A. C. Irmáns Suárez Picallo - Sada


Este blogue nace co obxecto de difundir a actividade da A. C. Irmáns Suárez Picallo, así como de recuperar e por a disposición do público diversos materiais de interese sobre o noso pasado,ao tempo que damos a coñecer os artigos escritos por Ramón Suárez Picallo e outros autores sadenses.
Estruturamos o blogue en varias seccións, nas que terán cabida noticias de actualidade sobre as nosas actuacións, artigos, textos históricos, fotografías...


Visitas (desde o 05/08/2010)





Únete a nós!
comisionsuarezpicallo@gmail.com
 CATEGORÍAS
 GALERÍAS FOTOGRÁFICAS
 RECOMENDADOS
 BUSCADOR
 BUSCAR BLOGUES GALEGOS
 ARQUIVO
 ANTERIORES
 DESTACADOS

MONARQUIAS A IMITAR? (en 1947)

22 de abril de 1947

DOS REYES


Por Ramón Suárez Picallo

En las últimas 60 horas, han muerto en el mundo dos reyes. El primero se llamaba Christian X, de Dinamarca, de Schlewig Holstein, Sondeburg y Clockeburg, nobilísima prosapia. Reinaba, democráticamente en un pueblo que no tiene soldados, mendigos ni analfabetos. Acataba las leyes generosas de su nación, las cumplía y las hacía cumplir estrictamente. Su muerte ha causado por eso la consternación de sus súbditos y, a estas horas, todos rodean su ataúd, en actitud dolorida y orante, deseándole a su alma la paz eterna de los justos y de los buenos.

El otro se llamaba Simón Patiño. Su apellido galaico–portugués, nació en un pueblecillo que se llama Cambre, en la Provincia de La Coruña. Quiere decir patio pequeño o también patiecito. Su supuesta ascendencia india altoperuana, así como la unión de una de sus descendientes con un noble español, ignorante y tronado, no pasan de la anécdota y de la aventura.

Este rey, sin prosapia ni corona, renegó de sus antepasados. Se llamaba boliviano y hablaba cuando en cuando, de la patria. La patria era, para él, un patrimonio lleno de minas de estaño; y sus compatriotas no eran más que una triste turba de criaturas humanas, físicamente debilitados, a fuerza de mascar hojas de coca, que él les daba para estimularlas con la dopa para que, en vez de ocho, trabajasen 18 horas, bajo su tierra parda e inhóspita y para su personal provecho.

Patiño fomentó revoluciones, derribó gobiernos legítimos, mandó al exilio y al patíbulo a hombres honorables; hizo de su país una granjería de propiedad personal, una especie de finca, de la que él era capataz mayor, dueño de vidas y haciendas. Murió como huésped de un frío hotel, en una ciudad extranjera; ni una mano caritativa que cerrase sus ojos; ni un sacerdote que le administrase los últimos sacramentos; ni una oración por el descanso de su alma pecadora.

En cambio, en un viejo e imponente castillo escandinavo, con noble historia y tradición legendaria, yace el cadáver del otro rey -del rey verdadero- en una sencilla capilla ardiente. Miles de personas entran en su recinto y dicen, con el alma en los labios, en rezo conmovido y sencillo por la paz de su alma, altruista y bondadosa, amiga de los modestos y de los humildes, de los marineros y de los labradores, de los artistas pobres y de los navegantes que supieron pasear por todos los mares del mundo, una bandera y una matrícula de honor, reunidas en una vieja palabra geográfica: “Cristiania”, que quiere decir ciudad de Cristián y, también tierra de cristianos de la ciudad de Cristo.

Y quienes somos republicanos por ancestro y por herencia, por cultura y por convicción, nos inclinamos devotamente ante el cuerpo muerto de un rey generoso, que supo ser el primer ciudadano de una democracia ejemplar, mientras le damos la espalda al plutócrata de una república, que él convirtió en antro de obscuridad y en cárcel panóptica, para agregar a su fortuna de 500 millones de dólares, unos cuantos centavos más.

(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile tal día coma hoxe pero de... 1947)
Máis sobre Simón Patiño
Sobre Simón Iturri Patiño
Sobre o rei Christian X de Dinamarca
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Persoeiros (políticos) - Publicado o 22-04-2012 01:46
# Ligazón permanente a este artigo
Chuza! Meneame
Deixa o teu comentario
Nome:
Correo electrónico: (Non aparecerá publicado)
URL: (Debe comezar por http://)
Comentario:
© by Abertal