A. C. Irmáns Suárez Picallo - Sada


Este blogue nace co obxecto de difundir a actividade da A. C. Irmáns Suárez Picallo, así como de recuperar e por a disposición do público diversos materiais de interese sobre o noso pasado,ao tempo que damos a coñecer os artigos escritos por Ramón Suárez Picallo e outros autores sadenses.
Estruturamos o blogue en varias seccións, nas que terán cabida noticias de actualidade sobre as nosas actuacións, artigos, textos históricos, fotografías...


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LA VANGUARDIA DE BUENOS AIRES
Un tristeiro RSP adica este artigo ao xornal "La Vanguardia" de Buenos Aires (fundado o 7 de abril de 1894) e que chegou a ser o órgano do sociliasmo arxentino e, por non poder cumplir coa sua misión social e política por mor de directrices do goberno de turno, suspende a sua publicación. Suárez Picallo, que chegou a colaborar co xornal na súa etapa de sindicalista, esboza nunhas breves e eloxiosas palabras a encomiable historia e importante laboura que durante 50 años estivo a desenrolar o xornal a prol do socialismo americano e arxentino...
A fotografía e URL que acompaña esta introducción corresponde ao primeiro número do xornal e facilitóunola o noso xentil colaborador arxentinio Hernán Díaz.



23 de enero de 1944

“LA VANGURDIA” DE BUENOS AIRES


Por Ramón Suárez Picallo

En sobre cerrado, sin carta ni nota alguna, ni indicación de remitente, ha llegado a nuestras manos un ejemplar de “La Vanguardia”, el viejo y glorioso órgano del socialismo argentino. Es un número de la edición en que anuncia editorialmente que, “por no poder cumplir con su misión social y política, a causa del Decreto gubernativo que regula y cohíbe las funciones de la prensa”, se ve obligado a suspender su publicación. Sabemos que otras personas, argentinas, que residieron en la Argentina, o que están vinculadas espiritualmente con la Argentina, recibieron en la misma forma su ejemplar.

La suspensión “voluntaria” de “La Vanguardia” –que el cable dio a conocer en su día- tiene que causar honda pena a todos los socialistas de América, a los obreros organizados, a los demócratas y a los periodistas y hombres de letras del Continente. “La Vanguardia” cumple en este año el 50 de su existencia. Apareció su primer número, en marzo o abril de 1893, a los pocos días de fundarse el Partido Socialista- disuelto también por orden gubernativa- bajo la dirección del eminente doctor Juan Bautista Justo. Era una hojita impresa de los dos lados, pequeña de formato, pero ya vibrante de ideas y de nobles propósitos. En los centros socialistas, en las Bibliotecas obreras y otros centros populares de cultura, se conservaban en cuadros de honor, como una reliquia ejemplares de su primer número. Desde entonces hasta este ejemplar que tenemos a la vista, sorteo muchas dificultades como diario obrero, socialista y verticalmente democrático. En las grandes luchas proletarias de 1902 y 1909, y en la reacción “chauvinista” de 1910, sufrió clausuras, multas y hasta asaltos e incendios de sus talleres. Pero, últimamente, con la consolidación del Partido que representaba, iniciada en 1912 y la perfección de las instituciones democráticas entre 1916 y 1930. “La Vanguardia” gozaba de los respetos de amigos y adversarios. Del diario de Partido que fuera en sus primeros años, se trocó en un órgano de publicidad completo, austero, bien escrito, bien presentado y admirablemente informado en lo nacional y en lo internacional. Sus comentarios editoriales, hacían cátedra, por su ponderación, su justeza y la documentación con que sus redactores abordaban los temas más intrincados. En el conjunto del admirable periodismo argentino –al que saludamos desde aquí en el instante más adverso de su historia– “La Vanguardia”, daba su nota original y destacadísima, con justo orgullo, por su bien ganado prestigio.


CÁTEDRA DE CULTURA Y DE EDUCACIÓN POLÍTICA

El Partido Socialista, cuidó siempre de tener en la Dirección de “La Vanguardia” a sus figuras más ilustres: el doctor Juan B. Justo, el doctor Mario Bravo, Nicolás Repetto, Enrique del Valle Ibarlucea, Enrique Dickman, José Luis Pena, América Ghioldi y cien más, parlamentarios y escritores dejaron su impronta en el diario, como directores. A su lado, en la vieja casona de la calle Reconquista, se formó una pléyade de periodistas críticos economistas y literatos de primer orden, más tarde diseminados en múltiples actividades de la vida pública argentina.

Jaurés, Vanderbelde, Pablo Iglesias, Kautzki, Turatti, Treves, Branting y otros maestros del socialismo internacional, fueron sus colaboradores durante muchos años. Entre los americanos, Recabarren, de Chile, fue su tipógrafo, redactor y colaborador; Frugoni, del Uruguay, poeta magnífico, escribió allí sus primicias. No sólo los socialistas argentinos, sino que altísimos intelectuales –Ingenieros, Lugones, en sus buenos tiempos, Joaquín V. González, Augusto von Ugarte- colaboraban con gusto en el diario socialista.

Durante la Dirección del doctor del Valle Iberlucea –allá por 1915 y 1916- “La Vanguardia” creó páginas semanales y especiales de divulgación: “Arte y Literatura”. “Ciencia y Educación”, “Doctrinas sociales y económicas” e “Historia Argentina”, que contribuyeron a formar una generación de militantes y dirigentes obreros y políticos, sin parigual en América por su cultura, sólida y selecta. Y, siendo un diario socialista, acusado de “extrajerizante” por los patrioteros, ha contribuído, como muy pocos, a popularaizar las figuras más excelsas de la Historia Argentina y otros, fueron examinados y glosados en sus obras y en sus ideas con verdadero fervor.

Además del diario, en los talleres de “La Vanguardia”, y con su propio sello editorial se publicaron miles de folletos y valiosísimos libros. La primera gran traducción de “El Capital” de Carlos Marx, al castellano, hecha e iluminada con notas inestimables por el doctor Justo, fue editada por “La Vanguardia” como lo fue “Filogenia” del gran sabio Ameghino y “El culto de la vida” del doctor Bunge y las obras completas de Alberdi y de Sarmiento. Uno de los últimos libros editados allí fue una “Historia de la Revolución Española” del ex Director de “El Socialista” de Madrid. Julián Zugazagoitía, escrita en Francia pocos días antes de ser capturado por la Gestapo, enviado a España y fusilado en Madrid.

Y he aquí un dato interesante para Chile, Luis Emilio Recabarren, redactor y tipógrafo, como queda dicho, de “La Vanguardia”, publicó, en su editorial, dos de sus folletos más notables y famosos: “La materia eterna e inteligente” y “El valor de la organización gremial”. Se agotaron inmediatamente, las primeras ediciones y se reeditaron por decenas de miles de ejemplares.


ESCUELA DE PERIODISMO

“La Vanguardia” fue siempre un diario combatiente. Tuvo adversarios tremendos a su derecha y, también, a su izquierda. Y lo eran, ciertamente, estos últimos los menos agresivos. El anarcosindicalismo argentino, que ejerció gran influencia en el movimiento sindical, mantuvo un diario. “La Protesta” durante más de 25 años; era, naturalmente, adversario de “La Vanguardia” en torno a ideología y a táctica en la lucha obrera. Las polémicas entre los dos, fueron famosas y violentas; pero, jamás derivaron hacia la injuria, la diatriba, lo personal o la interpretación capciosa de las doctrinas del adversario. Igual manera era usada para combatir a los adversarios de la Derecha. “La batalla por las ideas –decía el doctor Justo- es la única en que la leal caballerosidad tiene cabida”. Al desprenderse del viejo Partido Socialista, en 1917 un núcleo de izquierda, y fundar el Partido Socialista Internacional –más tarde Partido Comunista- tuvo “La Vanguardia” fue blanco de sus ataques. Un día, le preguntaron a su Director, el doctor Justo, que le parecía el nuevo periódico: “Muy bien y muy peligroso, contestó; son astillas del mismo palo y por lo tanto, cosa de cuidado. Menos mal –agregó- que las astillas honran al palo”.

En una cosa, era intolerante “La Vanguardia”. Cuando combatía la coima, el prevaricato, el peculado en la vida pública argentina, atacaba con tremenda violencia. Lo hacía con autoridad. En cierta ocasión en que un abogado del partido, altamente colocado en él, defendió en un pleito, tésis contrarias a su programa pidió públicamente su expulsión lisa y llana.

Tribuna política, ágora de redención social –cátedra de cultura popular, escuela de periodismo de ideas, los 50 años de vida de “La Vanguardia”, hacen capítulo en la Historia argentina. En el momento de suspender su publicación, preparaba una gran edición extraordinaria para celebrar la efemérides. Es de suponer que los materiales ya recogidos queden guardados hasta su reaparición, que tendrá que ser, como es por las mañanas de buen tiempo, la salida del sol, después de varios días nublados.

Mientras tanto, ahí le quedan estas palabras, escritas por unas manos que, hace 25 años, escribían en sus páginas, las primeras gacetillas, tan vacías de méritos como llenas de ilusión.
Sobre o xornal La Vanguardia de B. Aires
Mais sobre a orixe da Vanguardia
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Libros, prensa, cultura, arte. - Publicado o 23-01-2010 01:27
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