A. C. Irmáns Suárez Picallo - Sada


Este blogue nace co obxecto de difundir a actividade da A. C. Irmáns Suárez Picallo, así como de recuperar e por a disposición do público diversos materiais de interese sobre o noso pasado,ao tempo que damos a coñecer os artigos escritos por Ramón Suárez Picallo e outros autores sadenses.
Estruturamos o blogue en varias seccións, nas que terán cabida noticias de actualidade sobre as nosas actuacións, artigos, textos históricos, fotografías...


Visitas (desde o 05/08/2010)





Únete a nós!
comisionsuarezpicallo@gmail.com
 CATEGORÍAS
 GALERÍAS FOTOGRÁFICAS
 RECOMENDADOS
 BUSCADOR
 BUSCAR BLOGUES GALEGOS
 ARQUIVO
 ANTERIORES
 DESTACADOS

Falece en Arxentina Manuel Couzo
Manuel Couzo Bermudez, cofundador e presidente do Centro Español de Sada y sus Contorno faleceu este fin de semana en Bos Aires. Era Fillo Predilecto do Concello de Sada e Socio de Honra da nosa Asociación. Participou activamente na repatriación dos restos de Ramón Suárez Picallo no ano 2008.


Ampliar información ao pé.
Falece Manuel Couzo
Comentarios (0) - Categoría: Actualidade - Publicado o 12-09-2016 10:24
# Ligazón permanente a este artigo
Suárez de Concha expón en Sada

Manuel Suárez de Concha, colaborador e debuxante habitual da revista sadense AREAL, expón na capela de San Roque, ao longo deste mes de setembro, unha nova mostra de vinteseis cadros realizados a plumilla e técnica mixta baixo o título Airiños da miña terra.
Comentarios (0) - Categoría: Actualidade - Publicado o 04-09-2016 01:21
# Ligazón permanente a este artigo
EL EXILIO DE LOS LIBROS

EL EXILIO DE LOS LIBROS

A mi hermano Toño, en sus setenta y siete.


(Entonces yo no sabía que el exilio de los libros iba a ser mi propio exilio).


Mi hermano Antonio, Toño, acopió en la casa de Ñuñoa los primeros libros nuestros (los otros eran de la biblioteca familiar, que padre Cándido y madre Fresia procuraban y enriquecían, con ese amor que heredaríamos por la palabra impresa y su aroma de tinta y hojas crepitantes); eran de aventuras, Emilio Salgari, sobre todo, Julio Verne y Zane Grey, y Toño los ordenaba en su habitación y había que pedírselos, uno a uno, para leerlos, dentro de los breves plazos que el primogénito estipulaba.
En la casa de La Cisterna, a los trece años, comencé a armar mi propia biblioteca, que acrecentaría desde los dieciséis, a instancias de doña Carmen Casarejos, que me recomendaba libros de su pequeña pero bien surtida librería del paradero 28 de Gran Avenida. Entre éstos, recuerdo una hermosa edición de Las Uvas y el Viento, de Neruda, otra de Hijo de Ladrón, de Manuel Rojas, Casa Grande, de Luis Orrego Luco, y La Colonia Tolstoyana, de Fernando Santiván, ejemplares que aún no han desaparecido, entre tanto extrañamiento forzoso, de la única propiedad conque hasta ahora cuento… Y no olvido Rimas y Leyendas, de Gustavo Adolfo Bécquer, cuyos poemas memoricé para recitárselos, con poético entusiasmo, a María Elena, aunque no siempre la efusión lírica cumple su cabal cometido…
Comencé a trabajar a temprana edad y compraba libros con mi propia soldada, también discos 78 y 33. A ellos les escribía mi nombre, con la ilusión de que aquella rúbrica aseguraría la permanencia entre mis manos de ese raro acervo, de dudoso valor material para la inmensa y enajenada mayoría. Aún hoy, luego de tantas páginas pasadas por mis manos y bajo mis ojos, suelo encontrar uno que otro ejemplar perdido en librerías de viejo, como también volúmenes de mi propia autoría, que alguna vez regalé a desaprensivos amigos lectores, que se deshicieron sin piedad de ellos, no sé si por apremios económicos o por simple escrutinio estético, a la manera de esa expurgación memorable del cura y el barbero… Sí, en la biblioteca de don Alonso Quijano el Bueno, en ese lugar de La Mancha que solo existió en la imaginación de Miguel de Cervantes. (Mis dedicatorias escritas en la primera hoja equivalen a recordar pecados irremediables).
En el caso de tales hallazgos, vuelvo a comprar esos libros que yo adquiriera o editara en el pretérito remoto, como si fuesen nuevos ejemplares abiertos a mi fascinación.
Por otra parte, desde que escribo artículos y crónicas (más de un millar hasta ahora), recibo a menudo libros obsequiados por amigos escritores o bisoños escribas que esperan un halago o una referencia crítica para esa carrera que, algún día, todos los amantes de las letras soñamos como camino a la ardua e inasible celebridad.
En la casa de La Cisterna tuve por un tiempo mi propio cuarto. Allí construí, con inveterada torpeza manual, un precario estante o andel de libros, donde fui ordenando mis adquisiciones, a las que agregaba –preciso es reconocerlo- ejemplares que encontraba olvidados en otras habitaciones, porque los buenos libros deben pertenecer, a mi juicio, a quienes los aman de modo incondicional, y yo soy uno de esos extraños amantes, ¿qué duda cabe?
Cuando estaba en aquel menester de torpe carpintero, entró en la pieza el tío abuelo Clemente, y me preguntó, sin remilgos:
-¿Te gustan harto los libros, ah?
-Sí, mucho –le dije, y suspiré, con renovado orgullo.
-Entonces, serás un individuo pobre –replicó, abandonando la habitación.
Tú bien sabes, inestimable amigo lector, que el tío Clemente no erró en el juicio lapidario, porque el tesoro de los folios –tampoco es novedad- en contadas ocasiones llega a tornarse dinero contante y sonante.
A los veinticuatro de mi larga vida, comenzó el éxodo existencial y de mis amados libros, en lugares y moradas diversos: calle Goycolea, calle Ossa, de La Cisterna; el Rincón de La Florida; la Casa del Escritor; calle Macul; hogares de Los Jazmines y Tomás Moro; moradas de Vallenar y Copiapó; casas de Hermanos Neut Latour y Ayquina…
En cada mudanza y traslado, se extraviaron muchos libros, no por hurtos de transporte (los libros no son materia apetecible para cleptómanos, salvo que se trate de escribas voraces), sino por olvidos de circunstancia, o porque era preciso hacer espacio para muebles y cachivaches de mayor importancia o necesidad práctica…
(Hoy es raro encontrar una biblioteca en las casas de familias de clase media o aun acomodadas, salvo libros de jardín o de sanaciones orientales).
Algunos de ellos fueron incinerados, por torva mano inquisidora y vindicativa, como ocurriera con los textos que traje de mis primeros viajes a Galicia, escritos en lengua gallega la mayoría de ellos... Es probable que los libros galaicos ardan mejor, porque muchos fueron escritos con tinta mezclada con sangre de brujas y trasgos, la que resulta tan combustible como la más desaforada imaginación.
Ahora me he procurado un espacio, que pago con mis servicios contables, un cuarto en antigua casa del viejo barrio de Blanco Encalada, en el Santiago vetusto y bohemio, con un andel provisorio pero eficaz, donde empecé hace unos días a ordenar esos libros recuperados de casas de parientes y amigos que los custodiaron desde mi más reciente debacle económica, volúmenes que no caben en nuestro apartamento de Ñuñoa, pero que reciben cobijo aquí, bajo altos muros, para que yo vuelva a acariciarlos como antes, con algo más de miopía, pero con parecido anhelo…
Y está la proverbial compañía de los gatos de la casa, tres o cuatro felinos de diversa estampa, amantes de la letra impresa, como lo fueran los gatos de Allan Poe, Baudelaire y Umbral, aficionados a las tertulias literarias y también a los raros incunables.
Don Grillo me pregunta:
-¿Y cuándo terminarán estos exilios?
-Cuando en esa inhallable Ítaca del regreso dé yo la vuelta a la última y preciada página de lectura.

& & &

Edmundo Moure
Agosto 10, 2016


Comentarios (0) - Categoría: Colaboración de Edmundo Moure Rojas - Publicado o 14-08-2016 13:11
# Ligazón permanente a este artigo
MÁRTIRES DA LIBERDADE EN SADA

Os próximos actos que organiza a A.C. Irmáns Suárez Picallo terán lugar este xoves e venres, e neles honraremos aos mártires sadenses, que fai 80 anos deixaron a vida por defender a liberdade.

As 21 h. o xoves no paseo marítimo.
As 20 h. o venres, 12 de agosto, na Capela de San Roque.

Comentarios (0) - Categoría: Actividades - Publicado o 10-08-2016 00:32
# Ligazón permanente a este artigo
Presentación dun monográfico sobre a TERRAZA DE SADA

Este venres, dia 29 de xullo, ás 20'30 horas na Terraza de Sada, terá lugar a presentación do número especial dos Cadernos de Estudos Locais sobre AS SETE TERRAZAS DE SADA.

Fará a introdución e levaranos ao momento histórico o noso historiador local e compañeiro da Asociación Manuel Pérez Lorenzo.

Sobre a evolución da Terraza e os aspectos artísticos intervirán o catedrático da Universidade da Coruña José Ramón Soraluce Blond e académico da R.A.G. de Belas Artes e a arquitecta Laura Bouza Romero, autores de dita publicación.

No acto repartirase o citado Caderno preparado en edición trilingüe (galego, castelán, inglés) coa colaboración do Concello de Sada.

A continuación procederase á inaguración da V Feira Modernista na Carpa Acendida.
Comentarios (0) - Categoría: Actividades - Publicado o 27-07-2016 18:26
# Ligazón permanente a este artigo
EN EL ANIVERSARIO 80 DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA
LAS VIEJAS HERIDAS

Como si se me hubiera muerto el cielo
de España me separo:
salgo en un tren precipitado al hielo
de su materna piedra, de su fuego preclaro
.

Miguel Hernández



Si el dolor del recuerdo se hace insoportable, es preciso olvidar. Pero no siempre logramos tender un piadoso manto de olvido sobre las penurias del pasado. Entonces, cabe hacer frente al peso de la remembranza, apelando al beneficio de la reflexión y quizá a un atisbo de sabiduría, para superar el porfiado escozor de las viejas heridas.
Es lo que nos ocurre ante el octogésimo aniversario del comienzo de la Guerra Civil española, el 18 de julio de 1936, con el alzamiento de Francisco Franco Bahamonde contra la II República, con el apoyo irrestricto de la Curia española y de buena parte de las fuerzas armadas que se plegaron al movimiento, cumpliendo a cabalidad su encomienda de gendarmes al servicio de los poderes financieros y clericales.
Cuando se cumplió el cincuentenario del cruento golpe militar que significó la muerte de más de un millón de españoles (1986), regalamos a nuestro padre Cándido, gallego y republicano hasta el fin de sus días, el documental de la BBC de Londres sobre el conflicto, en tres VHS que completaban casi dos horas de rodaje. Mi hermano Mario procuró el transmisor adecuado y lo echó a andar después del almuerzo, en el dormitorio de papá, quien se arrellanó en su sillón preferido, dispuesto a rememorar aquellos sucesos en las elocuentes y desgarradoras imágenes.
Quince minutos después, con los ojos enrojecidos y un rictus amargo, entró en el salón, donde hacíamos la sobremesa, devolviéndonos las grabaciones con escuetas palabras: -“Gracias…, pero es mejor que se las lleven”. Era sencillo, él no podía resistir el cuchillo aciago de la memoria; le superaba el peso de aquella contienda fratricida que le sorprendió en Chile, a tres años de la llegada desde Argentina. Luego viviría, a través de las noticias radiales y periodísticas, los avatares del conflicto que iba a concluir, en su fase de guerra civil, el 1 de abril de 1939, con el lacónico parte de Franco: “La guerra ha terminado”. Aunque no significaba el advenimiento de la paz sobre la sufrida España, sino el inicio de una larga posguerra que iba a extenderse hasta la muerte del “caudillo”, ocurrida treinta y seis años después, en noviembre de 1975. Apenas dos meses antes de su fallecimiento, fueron ajusticiados cinco militantes de izquierda, dos vinculados a ETA y tres activistas. Nunca se clausuraron los paredones de la muerte, como esos cuadros negros de Goya…
El dictador gallego no era partidario de los indultos. Sobre el particular, se cuenta una siniestra anécdota. El papa Pablo VI habría intercedido, a través del nuncio en España, para que el sátrapa otorgara el perdón a los últimos condenados a muerte. Franco aceptó la elevada solicitud y firmó los decretos de conmutación. Pero surgió un detalle inesperado: el motorista que llevaba los documentos de salvación llegó al patíbulo media hora después de consumada la ejecución. Cuando el nuncio papal pidió explicaciones, Franco le respondió, con su voz atiplada de seminarista: -“Monseñor, a mi edad ya no manejo motocicletas”. Humor negro y homicida, propio del autócrata omnímodo.

Debes saber, caro lector, que muchas de estas crónicas nacen de diálogos que sostenemos al calor de una copa de vino, cuando se hermanan las palabras y se aligera la memoria. Gregorio, mi amigo cordobés, avecindado en Chile por causa laboral, me cuenta de su padre, militar de la República:
“Antonio Dobao Lopera tenía dieciocho años cuando estalló la sublevación. Se marchó de su pueblo natal, en Guadalcázar, Córdoba, a luchar como voluntario en contra de los conjurados. Durante los tres años de la guerra civil combatió en los frentes de Andalucía, Levante y Madrid, a donde llegó a ser subteniente de la Guardia de Asalto, teniendo a su cargo la instalación y mantenimiento de las líneas de comunicaciones…
“Al concluir el conflicto, tuvo que entregarse al enemigo y fue encerrado, junto a sus compañeros, en la plaza de toros de Las Ventas, desde donde escapó con un camarada, para caminar durante tres meses, sólo por la noche, hasta llegar a su pueblo de Córdoba. Fue detenido y llevado a un campo de confinamiento en Cádiz. Salió de allí, cerca de un año más tarde, ayudado por un primo que trabajaba en la cocina, por ‘buena conducta’… Debió cumplir tres años de ‘servicio militar’ en el ejército franquista, y luego casó con Mercedes Cuenca, mi madre… Pero su existencia y la de su familia se desenvolvían en el filo de la navaja, con el peligroso anatema de haber sido activo republicano… Bueno, en 1959 se marchó a Alemania Federal, donde se precisaba de mano de obra calificada. Tres años después, mi madre, mis cinco hermanos y yo pudimos reunirnos con él en la ciudad de Essen… Lo demás lo sabes, Moure, mis treinta años en Alemania y esta ‘militancia republicana’ que sólo me abandonará el día de mi muerte”.
Hacemos una pausa para brindar, con la breve arenga de otro amigo, Jorge Zúñiga, sefardita y chileno: ¡Ni altar ni trono! ¡Viva la Tercera República! Algo que debiera cumplirse, como los sueños labrados sobre la dura tierra, algún día…

También se cumplirán ocho décadas, el 19 de agosto de 2016, del asesinato del poeta Federico García Lorca, una de las víctimas paradigmáticas del franquismo, por su condición de artista y de homosexual, porque los corporativistas hispanos, en su versión católica del fascismo italiano y del nazismo alemán, también fueron homofóbicos y racistas, aunque emplearan sin escrúpulos tropas moras para combatir a los republicanos.
Hace ochenta años nació en Madrid el conocido escritor chileno, Poli Délano, mientras su padre, escritor y diplomático, Luis Enrique Délano, estudiaba Letras e Historia del Arte, en la Universidad de Madrid. Pablo Neruda vivía entonces en el barrio de Argüelles, ejerciendo como cónsul chileno en la capital española, donde iba a compartir enriquecedoras experiencias con Federico García Lorca, con Rafael Alberti, con Miguel Hernández y otras grandes figuras intelectuales del mundo hispanoamericano, reunidas en torno a la preclara Generación del 27.
Así cantó el vate su conmoción ante la tragedia que vio cernirse sobre la patria de Cervantes:


MADRID (1936)


MADRID sola y solemne, julio te sorprendió con tu alegría
de panal pobre: clara era tu calle,
claro era tu sueño.
Un hipo negro
de generales, una ola
de sotanas rabiosas
rompió entre tus rodillas
sus cenagales aguas, sus ríos de gargajo.
Con los ojos heridos todavía de sueño,
con escopeta y piedras, Madrid, recién herida,
te defendiste. Corrías
por las calles
dejando estelas de tu santa sangre,
reuniendo y llamando con una voz de océano,
con un rostro cambiado para siempre
por la luz de la sangre, como una vengadora
montaña, como una silbante
estrella de cuchillos.
Cuando en los tenebrosos cuarteles, cuando en las sacristías
de la traición entró tu espada ardiendo,
no hubo sino silencio de amanecer, no hubo
sino tu paso de banderas,
y una honorable gota de sangre en tu sonrisa.


En 1939, en las postrimerías de la guerra, el 22 de febrero, muere en Collioure, Francia, Antonio Machado, mirando hacia la patria envuelta en llamas y humo negro, panorama brutal que le hace volver los ojos hacia el pozo sereno de los recuerdos: -“Estos días azules y este sol de la infancia”, su postrer verso... El poeta catalán de la canción, Joan Manuel Serrat, canta con dulce melancolía aquellos instantes crepusculares del sevillano.
En marzo de 1942, muere el joven poeta, Miguel Hernández, en la prisión de Alicante. Le recuerda así Vicente Aleixandre:

No lo sé. Fue sin música.
Tus grandes ojos azules
abiertos se quedaron bajo el vacío ignorante,
cielo de losa oscura,
masa total que lenta desciende y te aboveda,
cuerpo tú solo, inmenso,
único hoy en la Tierra,
que contigo apretado por los soles escapa.


Preguntarás, amigo lector: ¿Por qué los poetas, por qué la poesía para recordar lo que aún nos duele, lo que el tiempo no ha sido capaz de restañar?


Porque la palabra poética pervive sobre la ceniza del olvido; porque de ella siempre manará el agua clara de la esperanza: -“Desde la muerte, renacemos…”, como cantó Neruda, como seguiremos cantando sobre las ruinas de todas las guerras.

Que así sea.



& & &

Edmundo Moure

18 de julio de 2016
Comentarios (0) - Categoría: Colaboración de Edmundo Moure Rojas - Publicado o 17-07-2016 15:45
# Ligazón permanente a este artigo
Presentación en Sada do poemario Ollares, de Ricardo Seixo
Mañá, mércores 29 de xuño, estaremos presentando o fermoso libro de poesía "Ollares", de Ricardo Seixo, en Sada. Contaremos coas lecturas dalgúns dos seus poemas.
Agardámosvos na Capela de San Roque, ás 20:30, para gozar dunha tarde de música e poesía!

Comentarios (0) - Categoría: Actividades - Publicado o 28-06-2016 22:54
# Ligazón permanente a este artigo
Presentación de NEGRUÑA de Xosé Duncan en SADA
Xosé Duncan presenta a súa novela Negruña, historia que mestura fantasía e ciencia-ficción ambientada nunha cidade que hai moito tempo deixou de ser A Coruña, nun mundo escuro e burocratizado ata límites inhumanos que por veces arrepía porque no noso presente agroman indicios do que podería ser ese futuro. Acompaña na mesa ao autor Tomás Rivera, blogueiro e crítico de literatura nunha radio comunitaria. Mais antes de entrar nesa sociedade onde, ao cabo, disque gobernan os mesmos ineptos de sempre, faremos a nosa particular homenaxe a Manuel María, xa que presentaremos un novo número do Caderno de Estudos Xerais dedicado á súa figura.


DÍA : 3 de xuño
HORA: 20'30 H.
LUGAR:Capela de San Roque (Sada)

Comentarios (0) - Categoría: Actividades - Publicado o 02-06-2016 00:04
# Ligazón permanente a este artigo
Graciñas a Cibrán Santamarina pola súa charla sobre as orixes da materia!
O pasado venres 20 de maio, tivo lugar na Capela de San Roque unha apaixonante charla arredor das orixes da materia da man dun dos científicos que colaborou na pescuda do bosón de Higgs, o galego Cibrán Santamarina Ríos. Graciñas por todo!




Comentarios (0) - Categoría: Actividades - Publicado o 28-05-2016 14:52
# Ligazón permanente a este artigo
Recordardo a GarciA Lorca
FEDERICO GARCÍA LORCA, EL DUENDE ANDALUZ

En el grato espacio del refugio López Velarde, Casa del Escritor, rendimos homenaje a Federico García Lorca y a su duende poético, sobre la base de aquella notable conferencia que pronunciara en Buenos Aires, en el año 1933, acompañado de poetas, escritores e intelectuales de una generación privilegiada. Allí estuvieron entonces Rafael Aberti, Silvina y Victoria Ocampo, Delia del Carril, Pablo Neruda y Raúl González Tuñón, entre otras figuras de Iberoamérica y de España. “Juego y Teoría del Duende” fue también presentada por el poeta granadino, ese mismo año, en La Habana.

Y aquí, en uno de los rincones de este “Último Reino” del austro, donde pugnamos por remozar y extender la palabra creadora de poetas y escritores, tomamos como leitmotiv de la animada tertulia del pasado viernes 20 de mayo, aquella conferencia cuyos presupuestos siguen vigentes, como una arte poética que atraviesa ya ocho décadas y que une, acercando mundos, como dice nuestro amigo Antonio Chaves Cuiñas, inquieto gestor cultural, pintor eximio y poeta, quien ha dedicado dieciocho meses a la investigación literaria en Chile y al rescate de memorias preteridas en este extraño y olvidadizo país; tal ha sido su aporte respecto de la obra de Pablo de Rokha, con hallazgos e interpretaciones que no terminan de sorprendernos.

La conferencia-coloquio estuvo articulada en dos de las variadas vertientes de la creación estética de García Lorca: primero, el “duende” y su espíritu universal; luego, ese genial poemario que compusiera en Santiago de Compostela, en el año 1932, imbuido de la figura y de la obra de Rosalía de Castro; nos referimos a los Seis Poemas Gallegos, que escribe en la lengua vernácula, quizá secundado por sus entrañables amigos, los escritores gallegos Ernesto Guerra da Cal y Eduardo Blanco Amor. Este último conservará aquellos manuscritos, con las tachas y correcciones manuscritas del genio andaluz, documento que hoy se guarda en uno de los museos de Galicia.

Procuramos hacer vibrar, aquella noche, las palabras de Federico, recordando que el próximo día 6 de junio es el aniversario ciento dieciocho de su nacimiento en Granada, y que el 19 de agosto se cumplen ocho décadas de su vil asesinato en Viznar, crimen del que nos sigue hablando, con acento desgarrado, el poema de otro andaluz universal, Antonio Machado:

Se le vio, caminando entre fusiles,
por una calle larga,
salir al campo frío,
aún con estrellas de la madrugada.
Mataron a Federico
cuando la luz asomaba.
El pelotón de verdugos
no osó mirarle la cara.
Todos cerraron los ojos;
rezaron: ¡ni Dios te salva!

En esta conferencia suya, quizá como negra premonición, surgen sus consideraciones sobre el sentido de la muerte en España:

En todos los países la muerte es un fin. Llega y se corren las cortinas. En España, no. En España se levantan. Muchas gentes viven allí entre muros hasta el día en que mueren y los sacan al sol. Un muerto en España está más vivo como muerto que en ningún otro sitio del mundo: hiere su perfil como el filo de una navaja barbera…

Y si nos sigue hiriendo su prematura e injusta muerte, sentimos a Federico vivo en sus versos y palabras inmortales, en ese duende suyo que extrajo de las raíces gitanas de su tierra y supo transformarlo en pulso que late aún en todas las latitudes. Escuchémosle:

En toda Andalucía, roca de Jaén y caracola de Cádiz, la gente habla constantemente del duende y lo descubre en cuanto sale, con instinto eficaz. El maravilloso cantaor, El Lebrijano, creador de la Debla, decía: “Los días que yo canto con duende no hay quien pueda conmigo”; la vieja bailarina gitana, La Malena, exclamó un día, oyendo tocar a Brailowsky un fragmento de bach: “¡Olé! ¡Eso tiene duende!, y estuvo aburrida con Gluck y con Brahms y con Darius Milhaud. Y Manuel Torres, el hombre de mayor cultura en la sangre que he conocido, dijo, escuchando al propio Falla su Nocturno del Generalife, esta espléndida frase: “Todo lo que tiene sonidos negros, tiene duende”. Y no hay verdad más grande.

Con esa verdad a cuestas había llegado Federico a Galicia, en la lluviosa primavera de 1932, para disfrutar de ese duende lleno de lluvia y colores de musgo que descubre en Santiago de Compostela, en sus milenarias rúas misteriosas, donde parece escuchar, desde las piedras humedecidas, la voz de la gran poeta Rosalía de Castro, a quien dedica uno de sus seis poemas gallegos…

Y no resistimos la tentación de recitarlo, en ese ambiente de la SECH que de pronto parecía el de las viejas tascas de Campus Stellae, con sus mesas puestas en U para avivar el coloquio del vino y las palabras en un espacio fraternal:


Canzón de cuna pra Rosalía Castro, morta
Canción de cuna para Rosalía de Castro, muerta


¡Érguete, miña amiga,
¡Levántate, amiga mía

que xa cantan os galos do día!
que ya cantan los gallos del día!

¡Érguete, miña amada,
¡Levántate, amiga mía,

porque o vento muxe, coma unha vaca!
porque el viento muge como una vaca!


Os arados van e vén
Los arados van y vienen

dende Santiago a Belén.
desde Santiago a Belén.


Dende Belén a Santiago
Desde Belén a Santiago

un anxo ven en un barco.
un ángel viene en un barco.


Un barco de prata fina
Un barco de plata fina

que trai a door de Galicia.
que trae el dolor de Galicia.


Galicia deitada e queda
Galicia yaciente y callada

transida de tristes herbas.
transida de tristes hierbas.


Herbas que cobren teu leito
Hierbas que cubren tu lecho

e a negra fonte dos teus cabelos.
y la negra fuente de tus cabellos

Cabelos que van ao mar
Cabellos que van al mar

onde as nubens teñen seu nidio pombal.
donde tienen las nubes su nido y palomar.


¡Érguete, miña amiga,
¡Levántate, amiga mía,

que xa cantan os galos do día!
que ya cantan los gallos del día!

¡Érguete, miña amada,
¡Levántate, amiga mía,

porque o vento muxe, coma unha vaca!
porque el viento muge como una vaca!

Alfonso Castelao diría de estos poemas: “O noso idioma ten tal fermosura, que un poeta andaluz como García Lorca –o poeta mártir-, non foi quen de resistir o seu engado e compuxo poemas en galego”. (Nuestro idioma tiene tal belleza, que un poeta andaluz como García Lorca –el poeta mártir-, no fue capaz de resistir su hechizo y compuso poemas en lengua gallega). Otro escritor y exegeta suyo, César Antonio Molina, calificaba estos poemas, en uno de sus estudios interpretativos, como “milagro.
¿Milagro? No; hallazgo de amor, sí, desde las entrañas de ese andaluz universal, pródigo y multifacético que fue, que sigue siendo, Federico García Lorca, hijo predilecto de Granada y de España.



Edmundo Moure
Mayo 22, 2016
Comentarios (0) - Categoría: Colaboración de Edmundo Moure Rojas - Publicado o 23-05-2016 10:59
# Ligazón permanente a este artigo
© by Abertal