A. C. Irmáns Suárez Picallo - Sada


Este blogue nace co obxecto de difundir a actividade da A. C. Irmáns Suárez Picallo, así como de recuperar e por a disposición do público diversos materiais de interese sobre o noso pasado,ao tempo que damos a coñecer os artigos escritos por Ramón Suárez Picallo e outros autores sadenses.
Estruturamos o blogue en varias seccións, nas que terán cabida noticias de actualidade sobre as nosas actuacións, artigos, textos históricos, fotografías...


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HUXLEY
Julian Sorell Huxley,(1887–1975) foi un biólogo, escritor e humanista británico, coñecido polas suas contribucións á popularización da ciencia a través de libros e conferencias. En 1946 foi nomeado o primeiro director da UNESCO.Durante unha visita polo Novo Continente, a seu paso por Chile recibe múltiples homenaxes e RSP escribe este artigo.


14 de noviembre de 1947

DEFENSA DE LOS TIGRES Y DE LOS LEONES


Por Ramón Suárez Picallo

El ilustre biólogo británico doctor Julián S. Huxley es, como se sabe, Director General de la “UNESCO”, institución encargada de fomentar, controlar, acrecentar y dirigir los progresos y problemas internacionales referentes a la ciencia, la instrucción y la cultura, en el nombre y representación de la Organización de las Naciones Unidas. Recorrió recientemente todo el Continente Americano, y estuvo aquí en Chile, donde fue objeto de los máximos honores por la alta jerarquía intelectual y científica de su persona, y por la noble misión que desempeña al frente de la entidad que dirige.

Hombre estupendo este doctor Huxley, empeñado en preocupar al ser humano por temas trascendentales, fruto de su condición humana y divina, de criatura sociable y pensante, razonable y bondadosa; del “Zoopolitikon” de que hablaba Aristóteles.
.
El Derecho, base esencial de toda civilización y toda comunidad culta, sigue siendo violado, ultrajado y conculcado, en varias partes del mundo; la libertad de hablar, de escribir, de pensar y de creer, constituye delito penado con puniciones severísimas; y la facultad del libre albedrío político, por la cual el ciudadano puede y debe opinar libremente sobre este régimen o sobre aquel gobierno, es condenada a muerte o a presidio perpetuo con el aditamento de trabajos forzados, sin consideración a la edad, al estado social, al sexo y a los méritos y virtudes públicas y privadas del encantador; y los hombres de ciencia más eminentes del mundo, deben quemarse las cejas para inventar los más poderosos medios de destruir ciudades, arrasar campos y matar criaturas, preciosos tesoros de la civilización, acumulados a lo largo de los siglos de esforzado trabajo creador.

Tal es el panorama que debe contemplar la “UNESCO” y su Director General, el doctor Julián Huxley; y tal el estado de cosas al que tiene que meter mano. ¡No le arrendamos la ganancia, ni creemos que la arriende, para sí mismo, el ilustre sabio y escritor británico!

Por eso, quizás, quiera hacer un “impasse” en la defensa del hombre y de las facultades de su espíritu, para dedicarse a la de otros animales igualmente feroces, pero mucho más dignos que él, de ser defendidos; los tigres, los leones, y otras fieras de las selvas vírgenes y de los parques zoológicos, por ejemplo, a favor de los cuales ha preparado un proyecto de “conservación y de buen trato”, que someterá a una próxima conferencia de la institución que dirige.

¡Puede que por este lado sea mucho más provechosa su labor generosa y humanitaria!

(Artigo publicado no xornal La Hora, en Chile o 14 de novembro de... 1947)

Comentarios (0) - Categoría: RSP-Persoeiros (intelectuais) - Publicado o 14-11-2009 09:09
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MARIANO BENLLIURE
Mariano Benlliure y Gil naceu en Valencia, en 1862. Artista precoz, pertenecente a unha familia artistas,se traslada a Madrid en 1876, onde participará nas Exposicións Nacionais de Belas Artes e onde alcanzará sona, con unha boa acollida por parte da crítica que o fará un dos artistas máis influintes da sua época. Tivo unha enorme producción de escultura pública, e tamén realizou importantes creacións no campo da talla taurina e relixiosa.Benlliure faleceu en Madrid en 1947.


11 de noviembre de 1947

MARIANO BENLLIURE


Por Ramón Suárez Picallo

Con la muerte del escultor Mariano Benlliure, ocurrida en Madrid hace pocas horas, desaparece una figura representativa de la España finisecular, cultora de un preciosismo formalístico, olvidado ya en nuestros días, aniquilada por la generación que apareció en la vida artística española en la segunda década del siglo que corre. Acabamos de leer un comentario de persona muy versada en temas de Arte, comparándolo con Blasco Ibáñez, valenciano y levantino como él, en orden a parangonar al novelista con el escultor. Modestamente, discrepamos con el juicio. El autor de “La Barraca”, era hombre de noble y jocunda tierra, cuyos personajes rudos y sencillos no iban con la sensibilidad ornamental, pomposa y oficialista, del escultor bien avenido con el candelero oficial; cultor de un hispanoamericanismo del postbanquete sin entraña y sin médula, y sin saber de lo que se trataban sus obras dedicadas a personajes de América, no pasan de lo mediocre. Una de ellas, la tratada por Blasco y “ejecutada” por Benlliure. Los apuntes del gran novelista, que sirvieron de base a Porras para una magnífica biografía novelada del descubridor del Océano Pacífico , son una maravilla, mientras que la estatua es una verdadera birria artística. Otro gran americano que pasó por las manos de Benlliure fue el gran Presidente argentino, don Hipólito Irigoyen, cuyo monumento no tiene nada que ver con la personalidad del “ejecutado”. En cambio, no le salieron mal del todo los militares, siempre que estuvieran a caballo. Bulnes, Bolívar, San Martín y Urquiza son bastante pasables. Por algo de toda la obra de Benlliure, quizá sea lo mejor, sus temas de toros, de toreros y de caballistas, es decir donde hay animales.

De todos modos, no puede negarse que el artista recién fallecido, fue popular en España y en América, en un momento en que la escultura no tenía en nuestro mundo figuras de mayor volumen: antes de él estaban los gloriosos tallistas, los imagineros y los escultores, arquitectos de los pórticos y de las grandes fachadas; después vinieron los seguidores de verdad. Entre los unos y los otros, Benlliure fue un mago necesario de gran importancia con alegría, con gracia, pero sin hondura. Dejemos a un lado los galardones oficiales, con que en su día fue honrado por Academias y Gobiernos. Todos estamos al cabo de la calle, acerca del cómo y del porqué se tributaban entonces, los nombramientos y los homenajes. ¡Cómo que hemos conocido a un Director del Museo del Prado, que tenía arrumbados en un sótano, los cartones-matrices de los incomparables tapices de Goya!

Más, con lo dicho y todo, la muerte del artista, no deja de causarnos tristeza y melancolía; la España de su tiempo, estaba llena de defectos pero tenía la virtud de no ser sórdida ni rencorosa, ni cruel; vivía la vida en busca de lo bello y de lo plácido, con afanes de superación espiritual. Al fin y al cabo les tributaba honores a los artistas. Comparada con la de nuestros días, era una delicia de la que sentimos saudade. La vida personal y artística bien vivida, de Mariano Benlliure, podía ser un reflejo de ella. Y su muerte, repentina, sin angustias, torturas ni agonías; no deja de ser hoy una fortuna difícil de alcanzar.

(Artigo publicado no xornal La Hora en Chile, o 11 de novembro de ... 1947)
Mariano Benlliure
Mariano Benlliure y Gil
Esculturas en Madrid
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Persoeiros (intelectuais) - Publicado o 11-11-2009 00:16
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TRES MULLERES FALAN DE ESPAÑA
Amanda Labarta, educadora chilena
RSP comenta as opinións de tres destacadas mulleres sobre o que está a acontecer na España de 1946 (a foto que se acompaña é de Amanda Labarca) e remata o artigo aludindo ás catro liberdades esenciais que fundamentan o mundo:Liberdade de palabra,liberdade de cultos, liberdade de traballo e liberdade de eludir o temor,que o Presidente Franklin D. Roosevelt citou nun discurso ante o Congreso dos EE.UU. o 6 de xaneiro de 1941(e que na España franquista non se están a cumplir).


5 de noviembre de 1946

TRES MUJERES HABLAN DE ESPAÑA


En un mismo día –el sábado último– hablaron de la España, ofendida, humillada y opresa, tres mujeres de esclarecido relieve internacional. Lo hicieron las tres censurando, con acritud, el régimen “de facto” que ahoga su espíritu y mata lo mejor del pensamiento de su magnífico pueblo, enterrado, desterrado o encarcelado, por no avenirse a ser sometido a un poder espurio que domina a la Nación, gracias a la ayuda de los criminales de guerra, linchados en Italia y ahorcados en Nurenberg por las democracias triunfantes en la última guerra.


MRS. MANING DIPUTADO LABORISTA DE INGLATERRA

La señora Maning, diputado laborista en el Parlamento británico, acaba de realizar un viaje por España. La recorrió de punta a cabo y asistió, de incógnito, a los últimos procesos realizados por los Tribunales Militares españoles para condenar a los opositores del régimen por el solo delito de pensar en forma distinta del Partido Único –la Falange Española– que gobierna totalitariamente a la Nación heroica y desventurada.

La señora Maning salió asombrada de los procedimientos judiciales de España. Ella, hija del país del “Habeas Corpus” y de la más recta justicia del mundo, declaró: “Los presos políticos españoles suelen estar detenidos 10 o 24 meses sin que se les diga la causa de su detención. Todos son juzgados por Tribunales Militares Especiales, por delitos supuestos que no están tipificados ni previstos en las leyes preestablecidas. No existe para ellos el sagrado derecho de la libre defensa, toda vez que deben elegir abogado defensor entre una lista de desconocidos que forma y autoriza, únicamente el mismo Tribunal que tiene “orden superior” de condenarlos.

Estos procesos –agrega la señora Maning– rara vez duran más de 25 minutos de audiencia oral, tiempo suficiente para condenar a muerte –sin apelación– a una persona enemiga del régimen imperante. Los reos son, generalmente, calificados de “bandidos” o de “comunistas” y ejecutados frente al murallón del cementerio a pocas horas de ser capturados y procesados por tan antijurídico procedimiento. “La prensa española -continuó diciendo la parlamentaria inglesa- no tiene posibilidad de enterarse de esas cosas. Y cuando se entera no puede hablar de ellas por causa del rigor de la censura gubernamental que impide allí toda opinión que no sea favorable al Gobierno”.


AMANDA LABARCA ESCRITORA Y EDUCADORA CHILENA

Amanda Labarca, a su vez escritora y educadora Chilena, es conocida por sus trabajos no sólo en Chile, sino que también en todo el continente Americano: es delegada de su país en la Sección Social y Humanitaria de la NU. Al tratarse allí de la formación de una comisión internacional encargada de controlar el tráfico internacional de drogas, propuso que la España franquista no participe en ella ni en ninguna otra institución vinculada a la UN. El Estado que condena a muerte, a cadena perpetua o a trabajos forzados a las mujeres por amar la libertad de sus hijos y de sus maridos, o por auxiliarlos cuando están en las cárceles y en los campos de concentración, no puede convivir y dialogar con los estados democráticos, surgidos de la última guerra contra el nazifascismo que fue ama de cría del actual régimen español. Los gobiernos democráticos que forman las Naciones Unidas están servidos, generalmente, por personas decentes que no pueden tener relaciones públicas ni privadas con los gobernantes que asesinan a sus ciudadanos por tener ideas distintas a las suyas.

Por lo demás, la señora Labarca, con su valiente actitud, vino a ratificar la de la otra gran mujer de Chile, universalmente consagrada; nos referimos a Gabriela Mistral. Premio Nobel de Literatura, quien se negó a ir a España mientras existiera allí un régimen tiránico y totalitario, llevado al Poder con la ayuda de los nazis alemanes y de los fascistas italianos. Un régimen que ahorca, agarrota y fusila a las mujeres por no batirle palmas ni rendirle adulaciones.

MONICA WHATELEV, ESCRITORA Y CONFERENCIANTE CATÓLICA

Mónica Whatelev, es escritora y conferencista, líder femenina de la Acción Católica Británica. Asistió como delegada al último congreso de la “Pax Romana”, que Franco quiso convertir en una manifestación del catolicismo internacional en favor de régimen, cosa que no pudo lograr.

Miss Mónica recorrió toda la península observando cómo en España, para vivir en paz relativa, además de profesar obligatoriamente la religión católica, apostólica y romana, hay que aprobar, apoyar y bendecir todos los desafueros del régimen político imperante, repudiado por el pueblo, en más de un ochenta por ciento. Hay que bendecir incluso, la ejecución sumarísima de mujeres, y aprobar las enseñanzas de una escuela intolerante, que enseña a los huérfanos de los piquetes de ejecución, que sus padres fueron unos asesinos y por ello muy bien muertos.

Pero vio y oyó aún más, la gran escritora católica inglesa; conoció el martirio del noble, virtuoso y cristianismo clero vasco. Supo las causas por las que están exiliados centenares de sus curas con su Prelado, Monseñor Mateo Mugica, obispo de Vitoria, a la cabeza. Supo por qué murieron en destierro el venerable Cardenal Arzobispo de Tarragona, Monseñor Vidal y Barraquer, y el canónigo Vásquez Camarasa, el más grande orador sagrado de lengua española de los últimos tiempos.

Contra tales atrocidades protestó en Londres la gran intelectual católica, dando cuenta de su reciente viaje a España. Y, además tuvo un gesto singular, propio de la hija de un gran país, que debe buena parte de su madurez democrática al imperio de la más bella tolerancia religiosa. Efectivamente, Miss Mónica “Ha hecho un llamado a los católicos de Gran Bretaña que gozan de plena libertad de culto, a fin de que reclamen la misma libertad para los no católicos de España. Dijo que en España se obliga a todos los presos a oír misa los domingos, sea cual fuere la religión que profesan”.

Frente a estas afirmaciones evocamos la figura y el espíritu de gran Rossevelt, Evangelista de las Cuatro Libertades y le suplicamos que proyecte su sombra benéfica sobre la Asamblea de las Naciones Unidas, que se está celebrando en su propia tierra, recordándoles a quienes la integran que en España no existe ninguna de ellas. Que todas las cuatro, están conculcadas por unos gobernantes despóticos, con los que siguen teniendo trato deshonesto, gobernantes que se dicen amigos del ilustre muerto.

(Artigo publicado no xornal La Hora, en Chile o 5 de novembro de ... 1946)
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BERNARD SHAW
George Bernard Shaw (Dublín, 26 de xullo de 1856 – Hertfordshire, 2 de novembro de 1950) foi un escritor irlandés,que gañou o Premio Nobel de literatura en 1925 e un Óscar en 1938, polo guión de "Pigmalión".Shaw volveuse vexetariano cando tiña uns vintecinco anos, despois de ler a H. F. Lester.En 1901, rememorando a experiencia, dixo: "Fun caníbal durante vintecinco anos,polo resto do tempo, fun vexetariano". Recollemos catro artigos de RSP. Un do ano 43 onde fala do Shaw vexetariano, outro de 1946 onde comenta que G.B. Shaw arremete contra o nadal, un terceiro de 1950 por mor do seu pasamento,e un cuarto de xullo de 1951 que é unha breve reseña biográfica.




4 de noviembre de 1943

BERNARD SHAW VEGETARIANO


Por Ramón Suárez Picallo

Los ingleses, grandes comedores del sangriento “rosbeef”, acaban de inferirle un agravio ideológico a Bernard Shaw. El viejo y glorioso humorista celta, es un vegetariano “ de toda la vida”, pese a lo cual y por causa de una “anemia perniciosa”, tuvo que ingerir nada menos que extracto líquido de hígado de ternera. ¡Hígado de ternera trocado en líquido! ¡Horror de horrores para quien, como Bernard Shaw trata poco menos que de caníbal y antropófago, a todo mortal que se alimenta de “carne muerta” en vez de hacerlo con rozagantes lechugas, habas, habichuelas y frutas perfumadas! -Gentes viciosas– dice el autor de “Pigmalión” –que se avergüenzan de su horrible vicio carnívoro, y que, en plan de buscarse cómplices, me toman a mí por “cabeza de turco”, porque me obligaron a “asimilarme” por vía bucal y por vía intravenosa extractos de hígado”-.

Por múltiples razones que al lector no importan, tenemos que defender al gran escritor contra sus enemigos en “trofología”, y contra toda otra clase de enemigos que se le presenten; pero, hemos de reconocer, honestamente, que su posición no es fuera de polémica con los carnívoros. Porque, uno de los argumentos “fuertes” de los comedores de vegetales es que la tal alimentación no sólo conserva la salud, sino que resulta incluso terapéutica y sanalotodo. Y si a un enfermo vegetariano le da anemia y hay que sanársela con jugos de hígado, todo el argumento se viene abajo. Y se salen con la suya los carnívoros, cuando aseguran que los vegetarianos son tipos flacuchos y esmirriados, predispuestos a morirse en cualquier momento por desnutrición o por anemia.


DIVERSAS CLASES DE VEGETARIANOS

Lin Yutang, el finísimo escritor chino, trata el tema con singular gracia y donosura. Divide a los vegetarianos en tres grandes grupos aparte de un cuarto formado por las damas que no quieren perder la línea, a saber: los que lo son “por principios”, los “temperamentales” y los que tienen echado a perder el aparato digestivo y no pueden comer cosas fuertes. Los primeros son “místicos”, los segundos “epicúreos” y los terceros “lisiados”. Tienen entre ellos graves polémicas y profundas disensiones. Lin Yutang se olvidó de otro grupo de vegetarianos, muy próspero en España, Francia, Italia y la América Latina; los revolucionarios e ideólogos, a quienes se les hace la boca agua ante una chuleta o un pollo con tomate, pero que no lo catan por fortaleza y consecuencia en sus ideas humanitarias, y, también, porque en esos países, es muy cara la carne, y ellos suelen ser pobres de solemnidad.

No sabemos a cual de los grupos citados pertenece el insigne G.B.S.; pero, sospechamos en él a un epicúreo, como cuadra a un buen celta, con una vieja cocina suculentísima, de tipo “ecléctico” en cuyo plato principal, nadie es capaz de distinguir que cosa es más rica, si los vegetales o la carne.

De ello habla también, Ling Yutang, haciendo por boca de uno de sus personajes el elogio de la sopa de coles, con papas, guisantes, espárragos y zanahorias, todo hervido con pollo, cuadúl de ternera y hocico de cerdo.

-¡Oh!, estos vegetales son deliciosos –exclama– todo el sabor del pollo, de la ternera y del cerdo, ha pasado a ellos. ¡Yo estoy siempre con los vegetales! Como se ve, tratase de vegetarianos por vía directa y colateral a la vez; pero, conocemos a otros por distinta vía: aquellos que son vegetarianos y comen ternera, cabrito y cordero porque alimentándose de vegetales estos animalitos, lo que ellos comen no es carne sino vegetales “transformados” y “transubstanciados”.


LA UNIDAD POR LA VICEVERSA

Los gallegos, los bretones franceses, los irlandeses, los chinos y otros y pueblos, de vieja cultura han llegado a la “unidad” entre los varios criterios tropológicos; frente a los otros europeos, carente de imaginación, que cuecen y fríen aparte las carnes de las verduras y luego las sirven juntas en la misma fuente, ellos lo cuecen todo junto y lo sirven después, por separado, para el caso en que los comensales estén divididos.

Nosotros que conocemos las dos “combinaciones”, nos inclinamos por la segunda y Ling Yutang también: Primero, por eclecticismo antidogmático, segundo porque, no aguantamos las coles, ni las espinacas, ni las zanahorias cocidas con sal y agua sin más aditamentos o con otros, aditamentos igualmente insípidos; y, tercero, porque los manjares son para comerse con placer y no por deber o como medicina.

Somos muchísimos los partidiarios de esta “unidad” sustancial y sustanciosa y nos sentiríamos felices si pudiéramos contar en “nuestras filas” al insigne Bernard Shaw; pero, ¡cualquiera conquista al viejo humorista de la Sociedad Fabiana de Londres! Bernard Shaw es enemigo de toda clase de unidades, porque él sólo, por sí mismo, es una unidad ingente. Por eso, si su anemia persiste, y tiene que seguir tomando extracto de hígado, los que le admiramos y queremos, nos vamos a ver en figurillas para defenderlo de sus voraces enemigos, los viciosos carnívoros que tiene en sus manos un poderosos argumento: la anemia perniciosa, se cura comiendo hígado, sólido o líquido, pero hígado al fin, y mucho mejor si es de ternera. ¡Un horror! ¡Una verdadera calamidad, si señor; pero es peor aún, mucho peor, tener encima una anemia. Y si al viejo escritor lo sana el jugo de hígado, váyase lo uno por lo otro a manera de justa compensación.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Chile, o día 4 de novembro de...1943)


25 de diciembre de 1946

BERNARD SHAW Y LA PASCUA


Por Ramón Suárez Picallo

El viejo cascarrabias autor de “La Profesión de la señora Warren”, de “Pigmalión” y de “Santa Juana de Arco”, George Bernard Shaw, hizo recientemente una de sus habituales arremetidas contra lo humano y contra lo divino. Interrogado por el periódico “Reynold News”, de Londres, declaró que la Navidad y sus fiestas son para él una incomodidad y que en consecuencia, deben ser suprimidas como cosa que no vale la pena: “fiestas carnavalescas de embriaguez, mendicidad y glotonería”, dice el famoso irlandés.

Dos son las causas que alega para sostener su inquina a las celebraciones navideñas; una, lo declara él mismo: hace cincuenta años, cuando G.B.S. era un miembro epatante de la Sociedad Fabiana, fundó un club, liga o cosa parecida, para combatir la Noche Buena; él mismo afirma que es el único socio vivo de la iconoclasta institución, porque todos los otros han pasado a mejor vida, dejándolo solo en este triste valle de lágrimas. La otra razón no la dice B.S., pero la decimos nosotros: es un vegetariano impenitente que sólo come lechugas, coliflores y tomates, todo crudito y sin ningún condimento. Los pavos asados, el besugo al horno y las perdices escabechadas, le hacen un revoltijo estomacal de mil demonios, por causa de sus noventa años de edad propios para comer sólo papillas con leche. En cuanto a vinos, ¡ni hablar! El dorado Jerez, el Pommard borgoñón y otros sabrosos jugos de los viñedos anacreónticos, le producen cirrosis y derrames más o menos biliosos. Y es que, según el viejo dicho, “cada uno habla de la feria según le ha ido en ella”. A lo mejor, al glorioso humorista céltico le fue mal en alguna fiesta de Navidad. De todas las maneras resultan siempre agradables los dichos paradojales y epatantes de Bernard Shaw, aunque sólo sea para saber que todavía vive, piensa y habla, en rotunda discrepancia con el resto del género humano.


(Artigo publicado no xornal La Hora, de Chile, o 25 de nadal de... 1946)

3 de noviembre de 1950

LA FERIA DEL MUNDO

Por Pick–Up (Ramón Suárez Picallo)

BERNARD SHAW


George Bernard Shaw era el escritor más viejo del mundo, uno de los más universales y, también el que ha provocado las más diversas y contradictorias reacciones; no sólo entre los entendidos en Literatura, sino que también entre todas las gentes comunes del mundo de lengua inglesa y de las otras lenguas.

Si se nos mandase a buscarle un personaje paralelo entre los escritores de lengua castellana, nos saltaría inmediatamente a los puntos de la pluma el nombre de don Ramón del Valle Inclán. Véase: Valle Inclán pasó por ser un gran escritor español, siendo un gran escritor gallego. Como que el extraño sortilegio de su estilo consistía en escribir en castellano, con sintaxis, prosodia y pensamiento gallego. Todos sus personajes, absolutamente todos, no tenían nada que ver con Castilla. Sus paradojas, sus dichos incisivos, sus anécdotas de maldiciente y mal pensante, sus humoradas y su anarquismo y carlismo congénitos, así como su vagorosa emoción lírica tenían entraña y raíz en las Rías de Arousa, en la Puebla del Caramiñal y en los acantilados célticos de Corrubedo. A pesar de lo cual, dijo un día de los gallegos: “Se dividen en dos clases: todos los otros y yo”. Y no obstante, es muy difícil hallar un escritor coetáneo suyo, que haya escrito una prosa tan bella, tan perfecta y tan sustanciosa, como la de “Flor de Santidad”, “Sonata de Otoño” y “Romance de lobos”.

George Bernard Shaw, era según las noticias indoctas de las agencias cablegráficas, que dieron cuenta de su muerte, el más grande escritor dramático de lengua inglesa de todos los tiempos después de Shakespeare. Pues no es así, Bernard Shaw, como Oscar Wilde, Keats; O‘Flaherti y James Joyce, representan la gran aportación de la Irlanda céltica, verde, húmeda y brumosa, a la que dio en llamársele “literatura inglesa”. Sus diatribas, sus ironías y sus aparentes contradicciones ideológicas eran la representación de una raza que ya está de vuelta de todo, incluso del “criquet” y del “golf” con que se divertían sus paisanos de la Edad Media, y del socialismo judío y alemán de Carlos Marx, -“seco, pesado e hirsuto- que habían practicado las viejas tribus de Irlanda y de las otras tierras célticas, 30 siglos antes de que naciera la primera internacional. A pesar de lo cual, Bernard Shaw se declaró socialista Fabiano, porque en los tiempos de aquella, su remota juventud, era pecado ser socialista. Y a él le encantaba ser un gran defensor de pecadores, pese a ser él, casto, vegetariano, abstemio, ateo, naturalista y partidario del sistema métrico decimal.

Mientras tanto, ahí queda la obra literaria del gran irlandés, a modo de guión de ideas y de pensamientos contemporáneos, presentados con gracia, con humor y con ingenio. Sus críticas musicales y literarias, sus ensayos sociológicos, y, sobre todo su teatro, que cubre los tres últimos cuartos de siglo de toda Europa, representan lo más alto y profundo producido en la lengua inglesa, después de Shakespeare.

“Pigmalion”, “La profesiones de la señora Warren”, “Héroe y soldado”, “Hombre y superhombre”, “Cándida”, “Androcles y el león” y “Santa Juana de Arco”, junto con cincuenta obras más, salidas de su genio y de su ingenio, forman un caudal literario y artístico, capaz por sí solo, de hacer glorioso a todo un idioma, aunque lo hablen cien naciones.

Dejemos aparte sus frases incisivas, sus anécdotas salpimentadas, sus críticas y sus paradojas, literarias y políticas, para rendirle a Bernard Shaw los diezmos y las primicias de incondicional homenaje al gran artista creador de ideas de pensamientos y de emociones que cubrieron a las más distinguidas generaciones del mundo civilizado, durante los últimos tres cuartos de siglo de nuestra inquieta y ajetreada historia contemporánea.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Chile, o día 3 de novembro de...1950)


7 de julio de 1951

LA FERIA DEL MUNDO
(Recopilación de “Cien Autores Contemporáneos”, de Lenka Franulic)

BERNARD SHAW



GEORGE BERNARD SHAW nació en Dublin el 26 de junio de 1856, en una familia burguesa. Su padre, George Carr Shaw, era funcionario público; su madre Lucinda Elizabeth Curly, era profesora de canto. De ella heredó Shaw su afición por la música. “Provengo de una familia de snobs protestantes”, dice el propio Bernard Shaw, “pero antes de cumplir diez años, penetré en una atmósfera de libertad de pensamiento, de revuelta anárquica contra los convencionalismos de toda clase... Jamás se me prohibió nada; mi madre, que había sido educada con una estrictez despiadada, sentía tal horror por esta clase de educación, que dejó a sus hijos sin educación alguna. En cuanto a mi humorístico padre, no hacía sino causarme disgustos con su afición a la bebida y su pobreza y fracasos generales...”

Según Shaw, su educación comenzó cuando él abandonó el Colegio y entró a trabajar en una oficina comercial en Dublin. “Soy un hombre educado”, agrega “porque me escapé del colegio a los catorce años y antes de esto no perdí jamás mi tiempo en aprender las lecciones o en leer los libros de estudio”. Sin duda, mucho más interesantes que éstos eran para él las conversaciones rabelaisianas de su tío Walter Curly, médico de un barco, quien solía contarle historias sumamente impropias, en un lenguaje estrictamente bíblico”.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Chile o 7 de xullo de... 1951)

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ESPRONCEDA
2 de noviembre de 1942

DON JOSÉ DE ESPRONCEDA



Por Ramón Suárez Picallo

Por este año de 1942, cumpliéronse los cien -23 de mayo de 1842– de la muerte de don José de Espronceda, uno de los maestros mayores de la poesía romántica española. Con tal motivo se habló mucho del altísimo poeta de “El Diablo Mundo”, “El estudiante de Salamanca” y la famosa “Canción del Pirata”. Nadie –que nosotros sepamos por lo menos– aludió, en cambio, a un popular poema blasfemo y feroz, atribuido a su númen, cuya paternidad, Espronceda mismo ha negado siempre. Nos referimos a “Desesperación”, con su correspondiente “Arrepentimiento”, mucho más conocido entre el vulgo, que su famoso “Estudiante de Salamanca”.

Frente a la critica remilgada y a la negación de paternidad hecha pública por el poeta, -en momentos en que se le instruía un proceso político-, la voz del pueblo –“Vox populi vox Dei”- une invariablemente su nombre a la tremenda diatriba que es “Desesperación” contra lo humano y lo divino.

El poema –o lo que sea– fue conocido públicamente entre 1831 y 1832; es decir, hace 111 años. Cuando aún no había aviación, y Nobel no había descubierto la dinamita; y todos los otros explosivos que terminan con “ita”. Pese a ello la bomba aérea de nuestros días incluso con su refinamiento de “tiempo retardado” –“sin mecha al parecer”– está allí profetizada, con exactitud matemática:

“Quisiera ver la bomba, caer mansa del cielo;
inmóvil en el suelo, sin mecha, al parecer;
de pronto que reviente, que estalle y que se agite y rayos mil vomite
sembrando el exterminio y la muerte por doquier”.

¿Qué tal? ¿Conoce el lector una descripción más perfecta de un bombardeo aéreo, con bombas de espoleta retardada? De Espronceda o de otro, lo cierto es que la famosa composición resultó una trágica profecía. Y es que los poetas, desde el Evangelista Juan a nuestros días, tienen mucho de profetas y de visionarios. ¿No estamos, acaso, viviendo los tiempos del Apocalipsis? ¿No se ha cumplido la previsión de Rubén, cuando anunciaba la presencia de los bárbaros al pie del Arco de Triunfo? No nos ríamos nunca de los poetas ni de sus profecías.


(Publicado no xornal La Hora, en Chile, o 2 de novembro de... 1942)
Artigo tamén publicado no libro "La Feria del Mundo" polo CCG en 2008.
José Espronceda
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UNAMUNO
Nos dezaseis anos de exilio en Chile, tal día como hoxe (1 de novembro) RSP escribiu artigos de temática diversa. Coñecemos dez. Agora presentamos un adicado á película "Todo un hombre" de Unamuno, polo que sentía especial entusiasmo e a quen adicou varios artigos.


1 de noviembre de 1943

EVOCACIÓN DE DON MIGUEL DE UNAMUNO


Por Ramón Suárez Picallo

Acabamos de ver, por cuarta vez, “Todo un hombre”, de don Miguel de Unamuno. La primera fue en Buenos Aires, la noche memorable de su estreno, en el Teatro San Martín, interpretada por la Compañía Enrique de Rosas y Matilde Rivera. De Rosas daba la primera magnífica versión hablada de Alejandro Gómez, la más vigorosa y extraordinaria criatura salida de la pluma del ilustre Rector de Salamanca. Don Miguel estaba entonces en el exilio, y la flor y nata de la intelectualidad argentina, quiso tributarle al maestro un grande y conmovido homenaje. Se lo atribuyó completo y cabal, rompiéndose las manos en un aplauso férvido a su Alejandro Gómez. La segunda vez, la vimos en la ciudad de Milán por la misma compañía, en el verano de 1926, que hacía allí una temporada de teatro en castellano y en cuyo repertorio figuraba “La Serpiente” del gran chileno Armando Moock. Y la tercera fue en Madrid. Hacia el personaje unamuniano López Silva, uno de los más cultos e inteligentes actores españoles de estos tiempos, actualmente exiliado político en algún país de América. Tuvimos esta vez –en 1932– el insigne honor de asistir a la representación, junto con don Miguel, que era, a la sazón, diputado a las Cortes Constituyentes de la República Española.

Todo el mundo recuerda las opiniones suyas, sobre América, a través de ver los trabajos y, muy especialmente, de su cambio de cartas con Rubén Darío, publicadas, recientemente, por Alberto Ghiraldo, en su libro “El Archivo de Rubén Darío”. Pues bien, don Miguel de Unamuno, nos aseguró a quienes le acompañábamos aquella noche, que Enrique de Rosas, el gran actor argentino, era el creador definitivo de su personaje, porque su lucha, su espíritu y su grandeza –aunque enraizada en el viejo solar de la estirpe– sólo podía tener a América como escenario y como atmósfera.

Con tales antecedentes, y otros muchos acerca del tema y de su autor, supondrá el lector con qué estado de ánimo fuimos a ver la versión cinematográfica de la obra del viejo y bien querido maestro. ¡Un cúmulo de recuerdos, de visiones y de esperanzas –todo ido– además de la certeza de que el gran don Miguel, no es ya del mundo que vive, lucha y muere, en esta hora tremenda de angustiosas agonías!

UNA REALIZACIÓN MAESTRA

La versión cinematográfica de “Todo un hombre” no es sólo la mejor, más perfecta, más noble y más responsable realización de la cinematografía argentina, si no que lo es, quizá, también de todas las cinematografías contemporáneas. Se ve en ella la mano y el talento de un director genial capaz de “plastificar” altos pensamientos, dándoles carne, sangre y luz, aliento y paisaje; se ve también la conciencia artística e intelectual de unos intérpretes, sabiendo que tenían que dar pasión, calor de humanidad y sobria elegancia, a las palabras –macizas de contenido– de uno de los más grandes valores espirituales de una gran comunidad de pueblos; y por último se ve el rendido respeto a la concepción unamunista de la obra, sin concesiones a la turbamulta, sabiendo que su ilustre autor, no puede hacer rectificaciones.

Así, para ampliar los límites de la obra teatral en su origen, y llevarla a los más extensos contornos de la película, no se ha recurrido a la truculenta artificiosa, a la que casi invariablemente, se suele recurrir en tales casos; ni fue desvirtuada, con pegotes arbitrarios, la clara y noble limpieza del lenguaje de Unamuno –profesor de griego y de latín y castellanista excelso– cosa bien difícil, tratándose de quien se trata. Se conservó con fidelidad conmovedora, la línea arquitectural del texto, no sólo en la bella letra, sino que también en el profundo espíritu. Y es esta fidelidad –tan rara en las películas inspiradas en obras maestras– una de las más resatantes virtudes de la noble versión cinematográfica de “Todo un hombre”, sumada a aquellas otras de interpretación perfecta de todos los personajes, que hacen de ella una realización maestra.

UN GRAN ARTISTA

Mucho daríamos nosotros por escuchar la opinión de don Miguel de Unamuno, sobre la interpretación que hace de Alejandro Gómez, el gran artista argentino Francisco Petrone. Pero conociendo, como conocemos, algunas de sus opiniones sobre el vigoroso personaje, tal como él lo concibió y le dio vida, no nos es difícil asegurar que Petrone, con su intuición, su talento, su conciencia artística y su cultura, logró calarlo hasta los tuétanos de los huesos y del espíritu.

Efectivamente, tal como cuadra al individualismo, casi feroz, de don Miguel, en su obra, el Alejandro Gómez –ejemplar magnífico de una raza, que, si algo definitivo dio a la Humanidad, fueron individualidades extraordinarias en todo, en el bien y en el mal– lo es todo, lo sabe todo, lo hace todo, lo compra todo y los resuelve todo; y, cuando trata con los demás, se da todo en ira, en energía, en generosidad y en amor. ¡Hasta a la muerte, se le da cuando descubre que no ha podido rendir y vencerla! ¡A la buena muerte, al “morir bien”, una de las grandes obsesiones de la dignidad, del decoro y de la energía espiritual y moral de Unamuno!

Petrone “vio”, admirablemente, el difícil personaje y lo encarnó con alma y corazón, envolviéndolo en un hálito que, en la película, está sobre todos y contra todos, cubriéndolos con su fuerza espiritual irresistible, tal como Unamuno quería ver a su famoso Alejandro Gómez: “Todo un hombre; nada más, ni nada menos, que todo un hombre”.

El cine argentino lleva cubiertas muy gloriosas jornadas en su camino de progreso. Esta es una de las mejores. En ella destaca, en primer plano, como héroe, Francisco Petrone. Es de justicia decirlo y proclamarlo así.

Publicado no xornal La Hora, en Chile, o 1 de novembro de ...1943
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Persoeiros (intelectuais) - Publicado o 01-11-2009 00:28
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MARTÍN LUTERO
Lutero clavando as 95 tesis na porta da iglesia de Wittenberg en Alemania,o 31 de outubro de 1517..31 de octubre de 1947

LA HEREJÍA DE MARTÍN LUTERO


Por Ramón Suárez Picallo.

Fue el 31 de Octubre de 1517, Martín Lutero, después de una larga polémica con la Santa Sede Romana, y con sus principales autoridades y dogmas, se separa definitivamente de la Iglesia Católica, para convertirse en el jefe de una de sus más importantes sectas disidentes, conocida en la Historia con el nombre de luteranismo o protestantismo alemán.
Eran los tiempos en que la Iglesia universal luchaba ardientemente con las nacionalidades europeas nacientes. Wielef en Inglaterra, años antes; Juan Huss y Jerónimo de Praga en la Moldavia y la Bohemia; Calvino en Suiza; y los Hugonotes en Francia, siguiendo al florentino Savonarola, habían emprendido la gran batalla por la Reforma de la Iglesia en el orden moral y en el orden teológico. De todos ellos, fue, sin duda alguna Martín Lutero, el de mayor volumen. Como que hizo temblar hasta sus propios cimientos, la más grande Comunidad política y católica de la época: el Sacro Imperio Romano Germano Cristiano, dirigido a la sazón por Maximiliano primero, y después por Carlos V.
Y alguien dijo no hace mucho que el Imperio Alemán, de nuestros tiempos, rematado por Bismark, no hubiera sido posible en Europa sin la existencia previa de Martín Lucero, dándole la unidad espiritual, de su herejía como, quizá, no existiría el actual Imperio Británico, si Enrique VIII de Inglaterra se le hubiese autorizado para divorciarse de su primera y única mujer legítima, Catalina de Aragón, hija de los Reyes Católicos de España.

EL NEGOCIO DE LAS INDULGENCIAS

Pero dejemos por ahora esos problemas de hermenéutica histórica, para ir a las causas, en verdad harto materiales y materialistas, que determinaron a Lucero para hacerse de hereje, protestante y separatista. Eran los tiempos en que el Vaticano necesitaba mucho dinero para sus grandes obras de arte y para sus francachelas renacentistas. Y no había de donde sacarlo. Surgió, entonces, el negocio llamado de las Indulgencias plenarias, mediante el cual el más empedernido de los pecadores podía ser redimido de todos sus pecados, si enviaba al Sumo Pontífice una determinada suma de dinero, dedicada a terminar las oras de la Basílica de San Pedro, a hacerles la guerra a los turcos infieles y a sostener el opulento boato de la Corte pontificia.

El cobro de estas indulgencias, en dinero constante y sonante, tenía una suculenta comisión y despertó por eso muchas codicias. Todo el mundo quería ser intermediario entre los muchos y grandes pecadores de la época y los encargados de mandarlos derechitos al cielo, mediante el pago del consiguiente arancel de entrada, en el cual los cobradores llevaban su tanto por cuanto de comisión. En Alemania, y por disposición del Arzobispo de Maguncia, en representación del Papa León X, les fue concedido el derecho de cobrar la indulgencia a los monjes domínicos, celosos guardianes de la Fe, en su calidad de inquisidores: privilegio que quitó de quicio a la orden competidora de los agustinos, a la cual pertenecía, como profesor, Fray Martín Lutero. El padre prior de esta orden en Sajonia, Juan Stanpitz, movió Roma con Santiago para desacreditar la misión de los dominicos, a tal punto que puso en tela de juicio las indulgencias mismas. Para esta labor halló un hombre que, por su elocuencia, su tozudez y su tendencia a ser siempre discrepante, le venía como anillo al dedo. Se llamaba Martín Lutero.

EL ETERNO PROTESTANTE

Martín Lucero nació en 1483 en la ciudad de Eisleben, Electorado de Sajonia. Era hijo de una humilde familia de campesinos, de niño hizo toda clase de trabajos manuales y en las noches componía salmos, bastante peores que los de David. Mostraba grandes predisposiciones para el estudio, por lo cual su padre lo mandó a estudiar Gramática, Derecho, Filosofía y Artes a varias Universidades. Un día paseando con un amigo, hablando de todo lo humano y de lo divino, cayó entre ellos un rayo que dejó redondo al amigo. Lutero interpretó la desgracia como un aviso del Cielo y acordó hacerse monje agustino. Estudió Teología en Witenberg, hasta ser grave doctor en esa ciencia. En 1510 fue a Roma representando a su Orden. De allí volvió hecho un decidido enemigo del Pontificado, “reflejo de las ciudades malditas, sede de los siete pecados capitales y antro de irremediable perdición de las almas cristianas”. En 1516 empezó a escribir artículos contrarios a los dogmas. En el más suave de todos, declaraba que las indulgencias eran un vil negocio que se realizaba en los mesones de las tabernas, entre gentes de mal vivir, que ejercían con ellas tráfico indecente y cuyo dinero gastaban después, los Comisionados del Papa, en sucias orgías. Se metió después con los siete sacramentos y con el Purgatorio –el más maravilloso y pingüe negocio de la Iglesia Romana-; y por último, mando imprimir y publicar noventa y cinco proposiciones, todas contrarias a las doctrinas de la Iglesia. Sus adversarios publicaron otras tantas proposiciones contra él, y se armó entre unos y otros la de Dios es Cristo, o sea una conmoción religiosa y política de tal volumen, que hizo retemblar al Imperio de Maximiliano y de Carlos V. El Papa y los Emperadores le hicieron toda clase de proposiciones conciliatorias –teológicamente deshonestas todas- que el insigne reformador y gran energúmeno rechazó con sutilísimas y cautelosas razones..

Él estaba protegido por el Gran Elector de Sajonia y por otras figuras de gran influencia en la vida pública de la naciente Alemania. Por eso, pudo darse el gusto de provocar varias reuniones de los Parlamentos de la época –entre ellos la célebre Dieta de Works- e incluso ser promotor de Concilios Ecuménicos. El Papado y el Imperio, gastaron más tinta y papel hablando de Lucero, para bien y para mal que el gastado en la compilación del Código de Justiniano. Y aún después de haber sido solemne y oficialmente condenado por hereje, por las más altas autoridades del Imperio y del Papado, oculto y protegido en el Castillo de Wartenburgo, siguió escribiendo y publicando las diatribas más virulentas de su vida contra las dos más grandes potencias universales de su época.

PERFIL

Martín Lutero, pese a la humildad de su origen, pertenecía a la casta de los grandes fundadores y reformadores de los Buda, los Moisés y los Mahoma, a la altura de los cuales no llegó, por su tosco servilismo y su espíritu reaccionario e intolerante. Peleó bravamente con Papas y con Emperadores, y se entregó, a la vez, a señores feudales de menor cuantía. Fue enemigo jurado e inexorable de todos los avances sociales de su época, al revés de Wiclef y de Huss, que vinculaban las grandes reformas religiosas a los problemas nacionales, sociales y políticos, que ya se perfilaban a modo de precursores de los actuales.

Lutero propugnó la muerte de sus adversarios en el orden religioso, y excitó a los mandones que lo habían protegido, a exterminar a sangre y fuego, a los siervos de la gleba, alzados en una de las primeras revoluciones sociales de Europa. Amargado, iracundo, fanático, murió de cólico violento en 1546, dícese que torturado por grandes sufrimiento morales. Su obra perduró en Alemania: pero de ello no obtuvo el género humano ningún provecho espiritual, a no ser la existencia de una secta religiosa más, y, quizá, la existencia de un imperio, causante de las dos últimas guerras mundiales.

Claro está que sus adversarios del otro bando religioso no ofrecen a la Historia un saldo superior al suyo en ese mismo orden de cosas.

(Publicado en Chile,no xornal La Hora, o 31 de outubro de...1947)
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ERASMO DE ROTTERDAM
27 de octubre de 1947

ERASMO DE ROTTERDAM


Por Ramón Suárez Picallo

En la nota anterior, hemos hablado, de pasada, de Erasmo de Rotterdam, como figura cumbre de la Europa culta del siglo XVI. En efecto, el gran humanista holandés, nació en la ciudad cuyo nombre llevaba, el 27 de octubre de 1467 y murió el 12 de julio de 1536. Fruto de la unión irregular, quedo huérfano a los catorce años de edad, cuando cursaba, con gran aprovechamiento, estudios religiosos. Fue un niño de coro en Utrecht, muy dado a la música y a las literaturas clásicas, diciéndose de él que en pocos meses aprendió de memoria a Horacio, a Virgilio y a Terencio. Fue ordenado presbítero el día de San Marcos de 1492, pero no era por ahí por donde habría de discurrir su vida gloriosa. Espíritu independiente, indisciplinado y librepensador, abandonó enseguida la carrera eclesiástica, para viajar; visitó la Italia del Renacimiento, la Francia alucinada por la Teología y la Inglaterra de Enrique VIII. En la casa del canciller Tomás Moro, católico ferviente, escritor de “Utopía” y amigo de Catalina de Aragón, escribió la obra que habría de discurrir su vida gloriosa. “Elogio de la estulticia”, más conocido en castellano como “Elogio de la locura”1.
Doctor en Teología, cristiano sincero y profundo, eruditísimo en los textos sagrados, tradujo al griego y al latín el Nuevo Testamento que le dedicó al Papa Pío II, a pesar de que su versión había sido censurada. Pontífices, Cardenales, señores y reyes –Francisco I, Carlos V, León X, Enrique VIII y otros- le ofrecieron puestos y prebendas que él no aceptó. Prefería ser profesor de Cambridge y de Oxford, amigo de Luis Vives y de la desventurada Catalina, y de todos los grandes humanistas de su época, criticando, censurando y ridiculizando a los grandes fanáticos en que se dividía el mundo en que vivió: los reformistas y los contrarreformistas, absolutamente iguales en sus alucinaciones, en sus excesos y en la apología de las más inverosímiles supersticiones, que no tenían nada que ver con los principios puros, claros y sencillos del Cristianismo de los Apóstoles.

Arremetió bravamente contra la Escolástica, contra los dogmas y contra la corrupción que envolvía a la Roma Vaticana caída en los deliquios sensuales del Renacimiento; pero no escatimó tampoco sus dicterios contra los reformistas protestantes –especialmente Lutero- cuando liquidaron a sangre y a fuego la revuelta de los campesinos de Maguncia y quemaron vivos a sus adversarios.

Después de recorrer casi todas las universidades europeas, se refugió en la de Basilea, de la que fue rector en sus últimos años; allí dirigió y corrigió las pruebas de imprenta de muchas obras suyas, especialmente del “Elogio de la locura”, que alcanzó, entonces el fabuloso tiraje de 25.000 ejemplares distribuidos por todo el Continente. Quizás fueron los suyos, los libros que hicieron más popular el reciente invento de Gutenberg.

Erasmo de Rotterdam fue, de todos los grandes humanistas europeos de su época, el que ejerció mayor influencia sobre sus contemporáneos. Hubo “erasmistas” en Francia, en Italia, en Inglaterra, en Alemania, en Hungría, en todos los países donde el humanismo era parte de la cultura. No obstante, su eclecticismo no fue bien entendido en su época, momento histórico de fanáticas controversias y extremismos.

(Artigo publicado no xornal La Hora, en Chile, o 27 de outubro ...de 1947)
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MIGUEL DE SERVET
27 de octubre de 1947

MIGUEL DE SERVET


Por Ramón Suárez Picallo

El día 27 de octubre de 1553, murió en Ginebra, quemado vivo en pira, el insigne sabio español Miguel Servet, víctima del árido y fiero fanatismo protestante, que en las tierras helvéticas dirigía, controlaba y regulaba, a la sazón, un bárbaro tirano, legítimo hermano de los Arbués y de los Torquemada, colocado en la acera de enfrente en lo que al dogma se refería, pero igualito a ellos en su feroz intolerancia. Se llamaba Juan Calvino. En recuerdo de aquel terrible sacrificio, el curiosos viajero que visita, hoy la ciudad del Lago Lheman, encontrará en uno de sus más bellos rincones – en el mismo sitio donde fue asado vivo el descubridor de la circulación de la sangre- sobre un muro de piedra, una placa en granito, que dice así: “A Miguel Servet de Villanueva de Aragón, los ginebrinos devotos de Calvino, sinceramente arrepentidos, le ofrecen este homenaje de desagravio. Él fue víctima, más que de la mala voluntad de un hombre o de un pueblo, de un momento histórico, caracterizado por polémicas teológicas olvidadas. Felizmente, para siempre”.

Miguel Servet había nacido en Tudela o en Villanueva de Aragón, es decir, en las tierras de gentes rudas, sinceras y tercas, de las confluencias de Aragón, Navarra, La Rioja y el País Vasco. Era hijo de un notario, de familia acomodada que educaba a sus hijos en las Universidades de la época. Por eso Miguel estudió leyes, teología, geografía, matemáticas y humanidades clásicas en la Universidad de Zaragoza. Eran los tiempos del Humanismo y de la Reforma y era Maestro en toda la Europa culta de la época, Erasmo de Rotterdam. El joven navarro-aragonés, salió de España y recorrió, como viajero y estudiante, todas las escuelas europeas de la época como buen español, terco aventurero y librepensador: Bolonia, Basilea, Estrasburgo, París, Montpellier. Pobre de solemnidad, vivía como corrector de pruebas de los más intrincados textos latinos, hebreos y griegos con míseros jornales de obrero de imprenta.
Fugitivo de la intolerancia católica española, italiana, y francesa, estuvo en Alemania donde armó un escándalo épico, que le obligó a cambiar de nombre. Volvió entonces a París, donde conoció por primera vez, al que habría de ser más tarde su juez y su verdugo: Calvino, que lo mismo que Lutero, era más reaccionario y más cruel que los peores inquisidores españoles. Por lo demás, él atizaba incesantemente el fuego polémico, discutiendo, nada menos, que el dogma de la Santísima Trinidad. Mientras tanto, completaba sus estudios como podía, hasta hacerse un médico ilustre, especializado en los problemas de la circulación de la sangre, en las Matemáticas y en la Exégesis de los textos bíblicos, así como de los Padres y los Doctores de la Iglesia. Conoció al Emperador Carlos V y a todos los que eran entonces sus servidores y vasallos; se metió con todas las universidades europeas, hasta que, por su mal, fue a dar a la ciudad de Ginebra, donde su antiguo amigo, Calvino, era dueño y señor. Calvino era un tipo torvo, cruel, injusto, torpe y astuto en el peor de los sentidos. Mandó instruirle proceso al español que en todos los órdenes le hacía sombra por su grandeza moral, por su sabiduría y por la magnífica independencia de su pensamiento aplicado a los misterios de la fisiología humana y al proceso circulatorio. Trátase del tema que fue más tarde esencial y básico para los más extraordinarios descubrimientos científicos en referencia con la Medicina.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Chile, o 27 de outubro ...de 1947)

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