A. C. Irmáns Suárez Picallo - Sada


Este blogue nace co obxecto de difundir a actividade da A. C. Irmáns Suárez Picallo, así como de recuperar e por a disposición do público diversos materiais de interese sobre o noso pasado,ao tempo que damos a coñecer os artigos escritos por Ramón Suárez Picallo e outros autores sadenses.
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REFUXIADOS ESPAÑOIS EN MÉXICO

As primeiras oleadas de refuxiados españois da guerra civil chegaron a México nos buques Sinaia, Ipanema e Mexique. Os historiadores estiman que México acolleu cerca de 25,000 refuxiados españois entre 1939 e 1942.RSP comenta e resume un artigo que sobre o tema publica a revista "Selecciones del Reader´s Digest" de novembro de 1943.


8 de noviembre de 1943

LOS REFUGIADOS ESPAÑOLES EN MÉXICO


Por Ramón Suárez Picalllo

En el último número, correspondiente a noviembre, de “Selecciones del Reader’s Digest”, se publica en su primera página y siguientes, un documentado artículo de Michael Scully, sobre la labor de los refugiados políticos en México y su aportación a la riqueza, al progreso y a la cultura de la gran República Azteca.

“Emigrados que enriquecen a su nueva patria”, titulase el referido trabajo y se refiere a los refugiados de diversas nacionalidades europeas asoladas por el fascismo; pero, su parte más importante está dedicada a los españoles republicanos, por ser ellos el mayor número, y los de más fácil adaptación en aquel país, además de haber sido los que más pronto dieron resultados.

Mr. Scully, deduce del experimento mexicano importantes consecuencias para la post-guerra; y, asegura que la Junta de Asilados políticos, que asesora el Presidente Roosevelt, cree que esas inmigraciones europeas, habrán de contarse después de la paz, por millones, destinadas a insuflar vida nueva a un grupo de países latino americanos poco poblados.

Excusado es decir, que el artículo de la popularísima revista norteamericana, con un tiraje de 8 millones de ejemplares, ha causado muy viva satisfacción entre los demócratas españoles de todo el Continente, así como en los medios democráticos americanos que, al terminarse la guerra española, sostuvieron que América era el refugio, natural y casi obligado, de los primeros combatientes de esta guerra, acreedores por su esfuerzo y su sacrificio al amparo y la protección de las Democracias Americanas. Y se destaca más ese artículo, teniendo en cuenta, que “Reader’s Digest”, no se ha distinguido, ciertamente, por su estimación a la los republicanos españoles, víctima, como otras muchas personas, instituciones y periódicos, de la leyenda de “rojos comunistas” y “desaforados” con que una propaganda desleal, muy intensa y muy bien pagada, cubrió a los combatientes de la España Republicana.

Por eso, y en virtud de especiales requerimientos que nos fueron hechos reproducimos, resumidos, algunos párrafos del artículo referentes a los refugiados españoles en México: son los siguientes:

EN LA INDUSTRIA

Poco después de caer Barcelona en poder de Franco el año 1929, llegaron a la capital de México, entre otros emigrados españoles, dos jóvenes que habían ocupado altos puestos en la gran fábrica de automóviles Hispano Suiza. Uno de ellos, Francisco Cárdenas, había sido ingeniero jefe en los talleres de esa casa en la capital catalana; el otro Ramón Costa, el de subdirector. Pero, al llegar a México, todo eso era ya mero recuerdo de pasadas grandezas, y los dos emigrados se las vieron y desearon para reunir los pesos y conseguir el crédito que les permitiera comprar un equipo de maquinaria usada y establecer un modestísimo taller de reparaciones.

Cárdenas, empezó a reparar motores asmáticos; Costa, se lanzó a la calle en busca de negocio con la voluntad indomable de un conquistador que, en vez de espada, usase estilográfica. En sus correrías comerciales acertó a caer en las oficinas de Manuel Suárez dueño de la Eureka, fábrica de placas de asbesto-cemento, para tejados y otros materiales cuya producción es una de las grandes industrias mexicanas.

-¿Podrían ustedes reparar esto?– preguntó Suárez a Costa, mostrándole algunas máquinas de cortar y moldear.

-¡Ya lo creo!– repuso Costa. Y también podemos ahorrarle dinero, construyendo otras nuevas… y mejores.

Facilitó Suárez los fondos y los dos españoles se pusieron a la tarea. ¡Les sonreía un nuevo porvenir! No tardaron en aparecer sobre la mesa del industrial, planos tentadores que Cárdenas dibujaba por la noche. Vinieron luego las conferencias. A estas fechas, el trío ha establecido ya la primera fábrica de herramientas mecánicas que haya existido al sur del río Grande. En la sala de ventas de la Eureka ronronea una gran acepilladora que va adelgazando suavemente un largo eje de acero hasta la milésima pulgada precisa. Tiene la nueva fábrica 170 obreros, ocupados en la producción de otras máquinas. Los más son emigrados, peritos en sus respectivos oficios, pero hay unas cuantas docenas de mecánicos del país que, al transformarse de utilizadores de máquina en sus constructores, forman la vanguardia de una nueva clase de “trabajadores industriales mexicanos altamente especializados”.

EN LA AGRICULTURA

“Han llegado a México casi 4.000 labradores españoles, en su mayor parte. He sido testigo, en más de un caso de lo valioso de su aportación. En el estado de San Luis Potosí, cuyas ricas tierras vírgenes se han hecho accesibles por la reciente construcción de nuevos caminos, he visto a seis familias que han emprendido lo que me parece ejemplo único de cooperación capitalista. Las leyes mexicanas limitan la posesión de tierras por nuevos propietarios a 150 hectáreas como máximo.

“Una finca de esa extensión proporciona, excelente medios de vida a una familia”, me decía José Paz, hablando en nombre de la colonia. “Pero, calculamos que aún saldríamos mejor parados con nuestro plan semicooperativo y lo emprendimos”.

Los seis cabezas de familia compraron a plazos terrenos colindantes. Ya en posesión de 900 hectáreas se unieron para construir un sistema común de riego y formaron una segunda compañía independiente para comprar camiones y maquinaria que alquilan a los socios, según turnos convenidos de antemano. Dos terceras partes de los que fueron matorrales están ya plantados de maíz y de caña.

Las industrias del suelo tienen en México, país agrícola por excelencia, el más brillante porvenir. Emilio Pando, conocido vinicultor español, a quien se asoció el ex presidente Abelardo Rodríguez, se estableció en la Baja California, instaló nueva maquinaria, construyó nueva bodegas e hizo cambios en algunos tipos de vinos. Luego emprendió una campaña nacional de publicidad para popularizar los “Vinos de Santo Tomás”, de la casa Pando, que ya se venden por todo México.

EN LA INSTRUCCIÓN PÚBLICA

“En el campo de la cultura, se han hecho grandes progresos tanto en la instrucción pública como en las ciencias, gracias a la acertada visión de un hombre que supo aquilatar o que los emigrados podían representar para el adelanto nacional.

En 1938, el escritor y diplomático mexicano, don Alfonso Reyes, se interesó por la suerte del primer grupo de intelectuales españoles que llegó a México, y los ayudó a fundar la Casa de España, instituto que ofrecía cursos superiores a un minoría de estudiosos jóvenes mexicanos.

El éxito de la empresa hizo que Reyes soñara en acometer otra que abarcase el campo de la instrucción pública nacional.

El sueño se hizo realidad en 1940. La Casa de España quedó convertida en el Colegio de México con quince profesores mexicanos diecisiete españoles, dos franceses y un checo. El Colegio de México, ha recibido subvenciones del Gobierno mexicano y de la fundación cívica denominada Fondo de Cultura Económica. También han contribuido a su sostenimiento la Fundación de Rockefeller, la de Carnegie y la de Guggenheim.

El Colegio de distingue por la particularidad realmente única, de no tener otro edificio que el destinado a sus oficinas. Su dinámico programa consiste en averiguar las necesidades culturales de la vida mexicana y satisfacerlas dondequiera que existan. Sus médicos, han establecido en la Universidad Nacional laboratorios de Física y Patología, y se dedican a estudiar los remedios de los herboristas y otros arcaicos secretos indios, con la esperanza de redescubrir nuevos principios y efectos terapéuticos hoy perdidos.

Los profesores del Colegio de México, dan cursillos en las universidades de provincia y dictan en diferentes ciudades conferencias sobre Economía Política, Higiene y otras materias en las cuales son autoridad. Un grupo de profesores se ha dedicado a organizar las muchas y valiosas, pero caóticas bibliotecas mexicanas y a enseñar su acertado manejo a los jóvenes del país. Otros han escrito o traducido unas cincuentas obras que abarcan lo último que se ha dicho en materias culturales y científicas. Publicadas por el Colegio a precios económicos, han hallado calurosa acogida en la juventud estudiosa de toda la América Latina”.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Chile o 8 de novembro de... 1943)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Segunda República Española - Publicado o 08-11-2009 14:07
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