A. C. Irmáns Suárez Picallo - Sada


Este blogue nace co obxecto de difundir a actividade da A. C. Irmáns Suárez Picallo, así como de recuperar e por a disposición do público diversos materiais de interese sobre o noso pasado,ao tempo que damos a coñecer os artigos escritos por Ramón Suárez Picallo e outros autores sadenses.
Estruturamos o blogue en varias seccións, nas que terán cabida noticias de actualidade sobre as nosas actuacións, artigos, textos históricos, fotografías...


Visitas (desde o 05/08/2010)





Únete a nós!
comisionsuarezpicallo@gmail.com
 CATEGORÍAS
 GALERÍAS FOTOGRÁFICAS
 RECOMENDADOS
 BUSCADOR
 BUSCAR BLOGUES GALEGOS
 ARQUIVO
 ANTERIORES
 DESTACADOS

ABD-EL-KRIM E RENDICIÓN DA ILLA REUNIÓN
RSP comenta a rendición aos franceses da illa Reunión (ao leste de Madagascar)e aproveita pra dar datos da illa. Ao tempo fala de Abd-el-Krim, lider da independencia do Riff e confinado nesa illa.Posteriormente en xuño de 1947 volve a retomar o tema.


1 de diciembre de 1942

ABD-EL-KRIM: REUNIÓN


Por Ramón Suárez Picallo


Sin mayor resistencia, después de un ultimátum con plazo de dos horas, se ha rendido a las fuerzas de la Francia Combatiente la Isla Reunión. Reunión está situada en el Océano Índico, al este de Madagascar y pertenece al grupo de las Mascareñas, nombre del navegante portugués, que lo descubrió en 1508. Fue isla desierta hasta 1646; en esta fecha el gobernador francés de Madagascar, Pronis, mandó allí, en calidad de confinados a 12 individuos condenados por haberse sublevado contra su autoridad. Después fueron algunos otros franceses y en 1649, la Isla fue colonizada por Francia, con el nombre de Isla de Borbón. Durante la Revolución Francesa, un grupo de patriotas de todo el grupo de las Islas Mascareñas, se reunió para derrocar a las autoridades realistas, y de ahí su actual nombre de Isla de la Reunión. En el período napoleónico se llamó Isla de Bonaparte: la conquistaron los ingleses y la recuperó Francia en 1814.

Poblada originariamente, por confinados, refleja en ella, actualmente, en el carácter, también, un personaje famoso, que se nos vino a la memoria, al leer la noticia de la rendición de la Isla a las fuerzas de las Democracias. El personaje es el famoso Abd-el-Krim, líder de la Independencia del Riff, que quería hacer de su patria una República Democrática Independiente.

Hombre cultísimo, abogado de la Universidad Árabe, completó estudios en Madrid y en París; un hermano suyo estudió la carrera militar en Toledo, y luego se hizo ingeniero de minas. Habla y escribe, a perfección el árabe, el español y el francés. Abd-el-Krim era un devoto hispanófilo. Creía que, por razones históricas y culturales “el mal menor” para su tierra era que España ejerciera en ella su Protectorado. Pero, los militares monárquicos españoles, militares de real antecámara, hicieron de Marruecos, una especie de prebenda para ascender y enriquecerse. Salvo algunas excepciones, Marruecos fue un ludibrio, una especie de patio de Munipodio de aventureros y espadones.

Abd-el-Krim, defendió como pudo a sus compatriotas en buena amistad con España. Hasta que un día tuvo un incidente con el general español Fernández Silvestre. El espadón español abofeteó en su despacho al patriota árabe, que, como buen árabe, no perdonó la injuria. España pagó con miles de millones de pesetas y con decenas de miles de vidas humanas, la incidencia famosa.

Abd-el-Krim sublevó contra España a las más poderosas tribus rifeñas; entre ellas la de los beniurriaguelos. Se proclamó Presidente de la República del Riff, e hizo una guerra terrible y catastrófica para España. Obtuvo armas modernísimas, algunas compradas a inmorales militares monárquicos españoles. Se dirigió al mundo, explicando su lucha y es famosa una carta suya dirigida al gran patriota nicaragüense César Augusto Sandino, hablándole de sus planes y de sus ideas.

Durante la dictadura del general Primo de Rivera, España y Francia llegaron a un acuerdo y liquidaron la guerra con la toma de Albucermas. El líder moro se refugió en la zona francesa, cuyas autoridades lo confinaron en la Isla de la Reunión. No se volvió a hablar de él hasta la guerra española. Discretamente Abd-el-Krim, hizo saber a las autoridades republicanas que él desaprobaba, rotundamente la actitud del Sultán y del Califa, enviando a sus súbditos a luchar contra la República. Se hicieron gestiones y hasta hubo alguna tentativa de evasión del caudillo, sin resultados.

¿Estaba Abd-el-Krim en la Isla Reunión, al ser ocupada por las fuerzas de las Democracias? ¿Qué hicieron de él? Es una figura legendaria en todo el Riff, y debe desempeñar aún un papel importante allí. Especialmente en el Marruecos español donde puede haber acontecimientos de un momento a otro.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o 1 de decdembro de... 1942)



-------------------------------------------------
3 de junio de 1947

ABD–EL–KRIM


Por Ramón Suárez Picallo

He aquí el famoso guerrillero jefe de las Kábilas Beniurriagueles, que se llamó Presidente de la República del Riff, y que tuvo en jaque durante más o menos cinco años a España y Francia, disputándoles sus dominios en el norte del África, vuelve hacer noticia internacional, en relación con el esfuerzo del mundo árabe, empeñado a estas horas en dar organicidad, sentido político y contenido independiente, a las naciones de estirpe islámica que lo integran.

En efecto, la fuga de Adb–El–Krim, desde el barco francés que lo conducía de su exilio de 21 años de Isla de Reunión al sur de Francia, y su aparición en la ciudad de El Cairo, como huésped de honor y protegido del Rey Farouk del Egipto, tiene todo aquel significado político y diplomático denunciando, por lo demás, en tal carácter, por toda la prensa mundial.

No se trata pues, de una nueva aventura personal del famoso rebelde del Marruecos español, que sostuvo contra la nación “protectora” de su país, una guerra de cinco años, en la que se gastaban anualmente 594 millones de pesetas y pérdidas cuantiosas en vidas y en bienes de España. No se trata de algo más grande y transcendental, vinculado y encontrado con la actualidad europea y medio oriental, complicado y difícil. Abd–El–Krim no es ahora, no lo fue antes, un aventurero. Fue un combatiente por la libertad de su pueblo y una de las más vigorosas figuras de su raza.


UNA BOFETADA

Abd-El–Krim era un gran amigo de España. Él y toda su familia recibieron una completa educación española. Por cultura histórica, por conveniencia política y por otras muchas razones, él sabía que los vínculos de su país con España, llevados con entendimientos, con comprensión y con buen sentido, podían ser de excelentes resultados, siempre que España no enviase a Marruecos, militares llamados “Africanistas” dispuestos a arrasar con los vestigios de una vieja fe y de una vieja cultura, que durante 700 años, contribuyeron a dar esplendor a la mejor historia peninsular durante la alta y baja Edad Media.

Pero eran los tiempos de la Monarquía borbónica, de los militares de camarilla y de los políticos que habían hecho del Marruecos español y de sus dificultades y reyertas, escabel para ascender a posiciones que no merecían por méritos propios. Con uno de esos militares –el General Fernández Silvestre– tuvo que habérselas un día Abd–El-Krim. En pleno despacho de jefe español, a falta de mejores razones, recibió una bofetada en pleno rostro. Cuéntase que al salir del Palacio del Comisariato, el moro notable sintió que le salía sangre por la nariz. La recogió con las manos y la arrojó –a modo de devolución– contra las paredes del edificio. La devolución fue una guerra de cinco años, en la que perecieron dos generaciones españolas.


GUERRA SIN CUARTEL

Los prisioneros, tanto del uno como del otro bando, fueron sacrificados sin la menor consideración a las normas del Derecho Internacional. La peor parte en ello le tocó a España. A tal punto que un capitalista privado, el señor Echevarrieta, de Bilbao, costeó de su particular peculio el rescate de los prisioneros españoles que quedaban bajo el dominio marroquí. En los primeros tiempos, la guerra era sólo contra España, los rifeños lucharon frente a ella con armas modernísimas, con marcas de fábrica de las principales potencias europeas; pero, después se extendió a los dominios de Francia, cuyos habitantes tampoco estaban contentos con su metrópoli.

Fue por ello que en 1925, los estados Mayores de Madrid y de París, planearon una operación militar conjunta para liquidar la rebelión marroquí. Se logró el propósito con la toma de Alhucemas. La Francia de Petain y la España de Franco se encontraron allí frente a las huestes de Abd–El–Krim. Perdió definitivamente la guerra el líder rifeño, quien se entregó a Francia que lo recluyó en la isla de Reunión durante 21 años, de acuerdo con España, con el compromiso de que jamás volviera libre a sus tierras africanas. Recientemente, Francia en forma unilateral, le había concedido venir a su territorio para que repusiera su salud quebrantada, designándole como residencia una hermosa villa provenzal.


LO QUE PUEDE HABER TRAS ABD–EL-KRIM

No estamos, aún en condiciones de hacer conjeturas sobre el origen y las consecuencias posibles de la libertad de Abd–El–Krim, protegido y amparado por el Rey de Egipto. Líder máximo de la Liga Árabe, con ancho y libre camino abierto hacia las tierras que él trató de liberar; pero, no es difícil suponer tras del acontecimiento haya algo más que el legítimo deseo personal de un cautivo de obtener la libertad.

Los árabes, en lucha abierta con la India, en Palestina, en Siria y el Líbano, en el Irak y en otros muchos sitios, carecían de un caudillo con prestigio; el Mufti de Jerusalén sirvió a los nazis y los otros no resuenan con la fuerza heroica y mística necesarias para dirigir una comunidad de pueblos, alentados principalmente por una concepción religiosa. Abd–El-Krim tiene esa fuerza, como combatiente, como político y como hombre culto que sabe a lo que va a dónde va.

Por lo de pronto, hay dos naciones directamente afectadas por la libertad del caudillo de la morería norteafricana: Francia y España, que no lo pueden ver con buenos ojos por las consecuencias que para ellos puede tener.

Los árabes españoles que lucharon al lado de Abd–El–Krim, fueron la base de la ascensión del General Franco al Poder. La mismísima guardia personal del caudillo español, está compuesta por moros “spahis” y el orden franco–falangista en las zonas más difíciles de la Península está guardado con el Tercio y los Tabores africanos. En cuanto a Francia, la situación no es mejor que la de España en este mismo orden de cosas.

Pero, en cambio, ahí está Inglaterra, llevándose lo peorcito en la lucha entre árabes y judíos. Para allá, la aparición del famoso guerrillero rifeño en el caótico mundo que sigue el estandarte verde de Mahoma, es un extraordinario bien de la Providencia, servido en bandeja de plata para seguir la política tradicional en África hecha por “interpósitas personas”, del tipo del famoso Coronel Lawrence.

Mientras tanto, nuestro viejo amigo Abd–El–Krim, líder de la libertad de su pueblo, ha dejado de ser cautivo despreciado de una Democracia, lo cual es muy digno de celebrarse y festejarse por los muy pocos demócratas que aún quedamos en el mundo.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o 3 de xuño de ... 1947)

Mais sobre Abd-el-Krim
Abd-el-Krim
Isla Reunión
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Persoeiros (intelectuais) - Publicado o 01-12-2009 00:03
# Ligazón permanente a este artigo
Chuza! Meneame
Deixa o teu comentario
Nome:
Correo electrónico: (Non aparecerá publicado)
URL: (Debe comezar por http://)
Comentario:
© by Abertal