A. C. Irmáns Suárez Picallo - Sada


Este blogue nace co obxecto de difundir a actividade da A. C. Irmáns Suárez Picallo, así como de recuperar e por a disposición do público diversos materiais de interese sobre o noso pasado,ao tempo que damos a coñecer os artigos escritos por Ramón Suárez Picallo e outros autores sadenses.
Estruturamos o blogue en varias seccións, nas que terán cabida noticias de actualidade sobre as nosas actuacións, artigos, textos históricos, fotografías...


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A HORA CERO DE ITALIA (na Segunda Guerra Mundial)
8 de noviembre de 1942


ITALIA EN PELIGRO



Por Ramón Suárez Picallo

No es el palo de África un palo de ciego. Los ingleses que andan por allí, saben perfectamente a donde van. “A por Italia”, como diría uno de Burgos o de Coquimbo. Si el lector nos perdona la vanidad, recordaremos que al comenzar la triunfante ofensiva británica en el desierto egipcio, hemos dicho que Italia es higo maduro que espera el sacudón para caerse.

Efectivamente, la derrota de los ejércitos del Eje ha causado asombro y consternación en Italia. Setenta y cinco mil de sus soldados están a punto de caer prisioneros. Su colonia tripolitana parece ser objetivo inmediato de los ejércitos aliados. Las vías mediterráneas de comunicación le han sido cortadas. Su población civil está descontenta, por lo cual hay unidades militares alemanas en Milán y en Turín. En Croacia y en el resto de los Balcanes, mueren como moscas, a manos de los guerrilleros, los soldados italianos de ocupación. Y sobre todo eso la R.F.A. ha resuelto triturar con sus bombas la vitad ciudad de Génova, mientras las radios comentan la posibilidad de que la tan anunciada invasión europea se produzca por las costas italianas. Y a todo esto, los italianos con buen sentido, preguntándose a cada hora: ¿Por qué? ¿Para ganar qué?

Es la hora cero de Italia. El periodo de las vacas flacas. El minuto de la angustia y del pánico. Lo ve todo el mundo y todo el mundo lo sabe. Y recuerda que cuando Francia –la gran nación latina hermana y amiga de Italia– iniciaba su agonía recibió, por la espalda, una puñalada trapera, asestada alevosamente; y recuerda también todo el mundo, que Grecia, la Madre Eterna de nuestra civilización, está hoy invadida por sus antípodas espirituales, a quienes la Italia de nuestros días abrió las puertas del mundo occidental.

Hay, sin duda, una Providencia histórica al lado del destino de cada país; nada se pierde ni se escapa a los ojos de larga mirada de esa Providencia; ella sabe dar a cada cual y en su hora lo que cada cual merece.


(Artigo publicado no xornal La Hora, de Santiago de Chile, tal día como hoxe pero... de 1942)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Segunda Guerra Mundial (Italia) - Publicado o 08-11-2015 00:06
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Italia en 1942
5 de noviembre de 1942

EFEMÉRIDES FASCISTAS


Por Ramón Suárez Picallo

Por estos días, conmemora la Italia Fascista, tres importantes efemérides: La marcha sobre Roma, el 28 de octubre; Natalicio del Rey Víctor Manuel, el 4 de noviembre y el Día del Imperio, el 11 del mismo mes corriente.

Con tal motivo, los alemanes nacionalsocialistas se han puesto de acuerdo, en todo el mundo, para dedicar a la Italia que le es adicta, un homenaje más o menos sentido.

Y así es como un vespertino que los representa en Santiago, dedica a las mencionadas efemérides una edición extraordinaria de 12 páginas, después de haber anunciado, en tonos amargos, días pasados, que sus ediciones normales serán de cuatro tan sólo por falta de papel; agregando que ni aún las cuatro podrá publicar por mucho tiempo.

“A tal señor tal honor”, dice el refrán francés. Italia, especialmente en estos instantes, es cosa muy seria y bien vale la pena, para mantenerla al lado, gastar en su homenaje unos cuantos kilos de papel, aunque no lo haga después. París vale bien una misa. Ya no lo valen tanto las efemérides que se conmemoran. Frente a ellas se alzan hechos de hoy que les quitan fuerza y trascendencia.

El Imperio, hecho está a punto de trocarse en la marcha de Roma para otra parte y el Rey Víctor Manuel, no pasa de ser una reliquia archivada, sin ninguna actualidad en la vida pública italiana.

Mientras tanto, en un pueblecito mediterráneo ha caído una lluvia de barro que cubrió calles y techos; las mujeres tuvieron que volver a lavar las ropas que tenían tenidas. Pero se conformaron pensando en que cayesen, la cosa hubiera sido mucho peor. Y que en todo hay cosas para mejor y para peor.


(Artigo publicado no xornal La Hora, de Santiago de Chile, tal día como hoxe pero de ... 1942)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Segunda Guerra Mundial (Italia) - Publicado o 05-11-2014 09:12
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ITALIA EN AGOSTO DE 1943
6 de agosto de 1943

NUEVA ETAPA

Por Ramón Suárez Picallo

Después de una pausa relativa en las operaciones militares del frente italiano, hecha por los aliados, para ver de despejar la oscura situación de Italia, la guerra parece haber entrado ayer en una nueva etapa, dejando de lado las palabras y reanudando el imperio de las armas, para que ellas sean las que diriman en última instancia.

En ese terreno en el militar, la iniciativa victoriosa, sigue en las manos de las Democracias y, según todos los indicios, no cambiará de manos en mucho tiempo. Después de la reconquista de Orel, los rusos se acercan a Bryansk y han lanzado ataques en masa en Izyum y Byelgorod. La poderosa base de Catania, hasta ahora el hueso más duro de roer para los aliados, en Sicilia, ha sido ocupada por el VIII Ejército Británico, al mando del ya legendario general Montgomery, que ocupó, también, Palermo sobre las faldas meridionales del Etna. Quedó liquidada, pues, virtualmente, la situación de la Isla famosa y expedito el camino para la invasión de la Italia Peninsular. En el frente del Pacífico, los norteamericanos ocuparon el fortín japonés de Munda, en el laberinto selvático de Nueva Georgia. Las fuerzas del Eje, en tierras, mares y aires, están batiéndose en retirada en todas partes, dominadas por una clara y neta superioridad de sus adversarios. Tal el panorama militar.


POLÍTICA OSCURA

Más oscuro, difícil y enredado, en el panorama político visto desde el primer plano de la situación interna y externa de Italia. Escribimos estas líneas sin conocer aún los acuerdos que hayan podido adoptar, el gabinete del Mariscal Badoglio y el Consejo de la Corona, reunidos a la hora en que escribimos. Una cosa parece cierta: Badoglio y sus gentes, si logran mantenerse en el poder, dominando a viva fuerza las manifestaciones populares que claman Paz y Libertad, estarían dispuestos a continuar la guerra al lado del Eje tripartito.

La prensa italiana, otra vez controlada y amordazada, como en los peores tiempos del Duce, volvió, en las últimas 24 horas, a hacer campaña en contra de las condiciones de paz de los aliados. La “Gazeta del Popolo”, de Milán, decía ayer al respecto”, que una capitulación incondicional de Italia es enteramente imposible, pues si Italia accediera a una paz a cualquier precio, comentaría una nueva guerra en su propio territorio, en la cual nada tendría que ganar y sí, mucho que perder”. Los mensajes cambiados, entre las Cancillerías de Roma y de Tokio, expresándose mutua amistad, confirman aquella postura.

Todo lo cual, quiere decir que Badoglio, confía en su fuerza para mantenerse en el poder, contra viento y marea, ínterin nuevos hechos no lo sacudan con más fuerza. Es evidente que la política aliada, tratando de tenderle una mano a Badoglio y al Rey, como posible salida de Italia hacia la paz, ha sufrido un tropiezo de cierta consideración. Y tienden a enmendarlo, las pujantes operaciones militares, reiniciadas ayer, acompañadas de nuevos bombardeos en gran escala a las ciudades italianas, entre los cuales se anuncia como próximo el de Roma.

Urge a las Democracias despejar, definitivamente, la situación italiana. Por lo que ella importa en sí, y, más aún, por lo que ella influye, como ejemplo, o como viceversa, en la política de los países totalitarios y semitotalitarios del resto de Europa, que tienen hoy los ojos clavados en lo que ocurra en Italia. Las palabras y los gestos amables, no tuvieron éxito para lograr ese despeje. Y volvieron las armas a sustituirlas, por ahora, con muy buen éxito.


A DEFINIRSE TOCAN

Lo dijimos días pasados y lo repetimos hoy: si Italia no se rinde y continúa la guerra al lado del Eje, el panorama político diplomático y, quizá militar, de Europa, puede sufrir, de un momento a otro, variantes de mucha consideración. Por lo pronto, tendrían que definirse algunos países neutrales, Suecia ha comenzado ya a hacerlo, cancelando los permisos que había concedido a Alemania, para el tránsito de tropas del Tercer Reich a través de su territorio España y Turquía, se dice que están estudiando cuidadosamente, las notificaciones de los Aliados, pidiéndoseles que nieguen asilo y refugio a los “criminales de guerra” teniendo por inmediato referencia a Benito Mussolini. Tal asilo, sería considerado contrario a los principios por los cuales luchan las Naciones Unidas y, por lo tanto constituiría “un acto inamistoso”.

Las contestaciones que esas Naciones, después de los estudios pertinentes, den a dicha notificación aliada, pueden ser muy interesante, para saber “de que lado creen que pueda venir el viento” y tomar posición en consecuencia. De un bando y del otro seguramente, están haciéndose a estas horas sigilosos, pero enormes esfuerzos, para quebrantar ciertas macuquerías y saber, de cierto, a qué atenerse, lo cual no es tarea fácil, tal como están de enredados los hilos de la gran madeja.

Todo lo dicho, naturalmente, condicionado a lo que pueda suceder en Italia, que es dónde está el nudo de la cuestión. Si Italia se rinde quedará todo sabido inmediatamente. ¿Se rendirá? Preferimos poner aquí punto final al comentario y entregar en seguida el original. No sea el diablo, que, dentro de cinco minutos hayan cambiado diametralmente las cosas y lo que dejamos escrito no sirva para maldita cosa. Y no tenemos ganas de seguir haciendo conjeturas en la oscuridad.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile tal día como hoxe pero de ... 1943)

Onte 5 de agosto, cumplironse catro anos dende que instalamos un contador de visitas neste blogue. Superamos a cifra de 218.800 neste tempo. (Para ser máis concretos indicar que neste ano tivemos 29.700 visitas). Gracias por estar aí.
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Segunda Guerra Mundial (Italia) - Publicado o 06-08-2014 01:59
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ITALIA EN 1943

24 de julio de 1943
SÍNTOMAS TEMIBLES


Por Ramón Suárez Picallo

Quiérase o no, hay que seguir hablando de Italia. Italia sigue, y seguirá siéndolo por algún tiempo, el tema casi obligado del comentario internacional; es el punto imantado de todas las atracciones, porque está convertida, actualmente, en puerta y un camino; y, porque, de todos los países en guerra, es el señalado para los más extraordinarios acontecimientos.

Por eso, y porque, su cultura, su historia y su próximo porvenir importan mucho al mundo, todo cuanto allí ocurra -¡que no es poco!– repercute, fuertemente, en todos los ámbitos, con ecos de cosa próxima y propia. Hace aún pocas horas hemos trazado aquí mismo un panorama de su situación general, en orden a la guerra, y a la política que la ha provocado, conduciéndolos a un callejón de muy difícil salida, si no se produce una caída rápida y vertical, del régimen fascista, que traiga como inmediata consecuencia, su apartamiento de la combinación totalitaria y por ende del conflicto bélico.

Preveíamos, en aquel comentario, sucesos de orden interno, con detalles y matices imprevisibles; pero con fuerza bastante, para determinar la retirada de los jefes fascistas al paso del Brennero, o aún a más allá. Ello habría de suceder, a medida que se acentuase la derrota militar en los frentes de batalla, que, en las últimas 24 horas, comenzó a adquirir los caracteres de una gigantesca catástrofe, de consecuencias difícilmente corregibles. Se ve, ahora, que no íbamos muy descaminados, cuando afirmamos –a las pocas horas del triunfo aliado en África– que Italia era ahora la “breva madura” que caería en buena parte al primer sacudón. Teníamos en cuento, para afirmarlo, las peculiaridades espirituales y temperamentales del pueblo italiano, en relación con su régimen político de guerra y de violencia, yuxtapuesto o superpuesto, en la historia, a la tradición, la cultura y la mentalidad latina de Italia, que no pueden barrerse ni exterminarse con 20 años de fascismo; todo lo cual está viéndose a la hora de la verdad. Y, de los sucesos, a esa aludíamos, acaban de aparecer los primeros síntomas, con caracteres verdaderamente temibles, por su violencia y su inorganicidad.


EL JEFE ES EL ENEMIGO

Los actos, indicadores de la reacción del pueblo italiano, contra la guerra que le hacen hacer, a favor de Mussolini y de Hitler, son individuales, como cuadra a un pueblo latino, con una vieja y famosa educación revolucionaria, socialista y anarquista. Reacciona el hombre de abajo contra el de arriba. Concretamente, en este caso, el soldado contra el Jefe. El fascismo barrió, en Italia, con toda organización social y política, que no estuviera dentro de sus cuadros partidistas, al igual que lo han hecho todos los regímenes despóticos. Y, quizá, a excepción de algunas organizaciones secretas, los antifascistas italianos a la hora en que, por designio histórico, les toca actuar, no tienen, dentro del territorio nacional, los medios de hacerlo, orgánica, colectiva y ordenadamente. Y lo hacen, como pueden, en forma de ataque individual, un poco como los niños, contra el enemigo que tienen más cerca: contra el Jefe, en quien ven al representante de los que mandan injusta o arbitrariamente.

En efecto, las últimas informaciones –provenientes de distintas fuentes– sobre tropas rendidas y posiciones conquistadas sin lucha, indican que los soldados no obedecen a sus jefes; y, lo que es peor aún, que en algunos casos, esos jefes fueron asesinados, con preferencia, si se trataba de alemanes, para rendirse, después, a discreción. No se trata de un solo caso aislado, sino de varios, producidos en circunstancias más o menos similares. Y, sabiéndose como tales actitudes son castigadas, automáticamente, no deja de ser una extraordinaria valentía individual el recurrir a ellas en pleno campo de batalla. ¡Y no hablemos ya de lo que significan como principio de desmoralización de un Ejército!

Bien sabemos nosotros que, de momento, tales hechos esporádicos, no influyen decisivamente en el resultado de la contienda; pero desde el punto de vista político y psicológico, indican un peligroso estado de ánimo que, en caso de extenderse –habida cuenta la mentalidad pasional de los italianos– puede ser el comienzo de grandes catástrofes: entre otras la guerra civil, aislada, de hombre a hombre, sin dirección ni objetivos marcados, paralelamente con la guerra exterior. ¿Se da cuenta el lector de lo que eso significaría en Italia, en un momento de desesperación? Por Italia, por la suerte de Italia, estremece sólo el pensarlo.

Y DESPUÉS SERÁ PEOR

Hay una cosa, claramente visible, aún par el más miope: el pueblo italiano, los soldados de su Ejército extraídos de las capas populares no luchan. No porque les falte coraje para hacerlo ni porque no sepa hacerlo. No luchan porque esta guerra, en servicio del nazifascismo, no es popular en Italia. Y también porque ella se hace, ahora, bajo el signo inequívoco de la derrota.

Ello no obstante, se le obligará a luchar hasta el fin, cediendo la tierra pedazo por pedazo. Esa es la postura del fascismo, que se lo juega todo en la parada. Postura, como queda visto, incompatible con el pueblo, que es cosa distinta del régimen.

Y este género de incompatibilidades no suele ir nunca a menos; casi siempre va a más, hasta llegar al inevitable chequeo final. En Italia, pues, cuanto más tiempo tarde el régimen en dejar el paso libre a “otra cosa”, mayor será, la tensión, la lucha y, a las largas, quizá el caos, precursor de la creación y de la luz. De ahí la tremenda responsabilidad histórica de sus dirigentes. Porque todo cuanto venga de aquí en adelante será para peor. El fascismo ha iniciado la cuesta abajo que lleva a la irremediable caída final. Y hay un dicho que asegura que “por la cuesta abajo todos los santos ayudan a caer”.

Los síntomas han empezado a hacerse evidentes: y ellos son, verdaderamente, temibles, a pesar de aislados, por la violencia que ya tienen hoy y especialmente, por la que auguran en un mañana quizá muy próximo.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Sanrtiago de Chile, tal día como hoxe pero de... 1943)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Segunda Guerra Mundial (Italia) - Publicado o 24-07-2014 01:04
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BOMBARDEO DE ROMA EN 1943
El 19 de Julio de 1943, 662 bombarderos americanos escoltados por 262 cazas demolieron todo un barrio de una ciudad indefensa de Italia arrojando sobre ella 1060 toneladas de bombas, dejando 3000 muertos y 11 000 heridos entre la población civil. Se trataba de la ciudad del Papa, Roma.
Una especie de advertencia a Pio XII, de Franklin Roosvelt -descendiente de sefarditas y hugonotes y miembro temprano de la ‘Logia Masónica Jorge Washington'-, ya que la mayor parte de las bombas -y donde se produjeron la mitad de las muertes- impactaron en Campo Verano, el barrio dominado por la preciosísima Basílica patriarcal de San Lorenzo Extramuros , la que custodia las reliquias del santo y que fue prácticamente arrasada. Allí también se guardaban los despojos de los papas san Zósimo , san Sixto III, san Hilario , Dámaso II y el beato Pio IX. Aunque Roma fue declarada ciudad abierta, hasta el fin de la guerra sufrió 51 bombardeos más.


20 de julio de 1943

BOMBARDEO DE ROMA


Por Ramón Suárez Picallo

Ha sucedido lo que, de antemano, estaba previsto y anunciado reiteradamente: Fue bombardeada, desde el aire, la ciudad de Roma. El gobierno fascista del Duce, confiaba en que el hecho no se produjese, y, de ahí, que hiciera de la capital de Italia, un arsenal, un vasto campo de entrenamiento de soldados y un centro bélico de primer orden. Y, naturalmente, -en la guerra sin cuartel- el centro político, espiritual y militar del fascismo italiano, no podría ser una excepción en el plan aliado de aniquilar al totalitarismo en el mundo.

El fascismo, como régimen totalitario, tiene un criterio unilateral para juzgar el espíritu de los demás. Él se cree autorizado para arrasar y destruir bienes ajenos, sin consideración a principios de arte, de civilización, de derecho, de cultura y de humanidad; pero, a la vez, supone que los otros no tienen derecho a cobrarse, en igual moneda, en los bienes y las cosas que están bajo su jurisdicción y custodia.

Al amparo de su audacia, de su superioridad en armamento y de la cobardía del resto del mundo, el fascismo, arrasó Abisinia con bombas de gases asfixiantes: contribuyó a destruir media España, y, sin que nadie lo hubiese llamado, con la semi destrucción del Museo Británico, del Parlamento y de la histórica Catedral de San Pablo. Hubo un momento de la guerra en que creyó que el mundo se había trocado en botín de su socio de Berlín –en ocasión de la caída de Francia– y quiso poner sus manos pecadoras en los despojos: quiso hacer de buitre, de chacal y de ultimador de agonizantes. Y atacó por la espalda a la Francia en agonía, para cebarse después en el cuerpo de la gran región latina, hermana y amiga de la mejor Italia. Y, declaró, una guerra injusta, inexplicable y ridícula, en la seguridad de llegar a la hora de la mesa puesta para participar en el festín.

Vino después lo que vino, y a la Italia fascista le tocó la peor parte; perdió todo su Imperio Colonial, las islas adyacentes a la Metrópoli, está a punto de ver ocupada toda la rica y hermosa Sicilia, los grandes puertos y las mejores ciudades están bajo los constantes bombardeos; y, ayer, la guerra, que el fascismo declaró, estúpidamente, ha llegado al recinto de la Roma eterna. ¡La guerra aérea, destructora y terrible, que el fascismo había llevado antes –creyendo que impunemente– a otras tierras, poblados y ciudades! ¡Ahí está, como suprema justificación de lo ocurrido ayer en Roma, el libro de Bruno Mussolini, hijo del Duce, explicando, con delectación insana, y sádico regocijo, como dirigió los bombardeos de las bellas ciudades de España! ¿El atroz ametrallamiento de la carretera de Málaga a Almería, cubierta de fugitivos: la desaparición total de Nules : la fiera matanza de Sabadell. ¡El Palacio del Infantado, el de Liria, el Prado de Madrid, el de “Dos Aguas” y las maravillas del Donatello en la Catedral gótica de Barcelona! A costa de todo eso escribió Bruno Mussolini su libro de tonos heroicos. ¡Mal podía él suponer que otros aviadores, habrían de poder decir cosas parecidas de sus andanzas en los cielos de Roma, de Nápoles, de Milán, de Turín y de Liorna!

¡Y Guérnica! La hermosa y prócer villa vasca, sede y Santuario de un pueblo admirable, fue bombardeada un día de feria, abarrotada de campesinos que, después de oír misa, se divertían con danzas y juegos de pelotaris. La destrucción de Guérnica, levantó una ola violenta de protestas en todo el mundo civilizado. Y quienes llevaron a cabo la salvajada, la explicaron con los siguientes palabras: “Grande es, ciertamente, la importancia y significación histórica de Guérnica; pero, era mucho mayor su importancia estratégica; y, en la guerra, sería del género tonto no cumplir objetivos militares por consideraciones de orden sentimental.

El argumento es “de ellos”. ¡Que conste así! Y como es de ellos, puede, perfectamente, ser valedero para aplicárselo al bombardeo de la capital militar del fascismo.

Y, ahora, digámoslo de una vez: No nos alegra el bombardeo de Roma. Conocemos la Ciudad Eterna y guardamos de ella el recuerdo vivo de inolvidables emociones. Los muros, los monumentos, las piedras y la tierra misma, aparte del inmenso tesoro artístico que en ella se guarda, son páginas indelebles de la Historia de la Civilización. Y sus ciudadanos, hospitalarios, cultos y bondadosos, son, en verdad, dignos de mejor suerte de la que les está reservada. Ínterin no sepan deshacerse de quienes llevaron a Italia al tremendo atolladero en que actualmente se encuentra.

No, nos alegra ningún bombardeo aéreo, ni en la vanguardia combatiente, ni en las ciudades de la retaguardia: pero, tampoco, es cuestión de rasgarse, con gran violencia, las vestiduras. ¡Es la guerra total que los totalitarios inventaron, practicaron y consagraron en las cosas y en la carne viva de los pueblos! ¡Y para la Italia fascista, es la guerra que ella misma declaró, en servicio de una política delirante, sin razones, ni causas valederas!

Nos duele, eso sí, la suerte del admirable pueblo italiano y tenemos fe en que el tremendo sacudón sirva para despertarlo de la trágica pesadilla que el fascismo echó sobre su alma.

(Artigo publicado no xornal La Hora de Santiago de Chile, tal día como hoxe pero de... 1943)
Comentarios (2) - Categoría: RSP-Segunda Guerra Mundial (Italia) - Publicado o 20-07-2014 14:45
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A REPÚBLICA ITALIANA en 1947
RSP analiza a situación da fráxil república italiana e trata de ver as causas delo...

(Foto publicada na revista italiana 30GIORNO en 2006)

19 de junio de 1947

ITALIA EN CRISIS


Por Ramón Suárez Picallo

Porque conocemos a Italia de punta a cabo y hemos convivido meses inolvidables con su pueblo, de Milán a Venecia, de Bolonia a Florencia y de Roma a Nápoles; porque hemos leído su historia espléndida y hemos actuado, codo a codo, con muchos de sus mejores hijos en el trabajo pacífico y en la lucha ardida y dura por la Libertad y por la Democracia en jornadas históricas, seguimos hoy, paso a paso y con el interés con que se siguen las cosas propias, los incidentes, los avatares y las angustias de su vivir colectivo actual.

Italia está en crisis. En una de las más intrincadas y dramáticas crisis políticas y sociales de toda la Europa de nuestros días, incubada a nuestro juicio, a todo lo largo del último siglo de su historia, iniciado con la monarquía de la Casa de Saboya y rematado con el régimen fascista que la llevó a una ingente catástrofe. Italia no había sido nunca, antes de su Unidad consagrada en 1870, ni una Nación ni un Estado, ni espiritual ni orgánicamente. Había sido un maremágnum de reinos, repúblicas y señoríos, cada uno de los cuales vivía su propia vida en concordancia con una peculiar manera de ser y de pensar, unido tan sólo por el vínculo idiomático y por un común emocionado amor al Arte. La Unidad política –la última realizada en Europa– no contempló estos antecedentes y resultó por ello, un artificio intelectual y jurídico. La casa reinante y los políticos que la sirvieron, trataron de compensar esta falta de nexo espiritual entre los pueblos itálicos, con un renacimiento cultural y un sistema político de apariencia democrática, que muy pocas veces tuvo realidad viva en su conjunto, fuera de los libros convenientemente amañados para que sirviesen el pensamiento de las clases dirigentes. Pero entre un napolitano o un siciliano, añorante de sus viejas historias monárquicas, y un genovés o un valenciano, orgullosos de la grandeza de sus viejas repúblicas, seguía habiendo muy largas distancias. Y un romano, súbdito milenario del Poder temporal de los Papas, no se entendía con un florentino que evocaba a su vez todos los días la grandeza artística e intelectual de Lorenzo, el Magnífico. Mussolini y su régimen fascista, fueron la última etapa de esta especie de imposibilidad política, agravada por un sistema de gobierno dictatorial y tiránico, contrario al más vivo espíritu de la colectividad sobre la cual actuaba; y reagravaba, después, al uncir el carro de la barbarie germánica –nacida y criada, según Tácito, al conjuro de la rapiña militarista– al pueblo más fino, más sutil y más artista de todo el conjunto de la Civilización Grecolatina, en una guerra abominable por su materialismo.


LA REPÚBLICA EN PELIGRO

Demasiado tarde y como única salida al pavoroso caos que dejó la guerra, catastróficamente perdida, surgió en Italia la República. Recuérdese que fue el propio Mussolini quien proclamó primero, cuando el Rey y sus adláteres le dieron la zancadilla, que inició su catástrofe final, rematada en Milán con un asesinato y colgamiento de cabeza para abajo. La República que vino después, no traía mejor signo. Los monárquicos de vieja alcurnia, los restos vergonzantes del fascismo que no se atreven a dar su nombre verdadero, y los tibios que sirvieron a la vez a Dios y al Diablo, se cobijaron bajo su alero mientras pasaba la tormenta. Y el nuevo régimen, ni en el orden nacional ni en el internacional, logró diferenciarse, fundamentalmente, del anterior. Levantó la liebre fascista sin atreverse a matarla; la liebre sigue corriendo y, a lo mejor, es ella la que mata al confiado cazador que le dio largas para que corra. El hecho real es que la República Italiana está en peligro. Su crisis política actual no es imputable a éste o a aquel partido político. Tiene todas las apariencias de ser la crisis de un régimen que nadie está dispuesto a defender allí, frente a los poderosos enemigos, descubiertos y ocultos, internos y externos, empeñados en desprestigiarlo primero, para derribarlo después.

No es éste, en verdad, el caso de Italia, porque no puede serlo. Porque mientras en París, en Lyon, en Marsella y en Burdeos inmensas multitudes aclamaban, en 1934, a la República y a la Democracia francesas; y en esas mismas fechas, en Asturias, en Galicia y en Euzkadi, en Cataluña y en Andalucía, se luchaba contra viento y marea por la República Española, en la explanada de la plaza de Venecia, de Roma, multitudes mucho mayores, se desgañitaban gritando: ¡Duce! ¡Duce! ¡Duce! ¡Imperio! ¡Imperio! ¡Imperio! Pues bien, sobre esa multitud vociferante de la plaza de Venecia, quiso echar sus bases la indecisa, vacilante y acobardada República Italiana de los De Nicola y de los De Gasperi. Y, según reza el adagio, sólo puede haber cabritos donde antes hubo cabras; o sea, que no puede haber República democrática donde antes no hubo demócratas y republicanos decididos a implantarla primero y a defenderla después. Y lo decimos, salvando naturalmente, a una magnífica “elite” de italianos, republicanos y valerosos en todos los órdenes que, desgraciadamente, influyen muy poco en la vida de la república; el nuevo régimen fue para ellos una especie de sacramento de la Extrema unción, cuando ya estaban en la agonía. ¿Que pueden vivir aún? ¡Ojalá! Nosotros lo deseamos fervorosamente.


(Artigo publicado no xornal La Hora en Santiago de Chile tal día como hoxe pero de...1947)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Segunda Guerra Mundial (Italia) - Publicado o 20-06-2013 00:06
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BUSCANDO A LIBERACIÓN DE ROMA (2ª GUERRA)
RSP comenta o avance aliado co fin de liberar Roma ainda que eso supón destrucción,e moito sangue, co desexo que tales feitos sucedan por última vez...


26 de mayo de 1944

HACIA ROMA


Por Ramón Suárez Picallo

Prosigue, con celeridad y eficiencia impresionante, la gran ofensiva aliada en Italia. Las noticias de ella, están llenas de nombres ilustres, de secular resonancia en la historia y en la toponimia de la cultura greco–latina. La Vía Appia, el Rubicón, los Pantanos Pontinos y Aquino, la tierra natal del doctor Tomás; y, a la cabecera de la tensión universal, Roma, el inmediato objetivo político y moral, para la decapitación de la Italia fascista, y el necesario resuello antes de nuevos avances, en busca del gran lobo en su cubil.

Sabemos que el avance aliado no es un paseo militar, y sabemos por lo tanto, que su paso, a sangre, a hierro y fuego, por aquellas tierras bellas y próceres de Italia, tiene que dejar su huella de destrucción; quienes hemos recreado nuestros ojos en aquellos paisajes, sentimos en la carne del corazón, el dolor y la angustia que agobia hoy a todos los italianos, nativos de allí, que ven asolada la heredad sagrada. Y unimos nuestra maldición a su maldición, para increpar a quienes son responsables de la tremenda desventura; a quienes sacaron a Italia de sus cauces históricos, de su tradición latina y de su índole de pueblo culto –creador de cultura– para sumarla a la aventura teutona, de agredir al mundo y a la civilización, en defensa de regímenes, extraños y opuestos a la inmortal mentalidad italiana y a su jerarquía espiritual en el mundo.

Mientras tanto, la guerra es la guerra; y para ponerle remate a la guerra y a quienes la provocan estúpidamente, es necesario el gran sacrificio en vidas y en bienes, en tesoros de artes y en tierras ubérrimas, cubiertas de sembrados en flor, por los caminos que conducen a Roma; por aquellos viejos caminos, poblados otrora de peregrinos del Arte y de la Fe, en busca de la gracia de la Ciudad Eterna. Pero, junto con la muerte, discurre hoy por ello la esperanza y el deseo y los votos, de que sea la última vez que avanzan por ellos ejércitos en pie de guerra rumbo hacia Roma; porque Roma habrá dejado de ser en el futuro la capital de un Estado agresor, para retornar a su verdadera significación, de cuna y de matriz de la civilización latina, junto con aquella otra que el gran poeta granadino le asignaba, cuando mandaba a ella a sus dos peregrinitos enamorados.

“Hacia Roma caminan
dos peregrinos;
a que los case el Papa
porque son primos...”.

En los últimos tiempos, los caminos de Roma para el mundo, no fueron caminos de bendición, de cultura y de arte; lo fueron por el contrario, de execración y de muerte, por la tierra, por el mar y por el aire; Abisinia, España, Albania, Grecia y Francia, entre otras naciones, sintieron acercarse por ellos la traición y la desventura, la guerra injusta y la sombra de la tiranía. Y, por esos mismos caminos con inversa trayectoria, recibe hoy la mala Roma fascista, lo que ella mandó al mundo: ejércitos en pie de guerra. Ejércitos que no van a someter cuerpos y almas, ni a destruir vidas y bienes; sino que van a libertar y a restaurar a Roma, y a devolverle su auténtica fisonomía espiritual y moral, y su índole de ciudad respetada y venerada como patrimonio del mundo y capital de la Italia verdadera. Mas, aún así, no son gratos tales viajeros, porque son la guerra. A pesar de ello y por ello mismo deseamos que estos ejércitos lleguen cuanto antes, y alcen en la urbe bimilenaria sus banderas de libertad, y su invitación a los peregrinos del mundo entero, para que vayan a visitarla, a admirarla y a reverenciarla.

(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile, tal día como hoxe pero de ... 1944)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Segunda Guerra Mundial (Italia) - Publicado o 26-05-2012 03:36
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ROMA EN 1942
Ante a posibilidade dun bombardeo de Roma por parte dos aliados se falaba de distintas posibilidades de protección da mesma. RSP da a súa versión ao respecto. No gráfico que se acompaña aparece a ubicación de distintos edificios previstos para a EUR (Exposición Universal de Roma en 1942) diseñada polo goberno fascista para commemorar os vinte años do reximen e que non chegou a celebrarse polo desenrolo da II Guerra Mundial...


7 de diciembre de 1942

ROMA CIUDAD ABIERTA



Por Ramón Suárez Picallo

Quienes tienen en ello mucho interés están especulando estos días a costa de Roma. El Gobierno italiano, tomando como base el discurso de Churchill, prometiendo un bombardeo “científico” de sus ciudades, si Italia no pide la paz, está negociando sobre la base de la celebridad universal de la Ciudad Eterna. Ha ordenado cierto grado de evacuaciones de ella, y en Suiza se comenta la posibilidad de que sea declarada Ciudad Abierta, a los efectos de librarla de toda agresión.

Por otra parte, en medios escasamente católicos y menos cristianos se airean con gran entusiasmo supuestas protestas y declaraciones del Sumo Pontífice, según las cuales estaría dispuesto a permanecer en la Ciudad de Pedro, cualquiera que fuera su suerte; cuando mucho se trasladaría a la antigua Basílica de San Juan de Letrán, sede de los primeros obispos de la Iglesia Católica, conferida en propiedad a la Santa Sede, en el tratado de su nombre y por el cual el fascismo regularizó sus relaciones con el Vaticano.

En todo esto, se hace una lamentable confusión con propósitos fáciles de identificar. Se hace una especie de “mezcla”, que puede ser valedera para quienes no conozcan la topografía urbana de Roma. Se procura impresionar a las gentes hablándoles de bombarderos que destruirían, por ejemplo, la gloriosa Cúpula de Miguel Ángel, los tesoros artísticos vaticanos y, quien sabe sino… los sepulcros de los santos mártires y Padres de la Iglesia. Y no hay tal cosa. Roma son tres ciudades distintas, absolutamente diferentes y perfectamente deslindadas entre sí: la antigua Roma monárquica, republicana e imperial, convertida hoy en magnífico Museo para turistas; la abigarrada Roma Vaticana, y la Roma moderna, capital de Italia, esta última llena de cuarteles de camisas negras, de depósitos de armas y municiones y sede del gobierno fascista y escuela de agresión. Todo el mundo conoce estas tres Romas.

Y, a menos que hayan instalado cañones y ametralladoras antiaéreas en el “Forum”, en el Arco de Constantino, o en las columnas de Séptimo Severo, la vieja Roma clásica, no es objetivo militar para bombardeos; es además claramente distinguible porque está acotada cuidadosamente y sus ruinas gloriosas se distinguen desde todos los puntos. Tampoco es de suponer que las estatuas de la Plaza de San Pedro, ni su Basílica famosa, ni el obelisco de Sixto XV, que caracterizan la Ciudad Vaticana estén fortificadas ni oculten depósitos de armas y municiones. Pío XII, antes de ser Papa, fue un diplomático magnífico y sabe todo cuanto hay que saber en Derecho Internacional y en todos los otros derechos.

En cuanto a la otra Roma, la capital de Italia, ya varía el cantar. Allí hay de todo cuanto pueda ser objetivo militar en un país que declaró la guerra a otros países. Y por haber hay incluso un gigantesco monumento al “otro” Víctor Manuel deplorable como obra de arte.

A no confundir pues las Romas ni lo otro. Porque entre muchas otras conservamos la ilusión de volver a visitar la Ciudad Eterna. Y estamos seguros de encontrar intacta la Cúpula de San Pedro, el obelisco y todo lo demás que debe estar intacto.

Eso sí no tenemos la misma seguridad en lo que se refiere a los cuarteles fascistas, ni siquiera al monumento a Víctor Manuel. Es posible que esto desaparezca de un modo o de otro. A pesar de lo cual Roma seguirá siendo la Ciudad Eterna.
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Segunda Guerra Mundial (Italia) - Publicado o 07-12-2011 01:00
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ITALIA EN CRISIS (1942)
Hoxe Italia é noticia pola crisis econónima que nos afecta e que lle está a producir graves consecuencias político-sociais.
No ano 1942, en plena 2ª Guerra Munidal, tamén estaba a sofrir serias dificultades pola situación que estaba a padecer ao apoiar aos nazis e que de xeito breve pero conciso RSP detalla neste artigo.


4 de diciembre de 1942

LA CRISIS DE ITALIA


Por Ramón Suárez Picallo

La situación política, civil y militar de Italia, es hoy el tema más cautivante de la actualidad internacional. Italia está en crisis aguda, con posibles proyecciones de alcances insospechados, en Europa y en el mundo. Si la afirmación no tuviera otros fundamentos anteriores y posteriores, se los aportarían dos recientes discursos: El que pronunció Winston Churchill, colocando a Italia en el dilema de ser destruida, “científicamente”, o pedir la paz por separado: y la triste y angustiosa respuesta del señor Mussolini, dada desde una arbitraria reunión de la Cámara de Corporaciones Fascistas.

La crisis a que aludimos es profunda y vertical. Está enraizada en las entrañas del pueblo italiano, que quiere terminar la guerra cuanto antes. Las consecutivas e irremediables derrotas militares a lo largo de lo que va la guerra; la repulsión instintiva de la mejor Italia por los viejos teutones; el ansia creciente de libertad de un pueble que la sirvió devotamente en los mejores períodos de su historia; la negra perspectiva de que las más bellas ciudades del país sean destruidas desde el aire, con una subsiguiente y muy posible invasión de unos o de otros, son, aparte de otras muchas, las causas de la crisis.

Ayer se agravó más aún el problema. Himmler, el jefe de la GESTAPO alemana, estuvo hace poco en Italia durante varios días y no fue, es de suponerlo por causas de turismo, Himmler vuelve a estar en Italia y se asegura que su viaje puede ser precursor de acontecimientos extraordinarios. Entre otros, la ocupación total de la Península por fuerza militares del Tercer Reich, con o sin el consentimiento del Gobierno fascista.

La posición de Italia en Europa, y en el mundo, y su condición de pueblo que aportó caudalosos bienes a la cultura occidental, determinan que Italia, en la hora de su crisis más profunda desde hace 25 años, sea tema obsesionante de la actualidad internacional.
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Segunda Guerra Mundial (Italia) - Publicado o 04-12-2011 03:13
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ITALIA NA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL
Desde os comezos da Segunda Guerra, en setembro de 1939, Italia se mantivo neutral a pesares das presións de Alemania, ata o 10 de xuño de 1940 en que Mussolini declarou a guerra a Francia e Inglaterra...
Neste artigo de 1943, RSP analiza as causas da catástrofe fascista italiana asi como os responsables da mesma... e no mapa que se acompaña
se destacan as intervencións dos aliados nesas datas.


31 de octubre de 1943

ENCRUCIJADA ITALIANA


Por Ramón Suárez Picallo

Mientras los ejércitos inglés y norteamericano, se acercan a Roma, paulatina, pero firmemente, dispuestos a continuar su camino hacia los dominios del Tercer Reich, en la retaguardia, peninsular está dirimiéndose un pleito político de gran cuantía y trascendencia, con repercusiones, quizá, en todas las cancillerías democráticas y en la misma Conferencia tripartita de Moscú, en la cual, según anuncio optimista del Presidente Roosevelt, se logró un acuerdo, en principio, acerca de todos los difíciles temas en debate.

Disputan, como litigantes, los elementos de “Italia Libre”, de limpia e indubitable línea antifascista, que reconocen como Jefe al Ilustre Conde de Sforza, y aquellos que colaboraron con el régimen de Mussolini en todas sus actividades, hasta que, a la vista del naufragio inevitable, trataron de salvar por lo menos la ropa; estos últimos agrupados alrededor de la Casa de Saboya, y teniendo como valedor y representante máximo, al Mariscal Pedro Badoglio.

A los elementos monárquicos, cómplices por acción y por omisión –y quizá arrepentidos– de la inmensa catástrofe a que el fascismo condujo a Italia, les interesa mucho la colaboración de los italianos libres, porque en ella, momentáneamente, vendría a insuflarles alientos y prestigios de que carecen ante el propio pueblo italiano, primero, y ante la opinión democrática internacional después; les permitiría una salida a su tremendo atolladero y –lo piensan ellos– podría evitar la inevitable revolución popular, en que suelen desembocar todos los regímenes totalitarios y de fuerza. Pero, los italianos libres, adoctrinados en las cárceles, en las islas penales y en el exilio, no parecen dispuestos a prestarse al “darlaneo” de “borrón y cuenta nueva”, sin saldar previamente las deudas políticas de 20 años de régimen; y exigen, en primer lugar, la abdicación de la Casa de Saboya, como cabeza visible del Estado italiano y, desde ahora mismo, echar las bases de una República Federal y democrática.


RESPONSABILIDADES

Ellos piensan –y piensan bien– que la monarquía italiana, es, después de Mussolini, la gran responsable de lo ocurrido en Italia; aquello de que el rey fue “un prisionero del régimen”, imposibilitado de hacer otra cosas que lo que hizo, les parece un cuento infantil o una cómoda postura para dejar impunes clarísimas responsabilidades y para hurtarle a la catástrofe sus lógicas consecuencias y proyecciones históricas. Y ellos saben, además que la tremenda vorágine interna, que está produciéndose y que se aumentará a medida que las circunstancias militares lo permitan, devorará, sin remedio y sin gloria, a cuantas personalidades –por vigorosas que sean– intenten meterle mano. ¡Aún es valedero el ejemplo de Kerensky y todavía no se ha esfumado el recuerdo de Darlán! Servir de puente, cuando se sabe que el puente será roto después del paso al otro lado, no es una perspectiva deseable para nadie y menos para quienes, por su línea política, por su historia de sacrificios y por no tener responsabilidades en lo que se va, están habilitados para ser de los que vienen y están del otro lado del puente.

Tal el caso del anciano, virtuoso, íntegro y honorable conde de Sforza, negándose a colaborar con Badoglio, haciendo directa e indirectamente de puente y salvavidas, en el total naufragio del Estado italiano, de que no ha de salvarse ninguna de sus Instituciones, porque toda fueron cómplices del fascismo. La prócer figura del ilustre ex exilado, constituye, hoy por hoy, una gran reserva espiritual, moral, política de la nueva Italia y ella, no puede ser malograda en confusas provisionalidades. Por lo demás, ni en Italia, ni en todo el resto del mundo, puede haber, al final de la guerra interregno o término medio entre democracia popular y fascismo, como no sea con carácter transitorio: y ni aún así son deseables, porque lo provisional suele esforzarse por hacerse permanente.

PROBLEMA UNIVERSAL

El problema que plantea la encrucijada política italiana es de mucho volumen y traspasa muchas fronteras; quienes hayan de intervenir en el asunto habrán de poner exquisito cuidado para no producir desesperanzas y desilusiones. En el mismo trance en que se halla hoy Italia, habrán de hallarse, en su día –con ligeras variantes de tiempo, lugar, medio social y otras circunstancias escasamente modificativas– todas las naciones de hoy, que están sometidas, directa o indirectamente, a la influencia totalitaria.

Las Democracias y sus grandes líderes responsables, deben saber –y lo saben– que, además de sus ejércitos regulares en los frentes de batalla, tienen a su lado, centenas de miles de combatientes, en toda las retaguardias y en todas las actividades del mundo, ilusionados, esperanzados en su victoria, convencidos de que esa victoria, traerá, entre otros beneficios positivos, la libertad de muchos pueblos beligerantes, y no beligerantes. Y saben esos combatientes, que, para que el mundo que viene, viva “libre de temor”, no debe quedar ningún foco, resto o resquicio de cuanto se impuso sobre naciones y pueblos, por medio del terror, de la fuerza y de la arbitrariedad.

Los aspectos militares de la gran contienda –venturosos para la causa democrática– eclipsan un poco el problema político que está ventilándose en Italia; pero, ello no priva de que millones de hombres de todas las latitudes, estén inquietos por su solución, que será, para ellos, fuente de renovados bríos o desilusión irremediable, sintetizada en esta frase, que las Democracias deben impedir que se pronunciada:

-Para eso no valía la pena.

(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile tal día como hoxe pero de... 1943)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Segunda Guerra Mundial (Italia) - Publicado o 31-10-2011 00:12
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