A. C. Irmáns Suárez Picallo - Sada


Este blogue nace co obxecto de difundir a actividade da A. C. Irmáns Suárez Picallo, así como de recuperar e por a disposición do público diversos materiais de interese sobre o noso pasado,ao tempo que damos a coñecer os artigos escritos por Ramón Suárez Picallo e outros autores sadenses.
Estruturamos o blogue en varias seccións, nas que terán cabida noticias de actualidade sobre as nosas actuacións, artigos, textos históricos, fotografías...


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ROOSEVELT
Franklin Delano Roosevelt (1882 ? 1945) o trixésimo segundo Presidente dos Estados Unidos foi tamén o único en gañar catro eleccións presidenciais nesa nación.
RSP foi un entusiasta de dito persoeiro como se pode ver nos numerosos artigos que lle adicou. Cando escribe o terceiro artigo que presentamos tal día como hoxe, pero de 1943 RSP comenta o posible cargo que debe ocupar o seu admirado presidente Roosevelt no caso de non se presentar a unha cuarta elección como presidente dos EE.UU. A raíz do seu pasamento, RSP adicaralle varios artigos en lembranza "dun dos máis grandes valores civis e espirituais que produxo civilización cristiana de tódolos tempos".Recollemos o referido a unha homenxae no 2º cabodano en Santiago de Chile en 1947 e outro, no que lembra nunha breve crónica a importancia e significado da sua figura, aos seis anos da sua morte, que aconteceu un 12 de abril de 1945.



9 de enero de 1943

LA GRAN VOZ OPTIMISTA


Por Ramón Suárez Picallo

El Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, Franklin Delano Roosevelt, tiene la virtud de levantar las almas y los corazones, cada vez que deja escuchar su palabra en el mundo. Es la palabra sencilla y patriarcal del padre político, y de la esperanza de millones de almas, para las cuales, el sol de la libertad significará la aurora, después de la noche larga y tenebrosa, de la esclavitud y de la opresión.

De ahí que su Mensaje inaugural de la 78ª Legislatura de su país, esté siendo transmitido al mundo en 26 idiomas, desde centenares de radios inglesas y americanas divulgando a todos los puntos de la rosa de los vientos, su fe en la Victoria y su rotunda promesa de ?atacar duro y al corazón? y de emprender esta magna tarea a favor de los pueblos oprimidos que habrán escuchado el alto y esperanzado mensaje a inicios del presente año.

Es de suponer el angustiado interés, con que los hombres y los caminos que llevan a Tokio, a Roma y a Berlín, recibieron el mensaje del gran demócrata, sabiendo, como saben que su autor no promete en balde. Ayer por la tarde, llevaba ya ciento treinta y cinco transmisiones para consternación y asombro de los opresores, que, frente a él, no pudieron oponer más que sus habituales adjetivos injuriosos, señal inequívoca de su falta de razones para contestarlo de mejor manera. La gran voz optimista de Roosevelt ha resonado en el mundo con acentos proféticos y ha levantado la moral democrática a las regiones de las esperanzas a punto de ser cumplidas.

Fue la suya, la palabra encendida de Fe, que la humanidad escucha siempre reverente. ¡Porque nunca es pronunciada en balde!


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Chile o 9 de xaneiro de... 1943)


3 de julio de 1943

SIN COMPENSACIÓN


Por Ramón Suárez Picallo

El Presidente Roosevelt acaba de dar una nueva prueba de la generosa bondad de su corazón y de su espíritu. En uso de una facultad constitucional que le es privativa, ha conmutado la pena de muerte de Max Stephan que, en cumplimiento de sentencia de Tribunal Competente debía haber sido ahorcado ayer, en una prisión de Detroit.

El reo, alemán de filiación nazi, naturalizado en los Estados Unidos, había protegido, alojado y ocultado en su casa, a un prisionero de guerra fugitivo; su acto está calificado y tipificado en todos los códigos de Justicia Militar del mundo, como delito de traición, y, en tiempo de guerra, castigado con la pena de muerte, previo un juicio sumario o sumarísimo.

El proceso de Stephan ha durado un año; se tramitó con toda clase de garantías procesales para el acusado en el ejercicio del derecho de defensa. Hubo las apelaciones que concede la Ley y la sentencia, en última instancia, fue de pena capital.

El gran Presidente y magnífico demócrata, evitó la ejecución, en un gesto magnánimo, misericordioso y cristiano, tanto más admirable, cuanto que no tiene compensación alguna en el bando enemigo al que sirvió el beneficiario.

Efectivamente, en el bando totalitario, tales gestos son inconcebibles. Allí se fusila a los rehenes como represalia; se arrasan y queman pueblos enteros, cuando no se puede descubrir o individualizar a un solo culpable; no hay forma legal alguna de proceso, y, la pena de muerte, se aplica a mansalva por fallas minúsculas, normalmente castigadas con multa o con arresto menor.

Los datos, cifras y detalles, que cada día se revelan entre los crímenes cometidos en los países ocupados por lo totalitarios, contra toda ley y contra todo Derecho, ponen los pelos de punta y no pueden menos que inspirar un clamor de Justicia o de venganza. El propio Presidente Roosevelt tuvo que informar, hace poco, sobre uno de estos crímenes cometidos contra un grupo de muchachos de su país: el fusilamiento, en Tokio, de los aviadores norteamericanos que eran típicos y jurídicamente prisioneros de guerra amparados por el Derecho Internacional.

De ahí que resulte más admirable este gesto de Roosevelt, como contraste y comparación entre dos mentalidades, dos maneras de sentir la justicia y dos maneras de estimar la vida humana.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Chile o 3 de xullo de... 1943)


9 de noviembre de 1943

FRANKLIN DÉLANO ROOSEVELT, EL SUPER PRESIDENTE


Por Ramón Suárez Picallo

Muy urgente, muy interesante y muy auspicioso, resulta, para todos los demócratas del mundo, el telegrama de la U.P., publicado en ?La Hora? de ayer, en primero y muy destacado lugar, acerca del puesto que, posiblemente, ocupará el actual Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, Mr. Franklin Délano Roosevelt, en el caso de que no vuelva a ser, por cuarta vez, el Jefe de su Estado.

Observadores políticos muy competentes de Washington, prevén que Wendel Willkie será candidato a Presidente de la República norteamericana, con muchas posibilidades de triunfar en la contienda elctoral. Su posición internacional, su antiaislacionismo, su visión de la Humanidad que viene, expresada en su libro ?Un mundo?, y colaboración en la obra del contrincante, lo colocan en el primer plano político de su país, a menos que Mr. Roosevelt acepte cubrir un cuarto período presidencial.

En el supuesto de que la cosa ocurra ?que Roosevelt no vaya a una cuarta Presidencia? se insinúa, en el telegrama que comentamos, la posibilidad de que el gran demócrata, ocupe un cargo que supere, en jerarquía y en interés internacional, al que ocupa actualmente, como Jefe de la Gran República del Norte.


JEFE Y DIRECTOR DEL MUNDO EN LA PAZ

¿Cuál podría ser ese cargo? Es evidente que en Moscú y antes y después de Moscú, se ha pensado en organizar, asegurar y garantizar la paz mundial, mediante la creación de un organismo de seguridad colectiva, que tendrá el carácter de un super Estado, con fuerza jurídica y ejecutiva bastantes para impedir nuevas agresiones y asegurarle a todos los hombres del mundo una vida pacífica, trabajadora y fecunda, regida por las cuatro famosas libertades proclamadas por Franklin Délano Roosevelt: Libres para creer, libres para pensar, libres de la miseria y libres del temor.

No se trata -¡se ha dicho ya!? de resucitar la Sociedad de Naciones débil, claudicante, ?componedora?, burocrática, sin calor ni emoción humanas, que languideció a la vera del Lago Lehman de Ginebra, al margen y muy por debajo, de las angustias del mundo contemporáneo. ¡No! Se trata de una cosa nueva, viva, operante y creadora, extendida a todo lo ancho y a todo lo largo del mundo dispuesta a impedir que renazcan el chantaje, el desorden y la inmoralidad internacionales, al amparo de la cobardía y de la negligencia.

Hemos dicho super Estado y hemos dicho bien. Porque en tal organismo habrán de delegar y declinar, los estados nacionales y particulares una parte de su soberanía, en beneficio de soberanías menores y débiles, y en pro de una más justa y equitativa distribución de los bienes, que, en conjunto, posee la Humanidad, como reserva brindada por Dios o por la Naturaleza ?como se quiera? a los hombres de buena voluntad.

Un super Estado, con una super dirección ejecutiva, encarada en un hombre, al que queremos llamar el super Presidente.

¿Es ese el cargo en que se piensa colocar a Mr. Delano Roosevelt, según el telegrama de nuestra referencia? Lo es ciertamente, y, digamos desde ahora, que con la conformidad, la alegría y el beneplácito internacionales.


EL HOMBRE PARA EL PUESTO

Agreguemos, en seguida, que, en ninguna época de nuestra Historia conocida se dio, en tan perfecta simbiosis, el hombre para el puesto así como el puesto para el hombre. Mr. Roosevelt, por su tolerancia cristiana, su ancha comprensión de los problemas políticos y sociales contemporáneos, la universalidad de su humanismo, y su honesta, ingénita y profunda bondad personal, está llamado a esa alta misión internacional: A que los ciudadanos gobernantes y gobernados de todos los países, digan de él, con emoción filial: ?Nuestro Presidente?. El super Presidente del mundo en paz.

Nos damos perfecta cuenta de lo que tal cosa significa para el pacífico, bondadoso y hogareño vecino de Hyde Park. Él fue, y es hoy, el gobernante de la tierra más abrumado y cargado de deberes y responsabilidades. Humanamente, tiene derecho a vivir los últimos años de su vida magnífica -¡quiera Dios que sean muchos!? acogido al sosiego y a la tranquilidad de su predio familiar. Pero, por otra parte, tiene el duro deber de vigilar y velar para que el gran sacrificio, no sea estéril. ¡Y cumplirá ese deber, como cumplió todos los otros!

Para América, la alta y trascendental misión que, en la noticia comentada, se le atribuye al Gran Patriarca de la Democracia mundial, reviste una innegable. ¡Quiere decir, nada más ni nada menos, que el más nuevo de los continentes conocidos, asume, representado por Mr. Fraklin Delano Roosevelt, la capitanía suprema de la Humanidad!

En su rol, y bajo sus banderas, nos inscribimos desde ahora, para navegar en sus naves, emproadas hacia los mares del futuro para un viaje de mil años o de más años aún.

¡Capitán Roosevelt! A vuestras órdenes hacia todos los puntos de la Rosa de los Vientos.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Chile o 9 de novembvro de... 1943)



20 de abril de 1947

HOMENAJE A ROOSEVELT


Por Ramón Suárez Picallo

Hoy, a las 10 de la mañana, la Alianza de Intelectuales de Chile, rinde un homenaje público a la memoria de Franklin Délano Roosevelt el inolvidable Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, el Evangelista de las Cuatro Libertades, el bondadoso y sencillo humanista, el estadista de relieve universal y el que quiso ser conductor de la Humanidad hacia metas de paz, de libertad, de democracia y de justicia social.

El acto tendrá lugar en el Teatro Imperio y el programa, preparado con exquisito buen gusto, indica su carácter severo, cívico y religioso a la vez, como cuadra el recuerdo de uno de los más grandes valores civiles y espirituales que produjo la civilización cristiana de todos los tiempos. Aparte de los obligados discursos, que serán necesariamente cortos, los Coros de la Universidad de Chile, ofrecerán obras escogidas y altamente simbólicas de Vittoria, Palestrina, Bach y Davidson, algunas de las cuales -como ?O Vos Homnes?? viene admirablemente al carácter y significado del acto que se realiza.

El ?Atended?, ?Escuchad?, que refiriéndose a la alta palabra y al conmovido llamamiento, llevó al pentagrama el insigne compositor Vittoria, pueden ser referidos también a quienes ahora quieren desatender y no seguir escuchando la palabra -viva aún en el alma del mundo desquiciado? del presidente muerto.

Por lo demás, el grande hombre gustaba mucho del canto religioso en el que tomaba parte cada vez que podía. Como un simple vecino de Hyde Park, iba los domingos a los oficios de su modesto templo, y en el momento de cantar, era uno más entre su servidumbre, sus jardineros y sus convecinos, en el libro de salmos abierto entre sus dedos y como Presidente de los estados Unidos lo recordarán muchos de nuestros lectores, porque lo vieron en la película histórica ?después de la entrevista con Churchill, celebrada en pleno Atlántico, para dictar aquella carta- hoy olvidada y desatendida, que dio a la última guerra objetivos y fines trascendentales, tuvo lugar en la cubierta de un gigantesco acorazado un oficio religioso al que asistieron los dos grandes estadistas. En un momento dado más de dos mil marinos, con voces vigorosas y juveniles, entonaron el ?Populus meus? y entre todas aquellas voces era una de las más audibles la del Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, impetrando para su pueblo la gracia, la ayuda y la misericordia divinas. ?Confírmanos Dómine misericordiam tuam?. Mientras tanto practicaba él el dicho que reza: ?A Dios rogando y con el mazo dando?; trocaba a su pueblo en ejército combatiente por la conquista de ideales generosos, le infundía una mística empapada de trascendente humanidad y conquistaba para su Patria un primer puesto en la estimación del todo el género humano.

¿Qué queda hoy de todo aquel glorioso patrimonio en los propios Estados Unidos? No queremos hacer un resumen del saldo. Pero hemos de afirmar, eso sí, que hay y que habrá siempre un inolvidable recuerdo de la época histórica y crucial que encabezó, interpretándola a cabalidad, Franklin Délano Roosevelt. Y que cuanto se intente o haga para borrar aquel recuerdo ?quien quiera que se proponga llevar a cabo la ingrata e injusta empresa? no obtendrá mayor resultado que el que lograría quien quisiese ponerle compuertas al mar.

En todo el mundo, pero singularmente en América, la vida y la obra, las doctrinas y las actitudes de Roosevelt, tienen el prestigio y la jerarquía de lo que no muere con la muerte física de su protagonista. De ahí los homenajes que ahora se le tributan en el segundo aniversario de su deceso, a modo de afirmación de su inmortalidad en el corazón y en el espíritu de sus contemporáneos.

En este sentido, la Alianza de Intelectuales chilenos, interpreta hoy, al honrar la memoria de Roosevelt, el mejor sentimiento de su pueblo y de todos los otros pueblos de América y del mundo, que esperan, aún de la realización del pensamiento roosveltiano, la paz, la justicia y la democracia verdadera, bienes inestimables pero ausentes de la ancha y larga faz de la tierra.


12 de abril de 1951
COSAS DE AYER

ROOSEVELT Y LA HISTORIA


Por Ramón Suárez Picallo

Franklin Délano Roosevelt pasará a la historia con caracteres nítidos y definidos. De todas las figuras brillantes que se destacaron durante el dramático período de la Segunda Guerra Mundial, ninguna ha significado tanto para el corazón de los pueblos del mundo como la del gran estadista norteamericano.

No se trata de descubrir en estas líneas las bien conocidas innovaciones que puso en práctica en todos los terrenos de la convivencia nacional e internacional. Recordamos hoy, en el sexto aniversario de su muerte, ocurrido el 12 de abril de 1945 en Warm Springs, al hombre que se llamó Franklin Délano Roosevelt.

Pocos seres han tenido más tareas difíciles y más problemas que enfrentar y vencer. Quizá el vigor de Roosevelt, oriundo de la pequeña localidad de Hyde Park, emanara no sólo de la herencia de sus antepasados holandeses, sino también de ese íntimo contacto con la tierra, que tuvo desde sus primeros años.

En e terreno internacional, junto a su comprensión para todos, sabía también ser implacable con aquellos arrogantes grupos agresivos que se envanecían de sus pasajeros triunfos en los campos de batalla y de la política. Fue así como en Casablanca se forjó la fórmula de hierro de la rendición incondicional, la cual tuvo por resultado galvanizar a las masas, fijando para siempre el objetivo de las Naciones Unidas en Europa y Asia.

Murió antes de ver completamente establecida una paz que aún no se ha logrado. ¿Habría influido él en la solución definitiva de los conflictos que nacieron de la guerra pasada? ¿Cómo habría zanjado las dificultades actuales?

Su muerte dejó sin respuestas estas preguntas. Hoy, después de seis años, el mundo sigue recordando este hecho con el dolor que se siente la muerte de un amigo.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Chile o 12 de abril de... 1951)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Persoeiros (políticos) - Publicado o 09-11-2009 12:18
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