A. C. Irmáns Suárez Picallo - Sada


Este blogue nace co obxecto de difundir a actividade da A. C. Irmáns Suárez Picallo, así como de recuperar e por a disposición do público diversos materiais de interese sobre o noso pasado,ao tempo que damos a coñecer os artigos escritos por Ramón Suárez Picallo e outros autores sadenses.
Estruturamos o blogue en varias seccións, nas que terán cabida noticias de actualidade sobre as nosas actuacións, artigos, textos históricos, fotografías...


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ROOSEVELT
Franklin Delano Roosevelt (1882 — 1945) o trixésimo segundo Presidente dos Estados Unidos foi tamén o único en gañar catro eleccións presidenciais nesa nación.
RSP foi un entusiasta de dito persoeiro como se pode ver nos numerosos artigos que lle adicou. Cando escribe o terceiro artigo que presentamos tal día como hoxe, pero de 1943 RSP comenta o posible cargo que debe ocupar o seu admirado presidente Roosevelt no caso de non se presentar a unha cuarta elección como presidente dos EE.UU. A raíz do seu pasamento, RSP adicaralle varios artigos en lembranza "dun dos máis grandes valores civis e espirituais que produxo civilización cristiana de tódolos tempos".Recollemos o referido a unha homenxae no 2º cabodano en Santiago de Chile en 1947 e outro, no que lembra nunha breve crónica a importancia e significado da sua figura, aos seis anos da sua morte, que aconteceu un 12 de abril de 1945.



9 de enero de 1943

LA GRAN VOZ OPTIMISTA


Por Ramón Suárez Picallo

El Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, Franklin Delano Roosevelt, tiene la virtud de levantar las almas y los corazones, cada vez que deja escuchar su palabra en el mundo. Es la palabra sencilla y patriarcal del padre político, y de la esperanza de millones de almas, para las cuales, el sol de la libertad significará la aurora, después de la noche larga y tenebrosa, de la esclavitud y de la opresión.

De ahí que su Mensaje inaugural de la 78ª Legislatura de su país, esté siendo transmitido al mundo en 26 idiomas, desde centenares de radios inglesas y americanas divulgando a todos los puntos de la rosa de los vientos, su fe en la Victoria y su rotunda promesa de “atacar duro y al corazón” y de emprender esta magna tarea a favor de los pueblos oprimidos que habrán escuchado el alto y esperanzado mensaje a inicios del presente año.

Es de suponer el angustiado interés, con que los hombres y los caminos que llevan a Tokio, a Roma y a Berlín, recibieron el mensaje del gran demócrata, sabiendo, como saben que su autor no promete en balde. Ayer por la tarde, llevaba ya ciento treinta y cinco transmisiones para consternación y asombro de los opresores, que, frente a él, no pudieron oponer más que sus habituales adjetivos injuriosos, señal inequívoca de su falta de razones para contestarlo de mejor manera. La gran voz optimista de Roosevelt ha resonado en el mundo con acentos proféticos y ha levantado la moral democrática a las regiones de las esperanzas a punto de ser cumplidas.

Fue la suya, la palabra encendida de Fe, que la humanidad escucha siempre reverente. ¡Porque nunca es pronunciada en balde!


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Chile o 9 de xaneiro de... 1943)


3 de julio de 1943

SIN COMPENSACIÓN


Por Ramón Suárez Picallo

El Presidente Roosevelt acaba de dar una nueva prueba de la generosa bondad de su corazón y de su espíritu. En uso de una facultad constitucional que le es privativa, ha conmutado la pena de muerte de Max Stephan que, en cumplimiento de sentencia de Tribunal Competente debía haber sido ahorcado ayer, en una prisión de Detroit.

El reo, alemán de filiación nazi, naturalizado en los Estados Unidos, había protegido, alojado y ocultado en su casa, a un prisionero de guerra fugitivo; su acto está calificado y tipificado en todos los códigos de Justicia Militar del mundo, como delito de traición, y, en tiempo de guerra, castigado con la pena de muerte, previo un juicio sumario o sumarísimo.

El proceso de Stephan ha durado un año; se tramitó con toda clase de garantías procesales para el acusado en el ejercicio del derecho de defensa. Hubo las apelaciones que concede la Ley y la sentencia, en última instancia, fue de pena capital.

El gran Presidente y magnífico demócrata, evitó la ejecución, en un gesto magnánimo, misericordioso y cristiano, tanto más admirable, cuanto que no tiene compensación alguna en el bando enemigo al que sirvió el beneficiario.

Efectivamente, en el bando totalitario, tales gestos son inconcebibles. Allí se fusila a los rehenes como represalia; se arrasan y queman pueblos enteros, cuando no se puede descubrir o individualizar a un solo culpable; no hay forma legal alguna de proceso, y, la pena de muerte, se aplica a mansalva por fallas minúsculas, normalmente castigadas con multa o con arresto menor.

Los datos, cifras y detalles, que cada día se revelan entre los crímenes cometidos en los países ocupados por lo totalitarios, contra toda ley y contra todo Derecho, ponen los pelos de punta y no pueden menos que inspirar un clamor de Justicia o de venganza. El propio Presidente Roosevelt tuvo que informar, hace poco, sobre uno de estos crímenes cometidos contra un grupo de muchachos de su país: el fusilamiento, en Tokio, de los aviadores norteamericanos que eran típicos y jurídicamente prisioneros de guerra amparados por el Derecho Internacional.

De ahí que resulte más admirable este gesto de Roosevelt, como contraste y comparación entre dos mentalidades, dos maneras de sentir la justicia y dos maneras de estimar la vida humana.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Chile o 3 de xullo de... 1943)


9 de noviembre de 1943

FRANKLIN DÉLANO ROOSEVELT, EL SUPER PRESIDENTE


Por Ramón Suárez Picallo

Muy urgente, muy interesante y muy auspicioso, resulta, para todos los demócratas del mundo, el telegrama de la U.P., publicado en “La Hora” de ayer, en primero y muy destacado lugar, acerca del puesto que, posiblemente, ocupará el actual Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, Mr. Franklin Délano Roosevelt, en el caso de que no vuelva a ser, por cuarta vez, el Jefe de su Estado.

Observadores políticos muy competentes de Washington, prevén que Wendel Willkie será candidato a Presidente de la República norteamericana, con muchas posibilidades de triunfar en la contienda elctoral. Su posición internacional, su antiaislacionismo, su visión de la Humanidad que viene, expresada en su libro “Un mundo”, y colaboración en la obra del contrincante, lo colocan en el primer plano político de su país, a menos que Mr. Roosevelt acepte cubrir un cuarto período presidencial.

En el supuesto de que la cosa ocurra –que Roosevelt no vaya a una cuarta Presidencia– se insinúa, en el telegrama que comentamos, la posibilidad de que el gran demócrata, ocupe un cargo que supere, en jerarquía y en interés internacional, al que ocupa actualmente, como Jefe de la Gran República del Norte.


JEFE Y DIRECTOR DEL MUNDO EN LA PAZ

¿Cuál podría ser ese cargo? Es evidente que en Moscú y antes y después de Moscú, se ha pensado en organizar, asegurar y garantizar la paz mundial, mediante la creación de un organismo de seguridad colectiva, que tendrá el carácter de un super Estado, con fuerza jurídica y ejecutiva bastantes para impedir nuevas agresiones y asegurarle a todos los hombres del mundo una vida pacífica, trabajadora y fecunda, regida por las cuatro famosas libertades proclamadas por Franklin Délano Roosevelt: Libres para creer, libres para pensar, libres de la miseria y libres del temor.

No se trata -¡se ha dicho ya!– de resucitar la Sociedad de Naciones débil, claudicante, “componedora”, burocrática, sin calor ni emoción humanas, que languideció a la vera del Lago Lehman de Ginebra, al margen y muy por debajo, de las angustias del mundo contemporáneo. ¡No! Se trata de una cosa nueva, viva, operante y creadora, extendida a todo lo ancho y a todo lo largo del mundo dispuesta a impedir que renazcan el chantaje, el desorden y la inmoralidad internacionales, al amparo de la cobardía y de la negligencia.

Hemos dicho super Estado y hemos dicho bien. Porque en tal organismo habrán de delegar y declinar, los estados nacionales y particulares una parte de su soberanía, en beneficio de soberanías menores y débiles, y en pro de una más justa y equitativa distribución de los bienes, que, en conjunto, posee la Humanidad, como reserva brindada por Dios o por la Naturaleza –como se quiera– a los hombres de buena voluntad.

Un super Estado, con una super dirección ejecutiva, encarada en un hombre, al que queremos llamar el super Presidente.

¿Es ese el cargo en que se piensa colocar a Mr. Delano Roosevelt, según el telegrama de nuestra referencia? Lo es ciertamente, y, digamos desde ahora, que con la conformidad, la alegría y el beneplácito internacionales.


EL HOMBRE PARA EL PUESTO

Agreguemos, en seguida, que, en ninguna época de nuestra Historia conocida se dio, en tan perfecta simbiosis, el hombre para el puesto así como el puesto para el hombre. Mr. Roosevelt, por su tolerancia cristiana, su ancha comprensión de los problemas políticos y sociales contemporáneos, la universalidad de su humanismo, y su honesta, ingénita y profunda bondad personal, está llamado a esa alta misión internacional: A que los ciudadanos gobernantes y gobernados de todos los países, digan de él, con emoción filial: “Nuestro Presidente”. El super Presidente del mundo en paz.

Nos damos perfecta cuenta de lo que tal cosa significa para el pacífico, bondadoso y hogareño vecino de Hyde Park. Él fue, y es hoy, el gobernante de la tierra más abrumado y cargado de deberes y responsabilidades. Humanamente, tiene derecho a vivir los últimos años de su vida magnífica -¡quiera Dios que sean muchos!– acogido al sosiego y a la tranquilidad de su predio familiar. Pero, por otra parte, tiene el duro deber de vigilar y velar para que el gran sacrificio, no sea estéril. ¡Y cumplirá ese deber, como cumplió todos los otros!

Para América, la alta y trascendental misión que, en la noticia comentada, se le atribuye al Gran Patriarca de la Democracia mundial, reviste una innegable. ¡Quiere decir, nada más ni nada menos, que el más nuevo de los continentes conocidos, asume, representado por Mr. Fraklin Delano Roosevelt, la capitanía suprema de la Humanidad!

En su rol, y bajo sus banderas, nos inscribimos desde ahora, para navegar en sus naves, emproadas hacia los mares del futuro para un viaje de mil años o de más años aún.

¡Capitán Roosevelt! A vuestras órdenes hacia todos los puntos de la Rosa de los Vientos.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Chile o 9 de novembvro de... 1943)



20 de abril de 1947

HOMENAJE A ROOSEVELT


Por Ramón Suárez Picallo

Hoy, a las 10 de la mañana, la Alianza de Intelectuales de Chile, rinde un homenaje público a la memoria de Franklin Délano Roosevelt el inolvidable Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, el Evangelista de las Cuatro Libertades, el bondadoso y sencillo humanista, el estadista de relieve universal y el que quiso ser conductor de la Humanidad hacia metas de paz, de libertad, de democracia y de justicia social.

El acto tendrá lugar en el Teatro Imperio y el programa, preparado con exquisito buen gusto, indica su carácter severo, cívico y religioso a la vez, como cuadra el recuerdo de uno de los más grandes valores civiles y espirituales que produjo la civilización cristiana de todos los tiempos. Aparte de los obligados discursos, que serán necesariamente cortos, los Coros de la Universidad de Chile, ofrecerán obras escogidas y altamente simbólicas de Vittoria, Palestrina, Bach y Davidson, algunas de las cuales -como “O Vos Homnes”– viene admirablemente al carácter y significado del acto que se realiza.

El “Atended”, “Escuchad”, que refiriéndose a la alta palabra y al conmovido llamamiento, llevó al pentagrama el insigne compositor Vittoria, pueden ser referidos también a quienes ahora quieren desatender y no seguir escuchando la palabra -viva aún en el alma del mundo desquiciado– del presidente muerto.

Por lo demás, el grande hombre gustaba mucho del canto religioso en el que tomaba parte cada vez que podía. Como un simple vecino de Hyde Park, iba los domingos a los oficios de su modesto templo, y en el momento de cantar, era uno más entre su servidumbre, sus jardineros y sus convecinos, en el libro de salmos abierto entre sus dedos y como Presidente de los estados Unidos lo recordarán muchos de nuestros lectores, porque lo vieron en la película histórica –después de la entrevista con Churchill, celebrada en pleno Atlántico, para dictar aquella carta- hoy olvidada y desatendida, que dio a la última guerra objetivos y fines trascendentales, tuvo lugar en la cubierta de un gigantesco acorazado un oficio religioso al que asistieron los dos grandes estadistas. En un momento dado más de dos mil marinos, con voces vigorosas y juveniles, entonaron el “Populus meus” y entre todas aquellas voces era una de las más audibles la del Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, impetrando para su pueblo la gracia, la ayuda y la misericordia divinas. “Confírmanos Dómine misericordiam tuam”. Mientras tanto practicaba él el dicho que reza: “A Dios rogando y con el mazo dando”; trocaba a su pueblo en ejército combatiente por la conquista de ideales generosos, le infundía una mística empapada de trascendente humanidad y conquistaba para su Patria un primer puesto en la estimación del todo el género humano.

¿Qué queda hoy de todo aquel glorioso patrimonio en los propios Estados Unidos? No queremos hacer un resumen del saldo. Pero hemos de afirmar, eso sí, que hay y que habrá siempre un inolvidable recuerdo de la época histórica y crucial que encabezó, interpretándola a cabalidad, Franklin Délano Roosevelt. Y que cuanto se intente o haga para borrar aquel recuerdo –quien quiera que se proponga llevar a cabo la ingrata e injusta empresa– no obtendrá mayor resultado que el que lograría quien quisiese ponerle compuertas al mar.

En todo el mundo, pero singularmente en América, la vida y la obra, las doctrinas y las actitudes de Roosevelt, tienen el prestigio y la jerarquía de lo que no muere con la muerte física de su protagonista. De ahí los homenajes que ahora se le tributan en el segundo aniversario de su deceso, a modo de afirmación de su inmortalidad en el corazón y en el espíritu de sus contemporáneos.

En este sentido, la Alianza de Intelectuales chilenos, interpreta hoy, al honrar la memoria de Roosevelt, el mejor sentimiento de su pueblo y de todos los otros pueblos de América y del mundo, que esperan, aún de la realización del pensamiento roosveltiano, la paz, la justicia y la democracia verdadera, bienes inestimables pero ausentes de la ancha y larga faz de la tierra.


12 de abril de 1951
COSAS DE AYER

ROOSEVELT Y LA HISTORIA


Por Ramón Suárez Picallo

Franklin Délano Roosevelt pasará a la historia con caracteres nítidos y definidos. De todas las figuras brillantes que se destacaron durante el dramático período de la Segunda Guerra Mundial, ninguna ha significado tanto para el corazón de los pueblos del mundo como la del gran estadista norteamericano.

No se trata de descubrir en estas líneas las bien conocidas innovaciones que puso en práctica en todos los terrenos de la convivencia nacional e internacional. Recordamos hoy, en el sexto aniversario de su muerte, ocurrido el 12 de abril de 1945 en Warm Springs, al hombre que se llamó Franklin Délano Roosevelt.

Pocos seres han tenido más tareas difíciles y más problemas que enfrentar y vencer. Quizá el vigor de Roosevelt, oriundo de la pequeña localidad de Hyde Park, emanara no sólo de la herencia de sus antepasados holandeses, sino también de ese íntimo contacto con la tierra, que tuvo desde sus primeros años.

En e terreno internacional, junto a su comprensión para todos, sabía también ser implacable con aquellos arrogantes grupos agresivos que se envanecían de sus pasajeros triunfos en los campos de batalla y de la política. Fue así como en Casablanca se forjó la fórmula de hierro de la rendición incondicional, la cual tuvo por resultado galvanizar a las masas, fijando para siempre el objetivo de las Naciones Unidas en Europa y Asia.

Murió antes de ver completamente establecida una paz que aún no se ha logrado. ¿Habría influido él en la solución definitiva de los conflictos que nacieron de la guerra pasada? ¿Cómo habría zanjado las dificultades actuales?

Su muerte dejó sin respuestas estas preguntas. Hoy, después de seis años, el mundo sigue recordando este hecho con el dolor que se siente la muerte de un amigo.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Chile o 12 de abril de... 1951)
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GENERAL GIRAUD
Henri Honore Giraud (1879 - 1949) foi un xeneral francés que pelexou na Primeira Guerra Mundial e participou na Segunda caendo prisioneiro; logrou fuxir do cautiverio en maio de 1942 e apoiou o desembarco aliado no norte de África. Cando RSP escribe o artigo, Giraud ia camiño de Xibraltar nun submariño pra entrevistarse co xeneral Eisenhower.


9 de noviembre de 1942

EL GENERAL GIRAUD


Por Ramón Suárez Picallo

Henri Giraud, es aquél famoso general francés, prisionero de guerra que se escapó, aparatosamente, del Campo de Concentración donde estaba recluido en territorio del Tercer Reich. Giraud es general de infantería, pero cuando fue tomado prisionero comandaba una unidad motorizada, a cuya cabeza tripulaba un tanque. Su fuga, casi novelesca: las incidencias que ella dio lugar entre Hitler y el Gobierno de Vichy y la circunstancia de ser un valeroso militar, en momentos en que sus colegas traicionaban a Francia y la entregaban al enemigo atada de pies y manos, son circunstancias que aureolan su figura dándole contornos heroicos.

El viejo soldado, con tales antecedentes habló desde su escondite por una radio no identificada, al ejército francés en África, apoyando la actitud de los estados Unidos y Gran Bretaña; aconsejando a sus hombres que se sumen a las fuerzas democráticas, de cuyo triunfo depende la liberación de Francia, asegurándoles su valiosa colaboración. Frente a su palabra cargada de autoridad moral y de fervor patriótico, los militares de Compiegne y los políticos vendepatrias han dado la orden de morir, en servicio de los enemigos de Francia, a unos cuantos miles de franceses, oponiéndose, inútilmente, como ocurrió en Siria y en Madagascar, al empeño liberador de las Naciones Unidas.

El pueblo francés, que sabe como pocos pueblos, de padecimientos morales y espirituales, tiene ya decidido cuál palabra debe escuchar: si la del militar que cayó prisionero y se fugó de la prisión por cumplir con su deber, o la de los vendepatrias que luchan con ardor digno de mejor causa, porque los franceses todos vayan en calidad de prisioneros al cautiverio del cual fugó en buena hora el general Giraud.

Francia nunca escuchó a traidores. Ni los escuchará en esta ocasión. Prefiere escuchar la voz de su espíritu que le viene en línea recta desde los mejores capítulos de su historia gloriosa. Y esa voz fervorosamente francesa es la que habló desde el escondite no identificado por los labios del general Henri Giraud.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Chile o 9 de novembro de ... 1942)
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REFUXIADOS ESPAÑOIS EN MÉXICO

As primeiras oleadas de refuxiados españois da guerra civil chegaron a México nos buques Sinaia, Ipanema e Mexique. Os historiadores estiman que México acolleu cerca de 25,000 refuxiados españois entre 1939 e 1942.RSP comenta e resume un artigo que sobre o tema publica a revista "Selecciones del Reader´s Digest" de novembro de 1943.


8 de noviembre de 1943

LOS REFUGIADOS ESPAÑOLES EN MÉXICO


Por Ramón Suárez Picalllo

En el último número, correspondiente a noviembre, de “Selecciones del Reader’s Digest”, se publica en su primera página y siguientes, un documentado artículo de Michael Scully, sobre la labor de los refugiados políticos en México y su aportación a la riqueza, al progreso y a la cultura de la gran República Azteca.

“Emigrados que enriquecen a su nueva patria”, titulase el referido trabajo y se refiere a los refugiados de diversas nacionalidades europeas asoladas por el fascismo; pero, su parte más importante está dedicada a los españoles republicanos, por ser ellos el mayor número, y los de más fácil adaptación en aquel país, además de haber sido los que más pronto dieron resultados.

Mr. Scully, deduce del experimento mexicano importantes consecuencias para la post-guerra; y, asegura que la Junta de Asilados políticos, que asesora el Presidente Roosevelt, cree que esas inmigraciones europeas, habrán de contarse después de la paz, por millones, destinadas a insuflar vida nueva a un grupo de países latino americanos poco poblados.

Excusado es decir, que el artículo de la popularísima revista norteamericana, con un tiraje de 8 millones de ejemplares, ha causado muy viva satisfacción entre los demócratas españoles de todo el Continente, así como en los medios democráticos americanos que, al terminarse la guerra española, sostuvieron que América era el refugio, natural y casi obligado, de los primeros combatientes de esta guerra, acreedores por su esfuerzo y su sacrificio al amparo y la protección de las Democracias Americanas. Y se destaca más ese artículo, teniendo en cuenta, que “Reader’s Digest”, no se ha distinguido, ciertamente, por su estimación a la los republicanos españoles, víctima, como otras muchas personas, instituciones y periódicos, de la leyenda de “rojos comunistas” y “desaforados” con que una propaganda desleal, muy intensa y muy bien pagada, cubrió a los combatientes de la España Republicana.

Por eso, y en virtud de especiales requerimientos que nos fueron hechos reproducimos, resumidos, algunos párrafos del artículo referentes a los refugiados españoles en México: son los siguientes:

EN LA INDUSTRIA

Poco después de caer Barcelona en poder de Franco el año 1929, llegaron a la capital de México, entre otros emigrados españoles, dos jóvenes que habían ocupado altos puestos en la gran fábrica de automóviles Hispano Suiza. Uno de ellos, Francisco Cárdenas, había sido ingeniero jefe en los talleres de esa casa en la capital catalana; el otro Ramón Costa, el de subdirector. Pero, al llegar a México, todo eso era ya mero recuerdo de pasadas grandezas, y los dos emigrados se las vieron y desearon para reunir los pesos y conseguir el crédito que les permitiera comprar un equipo de maquinaria usada y establecer un modestísimo taller de reparaciones.

Cárdenas, empezó a reparar motores asmáticos; Costa, se lanzó a la calle en busca de negocio con la voluntad indomable de un conquistador que, en vez de espada, usase estilográfica. En sus correrías comerciales acertó a caer en las oficinas de Manuel Suárez dueño de la Eureka, fábrica de placas de asbesto-cemento, para tejados y otros materiales cuya producción es una de las grandes industrias mexicanas.

-¿Podrían ustedes reparar esto?– preguntó Suárez a Costa, mostrándole algunas máquinas de cortar y moldear.

-¡Ya lo creo!– repuso Costa. Y también podemos ahorrarle dinero, construyendo otras nuevas… y mejores.

Facilitó Suárez los fondos y los dos españoles se pusieron a la tarea. ¡Les sonreía un nuevo porvenir! No tardaron en aparecer sobre la mesa del industrial, planos tentadores que Cárdenas dibujaba por la noche. Vinieron luego las conferencias. A estas fechas, el trío ha establecido ya la primera fábrica de herramientas mecánicas que haya existido al sur del río Grande. En la sala de ventas de la Eureka ronronea una gran acepilladora que va adelgazando suavemente un largo eje de acero hasta la milésima pulgada precisa. Tiene la nueva fábrica 170 obreros, ocupados en la producción de otras máquinas. Los más son emigrados, peritos en sus respectivos oficios, pero hay unas cuantas docenas de mecánicos del país que, al transformarse de utilizadores de máquina en sus constructores, forman la vanguardia de una nueva clase de “trabajadores industriales mexicanos altamente especializados”.

EN LA AGRICULTURA

“Han llegado a México casi 4.000 labradores españoles, en su mayor parte. He sido testigo, en más de un caso de lo valioso de su aportación. En el estado de San Luis Potosí, cuyas ricas tierras vírgenes se han hecho accesibles por la reciente construcción de nuevos caminos, he visto a seis familias que han emprendido lo que me parece ejemplo único de cooperación capitalista. Las leyes mexicanas limitan la posesión de tierras por nuevos propietarios a 150 hectáreas como máximo.

“Una finca de esa extensión proporciona, excelente medios de vida a una familia”, me decía José Paz, hablando en nombre de la colonia. “Pero, calculamos que aún saldríamos mejor parados con nuestro plan semicooperativo y lo emprendimos”.

Los seis cabezas de familia compraron a plazos terrenos colindantes. Ya en posesión de 900 hectáreas se unieron para construir un sistema común de riego y formaron una segunda compañía independiente para comprar camiones y maquinaria que alquilan a los socios, según turnos convenidos de antemano. Dos terceras partes de los que fueron matorrales están ya plantados de maíz y de caña.

Las industrias del suelo tienen en México, país agrícola por excelencia, el más brillante porvenir. Emilio Pando, conocido vinicultor español, a quien se asoció el ex presidente Abelardo Rodríguez, se estableció en la Baja California, instaló nueva maquinaria, construyó nueva bodegas e hizo cambios en algunos tipos de vinos. Luego emprendió una campaña nacional de publicidad para popularizar los “Vinos de Santo Tomás”, de la casa Pando, que ya se venden por todo México.

EN LA INSTRUCCIÓN PÚBLICA

“En el campo de la cultura, se han hecho grandes progresos tanto en la instrucción pública como en las ciencias, gracias a la acertada visión de un hombre que supo aquilatar o que los emigrados podían representar para el adelanto nacional.

En 1938, el escritor y diplomático mexicano, don Alfonso Reyes, se interesó por la suerte del primer grupo de intelectuales españoles que llegó a México, y los ayudó a fundar la Casa de España, instituto que ofrecía cursos superiores a un minoría de estudiosos jóvenes mexicanos.

El éxito de la empresa hizo que Reyes soñara en acometer otra que abarcase el campo de la instrucción pública nacional.

El sueño se hizo realidad en 1940. La Casa de España quedó convertida en el Colegio de México con quince profesores mexicanos diecisiete españoles, dos franceses y un checo. El Colegio de México, ha recibido subvenciones del Gobierno mexicano y de la fundación cívica denominada Fondo de Cultura Económica. También han contribuido a su sostenimiento la Fundación de Rockefeller, la de Carnegie y la de Guggenheim.

El Colegio de distingue por la particularidad realmente única, de no tener otro edificio que el destinado a sus oficinas. Su dinámico programa consiste en averiguar las necesidades culturales de la vida mexicana y satisfacerlas dondequiera que existan. Sus médicos, han establecido en la Universidad Nacional laboratorios de Física y Patología, y se dedican a estudiar los remedios de los herboristas y otros arcaicos secretos indios, con la esperanza de redescubrir nuevos principios y efectos terapéuticos hoy perdidos.

Los profesores del Colegio de México, dan cursillos en las universidades de provincia y dictan en diferentes ciudades conferencias sobre Economía Política, Higiene y otras materias en las cuales son autoridad. Un grupo de profesores se ha dedicado a organizar las muchas y valiosas, pero caóticas bibliotecas mexicanas y a enseñar su acertado manejo a los jóvenes del país. Otros han escrito o traducido unas cincuentas obras que abarcan lo último que se ha dicho en materias culturales y científicas. Publicadas por el Colegio a precios económicos, han hallado calurosa acogida en la juventud estudiosa de toda la América Latina”.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Chile o 8 de novembro de... 1943)
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SALAMANCA

8 de noviembre de 1942

ESPÍAS A SALAMANCA


Un español castizo, castellano de ley, que ostenta un título otorgado por la Ilustre Universidad de Salamanca, firmado por don Miguel de Unamuno, comentaba ayer amargamente, en su habitual tertulia cafeteril, la noticia de que la cuadrilla de espías totalitarios, descubierta por el 50, sea recluída en la población chilena, homónima, de la prócer ciudad del Tormes, famosa en todo el mundo por su señorío histórico y cultural.

Los salamantinos de la vieja ciudad leonesa –afirmaba –hubieran puesto el grito en el cielo si tuviesen que recibir como huéspedes, a un hato de espías extranjeros. Un chileno, que es también “habitue” de la tertulia, afirma que no han de serles muy gratos los nuevos vecinos. Y ni siquiera el hecho –enteramente nuevo en la historia del espionaje y del Derecho Consular y diplomático– de que un Consulado pague sus gastos de hospedaje, los hará más gratos a los chilenos de Salamanca. Ya tomarán sus medidas profilácticas para que el mal de traición de que están infectados los recluidos no cunda por allí. En algún sitio había que meterlos y, por esta vez, le tocó a Salamanca.

El español, para resarcirse, contó entonces la historia de la Salamanca española, que tiene en toda América ocho poblaciones homónimas: La ciudad que hoy se llama Salamanca, es la antigua Elmántica citada por Ptolomeo. Fue sitiada por Aníbal y capital goda, donde se acuñaba moneda en los reinados de Recaredo y Ervigio. En el 712, a un año de la batalla del Guadaleto, que dió origen a la invasión musulmana en España, fué tomada por el famoso moro Muza-ben-Noseir. Desde entonces hasta 1200, fué conquistada y reconquistada varias veces por moros y cristianos. En este mismo año, de 1200, reinando don Alfonso IX, fué fundada la Universidad gloriosa que había de darle, hasta nuestros días, universal renombre. En sus aulas nació el Derecho Internacional y de Gentes explicado por Victoria, Soto y Suárez. Fray Luís de León fué profesor en ella; y aún anda vagando por sus viejos claustros, la sombra atormentada de su último magnífico Rector, don Miguel de Unamuno.

Se encontraron en sus templos santos y monarcas: Nació allí y se bautizó don Alfonso XI, se casó Felipe II con María de Portugal; se reunieron don Juan I y San Vicente Ferrer, antes del compromiso de Caspe. Reside allí algún tiempo el César Carlos I de España y V de Alemania; y allí es disuelto el matrimonio de don Pedro el Cruel con doña Blanca de Borbón.

Todos los estilos artísticos que florecieron en la Península están representados en Salamanca; por sus viejas calles y por sus plazas, discurrieron mil generaciones de poetas, sabios, humanistas y personajes de novela picaresca y de romance histórico.

En nuestros días están apagados los ecos, otrora resonantes, de la vieja Salamanca. Desde que en los claustros de su “Alma Mater”, un general de África gritó la atroz herejía de “Muera la inteligencia y viva la muerte”, se volvió a hablar muy poco de la prócer ciudad. En cambio, está en boga estos días aquí en Chile porque a su localidad homónima, va confinado un grupo de espías de la misma cuerda que el general de África. Todo lo cual, como se ve, da al viejo nombre de Salamanca una actualidad poco agradable.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Chile o 8 de novembro de... 1942)


8 del junio de 1951
LA FERIA DEL MUNDO

SALAMANCA Y SU UNIVERSIDAD


Por Ramón Suárez Picallo

En plena Edad Media, era ya Salamanca, una de las más bellas y próceres ciudades españolas, perteneciente al antiguo reino de León, con León Zamora, Palencia y Valladolid. A la orilla del legendario río Tormes y situada sobre una fecunda y jocunda campiña de tierras de panllevar.

Pero la inmortalidad de Salamanca, estriba, esencialmente en su gloriosa Universidad, de la que damos hoy, para deleite de nuestros lectores, el afiligranado frontispicio.

Por esas puertas entraron y salieron los más ilustres humanistas, poetas, juristas y teólogos de la España de todos los tiempos. Fray Luis de León, los padres Vitoria, Soto y Suárez y, últimamente, la figura austera y venerable de su gran rector, don Miguel de Unamuno, padre y maestro de las más recientes generaciones españolas.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Chile o 8 de xuño de ... 1951)
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MADRID 1936

O incesante bombardeo diario sobre a poboación civil de Madrid coa sua colleita de morte e destrucción refléxase nestes dous artigos referidos a ditos feitos de novembro de 1936...RSP lembra os acontecementos dende o exilio en Chile, nesas mesmas datas seis e sete anos despois.


7 de noviembre de 1942

MADRID


Por Ramón Suárez Picallo

7 de noviembre de 1936. Amanecida en Madrid nuevo, fosco y extraño. Poco antes de la salida del sol, después de un minuto de silencio de muerte, un eco casi sordo vibraba en su aire límpido y sutil. Madrid, que era ciudad-sonrisa se trocó en ciudad-gesto y eco. Gesto voluntarioso y enérgico, no ensayado desde el 2 de mayo de 1808; eco de una canción que hablaba de los pobres del mundo, de los esclavos sin pan. Porque Madrid era en aquella amanecida el sístole y diástole del mundo. Su nombre breve, de dos sílabas, pendía en el cielo de mares y continentes como una estrella trémeluciente, a punto de caerse, desprendida del espacio, sobre el alma, estremecida de angustia, de todos los pobres y los libres de la tierra.

La ciudad, otrora, alegre y confiada, que decía a los forasteros, con el alma en los labios: “Ha tomado Ud. posesión de su casa”, cerró sus puertas, a sangre y fuego a unos forasteros ingratos, que llegaban a ella en plan de conquista. Y Madrid, por ese lado, fue, es, y será siempre inconquistable. Sus hombres, sus mujeres y sus niños, se dan en ingenio, en gracia y en amor a quien les extienda una mano cordial; pero jamás, jamás, serán conquistados por quien lleve contra ellos una piedra en cada mano. Quienes golpearon aquella noche memorable del 6 al 7 de noviembre de 1936 a las puertas de Madrid, no llevaban piedras. Llevaban obuses y bombas y rifles y ametralladoras. Madrid que solía dar albergue amoroso y cálida casa cubierta a todos los peregrinos, echó a sus puertas cerrojo y candado, el hizo, por el lado de adentro, muralla de almas, valle insalvable de corazones. Fue, en aquella mañana memorable, alma y corazón de España, sístole y diástole de todos de todos los libres del mundo.

¡Madrid! Dulce, alegre, bello y heroico Madrid, abierto todos los puntos de la Rosa de los Vientos; porque esa noche cerraste tus puertas y tus puentes sobre el Manzanares, eres y serás inmortal para siempre jamás, en las almas y en los siglos.

Fueron después, Sebastopol y Stalingrado. Pero antes, fuiste tú, dulce, bello y heroico Madrid.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Chile o 7 de novembro de... 1942)



7 de noviembre de 1943

MADRID 1936


Por Ramón Suárez Picallo

La capital de España, pulso, aliento y corazón de un pueblo en armas en defensa de su soberanía, de sus derechos y de sus instituciones estaba acosada por los cuatro costados. Gentes extrañas, física y espiritualmente, golpeaban a sus puertas con afán de derribarlas. Vociferaban y gritaban y blasfemaban. Pero Madrid, la ciudad más hospitalaria, más acogedora y más abierta del mundo, dispuesta siempre a dar albergue y casa cubierta a quienes lo pidan cordialmente, esta vez dijo: “No pasaréis”. Los ancianos, los niños, las mujeres, los soldados, los vivos y los muertos, dijeron eso y formaron barricada y parapeto para cumplir su dicho. Madrid sabía de eso desde siempre. Recordaba otras dos fechas el 2 de mayo de 1808 y el 19 de julio de aquel mismo año. Fue una noche tremenda de angustia y de decisión. El mundo seguía en vilo sus horas, sus minutos y sus segundos. Con las primeras luces de la aurora la noticia voló por todos los ámbitos: “Madrid no ha caído. Madrid se defiende. Madrid será siempre Madrid: pulso, alma, corazón, músculo y cerebro de un gran pueblo”.

Y mientras la noticia corría por el mundo a través de mares y continentes, en la Moncloa, a la vera del sagrado Manzanares, desde Atocha al Puente de los Franceses, del uno al otro lado de la alegre ciudad, los héroes daban su último aliento junto con su último cartucho. El lucero del alba y los primeros rayos del sol, alumbraron la faz de los muertos y guardaron, en los espacios siderales el nombre sagrado de Madrid. El nombre había de ser, poco después, punto de referencia, en otras ciudades y latitudes, para cuantos prefieren “morir de pie a vivir de rodillas”.

Aún no se apagó el signo estelar de Madrid. Quizá dentro de poco, alumbre, con renovado fulgor, en la vieja Puerta del Sol.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Chile o 7 de novembro de ... 1943)
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LENTITUDE XUDICIAL

Hai tempo que sabemos que a Xusticia en moitos países se encontra desbordada polo crecemento das causas, e tamén polo incremento da conflictividade social.
A cantidade de tribunais, a dotación de persoal e recursos técnicos,non poden canalizar debidamente as demandas da poboación. O persoal dos xuzgados de insuficiente para a cantidade de traballo e esto extende a duración dos procesos...
Esto non é novo, e xa RSP comenta a lentitude da xusticia en Chile polos anos 40.



6 de noviembre de 1942

¡JUSTICIA RÁPIDA!

Por Ramón Suárez Picallo

El grito, que es a la vez, un postulado jurídico del Derecho Moderno, está inspirado en una terrible noticia dada por “La Hora”: Seis hombres, procesados por un delito que, en caso de ser probado, serían castigados con la pena de tres años y un día, esperan, en la Cárcel de Temuco desde hace nueve, a la vista de su causa. Es decir, que, en el supuesto de ser condenados, habrían estado en la Cárcel, injustamente, seis años. El hecho es consternador e indica que algo anda mal en el funcionamiento de uno de los esenciales poderes del Estado. Quizá defecto de la Ley Procesal, quizá falta de diligencia, quizá la premiosidad de un viejo engranaje, inepto para los tiempos presentes. Lo que sea. Pero algo anda mal, allí donde todo debe andar con la precisión de un reloj perfecto. La Administración de Justicia es un resorte maestro en una sociedad bien organizada. Un resorte que debe ser revisado minuciosamente, para asegurarse de su buen funcionamiento. Es uno de los deberes ineludibles de jueces y magistrados. Como lo es inexcusable el cumplimiento de los plazos procesales que marca la Ley para pronunciar los fallos. Su incumplimiento debe tener una sanción, y la tiene en muchos países, en los cuales el estado es responsable por los perjuicios causados a los ciudadanos, victimas, por acción o por omisión, del incumplimiento de las leyes.

Seis hombres que purgan injustamente seis años de Cárcel cada uno -¡por lo que sea! –no es grano de anís, que pueda despacharse, así como así, con una crónica periodística, aunque ella tenga, como corolario, un oficio de explicación y excusa. El hecho es inexcusable e inexplicable, después de la toma de la bastilla que trajo como consecuencia los derechos del Hombre y las garantías procesales que informan la Ley de la materia, desde entonces hasta nuestros días. ¿Qué es lo que ha ocurrido con los procesados de Temuco? Lo que haya sido, debe servir para que se repita, porque no honra, poco ni mucho, al Poder Judicial de Chile.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Chile, o 6 de novembro de ... 1942)
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PREMIO NOBEL DA PAZ (CUÁQUEROS)
Esta estrela vermella e negra utilizouse como símbolo extraoficial do servicio social cuáquero dende finais do século XIX, e adoptouse oficialmente (con algúns cambios) polo Comité Americano de Servicio dos Amigos (American Friends Service Committee) en 1917.
Os cuáqueros están entre as igrexas pacíficas históricas. Destácanse pola búsqueda en pos da paz, os dereitos humans e a reforma social. En 1947 otorgóuselle á Sociedade de Amigos o Premio Nobel da Paz. Recibíronlo en representación do movimiento a Friends Service Council (Londres) e American Friends Service Committee(Filadelfia). Ramón Suárez Picallo fala delo e das suas actuacións cando a guerra civil.



6 de noviembre de 1947

EL PREMIO NOBEL DE LA
PAZ


Por Ramón Suárez Picallo

Alfredo Nobel, eminente ingeniero sueco, descubrió un día cierta poderosa combinación explosiva; la dinamita, que él quería poner al servicio de la Humanidad de modo auxiliar inestimable para vencer los accidentes topográficos y geológicos de la superficie terrestre: abrir túneles por debajo de las grandes cordilleras, perforar canteras de ricos pórfidos, mármoles y granitos, sobre los que habrían de florecer gigantescas empresas de progreso y maravillosas obras de arte.

Mas, hétenos aquí que el hombre, pervertido por afanes guerreros y fratricidas, en cuanto conoció el precioso descubrimiento lo convirtió en herramienta de destrucción individual y colectiva; la bomba y la granada de mano, el mortero, el obús, el torpedo y la bala de cañón, hallaron en el principio de la dinamita un modo de acrecentar su poder mortífero sin ningún bien para nadie y con mucho mal para todos. Dícese que el descubridor, cuando supo los primeros efectos negativos causados por sus esfuerzos científicos, cayó en un profundo abatimiento y se dio a pensar cómo podría compensar el inmenso daño causado al género humano al poner en sus manos inconscientes la dinamita.

Alfredo Nobel y sus hermanos eran fabulosamente ricos. Hicieron su fortuna en Rusia, descubriendo y poniendo en explotación sus ingentes riquezas petroleras y dirigiendo otras obras igualmente maravillosas. Pues bien: no hallaron mejor manera de contrición que legando una gran parte de aquella fortuna destinada a fomentar y estimular los grandes esfuerzos del hombre dedicado a acrecentar las ciencias y las letras y a la más destacada labor individual y colectiva rendida a favor de la paz mundial. Nació así el llamado Premio Nobel, altísimo y consagrador galardón internacional, discernido todos los años por un comité especial, del que forman parte del Parlamento y la Academia de Suecia y una representación de Noruega y de Dinamarca. De todos los premios que tienen un valor concreto en dinero contante y sonante, además de su valor moral, es el de la Paz el más difícil de otorgar; porque la paz en su gloriosa plenitud de suprema bienaventuranza, no pasa de ser una noble vaguedad idealista desde hace varias décadas. A nuestro juicio, sólo dos veces acertó justamente el organismo discernidor: cuando el famoso premio le fue otorgado a la Baronesa Berta de Suttner, por su libro “Abajo las Armas” y este año en que se le dio colectivamente, a los cuáqueros de Gran Bretaña y Estados Unidos, dividido a partes iguales.


LOS AMIGOS CUÁQUEROS


Los cuáqueros son, en su origen, un grupo religioso disidente de la Iglesia Anglicana: sobrios, austeros, intérpretes al pie de la letra de los textos evangélicos; lucharon ardientemente contra Roma primero y provocaron, después, una protesta dentro de su propia secta, considerándola demasiado pomposa, dada al lujo y a las formas exteriores del rito, haciéndole concesiones a la pecaminosa sensualidad. De ahí que se le llame “cuáquero”, aún hoy, al que no bebe, no fuma, no juega, ni baila, ni trata a más mujer que a la suya propia. En su tiempo, fueron perseguidos en Inglaterra y formaron la famosa expedición que dirigiera Guillermo Penn, fundador del Estado norteamericano de Pennsylvania, en cuya magnífica ciudad de Filadelfia (“la ciudad del Amor fraternal”) tiene hoy su sede central la “Sociedad de Amigos” (Society of Friends) a la que acaba de concedérsele el Premio Nobel de la Paz de 1947, dividido con su similar inglesa. Entre esta sociedad norteamericana y la de Londres no existen mayores relaciones. Las vincula sólo el pensamiento común de ser enemigos jurados de la guerra. Tanto, que sus miembros se negaron a enrolarse como combatientes en las dos últimas, siendo respetados por las leyes de los dos países, tolerantes con sus puntos de vista religiosos. Prestaron, eso sí, grandes servicios en calidad de auxiliares, en buques mercantes, hospitales, ciudades bombardeadas y, aún, en campos de prisioneros enemigos, con admirable abnegación fraternal y cristiana.


LOS DE FILADELFIA

La opulenta ciudad que conserva en muchos de sus sectores y familias, como reliquia espiritual inestimable, los recuerdos y aún las leyes de Guillermo Penn, se siente orgullosa de ser la más importante sede mundial de los amigos cuáqueros. Y tienen muchos motivos para sentir ese orgullo, porque los cuáqueros de Filadelfia constituyen una de las más beneméritas instituciones filantrópicas de todo el mundo.

Al final de la primera guerra fueron ellos los paladines en la reconstrucción material y espiritual de las ciudades y tierras arrasadas de Europa; y durante y después de la segunda, contribuyeron como nadie, enviando ropas, alimentos y medicinas, a todos los países, incluso a los que en la guerra fueron enemigos jurados de la causa democrática.

En el intermedio, se produjo como es sabido, la Guerra Civil española. Los amigos cuáqueros se volcaron enteros sobre las dos zonas combatientes, a favor de las mujeres, los ancianos y los niños. Y, con un sentido generoso y cristianísimo, ayudaron con especial diligencia a los vencidos; estuvieron presentes en las grandes evacuaciones de Málaga, de Madrid y de Cataluña; se hicieron presentes después, en los republicanos españoles que salieron de ellos, para reconstruir sus vidas en América , con el precioso auxilio de los cuáqueros de Filadelfia. Quienes hemos vivido aquellas horas duras e inolvidables y estuvimos, después, en su ciudad fraternal, los felicitamos efusivamente ante el galardón internacional que acaba de consagrarlos como paladines de la paz.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Chile o 6 de novembro de... 1947)
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SABÚ, NENO CIVILIZADO?

5 de noviembre de 1942

ELEGÍA POR EL NIÑO QUE YA NO ES LIBRE


Ahí a la vuelta de la Plaza de Armas, en los bosquecillos del cerro San Cristóbal, Carabineros de la Novena Comisaría, atraparon a un chiquillo que no sabe quienes son sus padres, ni cómo se llama, ni cómo llego allí, ni por qué los simpáticos mocetones del uniforme verde, le echaron el guante, para hacer de él esa cosa deleznable que se llama un ser civilizado.

Es un magnífico ejemplar de adolescente, de purísima raza aborigen, de pecho ancho y robusto, gesto altivo, pelambrera hirsuta, mirada erguida y dura como la Cordillera que rodea su tierra nativa, con agilidad de gamo, que no le valió para escabullirse de sus perseguidores.

Azorado, tembloroso, entristecido por el presentimiento de haber perdido el tesoro inestimable de su libertad silvestre, apenas pudo articular unas palabras antes quienes lo interrogaron. Hacía mucho que vivía por allí. Pero no sabe el calendario y no sabe precisar fechas. Nunca conoció más compañía que la de los pájaros y los arbustos de los riscos del san Cristóbal. En una ladera abrigada, tenía en una pequeña guarida, su mansión de paz. Se abrigaba en ella cuando el cielo lloraba, o solaban los fríos vientos. Comía tallos, pencas y raíces y los frutos maduros de los árboles sin dueño.

Pero un día, un aciago día, la civilización descubrió sus ojos serenos y brillantes clavados en una cabeza selvática, en medio de una enramada. Y lo cazó como a un pájaro indefenso para hacer de él lo que se llama “un hombre de provecho”.

Lo bautizaron como manda la santa Madre Iglesia, derramando sobre su cabeza agua natural y diciendo con intención de administrar el santo Sacramento: “Yo te bautizo; en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”. Pero el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, habían ya derramado sobre su cabeza la gracia de sus dones, en el sol, en el aire y en las lluvias. Y después que le pusieron por nombre Sabú le hicieron regalos.

Unos zapatos que torturen sus pies jamás calzados. Y lo meterán en una escuela para adaptarlo a los medios civilizados. Oirá hablar de muchas cosas extrañas, destinadas al bien y al mal, sabrá de las ciencias, las letras, las artes y la política; comerá guisados calientes y bien condimentados; vestirá trajes a la última moda y -¡quien sabe! –aún puede que sea diputado, magistrado o Ministro, que todo puede ser.

Mucho es todo eso, amigo Sabú. Muchos regalos son los que te ofrece la nueva vida. Pero en nada, absolutamente en nada, hallarás compensación a lo que perdiste, desventurado, Sabú. Porque nunca, nunca jamás, volverás a ser libre, como las aves en el aire y los peces en el mar.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Chile novembro de... 1942)
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TRES MULLERES FALAN DE ESPAÑA
Amanda Labarta, educadora chilena
RSP comenta as opinións de tres destacadas mulleres sobre o que está a acontecer na España de 1946 (a foto que se acompaña é de Amanda Labarca) e remata o artigo aludindo ás catro liberdades esenciais que fundamentan o mundo:Liberdade de palabra,liberdade de cultos, liberdade de traballo e liberdade de eludir o temor,que o Presidente Franklin D. Roosevelt citou nun discurso ante o Congreso dos EE.UU. o 6 de xaneiro de 1941(e que na España franquista non se están a cumplir).


5 de noviembre de 1946

TRES MUJERES HABLAN DE ESPAÑA


En un mismo día –el sábado último– hablaron de la España, ofendida, humillada y opresa, tres mujeres de esclarecido relieve internacional. Lo hicieron las tres censurando, con acritud, el régimen “de facto” que ahoga su espíritu y mata lo mejor del pensamiento de su magnífico pueblo, enterrado, desterrado o encarcelado, por no avenirse a ser sometido a un poder espurio que domina a la Nación, gracias a la ayuda de los criminales de guerra, linchados en Italia y ahorcados en Nurenberg por las democracias triunfantes en la última guerra.


MRS. MANING DIPUTADO LABORISTA DE INGLATERRA

La señora Maning, diputado laborista en el Parlamento británico, acaba de realizar un viaje por España. La recorrió de punta a cabo y asistió, de incógnito, a los últimos procesos realizados por los Tribunales Militares españoles para condenar a los opositores del régimen por el solo delito de pensar en forma distinta del Partido Único –la Falange Española– que gobierna totalitariamente a la Nación heroica y desventurada.

La señora Maning salió asombrada de los procedimientos judiciales de España. Ella, hija del país del “Habeas Corpus” y de la más recta justicia del mundo, declaró: “Los presos políticos españoles suelen estar detenidos 10 o 24 meses sin que se les diga la causa de su detención. Todos son juzgados por Tribunales Militares Especiales, por delitos supuestos que no están tipificados ni previstos en las leyes preestablecidas. No existe para ellos el sagrado derecho de la libre defensa, toda vez que deben elegir abogado defensor entre una lista de desconocidos que forma y autoriza, únicamente el mismo Tribunal que tiene “orden superior” de condenarlos.

Estos procesos –agrega la señora Maning– rara vez duran más de 25 minutos de audiencia oral, tiempo suficiente para condenar a muerte –sin apelación– a una persona enemiga del régimen imperante. Los reos son, generalmente, calificados de “bandidos” o de “comunistas” y ejecutados frente al murallón del cementerio a pocas horas de ser capturados y procesados por tan antijurídico procedimiento. “La prensa española -continuó diciendo la parlamentaria inglesa- no tiene posibilidad de enterarse de esas cosas. Y cuando se entera no puede hablar de ellas por causa del rigor de la censura gubernamental que impide allí toda opinión que no sea favorable al Gobierno”.


AMANDA LABARCA ESCRITORA Y EDUCADORA CHILENA

Amanda Labarca, a su vez escritora y educadora Chilena, es conocida por sus trabajos no sólo en Chile, sino que también en todo el continente Americano: es delegada de su país en la Sección Social y Humanitaria de la NU. Al tratarse allí de la formación de una comisión internacional encargada de controlar el tráfico internacional de drogas, propuso que la España franquista no participe en ella ni en ninguna otra institución vinculada a la UN. El Estado que condena a muerte, a cadena perpetua o a trabajos forzados a las mujeres por amar la libertad de sus hijos y de sus maridos, o por auxiliarlos cuando están en las cárceles y en los campos de concentración, no puede convivir y dialogar con los estados democráticos, surgidos de la última guerra contra el nazifascismo que fue ama de cría del actual régimen español. Los gobiernos democráticos que forman las Naciones Unidas están servidos, generalmente, por personas decentes que no pueden tener relaciones públicas ni privadas con los gobernantes que asesinan a sus ciudadanos por tener ideas distintas a las suyas.

Por lo demás, la señora Labarca, con su valiente actitud, vino a ratificar la de la otra gran mujer de Chile, universalmente consagrada; nos referimos a Gabriela Mistral. Premio Nobel de Literatura, quien se negó a ir a España mientras existiera allí un régimen tiránico y totalitario, llevado al Poder con la ayuda de los nazis alemanes y de los fascistas italianos. Un régimen que ahorca, agarrota y fusila a las mujeres por no batirle palmas ni rendirle adulaciones.

MONICA WHATELEV, ESCRITORA Y CONFERENCIANTE CATÓLICA

Mónica Whatelev, es escritora y conferencista, líder femenina de la Acción Católica Británica. Asistió como delegada al último congreso de la “Pax Romana”, que Franco quiso convertir en una manifestación del catolicismo internacional en favor de régimen, cosa que no pudo lograr.

Miss Mónica recorrió toda la península observando cómo en España, para vivir en paz relativa, además de profesar obligatoriamente la religión católica, apostólica y romana, hay que aprobar, apoyar y bendecir todos los desafueros del régimen político imperante, repudiado por el pueblo, en más de un ochenta por ciento. Hay que bendecir incluso, la ejecución sumarísima de mujeres, y aprobar las enseñanzas de una escuela intolerante, que enseña a los huérfanos de los piquetes de ejecución, que sus padres fueron unos asesinos y por ello muy bien muertos.

Pero vio y oyó aún más, la gran escritora católica inglesa; conoció el martirio del noble, virtuoso y cristianismo clero vasco. Supo las causas por las que están exiliados centenares de sus curas con su Prelado, Monseñor Mateo Mugica, obispo de Vitoria, a la cabeza. Supo por qué murieron en destierro el venerable Cardenal Arzobispo de Tarragona, Monseñor Vidal y Barraquer, y el canónigo Vásquez Camarasa, el más grande orador sagrado de lengua española de los últimos tiempos.

Contra tales atrocidades protestó en Londres la gran intelectual católica, dando cuenta de su reciente viaje a España. Y, además tuvo un gesto singular, propio de la hija de un gran país, que debe buena parte de su madurez democrática al imperio de la más bella tolerancia religiosa. Efectivamente, Miss Mónica “Ha hecho un llamado a los católicos de Gran Bretaña que gozan de plena libertad de culto, a fin de que reclamen la misma libertad para los no católicos de España. Dijo que en España se obliga a todos los presos a oír misa los domingos, sea cual fuere la religión que profesan”.

Frente a estas afirmaciones evocamos la figura y el espíritu de gran Rossevelt, Evangelista de las Cuatro Libertades y le suplicamos que proyecte su sombra benéfica sobre la Asamblea de las Naciones Unidas, que se está celebrando en su propia tierra, recordándoles a quienes la integran que en España no existe ninguna de ellas. Que todas las cuatro, están conculcadas por unos gobernantes despóticos, con los que siguen teniendo trato deshonesto, gobernantes que se dicen amigos del ilustre muerto.

(Artigo publicado no xornal La Hora, en Chile o 5 de novembro de ... 1946)
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MANUEL AZAÑA
No día que se cumplen os sete anos do pasamento do que fora Presidente da Segunda República, 4 de novembro 1940, RSP lembra a figura de Azaña co que compartiu vicisitudes e conta tamén como sucedeu a sua morte. Pero anos antes, en 1943, RSP divulgaba xa algunhas anécdotas do ilustre político.



8 de agosto de 1943

DON MANUEL AZAÑA Y EL PADRE ZACARÍAS


Por Ramón Suárez Picallo

Don Manuel Azaña Díaz, el ilustre repúblico español, se educó como se sabe, en el famoso monasterio de San Lorenzo del Escorial, con los Padres Agustinos. Orador y escritor de primer orden –el mejor “hablista” español de dos siglos a esta parte- le dedicó al famoso Colegio el mejor libro salido de su pluma: “El jardín de los Frailes”. Entre los profesores del joven taciturno de Alcalá de Henares, le tenía especial afecto el de Ciencias Naturales: el Padre Zacarías Martínez. Alumno y profesor, estudiaban, con delectación, la función clorofílica de las plantas y las costumbres extraordinarias de los insectos, junto con las piedras calcáreas de las famosas sierras castellanas.

Andando el tiempo los dos ocuparon posiciones prominentes en la Historia de su país: Simultáneamente, el Padre Zacarías ocupaba el solio Episcopal de Santiago de Compostela y don Manuel Azaña, la Presidencia del Consejo de Ministros y el Ministerio de la Guerra de la República Española que era, como se sabe, un Estado “sin religión oficial”.

En tal momento falleció el Arzobispo de Compostela, el Padre Zacarías. Conocida la noticia en Madrid se cursó un telegrama de don Manuel Azaña al Palacio Episcopal de Santiago dando el pésame y preguntando el día y la hora del sepelio..

Al día siguiente, llegó de Madrid a Compostela, un automóvil conduciendo a un solo viajero de riguroso incógnito. El viajero se alojó en un hotel de la ciudad y se fue en seguida, a Palacio, a visitar la Capilla ardiente del Padre Zacarías. Todo el mundo lo conoció y todo el mundo guardó y respetó su incógnito y su luto rigurosos. En la ceremonia del sepelio, presidida por el Cabildo Catedral, entre la presidencia eclesiástica y la civil, iba un hombre solo, que todo el mundo conocía, con la cabeza inclinada. Terminada la ceremonia el hombre de incógnito, tomó su auto y regresó a Madrid, solo como había venido. “Se supo después” que don Manuel Azaña había asistido al entierro del Padre Zacarías, su profesor de “Historia Natural” en el viejo Monasterio escurialense. Se supo más: los dos hombres, discípulo y profesor, actuaban en campos distintos y opuestos; pese a lo cual discretamente, dialogaron muchas veces sobre grandes problemas públicos, en un ambiente de estimación devota y de rendido respeto.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Chile o 8 de agosto de ... 1943)


4 de noviembre de 1947

DON MANUEL AZAÑA DÍAZ


Por Ramón Suárez Picallo

Hace hoy 7 años, 4 de noviembre de 1940, falleció en la ciudad francesa de Montaubán, don Manuel Azaña Díaz, escritor, orador, traductor de Chestterton y de James Borrow al castellano, diputado, Ministro de Guerra, jefe de Gobierno y Presidente de la Segunda República Española. Había nacido en Alcalá de Henares, como el Cardenal Cisneros y como Miguel de Cervantes Saavedra. Y a fe que, como estadista y como escritor, no les iba en zaga a sus ilustres conterráneos. Porque don Manuel Azaña fue en las más nobles actividades de la política, del pensamiento y de las bellas letras, uno de los hijos más ilustres que parió Castilla, en sus mil y tantos años de existencia, desde que el Conde Fernán González la proclamara nación ibérica independiente.

Lo afirmamos así todos cuantos lo hemos leído, escuchado y tenido por maestro, por jefe, por correligionario y por amigo, sabiendo como sabemos que nuestra afirmación puede ser desmentida; no porque ella carezca de fundamento, sino que más bien por llevar implícito un problema apasionante en el panorama internacional del mundo democrático de nuestros días: el tremendo problema de España, de su República y de su democracia, de purísimo origen popular, derribadas por las potencias totalitarias, derrotadas en la última guerra, con la complicidad de quienes tenían el deber de salir a su defensa; problema vivo y latente en la conciencia de los hombres y de los pueblos democráticos de todo el Globo, en deuda impaga con la España heroica, que fue la primera en combatir a las fuerzas totalitarias del mal; problema que, en el ínterin de que no se resuelva con justicia, actuará, irremediablemente, como cáncer corrosivo y como perturbación espiritual permanente en el orden pacífico mundial que se intenta implantar. Porque la justicia, la decencia y la paz internacionales tienen que ser indivisibles para ser existentes. Y no lo serán, mientras subsista en España el último vestigio del nazifacismo, encabezado y dirigido a su voluntad, por el más aventajado y afortunado discípulo de Hitler y de Mussolini, con incomprensibles visto buenos.

Pero la Historia, cuando examine con las perspectivas que dan el tiempo y el espacio, hará justicia a España y a su causa y al hombre que la encarnó plenamente desde la inconmensurable altura de su austeridad y de su talento: don Manuel Azaña Díaz, muerto en el destierro tal día como hoy del año 1940. Para entonces se hará su biografía, intelectual, espiritual y moral completa; mientras tanto, veamos cómo murió uno de los más grandes europeos de su época.


LA MUERTE Y EL DESTIERRO

Eran los tiempos de la Francia de Vichy; es decir, cuando Francia no era Francia; cuando Francia era una colonia del Reich nazi. En uno de sus pueblos, Montaubán, agonizaba don Manuel Azaña. Lo asistía un médico español, sacado ex profeso de un campo de concentración por ser su amigo personal y político. No era especialista en la enfermedad que aquejaba al Presidente Azaña y pidió una junta de médicos franceses. Le fue denegada, porque por aquellos días, ser republicano español, aún después de Arrás y de Dunkerque, donde los españoles murieron a cientos defendiendo la retirada famosa, era horrendo delito. El Presidente murió rodeado de unos cuantos amigos, entre los que se contaban españoles, mexicanos y chilenos. Se preparó el entierro al que se le quiso dar cierta sencilla solemnidad; pero el Gobierno del desdichado Mariscal Petain, negó la autorización para que el ataúd que guardaba los restos de uno de los mejores amigos de Francia, bajase a la tumba cubierto con la bandera tricolor de la República Española, patria del muerto ilustre. Fue entonces, que el Ministro de México, Luis I. Rodríguez, utilizando sus fueros diplomáticos, envolvió el féretro con la bandera de su Legación y de su Patria.

Y fue el mismo diplomático quien, aquí en Chile, relató en su día, la triste ceremonia del entierro: “Iban detrás del cortejo todos los españoles, residentes en Montaubán y los que pudieron escapar de los próximos campos de concentración; eran en su mayoría, mutilados de guerra, tristes, escuálidos y cubiertos de harapos. Al borde de la tumba abierta, cuando iba a caer sobre el cuerpo muerto de Azaña la primera palada de tierra un miliciano de Castilla, mutilado de un brazo y de una pierna, arrancó de su pecho dos condecoraciones ganadas en la guerra, la medalla del valor y la de la Libertad, y las arrojó en la fosa con estas palabras:

“Toma mi Presidente. Es lo único que tengo para ofrecerte a manera de regalo. Llévatelo porque es tuyo como jefe de nuestra República”.

Don Manuel Azaña sigue reposando en Montaubán. Después de la liberación de Francia se le tributaron muchos homenajes; pero el mejor de todos fue, sin duda, el que le hizo el miliciano de Castilla, ofreciéndole sus condecoraciones. El otro será el que, en su día, han de tributarle las Democracias del mundo, haciéndole justicia a la causa de la España Republicana y Democrática; a la España que él sirvió con su talento esclarecido, con su vida ejemplar y con su palabra mágica.

Mientras tanto, su recuerdo, que es recuerdo de sus ideas y de sus pensamientos de paz constructiva, civil y civilizada, sigue siendo una esperanza para muchos millones de españoles. ¿Esperanza próxima? ¿Esperanza remota? No lo sabemos. Pero sabemos sí, que, por ser esperanza de justicia debida, llegará al fin; porque ese tipo de justicia no prescribe nunca, y cuanto más tarde venga, peor será para quienes la hayan retrasado.


(Artigo publicado no xornal La Hora, o 4 de novembro de... 1947)
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