A. C. Irmáns Suárez Picallo - Sada


Este blogue nace co obxecto de difundir a actividade da A. C. Irmáns Suárez Picallo, así como de recuperar e por a disposición do público diversos materiais de interese sobre o noso pasado,ao tempo que damos a coñecer os artigos escritos por Ramón Suárez Picallo e outros autores sadenses.
Estruturamos o blogue en varias seccións, nas que terán cabida noticias de actualidade sobre as nosas actuacións, artigos, textos históricos, fotografías...


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Pousa Antelo e Suárez Picallo. A manifestación de Queremos Galego
Discurso de Avelino Pousa Antelo na Praza da Quintana o 10/10/2009, na manifestación da plataforma Queremos Galego. Alusións a un discurso de Ramón Suárez Picallo nun mitin das arengas .
Avelino Pousa Antelo participou o ano pasado nunha mesa redonda en Sada sobre a figura de Suárez Picallo, con Díaz Pardo, Neira Vilas e a falecida Anisia Miranda.

Comentarios (0) - Categoría: Actualidade - Publicado o 13-12-2009 15:58
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PEDRO VALDIVIA EN HUELÉN (CHILE)

RSP lembra nesta data, 447 anos depois, a Pedro de Valdivia, na sua expedición e conquista de Chile, pois despois de cruzar lugares inhóspitos alcanza o maravilloso lugar a beira do río Mapocho, demnominado Huélen (nome do caudillo indíxena da zona) e que Valdivia bautizará co nome de Santa Lucía ,por ser un 13 de decembro de 1540 cando chegan a dito lugar, onde se intalará e que dará pé a fundación da cidade de Santiago da Nova Extremadura (hoxe Santiago de Chile)
RSP, dende un cerro do lugar, trata de imaxinar o momento que Valdivia descubre este paraíso e cita o famoso texto que alí esta gravado e que contén parte da carta que envióu Valdivia ao Emperador Carlos V, onde describe as bondades da nova terra conquistada.



13 de diciembre de 1947

DE HUELÉN A SANTA LUCÍA


Por Ramón Suárez Picallo


No se sabe qué hora sería del día 13 de diciembre de 1540, cuando el caballero y capitán don Pedro de Valdivia, extendía por primera vez su mirada avizora sobre el Valle del Mapocho, desde las estribaciones de los cerros circundantes, pero debió ser a hora muy propicia, ya que la visión se le apareció como una maravilla cargada de esperanzas, apta para la fructificación de los esfuerzos; y sobre ella descansó la mayor de sus creaciones; la ciudad de Santiago de la Nueva Extremadura, capital del último reino español de América y de una de sus más florecientes colonias y más tarde de una República ejemplar, que es honra y prez del tronco progenitor.

Y quizá, con aquel optimismo que caracterizaba a los hombres de su estirpe, esperaba hallar la paz fecunda y creadora sobre el paisaje virginal, cubierto de sol de primavera y de jugosas verduras después de largas andanzas guerreras por los campos de Italia y del Perú; y aún es posible que más que en batallas – que habrían de ser feroces hasta constarle la vida– pensase el gobernante que llevaba dentro del milite extremeño, en vastas empresas agrícolas, cubriendo de trigales y de cristianas cabañas ganaderas, la hermosa llanura inédita. En el calendario–santoral se leía: Santa Lucía, patrona y abogada de los que sufren el mal de no ver. El capitán y los suyos debieron dar gracias a la dulce santa, por haberles conservado la vista y permitirles ver bien la tierra y su río bifurcado, oasis y descanso para caminantes que venían de cruzar desiertos; meta de una ruta que otros conquistadores habían abandonado y desandado por inhóspita y dura…

Por eso el lugar que les sirvió de mirador para contemplar el venturoso hallazgo, que llevaba el eufónico nombre indígena de Huelén, fue rebautizado bajo la suave evocación de Santa Lucía; santo lugar de Chile, porque aparte de su belleza singular y de su índole de pulmón de la ciudad, allí nació la mayor esperanza creadora de una comunidad humana dentro de la órbita de la civilización cristiana.

Escribimos estas líneas sobre el césped verde del bello cerro a la caída de la tarde cuando el trajín urbano cubre de ruidos los sitios agrestes que contempló el conquistador, pero cerrando los ojos y los oídos físicos, para que el espíritu escuche la voz de la estirpe y de la Historia se pueda evocar la escena remota, y sentir la honda emoción que envolvió a aquel grupo de hombres frente al hermoso y anhelado vergel.


ANTOLOGÍA

Andando y matinando en la efemérides, vamos a dar frente a un texto de alto valor histórico, esculpido sobre un monolito de cantería. Es el conocido fragmento de la famosa carta que don Pedro escribió al Emperador Carlos V, haciendo la descripción y el elogio de la tierra por él descubierta, poblada y conquistada. La carta escrita cuatro años después de la primera visión que su autor tuvo del fértil valle mapochino ; pero en ella palpita la emoción primigenia que le causó cuando sus ojos se extendieron sobre él por vez primera.

Texto de antología, que rezuma paz, amor y ternura, sin hablar para nada de batallas ni de contiendas ni siquiera Cristóbal Colon iguala, ni en la forma ni en el contenido elogioso, cuando describe a La Española. Por eso la fina sensibilidad chilena le dedica un monumento. Es la única carta del mundo que tuvo tal honor. Porque es, quizá la más hermosa la más llana y la mejor escrita que escribió nunca un conquistador hablando de la tierra conquistada, después de sufrir en ella enormes angustias y rudos sinsabores.

Aún siendo muy conocido damos aquí el texto famoso porque la unción que inspira su contenido nació tal día como hoy del año 1540, cuando él insigne gobernante, mílite y caballero, quizá desde este mismo lugar, extendió sus ojos esperanzados sobre el valle jocundo cubierto de verde...

“Y para que haga saber a los mercaderes y gentes que se quisieren venir avecindar, que vengan: Porque esta itera es tal que para vivir en ella y perpetuarse, no la hay mejor en el mundo. Dígalo porque es muy llana, sanísima de mucho contenido: tiene cuatro meses de invierno no más, que en ellos si no es cuando hace cuarto de luna, que llueve un día o dos todos los demás hacen tan lindos soles que no hay para que llegarse al fuego. El verano es tan templado y corren tan deleitosos aires que todo el día se puede el hombre andar al sol que no les es inoportuno. Es la más abundante de pastos y sementeras y para darse todo género de ganado y plantas que se puede pintar. Mucha e muy linda madera para hacer casas, infinidad otra de leña para el servicio de ellas. Y las minas riquisímas en oro en toda la tierra están llenas de ello y donde quiera que quisieren sacarlo. Allí hallarán en que sembrar y conque edificar. Y agua, leña y yerba para sus ganados, que parece que la hizo Dios aposta para poderlo tener a la mano”.


(Artigo publicado no xornal La Hora, de Santiago de Chile o 13 de decembro de... 1947)
Biografía de Pedro Valdivia
Cerro de Santa Lucía
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Persoeiros (outros) - Publicado o 13-12-2009 09:46
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DEREITOS HUMÁNS

O 10 de decembro de 1948, hai 61 anos, a Asemblea Xeral das Nacións Unidas aprobou a Declaración Universal dos Dereitos Humáns.
RSP faise eco desa noticia e publica tres días despois este artigo ao respecto ao tempo que fai constar que hai estados que forman parte das Nacións Unidas e violan a cotío ditos dereitos...



13 de diciembre de 1948

Y AHORA, ¿QUIÉN LE PONE EL CASCABEL AL GATO?


Por Ramón Suárez Picallo

Tenemos a la vista, después de haberla leído cinco veces de cabo a rabo, la magnífica “Declaración de los Derechos Humanos”, aprobados por la Asamblea General de las Naciones Unidas, sobre texto elaborado por la respectiva Comisión especial, que preside una de las más grandes mujeres de nuestros tiempos: la señora Eleonor Roosevelt viuda a su vez, del más ilustre repúblico del mundo, de tres siglos a esta parte.

El documento es insuperable, por su sentido y por su estructura moral; jurídica y política; quizá el más perfecto de todos los publicados, desde el conocimiento de los Evangelios; mil veces superior al Pacto de Versalles y a la misma Carta de San Francisco; y desde luego a cien codos por encima de la inmortal Declaración de la Revolución Francesa; de la Revolución Americana y de la Revolución Rusa, que marcaron hitos en la Historia contemporánea. Las más nobles ideas, los más altos principios y las normas más perfectas destinadas a la dignificación y exaltación del Hombre como criatura hecha por Dios a su imagen y semejanza, están expresas y sistematizadas en esta especie de Biblia de la civilización occidental y cristiana, por cuyo cumplimiento bien vale la pena dar la vida.

El hombre, sin distinción de raza, color, idea política o religiosa, es igual ante la Ley y por el solo hecho de haber nacido y de existir, tiene, como patrimonio inalienable, los siguientes derechos: vivir libre de temor; entrar, salir y retornar por todos los ámbitos de la tierra; pensar, amar y creer y decir su pensamiento, y amor a su creencia por todos los medio lícitos; vivir con decoro y con decencia, en su hogar y en su Patria, sin que nadie pueda perturbar su vida íntima, ni su vida de relación con los otros seres humanos; tener libre acceso a las fuentes del saber y de la cultura, de la salud y de la paz; percibir el fruto íntegro de su esfuerzo y de su trabajo, sin que nadie pueda ser explotador ni usufructuario de los bienes que para él, individualmente, rinde el progreso de la comunidad humana; ser amparado, protegido y defendido, frente a cualquier ataque o agresión –privada o pública– que menoscabe algunos de estos sagrados derechos, inherentes a toda criatura. Y otras muchas cosas, igualmente justas y bellas, que hacen de este documento un guión de bienes espirituales y utópicos de incalculable valor.

Pero, ¡siempre hay un pero! Nos tememos mucho que esta histórica resolución, no pase más allá del famoso acuerdo tomado por el Congreso de Ratópolis. Se reunieron allí todos los ratones del mundo para defenderse del gato, su tradicional enemigo. Surgió una proposición inteligentísima adoptada por unanimidad entre grandes aclamaciones; colgarle al gato un cascabel al pescuezo, que indicase a los ratones el peligro de su proximidad. El Presidente preguntó una vez aprobado el acuerdo: ¿Quién le pone el cascabel al gato? La reunión se disolvió sin acordar nada al respecto.

En las Naciones Unidas figuran varios Estados –no queremos dar nombres por pura discreción– donde se violan a mansalva todos y cada uno de los Derechos Humanos aprobados en su Asamblea General; otros Estados a su vez, están deseando entrar en el Gran Concilio, pese a que miles de sus súbditos, leerán en las cárceles la carta magnífica, haciendo, para su coleto este comentario: ¡Lástima que no sea verdad tanta belleza!


(Artigo publicado no xornal La Hora, de Santiago de Chile, o 13 de decembro de ... 1948)


Declaración Universal dos Dereitos Humáns
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Tal día como hoxe... - Publicado o 13-12-2009 00:04
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FRANCO NEUTRAL?
12 de diciembre de 1946

¿FRANCO NEUTRAL?


Por Ramón Suárez Picallo

Un diario de Santiago afirmó, días pasados que Franco ha sido neutral en la pasada guerra, y que él no tuvo nada que ver con la Italia fascista ni con la Alemania nazi. Véase al respecto lo que dijo el caudillo ferrolano, ante el Consejo nacional de la Falange Española, el día 17 de julio de 1941:

“El Eje es ahora triángulo, pues comprende a Alemania, Italia y España. Se ha planteado la guerra y los aliados la han perdido. La Democracia y el Liberalismo, son expresiones trasnochadas en nuestra época. El triunfo del nazismo es algo evidente para todos. El absurdo conflicto resultante de la declaración de la guerra, hecha por Inglaterra y Francia, ha llegado a su resultado lógico: los aliados han perdido completamente la guerra...”

El texto producido no es nuestro ni de los republicanos españoles. Pertenece a Mister Carlton Hayes, catolicísimo ex Embajador de los Estados Unidos de Norteamérica en Madrid.


E AÍNDA MÁIS

O, puesto en buen romance; hay aún muchísimo más. Tanto, como para mantener este párrafo, en forma permanente, todo lo que le falta del año en curso, y los trescientos sesenta y cinco días del que viene. Y aquí va otro botón de muestra:

“Agosto de 1937, ante la enorme superioridad de la coalición enemiga, ha cedido al frente del Norte en la guerra civil de España. Mussolini envía a Franco entusiastas felicitaciones.”

Y Franco le contesta con el siguiente telegrama, dirigido al Jefe del Real e Imperial Gobierno Italiano:

“Con la más vivísima emoción he recibido la cordialísima felicitación de V. E. con motivo del derrumbamiento del frente marxista del Norte con vuestra heroica infantería, que se siente orgullosa, así como todos mis compatriotas de la España liberada, de los elogios que le ha tributado el glorioso creador de un Estado grande y de un Imperio italiano.”

Con que neutral ¿eh? Estáte por ahí, que ya te llamaré. Y, además, estate sentado por si te cansas.

El diario a que aludimos, es católico; pero olvida el octavo Mandamiento de la Ley de Dios que dice: “No levantar falso testimonio, ni mentir”.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile, o 12 de decembro de ... 1946)
Franco neutral
Franco no fue neutral (Stanley Payne)
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ADHESIÓNS A FRANCO?

RSP comenta as manifestacións en Madrid a favor de Franco para contrarrestar os efectos negativos que na ONU está a ter o réximen e explica a treta do "cupón roto" da que se valen os dirixentes falanxistas para que a xente acuda a tales actos...


11 de diciembre de 1946

MANIFESTACIONES EN MADRID


Por Ramón Suárez Picallo

Hubo en Madrid grandísimas manifestaciones de “adhesión” al régimen de Franco. Tenían por objeto dar una réplica a los debates que en torno a España, están realizándose en las Naciones Unidas, y de los cuales sale muy mal parado su jefe.

A lo largo del paseo de la Castellana, frente a la Cibeles y al pie de los muros neoclásicos del Palacio de Oriente, inmensas multitudes gritaron hasta desgañitarse: Franco aquí, Franco acá; esto sí, aquello no. Pero la voz verdadera, fue la que nadie escucho: “Franco al infierno”; era la voz del pueblo, que es “la voz de Dios”.

En cuanto al número de los manifestantes, hay una “ligerísima diferencia”. Los observadores extranjeros lo calculan entre diez y setenta mil. En cambio, los madrileños, hablan de cien, trescientos y aún setecientos mil. En ambos casos, hay ceros de más a la derecha.


“EL CUPÓN ROTO”

No se trata, como podría suponer el lector poco avisado del hermoso cuento que con este mismo título escribió León Tolstoy. No, señor. Trátase del procedimiento que usan los capitostes del franquismo para lograr que vaya gente a las manifestaciones de adhesión al régimen.

Los jefes de los sindicatos controlados por la Falange, entregan a los delegados de fábricas, talleres, oficinas y demás, un cupón roto con el nombre de cada obrero, a sus órdenes y una larga numeración. La mitad del cupón se le da al individuo y la otra mitad se le queda el jefe. El obrero o empleado debe recuperar el resto del cupón en la manifestación, como testimonio de que concurrió a ella. Si al día siguiente no lo presenta con los dos pedazos, es automáticamente privado de su racionamiento, en el mejor de los casos; en el peor, va a la cárcel o se le excluye de las listas de trabajo.

Así son de “espontáneas” las manifestaciones de adhesión al régimen de Franco en España.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o 11 de decembro de ... 1946)
Este mesmo artigo aparece na antoloxía La Feria del Mundo(páx.260) publicado polo CCG en 2008
Adhesións a Franco en 1946
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ANTONIO MAURA
RSP adicoulle algúns artigos ao político conservador A. Maura. No primeiro dos dous artigos relacionados (10-12-1942) comenta que Maura faleceu de súpeto,(12-12-1925) cando aínda se estaba a falar do enterro de Pablo Iglesias e despois fai uns comentarios biográficos "dun dos políticos monárquicos máis honestos políticos da Restauración".
No segundo (13-12-1943) lembrando a figura deste político conservador por quen manifesta un recoñecido respeto, destaca a opinión que tiña Maura de Pablo Iglesias... e a continuación repite anécdotas xa comentadas no artigo anterior...


10 de diciembre de 1942

DON ANTONIO MAURA Y MONTANER


Cuando todo Madrid, volvía del entierro de Pablo Iglesias, se propaló la noticia. Don Antonio Maura y Montaner, el jefe máximo del otro bando político, había muerto de repente. Estaba retirado de toda actividad y mataba sus horas pintando paisajes, en compañía de un conde amigo que lo tenía en su casa. De regreso de un paseo, al subir las escaleras de la casa del conde, cayó muerto, como fulminado. Él mismo se tenía por muy viejo. Cuando Primo de Rivera le pidió que colaborase con su Dictadura, Maura le contestó:

-“Mi general, soy demasiado viejo para ser sargento”-.

Debutó en política en las postrimerías del pasado siglo en el apacible ambiente de los partidos turnantes, después de la restauración de Alfonso XII. Era conservador, pero dijo tales cosas que no lo parecía. Propugnaba por la autonomía de Cuba, cuando los demás de su bando gritaban, “el último hombre y la última peseta”. Quería hacer “la Revolución desde arriba”, antes que las masas la hicieran desde abajo. Hablaba de la pureza del sufragio y en unas elecciones dirigidas por él, fue elegido medio centenar de diputados republicanos. Un día, después de sus primeras intervenciones parlamentarias, su padrino político, que era también su pariente muy próximo, le preguntó a un alto personaje de su partido:

-¿Qué le parece el futuro jefe conservador?-.

- Me parece –contesto el otro-, un caballo loco en una cacharrería-.

Abogado ilustre, orador magnífico, conservador a la inglesa y monárquico vertical, no confundía la institución monárquica con la persona que la encarnaba, y que, por lo demás, no lo estimaba poco ni mucho. Fue Ministro de varias Carteras, y presidente del Consejo en horas muy duras. Él, para su desgracia, uso el “cúmplase” a la sentencia que condenaba a muerte a Francisco Ferrer y Guardia, maestro y fundador de la Escuela Moderna, después de la “Semana trágica” de Barcelona.

Poco después, España entera, se partió en dos gritos, los cuales dos, acreditaban su enorme personalidad:

¡Maura, sí!

¡Maura, no!

¡La España eterna de las afirmaciones rotundas, y de las negaciones totales! Curiosa cosa: la República tuvo servidores pertenecientes a los dos gritos. Don Rodrigo Soriano del “Maura, no”, y con Angel Osorio Gallardo, del “Maura, sí”, -para citar los más conocidos-, fueron Embajadores de la República, sirviéndola los dos con igual lealtad y con parejos talentos.

Sin duda alguna, fue don Antonio Maura y Montaner, -aparte de sus ideas monárquicas y conservadoras-, el más inteligente, el más culto, y uno de los más honestos políticos monárquicos de la Restauración. Por eso, raras veces, fue persona grata en el Palacio de Oriente. Se le llamaba sólo cuando sus servicios eran absolutamente indispensables. El finado monarca, que entre sus malas y buenas costumbres, tenía la de tratar de “tú” a todo el mundo, incluso a quienes por la edad y el saber, podían ser sus abuelos, jamás tuteó a don Antonio Maura. Alguien le preguntó una vez porque el Rey hacía con él esa cortés excepción. La respuesta de Maura, lo definía de cuerpo entero:

-Porque yo –contestó Maura-, cuando voy a Palacio visto la levita del caballero, y no la librea del lacayo.

Así era don Antonio Maura y Montaner, nacido en Palma de Mallorca en 1853, muerto en Madrid, tal día cómo hoy, del año 1925. Y también a su entierro asistió una enorme muchedumbre.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o 10 de decembro de ... 1942)

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13 de diciembre de 1943

DON ANTONIO MAURA Y MONTANER


Por Ramón Suárez Picallo

En la primera década de este siglo, comenzó el socialismo español a tener gran prestigio y relieve entre las masas obreras, a pesar de su aparente carácter de grupo minoritario en el concierto de los partidos políticos españoles. Buena parte de la estimación popular por el socialismo debíase a su Jefe, Pablo Iglesias vida ejemplar, conducta intachable y austeridad franciscana. Por aquel entonces, una revista o periódico de “lance y chantaje” y de callanesco origen, llamado “El Dominio Negro”, lanzó contra el jefe socialista una especie injuriosa y calumniosa. Se le acusaba de viajar en primera clase y pasarse a ala tercera, cuando llegaba a los pueblos donde le esperaban sus adeptos. Se inventó un lujoso e impresionante gabán de pieles, que Iglesias cambiaba, por uno modesto y raído, cuando asistía a los mítines obreros. Y aún se inventaron más cosas, para desprestigiar al líder popularísimo, cuya causa comenzaba a asustar a las clases reaccionarias.

Se le quiso dar a la campaña contra Iglesias el carácter de un escándalo nacional. Juan Meliná, discípulo muy dilecto, hijo espiritual de Iglesias, dirigía “Vida Socialista”, de Madrid, donde colaboraban varios intelectuales de izquierda de gran fuste y prestigio y muchos de los cuales fueron más tarde altos valores de las Artes, las Letras y el profesorado español. “Vida Socialista” abrió una encuesta sobre Pablo Iglesias, entre los diversos sectores de la opinión española. Opinaron sobre el líder socialista, elogiando y admirando su vida, entre otros cien escritores, políticos, profesores, etc., don ramón Vásquez de Mella, jefe de los carlistas y gran orador; la Condesa de Pardo Bazán, novelista y grande de España; don Francisco de Asís Cambó, millonario y jefe político catalanista; varios jefes republicanos y liberales y líderes anarquistas y demás.

Entre los opinantes, se contó don Antonio Maura y Montaner, jefe conservador, monárquico y católico, que tenía a Iglesias por el más irreconciliable y peligroso adversario. Maura hizo el más cumplido elogio del jefe socialista: “Es el opositor de mayor jerarquía moral y espiritual, que haya tenido nunca ningún Gobierno español. Es, por lo tanto, el adversario por el que siento mayor respeto. Más que un jefe político, Pablo Iglesias es el apóstol de una causa, nacido para conductor de pueblos”.

Tales, más o menos, las palabras del líder conservador, refiriéndose al líder socialista. Palabras bien expresivas de tolerancia, de respeto y de caballerosidad política, que hoy sonarían a lengua extraña, pronunciadas entre adversarios.


DOS ESPAÑAS

Y como si en ello hubiese algo de signo y de sortilegio, los jefes de las dos Españas, que dirimían un gran pleito histórico, murieron pocas horas uno después del otro. Efectivamente cuando todo Madrid volvía del entierro de Pablo Iglesias, se propaló la noticia. Don Antonio Maura y Montaner, el jefe máximo del otro bando político había muerto de repente. Estaba retirado de toda actividad y mataba sus horas pintando paisajes, en compañía de un conde amigo que lo tenía en su casa. De regreso de un paseo, al subir las escaleras de la casa del conde, cayó muerto, como fulminado. El mismo se tenía por muy viejo. Cuando Primo de Rivera le pidió que colaborase con su Dictadura, Maura le contestó:

-“Mi general, soy demasiado viejo para ser sargento”.

Debutó en política en las postrimerías del pasado siglo, en el apacible ambiente de los partidos turnantes, después de la restauración de Alfonso XII. Era conservador, pero dijo tales cosas que no lo parecía. Propugnaba por la autonomía de Cuba, cuando los demás de su bando gritaban: “el último hombre y la última peseta”. Quería hacer “la Revolución desde arriba”, antes que las masas la hicieran desde abajo. Hablaba de la pureza del sufragio, y, en unas elecciones dirigidas por él, fue elegido medio centenar de diputados republicanos. Un día, después de sus primeras intervenciones parlamentarias, su padrino político, que era también su pariente muy próximo, le preguntó a un alto personaje de su partido.

-¿Qué le parece el futuro jefe conservador?

-Me parece –contestó el otro– un caballo loco en una cacharrería.

Abogado ilustre, orador magnífico, conservador a la inglesa, y monárquico vertical, no confundía la institución monárquica con la persona que, le encarnaba, y que, por lo demás, no lo estimaba poco ni mucho. Fue Ministro de varias carteras, y presidente del Consejo en horas muy duras. Él, para su desgracia, puso el “cúmplase” a la sentencia que condenaba a muerte a Francisco Ferrer y Guardia maestro y fundador de la Escuela Moderna, después de la “Semana trágica” de Barcelona.


DOS GRITOS

Poco después, España entera, se partió en dos gritos, los cuales dos, acreditaban su enorme personalidad:

-¡Maura, sí!

-¡Maura, no!

¡La España eterna de las afirmaciones rotundas, y de las negaciones totales! Curiosa cosa: la República tuvo servidores pertenecientes a los dos gritos, sirviéndola los dos con igual lealtad y con parejos talentos. Y un hijo suyo, don Miguel Maura, fue Ministro de Gobernación del primer Gobierno republicano.

Sin duda alguna, fue don Antonio Maura y Montaner –aparte de sus ideas monárquicas y conservadoras– el más inteligente, el más culto, y no de los más honestos políticos monárquicos de la Restauración. Por eso, raras veces, fue persona grata en el Palacio de Oriente. Se le llamaba sólo cuando sus servicios eran absolutamente indispensables. El finado monarca, que entre sus malas y buenas costumbres, tenía la de tratar de “tú” a todo el mundo, incluso a quienes por la edad y el saber podían ser sus abuelos, jamás tuteó a don Antonio Maura. Alguien le preguntó una vez porque el Rey hacía con el esa cortés excepción. La respuesta de Maura, lo definía de cuerpo entero.

-Porque yo –contestó Maura– cuando voy a Palacio visto la levita del caballero y no la librea del lacayo.

Así era don Antonio Maura, nacido en Palma de Mallorca y muerto en Madrid el 12 de diciembre de 1925; representante de una España que se fue para no volver más nunca. Por muchas razones; entre otras porque, con don Antonio Maura, ha muerto el último de sus personeros, con autoridad con talento y con jerarquía moral.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o 13 de decembro de ... 1943)


Biografía y más datos
Biografía de A. Maura
Artigo de Ortega y Gasset sobre Maura
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Persoeiros (intelectuais) - Publicado o 10-12-2009 00:39
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PABLO IGLESIAS

En reiteradas ocasións RSP escribiu sobre PABLO IGLESIAS; adxuntamos agora tres artigos adicados ao fundador do PSOE.
O primeiro, no 17 cabodano do seu pasamento, o 9 de decembro de 1942.
O segundo, o 11 de decembro de 1943 por mor dunha homenaxe que un grupo de demócratas e socialistas lle adicarán no Centro Republicano de Santiago de Chile o 11 de decembro de 1943.
O terceiro o 15 de decembro de 1946, tamén no Centro Republicano chileno un ano máis, para lembrar a figura e memoria do fundador do PSOE. Nos tres artigos hai coincidencias referentes a súa biografía.



1.- 9 de diciembre de 1942

PABLO IGLESIAS


Por Ramón Suárez Picallo

El día 9 de diciembre de 1925, falleció en Madrid Pablo Iglesias Pose, el fundador, maestro y patriarca del socialismo español. Fuera la suya una de las vidas más bellas y ejemplares de la España de todos los tiempos; por eso, al saberse la noticia nadie dijo, Pablo Iglesias, ni Iglesias ni don Pablo. Todos dijeron, con ternura y emoción familiares: “El abuelo. Ha muerto el abuelo”.

Gobernaba España el general Primo de Rivera, que tenía al líder socialista por irreconciliable adversario; y aún estaba en el Palacio de Oriente, en calidad de Rey, don Alfonso de Borbón y Habsburgo-Lorena, cuya actuación, como Jefe de Estado, fuera rudamente combatida por Pablo Iglesias, en su calidad de diputado; el primer diputado de lengua española que tuviera el socialismo. Pese a ello, en el Palacio Real y en el de Buenavista, cómo en el más modesto hogar español, obrero, campesino, de leñadores o de mineros, la frase fue la misma: “Ha muerto el abuelo”.

Pablo Iglesias, había nacido en El Ferrol, ciudad gallega de Almirantes, Ingenieros navales, políticos, músicos, poetas y pensadores. Allí nacieron, también, Canalejas y Concepción Arenal, Rodríguez del Padrón y Diego de Sotomayor. Era hijo de un hogar obrero, que tenía por patrimonio único el día y la noche. Huérfano de padre, su madre tuvo que emigrar con él a Madrid, cuando el niño tenía 9 años. Lo llevó de la mano a pie por los largos caminos que van desde el viejo Puerto de los Artabros, hasta la villa y corte. Justos 865 kilómetros.

Madrid, era ciudad difícil para gente humilde, sin arrimos ni recomendaciones; sin oficio ni beneficio, proveniente de la remota Galicia y Pablo, el chiquillo rubio, de claros ojos suaves como seda, tuvo que ir a parar al Hospicio. Aprendió allí el oficio de tipógrafo, en el que más tarde llegó a ser un verdadero artista. Cuando ya era mozo se hablaba en España de una extraña institución, entre revolucionaria y misteriosa, llamada Asociación Internacional de los Trabajadores, fundada en Londres por unos tales Carlos Marx, Federico Engels y Miguel Backounine. El joven tipógrafo, se enteró de lo que se trataba y, junto con otros cinco fundó la correspondiente sección española, que habría de tener años después en la vida pública de España, decisiva influencia, bajo la advocación de dos nombres: Partido Socialista Obrero Español y Unión General de Trabajadores de España.

Privaciones, crisis, persecuciones, luchas ardorosas, hallaron siempre a Iglesias en su puesto de jefe y de maestro. Fue, alguna vez, tipógrafo, redactor y vendedor único de su diario “El Socialista”; diputado, secretario general y presidente, y representante a sus Congresos Internacionale. Jaures, Kautzky, Turatti, Branting y Lafargue, tuvieron muchas veces por gran honor, sentar al tipógrafo español Pablo Iglesias, a su derecha. A su gesto y a su palabra, para lo que fuera, hubieran respondido millones de hombres. Pero, era un lider austero y responsable, y tuvo siempre clara conciencia de su tremenda responsabilidad de conductor de hombre y orientador de ideas.

No era hombre de gran cultura académica; pero poseía un fino sentido de los valores, y una ancha generosidad para animar y aupar a los que sabían más que él. Por eso hizo escuela. Y por eso, intelectuales esclarecidos como Julián Besteiro, Fernando de los Ríos, Jaime Vera, Jaime Quintanilla y otros cien hombres de Arte, Ciencias y Letras, le llamaban devotamente maestro, y se proclamaban con orgullo, “Pablistas”. Vivía para su ideal, y con los hombres que servían su ideal. Su archivo epistolar, es un verdadero tesoro español. El problema ideológico, la cuestión referente a condiciones de trabajo, la conducta pública y privada de los militantes, y hasta el pleito familiar, éranle consultados como a un padre o a un amigo muy querido. Y el gran jefe jamás dejó de contestar una carta, fuera ella de un dirigente político o de un pescador de Vigo o de Finisterre. Pudo tener cuanto hubiera querido, y el día de su muerte había en su hogar, como toda fortuna menos de cien pesetas.

Murió Pablo Iglesias, cuando se conspiraba contra la dictadura y la monarquía, en los albores de la República. Madrid no había presenciado jamás una manifestación igual a su entierro. El ataúd envuelto en banderas, flotaba sobre el inmenso mar humano como una nave victoriosa. Pasó por delante del Hospicio, y los chiquillos allí alojados, cubrieron materialmente de flores toda la calle del Hospicio para que pasara por encima de ellas el cuerpo muerto del que fuera en su niñez, un humilde hospiciano.

El gran escultor y arquitecto Emiliano Barral, levantó, sobre la tumba de Iglesias, en el Cementerio Civil de Madrid un imponente mausoleo, grandioso y bello, digno de la memoria que perpetuaba. Durante la guerra, el mausoleo fue destruido a cañonazos; al pie de él, defendiéndolo bravamente, murió Emiliano Barral, el artista que lo creara.

Barral fue aquel día al símbolo del pueblo español que tenía por abuelo a Pablo Iglesias, el fundador, el maestro, el patriota y el santo laico.

Así lo recuerdan hoy todos los españoles y así deben recordarlo todos los trabajadores del mundo.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o 9 de decembro de ... 1942)

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2.- 11 de diciembre de 1943

PABLO IGLESIAS, APÓSTOL Y PATRIARCA DEL SOCIALISMO ESPAÑOL


Por Ramón Suárez Picallo

Un grupo de socialistas y demócratas españoles, tributará mañana, en los salones del Centro Republicano, el anual homenaje a Pablo Iglesias, fundador, maestro y patriarca del socialismo español, con ocasión de cumplirse un nuevo aniversario de su fallecimiento, ocurrió en Madrid el 9 de diciembre de 1925.

El mismo homenaje, habrá de tributársele en otros muchos países de América, en la ciudad de Londres, y, quizá, en “algún punto” del Africa del Norte, donde hay españoles republicanos, discípulos del prócer insigne, a quien todo el pueblo español llamaba devotamente: “El Abuelo”. Es posible, casi seguro, que en Madrid mismo, sobre la tumba que guarda sus restos, aparezcan “misteriosamente”, una de estas mañanas, rojos claveles reventones, puestos de noche y en secreto por manos amorosas.

Porque su recuerdo, el recuerdo de su vida y de su obra, vive y vivirá en el alma del pueblo español, cada día más agigantado, a medida que los años van dándole perspectiva histórica, perfilando sus valores humanos, y esclareciendo los ideales que alumbraron su vida ejemplar: una de las más bellas y ejemplares vidas de todos los tiempos de España.


PERFIL

Pablo Iglesias Posse había nacido en Galicia, en la hermosa ciudad de El Ferrol, cuna de almirantes, músicos, poetas, obreros especializados y pensadores. Ciudad obrera, con astilleros y construcciones navales de los más importantes de Europa, en constante comunicación con las ideas del mundo, fue durante el siglo XIX un verdadero laboratorio social.

Allí habían nacido también, don José Canalejas, Concepción Arenal y otros personajes, cuyos nombres no pueden citarse junto con este recuerdo de Pablo Iglesias.

Era Iglesias, hijo de un hogar humildísimo, sin más bienes que el día y la noche y el jornal del padre, obrero manual.

Huérfano de padre, su madre, tuvo que emigrar con él a Madrid, cuando el niño tenía 9 años. Lo llevó de la mano a pie, por los largos caminos que van desde el viejo Puerto de los Artabros, hasta la villa y corte. Justo 865 kilómetros.

Madrid, era ciudad difícil para gente humilde, sin arrimos, ni recomendaciones; sin oficio ni beneficio, proveniente de la remota Galicia. Pablo, el chiquillo rubio, de claros ojos, suaves, como seda, tuvo que ir a parar al Hospicio. Aprendió allí el oficio de tipógrafo, en el que más tarde llegó a ser un verdadero artista. Cuando ya era mozo, se hablaba en España de una extraña institución, entre revolucionaria y misteriosa, llamada Asociación Internacional de Trabajadores, fundada en Londres por unos tales Carlos Marx, Federico Engels y Miguel Backounine. El joven tipógrafo, se entero de lo que se trataba y, junto con otros cinco, fundó la correspondiente sección española, que habría de tener, años después, en la vida pública de España, decisiva influencia, bajo la advocación de dos nombres: Partido Socialista Obrero Español y Unión General de Trabajadores de España.

Privaciones, crisis, persecuciones, luchas ardorosas, hallaron siempre a Iglesias en su puesto de jefe y de maestro. Fue alguna vez tipógrafo, redactor y vendedor único de su diario “El Socialista”; diputado, secretario general y presidente de aquellas organizaciones y representante a sus Congresos Internacionales. Jaurés, Kautzky, Turatti, Branting y Lafargue, tuvieron muchas veces por gran honor, sentar al tipógrafo español Pablo Iglesias a su derecha. A su gesto y a su palabra, para lo que fuera, hubieran respondido millones de hombres. Pero era un líder austero y responsable, y tuvo siempre clara conciencia de su tremenda responsabilidad de conductor de hombres y orientador de ideas.


JEFE Y MAESTRO

Ningún otro jefe socialista de su época, gozó en ningún país del mundo de mayor prestigio personal y político, no sólo sobre sus partidarios, sino que también sobre enormes sectores de opinión popular. A su muerte había alcanzado ya los contornos de una esclarecida figura nacional. Así lo reconoció el propio Gobierno dictatorial del Primo de Rivera al conceder el permiso para su entierro, declarándolo benemérito ciudadano de España. La reconocían así aún sus más enconados adversarios políticos, algunos de los cuales fueron a orar, de rodillas, a su capilla ardiente levantada en la histórica Casa del Pueblo de Madrid.

No era hombre de gran cultura académica; pero poseía un fino sentido de los valores, y una ancha generosidad para animar y aupar alo que sabían más que él. Por eso hizo escuela. Y por eso, intelectuales esclarecidos como Julián Besteiro, Fernando de los Ríos, Jaime Vera, Jaime Quintanilla y otros cien hombres de artes, Ciencias y Letras, le llamaban devotamente maestro, y se proclamaban, con orgullo “Pablistas”. Vivía para su ideal, y con los hombres que servían su ideal. Su archivo epistolar, es un verdadero tesoro español. El problema ideológico, la cuestión referente a condiciones de trabajo, la conducta pública y privada de los militares, y hasta el pleito familiar, éranle consultados como a un padre o a un amigo muy querido. Y el gran jefe, jamás dejó de contestar una carta, fuera ella de un dirigente político, o de un pescador de Vigo o de Finisterre. Pudo tener cuanto hubiera querido, y el día de su muerte había en su hogar, como toda fortuna, menos de cien pesetas.

Murió Pablo Iglesias, cuando se conspiraba contra la dictadura y la monarquía, en los alrededores de la República. Madrid no había presenciado jamás una manifestación igual a su entierro. El ataúd envuelto en banderas, flotaba sobre el inmenso mar humano, como una nave victoriosa. Pasó por delante del Hospicio, y los chiquillos allí alojados, cubrieron materialmente de flores toda la calle para que pasara por encima de ellas, el cuerpo muerto del que fuera en su niñez, un humilde hospiciano.

Muchas y muy graves cosas han sucedido en España, desde la muerte del viejo líder: Cataclismos físicos y convulsiones espirituales e ideológicas, en las que perecieron hombres e instituciones. Riñeron y se mataron los hombres, fueron desvalorizadas ideas, tácticas y normas, hubo revisiones y aún habrá más. ¡Quién sabe lo que habrá! Pero España, que es, esencialmente, un país de individualidades, jerarquizador de conductas permanentes, más que de gestos transitorios, o de ideas a la moda, mantendrá siempre la veneración a Pablo Iglesias, por su obra, por su vida y por sus excelsas virtudes cívicas, que resumen una altísima lección, viva, palpitante y permanente, de humanidad española.


(Artigo publicado npo xornal La Hora, en Santiago de Chile o 11 de decembro de... 1943)
Este Artigo tamén aparece no libro La Feria del Mundo(páx. 186-189)editado polo CCG en 2008.



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3.- 15 de diciembre de 1946


HOMENAJE A PABLO IGLESIAS


Por Ramón Suárez Picallo

Los socialistas españoles –y con ellos todos los demócratas, y republicanos de la colonia– tributan hoy, a las 6 de la tarde, en el Centro Republicano, Merced 738, su homenaje anual a Pablo Iglesias, fallecido en Madrid 9 de diciembre de 1925, rodeado de los máximos respetos, no sólo de sus partidarios, sino que también de todo el pueblo español que le llamaba cariñosamente, “El Abuelo”.


U N A V I D A

Pablo Iglesias Pusso había nacido en Galicia, en la hermosa ciudad de El Ferrol, cuna de almirantes, músicos, poetas, obreros especializados y pensadores. Ciudad obrera, con astilleros y construcciones navales, de los más importantes de Europa, en constante comunicación con las ideas del mundo, fue durante el siglo XIX un verdadero laboratorio social.

Allí habían nacido también, don José Canalejas, Concepción Arenal y otros personajes, cuyos nombres no pueden citarse junto con este recuerdo de Pablo Iglesias.

Era Iglesias hijo de un hogar humildísimo, sin más bienes que el día y la noche y el jornal del padre, obrero manual. Huérfano de padre, su madre tuvo que emigrar con él a Madrid, cuando el niño tenía 9 años. Lo llevó de la mano y a pie, por los largos caminos que van desde el viejo Puerto de los Ártabros, hasta la villa y corte. Justos 865 kilómetros.

Madrid era ciudad difícil para gente humilde, sin arrimos ni recomendaciones; sin oficio ni beneficio provenientes de la remota Galicia. Pablo, el chiquillo rubio, de claros ojos suaves como seda, tuvo que ir a parar al Hospicio. Aprendió allí el oficio de tipógrafo, en el que más tarde llegó a ser un verdadero artista. Cuando ya era mozo, se hablaba en España de una extraña institución, entre revolucionaria y misteriosa, llamada Asociación Internacional de los Trabajadores, fundada en Londres por Carlos Marx, Federico Engels y Miguel Backounine. El joven tipógrafo se enteró de lo que se trataba y, junto con otros cinco, fundó la correspondiente sección española que habría de tener años después, en la vida pública de España, decisiva influencia bajo la advocación de dos nombres: Partido Socialista Obrero Español y Unión General de Trabajadores de España.

Privaciones, crisis, persecuciones, luchas ardorosas, hallaron siempre a Iglesias en su puesto de jefe y de maestro. Fue alguna vez tipógrafo, redactor y vendedor único de su diario “El socialista”; diputado, secretario general y presidente de aquellas organizaciones y representante a sus Congresos Internacionales. Jaurés, Kautzky, Turatti, Branting y Lafargue tuvieron muchas veces por gran honor, sentar al tipógrafo español Pablo Iglesias a su derecha. A su gesto y a su palabra, para lo que fuera, hubieran respondido millones de hombres. Pero era un líder austero y responsable, y tuvo siempre clara conciencia de su tremenda responsabilidad de conductor de hombres y orientador de ideas.


UN JEFE Y UN MAESTRO

Ningún otro jefe socialista de su época, gozó en ningún país del mundo de mayor prestigio personal y político, no sólo sobre sus partidarios, sino que también sobre enormes sectores de opinión popular. A su muerte había alcanzado ya contornos de una esclarecida figura nacional. Así lo reconoció el propio gobierno dictatorial de Primo de Rivera al conceder el permiso para su entierro, declarándolo benemérito ciudadano de España. Lo reconocían así, aún sus más enconados adversarios políticos, algunos de los cuales fueron a orar de rodillas a su capilla ardiente, levantada en la histórica Casa del Pueblo de Madrid.

No era hombre de gran cultura académica; pero poseía un fino sentido de los valores, y una ancha generosidad para animar y aupar a los que sabían más de él. Por eso hizo escuela. Y por eso, intelectuales esclarecidos como Julián Besteiro, Fernando de los Ríos, Jaime Vera, Jaime Quintanilla y otros cien hombres de Artes, Ciencias y Letras, le llamaban devotamente maestro. Y se proclamaban con orgullo, “Pablistas”. Vivía para su ideal, y con los hombres que servirían a su ideal. Su archivo epistolar, es un verdadero tesoro. El problema ideológico, la cuestión referente a condiciones de trabajo, la conducta pública y privada de los militantes, y hasta el pleito familiar, eran consultados como a un padre o a un amigo muy querido. Y el gran jefe, jamás dejo de contestar una carta, fuera ella de un dirigente político, o de un pescador de Vigo o de Finisterre. Pudo tener cuando hubiera querido, y el día de su muerte había en su hogar, como toda fortuna, menos de cien pesetas.

Murió Pablo Iglesias, cuando se conspiraba contra la dictadura y la monarquía, en los alrededores de la República. Madrid no había presenciado jamás una manifestación igual a su entierro. El ataúd, envuelto en banderas, flotaba sobre el inmenso mar humano, como una nave victoriosa. Pasó por delante del Hospicio, y los chiquillos ahí alojados, cubrieron materialmente de flores toda la calle para que pasara por encima de ellas, el cuerpo muerto del que fuera en su niñez un humilde hospiciano.


INMORTALIDAD

Después de la muerte de Pablo Iglesias han ocurrido en España muchas y muy graves cosas. Los hombres vivieron y se mataron entre sí. Incluso en su propio Partido, la gran creación de su esfuerzo ahincado, hubo profundas discrepancias. Las hay ahora mismo. Pero por sobre todo ello, se salva el recuerdo del creador, por la ejemplaridad de su vida y el desinterés con que sirvió a sus ideas.

Junto con Pi Margall y Castelar, Joaquín Costa y Francisco Giner de los Ríos, Salvoechea y Anselmo Lorenzo, Salmerón y Azaña, Pablo Iglesias vive y vivirá en el recuerdo del pueblo español, en sus agitadas luchas por la libertad y por la justicia, las dos grandes pasiones de la España, eterna en el tiempo y en el espacio.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o 15 de decembro de ... 1946)



Biografía de Pablo Iglesias Pose
Ver video de Pablo Iglesias
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MANUEL LUGRÍS FREIRE
Nacido en Sada no 1863, traballou na súa mocidade como escribinte para o Concello de Oleiros, residindo nunha pensión de Soñeiro. Por esas datas compuxo Nociones generales de mitología. Con vinte anos escolleu o camiño da emigración, trasladándose a Cuba, onde axiña se integrou na colectividade galega achegada ao rexionalismo. Así, xa no 1885 funda e co-dirixe A Gaita Gallega, o primeiro xornal da diáspora integramente redactado en galego. Ao seu regreso, no 1896, instalouse na Coruña na compaña da súa muller, a cubana Concepción Orta, coa que tería dous fillos. Logo que ficar viúvo, casaría con Pura González Varela, tendo outros cinco fillos. Traballaría na Compañía de Aguas, da que se xubilaría como secretario do consello de administración.
De firmes conviccións republicanas, galeguista e demócrata, será un dos dirixentes da Liga Gallega da Cruña, así como tamén un dos membros fundadores da Academia Galega (1906), que presidirá durante 1934 e 1935, e da Asociación da Prensa da Coruña (1904). No 1906 artella a organización política e plataforma agraria Solidaridad Gallega, e ao ano seguinte pronuncia, en Betanzos, o primeiro mitin político en galego. Será tamén fundador e inntegrante do consello de administración do xornal A Nosa Terra. No 1923 ingresa como membro no Seminario de Estudos Galegos. Participou na fundación da ORGA, do Partido Autonomista Republicano Gallego, da Federación Republicana Gallega e do Partido Galeguista, sendo membro da comisión que redactou o anteproxecto do Estatuto de Autonomía de 1932. Nos anos 20, pertenceu á masonería coruñesa, adoptando o nome de Servet na loxa Suevia.
Como literato iniciouse en Cuba. En paralelo á publicación por entregas das súas novelas curtas O Penedo do Crime (1884) e O Lechuceiro (1887), comezaron a ver luz os seus poemas na prensa. O seu primeiro libro de poesía foi Soidades, publicado no 1894. O seu segundo libro de versos Noitebras (1901) está dedicado á súa defunta muller Concepción Orta, e xa foi editado na Coruña, como Versos de loita (1919), Ardencias (1927), considerado como a súa mellor obra poética, e As Mariñas de Sada (1928), unha homenaxe á sociedade de instrución Sada y sus Contornos, da que era presidente honorario. A súa actividade teatral como promotor e presidente da Escola Rexional de Declamación, foi moi significativa, levando aos escenarios obras como A ponte (1903), Mareiras (1904), Minia (1904), Esclavitú (1906), O pazo (1917) e Estadeíña (1919). Con A ponte inauguraba Lugrís o teatro galego en prosa. Dentro da súa faceta como narrador, cabe destacar os seus Contos de Asieumedre, que apareceron en varias publicacións periódicas para seren despois recollidos en libro (1909). A súa preocupación polo galego levoulle a escribir Gramática do idioma galego, que, publicada en 1922 cunha segunda edición en 1931, era a primeira obra desta clase redactada en galego.
Manuel Lugrís Freire, un pioneiro de case todo, finou na súa casa da rúa de San Andrés, da Coruña, no 1940, abatido por unha guerra que truncara todos os seus proxectos de futuro para Galicia e botara por terra o traballo de toda unha vida.


(M.P.L.)
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PABLO NERUDA
Con motivo dunha homenaxe nesta data a Pablo Neruda entre os que participaban a Asociación de Amigos da República Española RSP destaca que aparte de sua laboura como poeta moitos españois teñen que loubar ao poeta por "atoparlle Patria ao apátrida, desterrado o apóstata, apóstol o perdulario" según as propias palabras de RSP en clara referencia á tarefa na que participou Neruda artellando a forzosa viaxe de máis de dous mil refuxiados republicanos españois hacia Chile.


8 de diciembre de 1943

PABLO NERUDA, CÓNSUL Y POETA.


Por Ramón Suárez Picallo

Hoy, al filo del mediodía, recibirá Pablo Neruda un homenaje devoto. Se lo tributan, la Alianza de Intelectuales de Chile, la C. T. Ch. y la Asociación de Amigos de la República Española. Trátase de honrar, exaltar y estimular a un gran poeta, cuya obra ha extravasado ya, los linderos de una nación y los mares y paralelos de un Hemisferio, para ser una figura lírica de carácter y jerarquía universales. ¡Así! Ni más ni menos.

Bien se ve, en el anuncio del agasajo, que se trata de una fiesta literaria, de esas que señalan una etapa en la vida del artista y del poeta. No tanto por lo que de él hayan de decir de sí mismo, como espectador, crítico y comentarista, de su grande obra y de su bella vida.

En efecto, como número central del fraternal festejo, hará el festejado un viaje alrededor de su propia obra, maciza y caudalosa, bajo este provisor enunciado: “Viaje alrededor de la poesía”. Este “viaje” del poeta altísimo, tiene paraderos, estaciones y hasta albergues, con mesa blandida y casa cubierta. Hélos aquí: “Crepusculario”, “El hondero entusiasta”, “Veinte poemas de amor y una canción desesperada”, “Tentativas del hombre infinito”, “Anillo”, “El habitante y su esperanza”, “Residencia en la tierra”, “España en el corazón”, “Cantos de amor a Stalingrado”, “Canto general de Chile” y “América, no invoco tu nombre en vano”.

Si el lector, se para a decir en alta voz y de un tirón, los apartados del sumario –estaciones y paraderos espirituales del viaje del poeta– percibirá, sin mayor esfuerzo, que le suenan en sus oídos como una especie de letanía toponímica.

No le extrañe ello, Pablo Neruda gusta de las bellas y próceres eufonías toponímicas:

“Madrigal de las Alta Torres y
Alcalá de los Zegues;
Somosierra y Villanueva del Pardillo
Aranda del Duero y Talavera de la Reina”.

¡Verdad Pablo Neruda, que estos nombres, bellos como el “Pindo” y “Arasólis”, son, para tu numen de prodigio, tierra, aire, lumbre y agua, sombra y frescura, verdor y jugo! Lo son ciertamente, y, nosotros lo sabemos, y por eso te lo recordamos hoy, porque así nos cumple y place.

De todas estas amables cosas ha de hablarse hoy en el agora y en la mesa, tendidas para Pablo Neruda; habrán de hacerlo los intelectuales sus hermanos, sus devotos, los obreros, y los españoles, sus amigos, que le reservan en cada hogar pairal el aposento más zopito, amable y acogedor.


ELOGIO DEL “CONSULADO”

Líbranos Dios de hablar de consulados entre covachuelistas de un Ministerio de cualquier país del mundo. Los covachuelistas, que viven de eso sin saber de lo que se trata, echarían “nuestro gozo a un pozo” diciéndonos: “Si señor; nuestro Cónsul allí es el señor don Juan Pérez, el del otro lado es don Antonio Álvarez, y, el de más allá, es don Simeón Rodríguez”.

-Vea usted –agregaría el parásito– lo que allí compramos y vendemos: lonas, zapatillas, trapos de feos colores, carne de cuadrúpedo innominado, y pellejos de bueyes que murieron de muerte natural, por mor de una epizootia.

No es de ese Consulado del que queremos hacer el elogio. Es del Consulado prócer –de clásico abolengo, político, espiritual y jerárquico– que ilustra Chile con los Neruda y los Víctor Domingo, las Brunett y las Mistral. ¡El noble Consulado, donde encuentra Patria el apátrida, desterrado o apóstata, apóstol o perdulario! ¡Dónde el Verbo de la Patria se emplea para decir: “Entre y siéntese; está usted en su casa!

¿Y los tratados? ¿Y el Derecho Mercantil? ¿Y la balanza de importación y exportación? ¿Y la cuestión de las divisas? ¿Cosas todas excelentes y magníficas, necesarias y útiles; pero, no “ponderados” hombres de negocios, que saben vender por tres lo que sólo vale uno, y comprar por uno lo que, en verdad, vale tres.

Pues, ya que hoy, otros hablarán de Neruda Poeta, en su loor y alabanza, permítasenos, a nosotros, recordar a Neruda Cónsul. Porque, así lo recuerda siempre muchísima gente desde antes y desde después de conocer sus bellos versos, extendidos desde Chile a Madrid, de Madrid a Stalingrado, pasando por México, Nueva York y Bogotá, para volver a Chile otra vez, en busca de su raíz y de su estrella.

Por eso, entre los brindis que hoy han de hacerse en honor de Pablo Neruda, el poeta chileno de los periplos universales, de las exaltaciones a lejanos y próximos héroes cada vez menos lejanos y más próximos ¡al artista que lleva grabados en la carne del corazón nombres de pueblos y naciones, a manera de toponimia lírica, queremos, desde aquí hacerle otro brindis, aunque resulte algo disonante!:

-Brindamos por Pablo Neruda. ¡Cónsul y consular, amigo de apatridas, peregrinos y desterrados, que supo hacer del escudo de Chile, grabado en sello, remando, meta y oasis de fe y de esperanza, ofreciendo a los ojos que sólo veían caminos cerrados, la estrella señera de su Patria! ¡Brindamos tres veces!


Artigo publicado no xornal La Hora, de Santiago de Chile o 8 de decembro de ... 1943)
Este artigo tamén aparece no libro La Feria del Mundo,(páx. 184-186) editado polo CCG no ano 2008.
Biografía de Neruda
Vida e obras
Winnipeg (por Edmundo Moure)
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EN DEFENSA DOS ANIMAIS (OVELLAS)
A foto publicada dun rabaño de ovellas camiño do matadeiro en París en 1947,por mor dunha folga de trenes, da pé a RSP a facer unha defensa en favor do animais (ten varios artigos publicados na sua defensa e criticando o maltrato).Neste artigo proclama como os franceses non toleran o maltrato aos animais e os veterinarios se ocupan de evitar a "febre do tren"...



8 de diciembre de 1947

EN DEFENSA DE NUESTROS “HERMANOS MENORES"


Por Ramón Suárez Picallo

Tenemos a la vista una fotografía publicada en “La Hora”, en la que aparece un rebaño de ovejas y de corderos llegando a los suburbios de París, después de hacer una larga caminata, “a pie o a pata”, desde sus campos nativos, hasta la capital francesa, debido a que la huelga de los ferrocarriles y de los demás medios de transporte, les impidió hacer el viaje en forma más rápida y cómoda.

Los mansos lanudos y dulces animales no llegaron a París a pacer en el Bosque de Bolonia ni en los cuarteles verdes de las plazas y parques de la gran urbe; van, por el contrario a cumplir el refrán criollo que dice: “todo bicho que camina va a parar al asador”, o aquel otro, español: “¿Dónde irás buey si no aras?: al matadero”.

Mas, aun así, y a pesar de la predestinación ingrata que llevan encima de sus vidas –las ollas, los azafates y los hornos de los restoranes de París– los corderos y las ovejas a que nos referimos, no deja de ser conmovedora la triste estampa, especialmente en Francia, donde el maltrato a loa animales -incluso a los destinados al matadero– no es tolerado por la fina sensibilidad de los franceses.

Allí, veterinarios ilustres se han preocupado de ahorrarles a los “hermanos inferiores” destinados a ser engullidos, toda clase de sufrimientos previos a la muerte. Ellos descubrieron que el ganado que llega vivo a París por ferrocarril desde los campos verdes de la Bretaña, la Saboya y la Normandía, donde se cría con toda clase de respetos, comodidades y miramientos, sufre de una enfermedad que se llama “fiebre del tren”, producida por la sed, el hambre y la velocidad, una enfermedad que los pone temblorosos e irascibles, además de hacer dura y correosa su carne. De ahí que en muchas estaciones ferroviarias de Francia haya paraderos especiales donde se les da de comer y de beber a las reses, y si ofrecen algún síntoma de fiebre de tren, se les aplique una inyección, y que los vehículos que conducen ganado tengan una velocidad regulada que no les de “mareo” a los viajeros cuadrúpedos.

Por eso tampoco se ven en París las bandadas de pavos en vísperas de fiestas destinados a la glotonería de los festeros, recorriendo de punta a cabo la ciudad, cayéndose algunos de sed o de fatiga, espectáculo de crueldad que el transeúnte contempla en otras ciudades; ni la dueña de casa que compró un par de pollos y los lleva tomados de las patas con la cabeza para abajo causándoles un terrible e inútil dolor físico al invertir la normal circulación de la sangre.

Y otras muchas cosas, en fin, tendientes a demostrar que para los franceses comunes no es en verdad nada agradable ver el fatigado rebaño de ovejas y corderos destinados a la matanza, con hambre y con sed, sin poder ramonear y triscar los pastos del camino que los lleva a la muerte. Claro que todo ello se debe a las huelgas, que no afectan sólo a los animales, sino que también a las gentes pacíficas a quienes sin comerlo ni beberlo, les toca también algún chinazo desagradable. Pero a las personas siempre hay quienes las defienda; en cambio a las defienda, en cambio a las inocentes ovejas sólo se las espera para matarlas y comerlas, después de hacerlas pasar por el terrible suplicio de un largo viaje a pie, con sed y hambre.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 8 de decembro de ... 1947)
Folga de trenes en Paris 30-11-1947
Maltrato animal en el transporte
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Animais - Publicado o 08-12-2009 00:14
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