A. C. Irmáns Suárez Picallo - Sada


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SANTA TERESA Y SANTA TERESITA
Neste artigo RSP fala da confusión que se está a crear en Chile ante a noticia que duas irmáns de Santa Teresa viven en Francia.... Ao final resulta que a tal Teresa, non é a santa española se non que o título refirese á santa francesa.


13 de mayo de 1947

TERESA Y TERESITA


Por Ramón Suárez Picallo

Antes de ayer hemos leído en un estimado colega de la mañana un título sensacional, grandote y en primera página, que decía así: “Dos hermanas de Santa Teresa de Jesús viven en Francia”. Leer el enunciado y dar un salto en nuestro asiento fue todo uno. Primero nos hemos indignado por la escasa importancia que el compañero titulador, rotulador, o titulero del colega, dado el hecho extraordinario, de que estén allí, vivitas y coleando, dos señoras de más o menos 400 años de edad. Después, hemos revisado minuciosamente nuestras noticias acerca de la insigne santa, doctora y poeta de Ávila, por si acaso estaban trabucadas.

Mas, no fue así. Las noticias que teníamos eran exactas. Teresa Sánchez de Cepeda Dávila y Ahumada, conocida entre la gente que habla y escribe castellano, como Santa Teresa de Jesús, nació en Ávila de los Caballeros, el 28 de marzo de 1515, y murió, en olor de santidad, después de muchos y muy provechosas andanzas, en la famosa villa Salmantina de Alba de Tormes, el 04 de octubre de 1582. Comprobamos, además, que la santa y fundadora tenía varios hermanos y algunas hermanas, todos muy dados a lecturas romanceras, caballerescas y místicas, de donde le vino a la autora de “Las Moradas” su afán por las bellas letras, llegando a ser, con su amigo y coetáneo San Juan de la Cruz, uno de los más grandes poetas místicos del mundo. Fue amiga, además, del Beato Juan de Ávila, de San Francisco de Borja, de San Pedro de Alcántara y de San Luis Beltrán. Eran los felices tiempos en que en España se daban los santos con la misma facilidad con que se dan hoy los estraperlistas, los verdugos y los carceleros.

Tanto Teresa como sus hermanos -que eran el total nueve– adoptaron el apellido Ahumada; uno de ellos murió en el Paraguay en fiera batalla con los indios guaraníes; otro se vino a Chile y murió aquí, en lucha con araucanos, historiadores y heraldistas chilenos, aseguran documentación fehaciente, que todos los Ahumada de Chile descienden de la ilustre familia abulense de Santa Teresa de Jesús, incluso el que da nombre a una de las conocidas y transitadas calles de Santiago.

El paciente y piadoso lector de periódicos, se dará ahora cuenta cabal de nuestro maravillado asombro, al leer en un gran diario chileno el mencionado título; sobre todo ante la longevidad inigualada de las hermanas de Santa Teresa de Jesús –cuya vida guarde Dios muchos años– que, de ser cierto. Merecía un título a todo lo largo y a lo ancho de la página.


EL ERROR

Después de leer el título, leímos el texto y caímos en la cuenta del error. No se trataba de la inconfundible santa española, autora inmortal de “Camino de perfección”, “Conceptos del Amor Divino”, “Castillo interior” y “Las Moradas”; de la estupenda mujer, que recorrió España de punta a cabo, discutiendo con prelados, teólogos y doctores, haciendo de sus deliquios místico – amorosos hacía Jesús, una doctrina filosófica y una gloriosa escuela poética; de la que en sus andanzas, dio un día con la mismísima Santa Inquisición, y uno de cuyos magistrados afirmó que prefería habérselas con cien teólogos, antes que con ésta fémina inquieta, andariega, doctoral y polemista”.

No se trataba de esta magnifica santa abulense, que fue, además, artífice genial de la lengua castellana en el verso y en la prosa; se trataba de una beatita francesa, suavecita y con un poco de confitería, canonizada hace pocos años con el nombre de Santa Teresita del Niño Jesús, que según decires, hizo la mar de milagros, y tiene en Chile gran cantidad de devotos.

Cuando se produjo la elevación a los altares de la Teresita gala, hubo en España una polémica tremenda. Alguien habló que los franceses hacían a los españoles una competencia empecinada en lo de tener santos y santas con iguales nombres. Un gran escritor católico, censuró ásperamente a las beatas peninsulares, que ofrecían su devoción a la pequeña Teresita francesa, mientras olvidaban a la gran Teresona española.

Nosotros éramos entonces muy chicos y por eso no pudimos intervenir en la polémica. Después, leímos los libros de Santa Teresa de Jesús, y fuimos sus devotos incondicionales, lo cual no quiere decir que tengamos ninguna inquina contra la santita traspirenaica. Pero, eso sí, nos parece que en Chile no puede haber confusión posible entre las dos santas homónimas. Aunque sólo sea porque aquí todos los días pasamos por la calle Ahumada, que nos hace recordar el abolengo prócer de la gran Teresa Sánchez de Cepeda Dávila y Ahumada, conocida por cuantos saben leer, hablar y escribir castellano, con el abreviado religioso y literario de Santa Teresa de Jesús, nacida en Avila el 28 de marzo de 1515.

(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile, tal día como hoxe pero de... 1947)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Relixión - Publicado o 13-05-2012 00:35
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