A. C. Irmáns Suárez Picallo - Sada


Este blogue nace co obxecto de difundir a actividade da A. C. Irmáns Suárez Picallo, así como de recuperar e por a disposición do público diversos materiais de interese sobre o noso pasado,ao tempo que damos a coñecer os artigos escritos por Ramón Suárez Picallo e outros autores sadenses.
Estruturamos o blogue en varias seccións, nas que terán cabida noticias de actualidade sobre as nosas actuacións, artigos, textos históricos, fotografías...


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LOS 120 DÍAS DE SODOMA
Manuscrito original, conocido como «el rollo de la Bastilla».


ENVIDIA DEL ÉXITO PECUNIARIO


Transcribo parte de la noticia, extraída del diario español El País. Estoy inundado por la envidia, y no voy a repetir la tontería de “sana envidia”, porque ningún pecado capital puede ostentar buena salud, aunque en los tiempos que corren impere una generalizada confusión de conceptos y hay quienes encuentran “simpática” hasta la pedofilia.
Doce millones de euros son hoy, en este Chile menesteroso y terremoteado, una cifra difícil de escribir, como a mí me gusta, en palabras: nueve mil millones ciento veinticuatro mil trescientos veintinueve pesos. Me alcanzaría para comprar una parcela de una hectárea, con casa incluida y un perro borzoi o galgo ruso, extraordinaria raza cuyos ejemplares criaron, entre otros conocidos, el intelectual ucraniano, León Trotsky, y el español catalán, Ramón Mercader, su asesino, quien le ultimara (al revolucionario, no al perro) el 20 de agosto de 1940, en México, por orden expresa de José Stalin, a quien no le agradaban ni los gatos… También el conde León Tolstoi empleaba en sus cacerías a este fino y resistente galgo, porque el borzoi cuenta con unas quijadas poderosas, capaces de acabar, en trío concertado, con un oso siberiano… Y con el vuelto o sobrante de esta maravillosa transacción, que desmiente el manido desinterés de los ricachones por el arte, ofrecería una fiesta monumental a mis amigos y compañeros escritores, para que confíen en que algún día, aunque sea dos o tres siglos después de muertos, su arduo ejercicio solitario se verá compensado por el éxito económico que no tuvieron en vida, aun cuando el consuelo que nos asiste sea apenas la incierta inmortalidad de nuestras palabras urdidas en la tela del lenguaje universal.
Lean la nota de prensa, por favor.
El manuscrito de Los 120 días de Sodoma, del Marqués de Sade, fue robado a sus legítimos dueños por un editor sin escrúpulos en 1982. Tras ser escondido, vendido y peleado por dos familias durante un largo litigio judicial, la mítica obra escrita por el Divino Marqués mientras estaba preso por pederastia en la Bastilla, ha reaparecido en Ginebra, y ahora ha regresado a París de la mano de un emprendedor y bibliófilo francés, llamado Gérard Lhéritier, presidente y fundador del Museo de las Letras y los Manuscritos, una institución privada.
El nuevo propietario del pergamino sádico asegura haber dedicado tres años de negociaciones y pagado siete millones de euros por el original, que ha sido asegurado por Lloyds en 12 millones y se convierte así, según decía ayer la Agencia France Presse, en uno de los tres originales más caros depositado en Francia.
Los 120 días de Sodoma es una especie de catálogo interminable de perversiones sexuales y actos criminales en cascada y a granel. Cuatro hombres de entre 45 y 60 años, encerrados en pleno invierno en un castillo de la Selva Negra, someten a 600 abusos, sevicias y vejaciones de toda índole a 40 muchachas y muchachos, que sufren su poder y su violencia durante cuatro meses.
Casi dos siglos después de ser escrita, en 1976, la obra sería llevada al cine —Saló o los 120 días de Sodoma— por Pier Paolo Pasolini, que la releyó como una metáfora precursora del fascismo.

Dudo que la lectura de la obra en cuestión, que será probablemente un best seller, cause demasiado revuelo. En nuestra época quedan al parecer pocas aberraciones que no hayan sido exhibidas en público, no como actos de higiene moral o docta regula, sino como instancias de constante entretenimiento y búsqueda de sensaciones más y más “duras”… Cómo hubiera gozado Sade con infinitos pergaminos de su escatología orgánica y mental desplegados en la red de Internet. ¡Cuántos lectores asiduos, Dios mío!

Si alguien duda de la inmortalidad del augusto marqués, remítase a los conceptos creados y salidos de su nombre: sádico (a), sadismo. Cabe preguntarse cuántos siquiatras, sicólogos, gurús, pastores y guías del desasosiego humano, contrajeron con él una deuda perenne, aunque ninguno de ellos pague un peso por “derecho de autor”, cuando diagnostica las inclinaciones sádicas o los traumas asociados que padecen sus cada vez más numerosos clientes de la angustia existencial contemporánea.

Y como estamos hablando del mundo imaginario de la literatura, pensemos por un momento en la posible visita del Marqués de Sade, hoy, a Chile. Aparte del estruendoso recibimiento de sus incontables fans, es seguro que el canal católico de televisión le compraría los derechos exclusivos de Los Ciento Veinte Días de Sodoma, para un reality de alto ratting, aunque con los ya exhibidos –omisión pontificia mediante- ningún escándalo resultaría ya novedoso o extremo.


Edmundo Moure
Abril de 2014
Comentarios (0) - Categoría: Colaboración de Edmundo Moure Rojas - Publicado o 05-04-2014 01:54
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