A. C. Irmáns Suárez Picallo - Sada


Este blogue nace co obxecto de difundir a actividade da A. C. Irmáns Suárez Picallo, así como de recuperar e por a disposición do público diversos materiais de interese sobre o noso pasado,ao tempo que damos a coñecer os artigos escritos por Ramón Suárez Picallo e outros autores sadenses.
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DÍA DE GALICIA (en 1943)
25 de julio de 1943

DÍA DE GALICIA


Por Ramón Suarez Picallo

Hoy, día de Santiago Apóstol, celebra Galicia su Fiesta Mayor. Cuando en la última mitad del siglo XIX lanzó Galicia, hacia todos los confines del mundo, sus grandes oleadas migratorias, y quiso buscarse un día del año, en el cual, pudieran sus hijos peregrinos, evocar el recuerdo de la Tierra Madre y prócer, fue señalado el 25 de Julio, como fecha-resumen de toda su tradición, su historia y su espiritualidad, bajo la advocación de la ciudad docta, santa y augusta de Compostela.

La efemérides recuerda el descubrimiento de la tumba marmórea de Sant Iago el Mayor, hijo de Zebedeo y amigo y discípulo de Jesús, en un bosque de las tierras de Iria Flavia, colocada allí en el año 37 de nuestra era, por amigos y devotos del primer cristianizador de las Españas, después de haber sufrido martirios y muerte, por decapitación, en Judea, de regreso de su viaje apostólico. El hallazgo, precedido por anuncios astrales, fue comunicado “urbi et orbi” a toda la Cristiandad, en el año 732 y llevó, hacia el recanto noroestano de Iberia, en el extremo de Finisterre, frente al inmenso “Mar tenebroso”, a lo más inquieto, culto y apasionado de la Europa de la época.

De él nació la ciudad de Santiago de Compostela, que había de ser en el decurso de los años y de los siglos, una de las urbes más originales y más universalmente conocidas de la Cristiandad, por su condición de Ciudad apostólica, como Roma y Jerusalén. Durante los siglos XI, XII, XIII y XIV, la visitaron reyes y guerreros, poetas y prelados, artesanos y artistas, santos y campesinos, dejando ahí jirones de su fe, testimonio de su inspiración, y obras concretas de su trabajo manual en granito vivo duro y eterno.

Con el nombre de “Jacobusland” (tierra de Jacob) brilló Compostela en el firmamento medieval de Europa, como brillan hoy, en las almas de los gallegos las Estrellas que anunciaron su nacimiento: “Campus Stellae” “Campo de las estrellas” “Compostela”.


PERSONALIDAD

Galicia, que abarcaba en la antigüedad prerromana las actuales provincias de A Coruña, Lugo, Ourense y Pontevedra, parte de Asturias y León y el Norte de Portugal, tiene una vieja y destacada personalidad en el conjunto de los pueblos peninsulares ibéricos. Poblada por los celtas, se ha demostrado en recientes investigaciones arqueológicas el alto grado de cultura en que la hallaron los romanos cuando la conquistaron y la latinizaron.

En el orden social, las tribus célticas de Galicia practicaban el colectivismo: el régimen político descansaba en las asambleas populares, y eran las mujeres las que ejercían las funciones ejecutivas y directivas: era el régimen del Matriarcado. Su religión, pagano-panteísta, tenía por deidades mayores el Sol, el Aire, el Fuego, la Tierra y el Mar; los dioses menores estaban representados por los frutos y había, además, el culto de los “dioses lares” representados por los muertos de la familia y de la tribu. Tuvo relaciones internacionales con otros pueblos de la misma estirpe, Armórica, Cornubia, Cambría, Escocia, Eirin y la Isla de Man, que hablaban todos el gaélico.

Roma, conquistó a Galicia después de grandes luchas; le dio su lengua, su Derecho y muchas de sus instituciones. Galicia fue el país más completamente romanizado de España. Aparte del Derecho común español, codificado, Galicia conserva aún hoy, normas vivas de Derecho consuetudinario de origen romano directo, y su lengua es neolatina purísima.

Con las invasiones germánico-bárbaras, los suevos se instalaron en Galicia, que la tuvieron como reino independiente durante cerca de 200 años. Tuvieron por capitales Tuy, Betanzos, Lugo y Allariz. Créese que por virtud de las predicaciones de Santiago el Mayor, Galicia acogió el cristianismo desde los primeros tiempos; pero, quiso adaptarlo a sus modalidades espirituales, paganizándolo. De ahí que fuese gallego el primer gran heresiarca de la Iglesia Católica: Prisciliano, que después de muchas aventuras reformadoras en España fue decapitado en la ciudad de Tréveris, en Alemania, a fines del siglo V . Agunos eruditos historiadores aseguran que los huesos que se veneran en Compostela, como del Apóstol Santiago son los Prisciliano, traídos allí secretamente por sus discípulos que eran muchos y muy poderosos.

Las invasiones árabes, apenas afectaron a Galicia: las zonas que lograron ocupar, sólo los soportaron 70 años más o menos. Por el contrario Galicia fue el gran refugio cristiano de Iberia. Participó en las luchas de la Reconquista, unida a los reinos de Asturias y León. ¡Compostela era entonces, el gran centro de la Cristiandad no sólo en España, sino de toda Europa! En muchos momentos, más importantes aún que Roma.

Galicia se opuso, con las armas en la mano a la Reina Isabel la Católica: tomó el partido de doña Juana la Beltraneja, que defendió en una guerra civil por espacio de 14 años. Fue Jefe de la resistencia gallega el Mariscal Pedro Pardo de Cela, con su hijo de 18 años. Ambos, después de derrotados fueron decapitados en la ciudad de Mondoñedo, el 18 de diciembre de 1483. Los Reyes Católicos dominaron a Galicia: le impusieron su lengua, sus leyes y costumbres, obligaron la emigración forzosa, talaron sus bosques y la privaron, incluso, de voto en Cortes. Galicia, duramente castigada, cayó en un verdadero sopor de decadencia que duró hasta mediados del siglo XIX en que los poetas precursores (Rosalía, Condal y Curros), los profesores y estudiantes de Santiago, los ensayistas y los investigadores (con los Padres Benedictinos, Sarmiento y Feijóo, a la cabeza) marcaron la base de su renacimiento.


LA GALICIA DE HOY

La obra de los precursores nació de un hecho dramático. Galicia había tomado partido, desde las Cortes de Cádiz, por la Democracia y por la Libertad. Fue verticalmente liberal hasta el absolutismo. En 1846 se organizó en Galicia una insurrección en contra del Dictador Narváez. Participaban en ella, algunos nobles, militares, los campesinos, los marineros de El Ferrol, y los estudiantes de Compostela. Fracasó el movimiento y fueron fusiladas once de sus dirigentes en Carral, camino de Santiago hacia A Coruña, donde iban a ser juzgados.

Los poetas cantaron a los mártires. La Universidad guardó duelo, y las protestas fueron unánimes. Se reivindicó la lengua materna, se hizo teatro, novela y ensayo sobre tierras gallegas. La Geografía, la Historia, el Derecho, la Economía y el folklore fueron estudiados con emoción mística, se centuplicaron los poetas, los pintores, los coros populares y los centros de estudio. Aquel gran movimiento, fervorosamente popular, cultural y democrático, paralelo a sus similares de Euzkadi y Cataluña –con los que mantenía y mantiene fraternal contacto– tuvo su resumen en el Estatuto autonómico de Galicia, que debía ser tratado en el Parlamento español en el momento mismo de producirse la guerra.

Habían participado en su colaboración, la Iglesia, la Universidad, los Partidos políticos de derecha y de izquierda, los organismos económicos, las sociedades obreras y campesinas. Tratábase de un índice de puntos de coincidencia, para hacer de Galicia un organismo político, cultural y administrativamente autónomo, dentro del marco jurídico de la Constitución Republicana Española, en un régimen democrático de amable convivencia social, espiritual y civil.

Pues, bien: todo eso que fue Galicia en el ayer y lo que será en el mañana para continuar su vieja tradición, como comunidad humana, de espíritu, de historia, de lengua y de cultura, es evocado hoy por los hijos diseminados en todo el mundo, al conjuro de una fecha y de una Ciudad: Santiago de Compostela y su bella leyenda y su recia historia, florecida a lo largo de siglos, es la tierra, verde y húmeda, y en la pátina gris, musgosa y venerable de las torres barrocas y de los patios policromados.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile, tal día como hoxe Día de Galicia, pero de...1943)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Galicia - Publicado o 25-07-2014 00:06
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