A. C. Irmáns Suárez Picallo - Sada


Este blogue nace co obxecto de difundir a actividade da A. C. Irmáns Suárez Picallo, así como de recuperar e por a disposición do público diversos materiais de interese sobre o noso pasado,ao tempo que damos a coñecer os artigos escritos por Ramón Suárez Picallo e outros autores sadenses.
Estruturamos o blogue en varias seccións, nas que terán cabida noticias de actualidade sobre as nosas actuacións, artigos, textos históricos, fotografías...


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SADA

Sada lugar de descanso e veraneo, acolle a moitos turistas nesta época do ano. É de vello. Hoxe presentamos este artigo de Manuel Freire Calvelo publicado no ano 1926, onde xa se fala delo. Unha mágoa ao ver que espacios, lugares e nomes xa non existen, e moita xente de hoxe, descoñece o pasado, a historia e, ata o os fillos ilustres da "Perla das Mariñas".
¡Benvidos, todos os que están a disfrutar en Sada do tempo de lecer! e que as festas patronais que imos celebrar estes días axuden a afianzar esa disposición de acollida e afecto que -dende sempre- o pobo de Sada ofrece aos que se lle achegan e, os que estades a ler os escritos que difundimos dende esta páxina poidades coñecer un pouco máis o noso pasado e a nosa historia.



VILLAS GALLEGAS

Manuel L. Freire-Calvelo


La villa de Sada es centro de gran importancia. Pertenece al municipio de Sada, al partido Judicial de Betanzos. Enclavada al este de la capital, conocida en ésta por ría de la “Plata”.

Con el nombre de Perla de las Mariñas e “Hija del Mar”, ha sido bautizada con tales “motes”. Respondiendo a ellos se nos muestra graciosamente sugestiva e inquieta.

Está ahora en verano, la estación del año que triunfa por excelencia...

Flores perfumadas, alegría, fiestas. Ricas exhuberancias por doquiera; revelación de todos los encantos de la campiña.

Al lado de los más hermosos y afamados parajes que nos brinda la naturaleza, puede colocarse, sin duda alguna, las encantadas inmediaciones de Sada, cuadros diversos donde parecen fundirse todas las cualidades del panorama gallego.

Las Mariñas son hermosas. ¡Para ellas la gracia y la coquetería, la dulzura de los hombres y de las cosas! ¡Los ojos y el corazón se regocijan de su holgura y alegría!

Cuadro armonioso y bien compuesto se nos presenta con la doble e imperecedera aureola que le han legado la Historia y la Belleza.

Sada es una villa que se moderniza y prospera sensiblemente de día en día. A la belleza de la ría, comparable a los lagos suizos e italianos, une el modernísimo espectáculo de los chalets y casas de quinta y de recreo que por doquier surgen como caprichosos monumentos que adornan un inmenso vergel.

La línea de tranvías eléctricos que la une a La Coruña, que ponen a las mariñas y a su villa en continuo contacto y convivencia con la capital de Galicia.

Muchas de sus casas de recreo y casinos-restaurants como el de “La Terraza”, están circundadas de árboles y plantas y besadas por las argentinas aguas de la poética ría, como ilusionando góndolas venecianas o encantadores hotelitos de la Costa Azul.

Qué jaleo, que barullo, que incesante movimiento, qué ir y venir, los domingos, del paseo de los muelles a las avenidas de Barrié de la Maza y Progreso a los salones de bailes y teatro “Moderno” y “Español”. Luego a los conciertos de “La Terraza” y “Alameda”. De noche a los debuts y sesiones de cine de los salones “Moragra” y “Couceiro”. Por las calles no se puede andar: ríos de gentes, tranvías y autos.

Es Sada verdadera villa de veraneo... Es divinamente inquieta, humanamente sugestiva. Hállase la población en el fondo de una ensenada en forma de anfiteatro. El verdadero puerto es Fontán, barrio muy original. Tiene no sólo un gran valor panorámico, sino, también, el de recordarnos que cerca de nosotros se yergue y vive una importante industria derivada de la pesca, tan extendida por toda Galicia, como lo es la de salazón y conservas.

Cerca de una docena de fábricas existen salpicadas a lo largo del bullicioso caserío fontanés, lleno de laboriosidad y de incesante trajín. Tiene un pie en el mar y otro en los montes; no sé si es un monstruo marino que escala la costa o un desesperado terrestre que se arroja al mar.

En Sada se celebra diariamente un importante mercado, que, sin equivocaciones ni exageraciones podemos considerarlo a la altura del de La Coruña. En el existe desde el cerdo hasta el baratijo de telas y aperos de labranza. Es una verdadera exposición de lo que produce el país y posee el comercio sadense.

Sus manifestaciones florecientes de vitalidad que la enaltecen nos hace sentir la emoción y el orgullo de ser hijos de esta tierra bendita en que tan altos se ponen los ideales a fuerza de trabajo y de loable constancia.

¡A tí van mis votos y mi saludo!

¡Salve, humilde rincón del solar gallego, morada de un bienestar modesto, donde a cada paso se ven las huellas de una mano diligente y de un trabajo lento, pero lleno de perseverancia!

Tiene la villa de Sada hermoso caserío y buenas edificaciones, especialmente en las calles de Linares Rivas, Portales, Iglesia, Castelar, Puerto, Obra, plazas del Conde, Pescadería y San Roque; en las Avenidas de Fontán, Marina, Progreso, Roque Barcia, Agustín García y Barrié de la Maza.

Su alameda se encuentra circundada de ornamentos públicos y en ella termina la lína de tranvías eléctricos Sada-Coruña.

Como se ve, la pintoresca, progresiva villa de Sada no solo es compendio de belleza, variedad y hermosura de paisaje, sino que es ejemplar de progreso cívico, venero de riqueza, estímulo de ulteriores empresas.

La gente de las Mariñas de Sada es de una amabilidad desconcertante. Todo el mudo habla al turista con cariño –con franqueza, casi con amistad. La vida es bella y el hermoso y templado clima de Sada invita a vivirla.

En Sada nacieron el compositor José María Rouco, que se distinguió por su música clásica a últimos del siglo XVIII; el ilustre marino Oveira, que luchó en Trafalgar y llegó a almirante, Ramón Arias de Castro, autor de una interesante obra sobre agricultura; el distinguido poeta José María Montes; el venerable patriarca del resurgimiento industrial de Galicia Antonio Sanjurjo Badía; los escritores y dramaturgos Manuel Lugrís Freire y Ramón Suárez Picallo...

Hoy hemos escrito, dirigiendo los ojos a las cosas exteriores y acopiando detalles que rememoren a los ausentes la visión dilecta de sus retinas: Sada, nuestra amada villa.

He amontonado datos heterogéneos, acaso un poco inconexos, pero no importa. Mi deseo por obtener una especie de fotografía, donde se abarcase todo lo que permaneciese ante el objetivo, y después enviarla en ofrenda a quienes han de agradecer sus menores detalles.

Por cierto que sobre mi mesa de trabajo y en espera de ser contestadas una por una, como así lo pienso hacer, hay unas cuantas cartas de conterráneos emigrados en América, amigos y paisanos queridos, que nos felicitan y estimulan con palabras de aliento, nunca bastante agradecidas, por nuestras modestísimas campañas desde las columnas de los periódicos viguenses y coruñés “Galicia”, “Pueblo Gallego”, “Vida Gallega”, “El Noroeste”, “Galicia” (revista) y desde estas del ECO DE GALICIA, por la propaganda de las bellezas naturales que atesoran nuestras mariñas, así como por la dignificación de la clase campesina y pescadora, en cuyo favor venimos hablando hace tiempo.


El Eco de Galicia, 12/10/1926.
Comentarios (0) - Categoría: TEXTOS DE FREIRE CALVELO - Publicado o 11-08-2010 12:01
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