A. C. Irmáns Suárez Picallo - Sada


Este blogue nace co obxecto de difundir a actividade da A. C. Irmáns Suárez Picallo, así como de recuperar e por a disposición do público diversos materiais de interese sobre o noso pasado,ao tempo que damos a coñecer os artigos escritos por Ramón Suárez Picallo e outros autores sadenses.
Estruturamos o blogue en varias seccións, nas que terán cabida noticias de actualidade sobre as nosas actuacións, artigos, textos históricos, fotografías...


Visitas (desde o 05/08/2010)





Únete a nós!
comisionsuarezpicallo@gmail.com
 CATEGORÍAS
 GALERÍAS FOTOGRÁFICAS
 RECOMENDADOS
 BUSCADOR
 BUSCAR BLOGUES GALEGOS
 ARQUIVO
 ANTERIORES
 DESTACADOS

ARXEL E CERVANTES

No ano 1942 tras a ocupacion do exército de EE.UU. da cidade africana de Argel, RSP escribiu este artigo contando dun xeito breve a historia da cidade e tamén da unhas breves indicacións sobre Cervantes, pois estivo cautivo nela e ali -conforme dí- concebiu o xenial escritor o Quixote...


10 de noviembre de 1942
ARGEL


Una tropa de hombres rubios, talludos, con ojos azules, desembarcaron en Argel, intimaron rendición y la ciudad se rindió a su dominio. Los ocupantes venían de remotas latitudes, en enormes naves de hierro, absolutamente distintas a las galeras piratas, que hicieron famosas en pasados siglos, a las tierras de la Berbería de los bere-beres, de las que Argel es capital.

Dominio de Cartago, ciudad de Roma, después, con el nombre de “Icosium”; “Al Jezair”, de los árabes, la Argel de nuestros días, tiene una historia y una tradición estrechamente vinculadas a la Historia de la Europa Cristiana. Numidia, Mauritania y Berbería, que hablan de episodios familiares en la vida de nuestra civilización. Hubo allí, y en sus alrededores, treinta y tres colonias romanas, ricas y florecientes. Estuvieron los vándalos en el siglo V y en el VI los griegos bizantinos. Se la disputaron durante seis siglos los árabes de distintas ramas y califatos. Cuando los últimos moros de Granada fueron expulsados de España se refugiaron en gran porción en Argelia, y continuaron desde allí la lucha contra los cristianos. Fernando, el Católico, mandó expediciones que rindieron a Orán y Argel. Los fieros otomanos dominaron todas sus comarcas desde 1516 hasta el siglo XVIII. Guerras civiles, invasiones de ingleses, franceses y holandeses, tuvieron allí escenario hasta que en 1847, Argel y toda su zona, pasaron a poder de Francia. Argel, Orán y Túnez, son hoy llaves maestras del imperio colonial francés sobre el mediterráneo. La Francia de Vichy no puede defender ese imperio que, en sus manos, hubiese servido de trampolín para los designios totalitarios. Por eso ayer una tropa de hombres rubios, llegados desde tierras donde se pone el sol, ocuparon la ciudad vieja y legendaria del Levante pirata y berberisco.


“UN TAL CERVANTES"


Érase un soldado raso nacido en Alcalá de Henares, que quedara manco en Lepanto, sirviendo bajo el mando y las banderas de don Juan de Austria, en servicio de la cristiandad amenazada. Unos le llamaban Miguel y otros Miguelillo. Llevaba gallardamente su heroica manquedad y había en sus ojos fulgores extraños. Era de doble estirpe, procedente de Galicia, pero jamás hablaba de su linaje. Era entonces un soldado. Después de la batalla recaló en Italia, tierra de artistas y poetas, por aquellos tiempos toda llena de España. Pero, ni el sol ni el desierto apartaron del alma del soldado, la “morriña”, la “saudade” –herencia espiritual de su estirpe gallega– de la Patria nativa. Y quiso volver a ella.

Príncipes y cardenales le dieron cartas y mensajes para su Graciosa Majestad don Felipe II. Y se embarcó en la fragata “Sol” en Nápoles, el 26 de septiembre de 1575. Una tormenta feroz les acosó, mientras al mando del fiero renegado Dalí Mami, el albanés, les atacaron los piratas y el manco fué su prisionero. Persona muy principal debía ser, cuando llevaba cartas personales para el más poderoso monarca de la tierra. –“buen rescate”– se dijeron los piratas. Y se lo llevaron a Argel, tierra de infieles, donde quedó cautivo por cinco años. Malos tratos y angustias, planes novelescos de evasión, con sórdidos aventureros y traidores sin patria, coludidos. Mientras tanto, una anciana viuda, doña Leonor Saavedra y Cortinas, imploraba ayudas para el prisionero; llevó su angustia a iglesias, monasterios, a mansiones señoriales y al palacio del Rey. Era la madre de Miguelillo, que clamaba por su hijo. La escucharon los Padres de la Redención. Se reunieron de limosnas unos cientos de ducados. El rey puso otros pocos, Miguelillo fué rescatado. Y el 19 de septiembre de 1580, tuvo el día más feliz de su vida. Fue libre y salió a recorrer las calles de Argel. En las horas negras de cautiverio le pasaron por el magín grandes cosas. Nació allí en la cabeza del cautivo, en el Argel pirata e infiel, el más extraño caballero de todos los tiempos. “Don Quijote de la Mancha”, llamado también “El Caballero de la Triste Figura”. Porque el soldado manco, Miguelillo, se llamaba don Miguel de Cervantes Saavedra, que trazó, con su mano única, una de las más grandes obras de Arte y de Genio de la Humanidad.

La grande obra nació en Argel, -la ciudad que ocuparon ayer los hombres rubios y talludos de los Estados Unidos de Norteamérica-, en la cabeza de un cautivo inmortal. Por eso se hallaba en ella, para enderezar entuertos y reparar agravios. Y por eso su personaje agregio, pone en libertad a infelices galeotes, y libra de las furias de su amo al ingrato Andresillo-Cervantes–Don Quijote-España-Argel.


ESPAÑA ES NEUTRAL


Argel, Orán Túnez, Casablanca, Añadir, Mogador y demás. La guerra llegó allí, a los lugares de las columnas donde Hércules terminó sus trabajos. “Plus Utra”, es la leyenda blasonada. Era, mejor dicho. Ahora es otra cosa. Es un yugo de opresores apiares , bajo el cual está uncido el genio del pueblo que parió a “Don Quijote”. Esqueleto sin vida de un gigante, viuda de glorias inmarcesibles, Dulcinea ideal de locos portentosos; España, la España de hoy, se ha declarado neutral. Ha dicho que no le va ni le viene en la suerte de un mundo que está lleno de su nombre y de su gloria. “A la fuerza ahorcan”, reza un viejo proverbio. Por no servir a nadie la triste España de hoy, ni siquiera quien -¡porque no puede!– servir a quienes les debe servidumbre. Ni con Dios ni con el Diablo, por necesitar de los dos.

La indecisión durará poco tiempo. Quienes ejercen hoy derechos de soberanía sobre la nación, que no soportó más carga que el peso de sus coronas, decidirán lo que ha de hacerse. Lo decidirán “a forciori”, imponiéndose, con apoyos de adentro. Y no sería difícil que una nueva guerra civil estallase en España, entre los demagogos delirantes de Falange, al servicio de Berlín y Roma y los que tienen la responsabilidad del poder que quisieran conjugar Berlín y Roma con Londres y Washington.

Triste cosa esta España neutral, con los brazos maniatados esperando que los de afuera decidan su suerte. Sólo queda una ligera esperanza. Que vuelvan a lanzarse por sus campos yertos y desolados, el inmortal loco manchego y Juan Martín “El Empecinado”, el uno libertando cautivos y el otro derrotando mariscales y generalísimos.

De lo contrario, si no resucitan los muertos, España seguirá siendo la viuda de la gloria, el esqueleto de un gigante muerto y descarnado, mientras el resto del mundo decide sus destinos para el próximo milenio.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 10 de novembro de ...1942)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Persoeiros (intelectuais) - Publicado o 10-11-2010 00:35
# Ligazón permanente a este artigo
VICENTE HUIDOBRO

No ano 1948 RAMÓN SUÁREZ PICALLO sofre un longo paréntese de seis meses (de abril a outubro) afastado dos xornais. Co artigo que publicamos hoxe, reaparece ante os seus lectores e incluimos unhas opinións de Edmundo Moure -compilador de ditos textos- ao respecto.


"A medida que transcurren los años de su estancia chilena, Ramón Suárez Picallo va ampliando esos “paréntesis de silencio” en la publicación de sus artículos y crónicas. Para este lapso de seis meses, desde abril hasta octubre de 1948, no contamos con datos ni referencias precisas de sus vicisitudes, salvo el testimonio de Mercedes Corbato, hoy Presidenta de la Agrupación Winnipeg, quien nos cuenta que ese año fue especialmente duro para el prolífico Pick-Up, habiéndose agudizado su dolencia cardiaca, los problemas económicos y la dipsomanía de su existencia bohemia.

Esto parece confirmarlo Eduardo Blanco-Amor, en una de sus crónicas de Chile a la Vista (Editorial del Pacífico, 1951; Editorial Galaxia, 2001), donde narra su reencuentro con Suárez Picallo, en agosto de 1948: “Entre mis anticipadas nostalgias de Chile… figuraba la de encontrarme con Suárez Picallo. Para las gentes que lo conocen superficialmente, Suárez es sólo un bohemio; una especie de Francois Villon en prosa y traducido al más insobornable gallego. Le faltaba consolidar su fama, como el otro, mediante un testamento literario y ya lo está llevando a cabo, en peripatético grito, por esas calles, aferrado a la inocente manía de que va a morir a corto plazo…”

Era la hipocondría que acentuaba una depresión endémica y creciente, que agravaría sus afecciones orgánicas, alejándole, poco a poco, de aquella su práctica cotidiana del periodismo."


12-DE OCTUBRE-1948

EN RECUERDO DE VICENTE HUIDOBRO


Por Ramón Suárez Picallo

Un grupo de republicanos españoles residentes en la costa de Llo-Lleo, San Antonio, Cartagena, Las Cruces, Algarrobo, han tomado la iniciativa de tributarle un homenaje........................ al gran poeta chileno Vicente Huidobro. La idea nació en Llo-Lleo, en la casa del aragonés Manuel Lázaro, donde suelen nacer ideas muy peregrinas referentes a España y Chile.

subir imagenes


Vicente Huidobro –se ha dicho ahí- fue uno de los más ilustres cultores de la lengua castellana, creador de una escuela literaria de trascendencia universal y personalmente, retoño vigoroso de un tronco prócer enraizado en el corazón mismo de la tierra matriarcal; escribió en mi............... la más hermosa interpretación contemporánea de la hazañosa vida e historia del Mío Cid Campeador; y además de todo eso fue ardoroso combatiente por la causa de la Democracia y de la Libertad. Su último y quizá él más hermoso de sus discursos políticos en Chile, lo hizo ante el retrato de Luis Companys en un aniversario de su martirio. Se recordó, por último, que el día de su entierro, ante la losa abierta que recogió sus restos, hubo para él unas palabras conmovidas de despedida –las únicas- pronunciadas por un español: Antonio de Lezama que lo despidió en nombre de España.
Habida cuenta pues de tales antecedentes, los españoles de la costa han hecho cuestión de honor, el de ser ellos quienes patrocinen la idea de honrar a Huidobro.

Nota aclaratoria: Os ......expresan que a transcripción do texto está incompleta por ilexible.

(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile, o día 12 de outubro de... 1948)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Persoeiros (intelectuais) - Publicado o 12-10-2010 00:35
# Ligazón permanente a este artigo
POETAS NO DESTERRO
RSP comenta o libro "Antología de poetas españoles desterrados" con prólogo e selección do tamén dramaturgo José Ricardo Morales, que xunto a Ferrater Mora (ambolos dous exiliados en Chile) e o editor Arturo Soria e Maurico Amster fundaron en 1941 a editorial Cruz del Sur...


27 de septiembre de 1943

“POETAS EN EL DESTIERRO”


Por Ramón Suárez Picallo

Noticia de Editorial “Cruz del Sur”, en su colección “Raíz y Estrella”. “Antología de poetas españoles desterrados”, encabezada por Antonio Machado, enterrado en el destierro.

Son ellos: Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez, León Felipe, José Moreno Villa, Pedro Salinas, Jorge Guillén, Juan Larrea, Emilio Prados, Rafael Alberti, Luis Cernuda y Manuel Altolaguirre.

José Ricardo Morales : Hizo la selección y ordenación, un magnífico prólogo, y la noticia bio-bibliográfica de cada uno de los poetas. Es, éste, un libro bellísimo de elegante prestancia, como suelen serlo todos los de “Cruz del Sur”, el más noble y elevado empeño editorial de Chile, hecho en los últimos tiempos.

Su contenido, puede deducirse de la sola enumeración de los poetas. Si a la lista se agrega a Federico García Lorca, y a Hernández, ellos constituyen la más gloriosa floración poética que tuvo España, desde los tiempos de Lope a nuestros días, en lo que va transcurrido de este siglo. Su emoción y su significado espiritual fluye del solo título, que es, de por sí un hondo drama, considerando la fuerza tremenda que para un español, poeta además, tiene la palabra “tierra”, para entender, por antítesis, cuanto, para él, significa “destierro”.

Todos cuantos trabajaron en el libro –cuyos nombre y apellidos constan en el colofón de gratitud– lo hicieron, entendiendo y sintiendo lo que traían entre manos; degustaron la belleza de su trabajo y lograron una preciosa joya de noble artesanía. Una pieza bibliográfica, en la que, el contenido y el continente, dan de sí todo cuanto pueden dar, al unísono las manos y el pensamiento y la emoción estética.


EL PRÓLOGO

José Ricardo Morales, abre el libro, con un Prólogo hondo, grave y bello, estremecido de emoción; pocas veces la lengua castellana, rayó a mayor altura, como expresión de un pensamiento hondamente sentido, ni alcanzó mayor decoro. He aquí una muestra:

“… El árbol poético español actual –dice Morales-, de abrileña hermosura, el más lozano que desde los siglos de oro haya existido, sintió, con la guerra, desmochados y hendidos a sangre y fuego sus más espléndidos y verdecientes ramos. Su poesía, que era, como la eterna, de sangre y de fuego, ardorosa corriente, “llama de amor viva”, letra que nos salía de la sangre, conoció la sangría y la mala muerte de sus enemigos le procuraron.

“…Trágica ausencia de los enterrados la de Miguel Unamuno, Antonio Machado, Federico García Lorca y Miguel Hernández, dueños de su bien morir, vivos siempre en su obra, a cuyo mundo poético, el de sus creaciones, supieron llevar el otro mundo: el de la muerte, rondadora perpetua de nuestra literatura. Dura suerte también –aquí, en este otro mundo, el Nuevo Mundo, el tercero, y no en discordia, sino en humanísima concordia con nosotros– la de aquellos que están fuera de sí y de lo suyo, los exiliados; la de los que no tienen sobre qué caerse muertos, no por mengua de holgura, que les sobra, ni de hacienda, que también está de más sino por falta de su razón de vida y muerte, que es la tierra, hecha viento durable en la palabra desterrados.

“A los que se tragó la tierra, los enterrados, y a los que la lejana tierra les estraga, los desterrados, hay que juntar también, aquellos poetas que en España, quedaron heridos por la, para ellos, peor de las muertes: la del silencio. Allá estarán con la lengua viva de nuestro idioma, muerta y seca, muda su viva voz inmutable, en espera y desespera de conocerle su libre curso y aventura. Con ellos, con los que callan y no otorgan, con los que dan la callada por respuesta en vida y en muerte, está nuestro pensamiento al reunir, en este haz de la Antología, a quienes tienen el venturoso privilegio de poder echar a vuelo cuanto de hermoseamiento bueno les viene a la pluma.

Como en otros siglos, en tiempos de amargor para la Patria, a los desterrados corresponde levantar la voz con que nuestra malherida España, vuela las tornas, se dirá a sí misma, y a todos, lo mucho que deba decirse. Sólo suena el río cuando agua lleva. Escuchémoslo aquí, cantando y sonando, cantante y sonante en su limpio manantial, hablando y cantando claro en el venero puro y eterno de la lírica española, fuente honda y estremecida, que si no nace ahora de la tierra asolada de España, surge de la otra tierra que es carne viva en sus mejores hijos; tierra o carne desolada y doliente, humana y conmovida de los poetas españoles en destierro”.

¿Puede decirse algo más, y mejor dicho, en torno al tema? ¡Queda dicho todo! ¡Y cómo queda dicho!

MAÑANA DE LA CRUZ
(BALADA DE PRIMAVERA)

Dios está azul. La flauta y el tambor
Anuncian ya la cruz de primavera.
¡Vivan las rosas, las rosas del amor,
entre el verdor con sol de la pradera! JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

“Ya floreció la cruz de primavera.

¡Amor, la cruz, amor ya floreció!”

Me respondió: “¿Tú quieres que te quiera?”
¡Y la mañana de luz me traspasó!”

____________ ___________

Vámosnos, al campo por romero,
vámosnos, vámosnos,
por romero y por amor…
Vámosnos, al campo por romero,
vámosnos, vámosnos,
por romero y por amor…
_________ __________

Le pregunté: “¿Me dejas qué te quiera?”
Me respondió radiante de pasión:
“Cuando florezca la cruz de primavera,
Yo te querré con todo el corazón”.

Alegran flauta y tambor nuestra
bandera,
La mariposa está aquí con la ilusión…
¡Mi novia es la virgen de la era
y va a quererme con todo el corazón!


(Artigo publicado no xornal La Hora en Santiago de Chile o 27 de setembro de ... 1943)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Persoeiros (intelectuais) - Publicado o 27-09-2010 00:49
# Ligazón permanente a este artigo
ANDRÉ MAUROIS
RSP adícalle este artigo ao xenial escritor e biógrafo francés André Maurois, con motivo da sua estadía por terras chilenas. Comenta as principais creacións do autor galo que curiosamente refírense a personaxes ingleses: "Disraelí","Eduardo VII", "Lord Byron", "Historia de Inglaterra"...


5 de septiembre de 1947

ANDRÉ MAUROIS


Por Ramón Suárez Picallo

Es natural y muy justificado el extraordinario interés que ha despertado en Chile y en todos los otros países de la América Latina, la presencia en ellos de André Maurois, unos de los más altos y representativos espíritus de las letras francesas y de la Europa contemporánea.

No es del caso hacer aquí una reseña bío-bibliográfica del gran escritor porque ello ofendería a la cultura del lector medio, conocedor de su obra; y porque, además sería muy comprometido, tratándose como se trata del más grande biografista de todos los tiempos, desde Plutarco hasta nuestros días.

Hemos conocido literariamente a Maurois a fines de la segunda década del siglo presente. Y tuvimos la suerte de conocerlo a través de la que –a nuestro modesto juicio– es su obra maestra, precursora, por lo demás, de un género literario que prestó al conocimiento de la Historia un inestimable servicio. Nos referimos a su “Disraeli” y a la que dio en llamarse “biografía novelada”, de la cual es espejo, norma y costumbre, la historia humana y política del famoso gobernante inglés de la época victoriana, que remató como arquitecto genial, la cúpula del Imperio Británico. Y que fue, además, una de las figuras más cálidamente temblorosas de humanidad –con sus vacilaciones, sus cambios y sus posturas aparentemente contradictorias– que produjo la Europa del siglo XIX. Maurois esclarece en “Disraeli”, con la orlada gracia francesa –“Lo que natura non da e Salamanca non presta” el más difícil e intrincado período de la política británica desde los días de Enrique VIII. “Eduardo VII y su tiempo”, y la espléndida biografía de Lord Byron, complementan su obra divulgadora, que familiarizó a todo el mundo occidental con las más íntimas modalidades de las bravas islas, que ejercieron y ejercen aún hoy rectoría por derecho propio, sobre otras muchas naciones continentales, por ser ellas rudos acantilados donde está siempre vivo el espíritu de la libertad.

Aparte de las obras citadas, “Historia de Inglaterra”, y la “Monarquía Inglesa”, constituyen otras tantas deliciosas lecciones, que se leen con la avidez, el gusto y el interés que producen las mejores obras de arte. Por eso, además de Walter Scott, Dickens y Rudyard Kypling, Inglaterra tiene en André Maurois a uno de los mejores intérpretes de sus nobles afanes universalistas, toda vez que la obra del gran escritor francés, aún refiriéndose específicamente a ella, toca, de reflejo, aspectos fundamentales de Europa, África, Asia y América. En lengua castellana, sólo don Benito Pérez Galdós puede comparársele en orden a darle a la Historia alientos de Arte y de palpitante emoción humana. La Historia viva, contemplada y sentida a través de los valores individuales que le dieron forma y perfiles y que la insuflaron de altos y nobles ideales transcendentales sobre el tiempo y sobre el espacio.

De ahí el interés que despierta en estas tierras, surgidas a la superficie de la Historia de la Civilización, al conjuro del genio latino, la presencia de uno de sus representantes más esclarecidos; este André Maurois, que por ser un gran francés, un gran escritor y un gran periodista, es un hombre de ciudadanía legítima en todos los pueblos y ante todas las Naciones. Huésped y amigo bienvenido porque trae en los labios y en el corazón el bien imponderable de la palabra...

(Artigo publicado no xornal La Hora, de Santiago de Chile o día 5 de setembro de ... 1947)
Breve biografía de André Maurois
Máis sobre André Maurois
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Persoeiros (intelectuais) - Publicado o 05-09-2010 00:46
# Ligazón permanente a este artigo
ALEJANDRO CASONA
Alejandro Casona tamén marchou ao exilio a raíz da Guerra Civil Española e, tras pasar por México, estableceuse na Arxentina. Neste país gozou dun importante éxito de crítica e público. Unha parte importante das súas obras creounas e representeounas fora de España, a onde regresou en 1962. Dende Chile, RSP adicoulle algúns artigos.


29 de julio de 1944

ALEJANDRO CASONA EN EL TEATRO EXPERIMENTAL CHILENO


Por Ramón Suárez Picallo

Han hecho muy bien los muchachos del Teatro Experimental, de la Universidad de Chile, ofreciendo en la iniciación de su temporada en el Teatro Municipal de Santiago, una obra originalísima, del autor español, asturiano de origen y espíritu, Alejandro Casona.

Casona merece este homenaje universitario, de todos y de cada uno de los grupos artísticos estudiantiles, de lengua castellana, que se dedican a divulgar buen teatro, como ocurre con este de la Universidad de Chile. El autor de “La Sirena Varada”, su obra maestra y la que le reveló como valor nuevo de primer orden en la literatura dramática española de nuestros días, supo llevar a escena, como nadie, a una gloriosa generación de universitarios admirables, trocados en maestros, sin dejar nunca de ser estudiantes, en la mejor acepción de la palabra.

“Nuestra Natacha” es efectivamente, la obra representativa, por excelencia, de aquella generación, criada espiritualmente bajo el anagrama de la F. U. E., que hizo del arte para el pueblo un Evangelio y que tuviera como tribuna y escenario “La Barraca”, dirigida por García Lorca. “Nuestra Natacha”, con su bellísima fábula y romance, fue de ella número obligado, gracioso, juvenil y empapado de humanidad nueva.

“Prohibido suicidarse en Primavera”, es otro tributo de Casona, rendido a la ciencia, dado a un ensueño deliciosamente chiflado, lleno de humor nórdico, trascendental, de la mejor ley ante el que no se sabe si reír o ponerse serio y vagamente triste. El director del sanatorio de suicidas, que van allí, para “matarse artística y decorosamente” –y que luego no se matan- es uno de los médicos más originales e interesantes de toda la literatura europea contemporánea.

En cuanto a “Otra vez el Diablo”, la obra elegida para la presentación del conjunto experimental en la primera sala santiaguina, nos parece un verdadero acierto. El Diablo de Casona, metido a protector de un estudiante de Salamanca, casamentero, bribón ingenioso, y a veces buen teólogo, resulta un tipo encantador y divertido.

Responde a la concepción que de él tiene las gentes del norte y del noroeste de España, que le llaman “trasno” , “trasnín”, “demonchín”, “demoro”, “diaño”, y otras lindezas casi cariñosos; lo tratan de “tú para tú” y no desdeñan hacerle trampas en juegos de ingenio, para ver quien engaña a quien. De esa estirpe, es este Diablo del bello cuento de Casona, aunque más académico y más intelectual, pues sabe Historia, Teología, lides de amor, y un tantico de política al uso. De ahí que haga excelentes migas con un estudiante español, salmantino o complutense, peregrino y trotamundos, tan rico en artes de picardías, como pobre en doblones y aún en maravedíes.

Sabiendo como sabemos, el interés, el ahínco, la conciencia y el buen gusto que el Teatro Experimental de la Universidad de Chile, suele poner en sus representaciones, le vaticinamos un éxito el próximo domingo. Lo merecen, por igual, el autor, los beneméritos actores, y el donoso diablillo, erudito, mecenas y casamentero de Alejandro Casona.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 29 de xullo de ... 1944)
Ver outro artigo de RSP sobre Alejandro Casona
Biografía de Alejandro Casona
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Persoeiros (intelectuais) - Publicado o 29-07-2010 09:44
# Ligazón permanente a este artigo
LEMBRANDO A HUGO OBERMAIER
Huho Obermaier (1877-1946) foi un eminente xeólogo e paleontólogo alemán, que estudiou en España as covas cantábrticas e asturianas e por mor da 1ª guerra acabou nacionalizado español.Froito da súa docencia xurdiu en España un grupo grandes investigadores (Carandell, Bosch-Gimpera, Martinez Santaolalla, Martín Almagro...)


28 de julio de 1947

EL PROFESOR HUGO OBERMAIER


Por Ramón Suárez Picallo

El doctor Pedro Bosch-Gimpera ex Rector de la Universidad de Barcelona, Profesor y Decano de su facultad de Filosofía y Letras, especialista en Prehistoria, Arqueología y Filología, nos comunica desde México la triste noticia: el fallecimiento en Friburgo de su maestro, el ilustre profesor alemán de nacimiento y español por elección, doctor Hugo Obermaier.

El eminente sabio, que era además, sacerdote católico, había nacido en Ratisbona (Baviera) en 1877. A comienzos del presente siglo, fue a España en misión de estudio y se quedó allí, donde escribió su obra maestra considerada fundamental en los estudios prehistóricos de todas las Universidades del mundo: “El hombre Fósil en España”, traducida y reeditada en todas las lenguas europeas, después de la primera edición española, hecha en Madrid en 1915. En ella resume el trabajo de varias décadas en una síntesis perfecta que abarca la Geología, la Paleontología y la Arqueología, ciencias que dominaba a la perfección.

Rodeado de un grupo de discípulos dilectos, puede decirse que fue el creador en España, de una generación de especialistas en estas materias. Recorrió de punta a cabo la Península, aprovechando el ingente material existente allí, sistematizándolo en estudios luminosos de valor permanente.


SUS TRABAJOS

Se formó en Alemania y en Austria, con el geólogo Penck y el prehistoriador Honermes; colaboró con el primero en el estudio del glaciarismo de los Alpes, fundamental para la cronología del paleolítico europeo; durante su época de profesor en la Universidad de Viena exploró la cueva de Willendorf en donde realizó el sensacional descubrimiento de la escultura auriñaciense llamada “La Venus” y excavó también la cueva de Lesing en Baviera; publicó la obra “Der Mensch der Vorcit” (Berlín, 1912) que fue su primer trabajo de síntesis. Al fundarse el Instituto de Panteología Humana de París por el Príncipe de Mónaco, fue agregado a él y colaboró allí con Boule y Breuil, con el último de los cuales le unió siempre una amistad entrañable y una colaboración en el estudio del arte rupestre español, que habrá de dar importantes frutos. Desde 1909 puede decirse que sus principales actividades las dedicó a España y excavó con los colaboradores del Instituto, entre los cuales se contaba especialmente, además de Breuil, Alcalde del Río y el Padre Sierra, las cuevas del Castillo (en Puente Viesgo), de Hornos de la Peña, de Valle y de la Pasiega, estudiando al mismo tiempo su arte rupestre. La guerra de 1914 le impidió volver a París y quedó radicado en España, en donde fue uno de los elementos más activos de la “Comisión de Investigaciones Paleontológicas, y Prehistóricas”, formada por la Junta para ampliación de Estudios, y que funcionó en el Museo Nacional de Ciencias Naturales, en íntimo contacto con sus eminentes naturalistas presididos por el inolvidable don Ignacio Bolívar. Allí Obermaier formó con algunos de ellos –especialmente el malogrado Pedro Carandell– una escuela que se dedicó al estudio del glaciarismo en España. De esta labor son frutos las importantes monografías sobre el glaciarismo de la Sierra del Guadarrama, de los Picos de Europa, de la Sierra de Gredos, de Sierra Nevada, algunas publicadas juntamente con Carandell. Entonces inicia también la colaboración con el distinguido colaborador de la prehistoria asturiana Conde de la Vega del Sella, contribuyendo con él al estudio de la cultura mesolítica llamada “asturiense” y al de otras cuevas del Norte de España. También realizó excavaciones en localidades de épocas posteriores, como en el poblado neolítico de Las Carolinas, cerca de Madrid, y en varios importantes sepulcros megaliticos. Estudió también entonces el importante grupo de pinturas rupestres levantinas de la “Valitorta” cerca de Albocácer y de Morelia, en la provincia de Castellón.

Nombrado catedrático de Historia primitiva del Hombre de la Facultad de Filosofía y Letras de Madrid, desarrolló una importante labor pedagógica continuadora de la ya iniciada en el Museo. De él procede una brillante escuela de prehistoriadores (P. Wernert, Pérez de Barradas, García Bellido) y su influencia irradió a toda España. Sus estudios se extendieron al arte ibérico, continuando los referentes a la arqueología paleolítica y al arte rupestre. En cuanto al último, publicó sus importantes estudios, sobre las pinturas últimamente descubiertas en las provincias de Cuenca y de Castellón y consolidó y puso en valor las ya célebres de la cueva de Altamira, que por el mal estado del techo, estaban amenazadas de destrucción, realizando allí nuevas excavaciones y publicando una nueva monografía “La caverna de Altamira”, Madrid, 1928, con una edición inglesa.

Además de “El Hombre Fósil”, en los años de su actividad en España, publicó (en Espasa Calpe”, un libro de texto de Prehistoria, del que en los últimos años han aparecido nuevas ediciones, hechas en colaboración con García Bellido: “El hombre prehistórico y los orígenes de la Humanidad”. Al mismo tiempo en que sus publicaciones españolas desarrollaba también una intensa labor en revistas extranjeras –en las que dio a conocer continuamente los progresos de la Prehistoria española– y redactó todos los artículos referentes al paleolítico en la monumental enciclopedia publicada por Max Ebert en Berlín; Reallexikon der Vorgeschichte, en los que los materiales españoles son adecuadamente valorados dentro del marco de la Prehistoria general.


DEMÓCRATA Y LIBERAL

A la muerte de Ebert, la Universidad de Berlín lo nombró para desempeñar su cátedra. Rechazó Obamaier el tentador ofrecimiento por dos motivos: por sentirse definitivamente arraigado a la vida intelectual española y porque la política alemana se inclinaba ya decididamente al nazismo que le repugnaba a sus sentimientos democráticos y liberales, pese a su condición de sacerdote.

Al iniciarse la guerra civil española, estaba en camino hacia Oslo, como delegado al Congreso Internacional de Prehistoria, celebrado allí. Cerrada provisoriamente a causa de la tremenda conmoción la Universidad Central de Madrid, e imposibilitado de continuar sus estudios en la Península, permaneció en el extranjero continuando sus trabajos. Al final de la guerra se estableció en Suiza. Invitado a volver a España no acepto el ofrecimiento, por considerar al régimen allí imperante incompatible con la libertad de la cátedra y de la cultura, contrario además a sus propios sentimientos.

Fue entonces, cuando, perdida la esperanza de volver a España en un régimen de libertad, aceptó la cátedra de prehistoria que le ofrecía en forma reiterada la ilustre Universidad de Friburgo. Desde allí, considerándose un refugiado español más, mantenía relaciones constantes con los colegas y discípulos que lo veneraban, exiliados en todos los países de Europa, Africa y América.

El doctor Bosch-Gimpera, de cuya comunicación tomamos la mayoría de los datos de esta reseña, ha promovido entre los profesores españoles y americanos de toda América, un movimiento para que al Profesor Obermaier, modelo de maestro, de sabio y de hombre leal, demócrata y de bien, se le tribute un adecuado homenaje, mientras sus restos no puedan llevarse a España y ser recibidos allí con los debidos honores, en el ambiente de libertad y de paz civil que le permitieron a él y a sus discípulos llevar a cabo trabajos ingentes y de valor permanente, en servicio de la ciencia que enseña a saber de donde venimos, para saber algo acerca de a donde vamos.
Breve biografía de OBERMAIER
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Persoeiros (intelectuais) - Publicado o 28-07-2010 08:17
# Ligazón permanente a este artigo
LITERATURA ESPAÑOLA NA U.R.S.S. NOS ANOS 40
Despois de lembrarnos que Emilia Pardo Bazán foi quen de nos dar a coñecer os escritores rusos, RSP comenta que depois da Revolución rusa avivouse o interese pola literatura española e ata adaptouse "O Quixote" nas escolas rusas. Nas universidades soviéticas comezou a ensinarse a Hª da literatura española, sobor de todo en Minsk e, aparte de Cervantes, tamén traducen a Quevedo, Lope, Galdós e ata Valle Inclán; pero o que máis lles gustaba era Lope de Vega...


16 de julio de 1943

LA LITERATURA ESPAÑOLA EN LA U.R.S.S.


Por Ramón Suárez Picallo

No es nueva la afición de los rusos por la Literatura Española ni la de los españoles por la buena Literatura rusa. Dostoyewsky conocía al dedillo a los clásicos hispanos y los admiraba ilimitadamente. La Condesa de Pardo Bazán, a su vez, dio a conocer, en España, a los grandes escritores rusos de la generación pre-revolucionaria. Un ensayo de la ilustre escritora gallega –el más agudo y universal crítico literario del siglo XIX español– sobre “La novela y la Revolución en Rusia”, causó en la España de fin de siglo, verdadera sensación. Doña Emilia, grande de España, del más rancio abolengo, unía a su grande talante, una gran donosura espiritual para burlarse de la pacatería de su época y de su medio social. Además de sus cordiales relaciones con Víctor Hugo y sus coetáneos en las letras francesas, tradujo al español el famoso libro del gran socialista alemán Augusto Hebel, “La mujer y el socialismo”: pero, su gran “Campanazo” fueron sus trabajos sobre los escritores rusos, como precursores de la Revolución que ella vaticinaba.

El cambió de régimen en Rusia, o más concretamente, la instauración del gobierno de los Soviets, reavivó el interés de los medios intelectuales de aquel inmenso país, por las letras españolas. Lunacharsky, el Primer Ministro de Instrucción Pública del nuevo régimen, hizo una edición especial del “Quijote” para texto de las escuelas; y, él mismo, escribió una magnífica “interpretación revolucionaria” del famoso caballero andante, en un libro titulado: “Don Quijote Libertado”.

En las Universidades soviéticas, comenzó a enseñarse, en forma regular, la Historia de la Literatura Española; especialmente en la de Minsk, capital de la Rusia Blanca, hoy ocupada por los alemanes, había una Biblioteca Española completísima y absolutamente al día, en la que, ni siquiera faltaban las literatura catalana y gallega en sus propias lenguas vernáculos. El viaje por toda España de Ilja Erenburg, a poco de proclamarse la República, fue de gran interés en este orden.


LOPE DE VEGA, EL AUTOR FAVORITO

Cervantes, Lope de Vega y don Francisco de Quevedo y Villegas, son de los clásicos, los favoritos en Rusia; de los siglos XIX, Pérez Galdós; y, de la llamada “generación del 98”, don Ramón del Valle Inclán, en quien los rusos ven a un buen pariente de su gran Puschkin. De todos ellos el más popular es Lope de Vega. La predilección de los soviéticos por el Fénix de los Ingenios, se explica por su proverbial afición al Teatro y por el carácter popular y político de las más bellas obras de Lope; “El Alcalde de Zalamea”, “Fuenteovejuna” y “El Comendador de Ocaña”, son obras incorporadas desde hace varios años, al repertorio de las mejores compañías de Teatro soviéticas. Las presentan a todo lujo, con danzas y canciones. Alguien, que presenció en Moscú la representación de “La niña boba”, nos manifestó, haberse emocionado hasta las lágrimas oyendo cantar allí la bellísima canción castellana del Siglo XVI, “La Fuente del doncel”.

Don Fernando de los Ríos, que hizo un viaje a Rusia poco después de la Revolución –que él no aprobaba– anota en el libro de aquel viaje, la vivísima emoción que le causó oír algunas canciones campesinas rusas, afirmando haberlas escuchado antes idénticas en Galicia, en Asturias y en Santander. Y los marineros del Puerto de Odessa, cantan una canción titulada “te invito a bailar”. La misma que se canta en Vigo y en La Coruña, con este otro: “Ven bailar Carmiña”.

No es nueva, pues, la afición de los rusos por las cosas del Arte y de las Letras de España; ni es de extrañar tampoco su predilección por Lope de Vega, el glorioso autor de “Fuenteovejuna”, la más grande obra social –que ahora se llamaría “tendenciosa”– del Teatro Clásico español, y, quizá, del Teatro español de todos los tiempos.


“LA ESTRELLA DE SEVILLA”

Pero, sí que es de asombro y maravilla, esta noticia que acabamos de leer: “la traductora rusa de Literatura española, Sehtepkina Kupernik, acaba de terminar la traducción de la comedia de Lope de Vega, titulada “Estrella de Sevilla”. Varios teatros de la Unión Soviética proyectan ponerla en escena inmediatamente. “La viuda valenciana”, otra comedia de Lope –agrega la noticia– ha sido estrenada el año pasado en varios teatros soviéticos, entre ellos el “Komsomol” de Moscú. El director de esta sala, Barsenler acaba de reponerla con nuevos trajes y nuevos decorados”.

Ni “La viuda valenciana”, ni “La estrella de Sevilla” –ésta última, a nuestro juicio, la más bella obra salida de las manos de Lope– tienen ninguna significación especial, por la que pudieran ser preferidas en la U.R.S.S. Son, eso sí, verdaderos primores de arte y de gracia, de color y de luz.

Y, es eso lo que maravilla, habida cuenta la situación excepcional del grande y admirable pueblo soviético. ¿De manera que en Moscú, acosada por feroces y tremendos ejércitos enemigos, en peligro de ser bombardeada desde el aire, a todas las horas del día y de la noche, se representan “La viuda valenciana” y “La estrella de Sevilla”? Y no sólo eso, sino que la representación, se hace, cada tanto, con nuevos decorados y trajes más vistosos.

¡Ay! ¡Glorioso e inmortal Fray Lope de Vega y Carpio, ¡mientras tu “Estrella” luce fulgurante en Moscú, a la sombra de las Torres de San Basilio, en Madrid, donde estuvieron “El corral de la Pacheca” y “El Patio del Príncipe”, florecen los viles engendros de los Torrados y de los Pemanes!

¡Levántate de tu tumba, insigne Fray Lope, y hazte un viajecito a Moscú! Allí te esperan dos glorias: la que fluye del ingenio peregrino de tus versos, y la que rodea a los hombres y a las mujeres, que hacen un alto en la batalla gigantesca, para ofrecerte sus risas y sus aplausos.

¡Vete a Moscú, Fray Lope! Y, después, vuelve a Madrid, con ánimos bastantes para dignificar y limpiar el Corral de la Pacheca. Te ayudarán en el noble menester de higiene artística y espiritual, “Todos a una”, los hombres y las mujeres que acabaron con los desafueros del malhadado Comendador de “Fuenteovejuna”.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 16 de xullo de ... 1943)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Persoeiros (intelectuais) - Publicado o 16-07-2010 00:05
# Ligazón permanente a este artigo
GUILLERMO VALENCIA
Adica RSP este artigo ao poeta colombiano Guillermo Valencia, agonizante,uns días antes de morrer.(Finou o 8 de xullo)



2 de julio de 1943

GUILLERMO VALENCIA


Por Ramón Suárez Picallo

Es posible, casi seguro, mejor dicho, que cuando estas líneas lleguen a los ojos del lector, haya dejado de existir, físicamente, Guillermo Valencia, Maestro y Patriarca de la Lírica contemporánea de toda la América que habla castellano.

Efectivamente, el altísimo poeta de Colombia, está agonizando en su prócer ciudad nativa de Popayán, aromada de leyendas, de años y de gracias, entre las paredes antañonas de su casa solariega. Los médicos – ala hora en que escribimos esta nota– han renunciado ya a todo esfuerzo, y se limitan a tratar de prolongar la vida preciosa, sólo por unos instantes, mediante el cruel e inútil artificio del oxígeno, que suele disputarle, a veces, unos minutos a la eternidad de la muerte.

Rodean el lecho del ilustre moribundo sacerdotes, amigos personales y hombres de ciencias y de letras; y su pueblo entero sigue, conmovido y angustiado, los latidos postreros del corazón de su gran trovador. El poeta ha perdido ya el don prodigioso de la palabra. Aquella palabra, alada y sutil, que él sabía vestir con galas y primores inigualables. Pero antes, presintiendo la proximidad del trance, hizo el último esfuerzo de aquella suprema serenidad, sólo concebida, por mediación de la gracia, a los espíritus de selección. Dispuso que su gran corazón sea conservado por su ciudad, díjole cosas muy bellas a su hija Luz –que dio a su padre la sangre de sus venas para que le fuese transfusionada– y declaró que esperaba tranquilo la llegada de la fría huéspede, con la misma sencillez con que el hombre, fatigado por la jornada, fecunda y bien vivida, espera el descanso de la noche, en amable lecho y propicio albergue. No hizo daño a nadie. Por el contrario, dio a su patria, a la América y a sus semejantes, el opulento caudal de su espiritualidad y de su genio. De ahí en serenidad en las puertas de lo eternamente ignoto y vigoroso, en los linderos de la Inmortalidad y de la justicia inminente. ¡El premio supremo, concedido a los justos, a los buenos, a los generosos y a los limpios de espíritu y de corazón!

Guillermo Valencia es el más representativo poeta de Colombia. De la fina, exquisita y señorial Colombia; de la tierra que siendo, entrañable y verticalmente democrática -¡o por serlo, quizá!– levanta en nuestra América, como blasón y como bandera, el inconfundible señorío colectivo, de los pueblos que se saben con tradición, con alma, con historia y con perspectivas sobre el porvenir. La lengua castellana, recibe de los colombianos, el homenaje y el culto más devotos del Continente, Bogotá es el Valladolid, el Burgos y la Salamanca, del Nuevo Mundo, como capital del arte del bien decir, del bien escribir y del bien expresar el pensamiento.

Guillermo Valencia es, en ese arte, maestro y pontífice máximo. Ni Cervantes, ni Lope, ni Quevedo, ni Calderón, ni Góngora y Argote, ni don Manuel Azaña –el mejor hablista español de nuestros días– tenían por qué avergonzarse de tener a este insigne colombiano, por hermano y parigual, y no es aventurado afirmar que ocupa, en la Historia de las Letras de este Continente, un lugar tan elevado como el Inca Garcilaso y Rubén Darío, con las naturales diferencias de tiempo, de lugar, y de emoción estética.

El Maestrazgo literario de Valencia, sobre tres generaciones de poetas americanos, es absolutamente indiscutible, como lo es el de Juan Ramón Jiménez en los últimos 20 años de la poesía española peninsular. Desde el Mar Caribe al Estrecho de Magallanes, tanto en la forma, como en el temblor lírico, en el tremelucir de la bella palabra y en la raíz de Popayán. Y son muchos los vasallos que le pagan diezmos y primicias por ese alto Maestrazgo.

Por eso, no es sólo Colombia, la que sigue con angustia la agonía, y que seguirá, rendida de reverencia, el cuerpo del trovador. Es toda América. Es más aún, es todo el mundo que habla nuestra lengua, que acompaña a Colombia en la presentida e irreparable pérdida.

Y no serán bastante causa, las circunstancias que atraviesa el Continente y el Mundo, cuando están muriendo los hombres a decenas de millones, en los mares, en los cielos y en las tierras todas del globo, para apartar los ojos de la vieja ciudad de Popayán, donde está agonizando un hombre solo. Porque un hombre, solo y todo y anciano como es, extravasó el límite de lo individual, para ser una voz, una sinfonía universal de Arte, de Bien y de Belleza.

Y ni en las oscuridades vigorosas, precursoras de la muerte, ni ya después de haber traspuesto los umbrales del no ser físico, habrán de apagarse los fulgores de la estrella señera que el poeta llevaba en su frente: ni se harán silencio los ecos de la canción que llevaba en los labios.

Guillermo Valencia es y será siempre, música y luz.


(Artigo publicado no xornal La Hora en Santiago de Chile, o día 2 de xullo de ... 1943)
Máis sobre Guillermo Valencia
Biografía e algúns poemas de Guillermo Valencia
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Persoeiros (intelectuais) - Publicado o 02-07-2010 03:34
# Ligazón permanente a este artigo
GABRIELA MISTRAL
Neste corto artigo RSP faise eco do publicado nun libro sobre Gabriela Mistral onde fala dos seus pais e fai referencia a influencia dos mesmos sobre a sua personalidade así como o apego e cariño pola natureza.
Neste blog hai xa publicado outro artigo sobre a Premio Nobel chilena e, na sede da RAG atópase un manuscrito escrito por RSP con motivo da concesión do Premio Nobel e que difundiremos noutro intre.


30 de junio de 1951
LA FERIA DEL MUNDO
(Recopilación de “Cien Autores Contemporáneos”, de Lenka Franulic)

GABRIELA MISTRAL


El padre de Gabriela Mistral, dotado de facultades docentes naturales, poseía una extraordinaria facilidad para improvisar versos a la usanza de los clásicos “payadores”, tradicionales en diversos países de América. Había sido educado en el Seminario de La Serena, de cuyas aulas se retiró cuando estaba ya a punto de ordenarse. Poseía muy bien el latín, y murió entonando, en francés, las Letanías de la Virgen. Su madre, muy hermosa, tímida, suave y amable, se llamaba doña Petronila Alcayaga y falleció en julio de 1929, en La Serena, dejando el recuerdo de un ingénito señorío y de una bondad y comprensión no frecuentes.

Interrogada la madre de Gabriela Mistral, algunos años antes de su muerte, acerca de los recuerdos de la infancia de la que más tarde iba a ser “hija adoptiva de América”, expresó, como iluminada por un rayo de luz: “¡Cuántas veces Lucila no abandonó mis brazos para correr al huerto y ahí quedarse en muda contemplación ante los almendros en flor! ¡Cuántas veces no la sorprendí en íntimos coloquios con los pájaros y las flores!”.

En su adolescencia, la futura poetisa vivió en el campo, y siendo aún muy joven, sin haber cursado nunca pedagogía, se incorporó a la labor docente que profesaba su padre.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o 30 de xuño de ... 1951)
Outro artigo sobre Gabriela Mistral
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Persoeiros (intelectuais) - Publicado o 30-06-2010 03:07
# Ligazón permanente a este artigo
GERARDO SEGUEL

27 de junio del 50
La Feria del Mundo
Por Pick–Up (Ramón Suárez Picallo)

EVOCACIÓN Y RECUERDO DE GERARDO SEGUEL


Víctima de un absurdo accidente del tránsito, ha muerto en forma violenta el escritor, poeta, profesor y ensayista chileno, Gerardo Seguel. Sus restos recibirán sepultura en el día de hoy, en un ambiente de hondo sentimiento entre los intelectuales de su patria, vinculados a las grandes inquietudes y problemas de nuestros días, a los cuales el ilustre muerto había rendido lo mejor de su vida, de su obra y de su pensamiento.


RECUERDO

Conocimos a Gerardo Seguel en Madrid, en el patio castellano del café “La Granja del Henar”, situado en la calle de Alcalá, corrían los años 1931 y 1932, cuando Madrid era un centro de atracción magnética de los espíritus más inquietos de Hispanoamérica. Seguel hacía tertulias con Blanco Fonbona, de Venezuela; con Luis Martín Guzmán, de México; con el argentino Alberto Ghiraldo, con un grupo de cubanos antimachadistas y con los españoles que ya habían hecho viajes por estas Américas. Era entonces, Gerardo, él más joven de los contertulios; el más original en sus ideas, y también el más pobre de todos. Y muchos amigos suyos que le tomamos gran afecto teníamos que dar cincuenta vueltas y otros tantos circunloquios para que el joven intelectual chileno, con su buena parte de araucano, nos aceptase alguno que otro convite para comer con pan y manteles. En cambio, aceptaba sin vacilar la invitación al paseo por el Prado Recoletos y la Castellana hasta llegar al Museo de Ciencias Naturales, bajo cuyos pinos centenarios, solía encontrarnos a la salida del sol.

Seguel hablaba entonces, de su Patria; evocaba los paisajes maravillosos del sur y glosaba con gracia exquisita capítulos históricos de la Araucanía. Y recordamos haber oído de sus labios la primera versión comentada de “Cautiverio Feliz” y una interpretación de la “Araucana” a cuyo autor consideraba Seguel, el primer poeta nacional de Chile. Ya era, entonces maestro de escuela, traducía admirablemente del idioma portugués y tenía un trabajo original delicioso titulado “Folklore y Pedagogía”.

Al promulgarse la constitución española que concedía en su artículo 23 iguales derechos a españoles e hispanoamericanos. Seguel entro a trabajar en el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, como profesor de dibujo, en calidad de seleccionador de temas plásticos. Fue la primera vez que Caupolicán, Lautaro, Fresia y otros personajes de la legendaria Araucanía, sirvieron de tema a los escolares españoles en figuras y textos perfectos. Un día cualquiera, Seguel misterioso y silenciosamente salió de España y volvió a Chile, donde lo encontraron diez años después en un famoso parque de Viña del Mar, acompañado de su esposa, también distinguida educadora. Reanudamos las viejas charlas y nos mostró magníficos trabajos suyos, reivindicando la vida natural de la Colonia en Chile a través de las excelsas figuras que la ilustraron poetas, cronistas, marinos y magistrados, y alguno que otro bandido de gran envergadura.

Seguel, a pesar de su filiación política e ideológica, sentía a Chile en la carne de su corazón, su internacionalismo arrancaba de dos puntos que él señalaba clara y rotundamente: la cultura española entroncada e injertada en la raza aborígen como fondo de una modalidad espiritual en la que cifraba grandes esperanzas para el futuro de su Patria.


EL INTELECTUAL

Era Gerardo Seguel un intelectual por excelencia, presencia y potencia. No era un poeta ni un escritor de los que se llaman “brillantes”; era en cambio, un investigador perfecto, acucioso y acuciado, capaz de detenerse en detalles en los que nadie había reparado. En opúsculos critico-biográficos, en ensayos publicados en magazines muy prestigiosos, en revistas de educación de Europa y de América, se había revelado como un maestro de primera jerarquía. Todo lo cual iba acompañado de una ancha generosidad espiritual e intelectual consagrada a buscar en su prójimo las virtudes, pasando por encima de los defectos inherentes a toda condición humana.

Muere Gerardo Seguel en su plenitud física y mental, a los cuarenta y ocho años de edad; tenía en carpeta, para publicar un libro de “Evocaciones y recuerdos de España”. Federico García Lorca, Manuel Altolaguirre, Juan Ramón, Machado y Rafael Alberti, poetas; Bagaria y Castelao, dibujantes y amigos suyos, figuran en el primer plano del original; así como maestros, profesores y sociólogos, unos enterrados y desenterrados otros. La edición queda interrumpida por su muerte, así como el viaje que él proyectaba repetir a modo de confirmación de afectos y de emociones.

Mientras tanto, quienes le hemos conocido y estimado allá y aquí consternados por la brusca partida hacia el otro e impensado viaje sin retorno, lo recordamos y evocamos, con una conmovida oración sin palabras.
Algún poema de Gerardo Seguel
Gerardo Seguel
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Persoeiros (intelectuais) - Publicado o 27-06-2010 09:53
# Ligazón permanente a este artigo
[1] ... [4] [5] [6] 7 [8] [9] [10] ... [13]
© by Abertal