A. C. Irmáns Suárez Picallo - Sada


Este blogue nace co obxecto de difundir a actividade da A. C. Irmáns Suárez Picallo, así como de recuperar e por a disposición do público diversos materiais de interese sobre o noso pasado,ao tempo que damos a coñecer os artigos escritos por Ramón Suárez Picallo e outros autores sadenses.
Estruturamos o blogue en varias seccións, nas que terán cabida noticias de actualidade sobre as nosas actuacións, artigos, textos históricos, fotografías...


Visitas (desde o 05/08/2010)





Únete a nós!
comisionsuarezpicallo@gmail.com
 CATEGORÍAS
 GALERÍAS FOTOGRÁFICAS
 RECOMENDADOS
 BUSCADOR
 BUSCAR BLOGUES GALEGOS
 ARQUIVO
 ANTERIORES
 DESTACADOS

CURAS FRANQUISTAS

Na cidade chilena de San Fernando (onde residian españois de ámbalas dúas Españas) celébranse misas en "acción de gracias" pola sublevación militar de Franco...
RSP opina sobre o asunto.


6 de agosto de 1947

UN CURAZO DE MISA Y OLLA


Por Ramón Suárez Picallo

Los sectores democráticos populares y culturales de la hermosa, blanca y pulcra ciudad de San Fernando están indignadísimos contra el “Padre Fermín”, porque, en una misa celebrada por los españoles franquistas de la capital colchagüina en la Iglesia de los Padres Carmelitas, festejando la sublevación militar contra el legítimo Estado Español, este “padre” padrastro o “padrete” proclamó al General Franco Bahamonde como el primer representante de Cristo en la tierra, atenido, sin duda alguna, al acuerdo de las “Cortes” del régimen que lo declararon “caudillo de España por la gracia de Dios”. Cierto es que el Cardenal Arzobispo de Sevilla, Monseñor Segura, declaró en un texto solemne herética la declaración aludida; pero el Padre Fermín no está fuerte en noticias de última hora, y no van, ni vienen con él, las cartas pastorales, las Encíclicas pontificias ni toda esa literatura considerada herética, aunque provenga de la Santa Sede Romana o de figuras ilustres del Cardenalato español. Ello no tiene nada de particular, toda vez que, en cierta época del siglo XIX, sus amigos –los amigos del Padre Fermín– hicieron oficios en las iglesias españolas, para que el “Papa se convirtiera al Catolicismo”. Era cuando el Sumo Pontífice apoyaba a la reina constitucional, Isabel II frente a las feroces guerrillas que defendían, a tiro limpio, a los facciosos de don Carlos María Isidro, dirigidos, orientados, oleados y sacramentados por la Iglesia Española, declarada en franca rebelión contra la jerarquía romana.

No conocemos religiosa ni personalmente, al Padre Fermín ni maldita la falta que nos hace el conocerlo; más aún, creyentes, cristianos y católicos como lo somos, no lo soportaríamos a la cabecera de nuestro lecho en la hora de la muerte, porque él no representaría allí la infinita misericordia de Cristo, ni su mandato de “amaos los unos a los otros”, ni su Evangelio de paz ni de concordia ni tampoco el amplio perdón concedido a los gentiles; y ni siquiera el sagrado precepto que prohíbe matar. El pobre padre Fermín, no sabe, para mal de su alma, de esas sutilezas cristianas y evangélicas. Es él un curazo de misa y olla, fascista y trabucaire que se emociona con los pistoleros requetés y falangistas, mientras consagra a Dios en el Santo Sacrificio de la Misa, con el mismo frío automatismo con que se pone en marcha un carro tirado por dos mulas. Es un sacerdote, como podría ser un vulgar arriero, coincidente en Patio de Monipodio. Un tal con hábitos sacerdotales que puede convertir el Púlpito de un Templo -¡La cátedra del Espíritu Santo!– en tribuna de mitin político al servicio de los moros rifeños e infieles que Franco trajo a la Península para destruir el orden político, jurídico y cristiano, que el cristianísimo pueblo español se había dado a sí mismo en uso de su histórica y tradicional soberanía.

Por eso, no compartimos poco ni mucho la indignación de los creyentes y católicos democráticos de San Fernando, ni tampoco los escritos a que dio motivo allí el dicho curazo de misa y olla, que proclamó el General Franco, como representante de Cristo en la tierra. Hay un refrán que dice que es gran tontería “dar por el pito más de lo que vale”. Y preferimos en cambio referirnos a ilustres jerarcas de la iglesia Española, que han abominado del régimen nazifascista allí imperante: Monseñor Vidal y Barraquer, Cardenal Arzobispo de Tarragona, muerto en el exilio; Monseñor Mateo Mujica, Obispo de Vitoria; el Canónigo Vásquez Camarasa –el mejor orador sagrado de lengua española- muerto exiliado en Burdeos; Monseñor Pildaín, Obispo de Canarias y cuya carta pastoral sobre las atroces inmoralidades del régimen fue prohibida en España; todo ello aparte de la violenta diatriba del Cardenal Segura, declarando herética la proclamación de Franco como “Jefe del Estado por la gracia de Dios”.

Tampoco nos va, ni nos viene la declaración que hizo el mentado “padrote” afirmando que Franco es el vencedor de las 52 Naciones Unidas o sin unir. Y quédese en la paz sanfernandina el Padre Fermín y los tontainas que escucharon su bélico sermón apologético de totalitarismo nazifascista en la capital de Colchagua, ya tiene lo suyo con este curazo trabucaire, de misa y olla, que no explica nunca el Evangelio, pero que de cuando en cuando los “ilustra” predicándoles las delicias de la más abominable tiranía política de la Europa de nuestros tiempos.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 6 de agosto de... 1947)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Franco e franquismo - Publicado o 06-08-2010 01:52
# Ligazón permanente a este artigo
ESPAÑA EN 1947 ¿REINO?

RSP comenta neste artigo "o recente plebiscito (o 6 de xuño de 1947) realizado en España, previamente amañado polo Goberno de Madrid con vistas a que nel gañase o cabalo do Comisario, o Xeneral Franco, coa única autoridade da sua firma e sinatura personais, puso en vixencia a chamamada “lei de sucesión” (unha das oito leis fundamentales do franquismo que entrou en vigor 26 de xullo de 1947) , que fai de España un reino se rei...
"

31 de julio de 1947

ESPAÑA REDUCIDA A UN REINO

Por Ramón Suárez Picallo

En concordancia con los resultados “oficiales” del reciente plebiscito realizado en España, previamente amañado por el Gobierno de Madrid con vistas a que en él ganase el caballo del Comisario, el General Franco, con la única autoridad de su firma y rúbrica personales, puso en vigencia la llamada “ley de sucesión”, que hace de España un reino sin rey. La pintoresca ley es única en su género, puesto que una vez aprobada, promulgada y publicada, sólo entrará en vigor cuando lo estime conveniente el Jefe del Estado “por la gracia de Dios” y de Hitler y de Mussolini; o sea, cuando encuentre un rey a su gusto y a la medida de su régimen. Mientras tanto, la “ley” o lo que sea, es sólo una expectativa. Ya nos dirán como se llama “eso” los tratadistas de Derecho Público Constitucional.

Pero, por hoy, dejemos aparte tecnicismos jurídicos y pasemos por encima, incluso del plebiscito y de su desigualdad esencial –falta de libertad de palabra, de reunión, de prensa, de asociación política, con exclusión arbitraria y absoluta del derecho de votar a todos los enemigos del régimen imperante, y con la más absoluta falta de control de los escrutinios– para tratar el hecho sustantivo de convertir a España en un solo reino, reduciendo su tradición, su espíritu y su magnitud espiritual que la hicieron grande por sus pluralidades nacionales a todo lo largo de su fecunda Historia a un simple reino, inferior al menor de los cien reinos de taifas.

En este orden, el General Franco no es original. Sigue el camino trillado de todos los dictadores y tiranos de la Historia en el sentido de liquidar, matar y anular toda emoción nacional de los pueblos sobre los cuales ejercen su tiranía. Mas, en su caso, este hecho es paradojal. Él quería reconstruir el Imperio de Carlos V; ya se sabe que Imperio es un conjunto de Estados y de Naciones que se someten voluntariamente a la hegemonía de uno de ellos, sin perder por eso su personalidad política. Ejemplos, el Imperio Español de Carlos V, el Imperio Alemán de Bismarck y el actual Imperio Británico que es, como se sabe, comunidad de naciones libres


LOS REINOS DE ESPAÑA

Roma dividió a España en varias provincias según sus orígenes. Y la Edad Media las convirtió a su vez en Estados, según sus características. He aquí de acuerdo con la antigua clasificación los principales reinos españoles anteriores a la Monarquía de los Reyes Católicos, los cuales participaron en la Epopeya de la Reconquista con personalidad y ejércitos propios: reino catalán-aragonés, reino vasco-navarro; reino de Castilla, con Toledo, Murcia, Valencia y Extremadura; cuatro reinos de Andalucía y el reino de Galicia con Asturias y León.

Necesidades políticas y razones de universalidad religiosa, hicieron de Isabel Primera de Castilla y de Fernando Quinto de Aragón, los precursores de una unidad estatal, no conocida aún en la Europa de su época. Su nieto Carlos I de España y V de Alemania, dio forma concreta al más grande Imperio cristiano de todos los tiempos conocidos. Era aquel un Imperio, cuyos jefes respetaban las leyes, fueros y costumbres de los reinos que lo integraban. Y fue así como el Reino de Galicia mantuvo su personalidad representativa en su Junta soberana, hasta las Cortés de Cádiz; Cataluña hasta 1714; el País Vasco hasta 1839, mientras que Navarra, en uso de sus derechos de soberanía, acuñaba moneda por su cuenta aún en los tiempos de Fernando VII.

Por ello, aún el último rey de España, don Alfonso XIII de Borbón, Borbón y Habsburgo Lorena, en documentos solemnes, invocado su carácter de rey particular, de todos estos pueblos que libres e independientes, escribieron las más grandes epopeyas de la historia española; la reconquista de los árabes y la guerra de la Independencia frente a Napoleón.

Pero hoy, don Francisco Franco Bahamonde, de turbio origen deicida, arrasa con aquella gloriosa tradición y convierte a las viejas y gloriosas Españas plurales en un simple y único reino sometido a su voluntad dictatorial, enmendándoles la plana a los monarcas más ilustres de su país que, antes de reinar, juraban fidelidad, respeto y acatamiento a las leyes, fueros y costumbres de las naciones hispánicas en sus Cortes de origen popular.


LA TRISTE CEREMONIA

La ceremonia de reducir España a un reino sin rey, fue triste, fría y árida. Un militar desleal a su Estado, convertido en dictador de su patria, gracias a la ayuda de potencias extranjeras, puso la firma al pie de un texto ilícito e ilegal, con la intención de variar el curso de veinte siglos de la historia de su patria, completamente al margen de los principios, las formas y las normas del Derecho Contemporáneo, vigentes en todo el mundo democrático y civilizado.

España, como simbiosis espiritual y política, eterna en el tiempo y en el espacio, no tiene afortunadamente nada que ver en estos trapiches deshonestos, toda vez que en ellos no interviene ni poco ni mucho, la voluntad soberana de los pueblos que la integran; y quienes la gobiernan hoy y la convierten en un pobre reino, no pasan de ser los secuestradores y carceleros de su verdadero espíritu y de su voluntad soberana.

¿España, un reino? ¡No! España fue, es y será siempre mucho más que esa pequeña cosa que se llama reino. España es incubadora de reinos, de pueblos, de naciones y de imperios y dictadora de leyes y normas políticas y morales. ¿Lo de hoy? Es un simple episodio, obscuro, triste de su larga y accidentada historia.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o día 31 de xullo de... 1947)
lEI DE SUCESIÓN e MANIFESTO DE ESTORIL
REFERENDUM DE 1947
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Franco e franquismo - Publicado o 31-07-2010 07:09
# Ligazón permanente a este artigo
18 DE XULLO

RSP -como millerios de españois- sofriu as gravísimas consecuencias do levantamento militar e posterior guerra, tanto a nivel persoal como familiar.
Dende a diáspora do exilio, en moitísimas ocasións escribirá sobre o tema e sobre esta data -que lembra con fonda tristura- ten artigos publicados nos anos 1943 e 1947. Hoxe presentamos un deles.


18 de julio de 1947

UNA TRISTE EFEMÉRIDES DE ESPAÑA


Por Ramón Suárez Picallo

Hoy hace once años que en España se inició la más dura, sangrienta e injustificada de todas sus guerras civiles y cuyos resultados y consecuencias siguen estando en tela de juicio ante la conciencia nacional española y la conciencia internacional del mundo democrático y civilizado. No es el caso hacer hoy crónica detallada de las causas determinantes que la rodearon ya que ellas están del todo esclarecidas y son de absoluto dominio público, a través de miles de documentos fehacientes e irrefutables.


UN POCO DE HISTORIA

Sin embargo, nunca está demás evocarlas aunque sólo sea a grandes rasgos: en abril de 1931 se celebraron en España unas elecciones municipales, convocadas, organizadas y dirigidas por un gobierno monárquico que les dio expreso carácter de plebiscito y referente, proclamando inmediatamente la República. El cambio de régimen se hizo sin que se derramase una sola gota de sangre, pacíficamente y en medio de un gran regocijo popular. El Gobierno Republicano Provisional, de acuerdo con las leyes preestablecidas, se dio a sí mismo un estatuto jurídico y convocó a elecciones constituyentes, celebradas en junio de ese mismo año. A esas elecciones concurrieron todos los viejos partidos políticos anteriores al cambio de régimen, incluso los monárquicos, que sacaron en ellas una fuerte representación. De ellas nacieron las Cortes Constituyentes que dieron al nuevo sistema republicano una Constitución y un conjunto de leyes complementarias, asentándolo, por lo tanto, sobre bases impecablemente jurídicas.

El régimen así establecido obtuvo a los muy pocos días de su vida, el reconocimiento oficial de todas las naciones del mundo, incluso el de la fascista Italia y el de la Alemania nazi. Las Cortes, o sea el Parlamento, sobre las que residía la soberanía nacional, funcionaron desde el 14 de julio de 1931 al 1º de octubre de 1933, fecha en que, usando de una facultad constitucional, las disolvió el Primer Presidente de la República, don Niceto Alcalá Zamora.

Convocadas nuevas elecciones dentro de los términos señalados en la Constitución, triunfaron en ellas los sectores de la Extrema Derecha en su mayoría enemigos del nuevo régimen, cuya Constitución no habían votado ni prometido acatar. Se formó un gobierno de conocido por el remoquete de “Bienio Negro”, formado por don Alejandro Lerroux y don José María Gil Robles, republicano de Derecha el primero y monárquico católico el segundo. Este gobierno tuvo que vencer graves dificultades y, al final fue sustituido por otro, presidido por don Manuel Portela Valladares, antiguo liberal y Ministro monárquico, quien disolvió las Cortes y convocó a elecciones para el 16 de febrero de 1936.

Don Manuel Portela era Ministro de la Gobernación Interior y Presidente de Consejo de Ministros; había formado un partido centrista ajeno, por igual, a la Extrema Derecha y a la Extrema Izquierda, y utilizó a favor de él todos los recursos gubernamentales, inclinándose más bien a la Derecha que a la Izquierda, representada ésta por el Frente Popular. La campaña electoral fue tremenda. Las Derechas gastaron en ella más de 60 millones de Pesetas, y el Gobierno se volcó entero por su parte. Pero el pueblo republicano, venciendo todas las dificultades, dio el triunfo a sus partidos en la elección más difícil y reñida realizada en el país durante el último siglo.

Al día siguiente del triunfo popular, se presentaron ante el Presidente del Consejo los elementos dirigentes de los partidos derrotados, proponiéndole dar un golpe de Estado, declarar la Ley Marcial y disolver las Cortes antes de que se reuniesen. Pero don Manuel Portela Valladares, liberal y monárquico, respetuoso del veredicto de las urnas, en vez de aceptar las proposiciones reaccionarias, llamó a los jefes de los partidos triunfantes y les entregó el Poder, actitud que luego confirmó el nuevo Parlamento en reunión solemne.

Así nació el gobierno legitimo español contra el cual se alzó en armas tal día como hoy de 1936 el General Francisco Franco Bahamonde, a las 48 horas de haberle prometido a su Ministro de la Guerra, y jurado bajo su palabra de honor, defenderlo y apoyarlo como representativo de la voluntad popular, libremente expresada en los comicios electorales.


LA CONSPIRACIÓN

Tal es el proceso político visto breve, pública y objetivamente, del régimen republicano español, desde el día de su proclamación hasta que una parte del ejército que le juraba fidelidad se alzó contra él, traidora y alevosamente, abriendo el horroroso periodo de una guerra civil sin precedentes en la historia peninsular. Desde su nacimiento la República Española, se marcó a sí misma una trayectoria liberal y democrática con acento socializante. La vieja reacción hispánica, formada por un ejército de casta que perdiera todas las batallas militares, pero que estaba acostumbrado a triunfar en la intriga y en el pronunciamiento, una iglesia servil e incrédula, analfabeta, que vivía de la “congrua” que le daba el gobierno y no de su eficiencia religiosa y un latifundismo semifeudal, que hacía de España inmensa extensión de tierra sin hombres, con grandes masas de hombres sin tierras, conspiraban sin el menor recato contra su existencia, dentro y fuera del territorio nacional, usando y abusando de la libertad política que le concedía el régimen que deseaban matar y que mataron.

Hitler y Mussolini veían con malos ojos a la democracia republicana española como a un seguro estorbo para sus planes de conquista de Europa, circunstancia que aprovecharon los conspiradores para gestionar y obtener la ayuda material y política de estas potencias para sus planes insurreccionales. El resultado fue la guerra cuya iniciación recuerda hoy con hondo dolor el pueblo español, que defendió a su régimen legítimo durante 33 meses de lucha heroica, a modo de capítulo primero de la Segunda Guerra mundial librada por la existencia de la libertad y de la democracia en el mundo civilizado.


¿Y TODO PARA QUÉ?

La guerra le costó a España un millón de muertos, otro millón de heridos y de mutilados y pérdidas cuantiosas de bienes materiales y con la división de su pueblo en bandos irreconciliables y rencorosos y con el quebrantamiento de su unidad nacional, espiritual y política, para más de un siglo; las cárceles repletas de presos y su pueblo privado de los más elementales derechos humanos. ¿Y todo para qué? Para que los causantes, provocadores y triunfadores de la gran catástrofe, busquen ahora manera de hacer algo parecido a lo mismo que ellos destruyeron, con un pavoroso huracán de lágrimas, de muerte y de sangre. Es decir, para volver a lo antiguo que el pueblo reprobó, en forma equivocada e irrevocable. Mientras que en el orden internacional del mundo democrático, se encuentra aislada e excluida de todas las actividades, aún de aquellas que le dieron otrora brillo universal.

Por eso, las efemérides españolas de hoy no es de las que se recuerdan con fiestas y alegría. Es, por el contrario, día de trágicas y dolorosas evocaciones. Como que en ella se evoca una gran traición al pueblo hispánico y a las instituciones democráticas representativas que él –después de luchas seculares– se había dado libremente. Y el mejor saludo, es un minuto de silencio -¡de silencio absoluto!– dedicado a sus muertos, a sus presos y a los que viven agonizando en espera de recuperar la Libertad perdida.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile, o 18 de xullo de ... 1947)
Ler o artigo de 1943 no libro LA FERIA DEL MUNDO
Ler este artigo no libro LA FERIA DEL MUNDO
Comentarios (1) - Categoría: RSP-Franco e franquismo - Publicado o 18-07-2010 02:51
# Ligazón permanente a este artigo
EL SOCIAL-CRISTIANISMO EN LA ESPAÑA DE FRANCO

RSP comenta a postura da Iglesia na España franquista baseandose nuns artigos publicados sobre a realidade española no ano 1947 e así di: "Esto ocurre en España actual, que para desdoro incluso de jerarcas de la iglesia Católica se quiere presentar ante el mundo como modelo de régimen de justicia social cristiana. Cuando una sociedad se tilda de cristiana y reina de ella la indigencia, el hambre y la injusticia como consecuencia de la usura de la codicia, del comercio ilícito; la complicidad del estado y de sus órganos, es prueba de que las acciones individuales no son cristianas. Y la suma de las acciones individuales como lo definió el señor Stafford Cripps en su magnífico libro “Democracia Cristiana”, es el índice del comportamiento público, de la colectividad, a través de sus órganos representativos..."



21 de abril de 1947

EL SOCIAL-CRISTIANISMO EN LA ESPAÑA DE FRANCO


Por Ramón Suárez Picallo

Como sabe todo el mundo, el Gobierno de Madrid, trata por todos los medios, de presentarse ante las naciones occidentales de significación católica y tradición cristiana, como un modelo de doctrina y práctica de las ideas modernas, conocidas como social- cristianismo, muy en boga en nuestros días.

Pero la verdad es otra. La reveló el gran periodista católico norteamericano, expulsado de España hace tres días, y nos la confirma una información, también de origen católico, que tenemos a la vista sobre la realidad, imperante hoy en España. De ella damos a continuación un resumen, para que los cristianos y católicos de buena fe, no se llamen a engaño:

“Como por generación espontánea -comienzan diciendo los informantes- vienen produciéndose en España los nuevos ricos, los capitalistas modernos, que en sus factorías e industrias están obteniendo, por medios lícitos e ilícitos, cuantiosos beneficios, ganancias fabulosas, a costa del sacrificio y del hambre de los trabajadores, para quienes mantener decentemente a su familia es cosa de titanes.”

“Estos nuevos ricos, de comunión diaria, están en pleno goce de cuanto les apetece. Sus grandes ganancias les permiten la adquisición de magníficos automóviles, de suntuarias fincas, de valiosos cuadros, en fin de todo cuanto suponga una garantía de inversión, sin olvidar una vida desahogada en los placeres, desde el comer, beber y vestir hasta otros más discretos por íntimos, en contraste con las amarguras y necesidades de todo orden que tienen que solventar las clases humildes.”

Lo paradójico de esta situación –continúa– en el Estado español franquista es que se quiere presentar ante el exterior, la justicia social de su régimen, a través de lo que ellos llaman resurgimiento de la tradición católica española, consistente, exclusivamente, en la exteriorización del rito, la abundancia de las procesiones, la concurrencia a las Misas (sobretodo a las de última hora); en resumen; un catolicismo calculado, falso, frío, sin sentido espiritual, exhibicionistas, oficialistas para y para el exterior.”

Para darse perfecta cuenta hasta donde llega el sentido “social cristiano” de la legislación del Estado, con la que se engaña a ciertos medios extranjeros, asequibles a cuantas noticias les llegan de la España de “estructuración católica”, bástenos por hoy la siguiente demostración. Los empleados de las empresas venían percibiendo en concepto de ayuda por “carestía de la vida”, dos pagas extraordinarias, una en la primavera y otra en el otoño. Al promulgarse la tan cacareada legislación social del Estado español, “modelo de doctrina cristiana”, se obligaba a las empresas al reparto entre sus empleados y obreros de un 6% de los beneficios, aplicado sobre el jornal base percibido. Pues bien; al efectuar la distribución de ese beneficio, las empresas que ocultan sus verdaderas ganancias ante la pasividad y concomitancia de los empleados del Fisco, han hecho el más “honrado” reparto; han pagado ese 6%, inferior a la paga extraordinaria, y hasta el importe total fijado a ésta y han satisfecho la diferencia en concepto de ayuda por “carestía de la vida”. Así pueden escribir para el exterior los panegiristas del régimen sindical franquista, de que en España no sólo se distribuyen entre las clases productoras parte de los beneficios de cada empresa, sino que también se dan pagas extraordinarias en concepto de subvención por el elevado costo de la vida.

Todo ello con el beneplácito de la llamada representación obrera en el Comité de Empresas, cuyos nombramientos recaen siempre en los “paniaguados” señalados por la Gerencia o la Dirección de cada factoría o industria, o por el Comité local de la Falange Española.

Por eso, en estos días en que la Cristianidad celebra la resurrección de Cristo, al comparar la “religiosidad” aparente en calles e iglesias (a cuyos actos acuden los nuevos y los viejos ricos con gran contento de la jerarquía eclesiástica) con las acciones sociales de los que se autotitulan “buenos cristianos” y siguen su desenfrenada especulación con el hambre de las clases menesterosas, ante tales injusticias, parece lógico que el pueblo mire con malos ojos a la iglesia y a sus sacerdotes, a quienes se presenta como defensores de esos señores “muy católicos”, pero a los que no conviene aplicar la doctrina social – cristiana en forma efectiva y honrada.

Esto ocurre en España actual, que para desdoro incluso de jerarcas de la iglesia Católica se quiere presentar ante el mundo como modelo de régimen de justicia social cristiana. Cuando una sociedad se tilda de cristiana y reina de ella la indigencia, el hambre y la injusticia como consecuencia de la usura de la codicia, del comercio ilícito; la complicidad del estado y de sus órganos, es prueba de que las acciones individuales no son cristianas. Y la suma de las acciones individuales como lo definió el señor Stafford Cripps en su magnífico libro “Democracia Cristiana”, es el índice del comportamiento público, de la colectividad, a través de sus órganos representativos.

¿Social-cristianismo en España? Puede ser, siempre que el social-cristianismo se avenga a proteger los siete pecados capitales.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o 21 de abril de... 1947)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Franco e franquismo - Publicado o 21-04-2010 01:52
# Ligazón permanente a este artigo
FRANQUISMO OU MONARQUÍA?
RSP faise eco do comentario do "Newsweek" onde se di que o franquismo estaría a caer por un golpe de man dos monárquicos partidarios de Don Juan de Borbón, así como das opinións dos exiliados republicanos que se opoñen á volta da monarquía, dando como única solución válida a restauración da República...
Presenta ademáis a figura do lider e futuro xefe do goberno desta restauración monárquica José María Gil Robles do que fai un detallado análise para concluir que, reciba os apoios que reciba, tanto dende España como fóra das nosas fronterias,nunca terá o apoio do pobo español...


3 de abril de 1944

EN EL CANDELERO DE ESPAÑA


Por Ramón Suárez Picallo

Días pasados, el popular seminario norteamericano “Newsweek”, publicó una información sensacional sobre España, según la cual, su actual régimen político estaría a punto de caer a causa de un “golpe de mano interno”, del que serían cabezas visibles, el ex Cardenal Primado de las Españas y actual Arzobispo de Sevilla, Monseñor Pedro Segura, el contrabandista y financiero don Juan March y Ordinas, un grupo de generales sublevados en julio de 1936 contra el Gobierno legítimo y varios políticos católico-monárquicos; el Duque de Alba, Embajador de España en Londres, varios banqueros, y muchos aristócratas, además de cuatro Ministros del actual Gobierno de Madrid: el de Guerra, General Asencio; el de Marina, Almirante Fernández Moreno; el del aire, General Vigón, y el de Relaciones Exteriores, General y Conde de Jordana.

El “golpe” anunciado por “Newsweek” –anuncio ratificado hace muy pocas horas por otras publicaciones norteamericanas y por varias fuentes inglesas– tendría por objeto restaurar en España la monarquía, colocando en el trono al tercer hijo de Alfonso XIII, don Juan de Borbón y Wuttemberg. Trataríase de una monarquía “democrática y constitucional”, con ribetes predemocráticos, autorizada y apoyada desde afuera, como “única salida pacífica al actual estado de cosas, que no satisface a nadie”. En la última información, que tenemos a la vista, aún se dice más: que el presunto Rey, daría una amplia amnistía, convocaría a elecciones y estaría dispuesto abdicar, en el caso de que el consenso popular fuese adverso al régimen monárquico.

Hasta aquí, las últimas informaciones, breve y objetivamente reseñadas, que dieron motivo a reuniones, consultas y cabildeos, entre varios líderes republicanos residentes en América, en calidad de exiliados políticos, realizadas para oponerse a toda restauración de esa índole en España, porque ella no sería una solución del problema español, y sería, en cambio, sedimento de una nueva guerra civil a corto plazo.

La última palabra al respecto, la pronunció en México don Julio Álvarez del Vayo, Ministro de Relaciones Exteriores del último Gobierno republicano, que presidía el doctor don Juan Negrín y tres ministros más de aquel gobierno.

Álvarez del Vayo, que además de ministro republicano español, es un eminente periodista y escritor europeo, asegura que la España actual, “sería beligerante, peligrosa, colocada a la retaguardia de los aliados, al lado de Hitler, en el momento en que se produzca la anunciada invasión europea”, con lo cual –modestia aparte– viene a coincidir con un comentario nuestro, escrito en esta misma columna al día siguiente de la ocupación de Hungría.

Al final de sus declaraciones, el autor de “La guerra empezó en España”, afirma, rotundamente, que la única solución del problema español, tanto en el orden interno para garantizar la paz civil y la convivencia nacional, como en el externo, en relaciones con el interés de las Naciones Unidas, radica en la restauración del régimen republicano democrático, derribado por la fuerza, pero no declinado por ninguno de sus órganos representativos.

Compartimos -ni que decir tiene- la opinión de Álvarez del Vayo, porque, a fuer de demócratas, siguen siendo verdaderos para nosotros, los veredictos populares no ratificados legalmente, de abril de 1931 y de febrero de 1936, que proclamó el uno, y ratificó el otro, el sistema republicano popular y democrático de Gobierno para España.

Pero, bien pudiera ser que el orden jurídico y legal español, emanado de la voluntad del pueblo, no tocara ningún pito por ahora y, a sus espaldas, se produjese lo que anuncian las noticias a que antes nos referíamos. En tal caso, están, incluso señalados en las referidas noticias los nombres de los hombres que figurarían a la cabeza de la proyectada restauración monárquica. Veamos la personalidad de uno de ellos:

JOSÉ MARÍA GIL ROBLES

Un Cardenal, un Duque, un contrabandista, un político que pidió dinero y armas a una potencia extranjera, para lanzar a sus conciudadanos a una pavorosa guerra civil, y varios generales, sublevados contra el estado al que juraron, por su honor, fidelidad, formarían el “equipo restaurador”, bajo la presidencia de José María Gil Robles, el más turbio, desleal y tortuoso de los políticos españoles habidos desde un siglo a esta parte.

José María Gil Robles, Profesor de Derecho Político de la Universidad de Salamanca, no había tenido ninguna actuación política importante antes del advenimiento de la República. Educado con los jesuitas, no logró nunca altas calificaciones en sus estudios. Más bien lo tenían por “pasable mediocridad, factible de ser útil a la Compañía”, según frase de uno de sus profesores, en carta autógrafa que conocemos.

En 1931 fue elegido diputado por Salamanca -con significación extrema derecha- a las Cortes Constituyentes republicanas. Las elecciones habían sido poco limpias, y las actas habían sido anuladas al no figurar en ellas, como diputado electo, don Miguel de Unamuno. Gil Robles hizo su primer discurso parlamentario defendiendo aquellas elecciones y el segundo -que habría de darle la Jefatura del todo el sector derechista llamado “Ceda” (Confederación Española de Derechas Autónomas)- defendiendo, en nombre de la Comisión de la Constitución, la palabra “España” como la primera de todas, en el texto constitucional que fue aportado. Fue éste el único discurso honesto de toda su vida política.

No es un gran orador, porque no tiene pasión. Es sí, un expositor, magníficamente disciplinado, que no dice una palabra más, ni una menos, de las que quiere decir. Siguiendo los métodos de sus maestros, atribuye al adversario cosas que no dijo, pero que a él le convendría que hubiese dicho, y tritura después, a base de supuestos. Es enérgico y duro, frío y cruel. Cuando un día dijo que la Corona de España tenía en lo alto una cruz y que él, al caer la corona, quería salvar la cruz, un diputado joven, católico practicante y republicano le gritó: “Usted no cree en Dios; para usted la cruz de la Corona, sin el Cristo, es una bandera política”.

Durante las constituyentes, combatió todos los avances políticos y sociales de la República y no votó la Constitución, Triunfantes de Derecha, en 1933 con los radicales de Lerroux, gobernó declarando que “acataba” el régimen. Su ida al Poder fue señala por los sucesos de Asturias de 1934 y fue llamado su Gobierno en el Ministerio de Guerra, y el de Lerroux, el “bienio negro”.

Las elecciones de 1936, rescataron la República con una “riada” en favor de las izquierdas, a pesar de serles adversas todas las fuerzas gubernativas. Gil Robles dirigió a nombre de las Derechas la campaña electoral, que les costó millones, con la consigna de “4 por los trescientos” diputados, de los 473 que se eligen. Mientras tanto, en previsión del triunfo izquierdista, desde el Ministerio de Guerra, preparaba el golpe insurreccional, que le propuso a Portella Valladares, pidiéndole que declarase el estado de guerra y anulase las elecciones, y que éste rechazó entregando el poder a los triunfadores en los comicios al día siguiente del triunfo.

Desde febrero a julio de 1936, Gil Robles preparó con otros líderes derechistas, falangistas y militares, la insurrección armada. Y el día de la muerte de Calvo Sotelo, en una dramática sesión de la Comisión Permanente de Cortes, dio, citando una frase bíblica, la contraseña del alzamiento. Fuerzas republicanas moderadas y algunos derechistas, presintiendo lo que se venía, trataron de evitarlo buscando una conciliación. Gil Robles la hizo imposible y la víspera del día señalado para el golpe, salió de España para Portugal, en espera de que los insurrectos lo llamasen y lo hicieran jefe político del movimiento.


ASÍ PAGA EL DIABLO

No llamaron a Gil Robles y entonces volvió él a España a ofrecerse. Una noche los “requetés” navarros, asaltaron su hotel y lo hicieron salir de nuevo de España, mientras los diarios falangistas lo ponían a pan pedir. Aún después siguió sirviendo y ayudando desde Portugal, como agente confidencial ante Oliveira Salazar, volcado, como se sabe, al lado de los insurrectos.

Terminada la guerra, tampoco lo llamaron porque el Diablo paga mal a quien lo sirve. Por el contrario, siguieron combatiéndolo y amargándole el amable destierro de Estoril. Entonces, empezó a conspirar a favor de la restauración borbónica. Últimamente publicó un violento manifiesto exigiendo la inmediata colocación de don Juan en el trono, proponiéndoles a los militares que lo hagan con las armas, si no viene de otro modo.

Este personaje sería, según las noticias a que nos referimos, el Jefe del Primer Gobierno de la monarquía restaurada. Cuenta, según dice, con fuertes apoyos exteriores; desde luego con el de Oliveira Salazar, el del Vaticano y los que pueda sumarle el Duque de Alba. Tiene también lo suyo dentro de España; el alto clero, la banca y la nobleza. Pero hay un apoyo que nunca tendrán, ni él, ni quienes están con él: el del pueblo español que los tiene, a todos ellos, señalados como responsables de sus grandes desventuras de los últimos diez años.

Cuanto hagan –y, tal como andan las cosas puede que hagan algo– será siempre a espaldas de la voluntad nacional que los repudió antes, y volverá a repudiarlos, cada vez que pueda manifestarse libremente.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o 3 de abril de ... 1944)
Máis sobre José Mª Gil Robles y Quiñones
José María Gil Robles
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Franco e franquismo - Publicado o 03-04-2010 09:03
# Ligazón permanente a este artigo
PRESOS POLÍTICOS

RSP vive dende o exilio os problemas dos presos políticos e a represión franquista e aproveita os informes emitidos por periodistas extranxeiros, dous ingleses e catro norteamericanos,que se achegaron a Madrid para estudiar e informar da situación dos presos políticos nas cárceres españolas e indica neste artigo algunhas das situacións polas que están a pasar. Este tema será retomado en diversas ocasións como veremos noutras datas.


24 de marzo de 1947

LOS PRESOS POLÍTICOS EN ESPAÑA


Por Ramón Suárez Picallo

Hace unos días, han llegado a Madrid seis periodistas extranjeros; dos ingleses laboristas, y cuatro norteamericanos, pertenecientes, éstos últimos, al Partido Republicano y al Partido Demócrata a razón de dos por cada partido.

Llevaban allí el encargo oficial de sus diarios y el oficioso de sus gobiernos, de estudiar en todos sus aspectos, la situación actual de España, especialmente cuando se refiere a los presos políticos, que agonizaban en sus cárceles.

Uno de estos periodistas es, además, miembro de la Liga Internacional de los Derechos del Hombre, y en calidad de tal, dio a conocer diversas noticias sobre la vida carcelaria en la España catolicísima que gobierna el General Francisco Franco Bahamonde. De ellas damos al curioso lector, unas cuantas tomadas al tuntún; sin mayor orden ni concierto; todas están fechadas en Madrid entre los días primero y quince de marzo:

“Hemos comprobado que el número de presos, por motivos estrictamente políticos en España, es, aproximadamente de cuarenta mil y no de cinco mil, como declaró recientemente el Ministro Falangista de Justicia, Raimundo Fernández Cuesta”.

“Como protesta por la pésima alimentación que se les suministra, los presos de varias prisiones se declararon en huelga de hambre. Incidentes se reportan en la prisión provincial de Granada, en la de Guadalajara, en la de Puerto Santa María, Prisión celular de Barcelona, etc. Los procedimientos de las autoridades para abortar los desórdenes fueron desde las torturas hasta el encierro en celdas de castigo”.

“La alimentación de los prisioneros políticos consiste en algarrobas mondadas, fideos y pescados en estado de descomposición. Todo ello condimentado con agua, ya que las grasas destiladas desaparecen misteriosamente, lo mismo que el café y el azúcar. El desayuno se sirve con malta y leche adulterada y sin ningún sabor.”

“Dos muertos y dos heridos resultaron en un accidente ocurrido en el campo penitenciario de trabajo de Cuelgamuros, dedicado a la construcción de túneles. El día del accidente se requirió a la Cruz Roja para la recogida de los heridos, la que se negó pretextando que no le habían pagado servicios anteriores. Pasó bastante tiempo hasta que los heridos, agonizando entre el frío y la nieve, fueron llevados a la Prisión penitenciaria de Yeserías (Madrid)”.

“La joven vasca, de 20 años, huérfana, Maite de Barrenechea, de Bilbao, hubo de ser operada urgentemente de trepanación cerebral en la Prisión de Mujeres de Ventas, a consecuencia de los golpes que sin justificación alguna le propinó la oficiala del servicio, apodada ‘Veneno’. Su estado ha mejorado pero continua muy grave.”

“Se evadieron de la prisión provincial de Madrid seis presos, tres de ellos llegados de Francia, que estaban a disposición del Juez Especial de Represión de la Masonería y el Comunismo, don José María Ayinat. Éste iba a pedir la pena de muerte para los tres.”

“Por su destacada actuación en la brutal represión de los presos en la Prisión Central de Alcalá de Henares, han sido condecorados por el Gobierno el Inspector General Anastasio Nieto y el inspector Manuel Díaz Duque. El banquete–homenaje costó cien pesetas cubierto”.

Así es, amigo lector, como agonizan en las cárceles de España alrededor de cuarenta mil presos políticos, después que nació y vivió allí, Concepción Arenal, la gran mujer que dijera:

“Odia el delito y compadece al delincuente”.

¿Y los juristas del mundo civilizado? Muy bien de salud, a Dios gracias.


(Artigo publicado no xornal La Hora, de Santiago de Chile o 24 de marzo de... 1947)
presos políticos
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Franco e franquismo - Publicado o 24-03-2010 00:43
# Ligazón permanente a este artigo
ÍNDICE DE LIBROS PROHIBIDOS
Ao ter coñecemento RSP da decisión do goberno español de prohibir a venda e distribución dos libros que aparecen no Índice de Libros prohibidos do Vaticano,escribe e comenta neste artigo que na citada relación aparte de Victor Hugo e Darwin aparecen os españois Pérez Galdós e Blasco Ibáñez dos que fala ao respecto abondosamente. Remata contando unhas penosas anécdotas que reflexan a probreza cultural deste país no momento do levantamento militar contra a República en 1936, coa queima de todo o que "cheirara a marxismo" e que fixo que levaran ao lume obras de Pereda e Santa Teresa...

22 de marzo de.1947

“INDEX EXPURGATORIUS"


Por Ramón Suárez Picallo

En un rincón apartadito, casi invisible, de su copiosa información internacional, el órgano Decano de la prensa chilena, publicó ayer la siguiente noticia procedente de Madrid:

“La oficina de propaganda del Gobierno notificó a las casas editoriales y a las librerías que se consideraban automáticamente prohibidos en España todos los libros que aparezcan en el “Índice de Obras Prohibidas” del Vaticano.

Dijo que tal decisión se ha adoptado en conformidad a acuerdos entre España y la Santa Sede. El “Index Expurgatorius” incluye las obras de Víctor Hugo, Carlos Darwin y muchos otros escritores de fama mundial, inclusive los novelistas españoles Vicente Blasco Ibáñez y Benito Pérez Galdós”.

Muy rica es, en verdad la lengua castellana, en adjetivos calificativos y en rotundas frases injuriosas, así como en expresivas blasfemias populares, que suelen ser salida adecuadamente para los más iracundos estados de ánimo. Pero no encontramos nada adecuado para representar la angustia, el dolor, la indignación y el asco moral y físico, que la noticia transcrita nos produce, ante el agravio que implica para la cultura española. Porque lo que nos anda dando vueltas en la cabeza, y aflora a las puntas de la pluma, no puede ser estampados en letras de molde, por respeto al casto y morigerado lector de este comentario.

España, cuyo pensamiento libre floreció en los tiempos de Roma, con la filosofía y la moral de Séneca, con los poemas de Lucano y con los ácidos epigramas de Marcial; que iluminó la Edad Media Europea con San Isidoro de Sevilla, con Avicena y Averroes en la Córdoba del Califato y la Granada de los Almorávides; con la sapiente luminosidad de Raimundo Lulio y con la universalidad ideológica, literaria y espiritual de las peregrinaciones a Compostela; que enriqueció el Renacimiento y el Humanismo con los Heresiarcas, los Erasmistas y los juristas de Salamanca, presididos por el insigne Padre Vitoria, que tiene en Fray Benito Jerónimo Feijóo y Montenegro en el siglo XVIII al precursor y al maestro de los Enciclopedistas franceses; que dio al “Despotismo Ilustrado” de los tiempos de Carlos II las figuras de Aranda, Campomanes y Florida Blanca; y después las de Argüelles y de Jovellanos; que cubrió su agitado siglo XIX con los nombres de Larra, de Espronceda y de Zorrilla en las letras; y con los de Mendizábal, Prim, Espartero, Salmerón, Castelar, Pi y Margall y Costa, en la milicia y en la política, cae ahora en la triste condición de sierva intelectual y espiritual del grupo de reaccionarios extranjeros, que formaron hace más de un siglo la famosa Congregación Romana del “Index Expurgatorius”, encargo de oponerle al arte, a la cultura y al pensamiento universales, las vallas de su torpe oscurantismo, como quien quisiera ponerle compuertas al mar.


BLASCO IBÁÑEZ Y PÉREZ GALDÓS

Por fortuna, en nuestras lecturas de libros de autores españoles, no tuvimos jamás en cuenta el famoso “Index” vaticanista. Leímos todos los que cayeron el nuestras manos sin saber si estaban o no prohibidos por la tristemente célebre Congregación romana. Y los hemos clasificado en dos grupos: los buenos y los malos, en su pura significación artística. Por eso, no sabemos cuántos y quienes son los escritores españoles, sobre los que recae la excomunión romana.

Sabíamos, sí, que las obras del famoso sabio jesuita, Padre Mariana, habían sido quemadas en pira por orden de la iglesia; especialmente el “Regis et regibus”, donde justifica el regicidio y el magnicidio, si el gobernante o el príncipe usurpa arbitrariamente el Poder, o viola las leyes juradas ante su pueblo. Sabíamos, también que, Fernando VII el rey traidor y felón, que fue vil criado de los invasores de su patria, mandó quemar los libros de los más claros ingenios españoles, cerrar la Universidad y abrir en su lugar, una escuela de tauromaquia.

Y ahora nos hallamos con que, entre otros muchos, están en la lista de los proscriptos, dos de los más grandes escritores de lengua española de los últimos tiempos; Vicente Blasco Ibáñez y Benito Pérez Galdós.

No es del caso hablar extensamente de cada uno de ellos. Son demasiado conocidas sus vidas y sus obras. “La Barraca”, “Entre Naranjos”, “Cuentos Valencianos”, “Arroz y Tartana”, “La Catedral”, “Sonia la Cortesana”, “El Intruso”, “Los muertos mandan”, “Mare Nostrum” y cien títulos más hablan de la portentosa pluma de Blasco Ibáñez, el levantino insigne, narrando “Un viaje por el País del Arte” y de “La vuelta al Mundo de un novelista”, del “Papa del Mar” y de los “Cuatro jinetes del Apocalipsis”.
En cuanto a Pérez Galdós, quizá ningún escritor del mundo, pueda igualársele en el sentido de convertir en soberana obra de arte, el siglo más triste de la historia de su patria. Los cuarenta y seis tomos de los “Episodios Nacionales”, que van desde la batalla de Trafalgar, hasta la restauración monárquica de 1876 con Cánovas del Castillo, bastarían para consagrarlo en el bronce y en el mármol. Pero, además de ese monumento literario, escribió novelas, dramas y comedias de valor eterno, como expresión viva y palpitante del momento social que le tocó vivir: “Fortunata y Jacinta”, “Celia en los infiernos”, “Antón Caballero”, “Electra”, “Marianela” y “El abuelo”, dignas, por su nobleza de estilo y por su profundidad psicológica, de los más grandes escritores de todos los tiempos y países.

Pues bien, Vicente Blasco Ibáñez y don Benito Pérez Galdós, son escritores proscriptos en España.

“LA PUCHERA” Y SANTA TERESA

Más, al fin venimos a caer en la cuenta de que estamos dando por el pito más alto de lo que el pito vale, o como se dice por aquí “gastamos pólvora en chimangos, animal que no se come”, al decir de Martín Fierro.

El símbolo cultural y literario de la pobre España de nuestros días, está representado en dos sucesos auténticos, ocurrido en una de las más cultas ciudades del Noroeste de España, a poco de producirse la insurrección militar contra la República. Una de las primeras medidas del “movimiento salvador” allí, fue acabar con todos los libros que olieran a “marxismo” y todos los otros que a juicio de la beatería menopáusica, fuesen “deshonestos y pornográficos”.

Los censores se fueron derecho a la mejor librería de la ciudad, en cuyos escaparates vieron “La puchera” de José María de Pereda. “¿La puchera?” es, sin duda alguna, el nombre de batalla de una mujer perdida. Los censores, que sólo habían leído el Catecismo del Padre Astete y la Historia Sagrada de Fleury, además del calendario zaragozano, con el Santoral completo, no sabían que Pereda, el inmortal autor de “Sotileza”, “Peñas arriba” y “El sabor de la tierruca” había sido un insigne escritor católico y monárquico tradicionalista. Y, como primera medida, quemaron todos los tomos de “La puchera” y todos los otros libros del ilustre novelista santanderino.

Pero no fue eso solo. Al lado del libro de Pereda había otro muy curioso que el librero, cultísimo, no vendía. Se titulaba: “La doctora de Ávila ante el tribunal de la Santa Inquisición” Mala mujer debe hacer sido ésta, dijeron los censores. Y quemaron el libro. Los desdichados no sabían que la “Doctora Ávila” era Santa Teresa de Jesús, la insigne poetisa mística y la más grande mujer de todas las Españas de su tiempo, y de todos los tiempos anteriores.

¿Qué tiene, pues de extraño que Blasco Ibáñez y Pérez Galdós sean declarados proscriptos hoy en España? ¿La cultura? ¿Qué importa eso, desde que allí, cultura, se escribe con “K”?
Index expurgatorius
Sobre libros prohibidos en 1947
Comentarios (3) - Categoría: RSP-Franco e franquismo - Publicado o 22-03-2010 01:48
# Ligazón permanente a este artigo
FUSILADOS POLO FASCISMO NA GUERRA CIVIL
Como resultado das opinións noutro xornal chileno comparando o Chile da época (1947) cos tempos previos á guerra civil española (1936)RSP critica e polemiza neste artigo, sobre os causantes do levantamento en España así como das mortes ou fusilamentos causados ampliando eses datos con nomes e apelidos...


12 de marzo de 1947

VUELTAS A UNA NORIA QUE NO DA AGUA


Por Ramón Suárez Picallo

Don Ricardo Cox Méndez, el más obsecuente y eficiente panegirista del régimen franquista en Chile, vuelve a las andadas, tratando de demostrar lo indemostrable. Ayer no más, desde la página editorial de “El Diario Ilustrado” un poco tardíamente se refiere a una carta que su Excelencia el Presidente de Chile, dirigió con fecha seis de enero, al Presidente de partido Agrario Laborista, replicado a un parangón que hacía entre el Chile de hoy y la España republicana de los meses inmediatamente anteriores al estallido de la guerra civil.

El señor Cox Méndez, transcribe del texto presidencial, el siguiente párrafo:

“Si alguna similitud existe en las horas en que vive Chile hoy con las que vivió España ante del levantamiento fascista contra el Gobierno republicano, es que entonces como ahora, los elementos políticos, que en el fondo de su espíritu son antidemocráticos, crearon también un clima de pánico, so pretexto de que el comunismo destruiría todas las instituciones”.
Y agrega luego don Ricardo, a modo de comentario por su cuenta, esta verdad grande como un templo:

“Se deduce de esta cita, que en concepto de S. E., habrían sido los derechistas españoles y no los izquierdistas, principalmente los comunistas, los verdaderos responsables de pronunciamiento militar del 18 de julio de 1936; es decir, de la guerra civil española”.

La teoría del S.E., es ésta: los derechistas eran todos fascistas; odiaban por consiguiente la democracia, y para derribarla concibieron el proyecto de crear “un clima de pánico”, so pretexto que el comunismo destruiría todas las instituciones.

Pues claro que fue así señor, ¿O es que fueron acaso los republicanos los que se sublevaron contra el Gobierno de la República?

Y ya en plan de información y de exégesis, sigue diciendo el panegirista del franquismo, refiriéndose a las consecuencias de la abominable traición, apoyada por Hitler y por Mussolini:

“Ochenta y cinco mil novecientos cuarenta españoles (en el número se quedó corto el señor Cox Méndez) fueron sus víctimas, entre ellos Presidentes de las Cortes, Ministros de Estado, Ministros de las Cortes de Justicia, Generales de Ejercito, Almirantes y altos Jefes de la Escuadra, Obispos, Sacerdotes y Monjas”.


C I E R T Í S I M O

Aunque parezca extraño, estamos de acuerdo con el señor don Ricardo, a quien el insobornable subconsciente, le ha jugado esta vez una mala partida. Sólo que en la enumeración jerárquica de las víctimas, le falta agregar médicos, abogados, poetas, obreros, marinos, campesinos, millonarios, gobernadores y profesores de todos los grados de la enseñanza pública española.

Y como queremos que las cosas queden en su lugar, vamos a ilustrar, con nombres y apellidos, la información a que venimos aludiendo.

Efectivamente, han sido fusilados los generales, Salcedo, Caridad Pita, Batet, Romerales, Aranguren, Cabrera, Núñez del Prado y otros: lo fue también el almirante Azarola, Comandante en jefe de la Base Naval de El Ferrol, junto con más de dos mil marinos de la Escuadra Española; fueron igualmente fusilados los Gobernadores civiles de La Coruña, Lugo, Orense, Pontevedra, Logroño, Ávila, Sevilla; Badajoz, Soria, Oviedo, Valladolid y otras capitales de provincias que ahora no recordamos.

En cuanto a diputados, fueron pasados por las armas, más de un centenar, pertenecientes a todos los partidos políticos, de la Derecha a la Izquierda, pasando por el centro. He aquí algunos nombres; Manuel Guzmán, millonario de Izquierda Republicana; José Miñones Bernárdez de Unión Republicana, abogado y gerente de una gran compañía de Electricidad; José Bilbatúa, socialista; Martín Barrera, abogado defensor de los derechistas en el proceso por la “sanjurjada” de agosto de 1932; Rafael Villatela, republicano moderado y, así hasta llegar a más del ciento.

¿Profesores? Treinta y siete, sólo del Instituto de Segunda Enseñanza y de la Escuela Normal de Teruel, fusilados en un ¡sólo día. Leopoldo Alas María Tenreiro, ilustre matemáticas y astrónomo de Compostela, fusilado con Ángel Casal, editor que estaba imprimiendo el “Codex Calixtinus”, cuando lo detuvieron. Sólo en el distrito de Santa María de Ortigueira fueron fusilados o asesinados 10 maestros de escuela.

¿Médicos? El doctor Albornoz, de Vigo, don Manuel Vega Barrera, de Lugo, el doctor Jaime Quintanilla de Ferrol y doscientos más.

¿Magistrados? El señor del Pedregal, Presidente de la Audiencia de Madrid, asesinado por Falange Española, por dictar un fallo condenatorio para uno de sus pistoleros.

Y cuando a los religiosos, ahí está el libro del gran católico vasco, señor Basaldúa, titulado “En España sale el sol”, con la lista de sacerdotes y monjas fusilados, encarcelados y encarnecidos. Sin excluir, naturalmente, a las más altas jerarquías de la Iglesia Española; el emérito purpurado, Monseñor Vidal y Barraquer, Cardenal Arzobispo de Tarragona –la vieja “Tarracus Augusta”, primera sede católica de España– muerto en Suiza como exiliado político; Monseñor Mateo Mujica, Obispo de Vitoria entonces, y ahora Obispo titular de (VER) Cinna, también exiliado después de haber sido perseguido.

El Canónigo Vásquez Camarasa, exiliado político en Francia, fallecido recientemente en Burdeos, el más grande orador sagrado en la lengua castellana de los últimos tiempos.

Pues bien: todas estas víctimas –y decenas de miles de idéntica significación y jerarquía– fueron sacrificados en las zonas donde Franco y su régimen, ejercieron el poder total, el control absoluto desde los primeros instantes de la insurrección.

Ahora se trata de desconocer esto y sabemos por qué: se trata de darle vueltas a una noria que ya no da agua. Todo el mundo sabe lo que fue y significó la guerra civil española, como preludio de la recién terminada guerra mundial. El tema está agotado. Cuando más, sirve de cuando en cuando, para hacer política antidemocrática, arrimándole la poca agua que pueda dar, tras muchas vueltas y revueltas, al remolino de la reacción mundial, que no se atreve a dar su verdadero nombre, totalitario y filofascista.

(Artigo publicado no xornal La Hora de Santiago de Chile o 12 de marzo de... 1947)
Tamén aparece na escolma de LA FERIA DEL MUNDO, publicado polo CCG en 2008
Ver o artigo no libro LA FERIA DEL MUNDO
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Franco e franquismo - Publicado o 12-03-2010 02:30
# Ligazón permanente a este artigo
FRANCO REI?

Á saída do 6º cabodano polo rei Alfonso XIII un grupo de importantes monárquicos da un mitin en Madrid reivindicando a figura de D. Juan e o acto remata como "o rosario da aurora" pola intervención dos falanxistas que gritan "¡Viva Franco, Rey!".
RSP opina ao respecto poñendo en boca do dictador os desexos de ser nomeado rei pola gracia de Deus. O curioso según o noso autor é, que tales monárquicos son os mesmos que un día apoiaron a Franco contra o Goberno da República e resulta que agora queren quitarlle ese apoio, o que de repetirse fará que Franco os meta na cadea.E, ao pobo español nin lle vai nin lle ven, tanto un coma outro...


2 de marzo de 1947

FRANCO ES EL REY


Por Ramón Suárez Picallo

Los monárquicos españoles se han puestos barulleros. Ellos, tan sosegados, pacíficos y amantes del orden, hasta se dedican ahora a dar mítines en la vía pública como hacían “los rojos” en los tiempos de la República.

¡Y qué mítines” ¡vive Dios! Ocho generales, cuatro o cinco duques, diez marqueses y una ristra de condes, altos funcionarios, políticos de mucho pro y de la Eminencia Gris de los jesuitas españoles, el reverendísimo don Francisco Herrera, participaron en el último, celebrado en Madrid a la salida de la Misa de cabodano por el alma de Alfonso XIII.

Como quien dice la flor y nata del “Gotha” español -el almanaque de la grandeza– metido a armar zapatiestas callejeras, con gritos y vivas a don Juan Tercero, a la casta de Bordón y a la Biblia en verso. El acto terminó como el Rosario de la Aurorita, la diligente política del generalísimo y los adictos a la Falange, terminaron con la manifestación a estacazo limpio, gritando o contragritando, a su vez: “Viva Franco, Rey”. Parece que muchos donjuanistas fueron a dar con sus huesos a los inhóspitos calabozos de la Dirección General de Seguridad de la villa y corte.

Mientras tanto, el Caudillo, con su cazurrería gallega y su espíritu calculador semítico, debe meditar en los vivas que le dieron sus partidarios: “Franco Rey” ¡Francisco Primero por la gracia de Dios! Casi nada lo del ojo. Para el logro del tal propósito tiene ya mucho camino andado. Hace poco los “procuradores” de sus Cortes, hechas por él a dedo, aprobaron el diseño de las nuevas pesetas de plata, donde ya se insinúa la idea; dice la leyenda: Francisco Franco Bahamonde, Jefe del Estado por la gracia de Dios. Y él pensará: “Si la gracia de Dios es infinita e ilimitada, y nos fue concedida como único requisito para ser Jefe del Estado, con estirarla un poquito pudo hacerme rey como me hice lo otro”. Franco es un hombre de armas usar y no de letras saber. De ahí que le parezca pequeña la diferencia existente entre ser rey y jefe de estado. Como el jabón y el hilo negro, que siendo cosas distintas, son las dos para la ropa.

Pero volvamos a los monárquicos. Todos los asistentes a la manifestación de Madrid, cuyos nombres publica “La Hora” en cable de la U. P., generales, condes, duques, marqueses, etc., figuraron apoyando a Franco cuando se sublevó contra el Estado Español legítimamente constituido. Lo mismo que el propio don Juan, que quiso ser soldado en las huestes de insurrectos y que Franco no admitió en ellas por no creer en sus arrestos militares.

¿Pues, qué quieren ahora? ¿Quitar lo que pusieron? O como decía el personaje clásico, viendo camino de la horca a un famoso dictador y favorito: “Esta es Castiella que face los homes e los deface”. Si Franco hubiese tenido trato con Calderón de la Barca, podría también recordarles al respecto los sonoros versos de “La Vida es Sueño”:

“Pues si es verdad que si el dar es acción noble y singular,
es mayor bajeza el dar para quitarlo después”.

Y los monárquicos quieren quitarle a Franco, ahora, lo que le dieron antes; apoyo, dinero, autoridad y poder. Pues señor, de aquellos polvos vienen estos lodos. Y como los monárquicos sigan haciendo mítines a favor de su rey, como el que venimos comentando, al tercero o cuarto aparece Franco con una corona –a lo mejor de espinas– en la cabeza, y ellos todos, en calidad de huéspedes de la Cárcel Modelo de Madrid, como cualquier guerrillero “rojo”, mientras no griten también, “Viva Franco, Rey”.

Y el pueblo español, que no puede reírse ahora a costas del sainete de la opereta que esta presenciando en silencio, tiene también su pensamiento: “Yo me reiré el último y quien ríe al último es el que ríe mejor. Juan o Francisco me son iguales, con la gracia o sin la gracia de Dios. Desde luego sin pizca de gracia de ambos a dos”.


(Artigo publicado no xornal La Hora,en Santiago de Chile, o día 2 de marzo de ... 1947)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Franco e franquismo - Publicado o 02-03-2010 01:38
# Ligazón permanente a este artigo
FRANCO NEUTRAL?
12 de diciembre de 1946

¿FRANCO NEUTRAL?


Por Ramón Suárez Picallo

Un diario de Santiago afirmó, días pasados que Franco ha sido neutral en la pasada guerra, y que él no tuvo nada que ver con la Italia fascista ni con la Alemania nazi. Véase al respecto lo que dijo el caudillo ferrolano, ante el Consejo nacional de la Falange Española, el día 17 de julio de 1941:

“El Eje es ahora triángulo, pues comprende a Alemania, Italia y España. Se ha planteado la guerra y los aliados la han perdido. La Democracia y el Liberalismo, son expresiones trasnochadas en nuestra época. El triunfo del nazismo es algo evidente para todos. El absurdo conflicto resultante de la declaración de la guerra, hecha por Inglaterra y Francia, ha llegado a su resultado lógico: los aliados han perdido completamente la guerra...”

El texto producido no es nuestro ni de los republicanos españoles. Pertenece a Mister Carlton Hayes, catolicísimo ex Embajador de los Estados Unidos de Norteamérica en Madrid.


E AÍNDA MÁIS

O, puesto en buen romance; hay aún muchísimo más. Tanto, como para mantener este párrafo, en forma permanente, todo lo que le falta del año en curso, y los trescientos sesenta y cinco días del que viene. Y aquí va otro botón de muestra:

“Agosto de 1937, ante la enorme superioridad de la coalición enemiga, ha cedido al frente del Norte en la guerra civil de España. Mussolini envía a Franco entusiastas felicitaciones.”

Y Franco le contesta con el siguiente telegrama, dirigido al Jefe del Real e Imperial Gobierno Italiano:

“Con la más vivísima emoción he recibido la cordialísima felicitación de V. E. con motivo del derrumbamiento del frente marxista del Norte con vuestra heroica infantería, que se siente orgullosa, así como todos mis compatriotas de la España liberada, de los elogios que le ha tributado el glorioso creador de un Estado grande y de un Imperio italiano.”

Con que neutral ¿eh? Estáte por ahí, que ya te llamaré. Y, además, estate sentado por si te cansas.

El diario a que aludimos, es católico; pero olvida el octavo Mandamiento de la Ley de Dios que dice: “No levantar falso testimonio, ni mentir”.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile, o 12 de decembro de ... 1946)
Franco neutral
Franco no fue neutral (Stanley Payne)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Franco e franquismo - Publicado o 12-12-2009 01:09
# Ligazón permanente a este artigo
[1] [2] 3 [4]
© by Abertal