotecas con su nombre, mientras que sus obras principales, editadas por Rivadeneira, de Madrid en su colección inolvidable de Autores Españoles, son hito y referencia para saber una noticia muy importante: Que la Enciclopedia Francesa tiene un claro antecedente español, Fray Benito Jerónimo Feijóo y Montenegro, en cuya casa paterna, en el lugajero de Casdemiro, hay una placa de bronce que lo inmortaliza, lo evoca y lo recuerda.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o 31 de marzo de 1950)

-------------------------------------------------


8 de octubre de 1943

EL PADRE FEIJÓO


Por Ramón Suárez Picallo

El día 8 de octubre de 1676, nació en la pequeña aldea gallega de Casdemiro, feligresía de Santa María de Melías, en la comarca jocunda y anacreóntica, de las Barras del Niño (provincia de Orense) Fray Benito Jerónimo Feijóo y Montenegro conocido en el mundo culto, como el más alto valor científico, literario y filosófico del siglo XVIII español, con el nombre cariñoso y filial de El Padre Feijóo.

En Nueva York, La Habana y Buenos Aires, ciudades americanas donde viven organizados decenas de miles de gallegos, será celebrada la efemérides natal del ilustre Benedictino, con actos literarios y artísticos; y en Buenos Aires –la ciudad gallega más grande del mundo, por residir en ella doscientos mil hijos de Galicia– aparecerá hoy, una selecta edición de trabajos poco conocidos de Fray Benito, dada por “Emecé”, editorial gallega, establecida en la capital argentina, después de la guerra civil española, como continuación, en el exilio, de “Nós”, la famosa Editorial de Compostela, cuyo director, Ángel Casal, Alcalde también de la vieja ciudad jacobea, fue fusilado por la insurrección antirrepublicana, a los pocos días de adueñarse de Galicia.

La cultura gallega, tiene una prócer historia, vinculada a sus famosos monasterios: Ribas de Síl, Meira, Oseira y Sobrado de los Monjes, fueron sus centros irradiadores, aparte del esplendor de Santiago, iniciado en los tiempos de don Diego de Gelmírez, su primer Arzobispo. En las tierras de Villalba, en la vieja “Lucus Augusta” (hoy provincia de Lugo) está el Monasterio benedictino de San Julián de Samos, donde hizo sus primeros estudios y recibió a los 14 años de edad la cogulla de San Benito, Fray Benito Jerónimo Feijóo y Montenegro. Su celda de estudio y recogimiento, se conserva como una reliquia. Los viajeros que llegan hasta allí, pueden verla y algunos reposar en ella. Allí pasó días y noches el doctor Gregorio Marañón, en sus tiempos ideológicamente honorables, planeado su gran libro sobre “Las ideas biológicas del Padre Feijóo”, y en Casdemiro, la vieja casa petrucial, donde el monje ha nacido, hace hoy 267 años, está declarada Monumento Nacional de Galicia y de España. No hay ninguna ciudad gallega que no tenga calles y plazas con su nombre y los escritores y poetas –comenzando por el anticlerical Curros Enríquez y terminando por el santo Arzobispo Lago González– le dedicaron libros enteros.

Los gallegos amantes de la cultura ancestral de su tierra, señalan al Padre Feijóo, por su sensibilidad, su emoción estética, su sentido crítico y su excelsa sabiduría, como al proto precursor del renacimiento espiritual y literario que, a lo largo del siglo XIX y comienzos del XX colocó a Galicia a la cabeza de los pueblos ibéricos. Y ven, en su amplitud de espíritu, en su heroica valentía intelectual, en su afán acucioso por los problemas peculiares de su pueblo, y en sus arremetidas contra los prejuicios y supersticiones de una Iglesia, momificada y decadente, la Resurrección de los siglos de oro de Compostela, apagados, violentamente, a partir de los Reyes Católicos hasta las cortes de Cádiz.

Pero no serán sólo los gallegos, quienes recuerdan hoy al famoso autor de “Cartas Eruditas” y “Teatro Crítico Universal”; serán también los demás españoles cultos, diseminados por el mundo, y los hombres de otras latitudes –de América especialmente– que vieron a la figura del gran monje, llenar todo su siglo, como valor esclarecido, magnífico y solitario en el árido panorama espiritual español del Dieciocho, insulso borbónico, geométrico y frío.


VIDA Y PASIÓN DE FRAY BENITO

Era el Padre Feijóo, descendiente de una vieja familia, tan noble por su abolengo como por su cultura. Sus padres, quisieron que se dedicara a las Letras Sagradas, para los que mostraba gran disposición. Además de en Samos, estudió en Lerez, junto a Pontevedra, y en Salamanca. Obtuvo muy joven los títulos de Lector, Profesor y Doctor en Teología. Su grande independencia de espíritu, su agudo sentido crítico y su intransigencia frente al oscurantismo supersticioso e intolerable de la Iglesia española, de su época, pusieron en mucho cuidado a sus maestros y superiores y le acarrearon feroces enemigos. Lo combatieron, los médicos, lo sacerdotes, los gobernantes y los frailes franciscanos con fierísimo encono.

Cuando fue a Madrid, ya a los 50 años de edad para editar “Teatro Crítico”, estuvo a punto de ser detenido y llevado al Tribunal de la Inquisición. Lo salvaron cartas muy elogiosas que le había dirigido al Papa Benedicto XIV y una muy notable del Cardenal Querini, que le decía en ella que si no supiese el español, valdría la pena de aprenderlo por leer sólo una de sus famosas “Cartas Eruditas”. El Cardenal Querini era, a la sazón, el hombre más culto de la Santa Sede Romana. Fue atacado Fray Benito con libelos y panfletos, desde los púlpitos y aún desde las cátedras universitarias; porque él combatía toda clase de adivinos, brujos, zahoríes y buscadores de la piedra filosofal, con igual valor con que negó en redondo, los milagros de varios santos, vírgenes y demás, que nutrían las arcas de la Iglesia a costa de la credulidad popular. Su Orden Benedictina lo defendió, con ardor, y le ofreció al Generalato. Fray Benito rechazó de plano la jerarquía, para seguir siendo un “humilde estudioso, sencillo y caritativo”.

Se defendía de sus adversarios con la fuerza de su lógica, de su talento y de su humor galaico; cuando el enemigo era de cierto volumen intelectual, lo apabullaba con un ensayo perfecto sobre el tema en discusión; pero si, por el contrario, era un indocto pelafustán, le escribía unos versos finísimos en lengua gallega o castellana, dejándolo a pan pedir. Alguien señaló al Benedicto gallego, como al maestro de Voltaire por su donosa y acerba ironía.

Obtuvo triunfos intelectuales muy sonados. El grupo selecto que rodeó a Carlos III, adoptó las ideas principales de Feijóo referentes a la reforma de la enseñanza, y, el monarca mismo, lo hizo su consejero. Exteriormente, jamás el Padre Feijóo manifestó amargura por los ataques de que fue víctima; pero íntimamente sufrió grandes amarguras por la “ignorancia enciclopédica y voluntaria” de sus compatriotas coetáneos. Murió en el Monasterio de San Vicente de Oviedo en septiembre de 1764, es decir a los 88 años de edad.



LA OBRA

Las obras completas del Padre Feijóo, demuestran la amplitud y universalidad de su sabiduría. Pueden dividirse por las siguientes materias principales: Artes, Astronomía y Geografía-Economía y Derecho Político, Filosofía y Metafísica, Filología particular y general de España, Física y Matemáticas, Historia Natural, Literatura y Estética, Moral y Filosofía Cristianas, Medicina, Historia y Crítica histórica y además de diversos estudios sobre Folklore, leyendas y supersticiones, y muchas composiciones poéticas, algunas maestras por su inspiración y su gracia.

Todos, o casi todos sus trabajos, están reunidos en los ocho tomos de “Teatro Crítico Universal” y en los cinco de “Cartas eruditas”, editadas por la Biblioteca de Autores Españoles de Ribadeneira, de Madrid. Forman una verdadera Enciclopedia inigualada, por el esfuerzo que representa, por ningún otro eclerióstico del mundo. Uno de sus críticos más feroces admirando su talento y su capacidad de trabajo, y repudiando sus ideas, dijo que el Padre Feijóo debía levantársele un gigantesco monumento y, al pie de él, quemar en pira todas sus obras.

Los libros del Padre Feijóo fueron traducidos a todas las lenguas europeas y ejercieron gran influencia en los espíritus cultos de su época y de las épocas posteriores. Por disposición testamentaria, los derechos de edición le fueron legados a su querido Monasterio de San Julián de Samos. Con las rentas que han producido, se mejoró y reconstruyó la vieja casa hasta no tener nada que envidiar a muchas grandes catedrales. Samos siguió siendo fiel al recuerdo del sabio, y, aún hoy, es un notable centro de estudios y de investigación bajo la sabia rectoría del Padre Mauro, su actual Abad Mitrado. Allí están los mejores originales manuscritos del Padre Feijóo como reliquias veneradas. Y de allí parte para Galicia, para España y para el mundo, la luz de su recuerdo imperecedero.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 8 de outubro de ... 1943)


(Ámbolos artigos aparecen na escolma LA FERIA DEL MUNDO publicada polo CCG no ano 2008)
Benito Jerónimo Feijóo -Biografía
O artigo de 1950 no libro La Feria del Mundo
O artigo de 1943 no libro La Feria del Mundo
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Galegos de sona - Publicado o 31-03-2010 00:23
# Ligazón permanente a este artigo
MEUS AMIGOS OS CANS
Con motivo da mostra canina,"Exposiciòn Luft" que ten lugar en Londres RSP fala dos cans e inclínase máis por unhas razas que por outras.Aproveita para contar unha fábula nun claro alegato pola liberdade e fai uns breves comentarios sobre os cans que hai na pensión na que él reside...


30 de marzo de 1950

MIS AMIGOS LOS PERROS


Por Ramón Suárez Picallo

En los Salones Olympia de Londres va a exhibirse; en estos días, una exposición canina. Trátase de Exposición Luft, la más famosa del mundo y para la cual hay ya inscritos más de doce mil ejemplares, pertenecientes a todas las razas, tamaños, colores y características perrunas.

Tenemos a la vista un catálogo del certamen, en el que vemos con cierto asombro que los perros diminutos, ridículos e inútiles, como los “tonys” y los “pekineses”, son los que figuran con más abundancia; mientras que los nobles mastines ovejeros, enemigos del lobo que devora los rebaños, apenas aparecen con unos pocos ejemplares; los nobles “terranovas”, salvadores de náufragos, y los heroicos “san bernardo”, guías de peregrinos por las rutas nevadas de los Alpes, están también con representación muy desmedrada en la Exposición que comentamos.

En cambio, hay muchos cazadores, lebreles y perdigueros, encargados de perseguir y atrapar a inofensivas criaturas del Reino animal; y hay, sobre todo, una colección impresionante de lobos que se volvieron perros, empleados ahora como policías de los amos.


EL PERRO Y EL LOBO (1)

Cierta vez un perro mastín de casa rica se fue al monte deseoso de saber la historia, la vida y los milagros de su hermano el lobo, a quién debe aniquilar y combatir. Ni bien llegó a las primeras serranías, le salió al paso su hermano de raza, un lobo flaco y esmirriado y con la piel llena de señales de balas de rifle y de escopeta. Y entre los dos se entabló el siguiente diálogo:

EL PERRO: Querido hermano lobo, yo soy tu enemigo por orden de mi amo; pero como me das mucha lástima, quiero hacerte una proposición que selle para siempre nuestra amistad. Te veo de tan mal ver, siempre perseguido, injuriado y mal tratado.

EL LOBO: Gracias por tu bondadosa piedad; pero no olvides que una loba de la estirpe de mi madre amamantó a Rómulo y Remo, fundadores de Roma. Y ahora venga la proposición de que me hablas.

EL PERRO: Te propongo que dejes de ser lobo y te hagas perro. Mira mi lucido pelaje. Como todos los días carne, pan y huesos; me acaricia el amo y tengo una caseta abrigada contra heladas, lluvias y vientos. Mientras que tú –infeliz- estás hecho una calamidad de frío, hambre y flacura.

EL LOBO: Tienes razón en parte y –la verdad sea dicha- no me siento muy feliz con mi vida y condición. Y ahora, dime lealmente qué debo hacer para cambiarla por la tuya. Es decir, ¿cómo me haré perro?

EL PERRO: Pues, muy sencillo. Te vienes mansamente a la casa de mi amo, te colocas en los linderos de su propiedad y les ladras y les muerdes a todos los pobres que pasen por allí; en cambio, les haces gracias y carantoñas amables a los ricos.

EL LOBO: ¿Y cómo distinguiré a los pobres de los ricos?

EL PERRO: Sencillísimo. Los conocerás por el modo de vestir.

EL LOBO: Pero ¿Y el buenazo de Francisco de Asís, el dulce hermano?

EL PERRO: Deja en paz al pobre Francisco y hazme caso a mí: ¡Conviértete en perro!

(El lobo, casi convencido por las razones de su hermano el perro, observa en el pescuezo de su amigo ciertas señales como de mataduras).

EL LOBO: Oye ¡qué es eso que tienes en el cuello?

EL PERRO: ¡Oh! Nada pues. Es que algunas veces me ponen un collar y me atan con una cadena. ¡Nada importante en total!

EL LOBO: Hermano, eres un miserable y un desdichado. Vete de mi presencia y déjame seguir siendo lobo.

(Y cuenta la historia que al día siguiente de la entrevista, hombres y perros dieron una batida en la serranía, en la que cayó el dignísimo lobo víctima de sus hermanos los perros).

(Y que desde entonces la mayoría de los lobos se hicieron canes, para figurar como gendarmes de los amos, en las exposiciones caninas nacionales e internacionales).


ELOGIO DE LOS PERROS DE MI CASA (2)

En el hogar donde resido fraternalmente , casa cubierta y plato en la mesa, hay cinco perros; sus nombres, por riguroso orden de edad son: “La leona” vieja y sabidora, que podría ser profesora de griego y de latín; se crió con los chiquillos de la familia, a los que acompañaba al colegio. Sólo le falta hablar para ser propiamente una persona. Ella lo sabe todo y es el juicio decisivo para juzgar el carácter de los que visitan la casa. Si “La leona” les ladra, se trata infaliblemente de personas indeseables, por muy bien vestidas que vengan; si en cambio, les hace monadas y se acerca a ellos en procura de un hueso, pueden ser bohemios, algo perdularios, desordenados y discutidores, pero jamás malas gentes. Sigue luego la “Coca”, un precioso retoño de Pointer, ejemplarísima madre de familia que trajo al mundo en dos soladas diez críos por vez. La “Coca” es una joven señora canina, con el claro instinto de la maternidad; un poco atontada, pero fidelisima con su misión de dar hijos y de criarlos a sus pechos como Dios manda. Y para ella, además, como buena cazadora, reza aquel dicho: “Ave que cae y que vuela a la cazuela”.

El “Bombín” –hijo de la “Coca”– es amable y bondadoso, un poco apajaronado, desde que un automóvil le pasó por encima en la Quinta Normal. Es enemigo de toda clase de ruidos, explosiones y tiroteos, o sea, amigo del silencio fecundo y filosófico. Vienen después “Prim” y “Frutilla”, que anda ahora por los diez meses de edad. “Prim” es liberalote y algo anarquizante; se mete en la cocina, se pasa a otros lugares después, y se come cuanta cosa halla a mano; las batas de baño, las zapatillas y las medias de la ama. Es jovial y simpático y lo entiendo todo: “Frutilla” se llama así, por que es vegetariano, come duraznos, manzanas, melones y tomates con gran delectación y contentamiento. Y si encima le das arroz o cuáquer con leche, es verdaderamente feliz.

Pues bien, estos magníficos y virtuosos perros de mi casa me han sugerido que ellos no quieren alternar con los dos “Tonys” ni con los “Pekineses” de la exposición de Londres.

Y yo recojo la sugerencia agregándole el dicho del altísimo poeta: “Cuanto más conozco al hombre, más quiero a mis perros”.


(Artigo publicado no xornal La Hora de Santiago de Chile o 30 de marzo de... 1950)

Notas de Edmundo Moure:
(1) Esta alegoría zoomórfica, con aires de fábula antigua, confirma una de las preocupaciones medulares de Suárez Picallo: la defensa, a todo trance, de la libertad humana.
(2) En esta casa a que hace referencia R.S.P., vivió también, siendo muy jovencita, Mercedes Corbato, asturiana, Presidenta hoy de la Agrupación Winnipeg, entidad epónima del “barco de la esperanza” que la trajo a Chile en agosto de 1939, junto a su padre, Marcelino Corbato García; a su madre, Carmen González Gutiérrez; y a su hermana, Carmina Corbato González, oriundos de Gijón… El perro “Prim” simboliza la ideología republicana y liberal de los moradores, según la propia Mercedes Corbato.

(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o 30 de marzo de... 1950)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Animais - Publicado o 30-03-2010 00:58
# Ligazón permanente a este artigo
ÓPERA MARINA

Neste artigo, RSP comenta as emocións que están a sentir os españois ao escoitar e ver a representación operística (non zarzuela )de Marina. Sobor de todo a famosa estrofa do brindis de "a beber,a beber y ahogar el grito del dolor..." cantada en tódolos rincóns de España (e que se pode escoitar pinchando no link inicado ao pé). E como xa é costume comenta unha anéctoda que lle ocurriu en Barcelona con esta representación...


29 de marzo de 1944

VIENDO MARINA; EVOCACIONES Y RECUERDOS


Por Ramón Suárez Picallo

Acabamos de ver, en el Teatro Municipal de Santiago, de bote a bote, una representación de “Marina”, en su versión operística. Decimos en su versión operística, porque, como sabe todo el mundo, hay dos versiones de la bella obra de Arte: una como ópera –la que acabamos de ver– y otra como zarzuela, en dos actos, adaptada en tal carácter, si no nos equivocamos, por su propio autor. -Digamos de paso que la adaptación zarzuelera es mucho más conocida, entre los españoles, que la versión primera, dada como ópera, aún siendo ésta una verdadera joya del arte lírico español-. Tanto como un acontecimiento artístico -que lo fueron ciertamente- las representaciones de “Marina”, en el gran Coliseo santiaguino, ha sido un acontecimiento evocador de viejos tiempos, especialmente para los españoles y para los chilenos espiritualmente vinculados al espíritu de España. Allí estaban efectivamente, las noches del sábado y del domingo, viejos y nuevos residentes, del uno y del otro lado, con el alma predispuesta para evocar los tiempos en que “Marina”, representada en todos los teatros de España y de la América de origen español, venía a demostrar que en la Patria Madre, se hacía de todo; hasta ópera de la mejor factura, cuando el “Brindis”, el famoso coro de los borrachos, se cantaba en Huelva y en Málaga, en Cádiz, en Bilbao y en A Coruña, en Buenos Aires y en Punta Arenas, por los hombres de mar, españoles y americanos, después que el vino y el ron hacían de las suyas subidos a las cabezas.

Los navarros, para tributarle a Arrieta, su paisano y paisano también, de Gayarne y de Sarasate, el homenaje devoto de la paisanía ; los catalanes, para evocar las lejanas “playas de Llorens en su hermosa Costa Brava, frente a la Bahía de Rosas -escenario de Marina- y ver a Roque, el Contramaestre, tocado, con sus hombres, con la roja “barretina”, bebiendo en porrón a la catalana, el buen vino de Alella; y los gallegos y los vascos, los valencianos y los andaluces, los castellanos y los asturianos, para rendir tributo a una de las partituras más populares de la música peninsular; y, también, una de las más universales y queridas de los artistas y de los espectadores. No salieron defraudados porque las representaciones a que nos referimos, fueron altamente decorosas y, en algunos aspectos, casi perfectas. Y ello es mucho decir tratándose de “Marina”. En efecto, “Marina” ópera, fue representada en todos los grandes teatros del idioma, por artistas insignes, alternando con lo mejor del arte lírico universal, en las grandes plazas de toros e incluso tuvo representaciones famosas al aire libre, en su propio escenario natural, en Rosas, en la costa catalana.

“Marina”, de Arrieta; “La Dolores”, de Bretón; “Maruxa” de Vives; “Los Pirineos”, de Pedrell, y “Amaya”, de Guridi, fueron durante largo tiempo, obras representativas de la ópera española, de representación casi obligada por las compañías del género que actuaban en España y en la América Española. Habíamos escuchado a “Marina”, la última vez en el gran Coliseo de Barcelona, en plena guerra civil, por uno de los mejores conjuntos líricos del género, que actuó en los últimos 20 años. A raíz del asedio de Madrid y de su evacuación, hallábanse en la ciudad condal casi todos los artistas líricos de la capital de España, además de los de Barcelona, que eran muchos y muy buenos. El Gobierno republicano los agrupó a todos, y bajo la amenaza de los bombardeos aéreos patrocinó una gran temporada en las que fueron representadas las obras maestras del género, entre ellas, naturalmente, “Marina”. El éxito fue tan rotundo, que a pesar de hallarse situado el teatro en la zona más atacada por los aviones alemanes e italianos, se agotaban las entradas desde la víspera de las respectivas representaciones. Antes la habíamos escuchado varias veces en Buenos Aires, cantando los principales roles protagónicos Ángeles Nieto e Hipólito Lázaro y por otros conjuntos de primer orden.

Pues bien, digamos, a manera de estímulo para el conjunto que está actuando en el Municipal de Santiago, que a partir de los coros y la orquesta -algo flojos por la escasez de sus elementos, más que por imperfección- las representaciones que acabamos de ver, podrían alternar, sin avergonzarse, con las del gran teatro barcelonés.

Los artistas que tuvieron a su cargo los cuatro roles principales -Merceditas Arce en “Marina”, Faustino Arregui en Jorge, Pablo Hertzog en “Roque” y Joaquín en el “Pascual”- acreditaron a cabalidad el remoquete con que se los presentaba en el programa, llamándoles “El cuarteto de la Voz de Oro”; individualmente y de conjunto rayaron a gran altura, y recogieron aplausos y fervorosos comentarios de elogio.

Y ahora unas palabras para rectificar una injusticia y completar este recuerdo de “Marina”. En el programa del sábado no figuraba el nombre del autor del libreto, y que tiene en las letras españolas de fin de siglo su buen lugarcito; Don Francisco Camprodón, autor, también, entre otras muchas cosas, de aquellas deliciosas cursilerías románticas, -¡hay que reivindicar lo cursi cuando lo cursi es bello!- que embobaron a nuestras mamás y que se llamaban “Flor de un día” y “Espinas de una Flor”. Los libretos de las zarzuelas grandes y de las óperas españolas, salvando algunas excepciones, suelen ser malejos . Este Camprodón es uno de los mejores y tiene, en la inspiración de “Marina” un excelente aporte poético.

Por lo demás, vaya un aplauso, de gratitud y de estímulo a los organizadores y realizadores de estos espectáculos, que ponen en medio de un ambiente de inquietud y de angustia colectivas, una nota de gracia lírica popular, espiritual y amable.
Selección de Marina, por Alfredo Krausl
"A beber"
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Música - Publicado o 29-03-2010 01:20
# Ligazón permanente a este artigo
SEMANA SANTA
Estamos en plena guerra mundial e RSP que leva catro anos exiliado en Chile,con 50 anos, escribe sobre a Semana Santa no ano 1944. Hoxe, 28 de marzo de 2010 é Domingo de Ramos,dita celebración no ano 1944 foi o 2 de abril.A reflexión que fai ao respecto, salvo as alusións aos bombardeos, teñen para os crentes cristiáns plena vixencia e actualidade...
Éngadimos un segundo artigo escrito en 1949 (tamén en Chile) referido por igual á Semana Santa na que RSP lembra a suas vivencias e se declara crente, para rematar dicindo como era dita celebración no seu pobo de Sada (A Coruña) e falando do cura de entón Don Gerónimo.



2 de abril de 1944

SEMANA SANTA

Por Ramón Suárez Picallo

Con la festividad de hoy, Domingo de Ramos, inicia la Cristiandad las celebraciones de la semana Santa, en memoria y recuerdo de la Pasión y Muerte de Jesús de Galilea.

Católicos o no, incrédulos o creyentes, todos cuantos llevamos como signo de una Civilización Bimilenaria, el sello Cristiano, impuesto en el hogar, en la Escuela y en los primeros pasos de la vida de relación social, cultural y política, habremos de elevar la mirada y el pensamiento por sobre de 20 siglos hacia la figura extraordinaria del gran protagonista, hacedor de leyenda y de Historia, creador de una Fe, de una Ética, y de una Idea trascendente de la Vida y de la Muerte. Y, sobre todo Apóstol, de la fraternidad, de la tolerancia y de la convivencia humanas.

Y esta evocación, que en otros años pudo ser una obligación rutinaria, en respeto de nuestros mayores, un acto de condescendencia a creencias ajenas, o un gesto de admiración al Hombre que quiso redimir al mundo, con su vida y con su sangre, tiene este año, un especial significado. El género humano está matándose en escala jamás conocida; la vida humana no vale un pitoche, en la estimativa de grandes conductores y el amor que predicó Jesús, ha desaparecido en extensas áreas del mundo conocido, para darle paso a feroces iracundias y a rencores incontenibles. Un extraño hálito de crueldad, de rencor, y de afán destructivo, envuelve a inmensas multitudes, trocando al hombre en el lobo del hombre.

En los propios Santos Lugares de Jerusalén, donde transcendió la vida y pasión del predicador de todos los amores, resuenan los estronicios de la ametralladora y de la bomba de mano en busca de la vida para exterminarla con alevosía; y en la Roma, que quiso ser heredera y depositaria del gran sermón de Bienaventuranza, se fusila, se ametralla, se bombardea y se condena con injusticia, y están en peligro de volar por los aires hechas añicos, las piedras venerables de las grandes y bellas construcciones cristianas.

Y tal estado de violencia, negadora de las más puras doctrinas del Maestro, cuyo martirio se evoca en estos días, se ha extendido a todas las latitudes y a todos los centros y aspectos de la vida colectiva y social, por el aire, por el mar, sin enlace físico geográfico, como el alcance de las grandes maldiciones.

No sólo se matan, sino que se cautivan y se torturan cuerpos y almas, se injuria, se calumnia, se levanta falso testimonio, se codician los bienes ajenos, en busca de la muerte civil ignominiosa del adversario; en pos de “los reinos de este mundo”, que Cristo menospreció, se entra a saqueo en los sagrados recintos de honor personal, sin respetar nada, ni siquiera aquellas cosas que forman en patrimonio, imponderable e inaprensible del espíritu de los efectos y de las buenas intenciones.

¿Y después? ¿Para que todo? He aquí dos preguntas que pueden constituir motivo y tema de las meditaciones de esta Semana Santa que va a iniciarse.

¿Vendrán, para la Humanidad adolecida, después de estos días aciagos, otros días de ventura, de justicia y de paz en la tierra, para los hombres y los pueblos? La esperanza de que así sea, es la única estrella que esta oscura noche de la Historia y el premio junto a tantos dolores.

¿Bajo qué signo social, espiritual y político? No será bajo uno solo. De cuantos en el mundo predicaron ideales de redención humana, de fraternidad y de justicia, y les hicieron la ofrenda de sus vidas, había de tomarse algo; y, con todo, lograr una simbiosis universal y humana, capaz de poner fin a este cataclismo moral que elevó la violencia a la jerarquía de ley inexorable, bárbara y cruel. Y el Cristianismo -en sus múltiples variantes-, purificado por el dolor, engrandecido por nuevas modalidades, de visión amplia, tolerante y democrática, podrá hacerle al mundo que viene, nuevas y caudalosas aportaciones, si se coloca resueltamente al lado de los pueblos que claman, luchan y mueren por la Justicia y por la Libertad.

Mientras tanto, en este día, de ajetreos multitudinarios, recordemos el Domingo de Ramos de hace hoy 1911 años. Jesús, entra en Jerusalén rodeado de una muchedumbre, que bate palmas en su honor, lo proclama Rey y le rinde clamorosa pleitesía. Tres días después, parte de esa misma muchedumbre, tornadiza e inconsciente, pide a gritos el sacrificio del dulce Rabí, a cambio de la libertad de Barrabás el perdulario. Y es que, las grandes ideas y doctrinas del Maestro, no habían aún arraigado en las almas individuales, atiborradas de las falsas interpretaciones de los escribas y de los fariseos.

Semana Santa: días de recuerdo y de meditación, de examen de conciencia, y de glosa de actos y de pensamientos para saber si podemos decir, sin remordimiento, que han sido cumplidos los deberes que impone la doctrina de Cristo, a los buenos cristianos, que aspiran al bien supremo de su gracia.


--------------------------------------------------
15 de abril de 1949

EVOCACIONES Y RECUERDOS
SEMANA SANTA


Por Ramón Sjuárez Picallo

Estas evocaciones, no se refieren a las incomparables procesiones de Sevilla, prodigiosa y cálida mezcla entre lo católico y lo pagano, para dar, como resumen, un espectáculo único por su originalidad; ni a las pomposas ceremonias que tienen lugar en las naves de las grandes catedrales románicas, góticas o platerescas con cánticos solemnes y sermones deslumbrantes por la elocuencia. No. Estas son evocaciones y recuerdos de una infancia humilde, discurrida en tales días como estos, en una pequeña iglesia lugareña llena de campesinos modestos y de pescadores al quiñón que tenía de patrono un San Andrés con una sardina de plata en la mano; y, en cuyo atrio, había un crucero rústico de cantería en el que aparecía, como durmiendo un plácido sueño, el dulce Rabí de Galilea crucificado; en el reverso, Nuestra Señora de las Angustias con el hijo descendido y muerto en el regazo materno, pequeñito, porque en el regazo de las madres todos los hombres, vivos o muertos, santos o pecadores, somos siempre niños. El escultor rural, tosco cantero, había puesto en la obra de piedra toda su ternura filial y su fe rudimentaria y limpia sin aditamentos retóricos. Por eso, por delante de aquella Cruz, jamás pasó nadie sin rendirle tributo de respeto; y muchos fueron los que, inclinados ante ella, confesaron pecados, imploraron perdones y pidieron consuelo para hondas congojas.

Allí conocí a Jesús, lo amé como a Redentor, mártir y amigo y lo sentí cerca de mi corazón de niño a modo de irresistible fuerza protectora llena de luz. Y hoy, con los pies destrozados de recorrer áridos caminos, y con el alma amargurada de traiciones, desengañados y desconsuelos, quiero volver a la visión bien amada y ante ella arrodillar el espíritu y decirle al viejo crucero y a la iglesia humilde: aquí estoy en espíritu; acoge como ofrenda el dolor de no poder estar en presencia física. Y tú, Cristo Redentor de cantería, bien sabes, porque lo sabes todo, que nunca dejé de amarte y que siempre te recordaré íntimamente con emoción cordial, tanto en las pocas venturas como en las muchas desventuras.


DON GERÓNIMO

Don Gerónimo, el cura párroco, era un viejecillo bondadoso, con una manga muy ancha para los pecados veniales; pero en Semana Santa adquiría un carácter tosco y severo. Cierre general de mesones y tabernas, nada de cánticos y rondas de mozos y mozas, proscripción total para carnes, huevos y alcoholes. Todo el mundo a la Iglesia, comenzando el jueves a las 12 del día. Don Gerónimo era un excelente orador sagrado, claro, sencillo y muy bien dotado para emocionar a su auditorio; y como la feligresía era pobre para traer a un predicador de campanillas, nuestro buen párroco tenía que apechugar con todos los sermones: el del jueves ante el Monumento, el de la Pasión, el viernes por la mañana, el de las Siete Palabras a las tres de la tarde y al anochecido el de Soledad. Sólo cuando regresaba de América algún indiano rico –un tanto hereje y algo masón– había predicador forastero, pagado por el rumboso emigrante. Por lo general era un jesuita o un dominico, doctor en mil cánones y en cien teologías que los sencillos oyentes escuchaban como si oyesen llover, sin enterarse de nada. Entonces los feligreses de Don Gerónimo, recordaban los sermones del viejo sacerdote, que los emocionaban, hablándoles de un Jesús manso, dulce, suave, amigo de los pobres y de los ricos.
Outro artigo de RSP sobre Semana Santa
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Relixión - Publicado o 28-03-2010 00:34
# Ligazón permanente a este artigo
POBO E POPULACHO
Ante un lamentable feito que comenta RSP onde nunha tasca, un grupo de carabineros quixo impedir a venta de bebidas alcohólicas a menores de idade e os clientes do citado local, atacaron en masa aos representantes da Lei, un dos cales resultou apuñalado.
"É a eterna incompatibilidade entre o pobo honesto, representado polo carabinero asasinado e o populacho, a chusma, que defende a punta de puñal o propio veleno que a perverteu."


27 de marzo de 1951

COSAS DE AYER
Por Pick- Up(Ramón Suárez Picallo)

EL PUEBLO Y EL POPULACHO


Un gran escritor francés -creemos que Víctor Hugo- hizo un perfecto distingo entre pueblo y populacho. El pueblo es la comunidad de todos los ciudadanos útiles de una ciudad o de un país, viviendo, trabajando, sufriendo y luchando, con propósitos ordenados y definidos, por objetivos superiores, materiales y espirituales. El pueblo, así considerado, es siempre respetable en sus aciertos y aún en sus errores. El populacho, en cambio, está formado por los detritus del pueblo, expulsados de su seno, por una ley de selección natural y de utilidad colectiva. El pueblo se agrupa en instituciones legítimas, para defender razones morales, políticas, religiosas y sociales; desde ellas grita, vocifera, protesta y a veces obra de mal modo. Y esta actuación del pueblo, con razón o sin ella, merece los respetos y las garantías sustantivas y adjetivas que le conceden las leyes de la Democracia civil y civilizada. El populacho, por el contrario, no se agrupa nunca para lograr algo útil y permanente; los entes de disolución moral de que está compuesto, sólo se encuentran juntos alguna vez para cometer atroces y alevosos crímenes individuales y multitudinarios, en cuadrilla, en despoblado y en abuso de fuerza numérica. Las bandas de cogoteros, de bandidos, de tratantes de blancas, de rateros y de asesinos vulgares, guiadas siempre por móviles indignos, son la representación, más o menos colectiva, del populacho en función de actuar de frente y en contra del pueblo.

¿Ejemplos? El pueblo es el conjunto de los ciudadanos que protestan día a día, porque cerca de las escuelas y de las fábricas y talleres donde se educan y trabajan sus jóvenes, hijos de ambos sexos, hay establecidas tabernas infames y sucios lenocinios y donde se envenena y se degenera física y moralmente a la juventud de la patria. El populacho es por contrario sentido, el grupo de los delincuentes que salen en defensa de esos establecimientos nefandos, asesinando a mansalva, y en cuadrilla a quienes quieren poner coto, en nombre de la Ley Jurídica y de la Ley Moral, elaborada y promulgada por los legítimos representantes del pueblo, a un estado de depravación del que el pueblo sólo puede esperar terribles liberticidas. Pues ha de saberse que los peores enemigos de hecho y de derecho de la Democracia, de la Libertad, y de los anhelos de los pueblos, suelen salir de las filas del populacho, convertido en multitud, puestos -¡invariablemente siempre!- al servicio de los tiranos, de los dictadores y de los asesinos de la Libertad.

Ha supuesto ya el avisado lector cuál es el origen del tema de este comentario. Nos referimos al suceso deprimente y espeluznante ocurrido en una cantina de la población callampa de San Eugenio, donde un grupo de beneméritos funcionarios policiales, quiso evitar que se les despacharan bebidas alcohólicas a niñas y a niños menores de edad. Las taberneras y los clientes del infame ludibrio, atacaron en masa de los representantes de la Ley, uno de los cuales fue masacrado, acribillado a puñaladas y dejado hecho un guiñapo en un oscuro rincón del lugar donde ocurrieron los hechos.

Es la eterna incompatibilidad moral y social entre el pueblo honesto, representado por el carabinero asesinado y el populacho envilecedor y envilecido; la chusma infame que defende a punta de puñal el propio veneno que la ha pervertido.


(Artigo publicado no xornal La Hora de Santiago de Chile o 27 de marzo de ... 1951)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Tal día como hoxe... - Publicado o 27-03-2010 01:48
# Ligazón permanente a este artigo
MÁIS SOBRE MALOS TRATOS A PRESOS POLÍTICOS

A piques de rematar a 2ª guerra, e coñecidas as brutalidades cometidas polos nazis aos refuxiados e presos politicos nos campos de concentración, os aliados prometen castigas como "criminais de guerra" aos autores de ditos actos. De igual xeito comenta a decisión do goberno francés de Vichy que en unión da Xestapo pretende unha matanza de refuxiados españois...

26 de marzo de 1944

SOBRE MALOS TRATOS A REFUGIADOS Y PRISIONEROS MILITARES Y POLÍTICOS


Por Ramón Suárez Picallo

Las generosas declaraciones del Presidente Roosevelt, avaladas oficialmente por el Gobierno de su Majestad Británica, a favor de los refugiados y presos políticos, víctimas de la prisión nazi, tuvieron que causar viva y favorable impresión en todos los medios democráticos internacionales. En efecto, el ilustre Jefe de Estado norteamericano, declaró que los aliados castigarán, como a “criminales de guerra” a todos los funcionarios responsables del “insano y salvaje” tratamiento dado a los cautivos políticos en los países totalitarios y en sus satélites.

Por su parte, el gobierno británico, suscribe estas declaraciones y llama a los hombres de buena voluntad, de todo el mundo, para que, en la medida de sus fuerzas, ayuden a proteger a los miles de vidas en peligro, que están en las cárceles y campos de concentración, bajo la férula de carceleros y policías, inhumanos, bárbaros y crueles, opuestos a toda idea de derecho y humanidad, consecuentes con la otra de exterminar al adversario, después de hacerle sufrir horrores inconcebibles: hambres, torturas, martirios, y luego después, la muerte alevosa.

Hasta el presente, las Naciones Unidas, sólo pueden ofrecer dos ejemplos de enérgica justicia contra tales criminales: los ejemplarísimos procesos, sentencias y ejecuciones sumarias de Kharkov y los veredictos, también de penas capitales, del Tribunal Francés de Argel, en contra de los verdugos de los campos de concentración del África del Norte, que vilipendiaron, maltrataron y causaron la muerte, la invalidez y la locura a varios refugiados antifascistas franceses, italianos, españoles y de otras nacionalidades.

Pero las declaraciones que comentamos, de los gobiernos de Gran Bretaña y de los Estados Unidos, vienen a confirmar que el ejemplo de la justicia soviética, y el de la Francia combatiente, serán seguidos, en su día, por todos los aliados, para castigar el ultraje a la justicia, a la civilización y al derecho inferido por los nazis y sus lacayos de todo jaez, en las vidas, los cuerpos y las almas de los luchadores por la Libertad y por la Democracia, en la Europa, en el Asia, en el África y en la Oceanía.

Ellas confirman la esperanza de que, tales horribles delitos contra el derecho de gentes, no han de quedar impunes; sino que han de ser severamente castigados, para garantía del futuro orden jurídico y moral de la Humanidad que surja después de esta terrible guerra.

Por eso, tales manifestaciones han causado viva impresión, sobre todo, porque quienes la forman, saben cumplir lo que prometen. Por lo demás, la U.R.S.S. y la Francia, han dado ya el ejemplo, con su justicia, justa, sumaria y expeditiva. Señalaron el camino que los demás habrán de seguir.


¿PREPARA VICHY UNA MATANZA DE REFUGIADOS REPUBLICANOS ESPAÑOLES?

Simultáneamente con las declaraciones de más arriba comentadas, leemos con verdadero sobresalto, una noticia de Vichy, según la cual el Ministerio del Interior de aquella pandilla gubernativa, Philippe Herriot, en un discurso, transmitido por radio, hizo el siguiente anuncio:

“Un ejército de 150 mil republicanos españoles está siendo organizado secretamente en Francia para combatir al lado de las fuerzas de resistencia cuando cuándo suene la hora cero. Esta información fue obtenida por la policía francesa en una incursión contra la sede del Cuartel General del Ejército de Resistencia de Lyon, donde fueron descubiertos numerosos documentos de gran valor acerca de la organización de las guerrillas francesas”.

¿Qué pretenden los de Vichy? ¿Preparan, por dictado y de acuerdo con la Gestapo, una matanza de refugiados republicanos españoles?

Como se sabe, hay aún, en Francia varios miles de españoles republicanos, a los que les fue imposible salir de allí, después de la ocupación alemana. Muchos de ellos por haberles prohibido la salida el Gobierno de Petain y otros por falta de medios. Hay combatientes modestos y algunos lideres: Largo Caballero, Portela Valladares, Nicolau D’Olwer, Federico Montseny, ex ministro, entre otros muchos, se cree que están allí todavía.

Los de Vichy, y sus amos los alemanes, quizá los mantienen como rehenes; es de suponer cómo estarán de vigilados y de perseguidos, sabiendo como se sabe, que aún a trueque de perder la vida, no se sumarán jamás a su causa. Pero de eso, a suponer que hombres, así acorralados, puedan estar organizando contra el nazi-navalista de Vichy, va una gran distancia. Temblamos y con nosotros tiemblan todos los demócratas españoles, ante la posibilidad de que se trate de un pretexto de Francia misma o ya haciéndoles cruzar la frontera, lo que equivale a mandarles frente al piquete de ejecución.

¿Es una respuesta, vengativa, a los procesos de Argel, en los que figuran muchos españoles? ¿Es la preparación de algo referente a España, a la vista de los anuncios de invasión europea? ¿Es el rencor contra los primeros combatientes de esta guerra, “inconvencibles” para los de Vichy y los nazis, a pesar de los malos tratos, de los dolores y de las persecuciones?

No lo sabemos; pero la declaración de Henriot, no augura nada bueno para los cautivos españoles que están en la “mala” Francia. Puede ser un pretexto para acabar con ellos por los medios a que suelen recurrir los “criminales de guerra” a que se refieren Mr. Roosevelt y el Gobierno británico, entre los cuales se cuentan, en muy primer plano, los vendepatrias de Vichy, aterrorizados ante la proximidad de la rendición de cuentas ante su pueblo y ante el mundo.

Por el sí o por el no, ahí esta la noticia, sospechosa y grave, pendiente sobre la cabeza de los republicanos españoles, que aún sufren, agonizan y mueren, en los campos y en las cárceles de la Francia de Laval.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o 26 de marzo de ... 1944)
Máis sobre presos políticos
Masacre de presos por los alemanes
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Tal día como hoxe... - Publicado o 26-03-2010 01:13
# Ligazón permanente a este artigo
PRESOS POLÍTICOS

RSP vive dende o exilio os problemas dos presos políticos e a represión franquista e aproveita os informes emitidos por periodistas extranxeiros, dous ingleses e catro norteamericanos,que se achegaron a Madrid para estudiar e informar da situación dos presos políticos nas cárceres españolas e indica neste artigo algunhas das situacións polas que están a pasar. Este tema será retomado en diversas ocasións como veremos noutras datas.


24 de marzo de 1947

LOS PRESOS POLÍTICOS EN ESPAÑA


Por Ramón Suárez Picallo

Hace unos días, han llegado a Madrid seis periodistas extranjeros; dos ingleses laboristas, y cuatro norteamericanos, pertenecientes, éstos últimos, al Partido Republicano y al Partido Demócrata a razón de dos por cada partido.

Llevaban allí el encargo oficial de sus diarios y el oficioso de sus gobiernos, de estudiar en todos sus aspectos, la situación actual de España, especialmente cuando se refiere a los presos políticos, que agonizaban en sus cárceles.

Uno de estos periodistas es, además, miembro de la Liga Internacional de los Derechos del Hombre, y en calidad de tal, dio a conocer diversas noticias sobre la vida carcelaria en la España catolicísima que gobierna el General Francisco Franco Bahamonde. De ellas damos al curioso lector, unas cuantas tomadas al tuntún; sin mayor orden ni concierto; todas están fechadas en Madrid entre los días primero y quince de marzo:

“Hemos comprobado que el número de presos, por motivos estrictamente políticos en España, es, aproximadamente de cuarenta mil y no de cinco mil, como declaró recientemente el Ministro Falangista de Justicia, Raimundo Fernández Cuesta”.

“Como protesta por la pésima alimentación que se les suministra, los presos de varias prisiones se declararon en huelga de hambre. Incidentes se reportan en la prisión provincial de Granada, en la de Guadalajara, en la de Puerto Santa María, Prisión celular de Barcelona, etc. Los procedimientos de las autoridades para abortar los desórdenes fueron desde las torturas hasta el encierro en celdas de castigo”.

“La alimentación de los prisioneros políticos consiste en algarrobas mondadas, fideos y pescados en estado de descomposición. Todo ello condimentado con agua, ya que las grasas destiladas desaparecen misteriosamente, lo mismo que el café y el azúcar. El desayuno se sirve con malta y leche adulterada y sin ningún sabor.”

“Dos muertos y dos heridos resultaron en un accidente ocurrido en el campo penitenciario de trabajo de Cuelgamuros, dedicado a la construcción de túneles. El día del accidente se requirió a la Cruz Roja para la recogida de los heridos, la que se negó pretextando que no le habían pagado servicios anteriores. Pasó bastante tiempo hasta que los heridos, agonizando entre el frío y la nieve, fueron llevados a la Prisión penitenciaria de Yeserías (Madrid)”.

“La joven vasca, de 20 años, huérfana, Maite de Barrenechea, de Bilbao, hubo de ser operada urgentemente de trepanación cerebral en la Prisión de Mujeres de Ventas, a consecuencia de los golpes que sin justificación alguna le propinó la oficiala del servicio, apodada ‘Veneno’. Su estado ha mejorado pero continua muy grave.”

“Se evadieron de la prisión provincial de Madrid seis presos, tres de ellos llegados de Francia, que estaban a disposición del Juez Especial de Represión de la Masonería y el Comunismo, don José María Ayinat. Éste iba a pedir la pena de muerte para los tres.”

“Por su destacada actuación en la brutal represión de los presos en la Prisión Central de Alcalá de Henares, han sido condecorados por el Gobierno el Inspector General Anastasio Nieto y el inspector Manuel Díaz Duque. El banquete–homenaje costó cien pesetas cubierto”.

Así es, amigo lector, como agonizan en las cárceles de España alrededor de cuarenta mil presos políticos, después que nació y vivió allí, Concepción Arenal, la gran mujer que dijera:

“Odia el delito y compadece al delincuente”.

¿Y los juristas del mundo civilizado? Muy bien de salud, a Dios gracias.


(Artigo publicado no xornal La Hora, de Santiago de Chile o 24 de marzo de... 1947)
presos políticos
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Franco e franquismo - Publicado o 24-03-2010 00:43
# Ligazón permanente a este artigo
FÚTBOL

RSP que fala do divino e humano, non podía deixar pasar a ocasión de opinar do que se está a chamar o deporte rei: o fútbol.Velaí pois escribindo sobre a tristura e peche de negocios ou ledicia que estaba a ocasionar na poboación porteña o "Boca" según perdese ou gañase partidos. E ata chega a lembar os seus inicios na práctica do mesmo nos seus primerios anos en Buenos Aires,a partires de 1912, lembranzas que agroman hoxe en Chile ao presenciar un partido do San Lorenzo de Almagro.


23 de marzo de 1947

F Ú T B O L


Por Ramón Suárez Picallo

Yo no sé nada de fútbol. Ni si quiera sé lo que quiere decir la palabra, y sé mucho menos aún de toda la otra jerga agringada que expresa la técnica de este deporte. Recuerdo que Mariano de Cavia, en una columna periodístico–filológica, titulada “Limpia y fija”, le llama a este juego balompié; término que, en verdad no hizo fortuna. Pero pese a esta ignorancia mía, me gusta ir a los buenos partidos para divertirme a costa del público que concurre a ellos. Pensar que 50, 80 o 100 mil personas, en su mayoría serias y bien educadas, viven pendientes de la agilidad de las extremidades inferiores de 22 muchachos jóvenes durante noventa minutos, me parece un verdadero milagro, en estos tiempos consagrados a la rapidez de los movimientos, en la tierra, en el mar y en el aire. Y los gritos, las tallas y las frases aupadoras de los “hinchas”, animando a su equipo favorito, deleitan mi espíritu, viendo cómo la gente aún es capaz de apasionarse y de entusiasmarse por algo, en este pobre mundo sin fe y sin ilusión. Por lo demás, el entusiasmo deportista es uno de los signos de los pueblos, en los periodos de formación creadora, cuando todos sus ciudadanos, desde los ocho hasta los ochenta años, se sientan muchachos.

El impresionante Buenos Aires de hoy, la más grande y bella urbe de lengua castellana y la segunda de todas las que hablan lenguas latinas, se crió al conjuro del amor al deporte; cuando el barrio genovés que preside la calle almirante Brown, cerraba los comercios en señal del duelo, o se echaba a la diversión según hubiera perdido o ganado el “Boca Juniors”, cuando Boedo, el vigoroso barrio obrero popular porteño, que ilustraban entonces, Barleta, Castagnoro y otros escritores nuevos y proletarios de primera línea reñía con los “fifís” de Florida, representados futbolísticamente por River Plate y Gimnasia y Esgrima; cuando –y perdóneme el lector– yo mismo he jugado al fútbol en un equipo de la casa comercial donde trabajaba, frente al de la casa que le hacía competencia. ¡Que partidos aquellos señor y cuánto ha llovido desde entonces! Lo jugábamos en los baldíos que había entre las Dársenas y el Río de la Plata, cubiertos de yuyos, por donde discurre hoy la Avenida Costanera, uno de los más hermosos paseos ribereños de todo el Continente Americano, y quizá de todo el mundo.

Eran aquellos los tiempos de Tesoriere y de Díaz; de Firpo y de Justo Suárez; tiempos de adolescencia de la Argentina madura y lograda de nuestros días, y cuyos descendientes de aquella época formativa -en orden a juventud y a deporte– harán hoy un alarde de aquella gracia, en el Estadio Nacional de Santiago de Chile, a donde nos proponemos ir como en nuestros muy remotos años de juventud -¡Vive Dios que muy remotos!– para aplaudir a los vencedores y a los vencidos, que para nosotros son igualmente estimables, los unos, por saber ganar y los otros por saber perder. El caso es que lo hagan bien, que corran mucho y que las patadas sean firmes y seguras y con buena puntería, hacia cualquiera de los dos arcos.

Mientras tanto, vayan nuestros saludos a los muchachitos de Boedo, desde Caseros a Rivadavia, pasando por las inolvidables encrucijadas de San Juan y Carlos Calvo, que vienen aquí, bajo la advocación prócer y tradicional en el deporte argentino, de San Lorenzo de Almagro.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o 23 de marzo de ... 1947)
Outro artigo de RSP sobre fútbol
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Deportes - Publicado o 23-03-2010 00:14
# Ligazón permanente a este artigo
ÍNDICE DE LIBROS PROHIBIDOS
Ao ter coñecemento RSP da decisión do goberno español de prohibir a venda e distribución dos libros que aparecen no Índice de Libros prohibidos do Vaticano,escribe e comenta neste artigo que na citada relación aparte de Victor Hugo e Darwin aparecen os españois Pérez Galdós e Blasco Ibáñez dos que fala ao respecto abondosamente. Remata contando unhas penosas anécdotas que reflexan a probreza cultural deste país no momento do levantamento militar contra a República en 1936, coa queima de todo o que "cheirara a marxismo" e que fixo que levaran ao lume obras de Pereda e Santa Teresa...

22 de marzo de.1947

“INDEX EXPURGATORIUS"


Por Ramón Suárez Picallo

En un rincón apartadito, casi invisible, de su copiosa información internacional, el órgano Decano de la prensa chilena, publicó ayer la siguiente noticia procedente de Madrid:

“La oficina de propaganda del Gobierno notificó a las casas editoriales y a las librerías que se consideraban automáticamente prohibidos en España todos los libros que aparezcan en el “Índice de Obras Prohibidas” del Vaticano.

Dijo que tal decisión se ha adoptado en conformidad a acuerdos entre España y la Santa Sede. El “Index Expurgatorius” incluye las obras de Víctor Hugo, Carlos Darwin y muchos otros escritores de fama mundial, inclusive los novelistas españoles Vicente Blasco Ibáñez y Benito Pérez Galdós”.

Muy rica es, en verdad la lengua castellana, en adjetivos calificativos y en rotundas frases injuriosas, así como en expresivas blasfemias populares, que suelen ser salida adecuadamente para los más iracundos estados de ánimo. Pero no encontramos nada adecuado para representar la angustia, el dolor, la indignación y el asco moral y físico, que la noticia transcrita nos produce, ante el agravio que implica para la cultura española. Porque lo que nos anda dando vueltas en la cabeza, y aflora a las puntas de la pluma, no puede ser estampados en letras de molde, por respeto al casto y morigerado lector de este comentario.

España, cuyo pensamiento libre floreció en los tiempos de Roma, con la filosofía y la moral de Séneca, con los poemas de Lucano y con los ácidos epigramas de Marcial; que iluminó la Edad Media Europea con San Isidoro de Sevilla, con Avicena y Averroes en la Córdoba del Califato y la Granada de los Almorávides; con la sapiente luminosidad de Raimundo Lulio y con la universalidad ideológica, literaria y espiritual de las peregrinaciones a Compostela; que enriqueció el Renacimiento y el Humanismo con los Heresiarcas, los Erasmistas y los juristas de Salamanca, presididos por el insigne Padre Vitoria, que tiene en Fray Benito Jerónimo Feijóo y Montenegro en el siglo XVIII al precursor y al maestro de los Enciclopedistas franceses; que dio al “Despotismo Ilustrado” de los tiempos de Carlos II las figuras de Aranda, Campomanes y Florida Blanca; y después las de Argüelles y de Jovellanos; que cubrió su agitado siglo XIX con los nombres de Larra, de Espronceda y de Zorrilla en las letras; y con los de Mendizábal, Prim, Espartero, Salmerón, Castelar, Pi y Margall y Costa, en la milicia y en la política, cae ahora en la triste condición de sierva intelectual y espiritual del grupo de reaccionarios extranjeros, que formaron hace más de un siglo la famosa Congregación Romana del “Index Expurgatorius”, encargo de oponerle al arte, a la cultura y al pensamiento universales, las vallas de su torpe oscurantismo, como quien quisiera ponerle compuertas al mar.


BLASCO IBÁÑEZ Y PÉREZ GALDÓS

Por fortuna, en nuestras lecturas de libros de autores españoles, no tuvimos jamás en cuenta el famoso “Index” vaticanista. Leímos todos los que cayeron el nuestras manos sin saber si estaban o no prohibidos por la tristemente célebre Congregación romana. Y los hemos clasificado en dos grupos: los buenos y los malos, en su pura significación artística. Por eso, no sabemos cuántos y quienes son los escritores españoles, sobre los que recae la excomunión romana.

Sabíamos, sí, que las obras del famoso sabio jesuita, Padre Mariana, habían sido quemadas en pira por orden de la iglesia; especialmente el “Regis et regibus”, donde justifica el regicidio y el magnicidio, si el gobernante o el príncipe usurpa arbitrariamente el Poder, o viola las leyes juradas ante su pueblo. Sabíamos, también que, Fernando VII el rey traidor y felón, que fue vil criado de los invasores de su patria, mandó quemar los libros de los más claros ingenios españoles, cerrar la Universidad y abrir en su lugar, una escuela de tauromaquia.

Y ahora nos hallamos con que, entre otros muchos, están en la lista de los proscriptos, dos de los más grandes escritores de lengua española de los últimos tiempos; Vicente Blasco Ibáñez y Benito Pérez Galdós.

No es del caso hablar extensamente de cada uno de ellos. Son demasiado conocidas sus vidas y sus obras. “La Barraca”, “Entre Naranjos”, “Cuentos Valencianos”, “Arroz y Tartana”, “La Catedral”, “Sonia la Cortesana”, “El Intruso”, “Los muertos mandan”, “Mare Nostrum” y cien títulos más hablan de la portentosa pluma de Blasco Ibáñez, el levantino insigne, narrando “Un viaje por el País del Arte” y de “La vuelta al Mundo de un novelista”, del “Papa del Mar” y de los “Cuatro jinetes del Apocalipsis”.
En cuanto a Pérez Galdós, quizá ningún escritor del mundo, pueda igualársele en el sentido de convertir en soberana obra de arte, el siglo más triste de la historia de su patria. Los cuarenta y seis tomos de los “Episodios Nacionales”, que van desde la batalla de Trafalgar, hasta la restauración monárquica de 1876 con Cánovas del Castillo, bastarían para consagrarlo en el bronce y en el mármol. Pero, además de ese monumento literario, escribió novelas, dramas y comedias de valor eterno, como expresión viva y palpitante del momento social que le tocó vivir: “Fortunata y Jacinta”, “Celia en los infiernos”, “Antón Caballero”, “Electra”, “Marianela” y “El abuelo”, dignas, por su nobleza de estilo y por su profundidad psicológica, de los más grandes escritores de todos los tiempos y países.

Pues bien, Vicente Blasco Ibáñez y don Benito Pérez Galdós, son escritores proscriptos en España.

“LA PUCHERA” Y SANTA TERESA

Más, al fin venimos a caer en la cuenta de que estamos dando por el pito más alto de lo que el pito vale, o como se dice por aquí “gastamos pólvora en chimangos, animal que no se come”, al decir de Martín Fierro.

El símbolo cultural y literario de la pobre España de nuestros días, está representado en dos sucesos auténticos, ocurrido en una de las más cultas ciudades del Noroeste de España, a poco de producirse la insurrección militar contra la República. Una de las primeras medidas del “movimiento salvador” allí, fue acabar con todos los libros que olieran a “marxismo” y todos los otros que a juicio de la beatería menopáusica, fuesen “deshonestos y pornográficos”.

Los censores se fueron derecho a la mejor librería de la ciudad, en cuyos escaparates vieron “La puchera” de José María de Pereda. “¿La puchera?” es, sin duda alguna, el nombre de batalla de una mujer perdida. Los censores, que sólo habían leído el Catecismo del Padre Astete y la Historia Sagrada de Fleury, además del calendario zaragozano, con el Santoral completo, no sabían que Pereda, el inmortal autor de “Sotileza”, “Peñas arriba” y “El sabor de la tierruca” había sido un insigne escritor católico y monárquico tradicionalista. Y, como primera medida, quemaron todos los tomos de “La puchera” y todos los otros libros del ilustre novelista santanderino.

Pero no fue eso solo. Al lado del libro de Pereda había otro muy curioso que el librero, cultísimo, no vendía. Se titulaba: “La doctora de Ávila ante el tribunal de la Santa Inquisición” Mala mujer debe hacer sido ésta, dijeron los censores. Y quemaron el libro. Los desdichados no sabían que la “Doctora Ávila” era Santa Teresa de Jesús, la insigne poetisa mística y la más grande mujer de todas las Españas de su tiempo, y de todos los tiempos anteriores.

¿Qué tiene, pues de extraño que Blasco Ibáñez y Pérez Galdós sean declarados proscriptos hoy en España? ¿La cultura? ¿Qué importa eso, desde que allí, cultura, se escribe con “K”?
Index expurgatorius
Sobre libros prohibidos en 1947
Comentarios (2) - Categoría: RSP-Franco e franquismo - Publicado o 22-03-2010 01:48
# Ligazón permanente a este artigo
CARTA DE DESPEDIDA A UN COMPAÑEIRO XORNALISTA

Tal día coma hoxe,fai 61 anos, RSP atopouse coa triste noticia do inesperado falecemento dun compañeiro de redacción do xornal La Hora onde habitualmente escribía e dirixiulle estas fermosas e orixinais verbas onde lle da conta da nova da sua morte e os actos do seu posterior funeral e enterro e proponlle facer e escribir xuntos sobre unhas viaxes que tiñan apalabrado realizar e maniféstalle estar xa preparado...(RSP está a sofrir -por diversos motivos- períodos de obrigado descanso por mor da sua saúde e,de feito, neste mes de marzo de 1949 só publicou tres artigos).


21 de marzo de 1949

UNA CARTA AL “OTRO MUNDO”:
PARA JULIO CORDERO BUSTAMANTE


Por Ramón Suárez Picallo

MI QUERIDO AMIGO JULIO: Ojalá que al recibo de estas cuatro letras mal formadas te halles gozando de perfecta salud y alegría, como yo para mi deseo. La mía buena a Dios gracias para lo que quieras mandar que lo haré con mucho gusto y fina voluntad.

Te escribo así, mi viejo amigo, jefe y compañero usando la clásica fórmula de invocación y salutación aprendida en un texto escolar que se llamaba “La Guía del Artesano” de la que tú y yo nos hemos burlado muchas veces. Y, además, te mando esta carta sin recurrir a los buzones ni usar estampilla de franqueo, pues soy un escéptico en lo concerniente a los servicios postales de éste y de todos los otros mundos conocidos y desconocidos. De todos modos ella llegará a tu poder y yo me habré ahorrado unos cobres de mi escaso peculio.

Pues sabrás amigo Julio que la presente misiva tiene por objeto comunicarte una noticia sensacional que te afecta personalmente, y de la cual, creo que no te has enterado, pese a que tu condición de periodista de raza de buen informador y de diligente reportero. ¡Te has muerto amigo Julio! Entendámonos; lo de que te hayas muerto es un decir propio de gentes ignaras, vulgares y poco doctas frente al problema de la vida eterna dividida en tramos camineros, en estadios temporales o en capítulos de un gran reportaje. Pero, de algún modo, hay que titular el suceso. Lo que pasó fue que tu espíritu chungón, ático y humorístico con algo de Voltaire, un poco de Eza de Queiroz y un mucho de Bernard Shaw, se aburrió de vivir encerrado en la cárcel carnal que lo aprisionaba en este pobre valle de lágrimas y una noche sin decir oste ni moste, voló a otras regiones más claras y más puras donde sin duda, ha de pasarlo mejor que aquí. Y allá estás tú y tu espíritu, mientras que los que fuimos y somos tus compañeros y amigos nos quejamos amargamente por la tremenda sorpresa de la marcha sin pasaporte, sin previo aviso, sin testamento y sin despedida verbal.

Testimonio de tal queja y de la sorpresa fue tu entierro. ¡Oh amigo mío, si hubieras visto tu entierro! Si los ojos de tu espíritu no estuviesen aún alampados ante la visión de la nueva e inédita morada, harías de tu propio funeral la mejor crónica de toda tu vida periodística. Pocas veces en Chile, ni en ninguna otra parte del mundo, la muerte de un periodista ha reunido en torno a sus despojos mortuorios un concurso más universal de gentes sinceramente consternadas y adoloridas. Hubo para ti bellos discursos y hasta presentación de armas, mientras las notas solemnes, hondas y graves, de Chopin, “cubrían la carrera”, a modo de invisible y alado manto de emoción.

Pero de todas esas oraciones –dulce lluvia de notas y palabras amicales- hubo una grandiosa e imponente que no tuvo articulación en los labios: el llanto desgarrado y sin consuelo posible de tus hijos y de tus discípulos y amigos jóvenes que siendo de los ojos que vienen aún pueden llorar por los que se van dejando tras de sí un luminoso ronsel de gratos y armados recuerdos.

Y ahora perdóname la largura de esta carta que por ir como va, para el otro mundo, tiene ya demasiado peso y mucha y muy mala prosa; pero tú sabes –pues me lo tienes reprochado muchas veces- ¿lo recuerdas?- que en esto de escribir suelo ser de tiros algo largos, singularmente, cuando –como en este caso- pongo el corazón en los puntos de la pluma; y además, como todavía sigo escribiendo a mano, no sé medir dimensiones materiales ni ponderar pesos específicos. Por otra parte, esta misiva mía tiene su miaja de egoísmo. Recordarás que hace pocos días me prometiste en tu oficina un viaje a lo largo de todo Chile en el que yo debía narrar varias historias de las que tú naturalmente no creías ni una sola palabra; pero que te gustaban mucho como invenciones mías más o menos ingeniosas. A mi vez te había yo prometido a ti un viaje por mi España haciéndole cruz a toda la Península Ibérica, de A Coruña a Málaga y de Barcelona a Lisboa. No me resigno a cancelar estos viajes. Sólo que ahora, por causa de tu marcha, los iniciaremos desde otro punto de partida; desde algún lugar del Alem infinito; desde esa grande heredad sin linderos de la que te pido me reserves un buen pedazo pues estoy ya preparando las alforjas para ir a tu encuentro. Haremos el gran viaje y escribiremos de él, en estrecha colaboración, una crónica que causará sensación en todos los medios periodísticos de ese otro mundo donde moras. Será nuestra mejor información. Los títulos, los subtítulos y la censura previa correrán de tu cuenta.

¡Hasta entonces viejo amigo, querido compañero y muy respetado jefe!


(Artigo publicado no xornal La Hora, de Santiago de Chile o día 21 de marzo de ... 1949)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Tal día como hoxe... - Publicado o 21-03-2010 01:43
# Ligazón permanente a este artigo
1 [2] [3]
© by Abertal