A. C. Irmáns Suárez Picallo - Sada


Este blogue nace co obxecto de difundir a actividade da A. C. Irmáns Suárez Picallo, así como de recuperar e por a disposición do público diversos materiais de interese sobre o noso pasado,ao tempo que damos a coñecer os artigos escritos por Ramón Suárez Picallo e outros autores sadenses.
Estruturamos o blogue en varias seccións, nas que terán cabida noticias de actualidade sobre as nosas actuacións, artigos, textos históricos, fotografías...


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ESCRITORES ESPAÑOIS EN 1947

Comenta RSP o que se publica en Chile sobre os escritores españois e que remite a Embaixada do Goberno de Madrid -que ten unha visión pouco imparcial- sobre a vida literaria española marcada polo "index expurgatorius" no que están incluídos entre outros Galdós e Blanco Ibáñez e manifesta a sua particular opinión sobre o que están a publicar neste intre, Azorín, Pio Baroja e Gómez de la Serna..
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21 de junio de 1947

ESCRITORES ESPAÑOLES


Por Ramón Suárez Picallo

En las últimas informaciones oficiales de España que publica en Santiago de Chile la oficina de Prensa de la Embajada del Gobierno de Madrid, se dan algunas noticias sobre libros y escritores; es decir, sobre la vida literaria española, regulada hoy por la idea del “Index expurgatorius” –hecho allí ley positiva por decreto- que condena a Pérez Galdós y a Blasco Ibáñez al ostracismo, entre otros cien escritores más que merecen en la estimativa de los dirigentes de la actual cultura hispánica, igual reprobación y castigo idéntico. La vieja “Doña Anastasia”, solterona, fea y nariguda, caricaturizada por Bagaria como “Jefaza” de la previa censura a la palabra escrita, traza con su gigantesco lápiz rojo, una “equis” inexorable sobre todo lo que en España se piensa, se habla y se escribe en letra de molde, que no esté encuadrado en los cánones culturales señalados por el movimiento salvador. El signo así trazado quiere decir: “fuera”, “no sirve”, o, como diría un políglota: “Kaput”.

De ahí que, a pesar de cuanto quiera hacerse para presentar con cierto decoro, la producción literaria “oficial” española de nuestro días, el esfuerzo resulte inútil, especialmente si se la compara con la que en las más distantes latitudes del mundo-Londres, Moscú, París, México, Buenos Aires, Montevideo y demás– ofrecen los escritores de la “España peregrina” de “la otra España” que no está sometida -gracias a Dios- al fuero arbitrario y antipático de Doña Anastasia.

Pero, aún así, España es bastante fecunda en escritores capaces de producir obras de arte más o menos estimables, cualquiera que sea el medio, favorable u hostil a la creación literaria. Ahora mismo, tres grandes escritores anuncian la edición de libros suyos, nuevos los unos y los otros viejos.

AZORIN: El insigne prosista de la lengua, del espíritu y del paisaje de Castilla, anuncia la publicación de un tomo conteniendo varios artículos sobre Teatro y Crítica Literaria. No se dice si estos trabajos del autor de “Clásicos y Modernos” son de ahora o de antes. Si son de “antes” vale la pena volverlos a leer, porque Azorín fue uno de los más nobles críticos del movimiento literario español; aupador, divulgador y consejero de generaciones enteras que en su día hiciesen escuela. Si son de “ahora” la cosa varía. Por aquello de que también de pan vive el hombre aunque el hombre sea un gran escritor, sus críticas de hoy, hechas desde Madrid, no pueden ser como las de antaño, carecen de lo que es médula, esencia y hálito de toda crítica; la libertad de pensamiento y de opinión ¿Critica sin libertad? Algo así como un estofado de carne fresca sin sal.

PIO BAROJA: Haciendo un alto en el trabajo que le dan las deplorables “Memorias” que está, más que escribiendo, recopilando de periódicos que hablaron bien de él, acaba de terminar una novela que lleva por título “Los enigmáticos” y cuya publicación se anuncia para en breve.

No sabemos de qué se trata en dicha novela. Pero el título no deja de ser sugestivo. Efectivamente en la obra de don Pío hay varios enigmas, de los cuales cabe destacar dos o tres: la gramática castellana, los más de sus personajes artificiales y el espíritu acedo, esquinado y picudo del escritor que nunca estuvo bien con Dios, con el diablo ni con su propio pensamiento. Lo que no le privó de ser un buen novelista cuando pudo escribir a sus anchas, las “Memorias de un hombre de acción” y “Zalacaín, el aventurero”. Lo que escriba hoy no puede interesarle a nadie más que a él mismo, que lo hace por su tanto y cuanto, alabando lo que antes censuró y combatiendo lo que elogiaba antes.

RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA. Nos parece en cambio, muy natural que el jefe de la vieja tertulia literaria del café Pombo, vea reeditadas en Madrid sus “obras escogidas”, entre las que se cuentan las famosas “Greguerías”, válidas por su frivolidad, tanto para un barrido como para un fregado.

Fuera de las biografías de Valle Inclán y de Goya, todo el resto de la obra de Ramón Gómez de la Serna no pasa de una “posse” epatante para gaznápiros y tontos de solemnidad, como los que iban al Pombo a hacerse flagelar por el “Maestro”.

En España está oficialmente vedado leer a Galdós. Pero, en cambio, no hay ninguna disposición que le prohíba a Ramón dar una conferencia literaria, tomando como tribuna la erguida joroba de un camello. Por esto no es de extrañar que sus obras selectas se reediten ahora en Madrid.

OTRAS NOTICIAS. Don José Hernández Díaz (muy señor nuestro) ha publicado una monografía titulada “Goya en Sevilla”, la señora doña Julia Hervaiz, “Don Pedro de Zapata, gobernador de Cartagena de Indias”, y el chileno don Jaime Eyzaguirre “Hispanoamérica del dolor”, éste último bajo el patrocinio de Estudios Políticos, lo que puede ser un nuevo dolor para Hispanoamérica. Además el notable erudito señor Martín Granja (muy conocido en su casa) dio a las prensas una amenísima monografía titulada “Caminos y puentes de España”, entre los que cuentan el llamado “de los suspiros” y otro que construyó el mismísimo diablo sobre el Río Miño.

Como se ve, el panorama literario de España no es muy rico que digamos, pero como nunca falta un roto para un descosido, ahí está el Excelentísimo señor de Carneiro y Pacheco, Embajador de Portugal en Madrid, quien, para cubrir la pobreza bibliográfica de la nación hermana, ha regalado al Municipio de Burgos –tierra del Mío Cid Campeador– un lote de libros portugueses. No sabemos si entran en el donativo Luis de Castro Camoens y Almeida Garret; de lo que estamos seguros es de que en él no figuran ni Guerra Junqueiro ni Eca de Queiroz, las dos plumas más ilustres que dio Portugal de un siglo a esta parte. Porque esos dos grandes de las letras lusitanas están en el “Index”, como Pérez Galdós y como Blasco Ibáñez.

Por lo demás, los buenos burgaleses –pese a que el Cid estuvo en Coimbra– no están ahora como para leer “papeles” en portugués. Les basta y les sobra con leer los que salen por allí en castellano.

¡Total! Para lo que les dicen los unos y los otros ¡De todos modos, valga la intención!

(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 21 de xuño de ... 1947)
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JOSÉ SANTOS GONZÁLEZ
RSP escribe este artigo de felicitación ao escritor chileno José Santos González Vera con motivo de acadar o Premio Nacional de Literatura de Chile.



Este blog que hoxe cumple oito meses de andaina na rede ten publicadas 280 entradas (das que 250 son artigos de RSP) e alcanzou xa as 1450 visitas


17 de junio de 1950
La Feria del Mundo
Por Pick–Up (Ramón Suárez Picallo)

TARJETÓN PARA JOSÉ SANTOS GONZÁLEZ VERA

Mi viejo y querido amigo:

Te felicito tres veces seguidas. La primera felicitación es para el hombre modesto, sencillo, cordial y poco ruidoso, que cumple calladamente una misión casi apostólica en servicio de la cultura de su país. La segunda es para el escritor de “Alhué”, el más delicioso, simpático y fino libro que se haya escrito en Chile y en prosa castellana, hablando cosa mínimas, al estilo del santo de Asís. ¿Te acuerdas de la bella palabra “tremelucir” –lo que luce y reluce temblando-? Pues yo recuerdo que fuiste tú el escritor que la empleó por vez primera en toda la América del Sur.

Y la tercera felicitación es para el amigo cordial de las personas y de las ideas, que sabe mantener su amistad en las duras y en las maduras, sin procliveces y sin claudicaciones, pase lo que pase y venga lo que venga; y a todo esto, aún no dije el porque de este tarjetón que te mando sin sobre y sin estampilla de correos. Pero tú, que tienes un claro sentido del porqué de muchas cosas, ya te habrás dado cuenta de todo.

Te pongo este cariñoso recado, sin sobre y sin sello para ahorrarme lo que cuesta el sello y el sobre. Y bien saben Dios y tú que no es por sordidez de mi parte, sino que por otras razones de tipo más crematístico. Y el motivo que viene traído de la mano y por sus pasos contados, a cuenta del Premio Nacional de Literatura, que acaba de concederte por unanimidad, un muy competente y justo jurado de Bellas Letras.

El dictamen que te otorga el alto galardón ha causado gran sorpresa y mucho revuelo y rebumbio en el mundo de los hombres de plumas llevar y de letras saber. Pero a mí –modestia aparte- no me sorprendió ni poco ni mucho. ¿Y sabes por qué? Porque te he leído y estoy convencido de que entre los escritores chilenos que aspiran noblemente, y con razones fundadas, a la alta consagración, tú estabas en el primer plano de cuantos la desean. Es decir que no me sorprendió el discernimiento del codiciado Premio, porque sé que lo mereces, y que conste esto: Es esta la primera vez que hablo con elogio de un Jurado Literario. Quizá por aquello de que “cada uno habla de la feria según le ha ido en ella”, y yo tengo una invencible inquina contra tales jurados, desde que allá en mis remotas mocedades le mande a uno cierto madrigal acerca del que el Jurado ni siquiera hizo mención ni dijo chús ni mús.

Mientras tanto, mi viejo, admirado y querido amigo vuelvo a felicitarte a ti. y al Jurado que, a mi juicio estuvo muy bien concediéndole al autor de “Alhué” el Premio Nacional de Literatura.

(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o 17 de xuño de ... 1950)



bIOGRAFÍA DE JOSÉ SANTOS
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Persoeiros (intelectuais) - Publicado o 17-06-2010 10:54
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EDWARD A. BIRGE
Neste artigo RSP nos presenta e fala de Edward A. Birge, recoñecido limnólogo, botánico e zoólogo norteamericano que morreu case centenario e a quen RSP coñeceu e tratou persoalmente e lle dixo que os seus antergos eran de Monforte de Lemos...


12 de junio de 1950
La Feria del Mundo
Por Pick–Up (Ramón Suárez Picallo)

UN ANCIANO GLORIOSO


Acabamos de leer una noticia cablegráfica, procedente de Madison, Estado norteamericano de Wisconsin en la que se da cuenta del fallecimiento del doctor Edward A, ilustre profesor, esclarecido sabio y Presidente (Rector “Honoris de la ilustre Universidad), especializado en ciencias naturales, en todos los Estados de Norteamérica.

Mister Birge murió, pues cumplía los 99 años de edad en el próximo mes de septiembre. Lo conocimos personalmente, en junio de 1939, en su Universidad Wisconsin. Nos llevó hasta él un profesor de Matemáticas, de origen judío, que habla el delicioso castellano romanceado, de los tiempos anteriores a los Reyes Católicos. Cuando nos dijo a nosotros con orgullo que era español, le preguntamos en qué lugar de España había nacido, y nos contestó: -“Mis antepasados de hace cuatro siglos y medio eran de Monforte de Lemos; y yo conservo las llaves de mi viejo hogar, la judería de la famosa ciudad lucense”.

El sabio insigne nos recibió amable y cordialmente, en su “Herbarium”, donde había más de 20 mil ejemplares de plantas, la mayoría de las cuales cultivaba él mismo en un predio anexo a la universidad. Y cuando hemos notado que faltan allí el comillo y el antueso españoles, y le prometimos -y cumplimos la promesa- de obsequiarles unas matas de estas especies odoríferas, se puso más alegre que un niño con zapatos nuevos.

La visita y la entrevista fueron una cosa encantadora; el eminente sabio, limnólogo, botánico y zoólogo nos invitó a comer una sobria dieta vegetariana, en el apartamiento que la tenía estrictamente reservado la Universidad de Winconsin, frente al huerto donde él cultivaba las plantas más variadas de todos los climas del mundo. Tenía entonces 85 años y estaba estudiando taquigrafía y mecanografía, para dejarles a las futuras generaciones sus apuntes científicos en lenguaje legible y claro.

En la conversación surgió el tema de la muerte y de las enfermedades que conducen a ella. Mister Edward A. Birge nos dijo entonces cual era al respecto, su aspiración: Morir sin que los médicos pudieran decir de qué dolencia o enfermedad había muerto. Su deseo se cumplió cabalmente, pues el ilustre sabio murió de noventa y nueve años, sin que se haya podido especificar la causa de su deceso, ninguna otra enfermedad conocida que el haber terminado el ciclo de su vida.

He aquí un héroe del largo y útil vivir. Es posible que no entiendan su gloria las generaciones jóvenes de nuestros días, que piensan que la juventud da de por si méritos y derechos, olvidando que es muy fácil ser joven, y que en cambio, muy difícil saber ser anciano, sin perder la emoción y el sentido juvenil de la inmortalidad. Virtud y condición que cultivó y mantuvo durante su larga vida Mister Edward A. Birge.

(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 19 de xuño de... 1950)
Biografía de Edward_Asahel_Birge
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CLAUDE BOWERS, escritor

Claude Bowers (a esquerda da foto) diplomático norteamericano recibe en Chile cálidos eloxios na prensa asi como o recoñecemento de intelectuais españois e chilenos pola sua laboura politico-literaria. RSP destaca principalmente a faceta de escritor e comenta o libro “Aventuras españolas de Washington Irving” (pois tamén foi embaixador de EEUU en Madrid). Claude Bowers foi un estudioso de W. Irving e tamén de Jefferson...


9 de junio de 1950
La Feria del Mundo

Por Pick–Up (Ramón Suárez Picallo)

MR. CLAUDE BOWERS ESCRITOR


En la prensa chilena de todos los matices, y en los principales medios diplomáticos políticos de Santiago de Chile, ha sido estos días objeto de grandes y merecidos elogios el Excelentísimo señor Embajador de los Estados Unidos de Norteamérica, Mr. Claude Bowers, por su regreso a la capital chilena, después de haber ido a su país en cumplimiento de deberes inherentes a su cargo, en conexión con el histórico viaje del Primer magistrado de la República de Chile a la gran Nación.

Nosotros, que conocemos a Mr. Bowers, compartimos gratamente los elogios que le son tributados; pero queremos ampliarlos, refiriéndonos a otro aspecto de su ilustre personalidad, su condición de brillante y magnífico escritor norteamericano, y uno de los más documentados glosadores de la Historia de su país. Quizás no sean muchos los que sepan que Jefferson, el inspirador y el orientador de las ideas fundamentales de la Independencia de los Estados Unidos, tiene en Mr. Bowers a su más esclarecido interprete. Y que cuanto se refiere a las relaciones de toda índole de Norte, Centro y Sudamérica, en los tiempos de las rudas batallas por la Libertad, entre las naciones de ambas lenguas, y como ellas eran contempladas, apoyadas y ordenadas por los descendientes de Franklin y de Washington, fueron y son también tema predilecto del ilustre Embajador, en escritos luminosos, poco conocidos aquí.

Y, además, el Excelentísimo señor Claude Bowers publicó en una gran Editorial chilena uno de los más bellos libros suyos que se hayan escrito sobre España por un autor no español; se titula: “Aventuras españolas de Washington Irving”. Mr. Bowers, el escritor, desempeñó en Madrid un alto cargo diplomático. Fue amigo personal de escritores y poetas, hombres de la Academia de la política, del Ateneo y de las tertulias literarias.

Washington Irving, el autor glorioso de “Cuentos de la Alhambra”, era por entonces la preocupación del diplomático yanqui. Como pudo escribir, describir y entender, con tal maravilla, un representante de Estados Unidos ante la Corte de Isabel Segunda, el Madrid de Narváez y Mendizábal; los escenarios de las guerras carlistas, y, sobre todo, la Andalucía de los complots, de los gitanos, de los contrabandistas y de José María “El Rey de Sierra Morena”.

Mr. Bowers, premunido de mapas, documentos y datos, siguió la ruta de su paisano remoto y antecesor por aquellas tierras, y en una prosa límpida, sencilla y cordial, lo explica todo: hasta la cortesía de los bandidos de las famosas sierras, que fuera de sus pleitos con los carabineros y la Guardia Civil, son unos perfectos “gentlemen”.

Y una tarde, en el Salón de Honor de la Universidad de Chile, un grupo de intelectuales españoles y chilenos rindieron al escritor que tiene tratamiento de Excelencia un cariñoso y sentido homenaje.

En él hizo una de sus charlas más bellas y más emocionadas Augusto d’Halmar, evocando los paisajes, tierras y lugares narrados en el libro “Aventuras Españolas de Washington Irving” y proclamó, en medio de una cerrada ovación, que Mr. Bowers es antes que nada, un excelente y magnífico escritor cuando se enamora de los países donde actúa, como se enamoró de España y de Chile.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o 9 de xuño de ... 1950)
Las aventuras españolas de WASHINGTON IRVING por Claude Bowers
Claude Bowers (comentario de
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FEDERICO GARCIA LORCA
Con motivo de lembrar o nacemento de Federico (05-06-1898)RSP adica o artigo da súa columna La Feria del Mundo ao xenial poeta e comenta dun xeito breve unha sinxela biografía do autor".


6 de junio de 1951
LA FERIA DEL MUNDO

FEDERICO GARCÍA LORCA


Por Ramón Suárez Picallo

Hoy, 6 de junio, habría cumplido 52 años el gran talento granadino que, como alguien cantara, fue víctima de las pasiones humanas, “por el solo delito de poesía “.

García Lorca nació en Fuentevaqueros, en las márgenes del Genil y a pocos kilómetros de Granada. Su familia no fue modesta ni humilde, sino que, muy por el contrario, era propietaria de una valiosa finca en la fértil vega que rodea la ciudad de la Alhambra.

El misterio musical que encierran los poemas y la prosa de García Lorca es comprensible, si se considera que su madre fue una eximia pianista, y que el poeta tuvo más tarde como maestro a Manuel de Falla, de quien aprendió la técnica y con quien compartió sus inquietudes artísticas.

Enviado de Madrid a continuar sus estudios, publicó antes de veinte años su primer libro, titulado: “Impresiones y paisajes”, el cual sintetiza un conjunto de aspectos españoles, llevados a la prosa lírica. El ambiente madrileño no logró cautivarle y pronto regresó a su Granada, ingresando a la Universidad local.

En 1921 publica “Canciones” y “Libro de poemas”, libros que encierran un gran valor folklórico. Fue por aquel entonces cuando organizara, junto con Manuel de Falla, el primer concurso de “Cante Jondo”, en la Alhambra, al cual concurrieron los mejores cantores y guitarristas de España. Desfilaron, entre otros, La Niña de los Peines, Juan Breva, Vallejo y el Cojo Málaga.

Los poemas de García Lorca han merecido la aprobación unánime del mundo entero, sin que pueda hablarse de poesía al margen de sus bellas inspiraciones. Igual ocurre con sus obras de teatro: “Yerma”, “Doñaa Rosita la soltera” o el “Lenguaje de las flores”, “Bodas de Sangre”, “La Zapatera prodigiosa” y tantos dramas y farsas, muchos de los cuales aún inéditos, seguirán deleitando al público por espacio de varios siglos.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 6 de xuño de... 1951)
Outro artigo sobre F.García Lorca
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ALEJANDRO CASONA: LA BARCA SIN PESCADOR

La barca sin pescador’ estreouse en Buenos Aires, onde o seu autor estaba exiliado, en 1945 cun éxito clamoroso, que se repetiría ao representarse por vez primera en España. Agora en Chile, no ano 1951, RSP comenta que se está a representar tamén cun importante éxito e coa colaboración do actor e director de teatro de Alejandro Flores.




1 de junio de 1951
BUENAS TARDES

Por Pick–Up (Ramón Suárez Picallo)

UN ACONTECIMIENTO ARTÍSTICO:LA BARCA SIN PESCADOR.


Esta magnífica obra teatral del gran escritor asturiano y español, Alejandro Casona, entra estos días en su quinta semana de representaciones consecutivas en el Teatro Imperio.

Alejandro Flores, el fino, culto e inteligente actor y director chileno, tuvo una de sus habituales intuiciones, representando la última obra de Casona en una versión cuidada e impecable. Incluso, reservándose para él un papel difícil y poco brillante, cediéndoles generosamente a sus compañeros de tareas la oportunidad de dar de sí todo cuanto llevan dentro, en una obra de jerarquía antológica, propia para consagrar a sus intérpretes.

No es del caso hacer aquí una critica de “La barca sin pescador”, pues ella fue minuciosamente analizada por los técnicos en la materia, que llegaron al juicio unánime de que se trata de verdadera joya del idioma castellano, cuajada de nobles, bellos y altos pensamientos, a modo de piedras preciosas.

Una especie de sinfonía de palabras, que en Alejandro Flores y en los artistas que lo rodean –mujeres y hombres– halló adecuado tono, profunda comprensión y cariñoso acento. El suceso artístico que significan las cinco semanas de representaciones de “La barca sin pescador”, merecer ser subrayado en elogio del Arte Teatral chileno, en la rama que se refiere a los actores –a sus magníficos actores y actrices- muchos de ellos lamentablemente perdidos en la baraúnda de la vulgaridad, de la chabacanería y del mal gusto, no por afición ni por voluntad suya, sino que, más bien por la dura necesidad que tienen de trabajar con directores inconscientes de su responsabilidad, en un arte que fue, es y ojalá siga siéndolo, vehículo insuperable de cultura popular, de nobles pensamientos, del bien hablar y del bien decir.

Por otra parte, queda una vez más desmentido el prejuicio, creado por los malos artistas, consistente en suponer que el público prefiere el mal Teatro al Teatro de alta calidad y jerarquía. Ahí están, para desmentir la deprimente afirmación, las decenas de miles de personas que tarde a tarde, y noche a noche, aplauden con fervor la bella obra de Casona, y el magnífico esfuerzo artístico de sus interpretes, dirigidos por Alejandro Flores, que es sin duda alguna, uno de los más conscientes y cultos actores de todos cuantos hacen buen Teatro en la noble y prócer lengua Castellana.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 1 de xuño de... 1951)
Sobre Alejandro Flores
Alejandro Casona
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ESPAÑA VISTA POR MADARIAGA
RSP comenta un artigo de Salvador de Madariaga e publicado en Chile sobre a evolución de España. Despois de falar do autor,mostra certa disconformidade coas teorías que sobre España defende Madariaga..
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22 de mayo de 1944

ESPAÑA VISTA DESDE LONDRES POR SALVADOR DE MADARIAGA

Por Ramón Suárez Picallo

“El Mercurio”, de Santiago de Chile, publicó días pasados, un artículo muy interesante de don Salvador de Madariaga titulado “Las fases de la evolución de España”, firmado en Londres en el corriente mes de mayo. El ilustre escritor gallego, antiguo alto funcionario de la Sociedad de Naciones, doctor y profesor de varias Universidades europeas, viajero por todo el mundo, ex diputado por A Coruña a las Cortes Constituyentes de la República, y ex Ministro en un Gobierno de ella, en calidad de técnico, tiene la virtud de suscitar el comentario apasionado cada vez que habla de España.

Desde su libro, “Ingleses, franceses y españoles”, hasta sus últimos trabajos históricos, sobre el Descubrimiento, la Conquista y la Colonización de América, son verdaderas maravillas de elegancia, de agudeza y de sabiduría. Porque don Salvador es hoy uno de los más finos catadores del espíritu español a través del tiempo y del espacio, y uno de sus más deliciosos divulgadores. Menos cuando habla de política, en cuyo caso la universalidad de su cultura y su índole de “espectador desapasionado”, lo apartan de la “realidad apasionada” de su Patria.

Él nació en Galicia, en la calle del Orzán, de A Coruña, que según un viejo mapa, “colinda al norte con Inglaterra mar por medio”. Salió por el mundo adelante, y se hizo un “hombre del mundo”. De su tierra natal, conserva el sentido crítico, el humor, la agudeza mental, y el acento lingüístico, pues don Salvador, que habla con perfección impecable casi todas las lenguas europeas, habla un castellano empapado en un fuerte acento gallego. Sus oyentes de la B. B. C., de la que es comentarista, no nos desmentirán a este respecto.

Vivió poco en España en los últimos tiempos. Apenas el período fugaz de su diputación a Cortes, y su paso por el Ministerio de Lerroux; todo ello de 1931 a 1935. Al estallar la guerra, estaba fuera, y no retornó al territorio nacional desde entonces. Proclamó a la sazón su postura, de “ni con unos ni con otros”; “Una tercera España”. Terminada la guerra publicó un libro titulado “España” (Ensayo de historia contemporánea), que fue ardientemente combatido en el uno y en el otro bando, porque en él combate a los dos, con la misma fría “objetividad desapasionada”, de un inglés que mira a España desde Londres, con las brumas delante de los ojos. Censura la insurrección militar contra el poder legítimo de la República, y a renglón seguido censura ese mismo poder legítimo, por haberse defendido, con las armas en la mano, de la agresión armada, de que fuera víctima. Si la República no se hubiese defendido –dice– no hubiera habido guerra civil, ni intervención extranjera, y la Dictadura habría caído “normalmente” como habían caídos otras, ahorrándole a España millones de víctimas y evitándole caer en la esfera totalitaria.

La peregrina teoría, sostenida por un hombre del talento de Madariaga, sólo puede provenir de su desconocimiento de la profundidad y extensión de la crisis española de 1936; para él, jurista eminente, miembro de la Sociedad de Naciones, admirador de Inglaterra y de su sistema político, barajador de grandes teorías abstractas, no cuenta el hecho de que el advenimiento de la República Española era algo más que un cambio de hombres y de instituciones políticas y jurídicas; era una revolución social, nacional y popular, gestada a lo largo de siglos. Por eso, tanto el bando derrotado como el triunfante, no tienen nada que ver con los últimos siglos de la vida política española. En España las cosas no se doblan; se rompen. Y después que se rompen, es muy difícil ligar sus pedazos. Y el señor de Madariaga quiere emprender la “religazón” de los pedazos rotos.
¿QUIÉN? ¿A DÓNDE? ¿POR DÓNDE? ¿CÓMO?

En su artículo referido, formula él, las preguntas del acápite, refiriéndose al “ir”, a la marcha de España:

“España es la comunidad de sus 25 millones de almas, blanca, roja, azul, negra y de todos los colores, que debe ir hacia sí misma, hacia su ser tradicional.” ¿Por dónde va? Por muy mal camino, asegura. Por camino trabucado de su objetivo. Va muy mal y no llegará, por él a ninguna parte buena. Señala él, otro camino que supone el de la evolución pacífica, hacia la reconstrucción espiritual y nacional. De ese camino descubre dos etapas:

Una dictadura militar.
Su desembocadura en una restauración monárquica.
Sobre la primera, dice el señor De Madariaga:

“Esta dictadura militar se distinguirá de la actual en sus principios, en su personal y en su política. En sus principios, porque al combatir a la Falange lo haría tomando una ideología contraria. La Falange es totalitaria; es decir, considera la dictadura como beneficiosa en sí, permanente y normal. La dictadura militar sería un régimen de excepción, causado por las circunstancias y explícitamente transitorio. En su personal, porque desde el general Franco, falangista número 1, para abajo, habría que eliminar a toda la Falange del Poder. Sólo así conseguiría la dictadura militar hacer obra fecunda e inspirar confianza.”

“En cuanto a política, porque la dictadura militar tendría por principal objetivo reabsorber a los perseguidos que hoy padecen destierro o concentración; amnistiar, liquidar la guerra civil, calmar las pasiones y las venganzas; en una palabra, dirigir la convalecencia de una nación todavía enferma y prepararle para una nueva etapa de libertad.”

“Esta dictadura sería desempeñada por un “general liberal”, con la colaboración de los demás españoles, quienes deben –agregó– facilitar y no dificultar la evolución. Si queremos, y todos debemos querer, que se vaya lo de hoy y comience una evolución hacia una España libre y pacífica, la primera etapa tiene que ser un general liberal. Pero entonces, aceptamos que la segunda etapa pudiera ser la monarquía.”

“¿Por qué? Pues muy sencillo, porque es la fase natural siguiente. Porque si le pedimos al generalato que eche a los de ahora, no es razonable pedirle también que traiga a la República. Porque hemos entrado en una vía de evolución, a sabiendas, con los ojos abiertos, y sabiendo lo que hacíamos; y porque por lo tanto, tenemos que amoldarnos a la ley natural, de toda evolución, que es ser evolutiva.”

“Aceptamos pues, la posibilidad de la monarquía como la segunda etapa probable de la evolución que puede salvar a España, y estudiemos las consecuencias de nuestra decisión.”


¿Y DESPUÉS?

No alude el autor a una posible tercera etapa; pero parece desprenderse de su tesis evolutiva, que el “camino” seguiría hacia la República. Eso piensan, por lo menos, quienes lo conocieron republicano y demócrata, y quienes lo habían señalado como una “reserva”, para el caso de instaurar en España una República moderada, si no cuaja -como quieren ciertas Chancillerías- una solución monárquica. Porque él, en su calidad de “técnico puro”, serviría igual a uno o a otro régimen.

Como se ve, el ilustre escritor, desde Londres –el punto de referencia es muy importante– tiene la solución del grave problema de España; una solución ordenadita y por sus pasos contados, estrictamente a la inglesa. Su artículo, ni que decir tiene, fue comentadísimo. La conclusión fue casi unánime: ¡Lástima de final! Y lástima también, que en el plan se prescinda de un elemento que tiene algo que decir sobre el asunto, porque le va mucho en la jugada: el pueblo español, con el que no cuenta don Salvador. ¿Y ese generalazo “liberal”, encargado de ponerlo todo patas arriba. ¿Dónde estaría? ¿Y ese régimen de libertad con un rey a la cabeza, que vistió la camisa de falangista número 2? ¿Y el millón y medio de muertos para “volver a la antigua”? ¿Y los elementos monárquicos, que levantaron lo de hoy y son de ellos responsables? ¿Y la voluntad de España, libremente expresada?

¡Señor, y cómo impiden ver la realidad española las brumas de Londres, las “brétemas” atlánticas, aún a quienes, como Madariaga, nacieron entre ellas, frente al Orzán! Por fortuna esa misma realidad, ha de ser vista también, y en su día, desde Madrid, París, y varios otros puntos de América y de Europa, con mayor claridad, sin nieblas, ni brétemas delante de los ojos.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o 22 de maio de ... 1944)
Salvador de Madariaga
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JOSÉ RICARDO MORALES MALVA
José Ricardo Morales Malva, dramaturgo que aínda vive en Chile, foi motivo de comentario ao representarse na capital chilena -no ano 1944- a sua obra "El embustero en su enredo".RSP lembra e indica aspectos singulares do xoven dramaturgo que rematada a guerra española emprendeu camiño do exilio e chegou a Chile a bordo do buque Winnipeg, xunto a máis de dous mil refuxiados españois, o día 3 de setembro de 1939...


12 de mayo de 1944

JOSÉ RICARDO MORALES


Por Ramón Suárez Picallo

Ayer estrenó la compañía de arte dramático, que actúa en el Teatro Municipal y que dirige doña Margarita Xirgu, “El embustero en su enredo”, comedia a la manera clásica, original de José Ricardo Morales. Más que de la obra en sí, que nos pareció admirable, y de sus excelentes intérpretes -la señora Xirgu, Barbero, Amelia de la Torre y Closas, especialmente felices- y del estupendo decorado de Ontañón, queremos hablar de su joven autor y del significado espiritual y españolísimo de sus trabajos en el exilio.

José Ricardo Morales nació en Málaga y tiene ahora 28 años de edad. Modesto, retraído, con aire tímido, tiene, no obstante, sus 28 años honda y ampliamente vividos. Universitario de vocación, hijo de padre con carrera, estudiaba Filosofía y Letras en la Universidad de Valencia, al estallar la guerra española. Tenía entonces 20 años justos. Empuñó las armas en defensa de la República y fue herido dos veces en el campo de batalla. No había, por eso, dejado los libros, ni olvidado sus caros amores a la belleza y al arte. Y hete aquí que, entre sus “hazañas de guerra” se cuenta el hallazgo de dos cuadros del Tiziano, no catalogados entonces en España.

Como jefe de cultura de la “FUE” valenciana, dirigió un grupo teatral estudiantil titulad “El Búho”, similar en fines y espíritu, a la memorable “Barraca” de Federico García Lorca, escribió entonces teatro para títeres, revelando ya singulares condiciones de escritor teatral de novísima emoción estética.

Terminada la ruda contienda, emprendió el camino del exilio, con cientos de miles de compatriotas, cargada el alma de amargura, y dispuesto a reanudar su vida, en el primer rincón del mundo que le ofreciese paz y casa cubierta y la posibilidad de continuar siendo servidor y devoto del Arte de la Cultura.


EN CHILE

Tuvo la fortuna de llegar a Chile, y aquí, volvió a ser universitario, en el mejor y más amplio sentido de la palabra. En los cursos de temporada de la universidad, dictó clases de Literatura e Historia del Arte, y de Paleografía en el Instituto Pedagógico, fue asesor artístico y literario del Teatro Experimental de la Universidad en ocasión de hacer éste representaciones matinales memorables por su gracia nueva, no catada en los escenarios donde trabajan los profesionales.

Y, además siguió escribiendo. La benemérita editorial “Cruz del Sur”, le encargó la dirección y comentario de su colección “La Fuente Escondida” índice de poetas olvidados del siglo de oro español y del que ya salieron a luz algunos volúmenes, verdaderamente primorosos “El embustero en su enredo”, su comedia estrenada ayer, forma parte de una trilogía titulada “Hacerse Ilusiones”, comenzada en el invierno de 1941 y a punto de ser terminada. Poesía, ideas filosóficas, apuntes psicológicos, dentro de perspectivas nuevas, con la gracia serena de lo clásico; desde el entremés, y la tragicomedia, hasta el “auto de misterio”, donde juegan los problemas del mundo interior de sus personajes, muévense dentro de la obra teatral de Morales, discurriendo en una prosa, tersa y límpida, de la más noble factura.

Es, quizá, José Ricardo Morales, el mejor prosista joven, con que cuenta hoy la lengua castellana. Lo dijimos así, al comentar, en esta misma sección, hace algunos meses, su libro “Poetas en el destierro”. El prólogo de aquel libro, y la “noticia” con que lo ilustra sobre la personalidad de cada belleza lingüística. Y, ayer, cuando escuchamos el diálogo de “El embustero en su enredo”, nos hemos reafirmado en nuestra opinión. Más que la técnica teatral, cuyo análisis no es de nuestra incumbencia, nos ha cautivado la magia de la palabra bella, que fluye, como el agua clara, de los claros manantiales, de la pluma de nuestro joven maestro.


PORVENIR

Y volvamos al comienzo. José Ricardo Morales, tiene ahora 28 años, de los cuales tres, de los 20 a los 23, transcurrieron en medio del fragor de una guerra bárbara, inepta y contraproducente para el sosegado trabajo intelectual. La reanudación de su labor en Chile, su ahincado esfuerzo, y el sedimento de su luminoso optimismo mediterráneo, han de ir esbeltizando , y tocándolo en arte, el dolor de su adolescencia, que aún después aquí y acullá, en su obra de hoy.

Porque lo estimamos de verdad, no le aplicaremos a Morales los adjetivos clásicos, que los hombres “de edad madura” suelen aplicar a los jóvenes aventajados que prometen mucho”. Decimos, eso sí, que ocupa, por derecho propio, un sitial de primer plano entre los más puros y claros valores intelectuales españoles de toda la emigración republicana. Uno de aquellos, a quienes, al decir de la revista enemiga publicada en España, “Dios primo de todo, menos del talento” y del decoro intelectual, con que iluminan las horas y los días del exilio. Para los hombres de tal estirpe, todos los caminos del mundo, aún los más duros, áridos y polvorientos, les serán florecidos como una mañana de san Juan en tierra de España.

¡Que así lo sean, en triunfos de arte y de belleza, los que halla de recorrer, con la alforja de su talento a cuestas, este José Ricardo Morales, sencillo y cordial, artífice de la bella palabra y del limpio pensamiento!


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o 12 de maio de ... 1944)
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Comentarios (0) - Categoría: RSP-Persoeiros (intelectuais) - Publicado o 12-05-2010 00:56
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PRÓLOGO. RAMÓN SUÁREZ PICALLO, UNHA VIDA ENTRE DOUS CONTINENTES
Ramón Villares Paz,doutor en Historia e catedrático de Historia Contemporanea pola USC, coordina o Arquivo da Emigración e a Sección de Cultura Galega do Consello da Cultura Galega, do que é o seu presidente.É membro numerario da RAG. Pertence aos padroados “Museo do Pobo Galego”, da Fundación Luis Seoane e da Fundación Otero Pedrayo. É autor do Prólogo do libro Ramón Suarez Picallo, escolma de textos en Galego editado polo CCG e o Concello de Sada en 2008. Tamén é autor do seguinte artigo que pertence ao libro editado en 2009 Ramón Suárez Picallo, a voz esquecida do galeguismo.



Ramón Villares Paz


Por Ramón Suárez Picallo pasou gran parte da Galicia do século XX, a da terra europea e a ergueita en terras americanas. Así, a súa figura sérvenos de fío condutor para facer un percorrido pola Galicia de aquí e de “acolá” durante o século pasado. Daquelas terras e daquel tempo foi actor e partícipe sobranceiro. Ao noso protagonista poderíanselle dedicar as palabras que adornan toda gran biografía: orixe humilde, un home que se fixo a si mesmo, a vida foi a súa escola. E con seren máximas adoito repetidas, son características que lle acaen ben a aquel home que veu ao mundo en Veloi, un lugar da parroquia de Sada, en 1894.

Logo duns primeiros anos dedicados ás tarefas do mar, Ramón Suárez Picallo decidiu seguir o mesmo camiño que moitos dos seus contemporáneos: a emigración cara a terras americanas. En efecto, en 1912, ao igual que outros milleiros de galegos, cruzou o Atlántico e procurou unha nova vida en Bos Aires. Na capital arxentina agardábano multitude de ocupacións, pequenos traballos polos que foi pasando o noso sadense como se dun cursus honorum do emigrante se tratar. No entanto, Suárez Picallo fixo da emigración a súa escola, converténdose nun dos principais publicistas galegos da Arxentina. En efecto, vencellado decontado co sindicalismo socialista, comezou axiña a colaborar na prensa obreira, vía que lle abriría máis tarde as portas dos principais diarios arxentinos. Deste xeito xa temos instalado ao noso Suárez Picallo na que, quizais, foi a súa principal vocación: o xornalismo. Non obstante, en Bos Aires non esqueceu o compromiso coa terra que o viu nacer, participando deste xeito en iniciativas sociais e culturais galegas. Se cadra a máis relevante delas foi a fundación, en 1924, da revista Céltiga, da que foi cofundador. Esta revista foi unha das principais publicacións difusoras do galeguismo na Arxentina e nela Suárez Picallo publicou numerosos artigos, lembrando a súa Sada natal nalgún deles. Algúns destes escritos foron recollidos no libro Ramón Suárez Picallo. Escolma de textos en galego, publicación editada en 2008 como colaboración entre o Concello de Sada e o Consello da Cultura Galega. Porén, Céltiga non foi a única publicación galega na que colaborou na Arxentina, pois son salientábeis tamén os seus escritos en El Despertar Gallego, órgano da Federación de Sociedades Gallegas.

Sería precisamente a Federación de Sociedades Gallegas a que favorecese, en 1931, o regreso de Suárez Picallo a Galicia. A emigración, fiel seguidora do acontecer na Terra nai, non podía permanecer allea a un suceso tan importante como a proclamación da II República. Ramón Suárez Picallo acudiu como delegado da Federación de Sociedades Gallegas á asemblea autonomista celebrada na Coruña o 4 de xuño de 1931. A chegada da República supuxera unha esperanza para as arelas autonomistas de Galicia, anceios que os emigrantes contribuíran a labrar ao longo de moitos anos. Non viñera só o de Sada. Canda el regresaba tamén a Galicia outra das grandes figuras da emigración galega na Arxentina: Antón Alonso Ríos (1887-1980), quen, coma o noso protagonista, axiña habería de converterse en protagonista dos acontecementos. As intervencións de Suárez Picallo na asemblea autonomista da Coruña non pasaron desapercibidas para os líderes do republicanismo galego, que non dubidaron en incluílo entre os candidatos ás eleccións constituíntes de xuño de 1931. Deste xeito foi como Ramón Suárez Picallo se converteu en deputado da Federación Republicana Gallega, tendo unha notable actuación nas Cortes republicanas, sempre como valedor das condicións de vida de labregos e mariñeiros da súa Terra. En decembro de 1931 participou na constitución do Partido Galeguista, organización que desde ese intre representaría no Parlamento.

A estratexia isolacionista do galeguismo levou a que nas eleccións de novembro de 1933 o Partido Galeguista non acadase ningún deputado, perdendo deste modo a súa condición de parlamentario. Porén, a desaparición das súas obrigas parlamentares deulle máis tempo para outras ocupacións, de tal xeito que pouco tardaría en graduarse en Dereito pola Universidade de Santiago de Compostela. Tamén o xornalismo volveu ser obxecto da súa atención, pois en 1935 foi un dos fundadores do semanario SER, do cal sería tamén director. O compromiso político rexurdiría para Suárez Picallo en febreiro de 1936 coa vitoria da Fronte Popular nas eleccións. Así, foi unha vez máis elixido deputado en representación do Partido Galeguista.

Sacar adiante o Estatuto galego converteríase na principal preocupación dos galeguistas na nova xeira política. Precisamente a sublevación militar contra a República sorprendería a Suárez Picallo en Madrid, como membro da comisión encargada de entregar o texto do Estatuto galego nas Cortes da República. Xa non volvería en vida á súa terra natal. O seu compromiso coa democracia e con Galicia acabaría por condenalo ao exilio, ao igual que outros milleiros de valedores da democracia republicana. De novo, outra vez América abríase perante el. Primeiro os Estados Unidos, despois a República Dominicana, logo Chile, onde gañou a vida colaborando na prensa, e, finalmente Bos Aires, outra vez Bos Aires, no comezo e no final da vida do noso Ramón Suárez Picallo. Durante os quince anos que residiu en Chile moitas foron as colaboracións publicadas na prensa deste país. Unha escolma dos artigos xornalísticos de Suárez Picallo na prensa chilena –de xornais tan destacados como La Opinión ou La Hora− foron incluídos no volume La Feria del Mundo publicado polo Consello da Cultura Galega en 2008.

Non obstante, o compromiso político non deixou de estar presente na vida de Suárez Picallo durante o desterro. Así, en 1944 acudiu á chamada de Castelao -quen daquela moraba en Bos Aires- para participar na fundación do Consello de Galiza, sen dúbida a principal entidade encargada de artellar o exilio de galego de cara a un previsible retorno á legalidade republicana, unha vez derrubado o réxime do xeneral Franco. Esta entidade, integrada por deputados elixidos por Galicia, estivo presidida por Castelao.

En 1956 viaxa á Arxentina para participar no primeiro congreso da emigración galega. A visita a Bos Aires espértalle as lembranzas da súa mocidade, polo que decide ficar na capital arxentina. A partir deste momento traballaría como asesor cultural do Centro Lucense e tamén sería o director do voceiro desta institución, a revista Lugo. Como moitos anos antes acontecera con Céltiga, a través da páxinas de Lugo volveu recrear unha Galicia que sempre ía con el. E é que para Suárez Picallo, como para o resto dos emigrantes e exiliados, Galicia era un vivir cotián, un pensamento de cada día. Por iso, o noso Picallo fala de Sada, de Veloi, de Carnoedo, como se estivera mesmo nestes lugares, que de seguro nunca abandonou de corazón. Ramón Suárez Picallo faleceu no sanatorio do Centro Gallego o 14 de outubro de 1964.

Por iso, aínda que este pasado 14 de outubro de 2008 retornou á súa querida Sada, cumprindo o seu desexo de descansar no Fiunchedo, ben podemos dicir que o seu pensamento, non é que xa volvera, é que nunca marchou. A mellor lembranza que lle podemos tributar a Ramón Suárez Picallo é o espallamento da súa obra, de aí a publicacións de libros coma este, que, desde unha perspectiva multidisciplinar, contribúen a manter viva a memoria dun loitador por Galicia e pola democracia.


En Ramón Suárez Picallo. A voz esquecida do galeguismo, Comisión Irmáns Suárez Picallo, Sada, 2009.
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Persoeiros (intelectuais) - Publicado o 04-05-2010 01:26
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ROBINSON CRUSOE (Alejandro Selkirk)
Tal día coma hoxe de 1703, escribe RSP que partiu de Inglaterra unha expedición con destino ao Pacífico, quedando na solitaria illa de Juan Fernández (hoxe de Chile) e durante varios anos,un dos seus expedicionarios, Alejandro Selkirk, que -de volta ao seu país- contou a súa historia e da que Daniel Defoe colleu os elementos necesarios para facer un fantástico libro de aventuras que cautivou dende sempre a tódolos lectores...
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30 de abril de 1947

“ROBINSON CRUSOE"


Por Ramón Suárez Picallo

T
al día como hoy, en el año de gracia de 1703, salió de Inglaterra una expedición de filibusteros, con dirección a las Costas del Pacífico, al mando de Guillermo Dampier, hombre de pelo en pecho, con mucho de pirata y algo de caballero, como solían serlo quienes en aquellos tiempos daban lustre y brillo a la andante y navegante piratería inglesa.

No se saben, a ciencia cierta, los propósitos que guiaban a los navegantes; pero por los precedentes debe suponerse que no salían para tributar honores a las naos españolas que conducían oro y plata para su católica Majestad, el Rey de las Españas, procedentes de estas ricas Américas. Se sabe, en cambio, que el inglés estuvo en la Isla de Juan Fernández y que de allí se dirigió al Perú, sin causar mayores estragos materiales, como temían los ricos súbditos del famoso virreinato limeño.

Pero pese a su origen y a sus propósitos, aquella expedición tiene bastantes méritos para pasar a la historia de las letras universales, vinculada a la Historia de Chile. En efecto, por olvido de sus compañeros, o por causa de malísima intención, quedó en Juan Fernández uno de los expedicionarios llamado Alejandro Selkirk; Alejandro vivió en la Isla Chilena varios años; solito y tan feliz, donde el clima, la tierra y el mar, puestos de acuerdo se lo daban todo. Vuelto a Inglaterra, narró su estupenda aventura y de su narración tomó Daniel Defoe los elementos principales para escribir uno de los más bellos libros del mundo, estimulante de la bella y noble aventura, “Robinson Crusoe”, que con la “Isla del tesoro” y los “Viajes de Gulliver”, hicieron las delicias de muchas generaciones juveniles, y seguirán haciendo las de muchas más, mientras los muchachos tengan corazón e ilusiones, generosidad y ansias de infinito.

¡Cuántos hombres maduros, hechos y derechos, en horas de angustia, hemos buscado en el “Robinson”, una fuga ilusoria a los tiempos idos de la infancia y de la adolescencia, para liberarnos, aunque fuese por unos instantes de la amarga realidad! ¡Y como hemos envidiado y envidiamos aún al famoso solitario su vida y su paz, en la cálida y opulenta Isla!

Véase pues, como una expedición filibustera, iniciada tal día como hoy del año 1703, pudo nacer una obra de arte y de belleza.

(Artigo publicado no xornal La Hora de Santiago de Chile o 30 de abril de 1947)
Alexander_Selkirk
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Persoeiros (intelectuais) - Publicado o 30-04-2010 01:32
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