A. C. Irmáns Suárez Picallo - Sada


Este blogue nace co obxecto de difundir a actividade da A. C. Irmáns Suárez Picallo, así como de recuperar e por a disposición do público diversos materiais de interese sobre o noso pasado,ao tempo que damos a coñecer os artigos escritos por Ramón Suárez Picallo e outros autores sadenses.
Estruturamos o blogue en varias seccións, nas que terán cabida noticias de actualidade sobre as nosas actuacións, artigos, textos históricos, fotografías...


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HOTELES Y PENSIONES (en 1947)
20 de octubre de 1947

HOTELES, RESIDENCIALES Y PENSIONES


Por Ramón Suárez Picallo

Otra vez están en tela de juicio los hoteles, las residenciales y las pensiones, tres cosas aparentemente distintas en la forma y en la palabra, pero absolutamente iguales entre sí, en una finalidad que les es común: hacerles imposible la vida física y vegetativa a los infelices mortales, que por fas o por nefas, tienen que entrar por sus puertas.

Y así como en otros países y en remotos tiempos, los hambrientos, los desnutridos, los raquíticos, tenían el denominativo común de maestro de escuela –“tiene más hambre que un maestro de escuela”– aquí y hoy, puede referirse el dicho a esto: “Pobrecito, vive en una residencial, duerme en un hotel –o si quiere ser más castizo– es huésped de la pensión de doña Juana”.

De los hoteles, no es del caso hablar. Por estos mundos de Dios, el desprevenido viajero que sepa algo de Historia y de Geografía y que quiera jerarquizar nombres ilustres a través de la nominatura hotelera, se morirá de espanto, cuando vea los nombres de muchos próceres, exornando las puertas de antros viles, llamados hoteles, donde debían lucir los versos de Dante: “Lasciatogni speranza vol che entrate”. Puercos camastrones con ropas manchadas; el viento entrando por rendijas e intersticios, sin agua ni sol, pero en cambio, con siniestros vigilantes nocturnos, incursos en todos los pecados capitales y luengas caravanas de insectos de mala índole, capaces de no dejarle dormir a un cruzado medieval. Y luego de los nombres de los hombres, los de las ciudades ilustres: Burgos, Valladolid, París, León, Heidelberg, Londres y Dublín, por ejemplo, donde también se baila el mismo compás.

Dejemos aparte las nobles excepciones, que puedan ser contadas con los dedos de las manos, y aún sobrarían dedos, para llegar a la conclusión de que alojar en un hotel viene a ser algo así como haber sido huésped de una casa de mal vivir con gentes de educación descuidada. Y al día siguiente pagar una cuenta superior al jornal de una semana de honesto trabajo.

Pero, frente a esto del hotel abominable, ahí está la residencial y la pensión –como usted quiera llamarle– reivindicando la moral, la austeridad y las costumbres. La residencial tiene dos orígenes: una ilustre familia venida a menos con la mamá, tres hijas solteronas y un niño sin beneficio, que trata de vivir y comer, o coma de lo que dejen de comer sus huéspedes, o si no, una familia plebeya.

Véase sino en el menú de todas –de absolutamente todas las residenciales. Entrada: una hojitas de lechuga vieja, picadas, capaces de servirle de aperitivo a un canario. Luego, una sopa boba con cualquier denominación, para concluir en un ‘plato de fondo’ sobre la base de papas, arroz, fideos o lo que esté a la mano, con algún cuero o tasajo ofrecido como carne de ternera.

Azorín escribió un día sobre “Fondas, Paraderos y Mesones”, haciendo el elogio del bien comer y del mejor dormir, a lo largo de los caminos. La olla repleta y hervorosa para el viajero hambriento. Por su parte, Augusto d’Halmar narró el encanto humano y gastronómico de las “Casas de Huéspedes de Madrid” y Alejandro Pérez Lugín inmortalizó par siempre en “La Casa de la Troya”, una pensión para estudiantes en Compostela.
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Institucións e Sociedades - Publicado o 20-10-2015 00:01
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ENTENDIMIENTO CORDIAL

20 de noviembre de 1942

ENTENDIMIENTO CORDIAL


Por Ramón Suárez Picallo

La Democracia chilena está de parabienes. Cada día que pasa es más visible el entendimiento cordial entre sus hombres dirigentes y sus partidos representativos. El hecho merece destacarse como un auspicioso síntoma de madurez política y de responsabilidad moral. Y, también, porque en el sistema de coaliciones gubernamentales de partidos afines, ensayado en varios países democráticos, la falla y los fracasos vinieron siempre por la falta de entendimiento de los partidos coaligados. Las coaliciones triunfaban, fácilmente, en las contiendas electorales, pero fracasaban cuando pasaban de combatientes a gobernantes. Por ese lado fracasaron, muchas veces, las coaliciones de izquierda y de derecha. Podríamos citar fechas, nombres y países, sin excluir a Chile naturalmente. De ahí la tenacidad de las oposiciones en subrayar las discrepancias existentes y en inventarlas cuando no existen.

¿Aprendió la lección la Democracia chilena? La aprendió y no desperdicia las enseñanzas, sino que las aplica con verdadero acierto. De ello son buena prueba varios registrados en el decurso de unas cuantas horas nada más; hechos que vienen a malograr interesados vaticinios en contra. Veamos algunos:

1. – El Poder Ejecutivo es uno e indivisible. Sus miembros tienen un pensamiento con referencia a todos y cada uno de los problemas, que es el pensamiento de un Gobierno dirigido y no deliberante.
2. – Cuando habla un Ministro e invoca el nombre de Su Excelencia el Presidente de la República, que es, institucionalmente, el Jefe del Poder Ejecutivo y del Estado, interpreta su pensamiento.
3. – Se reúnen los jefes de la Democracia gobernante y aprueban, unánimemente, un voto de adhesión política incondicional a quien, en horas duras y ante problemas difíciles tiene la responsabilidad política y constitucional, de dirigir a la Nación, dentro de un marco de ideas y principios que les son comunes.
4. – Se reúne uno de los partidos de la Democracia, y concurren, a su reunión inaugural, los jefes de los otros para exponer ideas y puntos de vista tendientes al logro de fines convenientes al país y a su régimen democrático.

¿Está todo esto claro? Lo está como para el agua de los manantiales, que no se enturbian tirándole piedras. Parabienes a la Democracia chilena, unida y entendiéndose para el cumplimiento de altos deberes para con la Nación y para con sus instituciones.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile, tal día como hoxe pero de... 1942)
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Productos chilenos
RSP comenta (en 1950)con agrado o cambio que observa no consumidor e comerciantes chilenos pois cando el chegou a Chile se renegaba dos productos nacionais e agora nos escaparates se anuncia con satisfación "producto chileno"...

26 de octubre de 1950

La Feria del Mundo
Por Pick–Up (Ramón Suárez Picallo)

“BEBERÁS EN TU COPA...”

El curioso viajero que llegó a Santiago hace ahora diez años y que se quedo aquí como huésped amable, dispuesto a ver las cosas con objetividad desapasionada, comprueba complacido una escala ascendente e ininterrumpida de progresos. Progreso cultural, progreso espiritual, progreso industrial y progreso mercantil, consiste en jerarquizar y ordenar una emoción nacional, trascendida a todos los órdenes de la vida colectiva. No se trata de un nacionalismo chauvinista y excluyente llamado también patriotismo, absolutamente incompatible con el amplio espíritu universalista de Chile.

¡NO! Se trata de otra cosa en verdad muy distinta. Trátase de valorizar el propio esfuerzo en sus múltiples manifestaciones con un sentido nuevo de comunidad solidaria nacional, tan contraria al viejo criterio cursi de suponer que todo lo que viene de afuera es superior a lo que se encuentra o se hace aquí, como aquel dicho que dice: “Si es chileno, es bueno” trátese de lo que se trata. Los dos extremos aparentemente antípodas, indican un mismo complejo de falta de verdadero sentido nacional ponderado y creador.

Y ahora, a lo que queríamos ir. Hace diez años era muy difícil ver en las vidrieras elegantes del comercio santiaguino un solo rotulo que dijera “fabricación chilena”. Se consideraba tal anuncio cosa de mal gusto y digno de ordinariez. Y recordamos haber concurrido a un remate del que tuvimos que salir de mala manera. Era el martillero un hombre tosco, de mal gusto masculino y codicioso. Y al pedir oferta por ciertos objetos puestos a subasta, se encaró con un postor diciéndole: “Usted se equivoca, ni que este producto fuera nacional, sepa usted que es importado y por eso no considero su oferta”. La protesta contra el mal chileno surgió enérgica y espontánea y nosotros nos sumamos a ella. Se suspendió el remate y aquello terminó como el mismísimo Rosario de la Autora.

Hoy, en cambio, el transeúnte que recorre los centros mas finos y ciudadanos del comercio de la capital, y vea sus magnificas vidrieras puede contemplar, al pie de los productos más vistosos y mejor presentados, el rótulo que certifica orgullosamente su origen nacional. Paños y tejidos de todas las clases, finísimos cristales, muebles de época y de estilo, construidos por obreros chilenos y con maderas de sus bosques, calzados de exquisita elegancia, conservas enlatadas, aparte de los vinos y de los frutos de los campos, todos con el rótulo “fabricación chilena”.

En todo ello indicio de un nuevo estado de ánimo, de una fe y de una esperanza creadora, rectificando el viejo prejuicio negativo de menospreciar lo propio; es jerarquizar el esfuerzo creador de un pueblo. Es, en fin, recordar el dicho del poeta: “Beberás en tu copa de tosco vidrio o de fino cristal, pero tuya...”.
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Institucións e Sociedades - Publicado o 26-10-2014 02:53
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Universidad de Concepción
24 de agosto de 1942

LA UNIVERSIDAD POPULAR DE CONCEPCIÓN

Por Ramón Suárez Picallo

El forastero que visite por vez primera la ciudad de Concepción, descubrirá enseguida su carácter de ciudad universitaria, que vive con la cultura y por la cultura. Todos los ciudadanos de ella lo saben y proceden en consecuencia en toda su vida de relación. El vendedor de diarios, el lustrabotas de la plaza, el peluquero, el comerciante, el agente de orden público y hasta el cobrador de góndola , cuando se encuentran ante personas de fuera, las suponen siempre vinculadas a cosas de la Universidad. Y tienen para ellas el trato más exquisito y cuidadoso. En América del Sur, solo Córdoba, en la Argentina puede comparársela en esto de tener, lo que llamaríamos, una conciencia universitaria. Cuando a un cordobés, fuera de su ciudad, se le pregunta de donde es, contesta invariablemente: “De la ciudad docta”. Los de Concepción dirán lo mismo antes de pocos años. Porque Concepción está en camino de ser, por excelencia, la ciudad docta de esta estribación occidental de la gran cordillera.
Contribuyen a darle a este carácter –aparte del magnífico grupo de educadores y de educandos que están formando allí la flor y nata del Chile de mañana-, una serie de circunstancias favorables. Su ambiente provinciano, plácido y sosegado, un paisaje sin par en sus aledaños y unas gentes cordiales, sencillas y acogedoras en todas sus capas sociales. Y, además, una constante entre maestros y alumnos y entre unos y otros. Y en esto se diferencia Concepción, entre otras muchas cosas de las viejas ciudades universitarias, nacidas y desarrolladas al amparo de blasones aristocráticos, cuyo carácter de cota cerrado a lo popular, no logró borrar la democracia de nuestros días. De ahí el carácter, entrañablemente democrático de la cultura en Concepción. Y de allí también la compenetración entre pueblo y universidad, de la cual salen ambos beneficiados.
La Universidad Popular que acaba de cumplir siete años de vida ha sido un factor decisivo –y lo será aún más, en adelante-, en esa obra de acercamiento, como intermediario entre el núcleo de la cultura superior y los núcleos populares con ansia de estudiar y de saber. Tanto o más que por las enseñanzas que en ella se imparten, merece ser llamada benemérita por esta significación de nexo entre los dos elementos que forman la fina espiritualidad de la ciudad de Concepción.
Casi todas las ciudades se distinguen por su modo de ser y de vivir. Así Valparaíso se llama el Puerto, a secas. En Europa esta calificación data de la Edad Media, generalmente. Lyon es la ciudad de la seda y Compostela, la ciudad apostólica. Concepción ya puede definirse por el modo de ser y de vivir. Si nos pidiese su definición daríamos esta: “Una Democracia cultural y universitaria, en la cual quien no es estudiante es profesor”.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile, tal día como hoxe pero... de 1942)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Institucións e Sociedades - Publicado o 24-08-2014 17:41
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LA ESCUELA NAVAL DE CHILE y VALPARAÍSO
A Escola Naval de Chile cumple agora 196 anos. En 1942 RSP escribe este artigo referido á Escola Naval e a cidade de Valparaíso.


3 de agosto de 1942

LA ESCUELA NAVAL


Por Ramón Suárez Picallo

El 4 de Agosto de 1818, Bernardo O’Higgins, Padre de la Patria, fundó la Escuela Naval de Chile, en Valparaíso. El Director Supremo descendía de una prócer estirpe navegante que cruzaba, en la antigüedad remota, el mar que bañaba las creaciones célticas: los 7 cisnes de Danians, la estrella de 7 pueblos que eran Armórica, Cornubia, Cambria, Escocia, Eirín, Bretaña y la isla de Man. Ilt, hijo de Breogán, padre de los Celtas, cruzando del Finisterre gallego hasta la costa verde brumosa de, en una nave de cáscara de árbol -según la vieja leyenda cuando aún no viajaban los fenicios-. O’Higgins era hombre de mar. Gravitaba sobre su espíritu la tradición ancestral de sus mayores, unida a una visión del futuro de su Patria recostada sobre el Pacifico nuevo. Por eso, quizá, una de las creaciones más ilusionadas del gran Patricio, fue esta Escuela Naval, que cumple, mañana, sus ciento veinticuatro años en medio de los máximos respetos del pueblo chileno.
Valparaíso es, sin duda alguna, la más personal, la más universal ciudad del Pacífico Sur, con gentes de espíritu más abierto sobre todos los panoramas del mundo, puesto que la mayor parte de la universalidad de Valparaíso: sus arquitecturas, dan el mar y las gentes de mar y sus instituciones señeras, entre ellas la Escuela Naval, que es escuela de nautas y a la par de caballeros llanos y sencillos, que tienen blasones sobre el campo azul del mar infinito, sin predios acotados. De caballeros que, antes de ser almirantes, atan y desatan nudos, y aprenden democracia en el caserón flotante donde el grumete, el contramaestre y el capitán, se juegan juntos la casa y la vida, en estrecha comunidad de esfuerzos, frente a las olas y los vientos. De caballeros que, desde niños, aprenden la lección generosa de dar la propia vida por salvar al prójimo del peligro.
Todo eso y mucho más, forma parte de la personalidad de Valparaíso, ciudad marinera y, también, de la auténtica personalidad luminosa de Chile, pueblo ribereño un poco recordado por la mina sórdida depauperadora y mísera, fomentadora de la aventura sin grandeza, de la riqueza fugaz, sin razón y sin moral.
Fue un pueblo de navegantes, enrutado sobre el camino del mar, el Chile que vio O’Higgins, cuando tal día como hoy fundó la Escuela Naval hace 124 años, cuando la Patria era esperanza como un niño recién nacido.
Saludemos en la Escuela Naval de Valparaíso, en el día de su efemérides, en sus alumnos y en sus profesores, en lo que ya dio a la Patria y en lo que le dará en el futuro, aquellos que entreviera el Prócer. Un pueblo de cara al mar, que recibe en pleno rostro, el saludo de todos los mares y de todos los vientos del mundo.
Historia de la Esculea Naval de Chile
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Institucións e Sociedades - Publicado o 03-08-2014 17:48
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Centros Culturales (en 1950)
O que fora o Teatro Municipal da capital de Colchagua, convertido nun moderno Centro Cultural.


RSP comenta a importancia dos Centros Culturais no desenrolo cultural no mundo rural.


28 de julio de 1950

EL EJEMPLO DE SAN FERNANDO


Por Ramón Suárez Picallo

La señora Irma Astorga, esposa de un gran escritor chileno, publicó ayer, en esta misma página de “La Hora”, un bello artículo, refiriéndose a su pueblo nativo –Llay-Llay- al que considera como un páramo espiritual, con referencia a los problemas del arte y de la cultura. Habla de una vida semi colonial, aburrida y tristona, sin más atractivos para su juventud que el “cacho”, las películas de gansters, las danzas exóticas, los tangos llorones y decadentes y alguno que otro partido de fútbol; además del recreo letal que les ofrecen las cantinas, donde mueren, de mala muerte, los mejores años de una muchachada buena, cordial y curiosa, con el alma cargada de anhelos, de inquietudes y de esperanzas, proyectadas sobre un mundo mejor.

La señora Irma habló con la juventud de su región; y dice de ella que se siente desplazada, olvidada y dejada de la mano de Dios y de la de los rectores de la vida pública de su país. Unos muchachos inquietos y bondadosos, puros de cuerpo y de espíritu, que piden como preciado regalo una biblioteca circulante, espectáculos artísticos, charlas culturales y cursos de iniciación en los aspectos y problemas más interesantes de la cultura general.

El problema –la extensión y el goce del arte y de la cultura en los pueblos rurales- tiene grandes proyecciones; y no afecta sólo a Llay-Llay ni a otros lugares de Chile, sino que es común a millones de seres humanos, diseminados a lo ancho y a lo largo de todo el mundo. Las grandes ciudades, especialmente las que ostentan la jerarquía de la capitalidad, ahogan a las viejas villas y provocan un desastroso problema social y espiritual: la fuga del hombre del rus hacia la urbe en busca de horizontes que supone le están vedados en su comarca natal.

Por eso los Gobiernos más inteligentes de los países más democráticos, civilizados y progresistas del mundo –y sus Ministerios de Instrucción Pública- han adoptado en los últimos tiempos planes perfectos para llevar a las villas, a los lugares y a las parroquias más remotas el hálito del arte y de la cultura.

Las escuelas del lugar, después de las horas de clases, se convierten en una especie de tertulia, donde el maestro, el veterinario, el juez, el cura, el que fue navegante y el que manda crónicas a los periódicos, forman Ateneo y Academia; y ante los jóvenes vecinos tratan temas de alto interés cultural. Un radio receptor capta conferencias, conciertos, charlas y otro género de audiciones cuyos temas son después comentados y glosados por los “intelectuales” de la localidad. Y como corolario, una biblioteca, muy modesta, pero muy escogida, ofrece sus volúmenes que no pasan del número de cien, para organizar lecturas comentadas.

Y en todas las partes donde existen estas “células” de cultura popular fueron organizadas por los propios vecinos, desde el sacerdote y el comerciante, hasta el médico, más o menos herético. Los partidos políticos, los diputados del distrito y los altos funcionarios públicos las protegieron y las ampararon, mientras no llegó allí la Extensión Cultural, la Universidad y el Colegio secundario, con una inspiración más pedagógica y apostólica que burocrática y gubernamental.

En los países escandinavos, en Suiza, en Bélgica y Holanda, en Alemania e Inglaterra y en la España de 1931 a 1936, así como en el Canadá y en los Estados Unidos, florecieron y florecen estos centros populares de cultura rural donde se forman los principales valores de la democracia jerarquizada y dirigida por una “élite” superior, sin demagogias sucias, fomentadas en locales infectos, sin limpiar y sin barrer, donde no hay una biblioteca, pero donde hay invariablemente una cantina…

Y aquí en Chile, hay sobre esto una ciudad ejemplar: San Fernando, la blanca y hermosa capital de Colchagua, situada en el fecundo y jocundo centro de la República. Médicos, abogados, comerciantes e industriales y funcionarios públicos de alta jerarquía, han fundado allí un Centro Cultural, que lleva el nombre de don Urcisinio Peña, médico ilustre y profesor insigne. Organiza con absoluta regularidad, conciertos, conferencias, fiestas autóctonas y charlas culturales. Y fueron allí el gran chileno Augusto d’Halmar y el español Eduardo Blanco-Amor, junto con otros grandes intelectuales, que guardan de San Fernando cálidos y amables recuerdos.

Incluso quien escribe estas líneas, que quedó maravillado cuando tuvo el honor de hablar allí ante más de mil muchachas y muchachos de escuelas y liceos, que seguían su charla sobre voces y colores de España, poniéndole notas y puntos al mapa peninsular. Y que en una conferencia sobre “El mar de Chile”, vio a un grupo de jóvenes huasos, alelados y conmovidos, con una curiosidad, corrección e interés que ya quisieran para sí lo pitucos capitalinos de todas las capitales.

Pero esta magnífica obra no se debe más que al esfuerzo privado de un núcleo de vecinos de buena voluntad; lo oficial no entra ni sale allí. Participan con ella el gran señor, que le ofrece mesa y casa cubierta al conferenciante; el que llama a sus amigos para reunir unos pesos que le cubran los gastos del viaje, y los que, amables y cordiales, le ofrecen mesa blandida con pan y manteles. Y todos, guiados por el noble afán de darle a su pueblo de nacimiento o de residencia, el aire que lleva y que trae una inquietud ética, estética y cultural.

Y quizás el ejemplo de San Fernando pueda servirle a Llay-Llay, y a todos los otros pueblos del mundo, como modelo para hacer cultura a base de una buena y generosa vecindad, sin pedirles nada a los otros, sino que practicando el viejo dicho: “Ayúdate, que después yo te ayudaré”.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile, tal día como hoxe pero de... 1950)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Institucións e Sociedades - Publicado o 28-07-2014 02:48
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LAS CORTES EN LA ESPAÑA DE 1942

19 de julio de 1942

NADA NUEVO EN ESPAÑA



Por Ramón Suárez Picallo

Es decir, nada original en el Decreto, promulgado ayer, creando un nuevo sistema de Cortes en España. El organismo no es ni consultivo, ni deliberante, ni legislativo, o queriendo ser las tres cosas, a la vez. Sólo su nombre genérico de Cortes y el específico de sus individuos, que en vez de diputados se llamarán Procuradores, tienen raigambre histórica española. Es sencillamente, una copia más o menos fiel del llamado Estado Corporativo, con tendencia teocrática, como el Austria de Dollfuss y el Portugal de Oliveira Salazar; y se diferencia del Estado Totalitario del tipo alemán, en que, en vez de tener sus fuentes jurídicas en un solo partido político (que es el Estado mismo), lo tiene en las llamadas Corporaciones de Derecho Público. Se le asemeja, en cambio, en que el pueblo (como fuente primera de soberanía nacional, expresada en el voto de todos los ciudadanos), no interviene para nada en su Constitución ni en ninguno de sus actos.

En efecto, los miembros del nuevo Parlamento, o lo que sea, serán natos y electivos. Según el resumen telegráfico que tenemos a la vista, serán “procuradores natos los presidente del Consejo de Estado, Tribunal Supremo, Tribunal Supremo de Justicia Militar, representantes de los Sindicatos, representantes de los municipios, rectores de las Universidades, representantes del Instituto de las Españas y de las Reales Academias, del Consejo de la Hispanidad y de los Colegios de Abogados, médicos farmacéuticos, veterinarios y arquitectos. Serán miembros electivos, personalidades eclesiásticas y de otras jerarquías, en número no superior a 50. Sus nombramientos serán por tres años. Los procuradores natos cesarán en sus funciones cuando cesen sus cargos.

Igual cosa creó el General Primo de Rivera, durante su bonachona dictadura, con el nombre de Asamblea Nacional Consultiva que, como ahora, quería substituir a la Constitución Democrática Monárquica de 1876. Por su parte el Régimen Republicano creó un organismo parecido, en su origen, sólo que con finalidad totalmente distinta: el Tribunal de Garantías Constitucionales que estaba encargado de cinco facultades, absolutamente democráticas: atender los recursos de amparo de los derechos individuales, que todo habitante del territorio español, directamente, sin intervención de Letrado, tenía derecho a presentar; dictaminar sobre la constitucionalidad de las leyes aprobadas por el Parlamento; procesar al Presidente de la República y sus Ministros, y a las Altas Autoridades de las regiones autónomas; dirimir los conflictos de competencia entre las regiones autónomas y el Estado Central y dictaminar sobre la validez de las elecciones del Presidente de la República.

El organismo, pieza maestra de la Constitución Republicana (según opinión del profesor Ruiz del Castillo, notorio falangista y Rector actual de la Universidad de Compostela), era elegido por las mismas instituciones que pueden elegir los nuevos procuradores; más los representantes del Parlamento Popular y de las regiones autónomas, que ahora no existen; menos la representación de la Falange y de la Hispanidad que nos existían entonces.

Como se ve “NIHIL NOVUM SUB SOLE”. Nada original, ni en lo que las nuevas “Cortes” tienen de español, ni en aquello otro que tiene el marchamo austríaco, portugués y vaticanista. Sólo hay una novedad de volumen. Que Falange Española, hasta ayer partido único, con hegemonía absoluta en el Estado, queda eliminada como tal partido único y reducida a una representación como la de las otras Corporaciones. ¡Que ya no es poco!

(Artigo publicado no xornal La Hora, de Santiago de Chile, tal día como hoxe pero de...1942)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Institucións e Sociedades - Publicado o 19-07-2014 10:14
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A SOCIEDADE DE NACIÓNS
Publicamos hoxe o primeiro escrito para a prensa que temos recollido de RSP na sua estadía en Chile, no ano 1942 e no que lembra á Sociedade de Nacións e a O.I.T.(Organización Internacional do Traballo) na que chegou a intervir, no ano 1924, representando á Arxentina.


LA FERIA DEL MUNDO
Diario “La Opinión”(Santiago de Chile)

11-07-1942
Un Vago Recuerdo


Por Pick-Up (Ramón Suárez Picallo)


Está de paso en Chile el Doctor Stein, director provisional de la Oficina Internacional del Trabajo, aneja a la olvidada Sociedad de las Naciones.
¿Quién recuerda hoy a la Sociedad de Naciones?. El romántico ensueño pacifista del Presidente Wilson, se perdió en medio de la baraunda diplomática que precedió a la guerra actual. Pero quedo en pie una de sus secciones: La O.I.T., que concretaba en la parte XIII del Pacto de Versalles, un Nuevo Derecho Social, creado por las clases obreras del mundo, consagrado como una de las mayores conquistas de la guerra de 1914-1918.
La Sociedad de Naciones entregada al vaivén de las Cancillerías turnantes en los países que la integraban, ha muerto definitivamente; pero la O.I.T., integrada por representaciones obreras, patronales y estatales de los países progresistas del mundo, encargada de coordinar una legislación obrera de carácter internacional, pervive contra viento y marea, como pervive el ideal que le dio vida. No puede existir en la Europa de ayer y de hoy, vivirá en la América de hoy y mañana.
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URBANIDADE E CORTESÍA MILITAR DANESA (en 1949)
RSP comenta a decisión dun grupo de deputados daneses (en 1949) tratando de modificar -no Regulamento militar- que os mandos militares, evitasen dirixirse á tropa con palabras malsonantes...


27 de diciembre de 1949

LAS MALAS PALABRAS


Por Ramón Suárez Picallo

Un grupo de diputados dinamarqueses, conservadores y paladines de las buenas palabras, de las buenas maneras y de las buenas costumbres, ha presentado al Cuerpo Legislativo, de que forma parte, un período de reglamento militar, tendiente a evitar que los suboficiales, oficiales y jefes de su Ejército se expresen con frases gruesas y malsonantes ante los reclutas, fuertes, altos, rubios e ingenuos como doncellas, destinados a defender la Patria.

Afirman los honorables de Copenhague que la eficiencia de los soldados, bisoños en el cumplimiento de sus deberes militares, no se puede lograr con palabrotas, amenazas y otros excesos verbales y aún de hechos, muy usados en todo el mundo por los militares de vieja escuela encargados de empavorecer el espíritu de los muchachos, que salen de sus hogares por primera vez, para incorporarse a la “mili”, donde, a modo de saludo, se les leen los más tremendos artículos del Código de Justicia Militar, en los que figuran, por un quítame allá esa guarda, más de tres penas de muerte.

Quizá convenga recordar que Dinamarca, al cabo de una vieja y larga historia de navegaciones, conquistas, colonizaciones y demás, se preciaba, últimamente, de ser el país europeo con el ejército más pequeño, pero con la más perfecta instrucción pública de toda Europa, y el más maravilloso sistema de Economía Cooperativista, lo cual le valió para que Hitler, en la última guerra mundial, entrase allí a saco, como Pedro entra por su casa.

Mientras tanto, será cosa digna de verse y de leerse el nuevo texto de leyes castrenses que patrocinan los diputados moralistas y conservadores del Parlamento. Habrá en él, sin duda alguna, indicaciones como éstas:

El Sargento: Me permito sugerirle, soldado Cristián, que cuide con más prolijidad el brillo de los botones de su uniforme. O:

El Teniente: Sargento Valdemar, creo estar autorizado para opinar acerca de la deficiente instrucción de los reclutas a su cargo. O si no:

El Capitán: A la vista del parte recibido por conducto regular, le ruego, teniente Olaf, que por el mismo conducto, pero de arriba abajo, se sirva usted comunicar a quién corresponda que la poca limpieza y menor cuidado del cuartel y de las caballerías merece una sanción disciplinaria, para quien resulte responsable de tal deficiencia, a tenor del artículo tanto, que define así las faltas y delitos por omisión: “Quien no hace lo que debe, hace lo que debe en aquello que no hace”.

Y con éstos o parecidos términos, de aprobarse en Dinamarca el proyecto en cuestión, tendrá su Ejército, en vez de un escueto y rudo Reglamento Militar, un hermoso tratado de Urbanidad y Cortesía.

Y, a lo mejor, sale ganando con el trueque.

(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile, tal día como hoxe pero de... 1949)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Institucións e Sociedades - Publicado o 27-12-2012 10:44
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ESPIRITUALISMO TIBETANO (1947)
Neste artigo RSP fala dun Congreso Mundial Espiritualista que se celebrou en París en setembro e outubro 1947 onde participou como representante do Agartha tibetano o Gran Mestre Maha Chohan Kout Houmi Lal Singh (según se desprende da referencia que se indica ao pé do artigo pois RSP non cita o seu nome.)


3 de diciembre de 1947

EL GRAN SECRETO


Por Ramón Suárez Picallo

El Gran Iniciado y Director del Consejo de los Sabios del Tíbet, cuyo nombre simbólico es el de Maha-Cholan han estado recientemente en París como delegado de la misteriosa comunidad oriental a un Congreso Mundial Espiritualista. Su presencia en la capital francesa causó verdadera sensación en los círculos ocultistas de las diversas ramas y tendencias europeas, pues es la primera vez que un Gran Maestro Tibetano sale del Claustro legendario para ponerse en contacto con este mundo occidental terriblemente desquiciado y dejado de la mano de Dios.

El Agartha o Gran Consejo que representa el Maha-Cholan goza de mucho prestigio en los grupos ocultistas, muchos más numerosos en todo el mundo de lo que se cree y casi todas las instituciones que se dedican a la perfección espiritual de la criatura humana –de carácter secreto unas y público otras– le rinden pleitesía, suponiéndolo depositario de grandes poderes secretos, de alucinantes profecías y de extraordinarios misterios, referentes a la vida humana en el orden individual y colectivo. Hay en su torno una copiosa literatura –con circulación casi exclusiva entre los iniciados-, llena de sugerencias y no escasa de belleza a la que no fueron indiferentes los poetas, los escritores y los dramaturgos de varios países. El número siete –clave de misterios y tótem de sabiduría a todo lo largo de la Historia– y el nombre cautivante del Tíbet, fueron y son sortilegio para quienes no se resignan a la triste condición de la Humanidad actual y esperan de lo extrahumano, el milagro de la paz y de la fraternidad, aunque tan codiciados bienes vengan por el camino del agüero y de la hechicería, “hágase el milagro y hágalo el diablo”. Las ciencias y las religiones positivas han fracasado como elementos de bienestar para el género humano, según aseveración de los sabios tibetanos. Y de ahí que ellos estén dispuestos a revelarle al mundo todos los secretos científicos, religiosos y proféticos de que disponen para ver si las cosas se arreglan por las buenas. Debidamente autorizados, irán a la remota estribación de los Himalayas, periodistas, fotógrafos, operadores de cine y “expertos” en temas filosóficos orientales, a los cuales les será revelado el milenario misterio, para que ellos, a su vez lo divulguen “urbi et orbi”.

No nos atrevemos a decir que la revelación del gran secreto tibetano tenga mayor éxito, en el sentido de hacer variar los trabucados rumbos de la Historia Contemporánea; en cambio estamos conmovidos ante el generoso sacrificio de la Santa Sede Ocultista, al desprenderse del secreto tesoro de su sabiduría; y seguros de que su divulgación, no pasará de ser un buen tema para la industria cinematográfica, que no entra ni sale en los grandes problemas que envuelven al género humano en espesos nubarrones de incertidumbre y de angustia.


UNA CIUDAD, UN MENSAJE Y UNA CARTA

Mientras tanto, el Congreso Mundial a que antes nos referíamos con el asentimiento del representante del Agartha tibetano, ha declarado a París como capital de la acción espiritualista en todo el Occidente, porque, en virtud de su tradición es, desde hace mucho, la capital espiritual del mundo. Claro que tal declaración se produjo en octubre; es decir, mucho antes de las actuales huelgas de la limpieza de correos y de los medios de locomoción que la tienen convertida hoy en la capital del caos y del encono, escasamente espiritualista y muy poco apta para dar mensajes de paz a las otras ciudades y tierras del planeta.

Pero los del Tíbet, que saben de lo que se trata, ya que son sabios, no variarán su generoso empeño por huelgas más o por huelgas menos y dirán su doctrina en un documento que se llamará la “Carta del Espíritu”, inspirada en este bello pensamiento: “Que el reino del amor y de la sabiduría sea pronto nuestro y de las nuevas generaciones”. Y nosotros, escépticos acerca del valor de las “cartas” dictadas últimamente para hacer feliz a la Humanidad, le deseamos un triunfo feliz a esta carta nueva, sabiendo, como sabemos, que sus autores, además de los ocultos e impresionantes poderes que se les atribuyen, son gentes de buena fe y de buena voluntad, lo cual es mucho en los tiempos que corren.

(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile, tal día como hoxe pero de...1947)
Sobre o Congreso Mundial Espiritualista de 1947 en París
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Institucións e Sociedades - Publicado o 03-12-2012 00:03
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