A. C. Irmáns Suárez Picallo - Sada


Este blogue nace co obxecto de difundir a actividade da A. C. Irmáns Suárez Picallo, así como de recuperar e por a disposición do público diversos materiais de interese sobre o noso pasado,ao tempo que damos a coñecer os artigos escritos por Ramón Suárez Picallo e outros autores sadenses.
Estruturamos o blogue en varias seccións, nas que terán cabida noticias de actualidade sobre as nosas actuacións, artigos, textos históricos, fotografías...


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CONMEMORACIONES Y DIDÁCTICAS
Onte, 4 de febreiro, no 73 cumpleanos do noso colaborador e amigo Edmundo Moure Rojas, recibimos estes artigos que reproducimos ao tempo que o felicitamos con moito agarimo.



CONMEMORACIONES



Por Edmundo Moure Rojas


El 2 de febrero es el cumpleaños, ahora conmemorativo, de James Joyce, el irlandés que recreó en la modernidad el mito de Ulises; el 3 de febrero cumple años Paul Auster, notable narrador estadounidense –eximio en tierra de grandes contadores de historias-… Hoy, cuatro de febrero, conmemoro mi septuagésimo tercer febrero. Es cuando casi todos los amigos, conocidos y parientes están de vacaciones, así es que uno se ahorra saludos y parabienes, quizá algún regalo que, salvo se trate de vinos o libros, huelgue como saludo de circunstancia… Todavía carezco de la notoriedad merecida de mis dos referentes bajo el signo de Acuario, pero la fama vendrá, aunque fuere póstuma, que suele ser aún más grandiosa… Si no me creen, remítanse a Cervantes.

Iba a tejer algunos recuerdos remotos de la infancia, como aquel temporal de verano del 4 de febrero de 1945, cuando la tarde se llenó de nubes y de tristeza, porque ni mis primos ni mis amigos llegaron a saludarme en mi cuarto cumpleaños, y estuve toda la tarde jugando con una camioneta azul de metal, parecida a la del padre Hurtado, mientras miraba la palmera de calle Loreto, abatida por el viento…

Pero, basta. Ya hay amigos que me recomiendan cierta abstinencia verbal, y puede que tengan razón, después de todo y de tanta palabra volandera salida de esta “cabeza llena de pájaros”, como dijera de mí el Gallego, poco antes de su pasamento o último viaje.

Prefiero intentar un símil, fruto de insatisfechos deseos o de anhelos cumplidos a medias, apoyándome en las palabras, casi textuales, de Paul Auster, en su “Diario de Invierno”. Saca tú, amable lector, que hoy echas en falta mis crónicas semanales, las conclusiones que te vengan en gana.

“Tienes setenta y tres años. Rara vez, en el largo trayecto desde tu infancia hasta hoy, ha habido un momento en que no estuvieras enamorado. Veinticinco años de “sereno” matrimonio, pero en los veintitrés anteriores, ¿cuántos caprichos y enamoramientos, cuántos afanes y ardores, cuántos delirios de loco deseo? Desde que tienes conciencia has sido un esclavo solícito de Eros. Las chicas que amaste de niño, las mujeres que amaste de hombre, cada una diferente de las demás, algunas altas, otras bajas, algunas esbeltas, otras pulposas, intelectuales, deportistas, sociables, solitarias, blancas, negras, algunas asiáticas; nunca fue la apariencia lo que te importaba realmente, sino la luz interior que detectabas en ellas, la chispa de singularidad, el fulgor de su identidad revelada; esa luz la hacía bella para ti, aunque para los demás fuera invisible aquella belleza. Ardías por estar con ella, lo más cerca posible, porque la belleza femenina es algo a lo que nunca has podido resistir. Ya en el jardín de infantes te enamoraste desde el primer día de la niña rubia de larga cola de caballo. La maestra, Frau Eduvigis, los castigaba a menudo por esconderse juntos a hacer travesuras, pero esos castigos no significaban nada para ti, porque estabas enamorado, porque el amor era tu debilidad, como lo sigue siendo ahora, cuando no eres más que un anciano, algo triste y siempre enamorado…”

Un abrazo, en este 4 de febrero, para los que me saludan y también para los otros…



DIDÁCTICAS

Inicio aquí una serie de breves textos, en su mayoría ajenos, porque otros han dicho lo que pienso de mejor manera.

Éste, el primero de la serie, va dedicado al editor Juan Carlos Sáez, ingeniero de los de verdad, para mayor abundamiento.




HABLA JUAN DE MAIRENA A SUS ALUMNOS

(Mairena, en su clase de Retórica y Poética)

-Señor Pérez, salga usted a la pizarra y escriba: “Los eventos consuetudinarios que acontecen en la rúa”.

El alumno escribe lo que se le dicta.

-Vaya usted poniendo eso en lenguaje poético.

El alumno, después de meditar, escribe: “Lo que pasa en la calle”.

Mairena. –No está mal.

-Cada día, señores, la literatura es más escrita y menos hablada. La consecuencia es que cada día se escribe peor, en una prosa fría, sin gracia, aunque no exenta de corrección, y que la oratoria sea un refrito de la palabra escrita, donde antes se había enterrado la palabra hablada. En todo orador (escritor) de nuestros días hay siempre un periodista chapucero. Lo importante es hablar bien: con viveza, lógica y gracia. Lo demás se os dará por añadidura.


(Antonio Machado, a través de su heterónimo, Juan de Mairena, voz que pervive entre tanto cacareo).

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Edmundo Moure Rojas
Poeta, Escriba y Tenedor de Libros
Comentarios (0) - Categoría: Colaboración de Edmundo Moure Rojas - Publicado o 05-02-2014 00:01
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