A. C. Irmáns Suárez Picallo - Sada


Este blogue nace co obxecto de difundir a actividade da A. C. Irmáns Suárez Picallo, así como de recuperar e por a disposición do público diversos materiais de interese sobre o noso pasado,ao tempo que damos a coñecer os artigos escritos por Ramón Suárez Picallo e outros autores sadenses.
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Brasil na 2ª Guerra Mundial en 1943
14 de diciembre de 1943

BRASIL EN GUERRA


Por Ramón Suárez Picallo

En su día, cuando el Brasil, agredido en su soberanía, en sus vidas y en sus bienes, se declaró en estado de guerra, con el Eje totalitarismo –que entonces era aún tripartito y sin partir– hemos destacado, en este mismo lugar, la enorme importancia estratégica, política y diplomática, que tenía para todo el Continente Americano, la viril decisión de la gran República Atlántica.

Eran en los tiempos, aún indecisos acerca del cual habría de ser el escenario en el que las Naciones Unidas, iniciarían su ofensiva. El Mariscal Rommel, su famoso “Afrika Korps” y sus segundones italianos, campaban por sus respetos en casi toda la cuenca Mediterránea, teniendo como estribo y trampolín el Continente Negro. Dakar, y todo el resto del África francesa, eran un angustioso enigma, debruzado sobre el Atlántico, pendiente sobre el Brasil, que le es fronterizo, mar por medio. Soñábamos despiertos con África, y hubimos de señalarlo, ya entonces, pese a todo, como punto de partida y arranque, para las penúltimas jornadas de esta guerra, acerca de cuya victoria final, nunca hemos dudado, ni siquiera antes, ni después, de Dunkerque. La declaración de guerra del Brasil a las potencias del Eje, vino a cerrar de este lado del Atlántico el portillo más peligroso que el Hemisferio Occidental podía ofrecerle al nazifascismo para que penetrase por él en nuestro mundo americano. Posteriormente la victoriosa invasión norteamericana de África, con la expulsión total de las fuerzas militares nazis y fascistas de allí, interceptó el otro extremo del peligroso camino, y, ambos acontecimientos –fundados en el mandato imperativo de la Geografía– variaron la trayectoria total de la guerra y de sus operaciones, hacia objetivos y metas opuestas y antípodas.


COOPERACIÓN

Cuando se escriba, libre y ampliamente, sin las limitaciones que impone el secreto militar, la Historia de esta guerra, la cooperación brasilera a la causa de las Democracias, como consecuencia de su actitud, firme y resuelta, tendrá que ocupar muchas y muy nutridas páginas en ella. Cooperación en cosas, cooperación en puntos estratégicos, cooperación, como vigía y atalaya, en la costa sur occidental del gran mar padre, y ahora, cooperación en pertrechos y en hombres; sin contar con la aportación diplomática, ciertamente, cuantiosísima de la Cancillería Carioca, desde la histórica Conferencia de Río de Janeiro hasta el día de hoy.

De todo ello se habla ahora en toda la América, a raíz de la llegada de unidades avanzadas de choque del Ejército brasilero, al Norte de África, a donde debemos suponer que no van para hacer turismo, sino que van a hacer cosas de mayor importancia y trascendencia. La noticia procede de altas fuentes de Washington, donde ha sido cumplidamente elogiada en todo su valor y significado, teniendo en cuenta que el Brasil puede aportar un valioso contingente humano, del cual las unidades enviadas, serían un mero anticipo.


RECONOCIMIENTO

El reconocimiento en los medios oficiales de la capital de los Estados Unidos hacia la cooperación brasilera es amplio, explícito y generoso.

Efectivamente, en el Departamento de Guerra –a la hora en que escribimos estas línea – se espera un comentario de Mr. Simson sobre el asunto, mientras en otros círculos parlamentarios y políticos se manifiestan muy complacidos. Así, por ejemplo, el diputado Mr. Overton Brooks, miembro de la Comisión de Asuntos Militares de la Cámara de Representantes, que recién regresa de un viaje por el Brasil, después de subrayar la importancia de la aportación brasilera en caucho, metales y otros materiales esenciales para la victoria de la guerra, refiriéndose a la llegada de tropas brasileras al África, hace la siguiente afirmación:

“Recibimos bien esta noticia, especialmente, porque lo que en ella se indica, se hizo voluntariamente y, porque expresa, por ende la perfecta cooperación del Brasil, y su deseo de compartir el peso de la guerra”.

La declaración es justa, está muy puesta en razón, y viene muy oportunamente; por muchas cosas, pero, muy especialmente, por constituir un decoroso y autorizado desmentido, a otras, declaraciones menos leales, menos circunspectas, y menos honestas, hechas por otros parlamentarios norteamericanos, con vistas -¡lo sabemos perfectamente! – a ciertos aspectos de política interna de oposición a Roosevelt, en las que, torpe e injustamente, se infiere inmerecido agravio a las Naciones democráticas latinoamericanas, para elogiar, de refilón, sistemas no democráticos y filototalitarios. Nos referimos, naturalmente a los Butler y a los Summer, que siguen pensando que con “libros de cheques” se arregla todo, como cuando sus compinches de Wall Street, fomentaban dictaduras y corrompían dictadores para hipotecar soberanía y torcer los designios democráticos de varias naciones.

La viril actitud del Brasil en guerra, y la de otras muchas naciones que aportan cuanto les es dado aportar a la causa común, así como los comentarios que tales actitudes suscitan en los medios democráticos autorizados, son una alta satisfacción moral, y valen por una enérgica protesta.

(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile, tal día como hoxe pero de... 1943)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Segunda Guerra Mundial - Publicado o 14-12-2014 01:36
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