A. C. Irmáns Suárez Picallo - Sada


Este blogue nace co obxecto de difundir a actividade da A. C. Irmáns Suárez Picallo, así como de recuperar e por a disposición do público diversos materiais de interese sobre o noso pasado,ao tempo que damos a coñecer os artigos escritos por Ramón Suárez Picallo e outros autores sadenses.
Estruturamos o blogue en varias seccións, nas que terán cabida noticias de actualidade sobre as nosas actuacións, artigos, textos históricos, fotografías...


Visitas (desde o 05/08/2010)





Únete a nós!
comisionsuarezpicallo@gmail.com
 CATEGORÍAS
 GALERÍAS FOTOGRÁFICAS
 RECOMENDADOS
 BUSCADOR
 BUSCAR BLOGUES GALEGOS
 ARQUIVO
 ANTERIORES
 DESTACADOS

AUTOMOVILISMO (OSCAR GÁLVEZ) EN 1947

Oscar Gálvez, piloto de carreiras arxentino, gañou o seu primeiro campeonato en 1947; despois virían outros catro mais...(certamente en condicións moi diferentes aos actuais campionatos de automovilismo).
RSP, dende Chile, comenta dita nova así como os cartos recibidos pola "proeza" como premio -aparte da honra de ser recibido polo presidente do país- e lamenta que, eminentes intelectuais, artistas ou gobernantes non recibisen nunca tanto diñeiro...


4 de diciembre de 1947

UN GRAN PREMIO


Por Ramón Suárez Picallo

Oscar Gálvez, excelente chofer argentino, ha ganado el Gran Premio Internacional de Automovilismo, recientemente disputado de una carrera apasionante, que abarcó diversos sectores camineros de los territorios de Argentina y Chile.

Según, noticia que tenemos a la vista, el afortunado ganador de la tan aireada competición, ha percibido, por su hazaña, en dinero contante y sonante, la bonita suma de 70 mil pesos argentinos, equivalentes –pesos más, pesos menos– a unos 700 mil chilenos. Además, ya ha sido recibido por el Ministerio de Hacienda de su país y lo será, de un momento a otro, por el General Juan Domingo Perón, Presidente de la República hermana, en su condición de héroe de la velocidad.

¿Y por qué todo eso? Porque el gran chofer, manejando un buen automóvil, se lanzó como bala por los caminos, espantando y matando cerdos, asnos, gallinas, perros, gatos y otros animales cachazudos y pacíficos y poniendo en grave riesgo la vida de muchos otros viandantes de dos pies.

Mientras tanto, sabios eminentes, excelsos poetas, grandes escritores, artistas geniales y aún estadistas y gobernantes de primera jerarquía, que nunca tuvieron juntos en sus manos, setecientos mil pesos, ganados de una vez, pueden decir para su coleto: ¿Quién pudiera, señor, ser un buen chofer y tener un auto lanzado a los caminos del mundo, para llegar primero a cualquier parte?.

(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile, tal día como hoxe pero de... 1947)
Sobre Oscar Alfredo Gálvez
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Deportes - Publicado o 04-12-2012 09:50
# Ligazón permanente a este artigo
NATACION E PISCINAS EN CHILE (1944)

RSP critica que as piscinas chilenas non sexan públicas e, as veces, ante acontecementos con fins altruistas, os seus propietarios se especular e obter pingues beneficios...


20 de marzo de 1944

NATACIÓN


Por Ramón Suárez Picallo

Acreciéntase en Chile, año tras año, la afición al limpio, bello y útil deporte de nadar bien. Tal afición, indica en la juventud chilena una notoria perfección en sus gustos, y, por eso, debe ser fomentada y estimulada por cuantos tiene algo que ver con el cuidado del desarrollo de las actividades deportivas y con el mejoramiento físico de la raza.

A través de los comentarios de nuestro cronista del ramo, leemos unas líneas que no condicen poco ni mucho con aquel estímulo a que nos referimos. Dice que un festival extraordinario, planeado a beneficio de las victimas de San Juan, pueda depender de que “los señoritos dueños de piscinas, tengan alguna vez un desprendimiento para la natación y para quienes se debaten en el dolor y en la amargura”.

Malo, malísimo, cuando un deporte, que debe ser popular, querido y aupado, se mediatiza y desvirtúa por quienes hacen con él un vil comercio, sórdido y codicioso. El problema no es nuevo, ni sólo chileno, en lo que se refiere a la natación y a las piscinas. Es nueva, relativamente, la creación de piscinas en grandes ciudades de tierra adentro y, en todas ellas, la cuestión fue la misma. La solución hubo que buscarla en la intervención oficial -las Direcciones de Cultura Física, por ejemplo- considerando servicios públicos o de utilidad pública, las piscinas de natación; imponiéndoles condiciones a las que eran explotadas, privadamente como comercio, y ayudando y subvencionando, a las de grandes instituciones y creando, incluso, algunas oficiales y municipales, accesibles a las capas populares y destinadas a los grandes torneos, campeonatos y festivales filantrópicos.

Hace mucho tiempo que el deporte ha dejado de ser un entretenimiento de carácter privado, para trocarse en una actividad de interés público; y, como tal, debe ser regido y regulado, apartándolo cuanto sea posible de todo carácter mercantil y especulativo. Muy especialmente el de la natación, por ser el más limpio, el más bello y el más útil de todos, en el que la juventud chilena debe descollar notablemente. Y si “los señoritos dueños de piscinas” no lo entienden así, ¡duro con ellos!

(Artigo publicado no xornal, La Hora, en Santiago de Chile, tal día como hoxe pero de... 1944)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Deportes - Publicado o 20-03-2012 08:39
# Ligazón permanente a este artigo
PRIMO CARNERA

11 de diciembre de 1942

EL BOXEADOR Y LA SERPIENTE


Por Ramón Suárez Picallo

Aunque lo parezca, no es título de una película. Ni de una novela de miedo del África Central. No señor, trátase de una noticia de Roma, transmitida por vía Madrid. Y es la única que no se refiere –tratándose de Italia– a bombardeos, evacuaciones, incendios, indisciplinas y motines, que caracterizan estos días la dramática actualidad italiana. Por eso la sustraemos a la indiferencia del jefe de cables que, alucinado de belicismo, la echara al canasto de los papeles.

Primo Carnera, el gigantesco boxeador italiano en retiro, se lió a puñetazo limpio, con una serpiente, en defensa de una dama. La dama es una artista exótica, que tenía el “hoby” de rodearse el cuerpo de bichos tan desagradables, como lo son los ofidios - ¡Lagarto! ¡Lagarto!, exclamaría un andaluz que nos leyera, y saldría en seguida a tocar metal-. Pues señor: la “bicha” de marras, escasamente amaestrada, se enfureció con su ama, y la hubiera convertido en un montón de huesos descoyuntados, de no estar allí Primo Carnera, que en un satiamén “mató al dragón”, como en la leyenda germánica. ¡Muy bonito! Y muy simbólico. Desde que la serpiente nos hizo aquella mala partida, seduciendo a Eva, y condenándonos a todos a la pérdida irreparable del Paraíso, hay quien la considera el símbolo de sabiduría, de la sutileza y de otras cosas. Mientras que el boxeador que la que la descabezó piensa de ella que es una mala bestia…

Fue una especie de lucha entre las Armas y las Letras, en la que salieron derrotadas las Letras. Cosa que está ocurriendo en Italia, desde hace mucho tiempo. Las pobres letras andan por allí muy vapuleadas.

(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile, tal dia como hoxe pero de ... 1942)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Deportes - Publicado o 11-12-2011 00:44
# Ligazón permanente a este artigo
ESTADIO DE MARACANÁ

En 1950 se celebraron en Río os Mundiais de Fútbol que gañou Brasil. Tres meses antes da sua inaguración, RSP escribe este artigo comentando as curiosidades ou novidades que aporta o estadio maís grande do mundo nese intre, e fala con ironía do posible uso das mangueiras para regar o céspede así como o foso con auga que separa o campo de xogo dos espectadores,(novidades xa utilizadas para a defensa das fortificacións medievais)e pensadas para defenderse das invasións do público asistente...


28 de marzo de 1950

¡CUIDADO CON EL PÚBLICO!


Por Ramón Suárez Picallo

En el diario Decano(1) de la prensa chilena contemplamos una buena fotografía del nuevo Estadio de Río de Janeiro, el más grande de todo el mundo, según afirman los brasileños deportistas, que heredaron del viejo y paterno Portugal la tendencia a agrandar hasta la hipérbole todas sus cosas.

El tal Estadio, o Campo de Deportes, es una verdadera maravilla, pues además de su belleza arquitectónica helénica, esta dotada de ciertos misteriosos mecanismos, desconocidos hasta ahora, en este género de construcciones públicas. Por ejemplo, una maquinaria especial de mangueras, destinadas a regar con chorro limpio de agua clara al público entusiasta y fanático, cuando se ensañe con el árbitro y quiera agredirlo de hecho, o entra a puñete limpio en pro o en contra de los equipos contendientes. En este caso, las mangueras de agua fresca se encargan de refrescar el cálido entusiasmo de los hinchas, convirtiéndolos en una pura sopa fría.

Pero aún hay más en esta encantadora y muy plausible provisión brasileña. El campo de juegos está rodeado totalmente por un foso de tres metros de ancho y otros tres de profundidad, a modo de cordón aislador entre los jugadores y el público. De modo que el que quiera salirse del sitio, se cae, sin remedio, en el foso, que también está lleno de agua.

Como podrá apreciar el culto lector, que haya leído historias y romances medioevales de fortalezas y castillos, no hay nada nuevo debajo del sol. Porque eso es de los fosos y del agua es un medio defensivo más viejo que el andar a pie.

Entonces eran defensas contra fieros invasores enemigos, y ahora son la misma cosa, sólo que frente a un enemigo nuevo: el público que asiste a los partidos de fútbol.

(1) Se trata do Diario "El Mercurio"


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 28 de marzo de... 1950)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Deportes - Publicado o 28-03-2011 00:03
# Ligazón permanente a este artigo
O FÚTBOL VISTO POR SUÁREZ PICALLO
Novo artigo de RSP agora sobre o fútbol chileno a pesar "de no saber ni jota de técnica futbolística"...


22 de noviembre de 1947

EL CHUNCHO DE LA CATÓLICA


Por Ramón Suárez Picallo

Una hermosa fiesta de luz, de alegría y de gracia juveniles fue, ciertamente, el clásico partido de fútbol disputado entre los conjuntos de las dos grandes Universidades de la República: la Chile y la Católica, donde se luce a plenitud el ingenio inagotable de la estudiantina chilena.

Para quienes no sabemos ni jota de la técnica futbolística; que sólo vemos en estas justas a dos grupos de once muchachos cada uno, emperrados en meter una pelota en el arco contrario con la brava oposición de un arquero, empeñado en que tal cosa no ocurra: que no creemos que el globo terráqueo deje de girar sobre su eje, si la pelota entra en éste o en aquel arco; que estamos seguros de que la próxima guerra no será evitada, cualquiera que sea el número de goles que un equipo le meta al otro, la cuestión se limita a presenciar un espectáculo originalísimo, en el cual, 60 mil personas, generalmente serias, están, mental y espiritualmente, pendientes de la agilidad pedestre de 22 muchachos corriendo todos ellos detrás de una pelota. Por eso no entramos ni salimos en el “score” apuntando en el partido que venimos comentando, absoluta y rotundamente desfavorable para la Universidad Católica; preferimos, en cambio, referirnos a las “tallas” en las que el “Alma Mater” que fundó, hasta hace cinco décadas, Monseñor Casanova, salió muy bien parada en esta aspecto de la bella fiesta deportiva.

La más ingeniosa, y la peor intencionada de todas, fue una que no trascendió al público, por estar “fuera del programa”.

Cuando la Chile le metió a su rival el tercer tanto, un joven “hincha” de la Católica, descompuesto y enfurecido, exclamó: - Aquí hay “chuncho”. ¿Quién es el “chunco” de la Católica?

A lo cual un vecino suyo, de asiento, con deliciosa y aparente ingenuidad, replicó con esta otra pregunta: “¿No andará por ahí Monseñor Salinas?”


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 22 de novembro de... 1947)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Deportes - Publicado o 21-11-2010 10:34
# Ligazón permanente a este artigo
“RIVER PLATE” E “BOCA JUNIORS”
Non é novidade que RSP fale de fútbol. Cando España acadou o título de Campeona do Mundo, incluimos un artigo seu sobre fútbol escrito no ano 1948. Hoxe vai outro, unhas breves reflexións sobre o citado deporte ante dun superclásico en Bos Aires: River Plate - Boca Juniors...


16 de noviembre de 1942

FÚTBOL CLÁSICO


Por Ramón Suárez Picallo

Como la literatura, la pintura, la música y todas las artes del fútbol tuvo su “edad de oro”. Y la tuvo, en plenitud, en ambas laderas del Río de La Plata. “River Plate” y “Boca Juniors” en Buenos Aires y el Parque Centenario, en Montevideo, fueron campos de inigualadas justas en el bello y noble deporte.

Una ancha constelación de astros de primera magnitud, brillaba entonces en el cielo deportista de América. Y sobre los altos mástiles olímpicos de Amsterdam y de Colombes, flamearon triunfales los colores blanquiazules de la más pequeña República sudamericana: Uruguay. La bandera triunfal había sido izada a pulso por once muchachos de origen modesto, enérgicos y vigorosos, ante el asombro de la “gringada” Europa que creía que Montevideo, incluso en deporte, era la capital de Río de Janeiro.

Por el lado occidental, sobre “el otro mar”, también había lo suyo en fútbol. Un nombre compuesto, cargado de autoctonía, resonaba con ecos triunfales a todo lo largo de su franja litoral: “Colo-Colo”, evocador de viejas y estupendas hazañas. No flamearon sus banderas en los mástiles olímpicos, pero cubrieron de gloria deportiva todo este lado del mundo.

Ayer, en el estadio, ante más de 50 mil personas, se juntaron las dos riberas de América para reverdecer viejos laureles. No pasó nada. Quedaron empatadas, dos a dos, como cuadraba a buenos amigos que no disputan prioridades, sino que quieren hacer alarde de lo que eran capaces de hacer sus lejanas mocedades.

Fuimos ayer al estadio, y vimos el partido con igual emoción con que, un buen escritor, vería una representación de Calderón de la Barca, o de Lope de Vega.

Fútbol del siglo de oro, 22 hombres tras de una pelota. Ante ella, corriendo como gamos. Recuerdo melancólico de los tiempos en que creíamos que una patada bien dada a un globo de cuero, era como darle un puntapié al mundo, capaz de alterar sus movimientos de rotación y traslación. Una puesta de sol que recuerda una aurora lejana. ¡Qué bien lo hacían los clásicos!

(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 16 de novembro de... 1942)

lign=center>----------------------------------------------------------------------------
Esta páxina que hoxe cumple TRECE MESES de andaina na rede, ten publicadas 434 entradas (das que 361 son artigos de Ramón Suárez Picallo) e acadou xa as 2.835 consultas.
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Deportes - Publicado o 16-11-2010 00:32
# Ligazón permanente a este artigo
ANOTACIÓNS SOBRE FÚTBOL EN 1948

Aproveitando a conxuntura de hoxe,onde España se procalamou campeona do Mundo, publicamos este artigo no que RSP fala de fútbol un 19 de novembro do 1948. Entre a súa infinidade de temáticas, era evidente que non podía faltar esta.

ANOTACIONES SOBRE UN GRAN ESPECTÁCULO
AL MARGEN DEL CLÁSICO UNIVERSITARIO

¡AL ESTADIO!

Sí señor, fuimos anteanoche al Estadio, como otros cien mil hijos de vecino de Santiago y sus aledaños, a ver el Clásico Universitario, primaveral y nocturno, de este año de poca gracia, de 1948.

Arracimadas y apeñuscadas en toda clase de vehículos, más o menos movientes y semovientes, las gentes, a la ida, nos recordaron con sus gritos ¡Al estadio!, otros similares oídos en viejas ciudades: ¡A los toros!, pronunciados con fervor a la ida y a la vuelta, en tonos bien distintos, según los resultados de la faena, a juicio de los hinchas de cada bando y según su ídolo hubiese ganado o perdido.

De todos modos, el gran espectáculo –los toros allá y el clásico aquí– tiene su aditamento imprescindible en la ida, de caras todas alegres y esperanzadas, y en el regreso de muchas caras largas y compungidas. Más ello importa poco. El Universo Mundo, al margen de ganadores y de perdedores, en estas contiendas, seguirá su orden imperturbable.


ESTAMPA

A las 8 de la noche, el gran campo deportivo es una estampa humana y paisajística de primerísimo orden; a esa hora ya están colmadas todas las galerías populares con hinchas entusiastas y barras oficiosas de los dos bandos. Sobre la hierba verde, los equipos juveniles hacen de “teloneros” con la gracia, la agilidad y el entusiasmo, la que no lograrán nunca jamás los equipos mayores profesionalizados. Por eso, quienes no entendemos de fútbol como arte, como ciencia o como técnica, sino que lo vemos como agilidad, movimiento y modo de correr más, tras o delante de una pelota, somos y seremos siempre admiradores de estos equipos segundones, menospreciados por los llamados “cracks”, olvidando que aquí tuvieron la antesala de su gloria.

Una luna llena, con cara de Petronila gordinflona, sin duda aleccionada por los poderes celestiales, aparece por el lado donde está la Barra de la Universidad Católica, haciéndole desastrosa competencia a los pésimos servicios de la Compañía de Electricidad, que como de costumbre, malograron en buena parte de lo bello del espectáculo. Un reflector poderoso, que nos recordó la búsqueda de aviones enemigos de una ciudad bombardeada, enfiló varias veces con su lente a la multitud espectante y entusiasta. Un gigantesco racimo de caras y de corazones, a la espera de un suceso mucho más sensacional que la guerra civil de China y que la sarracina armada entre árabes y judíos, en las viejas tierras de Palestina.

Por algo, un caballero solemne y trascendental; que está allí con toda su prole parentela detrás de nosotros, afirma grave y campanudamente: ¡Es una lástima que esta multitud se apasione tanto por un partido de fútbol y se quede impasible, en cambio, ante los grandes problemas de la guerra o de la paz mundiales, que se están ventilando ahora mismo en la NU!

El pobre señor no sabía que el mundo está fatigado, hasta la mismísima coronilla, de doctrinas graves y difíciles que lo metieron en un atolladero y que prefiere, ahora, desviar su angustia hacia los temas amables y los problemas simplísimos de la condición humana, que pueden verse en una hermosa justa deportiva.


LAS BARRAS

Las Barras, en este aspecto de hacer de un partido de balompié una gran fiesta de arte, de ingenio y de gracia, son originales de Chile; y específicamente de sus competiciones estudiantiles. En ninguna otra parte del mundo –ni siquiera en aquellos países de las más ilustres tradiciones deportivas universitarias– es dado contemplar nada que se les parezca. Si hubiese que buscarle algún antecedente próximo, habría que ir a dar a las “tunas” de Compostela, con sus coros, sus troulas , sus pullas y sus romances de fieras coruscantes .

De ahí que millares de personas –entre la que nos contamos nosotros– a las que no les va poco ni mucho, el ir y venir de una pelota de cuero sobre esta o sobre aquella valla, asistimos al Clásico Universitario anual chileno, con idéntica emoción con que en nuestros muy remotos años juveniles, íbamos a ver las regatas, las cucañas y las carreras de gigantes y cabezudos, en los días de Fiesta Mayor.

Las barras de este año fueron magníficas. El primer número que ofreció la Universidad de Chile, una justa medieval entre paladines que luchaban por su honor y por su dama, fue plásticamente perfecto, por su finura y por lo que significaba como evocación histórica y literaria. Lástima grande que la hubiese echado a perder un insoportable locutor, con voz isócrona y pavorosa, más apta para pedir mercancías al fiado, que para “armonizar” un cuadro de autentica belleza para los ojos, haciéndolo incompatible con el sentido del oído, que en este caso resultó inaguantable hasta para el de la oreja; y, a todo eso, acompañado, el muy infelice, con los infernales ruidos molestos de un rascadiscos, mucho peor que los de esas máquinas tragapesos que espantan y dispersan a los clientes de las fuentes de soda.

La barra de la Católica presentó un número de gran espectáculos: una pareja de niños en busca del país de las maravillas, donde moran Blancanieves y los siete enanitos, la Cenicienta, el Tambor mágico y todos los otros prodigios del encanto y del ensueño; también este número fue malogrado por una nube de fotógrafos, sucios y mal vestidos, que invadieron, cual hordas de Atila, el campo visual donde se realizaba el mágico prodigio.

Nosotros, por un deber de solidaridad profesional, tenemos que declarar que no se trataba de fotógrafos de diarios ni de revistas de Santiago, en quienes debemos reconocer un cierto grado de cultura, capaz de evitarles hacer, como lo hicieron aquéllos, el papel de un caballo loco metido en una cacharrería.

Más, aun así, la Católica hizo un verdadero alarde: sus bosques de banderas, los juegos de luces y de flores de artificio, y el cuadro infantil, fueron, sencillamente, primorosos. Se excedió un poco en lo de arrimar el ascua a la sardina confesional. Hubo un exceso místico, algo impropio de una fiesta, que, por muchas vueltas que se le dé, es de neto origen pagano.
El otro número de la Chile, la clínica donde hacían zorza al crack del equipo enemigo, siendo mucho menos espectacular, era más “estudiantil” y más ingenioso, aparte de algunas frases y dichos de color algo subido, que estuvieron muy cerca de afearlo.


RESUMEN

Si no hubiese locutores ni fotógrafos, ni frases subidas de color y de dudoso gusto, ni avería en la luz eléctrica, diríamos que el clásico universitario, de este año, fue uno de los más hermosos espectáculos populares contemplados en nuestra vida. Pero, aún después de deducir estos elementos negativos para su mayor belleza y esplendor, le queda un ancho margen positivo digno de elogio: la corrección del público, su infantil entusiasmo, el esfuerzo extraordinario de los organizadores del torneo y el encanto, único y singularísimo del estudiantado chileno, compartiendo con el pueblo una hora de gracia y de amistad, llevando en el alma y los labios un cantar de noble fraternidad. Mientras tanto, el lector, entusiasta del balompié, tiene su derecho a preguntar: bueno, ¿y qué hubo del partido en sí, como juego de fútbol? A lo cual nosotros contestamos que eso no nos va ni nos viene. “¡Doctores tiene la Santa Madre Iglesia que os lo sabrían responder!” y cronistas de deportes, los diarios que os hablen del tema.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o 19 de novembvro de ... 1948)
Barras del Clásico Universitario
Outro artigo sobre o fútbol de RSP
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Deportes - Publicado o 12-07-2010 17:25
# Ligazón permanente a este artigo
FÚTBOL

RSP que fala do divino e humano, non podía deixar pasar a ocasión de opinar do que se está a chamar o deporte rei: o fútbol.Velaí pois escribindo sobre a tristura e peche de negocios ou ledicia que estaba a ocasionar na poboación porteña o "Boca" según perdese ou gañase partidos. E ata chega a lembar os seus inicios na práctica do mesmo nos seus primerios anos en Buenos Aires,a partires de 1912, lembranzas que agroman hoxe en Chile ao presenciar un partido do San Lorenzo de Almagro.


23 de marzo de 1947

F Ú T B O L


Por Ramón Suárez Picallo

Yo no sé nada de fútbol. Ni si quiera sé lo que quiere decir la palabra, y sé mucho menos aún de toda la otra jerga agringada que expresa la técnica de este deporte. Recuerdo que Mariano de Cavia, en una columna periodístico–filológica, titulada “Limpia y fija”, le llama a este juego balompié; término que, en verdad no hizo fortuna. Pero pese a esta ignorancia mía, me gusta ir a los buenos partidos para divertirme a costa del público que concurre a ellos. Pensar que 50, 80 o 100 mil personas, en su mayoría serias y bien educadas, viven pendientes de la agilidad de las extremidades inferiores de 22 muchachos jóvenes durante noventa minutos, me parece un verdadero milagro, en estos tiempos consagrados a la rapidez de los movimientos, en la tierra, en el mar y en el aire. Y los gritos, las tallas y las frases aupadoras de los “hinchas”, animando a su equipo favorito, deleitan mi espíritu, viendo cómo la gente aún es capaz de apasionarse y de entusiasmarse por algo, en este pobre mundo sin fe y sin ilusión. Por lo demás, el entusiasmo deportista es uno de los signos de los pueblos, en los periodos de formación creadora, cuando todos sus ciudadanos, desde los ocho hasta los ochenta años, se sientan muchachos.

El impresionante Buenos Aires de hoy, la más grande y bella urbe de lengua castellana y la segunda de todas las que hablan lenguas latinas, se crió al conjuro del amor al deporte; cuando el barrio genovés que preside la calle almirante Brown, cerraba los comercios en señal del duelo, o se echaba a la diversión según hubiera perdido o ganado el “Boca Juniors”, cuando Boedo, el vigoroso barrio obrero popular porteño, que ilustraban entonces, Barleta, Castagnoro y otros escritores nuevos y proletarios de primera línea reñía con los “fifís” de Florida, representados futbolísticamente por River Plate y Gimnasia y Esgrima; cuando –y perdóneme el lector– yo mismo he jugado al fútbol en un equipo de la casa comercial donde trabajaba, frente al de la casa que le hacía competencia. ¡Que partidos aquellos señor y cuánto ha llovido desde entonces! Lo jugábamos en los baldíos que había entre las Dársenas y el Río de la Plata, cubiertos de yuyos, por donde discurre hoy la Avenida Costanera, uno de los más hermosos paseos ribereños de todo el Continente Americano, y quizá de todo el mundo.

Eran aquellos los tiempos de Tesoriere y de Díaz; de Firpo y de Justo Suárez; tiempos de adolescencia de la Argentina madura y lograda de nuestros días, y cuyos descendientes de aquella época formativa -en orden a juventud y a deporte– harán hoy un alarde de aquella gracia, en el Estadio Nacional de Santiago de Chile, a donde nos proponemos ir como en nuestros muy remotos años de juventud -¡Vive Dios que muy remotos!– para aplaudir a los vencedores y a los vencidos, que para nosotros son igualmente estimables, los unos, por saber ganar y los otros por saber perder. El caso es que lo hagan bien, que corran mucho y que las patadas sean firmes y seguras y con buena puntería, hacia cualquiera de los dos arcos.

Mientras tanto, vayan nuestros saludos a los muchachitos de Boedo, desde Caseros a Rivadavia, pasando por las inolvidables encrucijadas de San Juan y Carlos Calvo, que vienen aquí, bajo la advocación prócer y tradicional en el deporte argentino, de San Lorenzo de Almagro.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o 23 de marzo de ... 1947)
Outro artigo de RSP sobre fútbol
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Deportes - Publicado o 23-03-2010 00:14
# Ligazón permanente a este artigo
© by Abertal