A. C. Irmáns Suárez Picallo - Sada


Este blogue nace co obxecto de difundir a actividade da A. C. Irmáns Suárez Picallo, así como de recuperar e por a disposición do público diversos materiais de interese sobre o noso pasado,ao tempo que damos a coñecer os artigos escritos por Ramón Suárez Picallo e outros autores sadenses.
Estruturamos o blogue en varias seccións, nas que terán cabida noticias de actualidade sobre as nosas actuacións, artigos, textos históricos, fotografías...


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MEIRÁS E FRANCO EN 1943
Tal día como hoxe, pero de 1943 RSP publicaba este artigo no que comentaba a visita do embaixador inglés Sir Samuel Hoare a Franco, no Pazo de Meirás. Nel hai referencias á parroquia de Meirás (Sada), ao seu Pazo así como a Emilia Pardo Bazán.Tamén fala de A Coruña e a súa historia.
Curiosamente comenta o modo de traslado do embaixador á finca de Meirás por vía aérea e expón as causas polas que a cidade ten dificultades para a instalación dun aeroporto (hoxe estase a falar da decisión de ampliar o actual a costa de centos de expropiacións xa anunciadas...)
Para saber máis do Pazo de Meirás ir ao enlace ao pé...



22 de agosto de 1943

DE MADRID A LA CORUÑA


Por Ramón Suárez Picallo

Sir Samuel Hoare, Embajador británico en Madrid, ha hecho un viaje, en avión, a La Coruña, para celebrar, en una famosa finca de los alrededores, una entrevista diplomática a la que se le atribuye muchísima importancia. La entrevista tuvo lugar en las Torres de Meirás –famoso Pazo de la Condesa de Pardo Bazán donde veranea la más alta autoridad de la España actual-. Terminada la conferencia, Sir Samuel, regresó a Madrid, declarando que la entrevista fue muy cordial. Ha llamado la atención el hecho que el diplomático inglés, hiciera su viaje, de ida y vuelta, por vía aérea en un aparato de la propia Embajada; porque los viajes de La Coruña a Madrid y viceversa, suelen hacerse en auto, por una magnífica carretera, o en tren expreso, que acostumbra a poner en el viaje, de unos 856 kilómetros, unas 16 horas. Por el aire, en cambio, el trayecto es dificultoso; tanto que cuando los coruñenses han reclamado un servicio aéreo regular entre la capital de Galicia y la capital de España, los informes técnicos fueron desfavorables; las sierras de León, y las brumas, casi constantes, que envuelven el cielo gallego, eran una grave dificultad para el proyecto.

Por estas y otras circunstancias, el viaje de Mr. Hoare, ha sido muy comentado en los círculos diplomáticos de Londres, y se cree que ha sido motivado por causas urgentes e improrrogables. ¿Cuáles son ellas? Riguroso secreto diplomático. Ciertamente, deben ser de bulto, para que el representante de S. M. B., ¡a sus años! haya hecho la arriscada travesía; porque, ha de saberse, que Sir Samuel ya no es un niño. Tiene una larga y vieja historia. Firmó con Laval, el famoso pacto que entregaba Abisinia a Mussolini, fue amigo del Lord Presidente del Comité de Intervención en la guerra española, y del otro Lord, que hizo de Checoeslovaquia un regalo para el Tercer Reich; y, además de todo esto, era político de primer plano, en la remotísima Inglaterra del anciano Sir Austen Chamberlain, conocido en tiempos antiguos como “el de la noche de Munich”.


CORUÑESES Y BRITÁNICOS

Por lo demás, la presencia de ingleses en A Coruña no es nada extraordinario. Un viejo mapa, trazando los linderos geográficos de Galicia dice que, al norte, “colinda con Inglaterra, mar por medio”. A parte de una hipótesis histórica, según la cual, fenicios de Galicia, habrían llegado a Gran Bretaña e Ilt, hijo de Breogán, habría ido de A Coruña a crear la estirpe céltica de Irlanda, ya en los tiempos históricos fue la hermosa “ciudad de los cristales” puerto de tránsito de los ingleses. Lo que sucede es que entonces los viajes se hacían por mar. Los ingleses iban, generalmente, de A Coruña a Madrid. Quizá el primero de sus paisanos que lo hace al revés, es Sir Samuel Hoare. De ahí lo extraordinario de su viaje.

Los ingleses conocen Galicia como la palma de la mano. Especialmente sus magníficas Rías y Puertos: Villagarcía, Vigo y A Coruña, y, a su vez para un gallego de orillamar, un inglés, es poco menos que “de casa”. La lengua de Shakespaere es muy hablada en Galicia, claro que con acento, sintaxis y prosodia gallegos, que es como escribía Valle Inclán el castellano. Véase una coplilla popular, que cantan los marineros gallegos, después que el chispeante vino del Ribeiro, les hace de las suyas en la cabeza:

“A la mar, a la mar y a los peces,
A la mar con los barcos ingleses….”
A la mar, a la mar y a la Ría,
A la mar con la marinería”.


CAMINO DE REYES

A Coruña, es una de las ciudades de más abolengo liberal y republicano de España. Su ayuntamiento fue siempre republicano y su magnífico Palacio Municipal, en la Plaza de María Pita, es el único de toda la nación, construido en plena monarquía, que no tiene corona real ni flores de Lis. Un coruñés, nos asegura que ello sucede, porque A Coruña conoció muchos reyes, en sus idas y venidas, de España, y para España. He aquí un brevísimo cuadro sinóptico:

En 1386, llegó a La Coruña, un Duque de Lancaster, aspirante a la Corona de España, que ceñía don Juan I; alegaba el inglés ser descendiente de Urraca y Teresa, hijas de Alfonso VI, casado con Constancia de Francia, y esposas de los duques Raimundo y Enrique de Borgoña. Llegó en plan de guerra, con barcos y hombres, pero todo se arregló con la promesa de una boda.

Por A Coruña, regresó a España, para ocupar el trono a la muerte de su madre Isabel la Católica, doña Juana la Loca, casada con Felipe el Hermoso; y por allí salió para Inglaterra, a casarse con Enrique VII, la que había de ser infelíz mujer de EnriqueVIII y madre de María Tudor, la otra hija de la Reina Católica, Catalina de Aragón. El 20 de mayo de 1520, después de unas Cortes muy ruidosas en Compostela, rematadas de mala manera en A Coruña, salió del puerto coruñés, Carlos I de España y V de Alemania, para coronarse Emperador del Sacro Imperio Romano-Cristiano. Su hijo, el que había de ser Felipe II, salió de A Coruña también con 80 navíos y 4.000 soldados, el 11 de julio de 1554, para casarse con María Tudor, e implantar otra vez el perdido catolicismo en Inglaterra. Años después recalaban en A Coruña los restos de “La Invencible”, derrotados y maltrechos.

¿Fue o no A Coruña camino de Reyes? Lo fue: y sin duda por eso, lo coruñeses son irreductiblemente republicanos.


Y TAMBIÉN DE NAVEGANTES Y GUERREROS

Pero, no todo había de ser reyes, príncipes, duques y demás linajudos, los que habían de tomar a La Coruña como tránsito, de, y para Inglaterra. Hubo también, marinos y guerreros y muchísimos turistas con buena y con mala fortuna. ¡Los turistas siempre con buena!

Así, en mayo de 1589, llegó a La Coruña una escuadra inglesa mandada por el famoso Drake; bloqueó la ciudad e intentó tomarla; cuando casi la tenía en las manos, María Pita, una gallega de armas tomar y usar, reanimó a los defensores decaídos, y se puso de frente y el inglés tuvo que irse sin A Coruña, con una buena cantidad de bajas. Y cuando la guerra de sucesión, entre Felipe de Francia y Carlos de Austria, los ingleses, aliados de los holandeses, volvieron a atacar la ciudad por mar, cuyo puerto estaba defendido por el francés.

Y viene la guerra contra Napoleón. La Junta Suprema del Reino de Galicia, que residía en A Coruña, mandó emisarios a Inglaterra, que contrataron un empréstito y la ayuda militar, contra el corso. El 16 de enero de 1809, el general inglés, Sir John Moore, libró en las puertas de la ciudad la famosa batalla de Elvira, contra las fuerzas de los mariscales franceses Soult y Ney; mal herido en ella, murió en A Coruña, el militar británico. Rodeada de todos los respetos, en el más romántico rincón coruñés, el jardín de San Carlos, está, entre mirtos, camelias y rosas, la urna de mármol, que guarda sus cenizas, con esta leyenda: “Sir John Moore, Británicus Dux”. Rosalía de Castro, el más alto poeta lírico de Galicia, tradujo al gallego, el poema que le dedicó un gran vate inglés y sus versos están allí esculpidos en bronce.

Como verá el lector, no había para qué armar tanta expectativa, en torno al viaje de un inglés más a La Coruña. Porque A Coruña, señores está llena de Inglaterra y de ingleses “mar por medio” como dice el viejo mapa. ¡Uno más, aunque sea diplomático, hace poca cuenta!


MEIRÁS

¿Qué “trujo” o que llevó a, o de A Coruña, Sir Samuel? Secreto otra vez, en lo que al aspecto diplomático, se refiere. Pero, en otro orden, si es hombre de sensibilidad –y los ingleses, aunque se trate de diplomáticos, suelen serlo a veces– llevó la visión de uno de los más bellos paisajes del mundo. ¡Ahí es nada ir a Meirás en el mes de agosto, atravesando la “bisbarra” de la Marola, con los valles de Osedo y Mosteirón, y al fondo, la incomparable ría de Sada! La pequeña parroquia, con no más de 500 habitantes, tierra de canteros y carpinteros y admirables campesinos, pese a tal hermosura, no hubiera pasado de ser una más, entre las 449 que tiene la provincia; pero, la favoreció, para su resonancia mundial, el hecho de ser residencia y propiedad de la Condesa, doña Emilia de Pardo Bazán, la gloriosa escritora. Sus más bellos libros –“De mi tierra”, “Morriña”, “Los Pazos de Ulloa”– fueron pensados y escritos allí en buena parte; y, muchos de ellos, llevan al pie y prólogo: “Torres de Meirás”. La residencia era, un viejo “Pazo” señorial de sus antepasados y las torres fueron construídas en el pasado siglo. Los vecinos de Meirás, aseguran que desde lo algo de las “Torres de la Condesa”, se ve a los barcos entrar en El Ferrol y a los marineros hacer instrucción sobre cubierta. El Ferrol dista en línea recta unas 20 leguas, con la ría de su nombre de por medio. ¡Quizá exageran los de Meirás!.

Muerta doña Emilia, Meirás no volvió a resonar en el mundo, hasta que la famosa finca, pasó a ser residencia de verano de quien hoy la ocupa; allí acaba de estar Sir Samuel, de conferencia, en procura de Dios sabe qué cosas; y, por eso Meirás, la pequeña aldea “Mariñana”, vuelve a andar en lenguas. ¡Y lo que andará! No sería difícil que su nombre figurase al pie de papeles trascendentales, vinculada a sucesos, quizá militares, navales o políticos. Ello sería de mucho brillo y gloria para Meirás. Pero, no tanta, como ya tuvo la pequeña parroquia que tiene por patrono a San Martín. ¡Aquella gloria inmarcesible y universal que le dio la célebre escritora, estampando en la fecha prólogo de sus mejores libros de leyenda: “En las Torres de Meirás”. Allí, seguramente, pergeñó ella su ensayo famoso: “La novela y la Revolución en Rusia” y allí tradujo del alemán, el libro de Augusto Bebel: “La mujer y el socialismo”, que, en su día, armaron tanto o más revuelo como esta visita diplomática del Embajador de Su Majestad Británica en Madrid.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 22 de agosto de...1943)
Sobre o Pazo de Meirás
Comentarios (0) - Categoría: Historia local - Publicado o 22-08-2010 09:58
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