A. C. Irmáns Suárez Picallo - Sada


Este blogue nace co obxecto de difundir a actividade da A. C. Irmáns Suárez Picallo, así como de recuperar e por a disposición do público diversos materiais de interese sobre o noso pasado,ao tempo que damos a coñecer os artigos escritos por Ramón Suárez Picallo e outros autores sadenses.
Estruturamos o blogue en varias seccións, nas que terán cabida noticias de actualidade sobre as nosas actuacións, artigos, textos históricos, fotografías...


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FALSA AMNISTIA FRANQUISTA

A condena que sofriu o reximen franquista foi efectiva: illamento político, económico e diplomático. A resolución da ONU aposta por unha España de “liberdade de expresión, de relixión e de reunión” Teran que pasar trinta anos para que eso sexa unha realidade...
"El Gobierno español del general Franco, encarcela, condena y mata a sus adversarios políticos por el único “delito” de ser tales adversarios. Sobre esto no existe la menor duda en ninguna parte del mundo" escribe RSP...



28 de febrero de 1947

EN TORNO A UNA FALSA AMNISTÍA


Por Ramón Suárez Picallo


Recientemente, el gobierno, o lo que sea, que preside en Madrid, el General don Francisco Franco Bahamonde, dictó un decreto llamado de amnistía, para que los exiliados políticos españoles, diseminados en varios países del mundo, retornen a la patria. El tal decreto quiere ser una prueba de la “generosa magnanimidad” del caudillo y una réplica al último acuerdo de la asamblea General de las Naciones Unidas que condena, rotundamente, a su régimen totalitario. Uno de los fundamentos de la tal condena, dice que en España no hay libertad de palabra, hablada o escrita, de pensamiento, de asociación política y sindical, y de conciencia religiosa.

La afirmación de la Asamblea de las Naciones Unidas es una verdad, grande como un templo: en la España franquista se encarcela, se condena por sus tribunales y, frecuentemente, se fusila, a cuantos intentan reorganizar grupos políticos, organizaciones sindicales y entidades culturales y religiosas, que tienen en la vida española historia secular. El Partido Republicano, burgués y moderado; el Partido Socialista Obrero Español; -¡y no digamos el Partido Comunista!– los sectores social–cristianos; la Confederación Nacional del Trabajo y de la Unión General de Trabajadores, cuyos organismos similares funcionan en todos los países civilizados del mundo, amparados por la Ley, están proscriptos en España y perseguidos sus dirigentes y militantes.

El Gobierno español del general Franco, encarcela, condena y mata a sus adversarios políticos por el único “delito” de ser tales adversarios. Sobre esto no existe la menor duda en ninguna parte del mundo. El acuerdo de las Naciones Unidas lo declara así, a la vista de irrefutables documentos y de las noticias diarias de la prensa.

Para morigerar, desvirtuar, desmentir y corregir esta universal creencia, fue dictado el decreto referido, corregido, aumentado y explicado en tres sucesivas notas aclaratorias. Por su parte, la prensa controlada por la censura gubernamental, hizo una intensa campaña en toda la Península llamando a los exiliados.


UN ENGAÑO

Pero, ¡ni con ésas! Los exiliados no vuelven mientras subsista en España el régimen actual, que fusiló a sus familiares, confiscó sus bienes y dictó a través de unos tribunales llamados de “responsabilidades políticas”, sentencias monstruosas, absolutamente al margen de la Ley, fundadas en que los procesados pertenecían a partidos, instituciones y sindicatos, que tenían más de cien años, de vida legal en España.

Quejándose de la actitud de los que no creen en la amnistía que se les otorga, y se niegan a volver, la prensa de los últimos diarios españoles que nos han llegado expresan su molestia y desconcierto por estos hechos.

Efectivamente, el A. B. C., dice en una editorial que tenemos a la vista:

“Hay en el extranjero un gran número de españoles que sueñan con volver a España, pero que no se atreven a satisfacer sus anhelos en tal sentido porque entre ellos se ha hecho una propaganda tendenciosa, causante de recelos, que cohíben y frustran propósitos. Cada vez que se publica un decreto de indulto los elementos interesados en hacerlo ineficaz, intensifican sus actividades propagandistas, atemorizando a los que quieren acogerse al beneficio.”

“He ahí que el gobierno haya tenido que acordar medidas y dictar las normas precisas para la legalización de las situaciones de los exiliados que quieran reintegrarse a la Patria. La más importante, porque implica mayores facilidades, es la que dispone de las oficinas de las representaciones consulares admitan instancias, en las que no se expresen ‘los hechos en los que pudieron intervenir los exiliados en cuanto tengan o puedan tener trascendencia penal’. El Consejo Supremo de Justicia Militar determinará en cada caso, si los hechos constituyen delito y si están comprendidos en los distintos indultos. Resuelto el expediente se notificará a los interesados, quienes, conocida con exactitud su situación, podrán decidir sobre su regreso con la mayor libertad. A los que no se han acogido o no han podido acogerse al indulto decretado el 09 de octubre de 1945, se les da un nuevo plazo de seis meses para hacerlo. Los que se repatríen serán socorridos en la frontera y pasaportados hasta el lugar en que residían en 1936”.

Como se ve, no se trata de una amnistía propiamente tal, sino que de abrir para cada exiliado un nuevo proceso por un Consejo Supremo de Justicia Militar, cuya significación y origen no figuraban en ninguna ley ni código conocido en España antes de 1936.


LA TRISTE REALIDAD

Frente a lo que dice la prensa controlada sobre esta amnistía “sui generis”, está la triste y dura realidad reflejada en la carta de una madre española dirigida a su hijo único, residente en Santiago de Chile, y uno de cuyos párrafos dice así: “Mucho deseo verte, pero no me atrevo a aconsejarte que te vengas, pues aquí tendrías que trabajar muy duro en condiciones contrarias a tu salud. Los que han venido últimamente encontraron trabajo en la Casa Grande que está frente a la iglesia donde se casó tu hermana”.

La “Casa Grande” a que veladamente alude la buena señora, es la Cárcel Pública, de una famosa villa andaluza, a donde fueron a parar los pocos que creyeron en los indultos y amnistías que el Gobierno de Madrid concede “magnánimamente”, a sus adversarios políticos”.

(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o 28 de febreiro de... 1947)
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ESPÍAS
Hoxe vai de espias. A raiz da protección que se ofrece en EE.UU. en 1949 aos espias que traballan para eles nos países enimigos dos norteamericanos, RSP comenta a escasa consideración das persoas que realizan tal actividade así como a similitude entre espía e traidor...


27 de febrero de 1949

EL ESPÍA PROTEGIDO


Por Ramón Suárez Picallo

La Comisión Parlamentaria de Servicios Armados de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, aprobó por unanimidad, un proyecto de Ley, por el cual son compensados y protegidos los extranjeros que ayuden a los agentes de los Servicios de Inteligencia e Información norteamericanos diseminados en todo el mundo, especialmente en aquellos países que figuran como posibles enemigos en una guerra más o menos en ciernes.

El presidente de la mentada Comisión, Mr. Carl Vinson, diputado demócrata, por Georgia no deja lugar a dudas sobre el significado del acuerdo: “Se trata lisa y llanamente –declaró- de proteger al espía y al espionaje; y si ustedes hallan otro nombre menos duro, tanto mejor. Por de pronto ya era hora de que los servidores que se juegan la pelleja por una información que nos favorece, tuviesen algo en recompensa”.

La recompensa consiste en que los “informadores”, pueden entrar libres de pago de derechos y requisitos legales, en el territorio de la Unión donde tendrán residencia, ciudadanía y empleo, según la importancia de los servicios prestados, todo ello aparte del precio específico que hayan recibido por cada uno de sus informes y servicios. He aquí una disposición única y original, proclamando por vez primera en la Historia, la protección al espía, figura legendaria, fea o simpática, según a quien sirva.

El espía, así a secas, era un tipo despreciado, injuriado, sin protección jurídica ni diplomática de nadie; ni siquiera del país a quien servía, jugándose la vida minuto a minuto. Y a pesar de ello, ninguno de los grandes generales de la historia –Alejandro, Julio César, Tamerlán, Napoleón y Wellington- pudieron prescindir de sus preciosos servicios; y ganaron muchas batallas merced a una previa “confidencia” sobre la posición, fuerza y posibilidades del enemigo. De ahí, de la utilidad y eficiencia de su misión, provino que todos los códigos militares del mundo castiguen con la pena de muerte al espía que sirve al enemigo, mientras que los Estados Mayores gastan mucho dinero, halagos, elogios y ascensos, para estimular al espía propio.

Claro que en nuestros tiempos el espionaje está disfrazado con eufemismos rimbombantes, altamente honoríficos y con inmunidades diplomáticas, gracias al progreso del lenguaje, del Derecho Internacional y de las fórmulas protocolares que a él se refieren; pero en el fondo, sigue siendo siempre la misma cosa: un servicio hecho a costa de un fingimiento o de una alevosía. Sólo en alguno que otro país, muy atrasado en la jerarquización de los oficios y de los vocablos, se recurre aún hoy a la palabra espía, para liquidar y quitar de en medio a los adversarios políticos, cubriéndolos de ignominia; mientras que, los gobiernos de esos mismos países, tienen a su disposición –con otros nombres y otros significados- los más perfectos servicios de espionaje, conocidos en todos los tiempos históricos.

Por lo demás, aún dentro de la repugnancia que instintivamente produce siempre el espía a secas, hay matices al respecto que incluso señalan los propios códigos castrenses; no es igual ser espía en tiempo de paz que en tiempo de guerra; ni lo es tampoco si la “información” se le ofrece a una potencia “amiga” con la que se mantienen correctas y amistosas relaciones diplomáticas, a otra potencia “enemiga” o a punto de serlo. Porque no se puede ni se debe confundir el traidor con el espía. El traidor vende a su Patria por dinero o por otras razones al enemigo que la invade, mientras el espía, en muchos casos, sirve o cree servir, a un ideal; Napoleón halló en toda la Europa que logró dominar, grupos de amigos de la Revolución Francesa que creían que él iba a imponer los Derechos del Hombre y del Ciudadano a puro disparo de los cañones de su artillería, y que, por eso, le facilitaron el paso.

Y, en la Europa de hoy, hay pueblos –o por lo menos grandes sectores de pueblos- que recibirían como un bien de la divina Providencia, una invasión militar del bando contrario a los gobiernos que los tienen sometidos y opresos. Porque las guerras de estos tiempos –la recién pasada y la que parece estarse preparando- no son guerras entre estados, patrias y naciones, sino que son guerras civiles entre hombres de más acá y de más allá de las líneas de fuego, enzarzados en una lucha feroz por concepciones distintas y opuestas sobre el modo de vivir y aún el de morir. Y mueren y morirán, en defensa de esas concepciones, los unos y los otros.

De ahí la decadencia de los viejos conceptos de “espía” y de “traidor”; ellos seguirán siendo repugnantes al vulgo, a los Estados Mayores y a muchas personas aferradas al clásico sentido del honor. Pero, frente a ellos se levanta el sentido de la eficacia, reflejado en el acuerdo de la Comisión Parlamentaria del Congreso norteamericano premiando y protegiendo a quienes sirvan a sus ejércitos, facilitándoles “informaciones útiles”

¿Para bien o para mal? No es cuenta nuestra.

(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 27 de febreiro de... 1949)
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INDEPENDENCIA DA REPÚBLICA DOMINICANA

En 1944, ao cumplirse os cen anos da independencia da República Dominicana, RSP escribe este artigo no que conta de xeito resumido a historia da illa compartida con Haití, así como os eventos maís significativos .A República Dominicana foi lugar de acollida de exiliados -tamén de Ramón- aínda que da sua estadía no lugar temos ata agora escasas referencias e ainda que sabemos que escribiu nos xornais do país, non temos documentos ao respecto.


26 de febrero de 1944

CUMPLE MAÑANA CIEN AÑOS DE VIDA INDEPENDIENTE LA REPÚBLICA DOMINICANA


Por Ramón Suárez Picallo

Efectivamente, el día 27 de febrero de 1844, Juan Pablo Duarte, Francisco del Rosario Sánchez y Ramón Mella, líderes de una asociación patriótica dominicana secreta, llamada “La Trinitaria”, se trasladan a la “Puerta del Conde” de la ciudad primada de Indias de Santo Domingo de Guzmán, para cumplir un sagrado juramento: proclamar la Independencia del antiguo Haití español, y separarlo del dominio haitiano, de origen francés que lo ocupaba desde el 9 de febrero de 1822. La proclamación significó el nacimiento de una nueva República americana, inscrita en el índice de los pueblos libres del mundo, con el nombre de República Dominicana. Tiene por lema: “Dios, Patria y Libertad”, y por escudo blasonado un libro abierto de los Santos Evangelios, sobre los colores rojo y azul, cubiertos con una cruz blanca. Es su lengua oficial la castellana, su religión la católica y su sistema político constitucional, el republicano, representativo y presidencialista. Su población actual es de un millón y setecientos mil habitantes. Comparte con Haití la soberanía de la Isla de Santo Domingo, descubierta por Cristóbal Colón en noviembre de 1492, y bautizada con el nombre de La Española; se llamó más tarde, Santo Domingo, siguiendo el nombre de su primera ciudad, y después retornó a su antiguo nombre primitivo de Haití, que quiere decir “tierra de altura”.

Santo Domingo es matriz y cuna de la cultura española en América; allí se construyó la primera iglesia, el primer hospital, la primera ciudad, la primera Real Audiencia, el primer Virreinato y el primer Colegio Mayor de las Américas –el de Santo Tomás de Aquino-, más tarde y actualmente Universidad dominicana. De allí salieron para realizar sus estupendas hazañas, Vasco Núñez de Balboa, Francisco Pizarro, los Grijalbo y los Orellana. Allí estudió, pensó y conquistó para el cristianismo el primer indio de América, llamado Enriquillo, Fray Bartolomé de las Casas. Allí escribió Tirso de Molina algunas de sus obras más famosas, y una buena parte de “El Condenado por desconfiado”.

Y, actualmente, la antigua y primada ciudad de Indias, Santo Domingo de Guzmán (hoy llamada Ciudad Trujillo), es archivo, museo y relicario, de inestimables recuerdos colombinos, incluso de los restos del Almirante, que reposan en su Basílica Catedra.

Orgullosos de tal estirpe y abolengo hispánico, el pueblo dominicano, tuvo que ver con amargura, los cambios constantes de soberanía y que lo sometió la diplomacia de la Metrópoli. En 1597, por el tratado de Rinswick, España cedió a Francia la parte occidental de la Isla (llamada propiamente Haitì); y, en 1794 por otro tratado –el de Basilea, si no recordamos mal– le fue cedido el resto español de la Isla, o sea la actual República Dominicana. Francia la ocupó con sus colonos haitianos, de raza morena y orígen esclavo, hasta que, en 1809, fue reconquistada la parte española de la Isla, en nombre de la vieja Madre Patria, después de haber sido derrotado, por el general dominicano Juan Sánchez Ramírez, el único ejército napoleónico que luchó en este hemisferio.

El 1 de diciembre de 1821, el doctor José Núñez de Cáceres, proclama el Haití Español independiente de España y realiza gestiones ante Simón Bolívar, para incorporarlo a la gran Colombia; las gestiones fracasaron –Bolívar era amigo de Petién, Presidente de Haití– y la llamada “independencia efímera” de Santo Domingo, duró tan solo nueve semanas; desde el 1 de diciembre de 1821 al 8 de febrero de 1822.

Fracasado el intento independentista del doctor Núñez de Cáceres, Haití ocupó toda la Isla. Los historiadores discuten, aún hoy, acerca de si el acto de Haití fue una invasión propiamente dicha o una ocupación pacífica con apoyo incluso se sectores del país ocupado.

La ocupación haitiana dura 22 años, desde el 9 de febrero de 1822, hasta el 27 de febrero de 1844; la terminación de la soberanía de Haití, se señala con el nacimiento de la República Dominicana, o sea con la efemérides centenaria que comentamos y celebramos hoy.


DURANTE CIEN AÑOS

No fueron plácidos, ni pacíficos, ni del todo siempre creadores, los cien años de vida independiente de la pequeña república isleña y antillana. Tuvo tremendas luchas civiles intestinas y Haití, durante muchas décadas siguió mirando a los dominicanos como a insurrectos y separatistas. Ambos peligros acechaban a la nueva República, especialmente en 1861, cuando Pedro Santana, que era Presidente, acuerda reincorporarla a España como Colonia; la reincorporación halló fuerte resistencia en varios sectores del país. España ocupó a Santo Domingo, con tropas peninsulares, desde marzo de 1861 hasta julio de 1865, fecha en que fue, de nuevo, restaurada la República. El 29 de noviembre de 1916, la República Dominicana fue ocupada también por tropas norteamericanas, que ejercieron allí poder y soberanía, hasta el 12 de julio de 1924, fecha que los dominicanos consideran inicial de su Tercera y actual República.

En 1930, la República Dominicana, por causa de acontecimientos políticos que no queremos comentar aquí, sufrió una notable transformación. Desde entonces hasta hoy, sus progresos materiales han sido verdaderamente extraordinarios. Urbanización de ciudades, construcción de puentes y caminos, creación de colonias agrícolas, de nuevas industrias y de institutos científicos y culturales en todo el país, junto con el disfrute de una paz civil imperturbable. Y esta efemérides, ha de ser celebrada con alegría por sus hijos, admirables por su hospitalidad, su cultura y su finura espiritual verdaderamente exquisita.


UNIVERSIDAD

En el orden material, son famosos en todo el mundo, algunos productos de la tierra dominicana: sus maderas preciosas como caoba, el espinillo y la sabina: su tabaco, su cacao, su azúcar y su café, sin contar las frutas tropicales: la piña, el plátano, el aguacate y el mango, de olor y sabor sin igual en todo el trópico americano.

Espiritualmente, la República Dominicana, forma parte del grupo de las Naciones Unidas, pues le declaró la guerra al Eje después de la agresión de Pearl Harbour; es asilo de más de mil refugiados republicanos españoles, y de muchos centenares de exiliados judíos, checos, austríacos y alemanes. Fue, junto con Colombia, propulsora de la idea de una Sociedad de Naciones Americanas, y es allí evangelio la doctrina de la más cerrada solidaridad y buena vecindad hemisferial, proclamada por el Presidente Roosevelt.

Poetas, escritores, novelistas y ensayistas dominicanos, son leídos y estimados en todo el Continente. Además de la capital (Ciudad de Trujillo) tiene la República otros importantes centros de cultura vivos y magníficos: Santiago de los Caballeros, La Vega Real, San Pedro de Macorís, Puerto de Plata y La Romana, son pequeñas Atenas, con magníficos grupos de intelectuales jóvenes, curiosos y atentos a todas las inquietudes y esperanzas del mundo que viene.

Preside la República, por tercera vez, a los 50 años de edad, el generalísimo y doctor Rafael Leonidas Trujillo y Molina, con un Senado y una Cámara de Diputados y los organismos del Poder Judicial, funcionando regularmente. Tal, una breve, semblanza de la República Dominicana, que cumple mañana cien años de vida independiente; la tierra que amó Colón, cuna y matriz de la civilización cristiana y española en América, pedazo caliente y jocundo de las Antillas, en el Mar Caribe, abierto a todos los vientos de la Rosa.

Toda América la saluda, hoy con fraternal alborozo; y lo hacemos, con especial fervor, quienes hemos disfrutado, en horas muy tristes, de su pan y de su paz, y hemos sentido en el cuerpo y el alma ateridos por el frío de derrotas y desilusiones, el calor vivificante de su sol esplendoroso.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 26 de febreiro de ... 1944)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Pobos, cidades e lugares - Publicado o 26-02-2011 01:41
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UN LIBRO DO SÉCULO XIX SOBRE A PENA DE MORTE
RSP comenta a publicación destas obras do historiador e ensaista francés F.P. Guillermo Guizot(1787-1874). A traducción e comentarios son do profesor republicano e exiliado en Chile José Ferrater Mora.Do libro "De la pena de muerte en materia política" existía xa unha traducción de 1835 de Agustín Alcayde Ibieca. Na citada obra Guizot sostén que a pena de morte, en materia política, non logra ninguna das duas finalidades e resulta, polo tanto,inútil...


25 de febrero de 1944

SOBRE LA PENA DE MUERTE EN MATERIA POLÍTICA


Por Ramón Suárez Picallo

NOTICIA: Editorial “Cruz del Sur”, en su colección “Tierra Firme”, ha editado últimamente “De la pena de muerte en materia política”, y “De las conspiraciones y de la justicia politica”.

AUTOR: Francisco Pedro Guillermo Guizot, historiador, jurista y hombre de Estado francés nacido el 4 de octubre de 1787 y muerto el 12 de septiembre de 1874. Ministro de Restauración borbónica a la caída de Napoleón y de Luis Felipe de Orleáns. Su padre, abogado ilustre, murió en la guillotina en la época del Terror, en 1794. Él, exilado político en varias épocas del agitado siglo XIX francés, alternando sus trabajos de historiador y ensayista político y de profesor de la Universidad de París, con los de varias veces Ministro de Francia. TESIS: Enfrente y contra del Despotismo y de la Revolución; es decir: Contra los dos despotismos clásicos, conocidos a todo lo largo de la historia; en defensa de la tolerancia y de la convivencia social por sentido realista, por conveniencia política y por comodidad para la Sociedad y para el Estado. La crueldad, es siempre reprobable; pero, lo es mucho más cuando resulta contraproducente o inútil.

TRADUCTOR Y COMENTARISTA: Traduce y comenta el precioso libro, el profesor republicano español, residente en Chile, doctor José Ferrater Mora, uno de los más puros y documentados valores intelectuales y humanos de la España peregrina y desterrada. Hablando de la colección “Tierra Firme”, iniciada con el libro de Guizot, dice el profesor Ferrater, que la dirige que “se propone destacar el pensamiento universal de todas las épocas, aquellas obras en las que se defienden esas cosas frágiles que están constantemente zozobrando, y que, en nuestros días bracean desesperadamente para no hundirse; el respeto a la verdad, la tolerancia política y religiosa y la libertad de la persona”. Antes de esta traducción castellana, el trabajo de Guizot, sobre pena de muerte, había tenido otra: una, hecha en Valladolid, en enero de 1835, del doctor Agustín Alcayde Ibieca, Ministro togado de aquella Real Audiencia. Eran momentos de ruda guerra civil en España, entre liberales y carlistas, en la que, los unos y los otros pedían la cabeza del adversario. El otro trabajo, “De las conspiraciones…” es la primera vez que se traduce al castellano. El original de ambos, en francés, se halla en la Biblioteca Nacional de Chile y fue galantemente facilitado por su Director para que saliese a luz esta edición castellana que comentamos.


UN GESTO DE VICEVERSA

Vayan para “Cruz del Sur” nuestras felicitaciones, por su gesto de valiente y rotunda viceversa, en estos momentos históricos que vivimos. Cuando por una disidencia interpartidista se pide para el vencido la pena de muerte: cuando los regímenes políticos totalitarios y de los otros se asientan sobre el cadalso, el exilio, la Cárcel, o el campo de concertación y cuando miles de hombres tienen en reserva la cuerda y el palo encebado para colgar al adversario; y cuando se grita, furiosamente, el “muera quien no piensa igual que pienso yo”, publicar un libro en el que se proclama la inutilidad, y aún la contraproducencia de tales penas es un admirable atrevimiento, digno de ser aplaudido hasta romperse las manos, por quienes viven y piensan con lo eterno, sin dejarse alucinar por lo transitorio de la propaganda, hecha a base de la “pancarta”, la “consigna” y el “agiprop”. Es posible, más que posible casi seguro, que este libro, alegato contra la pena de muerte por causas política, no resulte un “éxito de librería”; pero, es desde ahora, una magnífica afirmación ideológica, generosa y levantada, sobre todo, si se tiene en cuenta que quienes la hacen, tienen hartos motivos para pedirles vidas y las cabezas de quienes los hicieron apatridas y desterrados, proscriptos y trotamundos, y los proclamaron delincuentes por haber sido leales y virtuosos:

DOCTRINA

Es muy difícil tratándose de un libro macizo de ideas como lo es éste, hacer un resumen de contenido. Guizot es un realista más o menos maquiavélico; no es un liberal generoso ni un ideólogo iluminado y místico. Su alegato contra la pena de muerte por causas políticas se basa en la conveniencia. Ello, no obstante, tiene que recurrir, y lo hace, a fuentes de tipo jurídico y filosófico, que proclamaron, en su día, su repudio a la pena irreparable.

“El gobierno –dice– acosado por todo género de dificultades que le crean sus adversarios proclama la necesidad de la pena de muerte y la aplica como medida defensiva. ¿Qué ha logrado? Después de una sentencia o de una ejecución, vacila, balbucea y explica el porqué de la medida. En torno al sentenciado, o al ejecutado, se crea un ambiente de piedad, a veces de horror, y sus amigos –los del reo– se multiplican, atraídos por la aureola de martirio. ¿Queda, después tranquilo el gobierno? No; por el contrario; la ejecución de tal pena a las largas le perjudica más que el desorden mismo que quiso sofocar”.

Pues bien, -agrega Guizot– la necesidad de las penas –descartada como lo está por la Civilización la pena como venganza– depende de su eficacia moral –ejemplar y material– suprimir al adversario y alejar el peligro. La pena de muerte, en materia política, no logra ninguna de las dos finalidades y resulta, por lo tanto, inútil. Porque, la fuerza de las leyes resulta, en mucho mayor grado, de la conciencia moral de los hombres, que del temor que ellas inspiren, mientras no se trate de delincuentes comunes, en cuyo caso está justificada –según Guizot– la pena de muerte. El bandido, el asesino, el ladrón vulgar, están alejados de la sociedad, no tienen amigos en ella y están colocados frente a ella. No ocurre igual con el llamado “delincuente político”, que tiene amigos, sueltos u organizados y que consideran sagrada la causa a la que dio su vida, y muy honrados de seguirla.

Tal, brevemente resumidas, la doctrina de Guizot. No hay necesidad de compartirla, para estimar el palpitante interés de su libro en los momentos actuales, aunque sea como viceversa a un estado de ánimo colectivo, provocando desde hace 20 años con el advenimiento de los regímenes políticos de fuerza.

Y, tal interés, resulta particularmente actual, en aquellos países en los que, simultáneamente, se está ventilando un problema de guerra civil interior y otro de guerra de invasión internacional, ambos estrechamente vinculados en las responsabilidades, y por lo tanto, en los premios y en los castigos que a su tiempo habrán de venir.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 25 de febreiro de... 1944)
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ASEMBLEA XERAL DA A.C. IRMÁNS SUÁREZ PICALLO
ASEMBLEA XERAL ORDINARIA
DA ASOCIACIÓN CULTURAL
“Comisión Irmáns Suárez Picallo”

Convocase á Asemblea Xeral Ordinaria, a celebrar o vindeiro día 24 de febreiro –xoves- ás 19:30 h. en 1ª convocatoria e ás 20:00 h. en segunda convocatoria e que terá lugar no Local da Oficina da Xuventude de Sada, coa seguinte Orde do Día:

- Lectura e aprobación, se procede,da acta da asemblea anterior.
- Informe de actividades realizadas no ano 2010.
- Informe do Tesoreiro (contas e balance do año 2010).
- Plan de actividades para o ano 2011 e presuposto de ingresos e gastos para o mesmo.
- Campaña de admisión de novos asociados.
- Información da Presentación do Cadernos de Estudos Locais Extraordinario adicado Isac Díaz Pardo e as Cerámicas do Castro.
- Posta a disposición de cargos da Xunta Directiva según os Estatutos, proposta de incluir unha vicesecretaria, i eleccion de cargos directivos.
- Entrega do material publicado aos asociados que non o teñan.
- Rogos , preguntas e propostas dos asociados.

Sada, 9 de febreiro de 2011

A Secretaria
Rexina Basadre

Comentarios (0) - Categoría: Actividades - Publicado o 24-02-2011 15:55
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CARMEN AMAYA, BAILADORA
Carmen Amaya (1913-1963) foi unha bailadora e cantante de flamenco española. Naceu en Barcelona e formou parte dunha das familias máis vinculadas ao flamenco.
RSP escribe este artigo ao respecto cando a artista visitou Chile en 1950...


23 de febrero de 1950

ARTES Y EMOCIÓN DE ESPAÑA
CARMEN AMAYA


Por Ramón Suárez Picallo

Ante un público cordial, numeroso y fervoroso, devoto de lo español, está actuando en el primer coliseo de Chile la bailarina gitana Carmen Amaya, rodeada de un magnífico conjunto de artistas, que sin llegar a su jerarquía, desempeña su papel con absoluto

Respeto y sometimiento a la impronta que les marca su maestra.

Dejemos aparte los aspectos técnicos, la tradición y la pureza del flamenquismo y del andalucismo, en lo que ellos se refieren a la canción y a la danza, para decir que Carmen Amaya es, rodeada de sus gentes –las más pertenecientes a su propia familia racial y consanguínea– un espectáculo único de emoción, de arte y de belleza española.

Porque así como hay personas nacidas para escribir versos, predicar el Evangelio, actuar en política, conquistar mundos, vender y comprar, cantar y tocar el violín, o descubrir maravillas técnicas, por entrañable vocación –aquello que natura da e non presta Salamanca- las hay que nacieron, viven y morirán dedicadas a expresar, en unos pasos de danza, las más sutiles creaciones de una raza nacida para bailar. Y a esta índole vocacional insobornable pertenece Carmen Amaya; y la honra, la enaltece y la exalta con su genio; con su entraña y con su gracia, y lo que es más, enseña a quienes la rodean a sentir lo mismo que ella siente y a expresarlo con corrección y con decoro artístico.

Y ahora, dicho lo que dicho queda, queremos recordar que en esta misma página y columna nos hemos referido, muchas veces, a una manía muy común en América: darle a lo flamenco y a lo andaluz una extensión representativa que no tiene .

Y así hemos visto millares de “cantaores”, “bailaores” y “guitarristas”, más o menos eficientes, titularse representantes del folklore español. Así, de todo “lo español” en su conjunto, en vez de referirse a una sola parte de ese magnífico tesoro, variado, polífono, policromo y poliespiritual de las viejas Españas, plurales en todo, y muy especialmente en el arte de bailar y cantar.

Y este conjunto de Carmen Amaya no se aparta del mismo defecto, que llamaremos, por llamarle algo, desconocimiento, voluntario o involuntario, de la geografía artística peninsular. Se llama Compañía Española de Arte Folklórico. Y no es eso. Para serlo le faltan, por lo menos, diez aspectos regionales, esencialmente folklóricos y especialisimos. Cierto es que figuran en el programa una nota mallorquina, una valenciana y una estilización del schotis madrileño, todo lo cual resulta, dentro del cuadro que dirige Carmen Amaya, una ligera incongruencia, por no decir un pegote. Y no es que lo hagan mal quienes lo hacen, lo hacen muy bien, pero no se trata de eso.

Por lo demás, ni el famoso “Bolero”, de Ravel, ni la “Danza número 5”, de Granados (Playera Andaluza), ni ese prodigio de genio que es “El Amor brujo”, de De Falla, -y que Carmen Amaya y su conjunto interpretan original y maravillosamente- son folklor propiamente dicho. Son obras maestras, hijas de una gran inspiración subjetiva y personal, aunque hayan sido tomadas de temas populares, que son los únicos verdaderamente folklóricos.

Carmen Amaya, que ofreció su arte genial a los grupos intelectuales más ilustres y selectos de Londres, de París y de Washington, es ya una figura de relieve universal, como representante de una modalidad artística española, cuya autenticidad debe conservar, como oro en paño, por ella y por España, sin mezcla ni mistificaciones. Deber especialisimo que deben cumplir los asesores y directores artísticos de su compañía, pasando un poco por encima de las consideraciones de taquilla y de galería, casi siempre reñidas con el arte verdadero, singularmente tratándose de una artista de raza a quien lo le van ni le vienen las cuestiones de orden exclusivamente crematística.

Y que conste bien claro que todas esas reflexiones quieren ser sólo indicaciones amables para la gran artista que acaba de ofrecernos un instante de conmovida emoción, de la que mucho habemos menester, quienes tenemos a España, a su arte y a su espíritu, tan cerca del corazón, como lejos en el tiempo y en el espacio.

De un tiempo a esta parte, quien sabe por qué extrañas o íntimas causas, América entera, tanto esta nuestra como la “otra”, se siente cautivada por el viejo y mágico sortilegio de España.

La prensa, sin distinción de matices, dedica páginas enteras de sus suplementos literarios a temas y autores españoles; las grandes emisoras radiales ofrecen, con distintos nombres, amplios espacios a España, los unos malos, los otros menos malos y algunos casi buenos. Pero, como decía el otro, valga la intención; y, en este caso -fuera de otras intenciones– se revela el interés de lectores de periódicos y auditores de radio por los temas referentes a España. Y esto, en toda la América del Sur y del Norte, con Chile a la cabeza.

Un americano ilustre afirmó cierto vez: “Trata de ser lo que verdaderamente eres; sé fiel a lo que fueron los tuyos, porque si no, no serás nunca nada”. Y quizá, en estos instantes de desorientación espiritual, de no querer o no poder saber nadie de dónde viene ni de dónde va, sea España, como entraña del cuerpo, estrella en el cielo y raíz en la tierra, un buen punto de referencia del ayer y una meta esperanzada del mañana.

Pues bien, también en el teatro se advierte este retorno a lo español; en la comedia, en el drama, en la zarzuela y en estas manifestaciones de canto y de danzas, los públicos de América suelen volcarse, cordialmente con alma y corazón, a cambio de que se les ofrezcan en toda su pura autenticidad.

Y las actuaciones de Carmen Amaya en el Teatro Municipal de Santiago de Chile confirman estas aseveraciones nuestras. Ella representa auténtica y cabalmente uno de los más vivos aspectos del genio artístico de España; y de ahí las clamorosas ovaciones con que el público chileno rubrica, estas noches, su genial y esforzado trabajo.

(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 23 de febreiro de... 1950)
Sobre Carmen Amaya
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Persoeiros (artistas) - Publicado o 23-02-2011 02:19
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O CINE, CARA E CRUZ
Se estaba a filmar na cidade mexicana de Tampico a película"Tesoro de la Sierra Madre" e RSP faise eco da noticia que o alcalde de dita cidade prohibiu á Warner Brothers por intentar difundir as lacras e imaxes pouco edificantes da cidade. Por outra banda informa do proxecto de película sobre o Presidente Roosevelt, que permitirá ensalzar dita figura, demostrando "que o cine é unha das máis grandes maravillas do noso tempo,espello de beleza espiritual e de grandeza humana..."


22 de febrero de 1947

EL CINE COMO DOCUMENTO


Por Ramón Suárezx Picallo

El señor Alcalde de Tampico, ha prohibido a una empresa cinematográfica de Hollywood que continúe filmando en su jurisdicción una película, inspirada en la novela de ambiente mexicano, titulada “Tesoro de la Sierra Madre”, de la que es autor el escritor Bruno Travens, y cuyos principales personajes interpretan los actores Humphrey Bogart y Walter Huston.

La prohibición alcaldicia se produjo cuando los cameramen de la “Warner Brothers se dedicaban a la caza de estampas de bajo fondo, en los barrios antiguos de la famosa ciudad portuaria y petrolera, con la presencia de borrachos y mendigos, que son allí tan abundantes como en San Francisco, Los Ángeles o el barrio de Brooklin en Nueva York.

Los artistas yanquis andaban como es su costumbre, a la busca y captura de lo “típico” y de lo “pintoresco” para hacer una de sus habituales “españoladas” o “mexicanadas” poniendo en alto relieve lacras y defectos ajenos, sobre los cuales suelen hacer destacar a sus “héroes” de película.

Ya era hora que alguien les pusiera coto y evitara que empresas cinematográfica inescrupulosas con fines de lucro sin la menor relación con el arte usen y abusen de la desgracia del prójimo, para divertir a los miles de pazguatos que van a ver sus películas insípidas. ¡Que sigan inventando, pero que no copien del natural!

El héroe fue en esta ocasión don Fernando San Pedro, Alcalde de Tampico, rodeado de una multitud de convecinos suyos que estuvieron a menos de un pelo de moler a palos a los pintoresquistas, de Hollywood, buscadores de miseria humana, que según decir del alcalde mencionado, es “una desgracia para Tampico y para México”. Así como son una desgracia para los Estados Unidos las mujeres casadas, a las 12 de la noche, borrachas como cubas, guiñan el ojo a cuanto tipo de pelo negro y tez morena hallan en clubes y cabarets de Nueva York y de todas las demás ciudades norteamericanas.

El cine es un excelente documento; pero debe serlo de cosas bellas y amables capaces de estimular en el espectador ansias nobles de superación espiritual y cultural, y no actuar de espejo de fealdades.


EL REVERSO

He aquí, ahora el reverso de la medalla, James Roosevelt, hijo del inolvidable Presidente de los Estados Unidos, creador de la doctrina de la Buena Vecindad, informa que el productor cinematográfico Jay Richard Kennedy tiene el propósito de hacer una gran película o una serie de películas, basadas en la vida del ilustre padre.

Se utilizarán para la realización de dichas películas, los ricos archivos gráficos, oficiales y familiares, que registran, miles de aspectos físicos del insigne demócrata; los diálogos se harán sobre textos auténticos y la voz será reproducida de discos, donde están grabados memorables discursos, frases y alocuciones producidas en momentos cruciales para la Humanidad que lo tuvo por apóstol de sus anhelos.

En tal sentido, de dar plasticidad, nexo, actualidad y movimiento a obras maestras y a vidas ejemplares, el cine, honestamente realizado, ha cumplido ya y seguirá cumpliendo en el futuro, una misión cultural e histórica, de incalculables beneficios, magnitud y trascendencia.

Cuéntase que cuando le fue mostrado a un Pontífice famoso el primer fonógrafo y se hizo sonar un disco, exclamó conmovido:

“Loada sea la ciencia y el ingenio; ¡pensar que si esto existiera en los tiempos de Jesucristo, escucharíamos hoy su propia voz!”

Las generaciones que vengan tras de nosotros, escucharán la voz, y verán la auténtica figura andando, moviéndose en su propio medio de los grandes y pequeños hombres que impulsaron unos y retrasaron otros, el periodo más dramático de la Historia humana de todos los tiempos.

Entre ellos el Presidente Roosevelt, digno, por sus ideas, por su vida y por su obra, de er admirado, querido y estimado al lado de los más grandes, y perpetuada su visión en el bronce de los siglos, a modo de astro con luz propia e inextinguible.

Para misión tan alta el cine es una de las más grandes maravillas de nuestro tiempo, porque es espejo de belleza espiritual y de grandeza humana.

(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 22 de febreiro de... 1947)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Tal día como hoxe... - Publicado o 22-02-2011 01:23
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AS DEMOCRACIAS E OS REXÍMENES POLÍTICOS

A democracia oponse aos rexímenes que non respetan a orde xurídico. A democracia, non está contra os pobos, se non contra os gobernos e gobernantes que non respetan os dereitos mais elementais.
RSP comenta o caso de España que durante a sua Guerra Civil un grupo de italianos apoiaba á República ( Batallón Garibaldi), e outro grupo (Batallón Flechas Negras).A democracia non está contra os distintos estados ou pobos, se non contra os gobernos dos mesmos, cando estos, non respetan os dereitos dos pobos, ou cando recurren as guerras para sosterse...


21 de febrero de 1943

LOS PUEBLOS,NO


Por Ramón Suárez Picallo

Las Democracias del mundo han sido arrastradas a una lucha ideológica y política en defensa de sus ideales, sus normas y sus principios; las Democracias no luchan contra ningún pueblo del mundo, como tal pueblo, sino contra un régimen que les ha sido impuesto y superpuesto; un régimen que subvirtió el orden jurídico internacional y ha hecho de la guerra un instrumento de política nacional, haciendo tabla rasa de leyes universalmente admitidas, como medio único de convivencia entre los pueblos y entre los Estados. La lucha no es entre pueblos y naciones; es entre regímenes, y de ahí el carácter mixto de guerra civil y de guerra internacional.

El distingo, acerca del carácter de los bandos, contendientes, ha sido fijado el primer día mismo del conflicto cuando, dentro de las propias naciones invadidas, se descubrieron grupos de amigos de los invasores mientras en las naciones que invadían había -y hay- núcleos dispuestos a ayudar a los invadidos. La distinción se hizo clara en España, donde se encontraron, frente a frente, los Italianos del Batallón “Garibaldi”, que defendían la República, y los de las “Flechas Negras”, que la combatían; los alemanes de la Brigada “Telman” y los de la “Cóndor”, cada uno, en un bando opuesto. Por aquellos días los medios, diplomáticos no prestaron atención al problema. Practicaron, frente a él, la deplorable política del avestruz. Pero más tarde, cuando la guerra peninsular, se hizo universal hubo que reconocer el hecho. Y las Democracias lo proclamaron “urbi et orbi”. Las Democracias inglesa, francesa, soviética y norteamericana, no están en lucha con los pueblos de Italia, Alemania y el Japón. Lo están con sus regímenes políticos, porque le son antípodas e incompatibles, y, porque esos regímenes, para sostenerse en el Poder, han hecho de la guerra de conquista un instrumento Político, un sistema del desorden internacional, y, de la invasión de otros pueblos, un medio de engrandecimiento del propio, mediatizando soberanías consagradas, y borrando independencias, jurídicamente reconocidas.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 21 de febreiro de... 1943)
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MISIONEIROS ESPAÑOIS EN 1950, EN CHINA....

RSP recolle as declaracións dun misioneiro galego ante a situación que están a pasar na Cinha comunista de Mao, para lembrar o aspecto relixioso de España como patrimonio espiritual...

20 de febrero de 1950

LOS MISIONEROS ESPAÑOLES



Por Ramón Suárez Picallo


Su Reverencia el Padre clateriano Salvador Alfajeme, gallego y español de origen, acaba de llegar a Barcelona, procedente de la China, donde ejerció su apostolado de misionero católico durante diecisiete años. Interrogado por los periodistas, el monje venerable declaró que todos los misioneros –y muy especialmente los españoles– están en graves aprietos, pues las autoridades comunistas, que dirige Mao-Tsé-Tung, les tienen gran enemistad e inquina particularisima.

Quieren que nos vayamos de allí, porque les estorbamos, y nos hacen la vida imposible. Ellos no quieren hacer mártires, pero si apóstatas. Nos han vedado el acceso a las iglesias, y además todo acto de nuestro culto. Y los que allí quedan, Jesuitas, Agustinos, Dominicos y Franciscanos –españoles casi todos– pasarán muchas dificultades y morirán en su mayoría.

El cuadro trazado por el misionero claretiano español es verdaderamente sombrío, dramático y conmovedor, especialmente para los que estimamos y admiramos las obras generosa, heroica y desinteresada de los misioneros de España, extendida a lo largo y a lo ancho de todos los Continentes del mundo, defendiendo siempre a los nativos más humildes, frente a los invasores aventureros de la espada y de los déspotas aborígenes, bastantes peores que los mismos extranjeros.

El Padre Las Casas en América y Francisco Javier, esclarecido santo vasco navarro en Asia, entre otros muchos, ilustran el aspecto religioso y trascendental de España, en su carácter de conquista de almas para Dios y para la vida Eterna.

Y eso es lo que queda como único y gran patrimonio espiritual de España en el mundo; Dios, madre y amor dichos en la noble prócer lengua castellana. Y contra esta herencia no puede, no podrá nadie nunca, en el Asia, el Africa, la Europa, la América y la Oceanía.

(Artigo publicado no xornal La Hora,en Santiago deChile o día w20 de febrfeiro de ... 1950)
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BAÑISTAS SMART, por Emilia Pardo Bazán

Na revista Album Salón de 01/03/1899 publicaba Emilia Pardo Bazán este artigo sobre os continxente de persoas da montaña que visitaban Sada cada verán co obxecto de «tomar os baños».


No se si en otras costas que en estas del Cantábrico -donde el mar ruge más fiero y reconcentra mayor cantidad de yodo y de salitre- pueden verse espectáculos como el que acabo de presenciar en el camino de Pontevedra a María, y presencio todos los veranos en la Mariña, en el pintoresco pueblecillo de Sada, cuyo largo playazo aventaja en extensión y seguridad a todos los de la ría de Puentedeume.

Divídese la población de Galicia en ribereña y montañesa; y la división se caracteriza por marcadas diferencias étnicas y psicológicas. Cuanto el ribereño de alegre, animado, despejado, activo, tiene el montañés de callado, tétrico, avariento y supersticioso. A la gente de la beiramar la incita a cierta largueza la fácil ganancia de los lances de pesca de sardina, calamar, merluza y cangrejo. Al montañés, confinado en tierras áridas, lejos de las ciudades, se le impone una sórdida economía; además, el clima es duro en la sierra, y el cuerpo se acostumbra a las privaciones y al mal trato. Y si la vida del montañés en invierno, «en tiempos de lobos» como ellos dicen, es asaz adusta, la de verano, con los baños de mar, tiene dejos de sainete.

No sé si por prescripción facultativa o porque es tradicional, en la montaña, la reputación de los efectos y virtudes salutíferas del mar -del mar que acaricia las Mariñas, alegres y hermosas-el caso es que no hay gente tan amiga, como la montañesa, de remojarse en agua salada. Eso sí: no falta quien asegura que es la única época del año en que se remoja sus carnes y pellejos color de humo, curadas y amojamadas cual la cecina que cuelgan en los garfios de la chimenea.

Dada su afición a la playa y su afán de conciliarla con la estricta economía a que les obligan de consumo necesidad y costumbre, los montañeses han discurrido, hasta reducir el gasto a la mínima expresión. Primer problema resuelto: el transporte. La jornada empieza en el coche de San Francisco, o sea a pata galana, desde las respectivas madrigueras hasta el punto de donde arranca el coche o carromato que han de utilizar. La idea de servirse del ferrocarril ni les cruza por las mientes, pues tendría que salirles caro, aún viniendo en la perrera, como los «de Calatorao», de una zarzuelita popular. Razón sencilla: en el tren paga cada quisque su billete, sitio entero, mientras en el coche procede un ajuste, y según se estrechan y encojen los viajeros, para caber gran número en breve espacio, desciende la cuota, hasta llegar a lo inverosímil. No es cuenta del mayoral o del carretero cómo se arreglan los que van dentro: allá ellos, así se pongan patas arriba y boca abajo.

A no haberlo visto, no se creería el prodigio de acomodarse veinte o treinta personas donde sólo cogerían, bien apretadas, cuatro o seis. Aquello no es ya masa, sino cemento, gelatina de gente. Hay quien entre en el amasijo de chapacuña, y quien atravesado como las sardinas en el tonel. Sobre las rodillas de los hombres se colocan, enroscadas, las hembras, y en el regazo o el hombro de estas, los chicos menores de quince años. El tufo, se adivina; el calor, asfixia solo pensado; los incidentes son de un cómico violento y burdo. Felices los que van de pie en el estrillo o agazapados en la imperial, entre sacos, ollas y mantas, -al menos gozan del aire libre.

Así, prensados, van los montañeses locos de contento, divirtiéndose interiormente, sin estrépito, con risotadas opacas y observaciones de sagacidad candorosa.

Al botijo de los trenes baratos reemplazan potes y trébedes. Llevan además consigo provisiones: el enorme mollete de pan de maíz o centeno, mohoso, que se come añejo adrede, para no comer tanto; las patatas, las berzas para el caldiño; la harina para espesarlo; el unto rancio para darle gracia; hasta la sal... El ideal del montañés consiste en no comprar fuera de casa, a ser posible, cosa alguna, y vivir los ocho o diez días que tarde en tomar sus treinta baños ( a razón de tres cada veinticuatro horas) con lo que trajo en el zurrón. Bastante desembolso representa el real o real y medio diario que ha de aflojar por el rincón del cobertizo o del rancho fétido donde le extienden unos brazados de paja. para dormir, y por la piedra y el haz de leña que le suministran, para cocer junto... el caldo de doce o quince montañeses.

Y empieza la faena: jala con un baño glacial, al amanecer, cuando apenas dora el sol naciente la cresta de las aguas: jala con otro a mediodía, y con el último, delicioso, al anochecer, a la hora en que el mar conserva el calor del día entero. Entre baño y baño, el montañés, persuadido de que conviene un régimen riguroso, se abriga como en diciembre, y desde las cuatro de la tarde, enarbola colosal paraguas azul o rojo, para preservarse del «relente» y de «la luna», terrible enemiga de los beneficios que el baño reporta.

Y trascurrida semana y media, habiendo gastado diez y nueve reales en coche, quince o diez y seis en posada, y hasta setenta y cinco céntimos en extraordinarios e imprevistos de sardina fresca, el bañista montañés otra vez se embute en el carromato, llevando para todo el invierno mucho que contar al amor de la lumbre, y en la cabeza ese rumor del oleaje que se oye resonar en las grandes conchas venidasde América...
Comentarios (0) - Categoría: TEXTOS DE E. PARDO BAZÁN - Publicado o 19-02-2011 09:34
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