A. C. Irmáns Suárez Picallo - Sada


Este blogue nace co obxecto de difundir a actividade da A. C. Irmáns Suárez Picallo, así como de recuperar e por a disposición do público diversos materiais de interese sobre o noso pasado,ao tempo que damos a coñecer os artigos escritos por Ramón Suárez Picallo e outros autores sadenses.
Estruturamos o blogue en varias seccións, nas que terán cabida noticias de actualidade sobre as nosas actuacións, artigos, textos históricos, fotografías...


Visitas (desde o 05/08/2010)





Únete a nós!
comisionsuarezpicallo@gmail.com
 CATEGORÍAS
 GALERÍAS FOTOGRÁFICAS
 RECOMENDADOS
 BUSCADOR
 BUSCAR BLOGUES GALEGOS
 ARQUIVO
 ANTERIORES
 DESTACADOS

O PURGATORIO

Visión crítica de RSP sobre como entenden moitos católicos a existencia e misión de O Purgatorio en 1947.


30 de noviembre de 1947

EL PURGATORIO


Por Ramón Suárez Picallo

-“Hermano, las cosas van muy mal para nuestra Santa Madre. La impiedad cunde en forma tal, que ya casi nadie se dedica, con su óbolo y con sus oraciones a sacar ánimas del Purgatorio. Lo sé, porque en mi Iglesia las boetas y los cepillos, después de recorrer varias veces por delante de los feligreses, vuelven a la sacristías tan vacías como fueron, o con unas monedas míseras, que no alcanzan para sacar ni un cuarto de ánima. Y eso que tenemos buen cuidado en pintar cada tanto el consabido cuadrito con las pobres animitas envueltas en llamas. Pero ni con esas, hermano”.

Así expresaba su pesadumbre cierto sacerdote rural, ingenuo y bondadoso, hondamente preocupado por el sufrimiento de las almas que, antes de entrar en la gloria, tienen que estar algún tiempo redimiéndose de sus pecados en ese pavoroso punto de tránsito que se llama Purgatorio. Le decía su queja a otro compañero muy anciano, privado por su mucha edad del ejercicio de su ministerio, que mataba sus ocios dándose a toda clase de lecturas que lo volvieron un tántico volteriano y otro poco heterodoxo. El viejo cura leído y algo escéptico, redarguyó:

-“Concedo en parte que la fe no crece; pero no creo que el abandono en que van cayendo las ánimas benditas deba considerarse como una crisis general de la Religión. Lo que ocurre es que el Purgatorio y sus llamitas como elemento de exaltación de la piedad humana, está ya muy gastado.

Al fin y al cabo los que están en él, por mal que lo pasen saben que saldrán algún día de allí para gozar de la ventura eterna. En cambio, hay otras almas más miserables, sin esperanza, las que están en el infierno, cuya redención despertaría gran interés. Fíjese que son almas pudientes, con familiares ricos y en general piadosísimos. ¡Lo que no darían por sacar almas del infierno con la esperanza de que alguien, después, se ocupe de sacar la suya! Habrá que ver el modo de hacerle una puerta de salida al infierno, aunque sea pequeña. Sería una buena manera de compensar la indiferencia que hoy rodea al Purgatorio y a sus habitantes. Cavile en esto hermano como lo estoy haciendo yo.”

El diálogo quedó ahí para no pasar a teologías mayores. Los dos sacerdotes tenían razón. Las ánimas del Purgatorio, así colectivamente, están cada día más abandonadas. Aquella vieja plegaria –“Que Dios las saque de penas y las lleve a descansar”- que se decía mientras se echaban unas monedas en el cepillo, ya no se escucha: ni la oración, ni las monedas. Cuando más alguien pide por ánima determinada de un familiar, de un amigo o de un benefactor; pero, son poquísimos los que piden por todas en conjunto, conocidas y desconocidas.


UNA INICIATIVA MALOGRADA

Pero nunca faltan personas altruistas dispuestas a toda clase de generosidades a favor de las ánimas, que suplen la indiferencia en que se las tiene abandonadas. Ahí están doña Teresa Cancino y doña Andrea Vargas, amigas insignes de los habitantes del Purgatorio. En efecto, con propósitos y fines tan nobles, fundaron una Sociedad Protectora, de la que eran entre las dos, la presidencia, la secretaria y toda la lista de asociados. Y, en el nombre y representación de entidad tan piadosa y benéfica, se lanzaron las dos damas por esas calles de Dios, en busca del óbolo público destinado, según ellas, a rescatar almas del Purgatorio, premunidas de un cepillo, boeta o caja, pintada por sus cuatro lados con las estampas más conmovedoras de la cromolitografía purgatorial, que, dicho sea de paso, es muy copiosa y muy mala.

Comentarios (0) - Categoría: RSP-Relixión - Publicado o 30-11-2011 02:16
# Ligazón permanente a este artigo
SOBRE CAMILO DÍAZ BALIÑO

Lume, pintura de Camilo Boaventura Díaz Baliño (Museo do Pobo Galego, Santiago)

En 1926 RSP retorna a Galicia despois de asistir en Xenebra ao Congreso Internacional do Traballo representando á Arxentina.En Santiago, visita o Taller de Camilo Díaz Baliño (pai de Isaac Díaz Pardo)e remite a reportaxe para que se publique no xornal bonaerense.

(Agradecemos a Hernán Díaz o envío e notas do citado artigo.)

Especial para El Despertar Gallego de Buenos Aires.
28 de noviembre de 1926

ARTE E IDEAS(1)


NO HAY ARTE GALLEGO SI NO ESTÁ IMPREGNADO DE UNA IDEOLOGÍA DE REDENCIÓN GALLEGA. ASÍ LO EXPRESA EL EGREGIO ARTISTA NUESTRO CAMILO DÍAZ BALIÑO.




Por Ramón Suárez Picallo

Una ofrenda devota, una promesa sacratísima formulada a nuestro espíritu y a “os bos e xenerosos” de Buenos Aires, nos llevó a la vieja Compostela: depositar un manojo de flores en el Santuario de Galicia, donde yacen los restos de aquella Inmensa Buena que se llamó Rosalía, en nombre de los que, en las horas amargadas de la emigración, hallaron en sus versos inmortales, emociones supremas.
Este era el motivo fundamental de nuestro viaje a la augusta Jerusalem de Occidente, donde cada piedra –y son ellas muchas– constituye un monumento, una reliquia de tiempos pasados, al par que una profecía de tiempos futuros. Pero a la vez que este motivo fundamental teníamos otros accesorios, aunque de gran importancia. Compostela es no solamente archivo glorioso del pasado, sino también laboratorio del Porvenir de Galicia. A la sombra de su vieja y gloriosa Universidad –centro obligado de la mocedad estudiosa de Galicia– vive otra institución que condensa el pensamiento y el Arte gallegos, desde la investigación histórica, sociológica, arqueológica y jurídica, hasta las más bellas manifestaciones artísticas, soberanamente florecientes en este que llamaremos “Siglo de Oro de la Raza Gallega”.
Nos referimos al Seminario de Estudios Gallegos(2). Por este crisol magnífico pasa toda la juventud estudiosa de Galicia, que luego ha de diseminarse por sus ciudades, villas y aldeas, sembrando a manos llenas simiente de Belleza y de Redención entre aquel pueblo amado, sumido hoy en la mayor de las desventuras.
Compostela tiene además una particularísima emoción para quienes sean capaces, si no de “comprender”, por lo menos de “sentir” el arte en sus manifestaciones más grandiosas: el arte que supo dar a las “canterías” gallegas tal expresión de vida, que parece palpitar en ellas el alma milenaria de la Estirpe, el arte que supo hacer de un castiñeiro o de un carballo un San Francisco tan dulce, tan noble, que sería capaz, colocado de nuevo delante del lobo, de repetir el milagro de trocarlo en año mansísimo.
Por sus callejas pétreas, por sus arcadas mayestáticas, aun parecen escucharse los añosos romances de los viejos peregrinos de Provenza que abrasados por el sol, cubiertos de polvo de los caminos más áridos, encendidos en fervor de fe y de poesía, invadían las naves solemnes de la vieja Catedral y ofrendaban sus preces al predicador Jacobeo.
Para conocer todos los encantos espirituales de Compostela, disponíamos de poquísimo tiempo, dificultad terrible para quien no conozca la ciudad, expuesto a perder mucho enredado en sus callejas. Esto y el vehemente deseo de conocer a uno de los más recios artistas gallegos de la presente generación, nos llevó a la calle de las Huertas 37, donde vive y trabaja Camilo Díaz Baliño. Nos recibe en... no sabemos si llamarle Estudio, Taller o Santuario. Porque Camilo es un trabajador infatigable, un estudioso febril, al tanto de todos los problemas de la hora y un Santo-artista en cuya alma palpita todo el misticismo de la Raza, mezclado con la rebeldía de quienes están dispuestos a regar con la propia sangre las flores de su Ideal.
Nació en Ferrol hace 37 años. Cursó los primeros estudios de náutica, los que dejó bien pronto para dedicarse al dibujo y a la pintura. A los 17 años comenzó a enseñar sus trabajos. Su fuerte es la leyenda simbólica. Los cuentos de la Santa Compaña(3); las viejas leyendas de San Graal; el dolmen celta y el crucero milenario, el lobo de los cuentos petruciales, así como la hoz nuestra y la Estrella profética del patrio sagrario, tienen en Camilo su artista genial. Lleva ilustrados la mayoría de los libros gallegos imprentados en los últimos tiempos y en todas las exposiciones de arte gallego obtuvo verdaderos éxitos.
Envuelto en un sayal blanquísimo que le da aspecto de sacerdote de una religión nueva, plena de amor y de fraternidad, bastó que le dijéramos quiénes éramos, de dónde y a qué veníamos a Compostela, para que se llenara de alegría casi infantil, al abrazarnos.
–¿Qué se hace en Buenos Aires por nuestra causa? ¿Tendrá allí muchos prosélitos? Los gallegos emigrados, acuciados por la “saudade”, impregnados del aura democrática que se respira en América, son, deben ser la mayor esperanza de Galicia.
Hablamos largamente de nuestros problemas colectivos: de la Federación de Sociedades Gallegas y de Céltiga,(4) que son la obra más noble de los gallegos emigrados, en el sentido de dar a Galicia su liberación integral. Relatamos minuciosamente la evolución de nuestras sociedades federadas, en un sentido de izquierda y en un sentido cada vez más galleguista. Se entusiasmaba y nos acosaba con nuevas preguntas. Reaccionamos contra este “abuso” del que ya es nuestro amigo del alma y recordamos que somos nosotros los que debemos preguntar; que para eso somos periodistas. Iniciamos el contraataque:
–¿...?(5)
–Soy un gallego nuevo. Me resulta por igual antipática una Galicia de pandereta y de corrida de toros, como una Galicia lacrimosa, postrada, humillada ante sus verdugos. Quiero una Galicia viril, consciente de sus valores pasados y presentes, gozando plenamente en la Libertad y en el Trabajo.
–¿...?
–Así es. Esta admirable generación de artistas gallegos, que encabezan el gran Castelao –nuestro hermano mayor–, Cabanillas, Risco y otros, está inspirada en ese sentimiento galleguista. Hoy para ser verdaderamente artista gallego, hay que ser nacionalista gallego. No hay arte sin ideas de redención de Galicia.
–¿...?
–Un nacionalismo sin fronteras, capaz de contemplar todos los grandes problemas sociales, políticos y económicos y resolverlos de acuerdo con los postulados más atrevidos del socialismo(6).
–¿...?
–No hay incompatibilidad. El deseo de que cada pueblo desarrolle sus actividades de acuerdo con las características que la Historia, la Tradición, la Geografía y la Etnografía hizo peculiares; de que su arte, su idioma y su cultura adquieran pleno desarrollo, no puede ser combatido por ninguna ideología, mucho menos si ésta es amplia y tiene como base la Libertad.
–¿...?
–Hubo para ello motivos fundados. De los viejos partidos tradicionales, carlistas, conservadores y caciquiles de todo jaez, vinieron algunos hombres a nuestro movimiento que, por su parte, no tenían una orientación política definida. A excepción de la “Irmandade da Fala” de Coruña, hija del viejo republicanismo federal y del agrarismo rebelde de la “Solidaridad Gallega”, no se sabía bien adónde se iba. Hoy las cosas han cambiado fundamentalmente. El nacionalismo es esencialmente de izquierda y cualquier movimiento tendiente a la implantación de la República Federal Socialista en España, contará con los nacionalistas gallegos como soldados de avanzada(7). Tenemos los nacionalistas de hoy una gloriosa tradición revolucionaria en los viejos “Irmandiños” que no eran, como alguien dijo, instrumentos de unos nobles contra otros, sino organizaciones populares guardadoras de los derechos del pueblo y de los fueros de la vieja Nación Gallega y de un espíritu admirablemente revolucionario.
–¿...?
–Aparte de la resolución del Partido Socialista Obrero Español, tomada en 1919, sobre reconocimiento de las nacionalidades ibéricas, hay ya calificados militantes obreros y socialistas que miran con simpatía nuestro movimiento y algunos pertenecen a él en cuerpo y alma. Hay mucho que esperar de los socialistas nuevos, con una sensibilidad de este siglo, libres del bagaje enciclopedista de los socialistas del siglo pasado que prácticamente dejó de existir en 1914 cuando el socialismo tomó las armas, como el primer hijo de vecino(8). Además, últimamente tuvo lugar en Burdeos una conferencia Internacional Obrera y Socialista, donde los delegados españoles fueron invitados a presentar un informe sobre las “Irmandades”(9).
–¿...?
–¿La situación de España? ¿Y usted no la ve? Es una tranquilidad ficticia. Estamos sobre un volcán próximo a una erupción terrible. Vivimos aplastados bajo una mole que nos aniquila el cuerpo y el alma. Los que no tenemos bisagras en la espina dorsal y no hemos querido hacer del servilismo una profesión de fe...
Camilo examina las puertas por si alguien escucha desde la calle y sigue hablando. Sus palabras enérgicas, llenas de esperanza y de anhelos liberadores desentonan con su sayal blanco de sacerdote místico. Como ya es muy tarde, opta por enseñarme algunas cosas curiosas que forman parte de su colección gallega. Un estandarte guerrero con el escudo de Galicia, que flameó al frente de un batallón de guerrilleros gallegos en Puentedeume en la guerra napoleónica. Varias “bisarmas” antiquísimas pertenecientes, quizá, a alguna hueste “Irmandiña”. Unos “machados” simbólicos petrificados. Una Biblioteca gallega completísima. Afiches, cuadros, alegorías en los que aparece la estrella profética, la hoz tradicional, los lobos de cuentos petruciales y la Santa Compaña llevando en perpetua peregrinación el alma de un cacique rechazado del cielo y del infierno. Con un apretón de manos y un hasta mañana nos despedimos del artista rebelde.
Es media noche. Nuestros pasos, al dar sobre las piedras milenarias, resuenan como un eco bajo las arcadas, rompiendo el silencio que envuelve la vieja ciudad apostólica. Pensando en las palabras del buen Camilo, andando sin rumbo, aspirando el perfume de los valles vecinos, entramos por la Alameda y a poco de andar llegamos a “La Herradura”. Llevados quién sabe por mano de quién nos encontramos ante el mármol que perpetúa la memoria de Rosalía, la Inmensa Buena. Frente a él, en un banco, al reflejo tenue de la luz de un farol, mirando de cuando en cuando la santa efigie, ordenamos estas líneas. Al terminar, recién reparamos que al pie del monumento, hechas con mirtos, están estas palabras: “Viva Galicia”.

Compostela, agosto de 1926
RAMÓN SUÁREZ PICALLO




1. El Despertar Gallego, año V, n° 88, 28 de noviembre de 1926, Buenos Aires.
2. El Seminario de Estudos Galegos nace en Santiago de Compostela en 1923 y es desarticulado por el golpe fascista en 1936. Reúne a investigadores, catedráticos e intelectuales galleguistas de las más diversas ramas del saber y del arte, entre los que se destacan Castelao, Rafael Dieste, Alexandre Bóveda, Xosé Filgueira Valverde, Fermín Bouza Brey, Armando Cotarelo Valledor, Ramón Otero Pedrayo, Vicente Risco y otros. Sus trabajos abarcaron diversos estudios centrados en Galicia: historia, geografía, antropología, arqueología, filología, historia del arte, pedagogía, letras, ciencias naturales y otras disciplinas. Publicó la revista Arquivos y diversos volúmenes monográficos. Camilo Díaz Baliño es el responsable de la obra gráfica.
3. La Santa Compaña (o Compaña, Estántiga, Rolda y otros sinónimos) es una aparición colectiva de almas de muertos que recorren las aldeas por las noches. En el original impreso figura “Santa Campaña”, que puede ser error tipográfico.
4. Céltiga es una revista ilustrada que aparece en Buenos Aires entre 1924 y 1932. Sus responsables entre 1926 y 1930 eran Eduardo Blanco-Amor, Eliseo Pulpeiro y Ramón Suárez Picallo. Fue el eje del pensamiento galleguista posibilista, no separatista, en la emigración, y sus integrantes conformaron en cierta forma un bloque ideológico que ganó importancia dentro de la colectividad y sobre todo en la Federación de Sociedades Gallegas. Eran conocidos como “los céltigos”, epíteto con el que se calificaban a sí mismos en la revista.
5. Así figuran en el original todas las preguntas.
6. Obsérvense las coincidencias ideológicas entre Díaz Baliño y Suárez Picallo, al menos en la versión que éste nos ofrece de la entrevista.
7. La afirmación de Díaz Baliño (o de Suárez Picallo) es, por lo menos, excesivamente optimista. El grueso de las Irmandades da Fala tardó todavía muchos años en definirse por la República, y el ala católica y más derechista del Partido Galeguista recién rompió con esa agrupación en 1935, cuando Castelao y Bóveda se inclinan a un acuerdo con el Frente Popular.
8. Se refiere al apoyo dado por la socialdemocracia internacional (con pocas excepciones) a la guerra imperialista de 1914, cuando cada partido se alineó con su gobierno nacional. Sobre el reconocimiento del PSOE a las nacionalidades ibéricas, nuevamente se observa cierta ilusión optimista, que no se condice con las fuertes resistencias que las autonomías suscitaron y suscitan en el socialismo español.
9. No hemos encontrado ninguna referencia a la conferencia de la que habla Díaz Baliño.


Comentarios (0) - Categoría: RSP-Persoeiros (artistas) - Publicado o 28-11-2011 00:37
# Ligazón permanente a este artigo
JAIME TORRES BODET, DIRECTOR DA “UNESCO”(1948)
A Organización das Nacións Unidas para a Educación, a Ciencia e a Cultura (en inglés United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization, abreviado internacionalmente como UNESCO é un organismo que se fundou o 16 de novembro de 1945 co obxectivo de contribuir á paz mediante a educación, a ciencia, a cultura e as comunicacións. A UNESCO conta hoxe con 195 Estados membros e 8 membros asociados.
Ao seu primeiro Director Xeral Julián Huxley (a quen RSP adicou algún artigo) sucedeu entre 1948 e 1952 o mexicano Jaime Torres Bodet e sobre el fala RSP neste artigo.



27 de noviembre de 1948

AMÉRICA EN EL MUNDO

JAIME TORRES BODET, DIRECTOR DE LA “UNESCO"


Por Ramón Suárez Picallo

La Junta Ejecutiva de la Comisión Científica, Educacional y Cultural de las Naciones Unidas, conocida universalmente con la sigla “Unesco”, acordó en reciente sesión especial y secreta, proponerle a su Asamblea General, la candidatura de don Jaime Torres Bodet, Canciller de México, para el puesto de Director Supremo, sucediendo en él al ilustre sabio inglés, doctor Julián Huxley, que lo ocupa desde su fundación. Las informaciones al respecto, anticipan que la propuesta de la Junta Ejecutiva será aprobada por unanimidad, dado el prestigio de que goza la república azteca en la gran Comunidad Internacional de las naciones democráticas, y dados también, los esclarecidos méritos del candidato propuesto.

El hecho constituye un feliz acontecimiento para la cultura y el pensamiento de la América española, bien necesitada, en estos momentos duros de cuartelazos y pronunciamientos, contrarios a su civilidad, de hacer resaltar los valores espirituales, intelectuales y morales, que justifiquen el noble remoquete que la califica como Continente de la Esperanza, de la Fe y de la Paz. Efectivamente, la “UNESCO” junto con la Comisión de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, que preside la señora Eleonor Roosevelt, son las únicas comisiones anexas a la NU, que aún gozan de prestigio no mellado, en la que debió ser grande institución organizadora de la paz civil y civilizada en el mundo angustiado y convulso de la postguerra. La “UNESCO” tiene por noble y esencial misión, fomentar, exaltar y relacionar entre sí, a los núcleos nacionales de las artes, las ciencias, las letras y las espiritualidades, varias y múltiples de todo el mundo civilizado, y ponerlos al servicio del género humano, a modo de paliativo, de remanso y de refugio, para lograr la suprema Bienaventuranza de la paz en los espíritus. Pues bien, para dirigir tan excelsas actividades, se designa a un poeta, escritor y maestro de generaciones, hijo predilecto de México, lo cual quiere decir, que esta nuestra América cuenta algo en el mundo, más allá y por encima de sus pleitos domésticos, de sus caudillejos menores, y de quienes, por fas o por nefas, se empeñan en desconceptuarla y menospreciarla.


CURRICULUM VITAE

Don Jaime Torres Bodet, tiene una larga y brillante hoja de servicios en la novísima, original y muy letrada Diplomacia de México; esa diplomacia clara, consecuente y rectilínea en el sentido de defender, siempre y en todas partes, el Derecho, la Lealtad y la Decencia, en las relaciones internacionales de los Estados entre sí. Cónsul, Encargado de Negocios, Secretario de Embajada, jefe de Comisiones especiales en diversos países, Subsecretario del Ministerio y demás, al hombre ilustre que hoy dirige las Relaciones Exteriores de su país, no le viene -con todo eso– por ese lado el derecho de ocupar el alto cargo de rector virtual de las relaciones culturales del mundo.

Le viene de su otra condición de Maestro; de haber sido uno de los apóstoles de la desanalfabetización en México; Secretario de Educación en varios periodos gubernativos; dirigente y profesor de múltiples disciplinas literarias y humanísticas en la Universidad Nacional de México; propulsor fervoroso de la extensión y divulgación de la enseñanza Secundaria y Superior, entre las capas populares y medias de las anchas y largas tierras mexicanas, luchador enardecido por hacer grata y bella la escuela rural, dotándola de edificios y materiales adecuados concordantes con el medio físico y espiritual de los escolares; protector incondicional de todos los valores intelectuales y científicos llegados a México, a raíz e los conflictos y las guerras civiles de la Europa; y muy especialmente, de la guerra española; jefe y coordinador de la sección de Bibliotecas Populares del Ministerio de Educación, poniendo el libro ala alcance de todos los curiosos anhelantes de leer y de saber.

Todo esto y mucho más, que no puede resumirse en un artículo periodístico, hizo a favor de la cultura de su Patria, el señor Jaime Torres Bodet. En el orden referente a los problemas de la cultura internacional, fue delegado de México a la reunión de Ministros de Educación, realizada en Londres, en 1945, en la que se desempeño brillantísimo papel como pedagogo, además de haber sido jefe de la delegación mexicana a las Conferencias Internacionales de Río de Janeiro (1947), de Bogotá (1948). Es, además, el autor del texto primitivo de la Carta Constitutiva del sistema jurídico –recopilación sistematizada de los acuerdos internacionales creadores de derecho– de la Unión panamericana, aprobada en Bogotá.

Y, además, representante de los intelectuales hispanoamericanos, ante la Academia Norteamericana de Artes y letras de Nueva York.


ESCRITOR Y POETA

Pero don Jaime Torres Bodet, no sólo es un pedagogo, un servidor eficiente de la cultura, un apóstol de la enseñanza; es, él mismo, creador de valores artísticos, intelectuales, pedagógicos y culturales de primerísima categoría; como periodista, como escritor; y sobre todo, como poeta. Pertenece, cronológica y espiritualmente, a la gran generación que transformó milagrosamente, y para mejor, el espíritu mexicano en la segunda y tercera décadas del siglo presente; cuando la Revolución Social y Política, abierta por Francisco Madero, en 1910, inició sus nuevas y definitivas rutas, que señalarían y fijarían políticamente, más tarde, Lázaro Cárdenas, Ávila Camacho y Miguel Alemán. Torres Bidet, tenía al iniciarse ese brillante período, más o menos 25 años –él nació en Ciudad de México, el 17 de abril de 1892– lleno de fe, de optimismo y de esperanza, frente a los maestros precursores, amargados y desconsolados, con José Vasconcellos a la cabeza.

En efecto, aparte de centenares de ensayos, artículos y poemas sueltos, publicados en periódicos y revistas de América y de Europa, el próximo Director de la “Unesco” ofrece, como creación propia, este incompleto guión bibliográfico, recopilado tan sólo hasta 1931, cuando el autor tenía apenas 29 años:

“Fervor” (1918), “Nuevas canciones” (1923), “Biombo” (1925), Poesías” (1926) “Margarita de Niebla” (1927), “Contemporáneos” (1928), “Perspectivas de la Literatura Mexicana Actual” (1928), “La Educación Sentimental” (1929), “Destierro” (1930) y “Proserpina rescatada” (1931).

Tal es, a grandes rasgos trazada, la personalidad de Jaime Torres Bodet, Director en perspectiva de la más alta institución reguladora de la cultura internacional, en la que representará cabalmente, el pensamiento y la espiritualidad de ésta, nuestra ajetreada América que habla español y que debe vivir en paz y en civilidad, ofreciéndole al resto del mundo, a manera de precioso tesoro, la flor pura y modesta de sus inquietudes, de su fe y de su esperanza.

(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile tal dia como hoxe de ... 1948)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Persoeiros (intelectuais) - Publicado o 27-11-2011 01:26
# Ligazón permanente a este artigo
MAC ARTHUR E SENTENCIAS DE MORTE XAPONESAS
26 de noviembre de 1948

PALABRAS AL VIENTO
¡NO MATAR AL VENCIDO!


Por Ramón Suárez Picallo

Tenemos a la vista –después de haberlas leído varias veces– las impresionantes declaraciones hechas al mundo por el general Douglas Mac Arthur, Comandante Supremo de las fuerzas norteamericanas que ocupan el Japón, referentes a ponerle el “cúmplase” a varias sentencias de muerte dictadas por el Tribunal aliado contra los líderes japoneses, responsables de la guerra hecha a los Estados Unidos, iniciada sin declaración previa, en forma alevosa en los precisos momentos en que en la Casa Blanca de Washington, emisarios autorizados del Mikado, hablaban de paz con el ilustre y bondadoso Presidente Roosevelt. Entre los condenados a morir colgados en la horca, figuraba Hideko Tojo que era a la sazón, Primer Ministro de Tokio. Militarista feroz, representante típico de un país cuyas puertas tuvo que abrir a cañonazo limpio a la civilización occidental. Tojo es además, culpable por director y consentidor de horribles crímenes contra la humanidad y el derecho de gentes, ejecutados en Filipinas, en Birmania, en la Malasia y en otras muchas partes, por subordinados suyos, que obraban en su nombre. El Japón del xogunato y de los samurais, tenía ya desde antes, un nombre muy ganado de refinada crueldad en su trato con el mundo occidental y cristiano. El martirio de San Francisco Javier y de sus seis mil discípulos son testimonios históricos de aquella tradición, pese a la cual, países cristianismos y católicos –incluso la Santa Sede Romana- le rindieron tributo de amistad, impresionados, sin duda, por el número y por el porte de sus buques acorazados, y por el arriscamiento fanático de sus avistadores suicidas.

Pero dejemos esto, y volvamos otra vez a las declaraciones del ilustre General norteamericano, encargado de la más ingrata y difícil tarea que tenga jefe alguno aliado después de terminada la última guerra: hacer del Japón un país capaz de vivir más o menos en comunidad con el resto del mundo civilizado. Porque para cumplirla, tiene que violentar su espíritu humanista y humanitario, y autorizar la muerte en frío de sus adversarios políticos y militares. Matar al vencido después de colocado en la más absoluta indefensión, tiene necesariamente, que causarle repugnancia a un militar cristiano y a un hombre bien nacido. Mac Athur lo hace constar así, en sus nobles declaraciones, cuando dice textualmente:

“Ningún deber de los que he tenido en un largo servicio público, en que he tenido muchas tareas amargas, en el aislamiento y en la desesperación con gravísimas responsabilidades, ha resultado tan repugnante para mí, como el de revisar las sentencias aprobadas por el Tribunal”.

Luego después, explica como el Tribunal sentenciador, guardó e hizo guardar a los encartados todas las garantías procesales, señaladas en el Código Moral de la Civilización, como derechos inalienables de la persona humana, aún de la persona delincuente. Garantías que no guardaron, ciertamente a sus víctimas, los amigos de Tokio, de Roma, de Berlín y de otras partes, cuando creían ser ellos los vencedores.

Mientras tanto, Mac Arthur remite su fallo a la Divina Providencia con estas otras palabras conmovedoras.

“Mi oración se dirige a la Providencia Omnipotente, para que utilice esta trágica expiación, como un símbolo que haga comprender a todas las personas de buena voluntad cuan fútil es la guerra, y que en definitiva produzca un renunciamiento a ella por parte de todas las naciones”.

Dios oiga nuestra oración, General Mac Arthur; oración bien digna del ciudadano de un glorioso país que tuvo por Presidente al gran Lincoln, sacrificado por los amigos de los mismos enemigos vencidos, cuya vida trataba de salvar en el instante de su sacrificio.

Sí, es necesario crear en el mundo la idea de que la guerra es un crimen colectivo, un crimen de lesa humanidad; y que, como todo delito, debe tener su justa sanción para quienes resulten responsables de ella; pero ínterin no se cree esta conciencia universal, matar al vencido indefenso, en frío, pasado el momento de la batalla, tendrá siempre que recordarnos que Jesucristo, el más injustamente ultrajado de todos los hombres–dioses, murió perdonando a sus enemigos.

De ahí nuestra admiración a Mac Arthur obligado a cumplir con un deber terrible, de justicia inexorable con el alma empapada de ideas tan nobles como las que se desprenden de sus comentadas declaraciones.

(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile tal día como hoxe pero de ... 1948)
Ver outro artigo sobre MAC ARTHUR
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Persoeiros (políticos) - Publicado o 26-11-2011 02:17
# Ligazón permanente a este artigo
STUTTGART EN 1942
24 de noviembre de 1942

STUTTGART


Por Ramón Suárez Picallo

Stuttgart ha sido atacada y semidestruida por aviones de la R.F.A. Stuttgart es un centro industrial importantísimo de pertrechos aeronáuticos y, por lo tanto, objetivo en la guerra total, inventada en Alemania para desgracia de la Humanidad. Es una alegre y bellísima ciudad alemana capital del antiguo Ducado y Reino de Wurtemberg, a la vera de los ríos Neckard y Nesenbach. Rodeada de verdes colinas, con viñedos jocundos y tupidas arboledas, sus calles, sus jardines y su traza gótica, constituyen un verdadero encanto para el viajero curioso.

Además de su famoso Palacio Ducal y Real, que es también un magnífico Museo de pintura, Historia Natural Numismática y Bibliografía tiene escuelas famosas, una espléndida iglesia católica, una sinagoga judía; escuelas de música de arquitectura, de artes decorativas y uno de los más perfectos institutos de ciegos de toda Europa. La hermosa ciudad era ya importante en el siglo XIII: pero su importancia, como capital de reino, data de los tiempos de “Everardo el Barbudo”, elevado a la calidad de Conde por el Emperador Maximiliano en la segunda mitad del siglo XV.

Cerca de Stuttgart, en Marbach, nació el 10 de noviembre de 1759, Juan Cristóbal Federico Schiller, uno de los más altos poetas líricos de la Europa de su tiempo, discípulo dilecto y amigo bien querido de Goethe. Una hermosa plazuela, colindante con el viejo castillo y la iglesia gótica, que lleva su nombre y una estatua perpetúan su memoria cerca de una fuente susurrante de agua clara. “La más grande Alemania” del nacional-socialismo, ha tejido el sudario –mortaja de la Alemania vieja –como decía Gerardo Hauptman– para enterrarla con los ecos marciales de una fanfarria militar. Por causa de ello, es muy posible que hayan caído ayer, bombas de 500 kilos, en la romántica plazuela delante o encima de la estatua que inmortaliza la memoria del glorioso autor de “Wellenstein”, de “Los Bandidos” y de “Don Carlos”. Porque allí mismo, al lado de los grandes museos y escuelas de arte, que hicieran gloriosa a la vieja Alemania, se han instalado fábricas de bombas aéreas y mortíferas que hacen odiada a la Alemania nacional-socialista, que prefiere a los pintores de brocha gorda, en vez de los músicos y los poetas.

(Articulo publicado no xornal La Hora en Santiago de Chile tal dia como hoxe... de 1942)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Pobos, cidades e lugares - Publicado o 24-11-2011 00:50
# Ligazón permanente a este artigo
ARROZ A LA VALENCIANA

23 de noviembre de 1948

ARROZ A LA VALENCIANA

Por Ramón Suárez Picallo

En un diario muy popular del mediodía, su redactor, Carlos Zeda, se queja amargamente de haber tenido que comer un plato de bazofia vil, con el ilustre nombre de arroz valenciano. Y, sin más ni más, le echa la culpa del fracaso gastronómico al arroz chileno, atribuyéndole exceso de almidón y aún otros muchos excesos.

Mucho nos tememos que el admirado colega se haya equivocado en su apreciación arrocera. El arroz, señor mío, es igual en todas partes el mundo. En la India, en la China, en Haití o en las Albuferas de Valencia. De él dice un refrán español que “tanto vale en el saco como en el papo”. Es decir que, como alimento no vale nada. Nosotros, que lo hemos comido durante once meses consecutivos, con sal y agua al mediodía y con agua y sal a la noche, le tenemos una tremenda inquina. Por lo demás, somos de una tierra donde afortunadamente no se come arroz. Está substituido allí por las papas, el exquisito, sabroso y suculento fruto chilote, supremo regalo hecho por esta tierra bendita de Dios al resto del género humano.

Y ahora desbotada esta diatriba contra el arroz, veamos cómo, preparado a la valenciana, puede ser un plato magnífico. En primer lugar, el arroz es lo de menos; lo importante son los tropiezos. Por ejemplo, trutros, pechugas y alas de pollo; hígado y otros menudos, juntos con otras presas de conejo; anguila y cangrejo como peces de río y choritos , centolla o langosta, como mariscos. Después pueden agregársele costillas de cerdo joven y de cordero lechón, unas rodajas de chorizo y unas magras de jamón. El aliño ha de ser majado en buen aceite de oliva, con ajo, perejil y estambres de azafrán, todo hecho frito y sofrito, a muy cuidado y regulado fuego lento. Hay después otros matices, como por el ejemplo de la cantidad de agua que debe usarse en relación con la del arroz. Esto del agua esta en buena parte del quid. Pocas gentes saben que el agua de Valencia, la de Madrid, la de Compostela y la de Santiago de Chile, no son iguales a la de Temuco, la de Antofagasta o a la de Valladolid; y es de esa diferencia que viene casi siempre el fracaso del plato, cuando lo guisan personas que creen, que un libro de cocina puede enseñar una ciencia y una cultura milenarias.

Estamos seguros que nuestro infortunado colega, comió arroz a la valenciana preparado por gentes indoctas que hicieron el arroz sin el “punto” y sin los aditamentos que lo hacen más o menos comestible. Y de ahí su injustificado desconsuelo.

Claro está que los campesinos de Játiva y de Ruzafa, los marineros del Grao y las floristas valencianas de la Plaza de Castelar, preparan su modesto arroz con muchísimas menos cosas de las que nosotros hemos señalado como indispensables; y a pesar de lo cual les sale exquisito; del mismo modo que las mujeres de los albañiles madrileños, suelen prepararles a sus maridos con cinco reales de cosas, un cocido tan sabroso, que una cocinera profesional de otra parte, no es capaz de lograr gastando veinte veces más; con el pote gallego, la caldereta extremeña, el gazpacho andaluz y los callos en sus treinta variedades, ocurre exactamente lo mismo. Representan una tradición y una cultura, vinculadas al “genius locci” –genio de lugar– absolutamente intransferibles; pertenecen a ese género de ciencia y de sabiduría populares “que Natura da e Salamanca non presta”.

Por eso compartimos la reacción patriótica del señor Zeda, a favor de los platos típicamente chilenos, que también tienen su historia y su genio del lugar: la cazuela de ave, de vaca o de cordero con chuchoca, papas, porotos verdes y unas hojas de repollo, el maravilloso caldillo de congrio y el portentoso curanto del sur; sin dejar de lado el cochayuyo y las incomparables humitas con el similar pastel de choclo, que forman la mejor historia culinaria de Chile. Y no citamos la empanada, por ser común en otras naciones –Argentina, Perú y Uruguay– y por no ser de origen americano, sino que español y gallego. Pero si algún día quiere “picar” en platos tan típicamente españoles, como lo es el arroz a la valenciana, no pierda su tiempo en buscarlos en hoteles, en restaurantes ni en casas particulares, donde lo preparan libro en mano. Porque éste, como todos los otros platos típicos del mundo es absolutamente hogareño, más allá y por encima de toda fórmula libresca.

Por nuestra parte vamos a darle un dato: en los últimos siete años de nuestra última residencia en Chile, sólo conocemos a tres personas que nos hicieron comer con gusto el arroz a la valenciana, guisado por ellas: don Vicente Sol Martínez, natural de Crevillante, provincia de Alicante, ex Gobernador de Sevilla, ex Director General de Prisiones y Diputado a Cortes de la República Española; doña Catalina Salmerón de Cano, nieta del más ilustre de los cuatro presidentes e la primera República Española; y Nostrama –que Dios guarde mil años– doña Paquita Jurada de Vásquez-Ambrós, descendiente nada menos que de don Pedro Calderón de la Barca. Todos los otro arroces que tuvimos la obligación de catar, eran casi tan malos como el que cató nuestro colega y que determinó su indignada protesta contra los platos extranjeros.

Comentarios (0) - Categoría: RSP-Alimentos - Publicado o 23-11-2011 00:31
# Ligazón permanente a este artigo
O TRANVÍA E A TERRAZA (F. VARELA POSSE)

A fotografía de Francisco Varela Posse, de comezos do 1923, retrata a saída do tranvía cara A Coruña. Á esquerda pódese ver o edificio da Terraza, aínda en construción.


Fotografía cedida por Fina Varela Turnes
Comentarios (0) - Categoría: Xeral - Publicado o 22-11-2011 11:46
# Ligazón permanente a este artigo
SOBRE A PENA DE MORTE

Reflexións de RSP sobre a pena de morte.

21 de noviembre de 1942

ETAOIN ETA ENTERRADOR


Por Ramón Suárez Picallo

Antes de nada queremos felicitara “Whip”, nuestro inteligente compañero del otro ángulo de esta misma página. Lo leemos todos los días, de pe a pa, y confesamos tenerle cierta envidia intelectual. Una envidia sin rencor, cordial y amistosa, que, mejor que envidia, podría llamarse deseo de emulación.

Nos referimos concretamente, a sus comentarios de ayer sobre la pena de muerte y la inútil crueldad con que se aplica, sugerido por la reciente ejecución de dos delincuentes comunes y feroces, en el patio de la Penitenciaría de Santiago. El hecho tiene ya la categoría de la “cosa juzgada” y la firmeza de la “sentencia cumplida”. No conviene, pues, volver sobre el asunto en sí, pero debemos, en cambio, hablar del tema, ahora que se está estudiando la reforma de las leyes penales, y su correspondiente reglamento procesal.

Si los legisladores consideran necesaria la pena de muerte, como defensa social, eliminando a los elementos peligrosos e incorregibles, -ya que no interesa como ejemplaridad y escarmiento-, debe aplicarse evitando al reo todo cuanto signifique ensañamiento, crueldad y espectáculo a costa de su angustia. De lo contrario la muerte del criminal viene a ser la repetición del crimen. Ni más ni menos.

Y en cuanto a la Ley sustantiva es inadmisible considerar agravante la ebriedad total y fortuita, toda vez que el ebrio es un trastornado mental y los locos no delinquen; y mucho menos en un medio social, donde la embriaguez es un vicio enormemente extendido y tolerado.

Órdenes y Lillo, a través de sus deplorables biografías, eran dos tarados por heredero-alcoholismo. Locos por causa de sus padres, y del tabernero que hizo ganancia dándoles de beber, y que no fue castigado como causa primera del delito que les costó la muerte en el patíbulo. Piense el Legislador, encargado de reformar la ley penal, en las causas de la delincuencia, y cargue sobre ellas el peso de la Ley. Y habrá menos delitos y menos delincuentes. Y, sobre todo, piense que el Derecho de Penar no autoriza a ser cruel. El comentario de “Whip”, puede ser sobre el tema un excelente guión.
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Tal día como hoxe... - Publicado o 21-11-2011 20:19
# Ligazón permanente a este artigo
ENTREGA DE LARGO CABALLERO Y OTROS REPUBLICANOS
RSP comenta neste artigo como algúns exiliados en Francia, entre eles Largo Caballero,acabaron entregados polos alemáns ao goberno colaboracionista de Vichy e posteriormente ao español...


20 de noviembre de 1942

GENEROSIDAD Y DEBER

Por Ramón Suárez Picallo

No fue sólo en Chile, donde ha causado consternación y angustia la entrega de Largo Caballero, -y demás compañeros de desventura -, al Gobierno español. Según noticias de último momento en toda América tuvo igual repercusión la noticia. Por de pronto ha surgido una iniciativa en el Parlamento mexicano, y se ha solicitado la alta intercesión del Presidente Roosevelt, que, en estos instantes puede ser decisiva. En Cancillerías y Primeras Magistraturas de otros países americanos, se realizan en estos instantes discretas y activas gestiones, tendientes a salvar las vidas en peligro de los republicanos españoles.

Todo ello es confortador y –aparte de sus resultados posibles-, viene a recordar que uno de los primeros deberes de las Democracias es practicar la solidaridad con los demócratas, cuando esa solidaridad les es necesaria. Y, por qué no decirlo, este elemental deber, salvando honrosas excepciones, estuvo olvidado, en los últimos tiempos por quienes estaban moral y políticamente, obligados a cumplirlo. En el trágico caso de los cien mil combatientes de la Democracia española, que yacían en los campos de Francia y que hoy están cautivos de sus enemigos hay tremendas responsabilidades históricas, políticas y morales que deslindar. Ellas alcanzan a hombres, pueblos, gobiernos e instituciones, próximas unas y apartadas otras, de los propios refugiados. “El amigo se ve en las ocasiones”, reza un viejo dicho popular. Y, por lo que a esta ocasión se refiere, ciertas amistades quedaron muy mal paradas.

Menos mal, si ahora se reacciona. Aún es tiempo, porque aún hay mucho que salvar. Las noticias que comentamos son un buen indicio y tenemos fe en sus buenos resultados.

Por generosidad y por deber, la América democrática no puede desamparar a los descendientes de Riego –que se negó a combatir a los patriotas americanos-, que van a ser víctimas de los descendientes de Fernando VII. La palabra y el gesto de América deben hacerse presentes sin pérdida de minutos, a favor de quienes lo dieron y lo perdieron todo por la Libertad y la Democracia y están, ahora, a punto de perder la vida.

(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile, tal dia como hoxe pero do ano... 1942)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Segunda República Española - Publicado o 20-11-2011 00:39
# Ligazón permanente a este artigo
O CARGADOIRO

Na imaxe pódese ver a rampa do Cargadoiro no 1930 desde a curva da Barrosa, coas embarcacións amarradas e as redes a secar no muro. A fotografía, de Francisco Varela Posse, foi publicada orixinalmente na revisa de Vigo Vida Gallega, no 1930.
Comentarios (0) - Categoría: Xeral - Publicado o 19-11-2011 10:56
# Ligazón permanente a este artigo
1 [2] [3]
© by Abertal